Disculpen la tardanza pero estaba en plena recuperación de la mano, les traigo más de fic, espero terminarlo pronto, las ideas están ya puestas solo falta darles forma jajajaja espero sus comentarios, gracias y que les agrade.
El autobús recorre las calles, dejando a cada chico cerca de su destino, Helga baja una cuadra antes para acompañar a su amiga
Phoebe: bueno Helga, gracias por la compañía
Helga: ni lo menciones -sonríe
Phoebe: oye... -se acerca a su amiga- ¿piensa todo lo que hemos hablado si?
Helga: pero Phoebe, yo no puedo olvidarlo -baja la mirada-
Phoebe: Helga, yo no digo nada de olvidarlo, solo que puedes verlo con otros ojos... Mejor, solo piénsalo
Helga: -le sonríe- esta bien amiga, lo haré
Phoebe: gracias Helga, cuídate -se mete a su casa-
Helga: ay Phebs -suspira- bueno es hora de ir a casa
La rubia toma el camino a casa, pensando una y otra vez en las palabras de su amiga
Helga: -piensa- bueno, puede que Phebs tenga algo de razón, pero si en 9 años no pude ver a Arnold como amigo, que podría hacer que ahora lo vea de ese modo mmm -saca la llave de su casa- bueno, ya que -abre la puerta y al entrar dice- ¡ya llegue! -se dirige a la cocina- ¿y mis papás?
En la cocina se encuentra Olga, quien llevaba viviendo en casa seis meses, en este tiempo Helga y ella se acercaron como hermanas que son, la razón es que al estar ella en casa sus padres se acostumbraron a verla y comenzaron a prestarle menos atención, tanta fue la costumbre que a ambas chicas las trataban igual
Olga: ni idea hace tiempo que salieron
Helga: -se recarga de espaldas en el refrigerador- desde que Bob dejo de trabajar se la pasan fuera, me pregunto que tan conveniente será que papá tenga a ese vendedor en el local -mira a su hermana-
Olga: pues tal vez mucho, es un chico talentoso y ayudo a papá a subir sus ventas, sin contar que es muy honesto, pocos son así -dice mientras rompe unos blanquillos y los vierte en un tazón- pásame la leche, por favor
Helga: -se voltea, abre el refrigerador y saca la leche- aja, por una parte tienes razón y por otra yo creo que el tipo te gusta -ríe y le pasa la leche a su hermana-
Olga: -se sonroja- ¡cállate! Helga -toma la leche- no sabes lo que dices... Cambiando de tema, ¿como te fue? -vierte leche al tazón-
Helga: pues -se recarga de nuevo- creo que bien -suspira y encoge sus hombros-
Olga: ¿como que crees? ¿Te paso algo malo? -dice mientras busca unos moldes en las alacenas-
Ahora que ambas chicas tenían buena relación entre si, se contaban todo, además de Phoebe, Olga también ya sabia el secreto de Helga, como su hermana la apoyaba y cuando podía la aconsejaba, en ocasiones simplemente la escuchaba.
Helga: ya sabes, lo de siempre... Nada interesante -dice sentándose a la mesa-
Olga: mmm sabes, tus sentimientos hacia "mantecado" hacen que tu vida sea muy rutinaria e incluso aburrida
Helga: lo se -dice con molestia- mmm ahora que lo pienso, hoy hubo cosas nuevas -toma una manzana-
Olga: ¿en serio? A ver, cuéntame -pone tres moldes en el horno y se sienta a la mesa con su hermana-
Helga: -le da una mordida a la manzana y comienza a contar- abra baile de graduación, conocí lo que es un lince y llego al grupo un chico nuevo -pasa bocado- solo eso -vuelve a morder la manzana-
Olga: yo haré tu vestido, ¿si? -le sonríe- ¡anda! -ruega-
Helga: -la mira y arquea una ceja- si, como quieras -se encoge de hombros-
Olga: bueno, y ¿que tal esta ese chico nuevo? ¿Como se llama? ¿Como es?
Helga: es un arrogante, bobo y de pilón, tonto -desvía la mirada-
Olga: creo que es la misma descripción que usas para todos -ríe-
Helga: es que todos son iguales, aunque este tiene algo mmm pues, bueno creo
Olga: -la mira- ¿ah si? Y que es eso que lo hace diferente
Helga: -se sonroja un poco- pu-pues tiene li-lin-lindos ojos, así como dos aceitunas y una son-sonrisa pues, me-medio agradable
Olga: -la mira con un poco de asombro- ¿en serio? Helga, ¿hablas en serio? Es decir, tu casi no te expresas así -ríe un poco- jejeje es que, ¿tu?
Helga: ¡ash! Cállate, así ya no te voy a contar nada -dice molesta-
Olga: ok, ok perdón hermanita, ya no te diré nada...
Helga: hummm... -hace mueca de mal gusto- bueno, eso es todo lo nuevo -recarga su mejilla en una mano-
Olga: pues, como dicen por ahí, las personas llegan a nuestras vidas por algo
Helga: ash Olga, tu y tus dichos -rueda los ojos con molestia- mejor sírveme de comer, quieres
Olga: -ríe levemente- esta bien hermanita, esta bien
Ambas chicas comparten la hora de la comida, solas pues desde que su padre había dejado su tienda en buenas manos, salía con su mamá, a comprar, al doctor, a donde se necesitara ir, dejando a las chicas solas en casa.
Terminaron de comer, Helga lavaba los trastes y Olga los secaba para enseguida guardarlos y dejar todo limpio. Al terminar las labores, ambas subieron a sus respectivas habitaciones a terminar sus deberes académicos, pues Olga había optado por hacer una segunda carrera, la cocina era su otra pasión, así que tomo la decisión de estudiar gastronomía.
Helga se encontraba en su habitación, no tenía tareas pendientes pues las del siguiente ya las habían realizado un día antes, así que decidió ir con su hermana.
Helga: -toca detrás de la puerta- Olga, ¿estas ocupada?
Olga: -desde su escritorio- no hermanita, pasa -era mentira ya que ella debía entregar al día siguiente una receta de algún platillo de su creación, no tenia ni minima idea de que hacer-
Helga: -entra- oye, necesito tu consejo, es que, bueno hoy Phoebe me dijo algo que me hizo pensar mucho
Olga: -deja el lápiz a un lado- ¿que te dijo? -voltea su asiento y la mira-
Helga: que, bueno que yo, debería, pues es que... -sin saber como decirlo-
Olga: ¿que tu que Helga? -arquea una ceja-
Helga: ¡argh! -molesta- que viera a Arnold como un amigo y me dejara de atormentar por el, y esas cosas -baja la mirada-
Olga: -se acerca a ella, se sienta a su lado en la cama y pone una mano en su hombro- pues, creo que ella tiene razón, por que si Arnold por algo te hizo que negaras lo que sientes, pues es porque tal vez...
Helga: -la mira cabizbaja- tal vez, ¿que?
Olga: tal vez el no te pueda corresponder -baja la mirada- perdón que te lo diga así de golpe y de manera fría pero... No hay de otra
Helga: -la mira y se levanta- no, esta bien... Ya me voy a dormir, gracias y hasta mañana -sale de la habitación en silencio-
La chica de mayor edad, retoma su tarea con un poco de tristeza pero conciente de las palabras que había dicho, pues tenían en ellas un poco de razón.
Bien, ahora espero sus reviews con muchas ganas, gracias por leer.
