Aquí les traigo más de mi fanfic, ojalá les agrade. Muchas gracias a todos por sus reviews :) ando poco corta de inspiración jajaja pero bueno, a ver si les agrada :3 espero que si.

Ambos chicos compran sus helados y se disponen a caminar un rato

Erick: y dime… ¿Qué haces en tus tiempos libres?

Helga: no es que te importe, pero me gusta escribir –come un poco de helado-

Erick: ¿escribes? ¿Qué genero te agrada?

Helga: que te importa –come más helado-

Erick: vamos Helga, conmigo no va a funcionar tu escudo… -se pone frente a ella y la toma de los hombros- prometo no dañarte

Helga: -lo mira a los ojos- ¿dañarme tu? ¿escudo? no se de que hablas –se safa y continua caminando-

Erick: -camina detrás de ella- si, muéstrame quien eres en realidad, prometo no lastimarte, no burlarme, no herirte, no criticarte, no nada… a mi no me agradan las personas que usan mascaras para aparentar quienes no son en realidad

Helga: -voltea a verlo un poco molesta- ¿estas insinuando que yo soy falsa?

Erick: si –la mira-

Helga: -lo empuja- ¿Quién demonios te crees para decirme eso?

Erick: -recibe el empujón sin gestos o expresiones- ¿tan malo es lo que sientes que te escudas siendo así? vamos, sabes que tengo razón

Helga: -lo empuja de nuevo- tu que sabes –le grita molesta-

Erick: entonces, ¿Por qué te enojas? la verdad a veces nos dueles y otras veces nos incomoda ¿cierto?

Helga: no es asunto tuyo, si tan solo me pudieras entender –desvía la mirada-

Erick: tal vez no te entienda, pero puedo ayudarte, pues escucharte –se acerca un poco a ella-

Helga: tranquilo amigo, no porque te portes lindo conmigo, cederé –se aleja-

Erick: vamos Helga, prometo que lo que me digas no lo sabrá nadie, solo yo y mi alma… insisto, ¿es tan malo lo que te pasa?

Helga: tú estarías igual si a la persona a la que le consagras casi toda tu vida, este con otra… -baja la mirada-

Erick: ¿disculpa? –se acerca para mirarla-

Helga: -con lagrimas en los ojos y un tono alto de voz le responde- le escribo poemas, le dedico miles de letras, mis insomnios, sonrisas, versos, suspiros, lagrimas y dolores tienen su nombre y apellido, no me imagino la vida al lado de alguien más, lo amo –comienza a llorar- pero no soy lo suficiente para el, por algo cuando le declare lo que siento me rechazo, hizo que negará todo y todos tienen razón es tiempo de olvidarlo, de no hacerle más altares, de no escribir más en su nombre, de no verle con ojos de amor, despreciarlo de verdad, no soñarlo… ¡ya me canse de esto!

La rubia en su coraje, le suelta una cachetada al chico que la acompañaba, pero él siendo un poco más hábil la detuvo, la tomo suavemente de la mano, la jalo hacia el y la consoló en un tierno abrazo, ella al principio se negaba a estar entre sus brazos

Helga: -tratando de liberarse- ¡suéltame imbécil!

Erick: -sin decir una palabra, el seguía abrazándola a su pecho, con firmeza pero sin lastimarla-

Helga: ya… -dice con tono bajo, cede al abrazo y llora como nunca en los brazos de ese chico-

Erick: eso es… -la despega un poco de su pecho, la mira, toma con suavidad su barbilla y levanta su mirada- cuando digo que yo no lastimare, es porque de verdad no lo haré

Helga: -lo mira, sin decir nada, vuelve al regazo del chico a seguir llorando-

Ambos se quedan así por un tiempo, estaban en el puente de la ciudad, el atardecer caía sobre ellos, se veían las sombras, creían que eran los únicos ahí pero se equivocaban

Stinky: -mirando de lejos- si, como lo dije, del odio al amor solo hay un paso –sin decir más, toma su bicicleta y parte del lugar-

La siguiente semana pasa rápido, ya es viernes y todos están en el salón… Helga y Erick habían llegado juntos todos los días, trabajan en pareja, almorzaban juntos, eran inseparables pues después de aquel domingo ambos se tenían una confianza irrompible, se trataban bien y se conocían el uno al otro, eran hasta ahora, muy buenos amigos, pero esta situación a alguien le incomodaba… "¿Qué son Erick y Helga porque pasan tanto tiempo juntos?"

Las tareas para el baile de graduación ya se habían repartido desde el lunes, Rhonda y Curly serian encargados de decoración, Stinky Sid y Harold de la iluminación, Gerald Phoebe y Nadine de la música, y así consecutivamente, la comida, esencial claro, había quedado en manos de Arnold y Helga, todos se ponían de acuerdo después de clases, se juntaban en el receso y en clases libres, ellos no pues Helga prefería estar con Erick o Phoebe que acercarse a Arnold.

Sr. Simmons: niños, niños calmados por favor -dice al frente del grupo- gracias, bueno ha pasado una semana, ¿como van con sus tareas?

Rhonda: -se levanta de su asiento- bien, me imagino pero quisiera pedirle un favor

Sr. Simmons: vaya Rhonda, me halaga que me pidan favores, dime ¿en que puedo ayudarte?

Rhonda: gracias, ¿podría dejarnos una hora libre todos los días antes de terminar las clases?, así nos ayuda a ponernos de acuerdo más rápido

Sr. Simmons: es una buena idea, además ya casi terminamos los temas del curso, esta bien, pueden tomarse la última hora para ponerse de acuerdo

Rhonda: gracias señor Simmons

Las clases continuaron su curso, al final del día el señor Simmons les dejo juntarse para así platicar y terminar los detalles de sus respectivas tareas.

Todos se reúnen con sus compañeros, el pequeño rubio se acerco a su compañera, no se habían hablado en toda la semana, pues Helga ni siquiera tenía tiempo de molestarlo o llamarlo por su apodo, Arnold gentil como siempre, se acerco a donde ella estaba

Arnold: vaya, de nuevo juntos... Como en la ocasión del huevo, disculpa por no buscarte antes -dice acercándose a la rubia-

Helga: no te preocupes... Espero esta vez no me comiences a decir que no es conmigo con quien quisiera trabajar, ya lo se, no es necesario que lo repitas -lo mira-

Arnold: no, no para nada, esta vez será diferente Helga -le sonríe y antes de sentarse, coloca su mano sobre la de ella-

Helga: esta bien -quita su mano- ¿que tienes en mente?

Arnold: -desconcertado toma su asiento- pues, buffet tal vez -la mira-

Helga: ¿buffet?

Arnold: bueno, así podríamos satisfacer todos los gustos, con diferentes platillos -le sonríe-

Helga: mmm si, creo tienes razón –la chica no mira ni un instante al chico-

Arnold: aja... -dice desanimado-

El rubio no entendía porque el cambio, la chica era realmente indiferente ante el, ni siquiera se molestaba en decirle un apodo, esto no le agradaba al chico, seria acaso que Erick tomaba ya su lugar

Arnold: Helga, ¿te sientes bien?

Helga: si, ¿porque?

Arnold: no me haz llamado por mi apodo... en toda la semana

Helga: ¿y? Eso que tiene que ver

Arnold: pues es raro, a decir verdad -desvía la mirada y se sonroja- me agrada como me tratabas

Helga: -se nota indiferente- ah, pues acostúmbrate a esta manera, las personas cambian Arnold

Arnold: -sorprendido- e-est-esta bien -baja la mirada-

Helga ahora si hablaba en serio, su propósito de olvidar a Arnold o de verlo como alguien más era su prioridad, su meta, y ella todo lo que se proponía, lo cumplía, por dentro sufría pero sabia que era lo mejor, el domingo se dio cuenta de que su mundo no acaba ni empezaba con Arnold, al contrario... Había más personas, que claro, se preocupaban más por ella, entre ellos Erick... Esta vez, se desharía de ese sentimiento, nada de pócimas mágicas, nada de embrujos, solo contaba con su fuerza de voluntad y amor a su persona

Helga: y ¿entonces? ¿Solo eso propones?

Arnold: s-si

Helga: -rueda los ojos- piensa en algo más por favor

Arnold: -la mira- ¿en que más puedo pensar? deja te aviso que no soy Erick –se cruza de brazos-

Helga: ¿que? -lo mira y arquea una ceja-

Arnold: si, que ya se que hubieras preferido a tu nov-novi-amigo Erick, pero ni modo, te toco conmigo y no se me ocurre algo más -pensaba que provocándola, ella regresaría a ser como antes-

Helga: Ya ponte a pensar en algo quieres y deja de decir tonterías

Arnold: es fácil olvidar las cosas, ¿verdad? –dice molesto-

Helga: ¿de que hablas?

Arnold: claro, llega alguien mejor y lo primero que hacen es andar detrás de el como si el tipo fuese la gran cosa –le dice en voz baja-

Helga: ya déjate de locuras y si vas a hablar, se claro y ve al punto quieres, no andes con rodeos –lo mira-

Arnold: ¿ya se te olvido lo que paso en Industrias Futuro?

Helga: -desvía la mirada- desde cuando

Arnold: -la toma de una mano- ¿es en serio?

Helga: mira, no es tiempo de ponerse a hablar de estupideces, además ya paso un año que ganas con recordarlo

Arnold: quiero que me digas si aun sientes eso por mí

Helga: -lo mira sin decir palabra alguna-

Arnold: respóndeme Helga, ¿aun sientes eso por mí?

Helga: ¿para que quieres saber? ¿de nuevo me harás negarlo?

Arnold: no, no ese fue mi error yo solo quería, bueno es que últimamente, yo siento que, pues… como te digo –soba su brazo en señal de nerviosismo-

Helga: no me digas nada mejor –lo mira molesta-

Arnold: por cierto, cuando te soltaste el cabello te parecías mucho a una cita de San Valentín que tuve hace tiempo –la mira curioso-

Helga: -nerviosa- ¿y-yo? no, no para nada, a veces pues l-las per-personas se pa-parecen a otras pero solo eso

Arnold: ¿segura? bueno, porque si me ayudaste a salvar el vecindario haciéndote pasar por alguien más pues… es viable que yo piense que tu pudiste hacer algo como cambiar la carta de la verdadera Cecile

Helga: no digas idioteces ¿quieres? –molesta-

Arnold: ah se me olvidaba, que ahora el señor guapura es el que esta en tu lista –desvía molesto la mirada-

Helga: ¿Qué insinúas torpe?

Arnold: insinúo que ahora ese pedazo de traje andante, con gran ego, horrible motocicleta y espantosa forma de ser trae loco a todo mundo, inclusive a ti, pero quisiera ver que haces sin el

Helga: jajaja no me hagas reír, ¿estas celoso?

Arnold: quisieras –celoso- ¿yo celoso de ese pedazo de redrojo? ni si quiera me llega a los talones

Helga: vaya, ¿Qué mosca te pico?

Arnold: es que ¿Qué le ven?

Helga: te aclaro que el solo es mi amigo

Arnold: si, como no, ¿ahora así se les llama? no me digas, no te creo

Helga: ¿te afectaría en algo si digo que somos algo más?

Arnold: claro, porque yo te quiero y mucho, no puedes fijarte en nadie más, tu me amas y yo, bueno tenemos que hablar, a solas y no en el salón, te veo en el campo Gerald, ¿si?

Helga: nada de lo que digas ya, me hará cambiar de opinión pero esta bien ahí te veo a las 6 de la tarde

Arnold: gracias

Ambos quedan en silencio poco tiempo pues la campana segundo después suena, la hora de la salida había llegado, todos partieron a sus hogares, Helga aun no creía lo que Arnold le había dicho, se había puesto celoso, pero aun así no menciono las palabras que Helga anhelaba escuchar

La hora llego, Helga ya estaba en el campo Gerald, pero Arnold aun no llegaba, ella decidió esperar un poco más

Los minutos pasaron, ella se comenzaba a molestar, tal vez le tomo el pelo, decidida a terminar de una vez por todas con esa situación decidió irlo a buscar a la pensión donde el vivía

Helga: ese pelmazo, no se porque le hice caso, ¡demonios! –renegaba al son de su caminar- es un torpe, estúpido y bruto para variar, solo juega conmigo, pero ya no Arnold, ya no

La chica se encontraba a pocos pasos de la escalera de incendios de Sunset Arms, miro hacia arriba a donde se encontraba la escalera de incendios, vio una sombra, era inconfundible pues tenía la forma de un balón de futbol americano

Helga: si, me dejo plantada –dice sin despegar la mirada de la ventana- idiota

En la ventana, además de la silueta del chico, aparece otra, de frente a él

Helga: ¿Qué? pero si esa silueta es igual a la de –pone atención- a la de Lila, si es el-ella como no reconocer esas trenzas, esos listones… si pero, ¿Qué significa? ¿Por qué están juntos?

Ambas siluetas se ponen frente a frente, pareciera que se miran y sin más, se besan.

La rubia no podía creer lo que veía, si esas siluetas correspondían a Arnold y Lila, significaría entonces que ellos se estaban besando, pero, entonces… Arnold había preferido estar con Lila, por eso la había dejado plantada, era inconcebible, Helga se sentía muy mal, ella ya no quiso aclarar nada, era la gota que había derramado el vaso, era más que definitivo que ahora si estaba más que dispuesta a olvidar a ese dulce tormento. Ella tenía el corazón destrozado, aun decidió no llorar, no quería darle más importancia, más claro no podía estar todo.

Ella llego a su casa, subió a su habitación sin decir una palabra y se encerro, paso la noche llorando sobre su cama hasta que el sueño la vencio.

Un extraño sueño la acompaño, Helga estaba frente a Arnold, le soltaba una bofetada y tomaba a alguien de la mano, gritando que a ese alguien lo amaba, ya que la había salvado de seguir en ese hoyo, de ese sufrimiento, volteaba la vista y a quien veía en ese momento era a Erick, quien le sonreía sutilmente y pedidamente enamorado.

Ella despertó, sin saber el porque de ese sueño, no se quería levantar, no quería ir a la escuela, solo quería quedarse acostada ahí en la cama, no tenía hambre, frío, sueño o alguna otra sensación, solo no quería saber nada.

Ya sé, ya sé jajaja Lilia x Arnold no va, pero es una sorpresa muajajaja jajaja no se me pongan punks jajaja es algo que ya verán, no tiene nada que ver XD n.n ojalá les haya gustado, espero reviews n.n