LOS PERSONAJES USADOS AQUI PERTENECEN A STEPHENIE MEYER PERO ESTA TRAMA ES DE MI INVENTO.

Hey chicas... primero que nada PERDON por tardarme tanto... pero es que lo primero fue que me encontraba bloqueada osea tenía mis ideas pero ninguna de ellas fluían como para desarrollar un capítulo, & después ya cuando al fin tuve el capitulo (que me quedo un poquito corto) la conexion o fanfiction fallo & no podía subir, asi que hasta hoy pude hacerlo. Bueno sin más les dejo el capítulo siguiente.

Disfrutenlo! (:

Capítulo 9: Amenaza

Bella POV

Besé a Edward, no se de donde salió todo ese valor para besarlo. Cuando le pregunté que si quería que lo recordáramos lo hice de juego pero el le siguió y me retó. Entonces mi cuerpo no coopero mucho y en un impulso me puse de puntitas, lo jalé de la camisa y lo besé. El me apretó fuerte contra el correspondiéndome así el beso. Mi mente no cooperaba mucho en esos momentos pero al final decidí que mejor sería disfrutar del momento, ya después vendría el arrepentimiento. Bueno por mi parte no sería yo la arrepentida pero si la vergüenza de volver a verlo a la cara y conociendo a Edward, no lo olvidaría tan fácilmente. El pasó su lengua por mi labio inferior y me quedé un momento paralizada al saber que quería profundizar el beso, el lo malinterpreto comenzando a separarse. Pero yo aun no quería que se terminara así que susurré un leve no y lo uní nuevamente nuestros labios. Fue un beso mágico, mi segundo beso y con Edward, era el único hombre que había besado. Bueno… hubo una vez cuando un amigo del internado después de confesarme sus sentimientos hacia mi me beso con fuerza sin darme oportunidad alguna de hablar antes. Como el no cooperaba mucho y me tenía sujetada fuertemente. Entonces me quedé inmovilizada con las manos cerradas en puños a mis costados esperando el momento de que eso acabara. En cuanto se separo de mi yo lo golpeé tan fuerte que hasta me fracture la muñeca. Los dos meses que tardo en sanar mi mano le deje de hablar a Félix, el me imploraba disculpas todos los días hasta que un día decidí que lo perdonaría pues era mi mejor amigo. Lo quería pero solo como un amigo… porque mi corazón tenía y siempre tendrá un dueño… Edward.

Nos separamos y yo apoye mi mejilla sobre su pecho, para escuchar su corazón acelerado al igual que el mío, mientras se regularizaban nuestras respiraciones. Levanté la cabeza con mis mejillas sonrojadas cuando nuestras respiraciones se hicieron acompasadas y le dije que nos teníamos que ir pero sin mirarlo a los ojos. Tenía que pensar que iba a decirle cuando el me preguntara. En es instante mi mente estaba en todos lados y no podía pensar con claridad. Durante todo el trayecto me dediqué a mirar nerviosamente por la ventana, pero si sentía que Edward debes en cuando me miraba de reojo y eso me ponía aun más nerviosa. Cuando aparco el coche, salí a toda prisa sin voltear siquiera a verlo. Pase por donde estaban los chicos, Emmet me saludo con unas de sus bromas –como era de esperarse-, pero yo solo pensaba en llegar lo más pronto posible a mi habitación y encerrarme ahí hasta mañana.

Alguien golpeteo mi puerta del otro lado.

-Pasa- dije sin pensar esperando porque no fuera Edward.

-Bella- me saludo Alice con una sonrisa. Trate de devolverle la sonrisa pero falle.

-Hola Alice-dije suspirando. Ya me hacía una idea sobre a que venía realmente.

-Bella-repitió mi nombre- ¿Qué fue lo que pasó?

-Como si no lo supieras Alice…-dije irónicamente- ya Edward te habrá dicho.

-Pero quiero que tú me cuentes lo que pasó-insistió.

-Bien-comencé a narrarle lo que había sucedido, de porque había cometido el impulso de besarlo. No me arrepentía de haberlo hecho porque de algún modo lo deseaba pero lo que no sabía era como iba a mirar a Edward a la cara, me daría vergüenza y si el quería hablar ya sabía lo que me diría 'esto fue un error Bella', seguro me diría eso sino que… Sería tonto que me dijera 'Bella estoy enamorado de ti'. Absurdo, totalmente absurdo-. Y heme aquí partiéndome la cabeza por lo que le diré a Edward la próxima vez que lo vea-finalicé mi narración con Alice.

-¿Te gusta mi hermano?-preguntó de repente

-No Alice, Edward no me gusta-respondí segura, porque era verdad. Para mi decir que te gusta una persona es una palabra muy simple… puedo decir que me gusta Robert Pattinson más no lo quiero, solo me gusta el actor, en cambio Edward a el si que lo quiero, lo amo, puedo decir.

-¿No te gusta?

-No, no me gusta- volví a repetir- porque lo quiero.

-¿Lo quieres?-preguntó con incredulidad. Vaya tenía que buscar una forma de que me entendiera.

-Como te digo… ah si!... Estoy enamorada de tu hermano- le expliqué.

-Oh vaya Bella- se le iluminó la cara- ya eres mi mejor amiga, mi hermana- empezó a enumerar con los dedos y la sonrisa no se le despegaba de los labios, me hizo reír- y ahora serás mi cuñada.

-Espera ¿Qué dijiste?

-Que vas a ser mi cuñada, tu y Edward estarán juntos. Te lo aseguro.

-Vamos Alice se realista, Edward solo me ve como amiga, nada más-apunté.

-Wow Bella, tu y mi hermano son una par de idiotas que no quieren ver lo obvio-dijo dirigiéndose a la puerta.

-¿Qué es lo obvio?- pregunté. No entendía nada, ¿A qué se refería?

-Eres una ingenua- se rió.

-Pero Alice…-cerró la puerta antes de que la pudiera abordar. Ahora la malvada duendecillo me había liado más la cabeza. Lo peor es que yo tenía que descubrir solita que era lo que había querido decir. Me volvía a preguntar ¿Qué era lo obvio? ¿Qué sabía ella que yo no? ¿Por qué me había llamado ingenua? Y lo más importante ¿Qué le diría a Edward?

Lo bueno es que no me genero problemas de sueño porque en cuanto me acomode debajo de las cobijas caí en los brazos de Morfeo que me acogieron plácidamente.

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Desperté temprano, me fije en la hora y me sorprendí al ver que eran las 7 am. Debería volver a dormir pero ya no tenía sueño. Pronto mi estomago comenzó a reclamar por comida, así que decidí bajar a desayunar ya mismo.

La casa estaba toda silenciosa, pues claro todos seguían plácidamente en sus camas y yo era la madrugadora. Saqué un tazón y me serví de un cereal que se encontraba en la mesa Cheerios, no era mi favorito pero si me gustaba. Serví la leche y comencé a comer bocado por bocado. El único ruido que interrumpía el silencio era el sonido que se hacía cuando masticaba mi cereal. Terminé de desayunar y dispuesta me puse a lavar lo que había ensuciado.

No se si era la ansiedad de que estaba sola en completo silencio o que en algún momento podía ver a Edward bajar las escaleras pero decidí hacer una caminata, me vestiría, entraría silenciosamente a la habitación de Alice para dejarle un recado de que había salido a un costado de su almohada y saldría. Necesitaba despejarme, ahora que había dejado de llover dejaría que el fresco aire golpeara suavemente mi cara. Cuando estuve lista, cogí mi celular, las llaves que me había dado Carlisle de la casa y salí.

Que bien se sentía estar caminando, tranquilamente bueno relativamente… si dejo de lado mis pensamientos. Siento la brisa del aire impactar contra mi cara, en fin, me encanta esta sensación. Sin prestar mucha atención hacia donde me dirigía llegué al mismo parque donde había sucedido todo ¡tanto había caminado? Ni cuenta me di. Decidí sentarme en una banca que se encontraba bajo un árbol. Estaría ahí un pequeño lapso de tiempo y después tomaría mi rumbo regreso a casa.

Pero como siempre todo lo bueno en algún momento tiene que ser invadido por algo ¿no? Seguro alguien allá arriba me odiaba tanto que lo bueno que me pasaba siempre tenía que ser arruinado por una mala racha.

-Hola Marie- exclamó con voz fingida el hombre que tanto deseaba que desapareciera. Se había parado enfrente de donde yo estaba sentada, dándome muy pocas posibilidades de huir.

-Oh, hola James- dije fingiendo estar sorprendida.

-Sabes –comenzó a hablar sentándose a un lado mío- estuve investigando un poco y me has dejado muy decepcionado.

-No te entiendo- dije tratando de abrir más espacio en mi lugar y el suyo sin que se diera cuenta.

-Déjame explicarte querida- inquirió. Una sonrisa malévola bailaba en su rostro- eres la hija de Renée. Un nombre falso Isabella, se nota que no me conoces bien- comenzó a reírse fríamente. En estos momentos yo ya comenzaba a sentir escalofríos y mi corazón latir a mil por hora.

-¿Qué quieres de mi?- pregunté fríamente. Iba a abrir la boca pero antes de que soltara alguna otra palabra fue interrumpido por una tercera voz que gritó mi nombre.

-Bella- busqué de donde provenía la voz. Era Jacob quien se acercaba junto con Seth hacia mí.

-Nos volveremos a ver Isabella. No creas que porque ya llegaron tus amiguitos te salvas. Te voy a encontrar-y con eso James se fue corriendo de lado contrario donde venían. Lo seguí con la mirada, se subió a un coche negro que arranco luego, luego y desapareció.

-Bella que haces aquí sola- preguntó un Seth preocupado.

-Yo…-titubeé. Aun estaba temblando, estaba asustada. James no me dejaría en paz, ya sabía quien era yo y lo peor es que podía lastimar a los Cullen por mi culpa.

-Niña ese hombre no es buena persona, porque estabas con el- me dijo Jacob con indiferencia.

-Jacob, no puede ni hablar- lo regañó Seth.

-Llevémosla con mi madre a que le de un té- sugirió Jacob.

-Vamos Bella- me jalo Seth. Sorprendentemente mis piernas si respondieron y comencé a caminar pero no podía articular palabra alguna. Aun estaba muy asustada y perdida en mis pensamientos.


¿Que tal? Ustedes me lo dejan saber en un review, dejenme un review que son los que me hacen apurarme a subir capítulo. Esta vez no les prometere que subire rapido :) pero si tratare de hacerlo lo más pronto posible.

Un beso (K)

|| L'Cullen ||