Disclaimer: todo lo que reconocen no es mio ;_; *triste realidad*


Agridulce

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"Detrás de un persona acida hay un dulce con miedo a mostrarse"

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Estaba aburrido…

Estaba muy aburrido…

Estaba extremadamente aburrido…

Comencé a jugar con mi lápiz haciéndolo sonar en la mesa. Un toque, otro toque y así… luego al sonido le agregue un golpe de mi pie al suelo, mientras hacia un ruido con mi boca. Lizzy me dio un puntapié bajo la mesa y estuve a punto de soltar una maldición, pero me contuve ya que Miss Drácula me estaba mirando fijamente. Tuve que sobarme mi piernecita con mi mano y mire a Lizzy molesto.

¡Hey, era una chica pero pateaba fuerte!

−Deja de hacer ruido−dijo entre dientes con la vista fija en el pizarrón.

Estaba aburrido, la clase de Miss Drácula no me gustaba y necesitaba hacer algo antes de convertirme en un anciano como el abuelito Aro. Volví a hacer ruidos con mi boca y a jugar con el lápiz tratando de componer la melodía de una canción que le gustaba a mamá.

Un toque, dos toques y…

−Señor Swan−dijo Miss Drácula y yo sentí que mi corazoncito se detenía. Levante la vista y los ojos azules de mi maestra se clavaron en mí. Reconocí esa mirada…, era la mirada que decía «Estas en problemas jovencito». Trague en seco y bajo la mesa cruce los dedos.−Veo que no le gusta mi clase y prefiere jugar con los lápices en vez de resolver los ejercicios, y para rematar distrae a mi alumna más brillante−dijo mirando a Lizzy que se sonrojo y bajo la mirada a su cuaderno− Quizás tenga ganas de salir Señor Swan…

−No, creo que me quedo−dije dando mi mejor sonrisa. La sonrisa que hacía que Lizzy se sonrojara. Pero al parecer mis encantos solo funciones con niñas y con mamá porque la maestra seguía mirándome con molestia y sus cachetes se estaban poniendo rojos, pero no de un rojo bonito como los cachecitos de Lizzy, si no como un enorme tomate gordo y feo a punto de estallar.

−Seth Swan, salga de la sala.−

De mala gana me puse de pie, y me encamine a la salida. Pero antes de salir recordé que tenía a Buzz Lightyear en mi mochila así que me devolví y lo saque rápidamente y corrí hacia afuera antes que la vieja fea me retara. Escuche su suspiro y algo así «En mis tiempos no era así» y no pude evitar rodar los ojos. Mamá siempre decía lo mismo…

El patio de la escuela estaba en silencio y no había casi ningún niño, solo unos pocos que al igual que yo habíansido cruel e injustamente expulsados del salón. Camine por los pasillos hasta el patio de juegos y me maraville al ver que no había nadie ahí y que por lo tanto los juegos me pertenecían.

Corrí y me subí a todos los juegos contento de no tener que compartirlo con los niños más grandes que nos empujaban para usarlos. Hubiera sido mejor si Lucas, Matt y Lizzy estuvieran aquí pero ellos eran tan callados en clase que nunca los sacaban de clase, no como a mí.

−Eres una niña tonta y fea y tu pelo es horrible−dijo una voz chillona.− Eres tan fea que nadie te quiere.

Deje de balancearme y busque con la mirada a la voz chillona. Un poco más allá, junto al resbalin había cuatro niñas. Dos de ellas tenían a una niña de pelo rojo tomada por los brazos, y otra niña muchísimo más grande y gorda que las demás estaban frente a la niña del pelo rojo y le gritaba cosas feas.

−Eres tan fea que ni mamá tienes−Las otras niñas se rieron y vi como la chica del cabello rojo agachaba la cabeza.

Fulmine a la gorda con la mirada. Deje a mi Buzz Lightyear en el piso y me acerque. Las niñas eran más grandes que yo, reconocí a la gorda, su nombre era Teresa y era hija de una señora muy pesada que siempre discutía con mamá. Teresa seguía insultando a la otra niña que lloraba en silencio con la cabeza gacha. Me sentí muy mal por ella porque le decían cosas solo porque ella era más bonita que ellas…

− ¡Teresa!−grite cuando estaba solo a unos pocos pasos. Teresa se volvió para mirarme y sonrió con fastidio− Deja de molestarla guatona fea−dije valientemente. La cara de Teresa se puso del rojo tomate asqueroso y las "amigas" soltaron una risita ganándose una mirada de odio de Teresa.

−Estúpido Swan−dijo apretando los puños.

Su cara gorda y rojiza se contrajo y vi como apretaba los puños mirándome con enfado.

−Anda a molestar a otra niña más fea que tu−le dije sacándole la lengua.− aunque lo dudo, tu eres la más fea de todo el planeta, tu cara es como vomito de perro y tu guata como una pelota de playa.

Las niñas que tenían sujeta a la chica de pelo rojo se largaron a reír soltando a la niña que de inmediato corrió hacia mi lado. Teresa se volvió hacia sus amigas y con los puños en alto grito « ¡Las voy a matar!» antes de arrojárseles encima dándole un golpe a la mas bajita y logrando que la otra se cayera al suelo.

−Vámonos−le dije a la niña y ambos salimos corriendo. Tome a Buzz Lightyear y corrí rumbo a el lugar secreto mío y mis amigos. La niña –que era más alta que yo− corría detrás de mí. Nos metimos por entre los árboles y luego abrí la vieja caseta abandonada donde jugábamos con mis amigos.

Dejamos de correr y tratamos de buscar aire. Escapar de Teresa era una verdadera hazaña teniendo en cuenta que es la réplica misma de Hulk.

−Muchas gracias−dijo la niña sonriéndome y dejando a la vista unos lindos dientes.−Fuiste muy valiente al enfrentarte con ese mamut−dijo refiriéndose a Teresa. Se pasó la mano por la cara secándose las lágrimas que habían caído y luego se sentó en el viejo sillón que el papá de Lizzy nos había regalado para adornar nuestro lugar secreto.

−Eres nueva−

Ella levanto la vista y asintió con el rostro. Sus ojitos verdes demostraban tristeza y yo sentí ganas de abrazarla.

−Llegue hace dos meses pero me ha costado mucho hacer amigos nuevos…−

−Oh… yo tengo tres amigos−dije mostrándole tres dedos de mi mano derecha−Lizzy es mi mejor amiga y luego están los gemelos; Lucas y Matt… te los presentaría pero ellos están en clases−dije con fastidio− ¡Ah, casi lo olvido! Mi nombre es Seth… Seth Swan.

La niña me sonrió poniéndose de pie y extendiendo su mano como hacen los grandes.

−Soy Lucy, Lucy Cullen.− Ambos estrechamos las manos sonriéndonos mutuamente antes de ponernos a jugar con mi Buz Lightyear.

−Sabes Lucy…creo que seremos muy buenos amigos.

−Yo también lo creo Seth−dijo revolviendo mi pelo con sus manos.

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Hablar con Edward…

Hablar con Edward…

Hablar con Edward…

Mi mente se resumía a esa frase. Habían pasado ya tres semanas desde aquella noche en mi Seth me abrió su corazón y aún no había hablado con Edward. No me sentía preparada para hacerlo inmediatamente y por eso me había tomado todo este tiempo.

Seth por su parte se encargaba de recordarme de vez en cuando que debía de hablar con su padre, su sonrisa y su mirada inocente cada vez que decía eso era tan hermosa, solo ver feliz a mi hijo me daba las fuerzas para seguir. Y por eso es que estoy aquí, en la cafetería del hospital esperando a que Edward termine su turno.

Había hablado con su secretaria, una mujer muy amable que me sugirió que lo esperara en la cafetería mientras que Edward terminaba de hacer sus rondas.

Le di un mordisco a mi panecillo mientras hacía sonar mis dedos con la mesa.

Siendo sincera aún no me sentía tan preparada para hablar con Edward, pero sabía que nunca iba a estarlo completamente y no podía fallarle a mi hijo. Su padre no era un padre modelo (todos estábamos de acuerdo en eso) pero él quería verlo y yo no sería quien se lo impidiese. Al igual que Seth a mi me hubiera encantado conocer al hombre que dono sus espermas dándome la vida, pero mi madre nunca había hablado de él…

− ¿Bella?−

Respire profundamente antes de levantar mi vista. Odiar a Edward Cullen era algo natural en mí, pero en estos momentos debía de calmar mi instinto asesino y tratar de ser una persona civilizada.

−Edward−dije a modo de saludo.

Edward parecía estar asombrado y a la vez maravillado, sus ojos brillaban como si le hubieran dicho que se había ganado la lotería o algo así. Me removí incomoda en mi asiento y Edward lo noto porque dejo de mirarme y se sentó en la silla más próxima.

−Estoy sorprendido, nunca pensé que fueses a venir aquí−

−Tampoco yo…−murmure llevando a mis labios la taza con el humeante chocolate.−Pero era necesario.

− ¿Qué ocurre? ¿Le paso algo a Seth?−dijo atropelladamente tomando mi mano que descansaba sobre la mesa. De inmediato saque la mano y Edward también retiro su mano pareciendo avergonzado.

−No, mi hijo está bien−dije recalcando la parte de mi.

−Entonces… ¿Qué haces aquí?−

«Ahora o nunca Isabella»

−Seth quiere verte−dije de sopetón.

− ¿Ah?−pregunto notablemente confundido y yo me golpee mentalmente por no ser más sutil y calmada a la hora de explicarle las cosas.− ¿Seth quiere verme…? ¡¿A mí? –exclamo con los ojos brillosos y una sonrisa de oreja a oreja. Rodé los ojos antes su "alegría" y masque el panecillo.

−Si Cullen, mi hijo quiere verte−

− ¿Estas… estás segura?

Volví a rodar los ojos. ¿Era idiota? Le estoy diciendo que Seth quiere verlo y lo único que hace es repetirlo como un loro.

Estúpido.

− ¿Crees que estaría aquí hablando contigo si no fuera así? No eres tan importante como para querer desperdiciar mi tiempo contigo.− Edward sonrió levemente antes de pasarse la mano por el cabello− En fin, vas a ver a Seth… ¿Si o no?

− ¿De verdad me estás diciendo que puedo ver a Seth?−pregunto dudoso.−No lo puedo creer…

−Mi hijo quiere verte, y a pesar de que por dentro lo único que quiero es que te mueras mi hijo desea verte y yo no seré quien le niegue el poder ver a su padre…aunque su padre sea un hijo de puta−termine diciendo en un susurro.

− ¡Oh, tu cerebro está funcionando!−dije sarcástica−Que alegría, por lo menos sé que no dejo a mi hijo con un lunático.

− ¿Cuándo?−dijo Edward ignorando mi comentario anterior− ¿Cuándo veré a Seth?

Me eche hacia atrás insegura.

¿Estaba haciendo lo correcto? No lo sabía.

−No tan rápido Cullen, ¿Acaso crees que será todo tan fácil?−Edward me miro confundido− Dejo que mi hijo se acerque a ti porque eso es lo que él quiere, pero no lo voy a dejar a tu merced para que juegues con él así como lo hiciste conmigo. Si quieres ver a Seth será en mi casa, bajo mis reglas. Si te gusta bien, si no puedes dar por perdido a Seth… para siempre.

− ¿En tu casa? Está bien… ¿Cuándo?−

−Aún no termino, Seth no será tu secreto Cullen, no como yo. Si te acercas a él tienes que tener claro que será reconocido por todos como tu hijo… incluyendo a tu familia. Me da igual si a tu esposa o a tu mocosa les parezca doloroso o ridículo, si te acercas a mi hijo será como su padre y asumiendo todas las responsabilidades que eso conlleva−me detuve y tome aire− Piensa bien antes de aceptar, porque Seth no es juguete con el que puedes estar un momento y luego dejarlo. Te acercas a Seth y no lo dejaras… ¿Entiendes?

Edward pareció pensativo y luego una enorme sonrisa se poso en su rostro.

−No vine a Forks para jugar con Seth y contigo Bella. Y no sabes lo feliz que me haces al permitirme acercarme a él… es muy importante para mí.

−Que te quede claro algo Cullen; esto lo hago por mi hijo, no por ti. Y nuestra "relación"−dije haciendo las comillas en el aire− permanecerá igual que antes. Ni se te ocurra pensar que seremos amigos o algo así, y si lo piensas bórralo de tu mente porque eso no ocurrirá.

−Entiendo… tengo una pregunta…−

−Dispara−

− ¿Seth puede conocer a su hermana?−

Esa pregunta me descoloco totalmente. Él quería que Seth conociera a "hermana"… ¿Era broma?

− ¿Qué?−

−Te pregunto si Seth puede conocer a su hermana−

−Hm… supongo que sí. En realidad es decisión de mi hijo, no mía.

−Supongo que tienes razón…−ambos nos quedamos en un silencio incomodo. No tenía idea de lo que debía decir así que me dedique a mordisquear mi panecillo− ¿Cuándo puedo ir a tu casa? Ya sabes… por lo de Seth.

−Hm… lo hablare primero con Seth y luego te aviso−saque mi móvil se lo puse sobre la mesa−Anota tu numero para llamarte, no quiero tener que venir otra vez al hospital…

−Nunca te han gustado los hospitales−añadió con aire solemne−siempre que venias a verme aquí tratabas que saliéramos lo más rápido posible…

−Si bueno, lindos recuerdos−dije poniéndome de pie y tomando mi bolso− Tengo trabajo por hacer así que me voy.

Edward se puso de pie y saco su móvil.

−Anota tú numero, quiero tenerlo… por Seth−añadió con una sonrisa traviesa que reconocí como la de «Tengo todas las de ganas». A regañadientes anote mi numero y le entregue el móvil, el cual tenia de fondo de pantalla a una hermosa niña de cabello cobrizo la cual supuse era la hija de Edward.

−Nos vemos Cullen−murmure torpemente girándome y saliendo de la cafetería a grandes zancadas. No escuche su respuesta y tampoco me importo.

Cuando estuve en mi pequeña oficina rodeada de las fichas que debía completar fue cuando pude relajarme y soltar el aire que tenía acumulado. Me sentía bastante bien conmigo misma. La conversación con Edward había sido bastante buena teniendo en cuenta las últimas "conversaciones" que habíamos tenido. Sabía que esta no sería la última vez que hablara con Edward, ya que al aceptar que él mantuviera un acercamiento con mi hijo estaba permitiéndole un ingreso a nuestras vidas. Y aunque no me gustara y me rehusara a la idea, también le estaba dando un pase de vuelta a mi vida.

Lo único que esperaba era que fuera la decisión correcta y no terminara arrepintiéndome a mitad de camino.

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− ¿Cómo te fue en la escuela?−pregunte manejando mi volvo por la carretera. Mi hija Lucy estaba sentada en el asiento trasero con una de sus croqueras sobre sus piernas dibujando no-se-que-cosa.

Lucy levanto la vista y me sonrió. Fue una sonrisa pequeña y casi inexistente pero ahí estaba, mi corazón se acelero y si hubiera estado en tierra hubiera hecho un baile de la victoria. Mi relación con Lucy no era la mejor, no después que su madre se fuera y la dejara. Mi hija me culpaba a mí por ello, y aunque quizás tenía la razón no me gustaba que ella me odiara. Ángela se había marchado por su propia voluntad «harta de recoger migas de cariño» y yo no la había detenido.

−He estado jugando con unos chicos…−dijo dibujando−Son muy agradables aunque son menores que yo−dijo haciendo un gracioso mohín recordándome a mi hermana Alice− Son tres niños y una niña. El que mejor me cae es Seth… él es muy gracioso papi−añadió soltando una risita.

−Me gusta que hayas hecho amigos−le confesé.

Lucy volvió a mirarme y a sonreírme de esa manera tan encantadora.

−Creo que me gusta Forks…−dijo mirando por la ventana− O por lo menos los niños de Forks… ¿Sabias que Seth tiene una casa del árbol? ¿Y que Lizzy puede aguantar la respiración por un minuto? ¿Sabias que los gemelos no son iguales y que los diferencia un lunar en su barbilla…? ¿Sabias que…?−luego se quedo en silencio− ¿Sabías que Seth no tiene papá?

Seth… un chico menor que ella y que no tiene papá…

¿Seth?

−Lucy amor… ¿Cómo se llama tu amiguito?−pregunte tratando se esconder la sonrisa que se estaba formando en mi rostro. Mi hija me miro extrañada antes de responder:

−Seth, su nombre es Seth Swan.

Juro que en ese momento sentí un arcoíris formarse sobre mi cabeza. Lucy había conocido a su hermano y al parecer se llevaban increíble. Oh, Jesús… ¡Que alegría! Este día había sido fantástico; Bella me había hablado y me había dicho que podría acercarme a mi hijo y luego Lucy me dice que tiene un amigo que le cae súper bien y resulta que es Seth… ¡Mi hijo!

Al parecer la vida me estaba sonriendo. Después de tantos años sumido en la mierda la vida me estaba dando una segunda oportunidad, oportunidad que por nada del mundo desaprovecharía… ¡Por nada!

Maneje hasta llegar a casa, deje las cosas en el living y subí a mi cuarto. Cerré la puerta y marque el número que Bella había anotado en mi móvil. El teléfono sonó un par de veces hasta que una voz infantil respondió:

Aló, soy Seth… ¿Con quién hablo?−Sentí una emoción increíble al escuchar su voz y no pude evitar soltar unas cuantas lagrimas− ¿Bueno? Ugh… si no me habla voy a cortar… ¿HAY ALGUIEN AHÍ?−grito contra el teléfono logrando sacarme una carcajada. Se notaba que era un chico fantástico y que Bella lo había educado bien− ¡VOY A CORTAR!

− ¿Seth?−dije en un hilo de voz, en el otro lado de la línea se hizo un silencio y rogué para que Seth no me cortara−Soy yo… tu papá.

¿Papá?−dijo su voz emocionada− ¡oh, diablos! Viene mamá… voy a cerrar la puerta, espérame−escuche sus pacitos y luego el portazo−Aquí estoy…

−Hoy mamá hablo conmigo−

¿Enserio? Ge-ni-al pensé que me había mentido, ¿Vendrás a verme? Tengo tantas cosas que contarte…

−Lo sé campeón, mamá dijo que ella me avisaría cuando podríamos vernos, espero que sea pronto. Tengo unas ganas locas de verte…

Yo también papi−murmuro y mi ojos volvieron a aguarse−Pero podemos hablar por teléfono… ¿Me das tu numero?

−Claro, anota: 9-363-8389−volvi a repetir el numero y luego estuvimos hablando largo rato antes que escuchara el grito de Bella diciéndole que la cena estaba lista. Ambos nos despedimos con la promesa que mañana hablaríamos nuevamente.

Recosté mi cabeza sobre la almohada y suspire.

Venir a Forks había sido sin duda una decisión importante para mi vida, y no solo para la mía; también para mis hijos y Bella…−Y al parecer había sido una sabia decisión… y muy acertada también dije recordando los sucesos del último día.

Esperaba que todo saliera bien y pronto recuperara a mi hijo y porque no decirlo; a mi Bella.


Hola gente :DDD aquí les traigo un nuevo cap, espero que lo disfruten ya que salio con sudor & lagrimas (?) XD Ojala les guste porque a mi me gusto *_* & les digo que me dejen un review para ver que les parecio c:

Otra cosa, he subido un mini-fic llamado "El Chismógrafo" espero que lo pasen a leer; esta en mi perfil :D

Un beso para todas aquellas que me han agregado a favoritos, alerta, para mis lectoras fantasmas & sobre todo a aquellas que me dan unos minutos de su existencia dejandome un review :D

¡Gracias por todo!

MillaC: