NADIE SABE LO QUE TIENE, HASTA QUE…1
Especificaciones: para efectos prácticos en la lectura se tendrán en cuenta los siguientes signos:
× × Pensamientos de los personajes.
( ) Intervenciones de la autora.
" " Aclaraciones o ironías.
CAPÍTULO 3: ¿ELLA ESTÁ COMPROMETIDA?
La algarabía era generalizada, el hecho de que Akane conociera con anterioridad al nuevo alumno de la escuela Furinkan, y la familiaridad, o más bien, la manera en la que se trataban; causó un ambiente demasiado sospechoso. Por un lado, las amigas de Akane le preguntaban todos los datos que sabía ella sobre Hotato; él, por su parte, lidiaba con el resto de muchachas que se "trepaban por los muros" para conocerle.
En aquel momento hizo su aparición Kuno ("para todo aquel que se le hacía rara su ausencia"), quitando del paso a toda la gente que limitaba su acceso al codiciado salón. Al llegar al epicentro de la situación, se precipita hacia Akane con su acostumbrado recelo y poesía:
-¡AHHHH mi bella y amada Akane!, ¿acaso es cierto lo que he alcanzado a escuchar?, alguien más, aparte de mí, ha osado tocar tu mano sin mi consentimiento, dime, ¿!quién ha sido!
-Él—dice Hiroshi apuntando al buscado.
En ese momento todos guardan silencio. Hotaro mira a todos lados como preguntándose: ¿qué pasa, quién es él? Pero no dice nada (de todas formas no hace falta), de inmediato Kuno se aproxima a Hotaro con mirada desafiante y dice:
-¡Cómo te atreves!, dime ¿quién eres?
-Bueno, mi nombre es…—pero no pudo decir más, pues es interrumpido por la fastuosa presentación de Kuno
-Espera, ¿pretendes presentarte primero?, ¡HA! Pero veo que no me conoces. Para ti soy el magnífico capitán de equipo de Kendo, el más guapo y admirado estudiante, el Rayo Azul de la escuela Furinkan, Kuno Tatewaki.
Nadie dijo nada, todos ya estaban acostumbrados al comportamiento "típico" de Kuno; pero la sensación provocada por tanta parafernalia en una presentación se reflejó en la expresión de incógnita de Hotaro (y la de cualquiera); sin más Hotaro prosiguió.
-Ehhh…, mucho gusto—dijo esto extendiendo su mano derecha como solía al saludar a cualquier persona (hombre) que llegaba a conocer—mi nombre es Hotaro Miyamoto.
Kuno miró de reojo la mano de Hotaro, la desconfianza típica de sus cerrados pensamientos impidió que respondiera al saludo. Entre tanto, Akane se interpuso en el silencio y el desplante.
-Bien, ya se presentaron, Señor Miyamoto, ¿puede acompañarme un momento?—dice tomándole del brazo y con una mirada de súplica y complicidad.
-Claro…—no alcanza a continuar cuando ya se ve fuera del salón.
Si hasta entonces era raro todo lo que sucedía, esto sí que lo hizo más raro; Kuno trató de seguir a Hotaro y Akane, pero la multitud se agolpó en la entrada y no le dejaron salir. Ranma por su parte no dijo nada, sólo se limitó a ver, pero la actitud de Akane lo dejó frío: ¿acaso él se estaba preocupando más de lo debido?, era solo un extranjero que quería ser amable, nada más. Pero eso no le agradaba, es más, le molestaba en sobremanera. Sin embargo, ante toda la confusión del momento y la cantidad de espectadores presentes, no era posible una reacción de esas que eran de su costumbre. Ahora, Akane había huido del salón con Hotaro, ¿por qué?, ¿qué pretende decirle o hacer? Mucho pasó por la cabeza del joven de coleta, mucho y no muy bueno, por cierto. La ira lo invadió, la zozobra del desconcierto lo arrinconaba, estaba ahogado en algo muy particular que pretendía no sentir muy a menudo: celos.
Se hizo paso entre la multitud y rápidamente salió del salón, iba en busca de los fugitivos.
Después de mucho correr pero en total silencio, Akane y Hotaro llegaron a la parte trasera del gimnasio, tendrían poco tiempo para conversar antes de que los encontraran. Akane respiraba entrecortadamente mientras se sostenía medio-agachada de las rodillas, su agitación no se debía del todo a la maratón desde el salón, sino a lo acontecido anteriormente. Hotaro sólo le miraba con suma intriga, mientras regulaba su respiración no tardándose mucho. A su alrededor todo estaba en silencio, a excepción de unos cuantos pájaros que se encontraban algo animados esta mañana, pero no haciendo un ruido escandaloso, sino que de dulce melodía era su trino. Akane decidió romper el silencio luego de recuperarse:
-Disculpe a mis compañeros por favor, Señor Miyamoto. Son algo "efusivos" con los nuevos alumnos—dijo enderezando su postura pero con la cabeza baja.
-No se preocupe, no hay problema. —contesta con una sonrisa despreocupada.
-Pero, no entiendo—continúo Akane subiendo su mirada—por qué exactamente ha venido a Furinkan, ¿en serio quiere usted aprender más de Japón de esta forma?
Akane lo miraba con total preocupación, al parecer no era de su agrado lo que Hotaro había hecho, él así lo sintió y de inmediato se apresuró a decir:
-Perdóneme, Señorita Tendo, no quise indisponerla con sus compañeros, yo sólo quería verla de nuevo y aprovechar más mi estancia en ésta ciudad, pero no debí hacer eso sin consultarle primero. Por favor, discúlpeme.
Y así como Akane lo hizo la última vez que se vieron, Hotaro dijo esto con una reverencia. Y ésta, viendo la actitud de arrepentimiento del joven, en igual prisa contestó:
-No, no es su culpa, bueno…, lo importante es que… no vuelva a hacer lo de hace un rato—dijo esto último mirando hacia su derecha con cabeza baja.
-¿Lo de hace un rato?—indaga Hotaro—regresando a su postura original.
-Bueno… lo del… beso en la mano. No es necesario que me salude de esa forma, Señor Miyamoto—finalizó aún con la cabeza baja.
Hotaro comprendió de inmediato, había avergonzado a Akane frente a sus compañeras y compañeros con ese saludo. Él estaba acostumbrado a saludar a una linda dama de esa manera, pero ahora entendía que no podía hacer eso en todo lugar.
El joven extranjero aprendió a saludar así en Francia, pasó allí el invierno de hace 2 años y tomó esta forma de saludar como propia, y durante esos 2 últimos años no había sido un problema, es más, lo adecuó a su rutinario saludo porque funcionaba muy bien con las mujeres y nunca le faltaba una buena cita a comer o a bailar con este método. Hotaro no se consideraba un casanova pero le encantaba buscar entre las opciones a la que sería la mujer de su vida.
-Entiendo, y de nuevo le pido perdón por mi atrevimiento. Es solo costumbre, pero no volverá a pasar.
-Bien, yo… es solo que todos…
-No se moleste en explicarme, creo que sus compañeros lo ilustraron todo. También creo que no fue muy acertado buscarla aquí, de modo que, será mejor que me retire de la escuela y así no causarle más problemas futuros.
-NO—dijo inmediatamente Akane—…no es necesario, debió… ser dispendioso para usted encontrar cupo en esta escuela un fin de semana, además…, no tiene que hacerlo… por mí, yo estaré bien, en serio.
-¿Está segura?, por mi no habría ningún problema Señorita Tendo, yo comprenderé si usted…
-Estoy segura, incluso tiene mucho sentido que usted quiera aprender más de Japón de esta manera.
Horaro la vio con una gran confianza, como agradeciéndole su amable gesto. Akane sólo sostenía una media sonrisa en sus labios, pero la preocupación le ganaba.
-Esta bien, como usted diga. Será un gusto ser su compañero de clases por estos días, Señorita Tendo.
Ranma se había apresurado lo suficiente en seguirle los pasos a los fugitivos, sin poder dejar de lado sus interpretaciones acerca de lo ocurrido, además de juntar lo que había sucedido con ellos hace dos días en la mañana: su encuentro fortuito, el desayuno, lo bien que habló ella de él ante la familia… ahora ella estaba con él, ¿quién sabe en dónde, quién sabe haciendo qué?…×, las tantas vueltas que le dio su cabeza al asunto seguramente lo marearon un poco, pero no lo suficiente para evitar encontrarlos justo cuando Hotaro acababa de decir: "(…)creo que no fue muy acertado buscarla aquí, de modo que, será mejor que me retire de la escuela y así no causarle más problemas futuros…"
Ranma guardó silencio mientras ellos hablaban, por primera vez no reaccionaría como lo hacía generalmente (inventando alguna excusa para alejar al que estuviese al lado de Akane). Él quería entender por qué ella se comportaba así, y más que eso, deseaba saber qué quería él con ella. Pero cuando vio el interés que Akane mostró ante la decisión de irse de parte de Hotaro, sin duda no le gustó.
¿Qué pretende?, ¿por qué se muestra tan atenta con él? pensaba, y mientras pensaba su sangre hervía de celos, era uno de esos sentimientos que ciertamente a él le molestaban, que había tenido que mantener en secreto por mucho tiempo, pero sin éxito algunas veces; esos incómodos celos eran los que ahora estaban a punto de hacerlo explotar en rabia.
En ese momento la conversación terminó, ninguno de los dos decía nada, Akane parecía estar absorta en algún detalle del suelo, mientras Hotaro tan solo le veía en silencio. En ello pasaron unos cuantos segundos, pero para los "tres" fue mucho más que eso. Al final, tan exquisito y, a la vez, tedioso momento vino a arruinarse no por la mano de Ranma, que evidentemente estaba a punto de hacerlo según la pronunciada dilatación de una vena en el área frontal de su cabeza; sino por la bandada de chicos del equipo de Fútbol Soccer de la escuela, quienes iban a jugar un partido aprovechando el descanso del almuerzo.
Todos se dirigían a la cancha junto al gimnasio en una estricta formación de trote, eran tan solo 8, pero eso no impediría su espíritu deportivo. Al pasar cerca de los "tres silenciosos", el equipo se percató de la presencia de su AS bajo la manga en el techo del gimnasio.
-¡Hey Ranma!, hola, ¿quieres jugar?—gritó a viva voz el mediocampista del equipo.
-RANMA— Akane susurra mientras se deja llevar por la dirección de la mirada de los jugadores hacia el techo del gimnasio, y fijándose en el fisgón, su aura comenzó a crecer.
En una ágil y la vez torpe movimiento, Ranma bajó del techo de un salto para quedar en medio de los dos bandos, Akane y Hotaro por un lado y los jugadores por el otro, y en un muy improvisado entusiasmo futbolístico él aceptó de inmediato la oferta de sus compañeros.
-¡CHICOS!, claro que jugaré con ustedes, será un placer— y que bueno, tengo mucha rabia que descargar —pensó al final, enganchándose del hombro de uno de ellos y dirigiéndose a la cancha.
Akane aún seguía enojada, pero no pudo revelarse ante Ranma con todos ellos presentes, Hotaro veía a Akane con incógnita.
-Esperen un momento, aún nos falta un jugador—dijo el arquero, después de contar al equipo.
-Y qué haremos, ¿dónde estarán Hiroshi o Daisuke?—comenta un defensa.
-No lo sé, pero que un equipo quede con 5 y el otro con 4 no es justo—añade el arquero.
-Oye—interviene el mediocampista dirigiéndose a Hotaro—tu eres el chico nuevo, ¿verdad?
-Ehhh… si, soy yo—responde saliendo de su trance.
-¿Sabes jugar Fútbol Soccer?
-Si, por supuesto—contesta con una sonrisa entre confiado y optimista.
-Entonces qué esperas, ven a jugar con nosotros, así seremos 10—afirma el arquero quien le hace una seña para que se acerque al campo de juego.
Hotaro se sintió animado, por fin era tratado como un igual y no como la última maravilla del mundo, retomando el modo en que lo habían hecho sentir los alumnos hace unos minutos en el salón. Así que rápidamente se fue a la cancha de juego no sin antes…:
-Señorita Tendo, que le parece si ve el partido, me encantaría que estuviese presente.
-Ahhh—alcanzó a mascullar debido a lo que sucedía, la rabia con Ranma desapareció al instante, y la buena disposición del joven extranjero al invitarla a ver el juego la hizo sentir… bien…, no lo supo definir en ese momento, pero se arriesgó a decir—bueno, ¿por qué no?—y con una sonrisa finalizó su intervención.
Así los dos fueron al campo donde los chicos ya estaban listos para iniciar. Akane se sentó en un buen lugar, cerca de un árbol donde los rayos de ese brillante sol no le segarían la vista, además que, sabiendo que pronto llegaría una multitud para ver el partido, lo mejor era hacerse de un buen lugar para no tener distracciones. Hotaro, por su parte, se quitó su chaqueta para evitar que se ensuciara, pero a riesgo de dejarla en el suelo le pidió a Akane que la cuidase:
-¿Señorita Tendo, podría cuidar de mi chaqueta mientras termina el partido?—dijo inclinándose hacia ella con una sonrisa.
-Si, no hay problema—contesta con la misma sonrisa tomando la chaqueta.
-Gracias.
Mientras tanto, Ranma no cabía de la ira, vió desde el campo cómo ese sujeto se acercaba a Akane, de qué forma le dio su chaqueta y cómo ella la recibió demasiado contenta, de modo que decidió intervenir.
-¡Oye extranjero, ven rápido, no tenemos todo el día!—gritó con un severo tono disconforme.
Hotaro alzó su mirada y enderezó su postura hacia la dirección de donde provenía la desagradable voz. Sin dejar de mirarle arremangó su camisa poco más arriba de sus codos y dobló ligeramente las botas de sus pantalones para que no se estropearan, luego tan solo se acercó al equipo donde vio que faltaba uno, el equipo contrario de Ranma; todo esto sin denotar ninguna clase de emoción.
Nadie opinó al respecto, simplemente se limitaron a observar el comportamiento de aquel muchacho; incluso Akane no tuvo otra reacción, le sorprendió pero no le causó temor, y mientras trataba de encontrar el nombre del sentimiento o emoción derivado de aquella extraña mirada, le siguió con la vista hasta que él se ubicó en su lugar.
Ranma no le dio importancia al suceso, solo pensaba en que odiaba la idea de tener que jugar contra él. Sin embargo, esta era su oportunidad, si lograba dejarlo en ridículo frente a todos (que sin duda no tardaban en llegar) entonces la popularidad recién adquirida del nuevo alumno se esfumaría para siempre. Ranma era muy bueno en los deportes (eso ya lo sabemos bien) y el Fútbol Soocer era uno de sus favoritos. Le consideraban un "crack" y siempre era la manzana de la discordia a la hora de la repartición de equipos, así que no habría duda que él le daría una lección a Hotaro sobre cómo se debe jugar el Fútbol, (ayudado por su técnica de Combate Libre, claro).
Ya estaban prestos a dar comienzo al encuentro, el árbitro, que era un chico del salón de Kuno, ya había llegado, y con él, un tumulto de alumnos que, al ver que el chico nuevo también jugaría, se agolparon alrededor de la cancha para ver el partido.
Hotaro tomó el lugar de lateral derecho, Ranma tomó el lateral izquierdo (premeditadamente), y comenzó el juego. Todos empezaron a gritar y lanzar porras a sus equipos, pero las chicas el día de hoy apoyaban a Hotaro.
El encuentro fue muy reñido los primeros minutos, ningunos de los equipos lograba acercarse al arco contrario y eso estaba empezando a aburrir a los espectadores, entonces Ranma sacó a relucir su magia; tomó el esférico y esquivó fácilmente al mediocampitista contrario, veía el arco muy cerca a pesar de los defensas, así que se atrevió a lanzar un potente tiro al travesaño izquierdo imposible para el arquero sabiendo que sería gol; sin embargo, no contaba con la afortunada intervención de Hotaro, quien prácticamente voló para despejar del área la pelota con una patada enviándola a un saque de banda derecho. Ante tal hazaña todos se levantaron vitoreando el nombre de Hotaro, todos incluyendo a Akane, quien aunque deseaba que Ranma marcara tan excepcional gol no pudo evitar sentir admiración por la heroica salvada. Ranma se enervó aún más, ese chico solo le causaba problemas, pero aún esto no terminaba.
El segundo intento de gol provino del equipo de Hotaro, el arquero hizo el saque para su defensa, quien al ver descubierto al extranjero se la lanzó. Éste, al tener la pelota no lo dudó y se aventuró a la portería contraria; pero Ranma ya estaba listo para enfrentarlo y robarle el balón. Ante este encuentro todos dejaron de hacer ruido, las respiraciones cesaron y las miradas se clavaron en el fabuloso choque de titanes que se avecinaba, pero Hotaro no quiso perder tiempo haciendo un show con Ranma, así que, al llegar al punto 0 él hizo dos o tres gambetas para confundir a Ranma y con un globito de estilo mundialista logró burlarlo. Al evadirlo parecía que su gol se aproximaba, mas decidió pasar el esférico a un compañero que estaba al otro costado de la cancha para engañar al arquero y éste la hundió en la red.
Todos estaban atónitos, levemente infartados y sumamente asombrados al ver el despliegue de habilidad del recién llegado, el cual celebró con sus compañeros la anotación. Y después de unos segundos las tribunas se levantaron gritando y alabando el gol y más que el gol, la hazaña del americano. Los chicos saltaban sin cesar y las chicas gritaban el nombre de Hotaro a los cuatro vientos. Muchos de los alumnos de Furinkan que sencillamente no eran amantes del Fútbol hoy hicieron una excepción, pues este era un encuentro para "alquilar balcón".
El equipo de Ranma se lamentaba, pero él estaba ya fuera de casillas, se negaba la sola idea de que ese sujeto fuese mejor que él, esto hizo que su juego en los próximos minutos fuese más rudo y poco eficiente. Akane, quien estaba asombrada por las maniobras de Hotaro, no podía obviar notar a un Ranma cada vez más enérgico y desconcentrado. Faltando 20 minutos para finalizar el partido, el chico de coleta y dueño de una profunda ira tuvo en sus pies el balón, sin pensarlo se deshizo de él en un tiro con pierna derecha que quemó en los dedos del arquero contrario y desembocó en la anotación para su equipo, nadie se atrevió a interponerse a ese disparo, tal acción sería suicidio. Su equipo celebró al igual que la tribuna que cada vez era más grande, incluso el Director se encontraba allí.
Pasaron 15 minutos de constantes llegadas a los arcos contrarios pero sin resultados y, entre el pensar de muchos con que nada más pasaría y quedarían empatados, se provocó un tiro de esquina a favor del equipo de Hotaro. Este estaba en el centro del área chica, Ranma le cubría muy bien. El saque se efectuó, un defensa logró desviar el balón con su cabeza, pero éste seguía en el aire dentro del área esperando al siguiente receptor. Ranma, quien había perdido la referencia de Hotaro estando más preocupado por recuperar el esférico, saltó para tratar de controlarlo con su cabeza, con tan mala suerte que vio a Hotaro ya en el aire a punto de hacer una chilena, y a pesar de su intento por detenerlo, no pudo más que ver al balón dirigirse con óptima fuerza y precisión a la esquina izquierda del arco declarando el 2 a 1.
La emoción se apropió de toda la escuela que estaba impactada por esa magnífica acción del estadounidense, sus compañeros lo felicitaban sin duda y celebraban frente a la tribuna un espléndido gol. Ranma estaba de rodillas en el suelo, no podía creerlo aún, por su culpa ese sujeto había anotado, perdió su referencia y le dejó libre para hacer una jugada de ensueño, fue vencido de nuevo. Akane no tuvo tiempo de festejar con los demás, se limitó a ver a Ranma en esas condiciones.
El juego continuó pero ya estaba descrito el resultado y el pitazo del árbitro le dio fin al encuentro.
Hotaro fue sacado de la cancha en hombros por sus compañeros y seguido por cientos de chicas que estaban alucinando con la estrella. Hotaro pidió ser bajado justo al llegar donde Akane, la cual aún no dejaba de ver a Ranma.
-Señorita Tendo, gracias por cuidar de mi chaqueta, espero le haya gustado el juego—dice agachándose para tomar su chaqueta e invitar a Akane a levantarse. Ésta le dio su chaqueta y tomando su mano se levantó.
-Ehhh, sí, por nada, buen juego Señor Miyamoto—responde no con muchas ganas pero tratando de verse feliz por él.
-Por favor, llámeme Hotaro, me hace sentir algo viejo eso de "Señor"—continúa con una sonrisa.
Akane planeaba una respuesta cunado el teléfono celular de Hotaro suena a través de su chaqueta. Este rápidamente lo saca mirando quién lo llama. Pide una disculpa a los presentes y se aleja un poco para contestar.
- Bonjour Cristine, m'indiquent ce ¿qui se produit?* —dice con una notable alegría de hablar con esa persona, distante desde hace dos años en París, luego de un silencio responde—¿Gorinski?, wow, comunicate svp à moi* —revela asombro; era un sujeto con el cual no hablaba en mucho tiempo—bien, grâce à l'appel, prend soin de toi, au revoir*.—deja de hablar con ella para pasar con este hombre de Rusia— Gorinski, время, не слыша Вас, ¿как Вы были?* —espera la respuesta y una petición—¿когда? ... ага ... так что в течение 2 недель, то мы можем встретиться в вашем доме, если вы желаете* —dice esto último mirando a Akane, quien, como todos, está muy atenta a la conversación aunque no la entienda— да, хорошо, что мы были, что у вас хороший день, приветствую Katrinka, рассказать вам, что когда речь идет возьму хороший подарок ему, ничего, до свидания*.—y cuelga. (VER TRADUCCIÓN AL FINAL).
Hotaro sonríe y guarda su celular, y simplemente comenta:
-mmm… y bien, ¿en qué íbamos?—dirigiéndose de nuevo a todos.
Las chicas se abalanzan de inmediato hacia él.
-¡Sabes francés!—dice una.
-¡Y también ruso!—afirma otra
-¡Eres increíble!—opina una más y con ella cientos de comentarios y halagos para el chico que trata de responder sin éxito aparente.
Pero para alivio de Hotaro, los chicos del equipo lo sacan de ese alboroto con la excusa de celebrar la victoria en otro lado, él acepta encantado y se aleja disculpándose con todas.
Mientras ellas, decepcionadas, siguen comentando acerca de él con euforia y emoción; Akane ve que Ranma se aleja silenciosamente de la cancha, volteando en la esquina del gimnasio, así que le sigue. Hotaro, quien no la había perdido de vista, a pesar de haberse ido con los muchachos, se extraña al verla irse tan rápido. Uno de los chicos del equipo lo ve y le dice:
-No me digas que estás interesado en Akane Tendo.
Otro agrega:
-No eres el único, pero esa chica está prohibida para todos.
-¿Prohibida?—pregunta Hotaro, poniendo su atención en ellos.
-Sí—continúa el último chico—ella es la prometida de Ranma Saótome, que suertudo es él.
Esto deja frío a Hotaro, su mundo desaparece inmediatamente con esa noticia, × ELLA ESTÁ COMPROMETIDA, pero ¿cómo? × piensa, y mientras piensa, muchas ilusiones que él ya había fabricado se difuminan, tal como su vista en aquella chica que se pierde tras la esquina del gimnasio.
FIN DEL CAPÍTULO 3
NOTA DE LA AUTORA: Bien, aquí esta el tercer capítulo. Espero les agrade. Gracias a todos los lectores por los buenos comentarios que he recibido de ésta historia.
Aclaración: la traducción de la conversación al francés y al ruso, encontrada en este capítulo, se hizo por Internet, así que no es segura la buena redacción del mismo.
Cualquier comentario por favor envíenlo a: sanyayita(arroba)gmail . com
ATT: Sanyayita
1 La mayoría de los personajes incluidos en esta historia pertenecen a Rumiko Takahashi.
TRADUCCIÓN
*Hola Cristine, dime ¿qué sucede?
*¿Gorinski?, cielos, pásamelo por favor.
*Bien, gracias por comunicarlo, cuídate, adiós.
*Gorinski, tiempo sin oírte, ¿cómo has estado?
*¿Cuándo?... eh… que tal en 2 semanas, podemos reunirnos en tu casa, si lo deseas.
*Si, bien, entonces así quedamos, que tengas un buen día, saludos a Katrinka, dile que cuando vaya le llevaré un buen regalo, ok, adiós.
