Los personajes de Shugo Chara no me pertenecen son propiedad de nuestra queridas Peach-Pit, yo solo tomo prestados a sus personajes para que me ayuden en esta historia…Amuto 100%

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Accidentalmente Enamorada

Capítulo II: Campamento (Parte 2)

Amu POV

¿Dónde estoy?…- Mire a mi alrededor, no había nadie en aquel lugar pero no pude evitar soltar una exclamación al ver en qué lugar me encontraba. Bueno, no tenía mucha idea de donde estaba, solo que el cielo era oscuro y que lo único que veía era un suelo rocoso de color blanco o plomo, no podría decirlo exactamente, extenderse a miles de kilómetros. ¿En dónde diablos me encontraba?

Bien, lo único que podía hacer en ese momento era caminar, para ver si había algo más de rocas aquí. Después de haber caminado por un rato, no podría decirles cuento tiempo, porque en realidad ni me había percatado de ello, pude ver una casita en medio de todo este desierto de rocas.

Cuando estuve lo suficiente mente cerca, pude ver que había una pequeña fogata con una olla encima fuera de esa casa de madera, algo rustica, pero que se veía acogedora, me acerque un poco más y pude oler un aroma dulce, de repente mi estómago comenzó a rugir. Cada vez me acercaba más para saber que se estaba cociendo en esa olla…

Hola pequeña.- Escuche de repente la voz de una mujer mayor.

Me sobresalte al escuchar esa voz, y cuando alce la mirada hacia aquella persona, para pedirle disculpas por mi intromisión, vi que no era una persona… No, era un conejo, bueno mejor dicho una coneja blanca, que era un poco más alta que yo y tenía los ojos color violeta

Ho- Hola.- Dije con voz entrecortada.- Lo-lo siento, no debí estar husmeando cerca de su casa, pero es que no sabía dónde me encontraba, así que pensé que sería bueno pedir ayuda.- Todo eso lo dije atropelladamente, no sé si me entendió solo pude ver que sonrió…

Toma, pequeña.- Dijo dulcemente, mientras que me extendía una de sus patas con una bandeja que contenía una masa blanca en forma redonda, parecía hecha de arroz… Era mochi…

Así que era eso lo que olía, el mochi.

Gracias…- Dije suavemente antes de tomar el mochi y darle un mordisco, vaya que esta bueno. Sonreí tiernamente… Hace mucho que no comía uno de esos dulces…

Levante mi vista para agradecerle de nuevo a la Señora conejo por el mochi, y me encontré con ella, pero también había otro conejo a su lado, este era un poco más alto que ella, también tenía el pelaje blanco, tenía un bastón en una de sus manos y los ojos color zafiro…

Yo solo incline la cabeza en forma de respeto al Señor conejo, el solo me siguió mirando de forma inexpresiva, bien.- No me pregunten como saque esa conclusión, solo sé que para mí eso es lo que parece.- Sonreí con timidez, la cual la Señora conejo correspondía con una radiante sonrisa…

Un momento…

¿Desde cuándo los conejos pueden sonreír?...

¿Desde cuándo los conejos pueden hablar, parase en dos patas y cocinar? …

¿Desde cuándo los conejos tienen los ojos violetas…o…Color zafiro?

Amu…- Esa voz fue la que me saco de mis pensamientos.

Mmm…La voz de la Señora conejo había cambiado, era diferente pero me sonaba muy familiar a la vez… Pero no recordaba en quien la había escuchado…

Amu…

Vaya… Ahora el conejo tenía dos coletas… Parecidas a las de Utau… Si… Eso es… La Señora conejo tenía la voz parecida a la de Utau.

Deme un poco más de mochi Señora conejo…- Dije, mientras veía que la señora conejo se iba.- Espere, no se vaya señora conejo…

Amu…- Decía la señora conejo mientras la veía alejarse cada vez más con su esposo, el señor conejo.

Esperen… Señor conejo, Señora conejo…- Alce una mano intentando detenerlos, pero en ese instante la Señora conejo llego hasta donde me encontraba, aun tenia esas dos extrañas coletas, pero comenzó a moverme.

Amu…- Dijo de nuevo, su rostro comenzó a parecerse al de Utau, esto sí que era extraño.

― ¡AMUUUU!- Alguien grito, solo pude abrir los ojos rápidamente.

― ¡WAAAH!- Grite al ver la cara de Utau muy cerca de la mía.- ¡¿QUE RAYOS CREES QUE ESTAS HACIENDO?

― Intente levantarte hace ya un buen rato, pero no te levantabas y lo único que decías era algo de Señora conejo, Señor conejo y mochi.

― Bien, da igual.- Dije algo sonrojada. ¿Por qué rayos estaba soñando con conejos?- ¿Necesitas algo?

― No puedo dormir… No se esta casa se siente algo extraña…

― Son ideas tuyas, solo acuéstate y vuélvete a dormir.

― Que mala que eres Amu… ¿Cómo puedes dormir tan fácilmente en un lugar que ni conoces?

― Pues fácil, tuve que soportar todo el día de ayer viajar en un bus con un montón de tontos e inmaduros compañeros, y eso en verdad me dejo exhausta. Vamos Utau, solo cierra los ojos y deja ya de molestar a los demás.

― ¡Amu!

― Esta bien, lo siento Utau, pero en verdad estoy cansada… ¡Ya se! ¿Por qué mejor no levantas a Rima y conversas con ella…?

― Porque ya lo hizo…- Dijo de repente Rima, algo malhumorada.

― ¿No te basto con despertar a Rima? ¿Tenías que despertarme a mí también?

― Disculpen chicas, pero es que en verdad no podía dormir… Esta casa como que me da un poquito de miedo.

― Bien…Dije cansada de discutir.- ¿Por qué no te pones a contar ovejas, flores, osos o lo que sea que te ayude a dormir?

― Ya lo intente, pero no funciona…

― Bueno… Ve a la cocina y sírvete un poco de leche caliente… Dicen que eso te ayuda dormir.

― ¡No quiero bajar sola hasta la cocina!

― Utau…- Dije con voz cansina.

― Yo sé que te puede ayudar a dormir…- Dijo de repente Rima.

― ¿En serio? – Pregunto con vez esperanzada Utau.

― Sip… Estoy muy segura que una historia te ayudara dormir.

― ¿En serio? ¿En verdad lo crees Rima?

― Claro, cuando yo no puedo dormir, me acuerdo de ella, me acuesto tranquilamente en cama y me quedo profundamente dormida.

― ¿De verdad? ¿Me la podrías contar?

― Claro que sí, no hay ningún problema…

Este era demasiado raro… ¿Rima contando historias para dormir?… Conociendo a Rima no será una historia para dormir muy… Mmm… ¿Normal?… Bueno, con tal de que ayude a Utau a dormir y no molestarme cuando estoy durmiendo, me quedo tranquila.

― Bien… Esta historia sucedió hace muchísimos años, aquí, en Japón. La protagonista de esta historia, era una mujer muy bella, la más bella en todo el país. Ella estaba casada con una samurái, él la amaba mucho… El único problema que tenía esta mujer, era que era realmente vanidosa, le gustaba engatusar y jugar con los hombres solamente para que le dijeran que era hermosa y así satisfacer su vanidad. Pero el samurái cansado de esperar pacientemente que su esposa cambiara, decidió vengarse de todos los engaños cometidos por esta hacia él. Un día regreso a casa más temprano que de costumbre y vi que su esposa estaba conversando alegremente con un hombre, el preso de furia tomo a su esposa del brazo y la obligo a entrar a la casa.

Bien… Cada vez tenía más dudas de que esta fuera una historia para dormir… Sobre todo por el modo lúgubre con que la estaba contando… Pero una vez que Rima comienza con algo, por más que se lo pidas no parará, bueno… No siempre… Pero seguro que está enojada por que Utau la levanto…

―Cuando llegaron a su dormitorio, la empujo a la cama, saco su espada…

Esto ya me estaba dando miedo, y tampoco ayudaba mucho que Utau se aferrara a mí como si de ello dependiera su vida…

―… Y le corto la boca de oreja a oreja mientras gritaba: "¡¿Piensas que eres hermosa?". Cuando terminó, exclamó: "Pues, ¿Quién va a pensar que eres hermosa ahora? Y la dejo ahí, en el dormitorio, desangrándose hasta que murió.

Definitivamente, esta no era una historia que las personas cuentan para dormir… Bueno excepto tal vez, si fueran como Rima…

― Pero la mujer nunca pudo descansar en paz, por eso dicen que en las noches más oscuras y tenebrosas cuando hay niebla, se aparece una mujer muy bella pero con una máscara de cirugía cubriéndole la mitad de abajo del rostro del rostro y se les acerca a los jóvenes.- Normalmente a estudiantes de secundaria o universitarios.- Y les pregunta: "¿Soy hermosa?". Si el joven le responde que sí, ella se saca la máscara de cirugía y dice: "¿Y ahora?". La mayoría de chicos gritan o dicen que no, para después echarse a correr asustados, si eso pasa ella le cortará la boca de un lado a otro con unas tijeras. Sí la víctima responde de nuevo que sí, la mujer lo seguirá hasta la puerta de su casa y ahí mismo lo asesinará. Ya que como ustedes saben, "Kirei" y "Kire" suenan muy parecido. Este espíritu, es conocido como: "Kuchisake-Onna"

Es oficial, estoy muerta de miedo… Rayos, solo a Rima se le ocurre contar una historia de terror para dormir…

― ¿N-no hay f-forma de escapar de ella?- Pregunto Utau con nerviosismo.

― Pues… Algunos dicen que si respondes "Sí" cuando ella se quita la máscara, te dará un brillante y valioso rubí cubierto de sangre y se irá, otros dicen que si le dices otra vez "Sí", sacara las tijeras y te cortará la boca de un lado a otro para que sientas lo mismo que ella. Pero la mayoría de personas dicen que es imposible escapar de Kuchisake-Onna, puedes salir corriendo pero aparecerá enfrente de ti. También he escuchado que puedes cambiar la respuesta y ella quedara pensativa, en ese momento puedes huir. También puedes llevar dulces contigo y se los tiras o simplemente se los ofreces. Sino, le puedes preguntar: "¿Soy hermosa?" y, confundida, ella simplemente se marchará… Bien chicas, es hora de dormir… Buenas noches, que descansen bien y tengan lindos sueños…

Bien, lo que hizo Rima fue una maldad, estoy aterrada, tengo miedo de cerrar los ojos y ver la cara de la Kuchisake-Onna… ¡Wah! Eso sería espantoso.

― ¿A-amu…?

― Dime Utau.- Dije serenamente, aunque en realidad estaba tan nerviosa como ella.

― La Kuchisake-Onna no existe… ¿Cierto?

― No digas boberías Utau, clatro que no existe. Eso lo dijo Rima para asustarnos, está molesta porque no la dejaste dormir… Creo que será mejor que hagamos lo mismo…

― ¿Puedo abrazarte?

― Utau… Ya no eres una niña… A parte ella solo ataca a varones y nunca ha entrado a una casa, así que puedes dormir tranquila…

― ¿Pero igual puedo abrazarte?

― Esta bien, solo no me aplastes, sabes que odio eso.- Dije fingiendo algo de molestia.

― Muchísimas gracias Amu.- Dijo Utau alegremente, mientras se abrazaba a mi.- Buenas noches Amu… Buenas noches Rima ¿Sabes que eres una malvada no?

― Gracias por el cumplido, buenas noches.- Dijo divertida Rima.

― Buenas noches a ambas…- Dije con voz somnolienta.

A decir verdad, me siento más tranquila desde que Utau me abrazó. Tenía miedo, pero no era algo que podía contarles fácilmente a ella… En realidad era algo un poco embarazoso.

Cerré mis ojos lentamente, y espere que el sueño llegara pronto a mí…

POV Normal

― Ojos zafiro… De nuevo ese color… Un bonito color… Qué bonito color de ojos tiene Señor Conejo…

― Amu… Amu…

― Mmm… Deje de molestar Señor Conejo…

― ¿Señor Conejo?... ¿De que estas hablando Amu?... Ya levántate…

― ¿Qué sucede ahora Utau?

― ¿No has escuchado esos ruidos extraños?

Amu POV

¿Ruidos extraños?…

― Yo no he escuchado nada…- Dije tratando de sonar valiente.- Ya duérmete…

― No estoy bromeando Amu, los ruidos vienen de afuera…

― Utau…- Dije con voz cansina, en verdad quería dormir… ¿Acaso ella piensa que me fue fácil dormir después de esa historia…?

― En verdad Amu…- Dijo Utau con voz suplicante.

― Solo vuélvete a dormir…- Dije dándome la vuelta…

― Utau… ¿Quieres que te cuente otra historia para dormir?- Dijo de repente Rima divertida.

― ¡No!

― Anímate Utau, me se unas historias realmente buenas… Una de ellas es Botan doro o si quieres te podría contar la de Tokaido Yotsuya Kaidan o la del el fantasma de Okiku o… ¡Ya se! La de Toire no Hanakosan…

― ¡Rima!

― Ya cállense las dos… Dios, no podemos simplemente echarnos dormir tranquilas…

― Amu…- Susurro de repente Rima.

― ¿Ahora que sucede?- Pregunte exasperada.

― Creo que Utau no está mintiendo…

― ¿Eh?

― Si… ¿No escuchas eso?

En ese momento nos quedamos todas en silencio, para escuchar si de verdad había ruidos… Y si efectivamente había ruidos extraños en esa casa, bueno no eran exactamente dentro de la casa, parecía más venir desde afuera…

― ¿Acaso… No suenan pasos…?- Pregunte con temor.

― Pues eso parecen…- Dijo pensativa Rima.- Sera mejor que salgamos a averiguar.

― ¡No!... Yo no pienso salir a ver…- Dijo Utau histérica, pero después bajo su tono de voz.- Que tal si es…

― ¿Si es…?- Pregunte con curiosidad.

― Acérquense mas…- Susurro.- Mmm… ¿Qué tal si es…La Kuchisake-Onna?

Después de un momento en silencio, Rima estallo en carcajadas, al igual que yo… Aunque mis risas fueron más de histeria y miedo…

¿Por qué rayos se le ocurrió a Utau hablar sobre ella?

― Vamos Utau…- Dijo Rima cuando se tranquilizó.- ¿En verdad crees que existe la Kuchisake-Onna?

― Es solo un mito Utau…- Dije tanto para que ella y yo nos tranquilizáramos.- Y si existiera, ella jamás ha entrado a una casa, y también es poco común que ataque a mujeres…

― Exacto, tal vez solo son sonidos de afuera…- Dijo de pensativa Rima.- Lo más seguro es que sean alguna de esas parejas de enamorados que se escapan de sus cabañas para encontrarse…

De repente escuchamos que se abría una puerta y pasos que se dirigían dentro de la casa… Parecía que a la sala…

― Chicas…- Dijo de repente Utau con pánico, y nos abrazó fuertemente a ambas.

― Prende la lámpara que está a tu costado Amu.- Dijo de repente Rima con seriedad.

Me solté del abrazo de Utau y me acerque a la mesita de noche donde se encontraba la lámpara y me apresure a encenderla.

― Rima…- Dije con nerviosismo.

― ¿Qué sucede? ¿Por qué no prendes la lámpara?

― No hay luz…

― ¡¿QUÉ?- Gritaron en forma conjunta Rima y Utau.

― Shh… No hay luz.- Susurre.- Pero tengo una pequeña linterna en mi llavero.

― Pues apresúrate y sácalo…- Dijo Utau con nerviosismo.

― Esta bien, está bien. Solo tranquilícense.- Dije con malhumor…

Me baje de la cama lentamente, ya que no veía nada, y a tientas conseguí llegar hasta mi mochila, cuando la toque, rebusque en ella hasta que encontré la linterna que estaba buscando.

― Es una linterna pequeña. No da mucha luz…- Dije tranquilamente mientras me dirigía a la cama.

Cuando de repente escuchamos pasos que subían por la escalera. Rápidamente fui hasta a cama y me acerque a Rima y Utau.

― ¿Tienes miedo Amu?- Soltó de repente Rima.

― N-no…- Dije con nerviosismo.

― Pues no lo parece, estas tartamudeando…- Dijo divertida.

― Y tú que… ¿No tienes miedo?- Le pregunte.

― Pues claro que no…- Respondió suavemente.

― Entonces porque estas temblando…- Dije burlonamente, mientras le apretaba la mano que estaba temblando.

― Creo que no hace falta que le preguntemos a Utau si tiene miedo.- Dijo Rima para después mirar a Utau que estaba abrazada fuertemente a ella.

Tal vez dirán que estoy loca, o en realidad que estamos locas, pero sin previo aviso comenzamos a reír, de forma silenciosa claro.

― ¿Cómo nos podemos reír en un momento como este…?- Pregunto en medio de risas Utau.

― Bueno…- Dije parando de reír y de forma pensativa.- Creo que esa es la mayor prueba de que no somos chicas muy normales.

― Tienes razón en eso Amu…- Me apoyo Rima, pero después agrego.- Creo que tal vez es un ladrón…

― Eso me parece más probable…- Apoye a Rima.- Si fuera un fantasma, mounstro, espíritu o cualquiera de esa clase de cosas, no creo que se demore mucho en encontrarnos. En cambio un ladrón se tomaría su tiempo para rebuscar en cada parte de la casa, por eso todavía no ha llegado al dormitorio.

― Bien, prende de una buena vez esa linterna Amu. Hay que buscar algo en la habitación que nos sirva para golpear a alguien.- Dijo con determinación Rima.

― ¿Acaso piensas matarlo?- Dio con miedo Utau.

― Claro que no, solo busco noquearlo hasta pedir ayuda.

― ¿Entonces porque mejor no llamamos al profesor con uno de nuestros celulares? –Pregunto de nuevo Utau.

― Porque, señorita inteligente, no hay señal aquí.- Dije mientras encendía la linterna.- Lo dijeron en los buses. Ahora solo busca algo con que puedas defenderte.

― Esta bien…- Dijo Utau.

Comencé a alumbrar por partes la habitación, hasta que cada una encontró algo con que golpear a una persona. Utau tomo un libro pesado de la pequeña biblioteca del cuarto, Rima escogió una estatuilla de bronce, parecía muy pesada, y yo tome la lámpara de metal que había intentado encender hace unos momentos.

― ¿A caso piensas hacerle leerle un cuento al ladrón, Utau?- Pregunto divertida Rima, mientras nos acercábamos a la puerta.

― Claro que no, pero pensé que la intención era noquearlo, no matarlo de un golpe en la cabeza.- Respondió Utau mirando la estatuilla que tenía en las manos Rima.

― Shh… Hagan silencio.- Susurre.- Ya no escucho ningún ruido.

― ¿Crees que se haya marchado ya?

― Pues… No lo sé Utau…- Dije pensativa.

― Tal vez, ya haya robado lo suficiente de las otras habitaciones…- Dijo Rima.

― Si…- Dije con alivio, en verdad no tenía ganas de golpear a nadie.

Todas soltamos un suspiro de alivio, el cual no duro mucho porque la puerta de la habitación se abrió de repente, lo único que pude ver fue una sombra entrar por la puerta, para después ver a Rima golpear a esa sombra con la estatuilla. Con un ruido sordo cayo el cuerpo al suelo.

Ninguna pudo gritar porque estábamos impactadas con lo que había sucedido. Encendí la linterna y la dirigí lentamente hacia el cuerpo, estaba boca abajo.

― ¿Esta muerto…?- Pregunto con temor Utau.

― No lo creo…- Dije asustada. De repente escuchamos más pasos y vimos otra sombra de pie en la puerta de la habitación.

Automáticamente dirigí la luz de la linterna hacia aquella persona…

No debí haberlo hecho…

De pie en la puerta, había una mujer con un vestido blanco y cabello largo y negro, su ropa estaba revuelta, igual que su cabello, lo tenía en su rostro, por eso no se le veía muy bien los rasgos, pero igual parecía bonita… Pero lo que más nos impactó fue que a través de ese pelo enmarañado, la hendidura de la boca, no era normal… La tenía casi desde oreja a oreja…. Igual que la Kuchisake-Onna…

― ¡AAAAAAAHHHHHHHHH!- Grito de repente Utau.- ¡LA KUCHISAKE-ONNA!

Después de ese grito, pareció que la mujer se asustó también, pero después se acercó un poco hasta Utau.

― ¡AAAAAAAAAAAHHHHHHHHH!- Esta vez gritamos todas juntas, dejamos caer lo que teníamos en las manos y nos alejamos rápidamente de ella, hasta la cama y nos metimos debajo de ella.

― ¿Qué vamos a hacer? ¿Qué vamos a hacer? ¿Qué vamos a hacer?...- Repetía una y otra vez Utau.

― ¡Ya cállate Utau!- Grito Rima.- Déjame pensar en algo.

― ¡No quiero morir tan joven!- Susurro Utau, intentando no gritar. Pero luego se calló un momento, parecía que estaba pensando.- Aunque… Nunca he querido morir tan vieja tampoco… Siempre he querido estar en mi ataúd joven y hermosa…

― Deja de hablar tonterías.- Susurre molesta.- ¿Cómo puedes pensar en eso ahora?

― Es que parece que vamos a morir…- Susurro tímidamente.

― Claro que no vamos a morir.- Le respondí molesta.- Ahora solo cállate y ayúdanos a pensar una manera de salir de aquí.

― Bueno… Igual no quería morir hoy, siento que todavía soy demasiado joven… Quizá en unos cinco años o diez.- Dijo tercamente, después comenzó a temblar.- A parte no quiero morir con una hendidura de oreja a oreja como boca…

― Entonces cierra la boca…- Dijo Rima.- Pero… Creo que tu idea de morir joven, la comparto también, no me gustaría verme vieja y arrugada en mi ataúd…

― Cállense…- Susurre molesta.- Están haciendo mucho ruido.

De repente vimos unos pies acercase hasta la cama…

― Dios…- Musito Utau.

― Bien esto es lo que vamos a hacer…- Susurro Rima.- Una de nosotras la distraerá, la otra ayudara a la que la distraerá y otra ira a pedir ayuda…

― ¿Quién hará que?- Pregunte calmadamente, aunque en realidad me estaba muriendo del susto.

― Pues…- Susurro pensativa.- Tanto tú como Utau son buenas en los deportes, yo soy pésima, así que yo no puedo ir a pedir ayuda…- Medito un momento y prosiguió.- Utau difícilmente podrá distraerla, solo se quedara parada como una estatua hasta que la mujer llegue hasta ella, así que ella tampoco sirve para ese trabajo…

― Oye…- Susurro molesta Utau.

― Es la verdad…- Susurre con burla.- Entonces las cosas están así: Utau ira a pedir ayuda, yo distraeré a la mujer y tú me ayudaras ¿Cierto?

― Eso es en lo que estaba pensando.- Respondió Rima.- ¿Estás de acuerdo con eso Amu? Tú eres la que vas a estar más expuesta a ella.

― Pues… Si no hay otra manera, está bien.- Susurre despacio. En verdad me estaba muriendo de miedo, y de nada servía que me pusiera histérica igual que Utau, era mejor guardar la calma para que tanto Rima como Utau guardaran la calma también y pensaran con tranquilidad.

― Un momento…- Susurro Utau.- No puedes hacerle eso a Amu ¿Ni dijiste que era imposible escapar de ella? Y si en un caso remoto llega a funcionar ¿Qué pasara después? ¿La golpearas como lo hiciste con ese sujeto?

― En realidad no creo que eso sirva de mucho…- Susurro Rima.- Pero nunca en mi vida había escuchado que ella entrar a las casa o que atacara a mujeres, especialmente siendo tres. Generalmente ataca a varones y es cuando están solos…

― Debemos intentarlo, no quiero quedar aquí esperando que ella me haga algo.- Susurre decidida.- Ve corriendo lo más rápido que puedas a pedir ayuda, nosotras trataremos de salir lo más rápido posible de la casa.

― No las dejare solas.- Gimió Utau.- Que tal si cuando llegue la ayuda sea demasiado tarde…

―Estaremos bien Utau…- Susurro Rima.- Somos difíciles de vencer, a parte tengo una idea para distraerla.

― ¿Acaso será ponerle a Amu en bandeja de plata?

― ¡Claro que no!- Le respondió molesta Rima.- ¿Crees que quiero que le pase algo malo a ella? ¿No somos amigas de hace muchísimo tiempo? ¿Por quién rayos me tomas?

― Tranquilízate Rima.- Susurre.- Dime… cuál es tu idea.

― Bueno, hay una parte de la historia que se me olvido hace un momento.- Susurro despacio.- Supuestamente, algunos dicen que si dices pomado tres veces ella se irá.

― Bien…- Susurre.- Yo iré primero, e intentare llamar su atención. Después saldrá Utau y saldrá los más rápidamente posible a buscar ayuda y Rima… Mmm… Si lo de pomado no funciona, tengo unos cuantos dulces en mi mochila, creo que dijiste que si se los das o tiras ella se distraerá y te dejara ir…

― Si…- Susurro Rima.- ¿Estarás bien?

― Claro, si no funciona solo me iré corriendo y te dejare sola.- Le respondí con burla, tratando de calmar un poco el ambiente.- Pero ten mi linterna, así encontraras los dulces más rápido.

― Eres una bruja…- Susurro Rima divertida.

― Y tú eres perversa.- Le respondí susurrando.

― Las dos son las chicas más raras que he conocido…- Susurro de repente Utau.- Por eso me agradan mucho.- Después susurro con convicción.- Iré los más rápidamente posible a buscar ayuda, así que ustedes apresúrense en salir.

― Claro que nos apresuraremos.- Susurre divertida.- ¿O caso crees que me quedare con ella para ver si quieres ser mi amiga?

― Cállate, tonta.- Gimoteo Utau, después rio despacio.- Hay algo que quiero decirte Amu…

― No me digas que eres media rarita y te gusta Amu.- Se burló Rima.

― En ese caso seguramente estarías celosa.- Le seguí el juego a Rima.

― Dejen de hablar tonterías.- Susurro molesta Utau aunque también divertida.- Lo único que quiero decirte Amu, es que soñar con conejos no va contigo y tienes el mal hábito de hablar dormida… Aunque en verdad te ves muy tierna cuando duermes… Pensándolo bien creo que si me gusta Amu…

― Deja de decir boberías…- Dije fingiendo enfado.- A mí me gusta más Rima…

― Y a mí me gusta Utau…- Siguió con el juego Rima, después dijo de madera teatral.- ¡Oh! Que destino tan cruel que nos hace enamorarnos de las personas que no nos corresponden.

Todas reímos despacio de nuestras tonterías, sé que la situación ameritaba seriedad y no burlas, pero esa era nuestra manera de decirnos que todo estaría bien y que no había nada de qué preocuparse.

― Bien, a la cuenta de tres salimos.- Susurro Rima.- Cada una ya sabe que tiene que hacer.

―…1…

Todo estaría bien, no había nada que temer, las tres saldríamos bien libradas de este problema y esto después será solamente una anécdota divertida que le contaremos a nuestros hijos, nieto, bisnietos, tataranietos…

―…2…

¿Por qué Rima cuenta tan lento?

―… Y…3…

Las tres salimos corriendo de debajo de la cama, Rima fue directo hacia mi mochila y yo trate de acercarme lo más que pude hasta aquella mujer para llamar su atención y Utau se fue rápidamente hasta la puerta…

De repente me di cuenta de que algo había ido mal, no había escuchado los pasos de Utau corriendo por las escaleras pero lo que si escuche fue un pequeño grito de Rima…

― ¡Amu! ¡Rima!- Escuche que grito Utau.

Voltee rápidamente de donde provenía la voz, no fue muy difícil porque Rima tenía mi linterna apuntando a donde se encontraba Utau…

Ahogue un grito de terror, una mano tenia agarrado el tobillo de Utau y no la dejaba moverse, ella estaba arrodillada en el suelo tratando zafarse de aquella mano… Vi con horror que la mano era de la persona que habíamos noqueado…

― Dios mío…- Susurro Rima.

Intente acercarme a Utau, pero aquella mujer se encontraba más cerca de ella, así que hice lo primero que se me ocurrió, gritar…

― ¡POMADO, POMADO, POMADO!- Grite lo más fuerte que pude, pero aquella mujer se sobresaltó un poco por mis gritos, pero siguió avanzando hasta Utau…

Rima le aventó rápidamente algunos dulces que tenía en mi mochila, pero ella siguió avanzando hasta Utau.

La cara de Utau estaba distorsionada por el terror, imagino que igual que las de Rima y yo. Pero tenía algo en mente, solo una cosa en mente.

No podía dejar que se acercara a Utau…

Fui corriendo rápidamente hasta Utau y me arrodille frente a ella e intente zafarla de esa mano, rápidamente Rima se unió a nosotras y también intento ayudar a Utau… pero aquella mano la tenía agarrada muy fuertemente, no quería dejar ir a Utau…

― Chicas…- Susurro Utau en medio de lágrimas.- Las quiero mucho, en verdad las quiero mucho…

― Cállate Utau y ayúdanos a libérate de esta estúpida mano.- Hablo rápidamente Rima.

Yo no pude decir nada, estaba muda por el terror… lo único en que podía pensar era que esto era muy injusto, que solo era una pesadilla…

¿Tan mala persona había sido para que este fuera mi fin? ¿Qué habían hecho Utau y Rima para acabar como yo? ¿Acaso era por ser mis amigas?

De repente algo me saco de mis cavilaciones, una mano, eso había sido, pero era de aquella mujer, de aquella terrorífica mujer. Rima intentó empujarla, pero ella no se movió ni un poco y comenzó acercar su rostro al mío, Utau lloraba desconsoladamente y me jalaba hacia ella, intentándome alejar de aquella mujer…

Pude sentir su respiración caliente en mi rostro y abrió lentamente los labios para decir algo…

Aquí viene la pregunta…

De repente, la habitación se llenó de luz, nunca en mi vida había estado tan feliz de que existiera la luz…

― ¿Qué hacen aquí?- Me pregunto aquella extraña mujer.

Levante la mirada para verla directamente y me di cuenta de que algo no iba bien según la leyenda…

No se suponía que tenía que preguntarme eso… Tenía que haber dicho: "¿Soy hermosa?"…

Examine más de cerca sus rasgos, su piel era igual de nívea que la mía, ya no tenía todo el cabello en la cara y podía ver que era muy bonita, sus ojos eran grises y la boca… La boca era pequeña y estaba pintada con lápiz labial rojo… En realidad tenía todo el lápiz labial esparcido casi hasta la oreja.

Me ayudo a levantarme y me miró fijamente.

― ¿Qué están haciendo aquí?- Volvió a preguntar, su voz sonaba calmada y suave.

― ¿Quién eres?- Pregunte con curiosidad.

― Izumi… Ahora dime que están haciendo aquí…- Pregunto suavemente, pero después soltó un pequeño grito al ver al hombre tirado en el suelo.- Dios mío… ¿Qué ha pasado?

No le respondí, sino que ayude a Rima ponerse de pie. Intente ayudar a Utau también, pero ella seguía atrapado por el tobillo por aquel hombre. Utau grito cuando vio que el hombre comenzaba a moverse, así que tanto Rima como yo la jalamos para librarla de aquel agarre, cuando al fin pudimos liberarla suspiramos aliviadas y nos alejamos del cuerpo.

― ¡Shiro! ¡Shiro!- Dijo Izumi mientras se acercaba aquel hombre y lo movía.- ¡Shiro!

― ¿Qué sucede?- Gimoteo el hombre.- ¿Qué me ha pasado?

― No lo sé… - Dijo con duda.- Cuando llegue a la habitación vi a este trio de chicas, con una linterna ¿Estas bien? ¿Te duele algo? ¿Qué sucedió antes de que llegara a la habitación?- Siguió diciendo mientras lo ayudaba a sentarse.

― Entre a la habitación y todo estaba oscuro, intente encender la luz, pero algo me golpeo en la cabeza…- Dijo pensativo aquel hombre, Shiro.- ¿Qué te sucedió a ti?

― Pues… Cuando llegue a la habitación, vi a estas chicas, me asuste un poco al verlas y no verte a ti, así que intente acercarme a ellas, para preguntarle por ti pero gritaron fuertemente y se escondieron.- Explico Izumi.- No sé dónde se escondieron, pero intente prender la luz y me di cuenta de que se había ido. Después de unos minutos volvieron a salir, una se puso enfrente mío y comenzó a gritar algo y la otra me tiro algo que parecían piedras, luego me acerque a la chica que estaba en el suelo, para intentar preguntarle que le pasaba a esas chicas, pero ellas se acercaron rápidamente a ella y si pusieron en frente mío, como protegiéndola… Luego la luz se encendió y vi que todas estaban acurrucadas en el suelo… Después te vi a ti, agarrándole fuertemente el tobillo a aquella chica rubia.

― ¿Cómo entraron esas chicas?- Pregunto Shiro.

― No lo sé, eso es les estaba preguntado.- Respondió Izumi y luego se giró hacia nosotras.- ¿Qué hacen aquí? ¿Cómo entraron?

― Nos dijeron que esta era nuestra cabaña.- Respondió Rima.- Y encontramos la llave en la perilla de la puerta.

― ¿Quién les dijo que era su cabaña?- Volvió a preguntar Izumi.

― Nikaidou-Sensei, hemos venido de campamento con nuestro colegio.- Respondí con calma.

― Esta cabaña es de Shiro, y él no ha prestado su cabaña a nadie.

― Pues eso fue lo que nos dijeron.- Respondí a la defensiva.

― Seguro se han equivocado.- Dijo Shiro.- Yo no he prestado nada a nadie.- Después nos miró fijamente a las tres.- ¿Saben que me paso?

― Lo golpee en la cabeza, pensaba que era un ladrón.- Respondió Rima fríamente.

― ¿Cómo se les ocurrió hacer aquello?- Pregunto Izumi escandalizada.

― Ya se los dijo, pensábamos que era un ladrón. Solo lo golpeamos porque pensábamos que nos iba a hacer algo, así que fue en defensa propia.- Respondí a la defensiva.

― Pues esto es allanamiento de morada.- Dijo calmadamente Shiro.- Pero… ¿Por qué se escondieron al ver a Izumi?

― Porque se parecía a la Kuchisake-Onna, tenía todo el cabello revuelto y el lápiz labial que llevaba en los labios lo tenía desparramado hasta las orejas.- Respondió Utau lentamente, parecía que recién se había recuperado del susto.

Izumi solo se sonrojo por lo que dijo Utau y Shiro carraspeo. Los mire fijamente a ambos y me di cuenta que Izumi llevaba un vestido blanco algo entallado en la cintura y que caía suelto después, tenía bordados de flores pero en hilo blanco, por eso en la oscuridad parcia todo blanco, su cabello no era tan largo, pero como lo tenía hacia delante antes parecía que sí lo era. El joven, Shiro, llevaba puesto unos jeans y una camisa; tenía el cabello negro y ojos verdes, era algo más oscuro que Izumi… Era guapo y me parecía que lo había visto en algún lugar, pero no recordaba donde…

― Será mejor que las llevemos con su sensei, para después asentar una denuncia por allanamiento de morada.- Dijo calmadamente Shiro, después subió su mano hasta la parte trasera de su cabeza.- Y también por el golpe.

Me asuste cuando dijo aquello, no quería tener problemas con Nikaidou-Sensei y tampoco quería que Utau y Rima lo tuvieran, pero lo más importante era que no quería escuchar las burlas de mis compañeros cuando se enteraran de nuestra equivocación…

― Shiro Yahagi…- Susurro Rima.- Usted es Shiro Yahagi.

― Sí. Pónganse de pie y tomen sus cosas.- Dijo Shiro mientras se ponía de pie.

― ¿Cómo se llama usted, señorita?- Pregunto Rima dulcemente, solo había escuchado pocas veces usar ese tono, la hacía parecer adorable… Pero siempre que lo usaba era porque se traía algo entre manos.

― Izumi Miyake…- Respondió suavemente mirando a Rima.

― Bien…- Susurro Rima y luego miro a Shiro.- Señor Yahagi, usted nos dejara ir tranquilamente, no le dirá nada a nadie… Y le prometo que yo tampoco.

― ¿Crees que las dejare ir tan fácilmente después de lo que me hicieron?- Pregunto Shiro furioso

Rima solo lo ignoro y fue hasta su mochila, saco su celular y se acercó hasta Shiro e Izumi y les tomo una foto…

― Yahagi Shiro… Hijo de Yahagi Arima.- Susurro Rima.- Un político importante en el país, su hijo, Yahagi Shiro, está casado con Yamamoto Kayano, una excelente abogada. Juntos tienen una bella hija, Yahagi Nana de tres años de edad. Yahagi Shiro tiene una carrera prometedora en la política, ha seguido muy bien los pasos de su padre y tiene mucho apoyo de la población del país. Y si no me equivoco, Miyake Izumi, no es su esposa y por el aspecto que ella tiene, no parece que estuvieran conversando sobre política, deportes o que se yo.

Tonto Shiro como Izumi, la veían aterrados.

― Yo no creo que quiera que el público se entere de que usted le está siendo infiel a su esposa.- Continuo con su monologo Rima.- Seria muy malo para su carrera política, así que… Porque mejor no nos deja irnos tranquilamente, y como dije hace un momento, yo no diré nada y usted tampoco.

― Esta bien…- Susurro avergonzado Shiro.

― Amu, Utau, recojan sus cosas. Vamos a buscar nuestra cabaña.- Dijo tranquilamente Rima.

Rápidamente tomamos todas nuestras cosas y salimos de la habitación, pero antes de que saliéramos, Rima se giró hacia la pareja que permanecía en el cuarto, totalmente avergonzados.

― Muchas gracias por su hospitalidad.- Dijo dulcemente Rima.- Izumi…- La llamo y esta la miro con curiosidad.- Tienes lápiz labial por toda la cara… Eso no habla bien de ti…

Y así, salimos de aquella cabaña hasta el frio de la noche.

― ¿Cómo sabias eso Rima?- Pregunto de repente Utau.

― Porque yo veo las noticias…- Respondió tranquilamente Rima.- Y ahora donde ayos estará nuestra cabaña.

― Estuviste genial Rima.- Dije sonriendo.- Sus caras se veían tan graciosas cuando dijiste todo eso…

― Tienes razón.- Me apoyo Utau.- ¡Oh! Miren, creo que esa es nuestra cabaña.

― Pues vamos rápido, estoy cansada y quiero dormir.- Dije con voz somnolienta.

Cuando nos acercamos a la cabaña, vimos que parecía algo vieja. No me importo mucho, abrí la puerta y encendí la luz.

Vaya que era vieja esta cabaña, solo había una habitación… En un lugar había tres camas, al otro lado un pequeño sillón y un poco más allá una mesa con tres sillas. Había una puerta cerca de las camas, lo cual probablemente era el baño. Todo en aquel lugar estaba limpio, pero se notaba que era antiguo y que no habían hecho muchos cambios desde hacía un buen tiempo.

― Parece que esto se está cayendo a pedazos…- Dijo Rima poniendo sus cosas en una de las camas.

― Creo que hay algunos agujeros en el piso y en el suelo.- Dijo Utau viendo alrededor.

― Es mejor que dormir afuera.- Dije cansada y lleve mis cosas a una cama, me senté en ella y me di cuenta de que era algo dura y que crujió un poco.- Parece que hasta la cama está a punto de romperse.

― Bueno, será mejor irnos a dormir.- Dijo Rima mientras se metía en la cama.- Buenas noches.

― Buenas noches…- Susurre mientras yo también me metía en la cama.

Utau fue a apagar la luz y luego escuche que algo en la cama que estaba a mi costado crujía, imagino que fue porque ella también se acosto.

― ¿Están despiertas chicas?…- Susurro suavemente ella.

― ¿Otra vez no puedes dormir?- Susurre malhumorada, había tenido mucho en esa noche y lo único que quería era dormir.

― Esta cabaña da más miedo que la otra…- Susurro Utau.

― ¿Quieres que te cuente otra historia para dormir?- Susurro divertida rima.

― ¡No!- Grito ella.- Ya me duermo. Buenas noches…

Sonreí un poco por la reacción de Utau, y cerré los ojos lentamente. El sueño llego rápidamente a mí,

Solo espero no soñar con extraños conejos que hablaban, mochi o con la Kuchisake-Onna.- Rei un poco ante este último pensamiento.- He tenido mucho con esta última.

― ¡Waa!- Dijo Utau de repente.- Me duele el cuerpo.

― Esas camas son algo duras.- Dijo tranquilamente Rima.

― Por lo menos no estanos durmiendo en el suelo.- Dije mirando a un grupo de chicos jugar fútbol.- Creo que lo de ayer fue demasiado.

― Casi me muero del susto.- Dijo Utau.- Y al final solo era un político pervertido y su amante.

― Pero no me vas a decir que al final no fue muy divertido.- Dije sonriendo.- En realidad creo que todo lo que hicimos fue muy exagerado, parecíamos un trio de locas.

Todas comenzamos a reírnos a carcajadas, me recosté en el pasto y mire al cielo. El lugar a donde nos habían llevado de campamento era bonito, todo era muy verde, era un lugar muy tranquilo y fresco.

Me incorpore y vi que tau y Rima seguían riéndose, vi alrededor, estábamos sentadas bajo la sombra de un árbol, cerca del lago. Me di cuenta de que algunas chicas que pasaban por ahí nos veían como si fuéramos locas, eso no me importo, así que hice una niñería… Les saque la lengua y ellas se fueron medio enojadas, por el gesto que les hice y medio asustadas, por haberlas atrapado mirándonos.

― En fin…-Dijo Utau.- ¿Qué hacemos ahora?

― Pues yo me siento muy bien aquí…- Susurre y voltee a verlas.- Me gustaría dormir un momento aquí.

― ¡CUIDADO!- Grito de repente alguien.

Después de eso todo paso muy rápido, Utau y Rima miraban algo detrás de mí con alarma. Yo no pude voltear a ver que era porque algo me golpeo en la cabeza.

Después de eso todo se volvió negro…

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¿Konichiwa?

No sé si hay alguien por ahí todavía. Creo que ya no se acuerdan de esta historia. Lamento mucho haberme demorado tanto en actualizar. En verdad lo lamento mucho. Hace dos semanas salí de vacaciones y tenía planeado subir esta capitulo, pero me enferme, aunque no fue muy grave, solo estuve mal por un par de días, después me fui de viaje, en verdad lo necesitaba. Hace poco regrese a casa y me propuse terminar este capítulo… Está un poco largo, pero no me apeteció cortarlo, igual que a Anto.

Hace poco nos reunimos, es más por eso que me gusta ir de viaje, porque hace ya un año que no nos veíamos. Fue muy divertido y surgieron nuevas ideas para el Fic. A parte ella está empezando a escribir un fic, está muy bueno (Y no lo digo solo porque sea mi prima XD). Cuando nos reunimos me conto sobre ella y la ayude un poco a escribir la introducción, en verdad nos reímos mucho haciéndola. El Fic es sobre Bleach, su anime y manga favorito, se llama: "Así te quiero, ven" y en verdad las va hacer reír ¡Así que léanla! :p su Nick es Antokon, así que búsquenla, en verdad tiene buenas ideas.

Y un agradecimiento muy especial a Caty. Amuto, que fue nuestro único comentario en el capítulo anterior. ¡Muchísimas gracias por parte de ambas!

Espero que este capítulo tengo más comentarios, bueno ahora si ya dejo de molestarlos. Espero que hayan disfrutado este capítulo. Muy pronto subiré un nuevo capítulo de: "El amor es complicado… ¿Cierto?", creo que dentro de unas semanas retomare mi estilo habitual de actualización antes de que empezaran mis clases, bueno esperamos sus comentarios…

Matta ne!

Nota: Las historias que escribí en este capítulo, son leyendas muy conocidas en Japón, se las recomiendo.

Los significados de las dos palabras que escribí en japonés son: "Kirei: Linda y Kire: Cortar"