Disclaimer: Todos los personajes que este Fan Fiction se presentan son propiedad de CLAMP. A excepción de personajes terciarios y de paso.

Segundo Cantar

Los errores que cometemos siempre bailan a nuestro alrededor y avanzan con nosotros, pero no caen.

Desesperanza

No me abandones en la desesperanza,

En el rencor de saberte mío y no tenerte.

Parte mi cuerpo y llévatelo

Pero junto a ti.

II

Los días comenzaban a pasar de igual manera. En la escuela estaba bajando su rendimiento académico y eso estaba preocupando a sus profesores que comenzaban a buscar al tutor adecuado para el muchacho, que pudiera orientarlo dentro de la Institución y encontrar una razón aparente del bajo interés que mostraba en clases. Ese no era el muchacho que se había acostumbrado a ver, era otra persona que se veía, al parecer, agobiada por problemas a los cuales no encontraba solución. Pero nada sucedía.

Por momentos y en situaciones extremas, el joven de cabellos grises se obligaba a tomar antidepresivos para evitar hacer alguna tonteria. Estaba falto de energía y sus emociones estaban acabando con él. Necesitaba a Touya a su lado, sus palabras dulces y su voz aterciopelada, ronca y que le deleitaba cada día en cada momento. Necesita de aquella mano en su espalda diciéndole que esté ahí para él, a su lado. Pero cada esfuerzo que daba, era reducido a vanos intentos débiles, y su moral se veía destruida poco a poco.

Cada vez que intentaba hablar con Touya, éste le sacaba la vuelta o simplemente le decía que no tenían nada de que hablar, que no era necesario que siguiera perdiendo su tiempo, que no lo hiciera perder el tiempo, que estaba trabajando, que no había nada que pudieran aclarar, porque todo estaba claro desde aquel día.

-Tú no me interesas- Había soltado un día de la forma más hiriente posible en medio de una tienda departamental. Mucha gente se les había quedado viendo al escuchar esas palabras. Las lágrimas habían sido inevitables, cegando su vista y haciendo caso omiso a sus impulsos de evitar llorar, bajaron velozmente hasta el suelo. Maldita su suerte.

No había podido evitar el salir corriendo rumbo desconocido, sólo había huido de aquel lugar. ¿qué significaban las pirmeras frases que le dirigiese el moreno la última vez que estuviera en su casa¿el "te amo" no dicho en aquel beso?

-'¿Hubo beso?'- Le preguntó Yue –'No imagines cosas que no son ciertas'- el golpe de gracia había terminado por destrozar su frágil corazón. Estaba derrotado. Herido y desamparado.

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Su último esfuerzo sería éste. Se había armado de valor para hacerlo y no podía dar marcha atrás. Después del rotundo "alejate de mi" que le hubises dicho en una perfumería, al parecer se había desquiciado. Por que ese día estaba parado detrás de la malla que circundaba los campos deportivos pertenecientes a la Univeriadad a la que asistía Touya. Ahí estaba, mirándo cual bobo la silueta de su amor, con un nudo en el estómago y a punto de llorar.

La práctica terminó y él presuroso se acerco a Touya, interceptándolo a medio campo de fut-ball.

-Touya por favor, necesitamos hablar- le rogó ya deseperado a punto de llorar y temblando de impotencia.

-Tú necesitas hablar, yo no. Haste a un lado- contestó aún sin mirarlo a la cara y siguió su camino

-Por favor, Touya. Te lo suplico-

-Que te vayas. No hay nada que te tenga que decir ya.- Siguió caminando dándole la espalda

-¡Dijiste que me amabas!- soltó más alto de lo que pretendía.

La respiración le faltó repentinamente y un dolor intenso cego su vista un momento. Jadeó buscando aire antes de sentir su cabeza golpeando el suelo. No se había dado cuenta de que había caido hasta ese momento. Sujeto su estómago con algo de dolor y se semi levanto del piso, sólo para observar una dura y fría mirada puesta en los ojos castaños de su "amigo".

-No vuelvas a poner palabras en mi boca- Y con eso, dejó tirado al joven que intentaba contener las lágrimas de vergüenza.

Como puedo se levantó del suelo arenoso y caminó lo más rápido que pudo hacia la salida. Un dolor se había instalado en su espalda. Quizás el golpe fue demasiado fuerte y tenía lastimado algo, claro, que con un poco de descanzó se curara.

-"Ya te rechazó ¿Feliz¿Contento¿Podemos seguir viviendo?"-

-¡Cállate, maldita sea!-

-"¿Quieres que te lo repita con manzanas? No te ama, jamás lo hizo"-

-¡Cállate!-

-"sólo fuiste su juego"-

-¡CÁLLATE!- Gritó al momento en que azotaba la puerta de su habitación y se derrumbaba en el piso cual muñeca de trapo.

Escondió su cabeza entre sus piernas y la sujeto con su manos. La apretó con fuerza intentando liberar la rabia que sentía. Su corazón se sentía pesado y latía con fuerza, queriendo salirse. Dolía y por más llanto y grito que diese, el dolor no cesaba. Se sentía asfixiado y de momentos olvidaba respirar. Sus ojos cerrados luchaban por no dejar salir más lágrimas pero rebeldes, ellas huían.

Sintió algo escurrir por su nariz, se limpió y vió su mano manchada de sangre. Maldijo de nuevo calmandose un poco. Solo esperó a que el sangrado parara solo, cosa que parecía no querer hacer. Su camisa comenzaba a teñirse de rojo y un mareo se intaló nublandole de vez en cuando la visión. El dolor en su espalda no cesaba y con los giros del mundo se volvía insoportable. Se recagó en la pared con la respiración entrecortada y un ligero temblor en todo el cuerpo. Espasmos que le ponían la piel chinita le atacaban muy seguido, sentía frió. Mucho frió. Y la sangre no paraba de salir.

Pero claro, de que podía quejarse. Era preferible la muerte a cualquier cosa que sucediera en la realidad, pero dudaba que pudiese morir con una simple hemorragía nasal. Comenzó a castañear de un momento a otro, no era posible que de un momento a otro hiciera tanto frió en el ambiente. Sí, el cáracter de Touya había sido frió, sus palabras le habían dolido más que el mismo golpe que recibiera. No había dolido tanto como el adiós definitivo implicito en esa frase tan seca. No quería perderlo, no quería, no quería perder a su mejor amigo, a la única persona a la que amaba.

Pero Yue estaba retincente a aceptarlo.

Se retiro de la pared al no soportar más el dolor de su espalda, no podía recostarse asi que decidió por pararse. Caminó despacio hacia le baño sujetandose de las paredes y todo lo que encontraba a su paso para evitar caer. El auto compadecerse había sido relegado a segundo plano en cuanto un pinchazo justo debajo de su nuca le había hecho detenerse. Llegó al lavamanos y buscó en la gabeta del espejo algo que le ayudara. Sacó frascos y frascos pero los mareos le impedían ver claramente, sus gafas en algun lado habías quedado tiradas y olvidadas.

Un agudo dolor en la espalda le hizo gritar antes de enterrarlo en la oscuridad. Yukito Tsukishiro cayó desmayado llevándose consigo varios frascos de medicamentos que se hicieron añicos al llegar al suelo.

Diario del Ángel

08/28/07 Bien, he aquí una parte importante y el comienzo de la trama de este cantar , de ahora en adelante todo se va a complicar un poquillo y espero dejar el angst para el tercero XD (ese merece la pena una caja de clinex XD)

Devi Riddle