Disclaimer: Todos los personajes que este Fan Fiction se presentan son propiedad de CLAMP. A excepción de personajes terciarios y de paso.
Segundo Cantar
Los errores que cometemos siempre bailan a nuestro alrededor y avanzan con nosotros, pero no caen.
Desesperanza
Destrózame antes de marcharte.
Que dulces serán tus palabras
Para mi único aliento.
IV
-No te muevas, Yue- Una voz suave le habló al oído. No recordaba muy bien que había pasado, pero le dolía la espalda.
-¿Qué sucedió?-
-Perdiste el conocimiento. No te muevas. Te vas a lastimar más-
-Sakura- Abrió los ojos. Estaba en una cama bastante cómoda. El no solía dormir como Yue, no lo hacía –Duele- Dijo cuando algo rozó cerca de su espalda.
-Probable. ¿Por qué nos mentiste?-
-¿Por qué insisten en eso?-
-Porque lo estás haciendo, Yue. Sólo se sincero. No necesitas decírselo a todos. Yo soy la encargada de velar por ti. Confía en mí.- Le acarició suavemente la cabeza.
-No soy un niño para que me traten así- Intentó incorporarse pero un pinchazo en la espalda le hizo desistir.
-Que no te muevas- se levantó de donde estaba sentada. Se acercó a una mesa, agarró un paño y lo humedeció en una cazuela que estaba ahí y regreso a su lugar. Con delicadeza, le pasó el pañuelo por la espalda. Una sensación agradable le hizo calmarse y por un momento el dolor redimió un poco. – ¿Yue?-
-Yukito-
-No, no es Yukito. Tú y yo lo sabemos muy bien- Yue gimió angustiado. Si lo decía todo se haría realidad y no quería.
-Yo- suspiró. ¡No podía ser tan difícil!- No sucede nada- Su mirada se enfrió. Volvió a su estado de indiferencia. No se permitiría ser débil por eso. No lo haría.
-De acuerdo- Sakura se retiró de la habitación cerrando la puerta. Cuando el silencio estuvo de nuevo en el lugar, Yue se permitió curiosear un poco. Notó bajo él las cálidas sabanas, supuso que tenía la parte superior descubierta. Las paredes estaban pintadas en tono neutro, demasiado triste pero agradable para él. De nuevo intentó levantarse, pero la amenaza del dolor le hizo recostarse de nuevo. Suspiró.
-¿Por qué nos mentiste?- Las palabras de la joven volvieron de su memoria. Cerró los ojos. Al parecer ellos ya lo sabían.
-Touya es de Yukito. No hay más nada que decir al respecto.-
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-¿Puedes transformarte?- Estaba sentado de nuevo en la sala del departamento de Clow. Hace pocos minutos que se había podido levantar sin pasar dolor.
-No-
-Inténtalo, Yue- Kero le habló desde su posición, sobre su cabeza.
-No puedo moverlas-
-¿Esconderlas?- Yue hizo un intento.
-No puedo-
-Esto se está poniendo grave. Eriol, ¿po-
-Tranquilos. Yo lo cuidaré. Será mejor que marchen a casa. Rubí Moon ¿podrías vigilar que lleguen con bien?- La joven mujer asistió desde su posición.
-No te preocupes Eriol. Ahora mismo llamo a mi madre para que nos mande un coche- Tomoyo sacó su celular de la bolsa y marcó.
-¿Crees que estará bien?- Sakura observó a Yue que hacía esfuerzos infructuosos para cambiar de identidad.
-Todo dependen de él- Eriol inclinó un poco la cabeza para susurrarle a la castaña- Sólo podemos hacer algo-
-Pero escuché claramente a mi hermano decirle a Yu... ¡Oh!-
-La declaración de Yukito fue tomada como de Yue también. Ambas fueron rechazadas.-
-Pero hay algo que no me termina de caer bien en esto. Yo sabía que a mi hermano le gustaba Yukito. Se notaba por encima de todo-
-¿Por qué crees que estaba tan entusiasmada con apartarlo de él?- Rubi Moon habló cerca de donde ellos estaban.
-Listo. Pronto vendrán por nosotros.- Tomoyo se acerco al trió escuchando de que iba la conversación –Podemos hacer algo- Habló sonriendo.
-¿Qué propones Tomoyo?- Sakura la observó mientras Eriol la miraba detenidamente.
-El joven Touya dice no quererlo, y eso puede ser por algo. Pienso que es imposible que de la noche a la mañana se deje de amar a alguien. Debió de suceder algo entre ellos-
-Pero mi hermano no soporta estar peleado con Yukito. Aunque, nunca los he visto pelear- La castaña cruzó sus brazos y su entrecejo se frunció pensativa- Será que...-
-¿Y qué es lo que propone señorita Daujonshi ?? -
-Sakura, deberías hablar con tu hermano. Sé que no sería bueno plantearle la situación tal como está, podría enfadarse más, pero sería bueno saber ¿por qué?-
-¿Y eso de que ayudaría?- El pequeño peluche amarillo se acercó a los jóvenes agitando sus alitas.
-Por algo habrá que empezar ¿no?- Tomoyo sonrió despreocupada mientras recogía su bolso y tomaba a Sakura del brazo- Creo que ya llegó la comitiva- Rió- Hasta luego joven Hiragizawa. Joven Rubi Moon-
-¿Te quedas Kero?- Sakura se giro para hablarle- El animalito negó silencioso- De acuerdo ¡Nos vemos luego! Yue, Pórtate bien- Una mirada fría le respondió y ésta tembló- Adiós- ambas muchachas salieron de la habitación en dirección hacia la entrada donde se encontraban dos coches esperándolas y un montón de señoritas dispuestas a protegerlas con su vida.
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-Nunca pensé que llegaría a pasar- Kero habló rompiendo el silencio que se había formado en el auto.
-¿Qué cosa?- La oji-verde mantuvo su mirada en la ventana- Esa... ¿esa no es la casa de Syaoran?- Preguntó mientras trataba de mirar el edificio que dejaban atrás.
-Si, Sakura y ¡tiene luces! ¿Quieres ir a ver?-
-Bueno- Se sonrojó- Yo creo que si no somos invitados- Dijo tartamudeando.
-Sí, Sakura. Pero no creo que sea algo incómodo- Sugirió con un tono conspirador. Se acercó al chofer y le pidió que retrocediera. El hombre así lo hizo y se detuvo enfrente de la casa. –Vamos, Sakura-
Ambas bajaron del coche y rápidamente fueron rodeadas por un sequito de señoritas de lentes oscuros. Después de unas breves palabras de Tomoyo estás se quedaron aguardando junto a los automóviles. Las chicas entraron al jardín entre asombro y algo de vergüenza. Llamaron al timbre y subieron hasta el departamento que ocupara Lee en su estancia. Tocaron a la puerta y aguardaron.
-A sus órdenes- Un hombre mayor enfundado en un traje de pingüino les abrió la puerta- ¡Oh! Pero si son la señorita Dau y la señorita Kinomoto. Pasen- Les recibió con una sonrisa y les invitó a sentar mientras preparaba algo de té.
-¿Quién era...?- Un joven alto de cabello castaños y del más hermoso color café que Sakura hubiera visto nunca salió del baño con una toalla en el cuello y vestido con unos vaqueros.
-Hola, joven Lee- Saludo Tomoyo con una enorme sonrisa ocultando a Sakura de la vista del muchacho, intencionalmente.
-To ¡Tomoyo!- exclamó asustado- ¿cómo supiste que estaba aquí?-
-No, lo más importante primero ¿por qué no llamaste para avisar que vendrías?
-Quería que fuera una sorpresa-Un pequeño sonrojo apareció en su mejillas- ¿entonces?-
-Bueno, Veníamos de la casa de-
-¿Veníamos?-
-Sí, Sakura y yo- Se movió ligeramente para dejarlo ver.
-Sa Sa Sa-
-Hola, Syaoran- La castaña saludo tímidamente sin mirarlo a los ojos.
-¡AH!- Su rostro se puso rojo y salió corriendo directo a su habitación.
-Los enamorados- Tomoyo suspiró con los ojos brillantes.
-Sigue siendo el mocoso- Kero dejo su escondite y se poso en un pequeño espacio del sillón.
-¡Kero!- Exclamó Sakura aún apenada. –aunque opino que sería mejor que nos fuéramos-
-claro que no. Además el té ya está listo- La peli-negra señalo al señor que se acercaba con una bandeja en las manos.
-Entonces ¿cómo supieron?- Syaoran se encontraba formalmente vestido y ahora estaba sentado tomando el té con las jóvenes.
-Veníamos del departamento de Eriol-
-¿Eriol?- Syaoran sintió un punzada de celos que le hizo apretar con fuerza la taza que sostenía.
-Llego ayer y nos invitó a comer a su casa- La castaña salió de su mutismo mientras miraba al joven que estaba justo enfrente de ella.
-Ya veo-
-Luego- Tomoyo sonrió con malicia mirando al muchacho- como se nos hizo algo tarde llame para que pasaran por nosotras a casa de Eriol- Un nuevo estremecimiento por parte de Syaoran- porque no me pareció que el joven Eriol saliera tan tarde de su casa para llevar a Sakura- Terminó colocando la taza en sus labios para ocultar una sonrisa de satisfacción.
-Y y y ¿por qué salieron tan tarde?-
-Ah. Sucede que el joven Yukito se sintió mal-
-¿Cómo? ¿Qué sucede?- Preguntó olvidando su anterior estado de celos.
-De hecho, fue Yue- Sakura intervino dejando la taza en la pequeña mesa de al lado- Al parecer Yukito sufría de un dolor en la espalda consecuencia de algún golpe, pero –Calló pensando sus palabras- El dolor venía por parte de Yue, sus alas están sangrando- terminó con un susurro apenas audible mientras recordaba la sangre en la piel del guardián. El sonido de la porcelana rebotando contra la madera le regreso a la realidad.
-Eso es imposible- Susurró mirando los restos de la taza en el suelo
- ¿Syaoran?- Sakura se acerco al joven y se arrodillo a su lado- ¿Qué sucede?-
-Si es posible- Kero intervino desde su lugar con una taza más grande que él enfrente y una cuchara en sus manos- Eso lo ha comprobado-
-Pero se supone que eso nunca sucedería, era algo extremo- Habló el castaño mirando al pequeño peluche.
-Pero no imposible-
-¿De qué hablan?- Sakura miro a ambos buscando una respuesta sin tanto rodeo.
-En la casa de mi abuelo- Comenzó Syaoran recogiendo los pedazos de la taza- Existe un libro donde Clow escribió unas cuantas hojas en las que detallaba a los guardianes: características, objetivos e incluso como fueron creados. Dentro de él, existe un apartado que narra la forma en que Yue perdería las alas-
-¿Lo sabes, mocoso?-
-Las alas sangrando era lo primero que ponía- Respondió en afirmación a la pregunta de la cosa amarilla.
-No puede ser cierto- Susurró Tomoyo mientras sus manos temblaban. Todos la miraron curiosos-"Los ángeles no pueden amar o sus alas serán arrancadas por la mano que las creo"- Recitó en voz alta.
-Y eso ¿qué quiere decir?- Preguntó Sakura sin entender del todo.
-Yue ama. Está enamorado- Respondió la joven levantado el rostro y mirando a su amiga.
-¿Me están diciendo que sólo porque se ha enamorado va a perder sus alas?- Preguntó escandalizada en el oído de Syaoran.
-Eso es algo que no debió pasar, jamás debió pasar. Yue es considerado como un ángel guardián. No debe enamorarse, no tiene derecho, no tiene sentimientos. Pero lo hizo y ahora...- Kero calló.
-"Y vivirá entre mortales como uno más y morirá"- Recordó Tomoyo entre las líneas de aquel libro que leyera antes.
-¡Eso no puede ser! ¡Debe de existir algo que podamos hacer!- Exclamó la castaña con los ojos llorosos- Yue no puede , no debe... No- La castaña comenzó a llorar.
-Existe una forma- La abrazó para reconfortarla- Clow al haber creado a Yue pudo hacer ciertos cambios, aunque Yue sea considerado como un ángel, existe una forma para que el pueda amar sin perder su divinidad-
-¿Cuál?- Preguntó entre sollozos la muchacha, diciendo lo mismo que pensaban los otros presentes.
-Ese amor, debe ser mutuo-
-Pero ¿Quién será la afortunada?- Pregunto Tomoyo
-Antes de venir Yukito discutió con mi hermano, él le decía que sólo fue un juego. Yo pensé que discutían de la escuela pero Yukito estaba temblando y llorando. Y hace rato Eriol dijo que la declaración de Yukito fue tomada como de Yue también. Si es así entonces Yue está enamorado de mi hermano-
-Supongo que eso no es bueno- El bichito amarillo se movió y comenzó a volar por la habitación pensando
-¿No se supone que a tu hermano le gustaba...- Se levantó del piso con Sakura en sus brazos y la condujo de nuevo al sillón.
-También nosotros lo creíamos. Eran tan obvios-
Diario del Ángel
Bieeen, vamos progresando. Igual, no sé cuando terminé, pero da igual, supongo. Aquí la respuesta a las preguntas más importantes de la trama. Y en el próximo, final, la respuesta a la intrigante más importante (no escrita aún) ^^U Espero tener pronto el final de este cantar.
P.D. Lamento mucho la tardanza pero la escuela mata totalmente mi inspiración, aunque el próximo capítulo ya no tardará, solo falta revisarlo. Muchas gracias por su paciencia y su apoyo.
