Serie: Beyblade

Categoria: Romance/General

Pareja: Kai x Nadia Mizuno (OC), pronto habrá otra pareja.

Disclaimers: ¿Otra vez? o.o... Bueno... Ninguno de los personajes de Beyblade me pertenecen. Ya todos sabemos que pertenece a Takao Aoki. El resto de los personajes son pura y exclusivamente mis creaciones, excepto Rika, que le pertenece a mi prima.

Summary: Pasaron tres meses desde la batalla contra el grupo Bega (o Justice Five para otros), y son invitados a una demostración. En el camino, conocerán a una beyluchadora, Nadia Mizuno (OC), de la cual Kai se enamorará. (Advertencia a las fans de Kai: mi intención no es crear odio por haber creado un OC que se empareje con Kai. Pueden incluso interpretarse ustedes mismas como Nadia Mizuno, para sentirse más a gusto).

¡Ah! Por cierto, se me olvidaba. Si hay alguna parte de la historia que se asemeja a la de otra historia, no es más que simple y pura coincidencia. ¿ok?

Esta historia tendrá de todo un poco: Romance, comedia, aventura, acción,drama (sí, en algunos capítulos específicos habrá relatos muy tristes, tal vez no tanto). También habrá un poco de "fantasía" (no merefiero a magia y ese tipo de cosas, sino de cosas un poco exageradas y extrañas).Antes de empezar estos capítulos que contengan drama, les pondré un aviso. NO es Yaoi, ni lemmon, tampoco tiene Hentai. Avisados están.

En estos momentos estoy trabajando en el siguiente capítulo. Mientras espero a que ustedes dejen reviews, pronto les iré agregando más capítulos. Les aviso de antemano que no dispongo de mucho tiempo para crear el fic, por lo tanto demoraré en ir poniendo los capítulos. Por favor ténganme paciencia, ya que trabajo y los únicos horarios disponibles que tengo es por la noche, y los días sábados, domingos y feriados (si es que no voy a estar ocupada). Pero eso sí, aunque pasen días, meses, e incluso años, les prometo que pondré TODOS los capítulos (que ni siquiera sé cuantos son, porque el fic será muy largo XDD).

¡Ah! y una última cosa. Si les parece que la calificación de este fic, no es la adecuada, háganmelo saber, y lo cambiaré. ¿ok?.

Nota: Gracias ala ayuda que me ofreció Zhena HIK, pude arreglar lo de los guiones de diálogo. Gracias amiga n.n

Ahora voy por los Reviews, que aunque fueron pocos, con gusto les responderé. Sé que he recibido más reviews antes de que me borraran la historia, así que igualmente se los agradezco.

sorita-DG1: Si, la pobre de Nadiana sufrió mucho, más adelante sabrás con detalles sobre su oscuro pasado. Me alegra saber que te haya gustado, ycomo me lo pediste acá está la continuación, donde aparecerá Nadia Mizuno. Gracias por el review.

EleoYasha: ¡Eleo! Sis!... que sorpresa encontrarte por acá. Claro que lo continuaré, y como prueba, acá tenés el segundo capítulo. n.n.Gracias por el review.

Physis¿Mary-sue¿quién es? No la conozco, pero de todas formas gracias por el review. Y hablando de reviews, estoy de acuerdo. De esa forma cualquiera tiene derecho a opinar, sean anónimos o no. Acá está el segundo capítulo. Espero que sea de tu agrado. Gracias por el review.

Ayuka Hiwatari: Si me demoré te pido disculpas, pero ya expliqué mis razónes de por qué me demoraría. Espero eso no te moleste. Gracias por el review.

Miwe Estrella Sakasagami A:.¡JAJAJAJAJA! No te preocupes, aunque a mí no me va ni me viene la gata rosa (y para colmo DETESTO este color -.-), estoy acostumbrada a escuchar y leer este tipo de comentarios. Así a que a mí no me ofendés para nada, pero ojalá no se ofendan las fans de esa chica u.uU.Pero pronto esa pareja se llevará una sorpresa. Me alegra que a tí también te guste la historia. Acá está la continuación, y gracias por el review.

Acá está el segundo capítulo.

El Ángel y el Fénix

Capítulo 2

La extraña chica

"- ¿No es obvio que se tratará de una competencia? Por algo es que el Sr. Díckenson nos invitó – dijo Tyson.

"- En realidad no es exactamente así Tyson, pero les prometo que les explicaré en cuanto regrese a almorzar con ustedes.

"- Dicho esto, el Sr. Díckenson se retiró de la habitación dejando a los muchachos desconcertados.


Los muchachos estaban desconcertados por la respuesta del Sr. Dickenson, pero no se desanimaron. Ya tendrían su respuesta en su debido momento.

– ¿Y ahora qué hacemos chicos? - preguntó Max.

– Iremos a entrenar – respondió Kai mientras se dirigía hacia la puerta.

– ¿Entrenar? - preguntó Tyson sorprendido – Viejo. ¿acaso no sabes que hora es?.

– Sé muy bien la hora que es Tyson, y este es el mejor momento para entrenar. Andando.

– ¡Oye!.¿quién te hizo líder a ti? – protestó Daichi. Kai volteó su cabeza y le dirigió una mirada fulminante que lo dejó paralizado.

– ¡Oye Kai!.¿por qué crees que debemos entrenar ahora?. ¿Acaso tendremos alguna batalla? – Preguntó nuevamente Tyson.

– Probablemente si, Tyson. Además, tú lo dijiste, lo más probable es que tengamos una competencia. Por alguna razón es que fuimos invitados por el Sr. Dickenson. ¿ya lo olvidaste? – mientras Ray decía todo eso se dirigía hacia donde estaba Kai. – y estoy de acuerdo con Kai. Este es el mejor momento para entrenar. Vámonos.

Todos salieron a entrenar. Aunque ya tenían un gimnasio en el hotel, prefirieron hacerlo fuera, en algún lugar apartado y tranquilo. Aunque no conocían las calles y los caminos de la ciudad, eso no les importaba. Salieron a trotar tomando el camino que los dirigía hacia la ciudad, ya que el hotel estaba un poco apartado, pero no tan alejada. Hillary los guiaba y los orientaba.

– Oye Hillary – decía Tyson - ¿conoces esta ciudad? Porque parece que fueses nuestra guía.

– Es que tengo parientes que viven aquí y los visito de vez en cuando.

– Nunca me hablaste de ellos.

– Y tú nunca me lo preguntaste. – respondió inocentemente Hillary. Tyson permaneció mudo con los ojos semicerrados.

Tras media hora de recorrer el camino trotando, escucharon de repente el grito desesperado de una niña.

– ¡Basta!.¡Déjenlo en paz!.¡no es justo lo que están haciendo!

– ¡Cállate niña molesta! Queremos ver qué tan bueno es su beyblade. – decía un chico que parecía ser el líder, y que reía maliciosamente.

A un lado del camino había cuatro chicos, más bien una pequeña pandilla de chicos, de entre unos trece y quince años que atacaban sin piedad al mismo tiempo con sus beyblades, al beyblade de un niño más pequeño que ellos. Los G-Revolutions estaban muy sorprendidos y al mismo tiempo molestos por la actitud de esos chicos.

– Esto es injusto, ahora les daré una lección a estos sinvergüenzas – Tyson se arremangaba las mangas de su campera de gimnasia que se había puesto para el entrenamiento, y se dirigía hacia ellos.

– Yo también. No tolero este tipo de comportamiento. Vamos a darles una lección – Daichi iba tras de Tyson con su típica vestimenta (ya que no tenía otra cosa n.nU), junto con los demás. Kai permanecía en el lugar para observarlos desde allí.

– Oigan chicos, déjenlo es paz ¿qué no ven que es un niño inocente?.¿y se hacen llamar beyluchadores? – intervino Tyson

– Así es, un beyluchador debería ser respetuoso con el oponente. – respondió Daichi.

– ¿Y a quién le importa eso? – decía uno de los chicos que atacaba sin piedad al niño.

– Nosotros estamos probando nuestra estrategia, así que no se entrometan. – respondió un segundo chico.

– ¿Atacar de esa forma es probar sus habilidades? Pues a mí no me parece así. – respondió Daichi

– No tiene caso que razones con ellos Daichi, vamos a darles una lección.

– Si

Ambos lanzaron sus blades y se dispusieron a atacar a sus oponentes. Los cuatro blades de la pandilla, que antes rodeaban al blade del pequeño atacando uno por uno y al mismo tiempo, ahora aumentaron más su velocidad con la orden del líder de la pandilla, de manera que formaron una barrera, rotando alrededor del blade del pequeño, no sólo para impedir que el blade del pequeño escape, sino también para impedir que los blades de Tyson y Daichi pudieran rescatarlo. Tyson y Daichi dieron la orden de ataque, pero fue inútil. El ataque de ellos fue rechazado muy fácilmente y casi pierden el equilibrio y la resistencia.

– ¿QUÉ? – Tyson y Daichi no pudieron ocultar su sorpresa, tampoco el resto del equipo.

– Son muy buenos – decía Max.

– Pero no son lo suficientemente fuertes. – respondió Kai.

– ¿Por qué crees eso Kai? – preguntó Ray, que oyó lo que Kai acababa de decir.

– Es muy simple, están protegiéndose el uno del otro. No son lo suficientemente fuertes si luchan solos.

– ¿Pero cómo romperán la barrera para poder luchar uno a uno? – preguntaba Max

– Creo que tendrán que encontrar el punto débil de los blades de la pandilla – respondió Kenny mientras observaba su laptop – Además Kai tiene razón, sus blades no son gran cosa, pero peleando en equipo son muy fuertes.

– Ánimo chicos, ustedes pueden – gritaba Hillary.

Tyson y Daichi escucharon la conversación de sus amigos y volvieron a intentarlo, pero por más que lo hayan intantado una y otra vez y que se esforzaran no lograron romper la barrera, y quedaron al punto de quedar agotados y perder la batalla. Sus amigos seguían animándolos y apoyándolos. La pandilla reía maliciosamente y continuaban destrozando el blade del pequeño.

– ¡Basta!.¡no lo destruyan más! – la niña suplicaba y lloraba, pero la pandilla hizo oídos sordos a las palabras de la niña.

El pequeño, de unos once años seguía resistiendo sin quejarse al ataque de la pandilla, aunque mostraba signos de cansancio y debilidad. Tyson y Daichi, a pesar de estar también agotados por los constantes ataques y de utilizar distintas estrategias por intentar romper la barrera, no se rindieron.

– Vamos Daichi, hagámoslo una vez más.

– ¡Si!.

Una vez más se dispusieron a atacar, cuando de repente surgió un beyblade de la nada, y de un solo golpe rompió la barrera, haciendo que los blades de la pandilla se esparciera en distintos puntos, y el blade del pequeño quedara libre regresando a la mano de su dueño. A continuación, el beyblade que surgió de la nada, atacó a los blades de la pandilla uno por uno a una velocidad sorprendente y dejándolos completamente destrozados e inutilizados. Todos quedaron completamente sorprendidos. No podían creer que un solo beyblade pudiera derrotar a cuatro oponentes.

– ¿De dónde salió ese beyblade? – preguntó Daichi sorprendido, y obtuvo la respuesta cuando el beyblade extraño llegó a la mano de su... ¿dueña?.

Todos observaron a esa chica extraña que estaba en el camino donde se encontraba Kai, pero muy apartada y a unos pocos metros de él. La chica era muy bonita, tenía ojos de color miel y su mirada era seria y firme, más bien indiferente. Su cabello, de color turquesa oscuro, era muy largo hasta la cintura y estaba recogido con una cinta gruesa que ondeaba con el viento (como la bufanda de Kai) a la altura de su espalda, y en sus mejillas llevaba unas rayas de color rojo oscuro. Su cuerpo estaba muy bien formado, era delgada y llevaba puesto una remera de color verde musgo, pantalones de jean azul petróleo y zapatillas deportivas negras. En su cintura llevaba puesto un cinturón cruzado de color rojo y llevaba puesto una especie de "cola" de color beige.

Cuando Kai observó a la chica se quedó perplejo, no sabía por qué, pero algo le llamaba la atención en esa chica. Todo su cuerpo quedó inmóvil y por su mente lo único que pasaba era una sola pregunta "¿quién es esa chica?". Con su mirada fría admiraba su belleza, su rostro, su manera de comportarse y buscó en los ojos de ella la razón de por qué él se sentía así de solo verla. De repente, las palabras de esa chica lo sacó de su ensimismamiento.

– No me importan sus asuntos personales – decía la chica extraña con tono firme y tajante, dirigiéndose a la pandilla – pero atacar los cuatro juntos contra un oponente que no tiene posibilidad de defenderse, es lo más bajo que pudieron haber hecho, y eso es algo que yo no tolero. ¿y se hacen llamar beyluchadores?.¡hm! Deberían darles vergüenza.– dicho esto se volteó y comenzó a caminar en dirección hacia el bosque. Ni bien caminó un par de pasos, cuando el líder de la pandilla la detuvo y se acercó a ella.

– Oye, tú, mocosa. ¿Cómo te atreviste a destrozar nuestros beyblades?.¿y quién eres tú para darnos una lección? – protestaba el líder.

– Mi nombre no tiene importancia. Yo sólo soy una chica que no tolera actitudes de cobardía como las de ustedes. – respondió con firmeza la chica sin siquiera voltearse a mirarlo.

El líder, enfadado e histérico, se lanzó contra la chica para atacarla. Los G-Revolutions anticiparon la reacción del líder de la pandilla, y se dispusieron a defenderla, pero ya era tarde. Varios sonidos de coscorrones, patadas y piñas, seguido de la reacción del líder siendo expulsado (más bien lanzado) indicaban que la chica le había propinado una buena paliza (N/A: estas escenas fueron clausuradas por contenido violento, pero por la descripción que acabo de darles pueden imaginarlo a su antojo XDD). Los chicos también estaban sorprendidos (Kai incluido), dieron varios pasos atrás mientras les caían una gota al estilo animé.

El resto de la pandilla, sorprendidos y asustados se acercaron al líder.

– Esta chica sí que es peligrosa – decía el líder temblando de cabeza a pies y con varios moretones en todo su cuerpo y chichones en la cabeza, mientras señalaba a la chica, quien los observaba con una mirada fría que realmente daba miedo. - ¡Vámonos de aquí! - y huyeron despavoridos.

La chica desempolvaba sus manos mientras murmuraba "idiotas" con su gesto serio, y nuevamente se volteó para continuar con su camino sin decir una palabra, pero en ese momento la niña se acercó a ella y con una reverencia le agradeció por haber ayudado a su hermano. También lo hizo el niño que llegó tras su hermana.

– Deberías reparar tu beyblade. Está muy dañado. – sugirió la chica con tono firme pero suave. Su mirada, que antes era seria y fría, ahora se volvió indiferente.

– Lo sé, pero no tengo dinero. – se lamentaba el niño – Mi padre acaba de darme el dinero para comprarme un nuevo anillo de ataque, y ahora está destrozada. – decía mientras señalaba la pieza destrozada de su beyblade. – No me atrevo a decirle lo que pasó. Temo que se enfade conmigo quejándose de que desperdicié su dinero en una tonta batalla.

– Nuestro padre es muy severo, pero no es malo. Acaba de perder el empleo, y se ha esforzado mucho para darle a Nick el dinero para que pudiera tener su propio beyblade y poder competir, ya que éste es su sueño. – respondió la niña. (N/A: Sé que el diálogo que acabo de poner es absurdo, pero no se me ocurrió otra cosa mejor, además no olviden que esto es un fic y puede pasar cualquier cosa, desde lo más fantasioso y absurdo hasta lo imposible)

La chica lo observó detenidamente por unos segundos, y luego sacó su beyblade de su bolsillo y lo desarmó. Le entregó el anillo de ataque al niño y volvió a guardar su beyblade.

– Tómalo, es tuyo.

– Pero... ¿qué harás sin tu anillo de ataque?.¿Por qué me lo regalas? – preguntaba extrañado y sorprendido el niño.

– Tengo varios repuestos más. Además, resististe hasta el último minuto los ataques de esta pandilla. Esto demuestra que eres un verdadero beyluchador. – decía la chica sonriendo, mientras pasaba por su lado y se marchaba levantando su mano derecha en señal de saludo - Te lo ganaste.

Los niños sonrieron y se marcharon dando las gracias. Ahora era el turno de Tyson de colocarse frente a la chica.

– Espera ¿cómo hiciste eso? Fue increíble. Realmente eres muy buena. – decía Tyson emocionado y sorprendido al mismo tiempo.

– Yo también quiero saberlo. Nos costó mucho trabajo derrotarlos. Nos dejaste sorprendidos. – continuaba Daichi. El resto del equipo se acercaron a conocer a la chica.

– No tengo por qué explicarles a un par de tontos beyluchadores que ni siquiera saben cómo enfrentar a un grupo de debiluchos. – les respondió la chica tajantatemente, frunciendo su ceño y dirigiéndoles una mirada de reproche. – y en mi opinión, ustedes resultaron ser más débiles que ellos. - terminó, atenuando su voz pero sin dejar de ser firme.

– ¿Nos llamaste débiles? - preguntó Tyson molesto levantando su puño - ¿acaso tú no sabes quiénes somos nosotros? Pues te lo diremos - Tyson y Daichi sacaron sus beyblades y haciendo poses (como la que hizo Daichi cuando conoció a Tyson por primera vez) se presentaron ante la chica. - Somos los campeones mundiales del Beyblade. – dijeron al unísono.

La chica los observaba seria y apenas boquiabierta, y permaneció inmóvil ante la actuación de los chicos. El resto del equipo no dijo nada. Simplemente sonreían mientras les caía una gota al estilo animé.

– Creo que la impresionamos. ¿no es así Tyson? – decía Daichi con una sonrisa de oreja a oreja y tomándoselo a pecho colocando una mano sobre la cintura, mientras que en la otra le mostraba a la chica su beyblade.

– Claro que sí, Daichi. Esto le enseñará a respetarnos. – Tyson tomó la misma actitud que su amigo y en la misma posición.

– Estas son las poses más ridículas que he visto en mi vida. – decía la chica con tono sarcástico cuando reaccionó - ¿acaso trabajan en un circo? (caída de Tyson y Daichi)

– ¡jajajaja! Eso sí que estuvo gracioso. Ella cree que ustedes son unos payasos. – Hillary se sujetaba el estómago por que no aguantaba la risa.

– Muy graciosa Hillary - decían Tyson y Daichi al unísono y sarcásticamente, mientras les salía una venita en su sien al estilo animé.

– ¿O será que en realidad son los Campeones Mundiales de la Ridiculez?... – continuaba la chica con su tono serio y Hillary seguía riéndose a carcajadas. El resto de los chicos se cubrían la boca mientras reían por lo bajo. A Tyson y Daichi les salían nuevas venitas.

– ...¿O de la estupidez?... – continuaba la chica, mientras que Hillary seguía riéndose a carcajadas. Más venitas habían salido de las sienes de Tyson y Daichi.

– ...¿O de ambas cosas? – terminó diciendo la chica y antes de que Tyson y Daichi dijeran una palabra continuó – De cualquier forma no tiene caso hablar con niños tontos como ustedes. Nunca pensé que dos de los G-Revolutions fuesen tan idiotas.

– ¿Cómo sabes el nombre de nuestro equipo? – Preguntó sorprendido Max al igual que el resto del equipo.

– ¿Cómo no saberlo si sus nombres están por todas partes? Tú eres Max – respondió señalándolo y continuó así con el resto de los chicos – Tyson, Daichi, Ray, Kevin, Hillary y... – detuvo su mirada por unos segundos cuando vio a Kai. La chica sentía de repente algo diferente en cuanto lo vio. No estaba segura qué era. Lo conocía antes, y le era indiferente, pero ahora que él estaba allí ya no era lo mismo. Sentía que su corazón latía fuertemente, y no podía controlarlo. Inmediatamente reaccionó antes que se dieran cuenta y simulando seriedad terminó diciendo el nombre del último beyluchador. - ...Kai.

Los chicos estaban sorprendidos pero asintieron en señal de que la muchacha había mencionado correctamente sus nombres.

– Oye ¿acaso ustedes no son hermanos? – preguntó Tyson, señalando a la chica y a Kai. – es que se parecen taaaanto.

– ¿De qué estás hablando? – preguntaron al mismo tiempo la chica y Kai con una mirada fulminante y con tono desafiante.

– ¡Ups! Creo que hablé de más. u.uU – dijo Tyson escondiéndose tras de Hillary.

– Cobarde - decía Hillary despreciativamente, mientras le caía una gota en la cabeza.

– ¡Hm! - decían los dos al mismo tiempo con sus típicas mirada frías y serias. Sorpresivamente ambos se miraron y luego desviaron sus miradas cerrando los ojos.

– Entonces no tengo más nada que decir. Debo ir a entrenar. Nos volveremos a ver. – Y la chica volteó para continuar con su camino.

– Tu nombre – dijo Kai.

– ¿Qué? – pregunto la muchacha deteniéndose y volteando su rostro.

– ¿No nos dirás tu nombre?. Sabes los nuestros, pero no sabemos el tuyo.- la chica lo miró nuevamente por unos segundos y luego al resto de los muchachos.

– Nadia Mizuno – respondió después de unos segundos de silencio, y sin decir más continuó con su camino.

Los chicos la vieron alejarse, tomando el camino hacia el bosque trotando. Kai no dejaba de verla con ojos maravillados y al mismo tiempo con curiosidad. Esa chica le estaba confundiendo y volviendo loco. Sentía su corazón latir descontroladamente y su cuerpo temblar por aquella sensación extraña que estaba sintiendo. Sus pensamientos se vieron interrumpidos cuando oyó la voz de Ray.

– Es una chica extraña ¿no lo creen chicos? – preguntaba Ray.

– Sí, y además es muy bonita. – decía Max.

– Es extraña, pero muy inteligente. Hasta sabe cómo controlar a los idiotas como ustedes – decía Hillary señalando a Tyson y Daichi.

– Muy graciosa - respondieron los chicos con una venita en la frente.

– Tiene un carácter parecido al de Kai n.nU– respondió Ray.

– Dejen de hablar y sigan entrenando. Andando – intervino Kai con tono imperativo y continuó su camino hacia la ciudad. Los chicos, malhumorados siguieron al bicolor.

CONTINUARA...