Serie: Beyblade

Categoria: Romance/General

Pareja: Kai x Nadia Mizuno (OC)

Disclaimers: ¿Otra vez? O.o ... Bueno... Ninguno de los personajes de Beyblade me pertenecen. Ya todos sabemos que pertenece a Takao Aoki. El resto de los personajes son pura y exclusivamente mis creaciones, excepto Rika, que le pertenece a mi prima.

Esta historia tendrá de todo un poco: Romance, comedia, aventura, acción, drama (sí, en algunos capítulos específicos habrá relatos muy tristes, tal vez no tanto). También habrá un poco de "fantasía" (no merefiero a magia y ese tipo de cosas, sino de cosas un poco exageradas y extrañas).Antes de empezar estos capítulos que contengan drama, les pondré un aviso. NO es Yaoi, ni lemmon, tampoco tiene Hentai. Avisados están.

Por cierto, se me olvidaba. Si hay alguna parte de la historia que se asemeja a la de otra historia, no es más que simple y pura coincidencia. ¿ok?

¡Ah! y una última cosa. Si les parece que la calificación de este fic, no es la adecuada, háganmelo saber, y lo cambiaré. ¿ok?.

Ahora a los Reviews:

Antes que nada una disculpa por mi retraso, pero sepan entender mi posición. Ya les expliqué claramente en el primer capítulo el motivo de mi tardanza ¿ok?.

Hermione-Mai: O.o Tranquila chica. Si me mandás a freir no voy a poder seguir publicando mi fic ToT, y no te va a gustar quedarte con las ganas ni con la intriga. Así que ya tenés acá el tercer capítulo y poco a poco irás sabiendo "QUE PASA ENTRE KAI Y NADIA". XDDD. Espero que te guste y gracias por el review tan "emocionante" (Nadryl silva mirando hacia otro lado un poco ruborizada)

Physis: Hola amiga. Qué bueno que mi fic te esté gustando. Sobre lo de Mary-sue, aún estoy un poco confundida de qué se trata. He visto la página que me mandaste, pero aún así no entiendo nada (y mucho menos inglés, ya expliqué en el primer capítulo que no soy muy buena en este idioma). Sobre lo de tus fics, pronto los leeré. No te prometo nada, pero estate segura que los leeré. Gracias por el review, y nos vemos pronto. Por cierto, si te interesa podés agregarme a mi msn.

Gabe Logan: Qué bueno que te haya gustado mi fic, y espero que este capítulo te guste aún más. Gracias por el review.

EleoYasha: ¡Sis! que bueno verte otra vez. Como me lo pediste, acá está el tercer capítulo.

.Unimeko: Qué bueno que a vos también te haya gustado mi fic. ¿Participar en tu comu? Me encantaría, pero necesito saber de que se trata. Si te parece bien agregame a mi msn y lo hablamos ¿ok?. Como me pediste más, acá te dejo el tercer capítulo. Espero que te guste tanto como los otros capítulos.

Estos son todos los reviews, y cualquier duda, comentario, sugerencia, crítica (que sea buena por favor, nada de estupideces ¬¬), o insultos (lo cual lo dudo), no tengan miedo de mandarme un review ¿si? n.n.


Capítulo 3

La demostración cancelada.

Todos regresaron a sus habitaciones luego del entrenamiento, para descansar durante el rato que les quedaba antes de ir a almorzar. Tyson y Daichi aún seguían enfadados por las palabras de Nadia. Además de Hillary, Nadia era la segunda chica que los ponían en sus lugares, pero la diferencia estaba en que Nadia había sido más dura con ellos. Ya en la hora del almuerzo, después de tantas protestas de parte de Tyson y Daichi por su hambruna, decidieron bajar al comedor. Una vez que se acomodaron, el mesero les tomó su pedido y se retiró.

– ¡Qué bien!.Ya podemos comer, ahora tendremos que esperar. – decía Daichi muy alegre.

– Y qué bien que llegué justo tiempo para almorzar con ustedes, chicos. – dijo una voz que les resultó conocida a todos.

– ¡Sr. Dickenson! – dijeron todos al mismo tiempo, cuando voltearon para ver quién era aquella persona que les había hablado.

– ¡Sr. Dickenson, que bueno volver a verlo! – dijo Kenny.

– Ahora que ya regresó, Sr. Díckenson. ¿Podría decirnos de qué se trata esa demostración de las que nos habló? – preguntó Tyson con curiosidad.

– Je je je... veo que tienes buena memoria Tyson n.nU

– Si, sólo tiene memoria para el beyblade ¬¬ – le reprochó Kai.

– No empieces con eso Kai, no deseo recordar a tu "hermana". ¡grrrr! Esa chica me las pagará ¬¬# – Hillary reía por lo bajo cubriéndose la boca con una mano. - ¡Deja de reírte, Hillary! – volteó irritado hacia Hillary.

– Lo mismo digo. Ella se parece tanto a ti, como dijo Tyson y... – y Daichi se detuvo cuando vio que Kai lo fulminaba con su mirada.

– ¿Cuántas veces debo repetirles que no tengo hermanos ni hermanas?. – Kai cerró y mostró su puño en señal de que a la próxima palabra les daría una trompada sin dudarlo. En verdad estaba muy molesto. Su mirada fría y su ceño fruncido les daba a entender que no quería que lo molestaran. Al resto de los chicos, les caía una gota al estilo animé.

– ¿Sucede algo chicos? – El Sr. Dickenson se mostró confundido.

– Lo que sucede es que, mientras entrenábamos cuando usted se había ido, conocimos a una chica que criticó a Tyson y Daichi. – explicó Max

– Además de haberlos ridiculizado, los hizo sentir unos fracasados. – terminó Ray

– Gracias por animarnos, Ray ¬¬ - Tyson no dejaba de seguir enfadado. Ray reía nerviosamente con una gota en la cabeza.

– ¿Y quién es esa chica si se puede saber? – preguntó el Sr. Dickenson tratando de calmar a los chicos.

– Se llama Nadia Mizuno – respondió Hillary.

– ¿Nadia?. ¿Se encontraron con ella? – se sorprendió el Sr. Dickenson.

– Así es ¿la conoce Sr. Dickenson? – intervino Kenny.

– Por supuesto. Es una de las beyluchadoras más fuertes que conozco, e irá a la demostración. – Todos se sorprendieron excepto Kai.

– Esto no es sorpresa. – Todos voltearon sorprendidos a ver a Kai.El bicolor notóel desconcierto en sus amigos, por lo que aclaró sus dudas– Eso explica porqué nos dijo que nos volveríamos a ver y por la manera en cómo destrozó los beyblades de la pandilla. Por sus habilidades está claro que es muy buena y muy fuerte.

Mientras decía eso por su mente pasaban las imágenes de Nadia, la chica que lo había dejado perplejo, y él aún seguía confundido. No entendía porque recordaba cada parte de su cuerpo, cada expresión de su rostro, su voz, su mirada. Su corazón latía rápidamente de solo pensar en ella. No entendía por que se sentía así. ¿Qué fue lo que le llamó la atención de ella?. Eso no lo podía saber, pero quería averiguarlo. Desde que la vio no se sentía tranquilo. Por un lado estaba contento de saber que la volvería a ver, pero por otro lado estaba confundido por que no sabía qué es lo que pasaría si la volviese a ver. ¿Seguiría sintiendo lo que le estaba pasando en este momento?. ¿Podría aclarar sus dudas respecto a sus sentimientos y comportamiento?... La voz de Tyson lo trajo a la realidad. Kai tenía la mirada perdida, y nadie lo había notado. Aunque tenía la mirada perdida, simulaba estar atento a la conversación. No quería que pensaran que él estaba actuando muy raro, ya que estaba conciente de ello. Dejó a un lado esos pensamientos y se dedicó a escuchar la conversación. Observó a su amigo que le estaba hablando.

– Pero no será más fuerte que yo. Ya verás cómo la derrotaré si pudiera tener una batalla con ella, así le demostraré que soy el campeón del mundo. – Tyson dijo todo eso elevando su voz y levantándose de su asiento con un puño alzado y mirándolo fijamente a Kai. Hillary lo regañaba desde su asiento, jalándolo de un brazo hacia el asiento de Tyson, pues ella estaba sentada a su lado. – ¡Déjame hillary! No seas metida. – y apartó su brazo ignorándola. Hillary se ofendió, pero aún así estuvo atenta para que Tyson no pasara un papelón.

– ¡Oye!. ¡No te olvides de mí! Yo también soy el campeón mundial. – Daichí también se levantó de su asiento y alzó un poco más la voz y fue Kenny el que sujetó a Daichi desde su asiento. El público que estaba presente se volteó con curiosidad hacia donde estaba el equipo.

– Tranquilo Tyson, ya te dije que la volverás a ver muy pronto, en la demostración. Estoy seguro de que tendrán una batalla. – intervino el Sr. Dickenson.

– ¿En serio?. Ya verás que voy a derrotarte Nadia. Ya verás que soy el mejor. – y golpeó su puño en la otra mano con gesto de "diablillo". De repente recordó algo – A propósito Sr. Dickenson ¿podría decirnos de qué se trata esa demostración de las que nos habló?.

– Dale un respiro Tyson. Acaba de llegar. – le reprochó Hillary luego de dar un suspiro, mirándolo con malos ojos.

– No te preocupes Hillary. De todas formas es a eso que vine. A hablar sobre la demostración. Era lo queestaban esperando para saberlo. ¿Verdad? – dijo el Sr. Dickenson. El resto del grupo asintió.

Hillary observaba cómo Tyson se burlaba de ella sacándole la lengua. Tuvo que contener la rabia, ya que recordó que estaba en un lugar público y no quería causar problemas. Lo único que pudo hacer es articular sus labios y decirle "voy a matarte, ya lo verás". A Tyson eso no le importó, y desvió su mirada hacia el Sr. Dickenson en espera de su ansiada respuesta.

– La demostración consiste en que los beyluchadores, sin distinción de experiencia, puedan participar de estos eventos probando nuevos modelos de beyblades, que saldrán al mercado si son aprobados por el diseñador de beyblades y la Corporación BBA. Ustedes fueron invitados para esa demostración por una persona especial que trabaja para la BBA. El dinero de la recaudación será dirigido a distintas organizaciones de todo el mundo para ayudar a los niños carenciados y más necesitados. También les enviaremos una determinada cantidad de partes de beyblades para aquellos niños y que puedan disfrutar de este deporte.

– ¿Y desde cuando hacemos obras de caridad?. – Preguntó Kai que esta vez tenía los ojos cerrados.

– Sé que esto te molesta Kai, pero lo interesante...

– ¿Y no pelearemos con nuestros propios beyblades?. ¿Sólo observaremos? – interrumpió sorprendido Tyson, levantándose tan bruscamente que casi vuelca su asiento. La voz de Tyson se alzó por encima del murmullo de los presentes, que hizo que todos voltearan nuevamente sus cabezas hacia Tyson. Los demás también se sorprendieron, pero no pudieron decir nada, porque en este momento Hillary le estaba hablando a Tyson.

– Siéntate y compórtate Tyson – De nuevo Hillary lo regañaba alzando su voz desde su asiento, jalándolo de un brazo hacia el asiento de Tyson. Por segunda vez, Tyson apartó su brazo y permaneció de pie, ignorándola por completo.

– ¡Hm! Nunca escucha. – respondió Kai con los ojos cerrados, después de ver a su amigo que seguía observando al Sr. Díckenson, aguardando la respuesta.

– No lo entiendo Sr. Díckenson ¿podría explicarnos por favor? – preguntó Ray un poco desorientado cuando tuvo su oportunidad.

– Tranquilo chicos, se los explicaré. Por supuesto que ustedes batallarán como ya les dije antes. Pero lo harán después de la demostración. Ustedes son los invitados especiales por ser el equipo ganador de la última competencia. (Con eso se está refiriendo al Equipo Bega). Esto es lo interesante.

– ¡Que bien! - gritó saltando Tyson sin darse cuenta que los presentes seguían observándolo curiosos. – ¡Tendré una batalla!

– ¿"Tendré"?. Querrás decir "tendremos". No estás solo en esto Tyson. No te lleves todo el crédito, fanfarrón. – protestó Daichi, levantándose también de la mesa.

– Calma chicos, no se peleen – intervino Kenny, también levantándose de su asiento y evitando que Tyson se lanzara sobre Daichi, mientras que Ray sujetaba por detrás a Daichi, porque ambos se fulminaban con la mirada.

– ¿En serio Sr. Dickenson?. ¿Contra quién pelearemos?. ¿Es un equipo muy fuerte?. ¿Qué clase de beyblade tiene? – pregunto inquieto Max, aprovechando que Tyson estaba ocupado peleándose con su inseparable compañero.

– ¿Quieres calmarte Daichi? – esta vez, fue Hillary quien protestó mientras veía al par fulminarse con la mirada.

– No molestes. Estoy en medio de una conversación importante, metida. ¬¬ – dijo Daichi imitando a Tyson, sacándole la lengua y haciéndole burlas, una vez que Ray lo soltó.

– Ahora verás mocoso. ¬¬ – Hillary no lo pensó dos veces y se lanzó sobre Daichi, pellizcándole de las mejillas y estirándoselas al estilo animé. Tyson se reía a carcajadas.

La gente que estaba presente los estaba observando y se estaban riendo por sus comportamientos. Los gritos de los chicos fueron interrumpidos por una voz firme desde un rincón.

– ¡SILENCIO! – La voz de Kai resonó por todo el comedor. Los chicos voltearon a ver a Kai que estaba sumamente molesto. – Si quieren discutir y matarse háganlo afuera, pero no aquí. – Volteó hacia el público con su mirada fría – ¿y ustedes qué miran? – El público volteó su mirada hacia sus mesas con una gotita al estilo animé y seguían con lo suyo. Los chicos se percataron de lo que estaban haciendo y rojos de vergüenza se sentaron en sus respectivos asientos. Esto bastó para que todo volviera a la normalidad.

– Tu sí que sabes poner orden Kai. n.nU – dijo Ray.

El mesero llegó con el pedido y los chicos se prepararon para disfrutar de su delicioso almuerzo. Tyson y Daichi, como siempre, comían desaforadamente. (N/A - ¿acaso no se atragantan?o.o ¡Wacala! no sé si se escribe así ) Hillary los miraba con malos ojos, y el resto, a pesar de estar acostumbrados a ver a sus amigos comer de esa manera, comían normalmente. Durante el almuerzo la charla se volvió interesante. Todos comentaban sobre sus planes, sus deseos, lo que estaban haciendo y no, y sobre todo, de Beyblade (¿no es obvio? ¬¬). Al finalizar el almuerzo, todos se dirigieron a la salida del hotel, para luego subir al micro de la BBA y dirigirse hacia el estadio.

El viaje no duró mucho, y llegaron más rápido de lo que creían. Al llegar al estadio de Shibuya (N/A - le pondría otro nombre, pero no se me ocurre otro que éste), se dirigieron hacia una de las puertas laterales. Un hombre vestido de negro reconoció al Sr. Dickenson y se acercó a él.

– Buenas tardes Sr. Dickenson. Le tengo un mensaje para usted. – Se acercó a su oído y le susurró unas palabras solamente audibles para el Sr. Dickenson.

– ¿Una llamada?. ¿Para mí? – El hombre asintió y el Sr. Dickenson volteó para hablar con los chicos – Muchachos, espérenme aquí por favor. Volveré enseguida. – Todos asintieron y el Sr. Díckenson entró por el pasillo, siguiendo al hombre.

Pasaron veinte minutos, y el Sr Dickenson regresó para darles una noticia.

– Me temo que tenemos malas noticias chicos. La demostración será cancelada.

– ¿CANCELADA? – preguntaron todos al mismo tiempo.

– ¿Por qué?. ¿Por qué lo clausuraron?. Yo quería batallar. ¿Por qué lo clausuró Sr. Díckenson? – preguntaba Daichí enloquecido y se le acercó al Sr. Dickenson para desafiarlo. De repente recibió un golpe en la cabeza de parte de Tyson.

– ¿Quieres calmarte enano?. En primer lugar la demostración no se clausuró, se canceló.

– ¡Oye!. ¡No me llames enano!

– Ya basta chicos – Hillary se interponía para evitar otra pelea.

– Sr. Díckenson ¿podría explicarnos qué es lo que está pasando?. – preguntó Ray.

– Lo siento mucho chicos – decía el Sr. Díckenson. Los chicos se detuvieron para escucharlo – La persona que debió venir tuvo un problema, así que tendremos que posponerlo. Pero no se preocupen, no regresarán pronto a sus casas. Pueden quedarse aquí en Shibuya unos días más hasta que todo se solucione. Les recomiendo que disfruten de su estadía mientras estén aquí. ¿Por qué no van a dar un paseo por la ciudad mientras tanto?.

Todos se miraron como si quisieran saber qué respondería el otro y después de discutirlo, asintieron sin preguntar más. Se despidieron del Sr. Dickenson y se dirigieron hacia la ciudad. El equipo salió del estadio, cruzaron la calle y tomaron un camino que los llevaría hacia la ciudad. En el mismo camino por el que estaban circulando los chicos, pasaba corriendo desesperadamente un joven que venía desde detrás de ellos y empujó accidentalmente a Hillary, quien cayó al suelo.

– ¡Hey, idiota!. ¡Fíjate por dónde vas! – gritó Hillary desde el suelo.

El joven había pasado de largo y se detuvo, se dio vuelta y observó a Hillary tirada en el suelo muy enojada. En este momento el joven quedó como paralizado por unos segundos, cosa que les pareció extraño para el equipo. Cuando el joven reaccionó, se acercó a ella, y le tendió una mano.

– Por favor, discúlpame, no fue mi intención. Déjame ayudarte a levantarte. – Hillary sujetó la mano del joven y éste la levantó con cuidado. Mientras Hillary se arreglaba, el joven la observaba con mucha atención. El joven era muy guapo, su rostro era hermoso, sus ojos verdes brillaban a pesar de la poca iluminación que había en el pasillo y su cabello era de color castaño claro. Su sonrisa era tan hermosa, que Hillary quedó maravillada al verlo. A Tyson, este comportamiento le estaba molestando.

– Déjame presentarme. Mi nombre es Cody. ¿Cuál es tu nombre hermosa chica? – preguntó con caballerosidad.

– Hi... Hillary - respondió tímidamente la chica con el rostro completamente sonrojado.

– Es un hermoso nombre para una bella dama. – dijo Cody. Hillary seguía sonrojándose.

– Seh, seh. Cualquier idiota que no usa anteojos puede decir una cosa así a una chica tan fea. – intervino Tyson sarcásticamente. Hillary empezaba a enfadarse. – Además debo prevenirte que ella no es lo que tú crees Cody.

– ¿En serio?. ¿Por qué lo dices? – preguntó curioso Cody.

– Pues es muy simple. A simple vista Hillary puede ser agradable, pero por dentro es un terrible monstruo. – decía mientras hacía muecas e imitaba a un monstruo, y como respuesta, Tyson recibió un golpe en la cabeza, que lo dejó plantado en el piso. – ¿Lo ves?. A eso me refería – Decía Tyson en tono balbuceante desde el piso.

Cody abrió enormemente los ojos, pues no esperaba que una chica se comportara de esa manera. Miró al resto de los chicos, y ellos le respondieron levantando los hombros como diciendo "ella es así", mientras le caían una gota en la cabeza al estilo animé. Realmente Hillary daba miedo con su cara amenazante. Sin embargo no le importó, pues le interesaba mucho Hillary.

– Por lo que yo veo ella no es ningún monstruo, además afortunadamente no uso anteojos y veo frente a mis ojos a una hermosa mujer. – respondió el muchacho dirigiéndose a Tyson - Hizo bien en darte una paliza por haberle faltado el respeto a la bella Hillary. – dicho esto tomó la mano de Hillary y se acercó a ella en forma caballerosa, digamos casi seductora y le preguntó mientras que Tyson hervía terriblemente - ¿Volveré a verte hermosa Hillary? Dime. ¿En dónde vives?.

– Ehh... bueno... – el sonrojo de Hillary aún permanecía en su rostro.

Mientras el muchacho esperaba la respuesta de Hillary, Kai mantenía su típica postura de chico frío, Kenny observaba intrigado la situación, Daichi se mostraba confundido, y Max se acercó a Ray y casi en un susurro le preguntó:

– Oye Ray ¿es mi imaginación o Tyson está celoso?

– No creo que sea tu imaginación, Max. – respondió Ray mientras ambos se reían por lo bajo. Daichi, que estaba confundido, se metió en la conversación.

– Oigan chicos, no entiendo lo que está pasando. ¿Por qué Tyson se comporta así?

– No es nada importante Daichi, no le hagas caso. – respondió Max mientras agitaba su mano.

– Oye viejo – dijo Tyson levantándose del suelo con cara de idiota – ¿Se puede saber por qué ibas tan apurado?. ¿Acaso no ibas a algún lado?.

– ¿Qué?. ¡Ah, es cierto! Debo encontrarme con mi padre. Me está esperando. Pero no me iré sin antes saber dónde vive la bella dama. (y dale con eso ¬¬)

– "Juro que si la toca otra vez lo mato" – pensaba Tyson mientras gruñía y cerraba sus puños.

– En realidad... estoy hospedada en un hotel – Hillary le indicó en cuál estaría hospedada.

– ¡Qué bien! Yo también estoy hospedado allí, así que nos veremos muy pronto hermosa Hillary. – y se despidió besando la mano de Hillary, mientras que ésta no dejaba de sonrojarse.

– ¡Hm! Fanfarrón ¬¬. – decía Tyson mientras el chico se alejaba corriendo. Hillary se volteó hacia Tyson después de despedirse de Cody.

– ¡Oye, nadie me imita! – se quejó Kai.

– ¿Se puede saber que te pasa Tyson?. ¿Por qué estás tan molesto? – preguntó enfadada Hillary.

– Eso no te importa fea – respondió, y así siguieron peleando hasta que finalmente Hillary le dio un fuerte golpe en la cabeza que lo dejó nuevamente plantado en el piso.

Durante la pelea entre Tyson y Hillary, Kai pudo escuchar una conversación entre dos personas que se encontraban tras un árbol. No podía ver sus rostros, ya que estaban ocultos, pero estaba seguro que se trataban de dos jóvenes.

– ¡Maldición! Creo que empeoramos las cosas hermano. Nuestro tío nos va a castigar. – se quejaba el primer muchacho que tenía voz débil y grave (como la voz de Kenshin en español, en Samurai X).

– Sí, no debimos haberle causado mucho daño. Ahora desapareció después de nuestra batalla. Tendremos que encontrarla a como dé lugar y llevarla hasta nuestro tío cueste lo que cueste. Debemos reparar el error que cometimos.– respondió el segundo joven con voz imperativa, y cuya voz era más gruesa y varonil (como la de Sanosuke en español).

– Bien, pero... ¿Y si se ha podido comunicar con la policía? – preguntaba indeciso.

– Lo dudo mucho, la hemos dejado muy malherida. No llegará muy lejos. Vámonos. – y se retiraron. Mientras lo hacían, Tyson seguía quejándose en el suelo.

– Eso te pasa por estúpido Tyson – decía Kai mientras pasaba por su lado luego de haber escuchado aquella extraña conversación.– Ahora levántate y vámonos de aquí.

Tyson se levantó del suelo y Hillary seguía enfadada. No necesitaron de viajar en algún vehículo, pues ya se encontraban en pleno centro de la ciudad. La ciudad era muy hermosa, estaba repleto de negocios y los edificios eran de varios pisos. La gente se mezclaba, e iban y venían, algunos apurados, otros simplemente paseaban. Mientras Hillary los guiaba y les enseñaba algunos lugares específicos e importantes, el resto disfrutaba del paseo. El único que no lo hacía era Kai, que no dejaba de pensar en Nadia.

"¡Maldición! No puedo sacarla de mi mente. Se supone que es una simple chica ¿qué tiene de especial como para que ella esté tan metida en mi mente?. Tampoco entiendo qué es lo que me está pasando, me siento muy extraño, me siento un tonto pensando en esas cosas. Nunca me ha pasado algo así y me resulta molesto, y lo que es peor me siento confundido." pensaba Kai mientras seguía al grupo. No prestaba atención a casi nada, ni siquiera a la conversación de los chicos, y mucho menos se molestó en darse cuenta de que Tyson y Daichi se estaban matando a golpes por una tonta discusión, mientras Hillary regañaba a ambos y Kenny trataba de separarlos. Tampoco se dio cuenta de que Ray le estaba hablando hasta que sintió una mano en su hombro. Se sobresaltó y se volteo para encontrarse con el rostro de Max.

– ¿Te encuentras bien Kai?. Te noto distraído. – Max estaba preocupado.

– ¿Te pasa algo Kai? – Kai volteó a ver a su amigo Ray y notó que él también se mostraba preocupado.

– No me pasa nada – respondió cortante mientras mantenía sus ojos cerrados y continuaba con su camino.

– A nosotros no nos engañas Kai. – Ray siguió a Kai - Algo te está molestando. Si no quieres decirlo, de acuerdo, pero al menos dinos que no quieres decirnos cuál es tu problema en lugar de ocultarlo.( ¿se entendió? o.o)

– Ray tiene razón, si sigues así te volverás loco. Te será más difícil resolver tus problemas.

– Ya les dije que no me pasa nada – volvió a responder Kai de manera cortante, y se aparto de sus amigos. – "Tal vez tengan razón" – pensaba Kai - "¿pero de que me servirá su ayuda?. Esto es algo más personal. No estoy seguro de que Ray pueda ayudarme, y Max... No puedo contar con él. Por más amistoso que se muestre ¿qué sabe de este tipo de sentimientos. ¿Me pregunto que solución podré darle a estos problemas?. ¿Bloquearlos?. No, esto ya no sirve, Tyson hizo que mis sentimientos salieran a la superficie desde la primera vez que lo conocí, y aunque lo niegue, admito que gracias a él he podido descubrir cosas mucho más importantes que sólo la perfección, y una de ellas es la amistad..." – observó detenidamente a sus amigos que seguían divirtiéndose y charlaban animadamente – "...pero esto es algo muy diferente."...

Los chicos pasaron toda la tarde paseando por la ciudad, observando entusiasmados todos los negocios, parques y tiendas habidas y por haber. Daichi, que nunca había estado en una ciudad curioseaba todo y preguntaba qué era cada cosa. Tyson tubo que calmarlo y explicarle todo. Hillary y Kenny también ayudaron a orientar a Daichi. Sin darse cuenta el tiempo había pasado rápidamente, y el sol ya se estaba poniendo y se acercaba la noche.

– ¡Oigan chicos!. ¿Qué les parece si vamos hacia el lago y vemos el atardecer? – sugirió Hillary. Los chicos asintieron y se dirigieron hacia el lago. Se sentaron en el pasto frente al lago, a excepción de Kai, que estaba sentado sobre la rama de un árbol apartado del resto (como siempre), y desde allí observaban el atardecer. Era un momento maravilloso para los chicos. Kai se sentía muy tranquilo y le gustaba estar allí. Era lo que más le agradaba: la paz de la naturaleza.

Cuando el sol ya se ocultó y la noche cubrió por completo el cielo, los chicos decidieron regresar al hotel. Estaban muy cansados, pues el paseo los había agotado, y deseaban descansar. Tal vez al día siguiente tendrían la oportunidad de regresar a la demostración que había sido cancelada. Decidieron que para regresar se tomarían un autobús que los dejara cerca del hotel o en la puerta misma del hotel. En el camino hacia la parada Tyson y Daichi volvían a discutir como siempre. Daichi perseguía a Tyson, mientras que éste corría contestando burlonamente "atrápame si puedes, enano". De repente surgió una figura que había salido de la nada y Tyson tropezó con ella, que casi la tira al suelo. El lugar estaba un poco oscuro, pero aún así pudieron distinguir la silueta de una mujer. Llevaba el cabello suelto y parte de su cabellera le cubría el rostro. Su mano derecha estaba apoyada sobre su brazo izquierdo, por encima del codo. Aparentemente la mujer estaba muy malherida, pues se notaba que tambaleaba. Aunque Tyson no podía ver bien quién era esa mujer, quiso disculparse, pero antes que él lo hiciera, la mujer contestó tajantemente pero con voz débil.

– ¡Oye, idiota!. ¡Fíjate... por dónde... caminas! – dijo la mujer, e inmediatamente empezó a desplomarse. Kai llegó justo a tiempo para sujetarla y así evitar que se lastimara al caer. Cuando la recostó sobre uno de sus brazos, pudo apartar con su mano libre el cabello que cubría el rostro de la mujer. Tanto Kai como el resto de los chicos se llevaron una sorpresa. Ella le resultaba conocida, pues se trataba de Nadia, y estaba muy malherida e inconsciente...

CONTINUARA...