Serie: Beyblade
Categoria: Romance/General
Pareja: Kai x Nadia Mizuno (OC)
Disclaimers: ¿Es necesario?... Bueno... Ninguno de los personajes de Beyblade me pertenecen. Ya todos sabemos que pertenece a Takao Aoki. El resto de los personajes son pura y exclusivamente mis creaciones, excepto Rika, que le pertenece a mi prima.
Summary: Pasaron tres meses desde la batalla contra el grupo Bega (o Justice Five para otros), y son invitados a una demostración. En el camino, conocerán a una beyluchadora, Nadia Mizuno (OC), de la cual Kai se enamorará. (Advertenciaa las fans de Kai: mi intención no es crear odio por haber creado un OC que se empareje con Kai. Pueden incluso interpretarse ustedes mismas como Nadia Mizuno, para sentirse más a gusto).Esta historia es de romance con acción, aventuras, algo de comedia (ya que no soy muy buena en eso, pero bue...), y drama. NO es Yaoi, ni lemmon, tampoco tiene Hentai. Avisados están.
¡Ah! y una última cosa. Si les parece que la calificación de este fic, no es la adecuada, háganmelo saber, y lo cambiaré. ¿ok?.
Antes de comenzar con el capítulo, hay algo que voy a decirles, y supongo que la mayoría ya lo saben. Me he enterado que Fanfiction no admite que publiquemos reviews en cada capítulo. A mi me resulta extraño, porquea mi parecer no es tan malo contestar los reviews de los lectores que siempre nos animan y nos consultan cuando tienen dudas con respecto a nuestras historias. Es también a mi parecer una manera de comunicarnos con los lectores. ¿A qué se debió esa decisión? Nadie lo sabe. u.uUU. Pero qué se le va a hacer...
Así que no me queda otra que simplemente agradecerles enormemente por sus reviews (aunque hayan sido pocos) a:
Hermione-Mai
Witch Griselda Ravenwood
Sele-chan
Gabe-Logan
Capítulo 5
Un almuerzo embarazoso
Nadia se había despertado un poco tarde. Le había costado reconciliar su sueño después de aquella pesadilla, pero tampoco tuvo tiempo en pensar sobre aquello, por que el médico le había hecho varios estudios para asegurarse de que estaba en buenas condiciones y así poder darle el alta. Cerca del mediodía los muchachos llegaron para visitarla una vez más, y preguntar por su salud. Se alegraron de saber que la chica se encontraba en buenas condiciones y que su salud había mejorado notablemente. Hillary le trajo su ropa, ahora limpia, la que había usado el día anterior y que estaba sucia por la sangre que había perdido, y además la chica de cabellos castaños le cosió algunas partes de la prenda que estaban rotas y desgarradas. Por su parte el Sr. Dickenson le entrego su beyblade. Lo había guardado para que estuviera segura y en buenas manos. Cuando Nadia lo recibió en sus manos, el beyblade empezó a emitir un intenso brillo que hizo que el cuerpo y los ojos de la chica se tornaran brillantes, y ante este brillo, la ojimiel sintió una extraña sensación. Era una sensación de calidez y reconfortación, y por otro lado sintió una extraña conexión con el brillo que emitió el beyblade. La chica cerró los ojos y sonrió, mientras llevaba su blade hacia su corazón y lo cerraba en su puño. Luego, volvió a observarlo.
– Conque tú eres Hawlux – respondió sonriendo Nadia. Los chicos voltearon hacia ella con curiosidad.
– ¿De qué estás hablando Nadia? – preguntó Max.
– Creo que ella acaba de recordar quién es Hawlux ¿verdad Nadia? – respondió el Sr. Dickenson mientras observaba a Nadia. La chica a su vez asintió.
– ¿Y se puede saber quién es? – preguntó curioso Tyson. Nadia lo observó por unos segundos, y luego le enseñó su blade. En él se encontraba la figura de un majestuoso Halcón, y tras él una especie de espectro con forma de ángel. El color de su beyblade era de color blanco con rasgos en turquesa oscuro en la mayor parte. A Kai le llamó la atención ese blade.
–Entonces Hawlux es tu bestia bit. – respondió Ray.
– Siento curiosidad por saber qué tan fuerte es. – intervino Daichi. – Te reto a una batalla.
– Yo también. Podremos tenerla ahora mismo si quieres. – Tyson se veía muy alegre y ansioso.
– Oigan, ya déjenla en paz, o tendrán problemas. – la voz de Kai les hizo entender que hablaba muy en serio, por lo que decidieron callarse y calmarse.
El médico les dio algunas indicaciones al Sr. Díckenson y a los muchachos, y salieron todos juntos hacia la salida del hospital. En la puerta del hospital los esperaba el micro (ojalá fuera en la limusina, pero dudo que entren todos n.nU), que los llevaría hacia el hotel. Cuando Nadia vio el micro se detuvo por unos instantes. Le pareció que había estado antes en algún micro, pero no estaba segura. Por su mente había pasado una imagen fugaz, en la que veía que estaba dentro del vehículo, y éste se había descontrolado, saliéndose del camino y todo se veía borroso. Nadia permaneció inmóvil por unos instantes, hasta que sintió que alguien le hablaba.
– ¿Piensas quedarte ahí todo el día? – decía la voz que Nadia escuchó. Cuando reacciono, vio que quien hablaba era Kai. Este estaba a pocos pasos de ella, y el resto ya estaban dentro del micro, esperándola.
Nadia subió al micro extrañada por aquellas imágenes y sin decir nada. Se sentó al fondo y no habló en todo el viaje, mientras que el resto se divertía a más no poder. Como de costumbre, Tyson y Daichi discutían, Hillary los regañaba, Kenny intentaba separarlos inútilmente, y Ray y Max se reían de ellos. A Nadia le llamó la atención todo eso, pero aún más el hecho de que su compañero de viaje, situado en el otro rincón de donde se encontraba ella (O.O ¿Qué pensaron, que estaban sentados juntos? noooooooo), permanecía en silencio con los brazos cruzados y los ojos cerrados, sin inmutarse de todo el escándalo que ellos armaban. Lo miró por unos instantes, e inexplicablemente sintió una extraña sensación, la misma que había sentido cuando lo vio por primera vez. De repente reaccionó y se regañaba a sí misma por haber actuado de esa manera, y volteó su cabeza para observar el paisaje. "Tonta. ¿qué es lo que te pasa? Nunca te comportas así" pensaba Nadia. Kai, abrió sus amatistas y la observó por el rabillo del ojo por unos segundos y luego volvió a cerrarlos. El viaje no duró mucho, y llegaron al hotel, pasaron por la recepción y se dirigieron al comedor.
Durante el almuerzo, todos charlaban animadamente. Nadia solamente los observaba muy callada con los antebrazos cruzados y apoyados sobre la mesa. Kai observaba a Nadia de vez en cuando desde su asiento. Parecía estar pendiente de ella, de cada movimiento que ella hiciese, de cada actitud, de cada gesto. Sin embargo la chica estaba muy tranquila observándolos con curiosidad, y siempre con la misma expresión: seria, y con sus ojos inexpresivos. Entonces notó que Kai la observaba y se quedó mirándolo. Sin darse cuenta ambos se perdieron en sus miradas. No se dieron cuenta siquiera que sus rostros se habían tornado de un ligero color carmín. Un ruido los despertó, era el carrito que traía uno de los mozos con la comida que cada uno había encargado. El carrito emitía un sonido de varios platos tintineando. Cuando la chica de ojos miel y el chico de cabello bicolor se dieron cuenta de lo que estaban haciendo voltearon rápidamente sus cabezas hacia otra dirección, aún sonrojados. Ni siquiera supieron cuánto tiempo habían permanecido así. Pero eso ya no importaba. Ambos se mostraron mutuamente sus sentimientos en silencio... un momento ¿sentimientos?.¿habrá sido eso lo que se demostraron?.¿o era simplemente curiosidad hacia el otro lo que expresaban?
– ¡Que bien!.¡A comer! – dijeron al unísono Tyson y Daichi, y empezaron a comer desaforadamente antes que los demás. Nadia los observaba con sorpresa y al mismo tiempo con desagrado. Aquellos chicos no comían, más bien devoraban y no masticaban, simplemente tragaban. Parecía que estaban haciendo una competencia de quién comía más en menos tiempo. Nadia observó al resto del grupo que actuaba con normalidad. Todos le hicieron un gesto levantando los hombros, al mismo tiempo que suspiraban, como diciendo "¿qué les vamos a hacer? Ellos son así.".
– Tyson, Daichi ¿cuándo aprenderán a comer como corresponde?.¡Es el colmo con ustedes! – protestaba Hillary.
– ¡No bolestes, Gillary!. ¡Crunch, cronch! Edamos digfrudando de una deligiosha gomida! (Traducción:. ¡No molestes, Hillary! Estamos disfrutando de una deliciosa comida.) – Respondió Tyson mientras se devoraba su comida, que resultó ser un plato de pollo con papas fritas.
– ¡Agi ed, efto egta fabrogo!. ¡slgruuuuuuuupp! (Traducción:. ¡Así es, esto está sabroso!) – decía Daichi mientras tragaba los fideos que tenía en su boca y que había pedido de almuerzo (esas sopas de fideos que suelen comer los japoneses). Hillary suspiró rendida, mientras decía "son unos cerdos".
– ¿Acaso ustedes no se atragantan? – les preguntó en tono serio Nadia, después de observar el increíble espectáculo que los amigos exponían. ( A:.¡Hey, yo dije eso antes!. / N: pues no te escuché decirlo. / A: ¬¬)
–¡Cough, cough, cough!. ¡ghghgh!. ¡cough, cough, cough! – de repente ambos chicos agitaban sus manos y se golpeaban fuertemente el pecho, para librarse de su atragantamiento. Tyson agarró su vaso de bebida y bebió rápidamente para ayudarse a dejar pasar la comida por su garganta.
–Eso responde a mi pregunta. ¬¬ – decía Nadia, mientras que al resto les caía una gotita por la cabeza.
En cuestión de minutos Tyson y Daichí ya iban por su tercer plato, mientras que los demás ni siquiera habían terminado de comer su primer plato. Era increíble la velocidad a la que iban aquellos chicos. Aún seguían comiendo desaforadamente cuando escucharon una voz y se acercaba a Hillary.
– Hola Hillary, princesa – Cody sujetó una mano de Hillary y la llevó hacia su boca para besarla. Hillary no hizo más que sonrojarse. Fue tan grande la sorpresa, que Tyson se sobresaltó y expulsó toda la bebida que estaba bebiendo, sobre Kenny que se encontraba frente a él. Kenny reaccionó con desagrado y al mismo tiempo con un gesto como diciendo "voy a matarte". Daichi se retorcía tanto de la risa al ver a su amigo reaccionar de esa forma que olvidó que tenía comida en su boca, y como castigo del cielo, se atragantó nuevamente. A todos les caían varias gotas en la cabeza.
– ¿Qué les pasa a esos chicos?.¿Acaso no tienen modales? – preguntó sorprendido Cody ante la actitud de los campeones. De repente Cody, al ver a Nadia se quedó tenso, como en shock. Esta reacción llamó mucho la atención de Kai.
– No le hagas caso Cody. Por cierto, ella es Nadia Mizuno.- dijo Hillary preséntale a Cody ante Nadia. Se acerco a su oído y le dijo que ella había perdido la memoria. Cody se enderezó y saludo a Nadia de forma cortés. Nadia por su parte no respondió, simplemente cerró y abrió sus ojos a modo de saludo.
– Oye Casanova ¿Se puede saber qué diablos haces aquí? – dijo Tyson interrumpiendo después de limpiarse la boca con su mano. - ¿Todavía no compraste los anteojos que te recomendé? - Hillary volteó su rostro hacia Tyson y lo fulminó con la mirada, pero éste la ignoró.
– No, y no los necesito ¿Por qué lo preguntas? – respondió Cody.
– Pues, por que la que está frente a ti es la reina de las arpías. Yo sólo te prevengo para que tengas cuidado. No vaya a ser que te coma. – dijo en tono serio, pero su rostro expresaba despreocupación. Hillary seguía fulminándolo con la mirada, pero Cody respondió con caballerosidad.
– No te preocupes, no estaré por mucho tiempo, sólo quería asegurarme que mi adorada Hillary se hospedaba aquí tal como me lo dijo. – respondió Cody empleando un tono cortés y sensual (bueeeenooooo... ¬¬). Parecía que no le preocupaba las palabras de Tyson, por lo que no dijo ni hizo nada, luego se dirigió a Hillary – Ahora ya sabes que ambos estamos en el mismo hotel, princesa. Mi habitación es la 415, puedes venir cuando quieras, eres bienvenida. Nos volveremos a ver pronto. - Hillary asintió sin darse cuenta que se sonrojaba un poco, y Cody se retiró sin más. Tyson estaba muy molesto y fulminaba con la mirada a Cody, mientras veía alejarse al chico, llevándose una porción de su comida a su boca y se lo engullía entero.
– ¿Celoso Tyson? – preguntó Daichí con mirada de picardía y que lo había observado desde que llegó Cody.
– ¿Dgo delogo? No eg dierdo. Odio a los dyigos gue de gombortan de eda banera. (¿Yo celoso? No es cierto. Odio a los chicos que se comportan de esa manera.) – respondió sarcásticamente el chico de cabellos azules, mientras que el resto de los chicos, excepto Kai y Nadia por supuesto, habían volteado para ver la reacción del tricampeón y se cubrían la boca porque se estaban matando de la risa.
Habían pasado pocos minutos más. Todos habían terminado de comer y quedaron satisfechos, excepto Tyson y Daichi, que aún seguían comiendo y acababan su séptimo plato. Deseaban más comida y la fuente ya estaba vacía, pero había un par de platos que aún contenía comida. Ambos chicos observaron que Kai aún no había terminado su plato y le preguntaron si podían tomarlo, pero se detuvieron cuando notaron que su amigo les dirigía una mirada asesina si se atrevían a poner un dedo. Entonces se alejaron. Luego vieron que Nadia también tenía su plato a medio terminar e hicieron lo mismo que con Kai. La chica no dijo nada,por lo que ellos interpretaron como un "sí". Los campeones se sirvieron del plato de la ojimiel, que contenía algunas porciones de sushi (una de las típicas comidas japonesas, ya saben) hasta que quedó uno solo. Ambos sujetaron al mismo tiempo con los palillos la última porción que quedaba. Se miraron sorprendidos, y acto seguido empezaron a disputarse por ese último pedazo. "Yo lo agarré primero" decía Daichí, mientras que Tyson respondía "no, es mío". Se tironeaban hacia sí para obtener su premio. Kai empezaba a ponerse molesto, a desquiciarse, por que nuevamente estaban haciendo un papelón en público. Hillary, que ya estaba harta de regañarlos, sólo se limitó a colocar una mano sobre su rostro en actitud insoportable como diciendo "Dios mío". El resto de los chicos miraban avergonzados a sus amigos y con una gotita en la cabeza. Aunque estaban acostumbrados a este tipo de comportamiento y peleas de parte de los campeones, no podían evitar sentirse incómodos. Inevitablemente, la porción resbaló de sus palillos y cayó al suelo, desparramándose. Entonces los chicos empezaron a gimotear, rendidos, mientras miraban la porción desperdiciada. Kai estuvo a punto de abrir la boca, cuando de repente Nadia elevó su voz, mostrando frialdad en sus ojos, desde su asiento sin alterarse, haciendo que los chicos cayeran al suelo sentados y temblando de miedo.
– ¡Dejen de llorar y compórtense como hombres! - y suavizando su voz, pero sin dejar de ser cortante y manteniendo su mirada fría, la chica continuó regañándolos – Detesto que los niños como ustedes lloren. Confórmense con lo que han comido, y dejen de quejarse.
Todos se sorprendieron, abriendo enormemente los ojos, de la reacción de Nadia, pues no esperaban que una chica se mostrara tan amenazante. Bueno... en realidad Hillary también se mostraba amenazante de vez en cuando, pero a diferencia de ella, la chica de ojos miel era mucho más dura, seria y fría, y realmente su mirada daba miedo.
– Veo que no eres demasiado delicada que digamos. – respondió Kai una vez que salió de su sorpresa ante la actitud de Nadia, a modo de comentario. La chica estaba tan desquiciada que tomó esas palabras como una crítica, y volteó hacia Kai manteniendo aún aquella mirada.
– Y tú no eres demasiado halagador que digamos. – contraatacó Nadia con tono agresivo.
Kai no dijo nada excepto el típico "¡hm!", pero en su rostro se notaba que estaba molesto por la respuesta de Nadia. Ambos se miraron mal por un momento y luego desviaron sus miradas desde sus asientos.
– Vamos Nadia, no seas tan dura con los chicos – dijo una voz que provenía desde detrás de Nadia. La chica volteó y se encontró con el Sr. Díckenson. – Sabes bien que los niños deben estar bien alimentados, para poder ser fuertes. –
– ¿Comer desaforadamente siete platos le parece estar bien alimentado? – preguntó con tono agresivo Nadia. Casi fulminaba con la mirada al Sr. Díckenson.
– JEJEJEJE. n.nU. Por cierto chicos. ¿porqué mejor no van a dar un paseo?. Tal vez esto sirva para que Nadia pueda recuperar su memoria. No olviden lo que nos aconsejó el médico. – respondió el Sr. Dickenson tratando de cambiar el tema para que la chica se calmara un poco.
FLASH BACK
– Les recomiendo que permitan a la paciente recorrer y observar cualquier cosa que ella encuentre a su paso. Es posible que se sienta confundida y actúe extraño debido a su pérdida de memoria. Permítanle darse la libertad de hacer lo que le plazca, pero no se alejen de ella. Podrían necesitarlos. Ayúdenla en lo posible. Tal vez lo que ella recuerde no sea agradable. Recuerden, cualquier objeto, por muy pequeño e insignificante que sea, así como cualquier color, nombre, número, imagen, sonido... lo que sea, puede servirle de gran ayuda para que pueda recuperar la memoria. No les garantizo que eso sea muy pronto. Puede tomarle pocos minutos, horas, días y hasta años. Todo dependerá de ella. Y otra cosa más. Nadia aún no se ha recuperado totalmente de las heridas, por lo que sugiero que eviten que ella vuelva a lastimarse. Eso también va para ti Nadia. – aconsejó el médico, y todos voltearon hacia Nadia, mientras que ella solamente escuchaba sin decir nada.
–Bien doctor. Haremos lo que esté a nuestro alcance. – respondió el Sr. Dickenson.
FIN DEL FLASH BACK
–Me parece una buena idea Sr. Díckenson. De esa forma podremos conocer un poco más la ciudad. – respondió alegremente Ray.
– Si, además es la hora ideal para dar un buen paseo. – respondió Max respaldando a Ray.
– Yo también estoy de acuerdo. La caminata es un buen ejercicio cardiovascular, y además ayuda a mejorar la digestión. – respondió Kenny.
– Y yo quisiera comprar algo de ropa. He visto en algunos negocios algunas prendas que me han gustado mucho. – intervino Hillary.
– De acuerdo chicos. – respondió Tyson. – Iremos a dar un paseo ¿Tú que dices Nadia?... ¿Nadia, a dónde vas? – vio que la chica se levantó de la mesa y se dirigía a la salida.
– Iré a tomar aire fresco. No me interesa lo que hagan ustedes. – dijo sin voltearse. Por el tono de su voz se notaba que aún estaba molesta
Kai se levantó de la mesa y se dirigió a la salida siguiendo a la chica. El resto se quedó mirándolos, y luego se miraban entre ellos confundidos. Entonces Kai se detuvo y volteó hacia ellos. - ¿Qué están esperando? Muévanse. – Sin pensarlo dos veces, todos se levantaron de la mesa y siguieron al bicolor y a la chica de ojos miel.
Les tomó quince minutos llegar a la ciudad, pues habían tomado un autobús desde la parada que estaba cerca del hotel. La ciudad era sin duda enorme. Ya la habían recorrido el día anterior, aunque no todo, gracias a la orientación de Hillary que conocía la ciudad debido a que tenia parientes allí. Esta vez recorrieron las calles que aún no habían visitado. Habían ido a un par de tiendas que Hillary había visto el día anterior y deseaba comprarse ropa. La chica de cabellos castaños se había comprado un par de remeras. En cuanto salieron de la tienda, continuaron con el recorrido. Todos iban caminando alegremente. Adelante iban Tyson y Daichi, que aún seguía haciendo preguntas sobre cada cosa que desconocía. Detrás iban Hillary y Kenny, pendientes de ellos para evitar que se pelearan. Junto a ellos iban Ray y Max, y por último, Nadia y Kai. Kai iba delante de Nadia, y de vez en cuando observaba por el rabillo del ojo a la chica. Nadia iba muy pensativa, había recordado lo del sueño y las preguntas atacaban a su mente. Parecía que se había olvidado del escándalo del almuerzo. Una de las miles de preguntas que surgían por su mente era "¿Qué quiso decir Hawlux con estas palabras?". Ahora que sabía quién era Hawlux, no dejaba de pensar en lo que le había dicho en su sueño. Por otra parte, la risa desenfrenada y diabólica de aquél sujeto sin rostro, en el que solamente se dejaba ver sus ojos fríos y endemoniados retumbaba en su mente. Eso empezaba a molestarle a Nadia, que no pudo evitar articular un gesto de enojo. Iba caminando tan distraída y cabizbaja que no vio por donde iba y se llevó por delante a una persona.
– ¡Oye, fíjate por donde vas! – protestó Nadia con los ojos cerrados y sobándose en la frente donde se había golpeado con aquella persona.
– Tú eres la que deberías fijarte por dónde vas. – le respondió la voz. Cuando la chica abrió los ojos se encontró con Kai, y volteó su rostro hacia la vidriera del negocio que se encontraba a su lado. – Te veo molesta. ¿Te pasa algo?
– ¿Es cierto lo que dices Kai? – preguntó Max que escuchó la pregunta de su amigo, y se detuvo para reunirse con ellos, así como también lo hicieron el resto.
– No me pasa nada. – respondió de manera agresiva la chica y siguió su camino. No quería que los demás supieran que ella había tenido una pesadilla, no quería que sintieran lástima por ella, pero el saber que se preocupaban por ella la confundía un poco, pero al mismo tiempo sentía en extraño alivio. Después de todo los chicos no eran tan malos como ella creía. Si Kai no se hubiese preocupado por ella, ni siquiera le habría preguntado aquello. Simplemente la regañaría y ya. Entonces la chica empezó a sentir una extraña sensación, y se sintió confundida por aquello. "¿Qué diablos me pasa? Se supone que no debo comportarme así, pero no puedo evitarlo. Aunque desconfíe de todos ellos y me muestre indiferente, no puedo quitarme este sentimiento extraño de encima. Ese chico me hace sentir diferente cada vez que lo veo, o estoy cerca de él. Estoy segura de eso. Es sin duda una sensación nueva y extraña, no lo niego, pero me inquieta. No puedo debilitarme. No es mi estilo y eso me confunde. Cada vez que él me habla o me mira, me siento perdida. Ni siquiera puedo entender qué es lo que me pasa, qué significa esta sensación. ¡Diablos!" pensaba molesta Nadia.
– ¡Mira Tyson, una feria!. ¡Quiero ir! – gritaba alegremente Daichí. El grito de Daichi hizo que Nadia volviera a la realidad. - ¡Vamos Tyson!
– Espera Daichí, no podemos ir allí. Recuerda lo que tenemos que hacer. Lo que nos encargó el Sr. Dickenson. – y lo sujetó por la muñeca. Daichi protestaba por que quería ir y Tyson seguía regañándolo. "Niños" murmuró molesta la chica de ojos miel al mismo tiempo que suspiraba. Kai, que estaba a su lado la escuchó y sonrió levemente.
– Tal vez no sea mala idea Tyson. No olvidemos el consejo del doctor. Cualquier cosa puede servirle de pista para Nadia. – y volteó a observarla y le sonrió. Nadia se quedó mirándolo con curiosidad por unos segundos, dejó a un lado su ira, y luego le devolvió una leve sonrisa.
– ¡Qué bien, estás sonriendo! Eso es bueno. – se alegró Max. – Es la primera vez que te vemos sonreír.
– Si, y te ves muy bien – intervino alegremente Hillary.
– ¿Sabes que tienes una linda sonrisa? Deberías sonreír más. – Nadia se sonrojó y cerró los ojos frunciendo el ceño, volviendo su rostro serio ante las palabras de Ray.
– No digan tonterías. – respondió tajantemente la chica, pero con tono suave. Ray y Max soltaron una pequeña carcajada. – De acuerdo. ¿porqué no vamos y ya?.¿querían ir verdad?. – volvió a responder con tono serio.
– De acuerdo, iremos a la feria. Además no nos viene nada mal divertirnos un rato. – dijo Tyson y se dirigió hacia su compañero - Esta vez ganaste enano, yo quería ir a jugar Beyblade. – protestó resignado el chico de cabello peliazul. Daichi le sonrió mientras le decía "lo siento Tyson", y corrió delante de su amigo hacia la feria.
– ¡Qué extraño! – dijo Hillary – Juraría que esta feria no estaba aquí ayer. Ya hemos pasado por aquí, lo recuerdo muy bien.
– Eso es porque hoy es sábado señorita – le respondió un vendedor de globos que estaba junto a ella, y escuchó su pregunta. Los chicos voltearon hacia él. – Los fines de semana abrimos la feria y ocupamos esta plaza. – Con esta respuesta, la duda de Hillary quedó disipada, quien agradeció al vendedor con una sonrisa y luego fue junto al resto del equipo, detrás de Tyson y Daichi.
CONTINUARA...
