Capítulo 8
Mantinox y Basinox
– ¿QUÉ CREES QUE HACES?. ¡FUERA DE AQUÍ, PERVERTIDO! – gritó, dando un paso hacia atrás. Buscó algo que le sirviera para defenderse y recogió lo primero que encontró en la mesita de noche que se encontraba a su derecha. Mientras que con su mano izquierda sujetaba el toallón que envolvía su cuerpo, con la derecha lanzó el objeto, que recogió anteriormente, al intruso.
El objeto impactó fuertemente en su frente, y el invasor se detuvo, llevándose sus manos hacia la zona impactada. En el momento en el que el enmascarado recibió el impacto del objeto que arrojó la dueña de Hawlux, Nadia sintió un pequeño dolor en su mejilla y por su mente surgió la imagen de una criatura muy extraña. Estaba segura de que no era ninguna de las criaturas que vio en su sueño. Éste era diferente. Su cuerpo era muy extraño, era tan sólo una silueta, pero se podía apreciar que parecía tener partes de cuerpos de distintas formas, como una especie de quimera (1). Su apariencia no era muy agradable que digamos. La criatura rugió poderosa y desafiantemente. Cualquiera que lo viese sentiría temor al oír su rugido, y ella sintió temor. La chica se llevó su mano izquierda a su mejilla izquierda y permaneció inmóvil por unos segundos, tratando de resistir la molestia que sintió. Cuando el dolor desapareció, volvió a la realidad. El enmascarado aún estaba allí y mantenía sus manos en la zona golpeada. Nadia no lo pensó dos veces, rápidamente buscó otro objeto que le sirviera para lanzárselo, pero de repente el intruso corrió rápidamente hacia la ventana escapándose por ella. Éste había sentido voces y pasos, y sin pensarlo dos veces se lanzó hacia la ventana. La peliturquesa suspiró con el objeto en la mano.
Al escuchar el grito de la chica, Tyson y Daichi, seguidos de Ray y Max, se dirigieron inmediatamente hacia la habitación en donde se encontraba Nadia. Estaban seguros de que la dueña de Hawlux se hallaba en problemas. Tyson abrió la puerta y encendió las luces, encontrándose, junto a Daichi, con la peliturquesa de espaldas a ellos, mientras que Max y Ray aguardaban del otro lado de la puerta, y que afortunadamente no habían visto la escena. Por unos segundos, el peliazul y el pequeño pudieron apreciar que la ojimiel tenía marcas en su cuerpo y, sobre todo, en sus brazos y manos. Se sorprendieron tanto al ver aquellas marcas que no se daban cuenta de la situación. Nadia estaba frente a ellos semidesnuda y envuelta solamente con un toallón, y en su mano derecha sostenía el jabón del baño (sí, el mismo jabón que Rika "examinaba" ¬¬). Ambos chicos se sonrojaron completamente, e inevitablemente a Daichi le sangraba la nariz. Pero un ruido los hizo volver a la realidad. Giraron hacia su izquierda y pudieron ver la silueta de una persona escaparse por la ventana.
– ¡Se escapa! – gritó Tyson y se dirigió a la ventana. En cuanto llegó hasta ella, pudo ver a un sujeto deslizarse por una cuerda hacia al ventana del piso que se encontraba bajo ellos (recuerden que ellos están en el séptimo piso)
En el momento en el que Tyson dijo esas palabras, instintivamente Kai se asomó nuevamente por la ventana y pudo ver a la sombra escaparse por la ventana. Momentos antes de que Nadia gritara, se encontraba sentado en el borde de la ventana para refrescarse, observar el paisaje nocturno que éste mostraba y alejarse del grupo que sólo comentaban "cosas de niños" (seh, "cosas de niños" ¬¬), pero algo le había llamado la atención. Le pareció ver una sombra que se movía rápida y sigilosamente, y que se introducía por la ventana de la habitación de al lado. Creyó que era su imaginación, y para confirmarlo, se quedó unos momentos observando atentamente. Inmediatamente reaccionó porque descubrió que, en efecto, aquella sombra se había introducido en la habitación donde en ese momento se encontraba Nadia. Segundos después un grito proveniente de la habitación contigua hizo reaccionar al equipo. Sin pensarlo dos veces salió corriendo hacia el pasillo, mientras Ray gritaba por su nombre, al cual ignoró. Corrió por el pasillo, bajó por las escaleras hasta llegar al pasillo del sexto piso (recuerden que ellos están en el séptimo piso). Mientras bajaba por las escaleras escuchó un grito de una mujer y cuando llegó al pasillo del sexto piso, encontró la habitación por donde supuestamente el intruso ingresó por la ventana tras su fuga. La encontró abierta y observó en su interior. Una madre abrazaba a su pequeño en un rincón, cerca de la puerta, para consolarlo. Ambos temblaban de miedo, pero al mismo tiempo aliviados.
– ¿Dónde está? – La mujer respondió que el intruso acababa de salir y que pudo ver que había ido por las escaleras de emergencias.
Sin perder más tiempo se dirigió hacia allí. Se asomó por el barandal y pudo ver la figura del intruso desplazándose por las escaleras. Lo persiguió hasta llegar a la planta baja. Salió por la parte trasera del hotel, atravesando el enorme patio, y finalmente salió de los terrenos del hotel para adentrarse en el camino hacia el bosque. Kai era muy veloz, por lo cual no tenía problemas en alcanzarlo. Cuando el intruso notó que Kai le alcanzaba, decidió detenerse, para girarse y enfrentarlo. La respiración de ambos era muy fuerte, permanecieron inmóviles enfrentándose con la mirada. Ojos amatistas expresaban la mirada más fría y desafiante, mientras que los ojos del intruso sólo lo miraba desafiantemente. Finalmente el intruso se quitó su máscara. La inmensa oscuridad del lugar le impedía ver con claridad su rostro. Sin embargo, a pesar de la tenue luz de la luna que iluminaba el lugar, el bicolor pudo distinguir por su silueta, que el individuo era de cabellos rizados. Luego el individuo pasó una de sus manos por detrás de la cintura para quitar lo que parecía ser un lanzador de beyblade. El bicolor frunció el ceño e hizo el mismo movimiento.
– ¿Qué es lo que buscabas? – preguntó el bicolor, mientras se preparaba para el lanzamiento.
El muchacho no respondió, y sólo se limitó a lanzar su blade de color violeta oscuro con tonos azulados.
Kai hizo lo mismo, al tiempo que gritaba "¡Ataca Dranzer!". Ambos blades se impactaron con mucha fuerza, de manera que una onda expansiva los expulsó a ambos de su lugar, cayendo en cuclillas, y levantándose para continuar con la batalla. "De una u otra forma lo sabré." se decía a sí mismo mientras batallaba. La lucha se estaba poniendo muy intensa. Ambos blades se impactaban y atacaban sin piedad. Habían durado un buen tiempo resistiendo y embistiendo continuamente. La increíble velocidad, habilidad y resistencia del blade del oponente, le hizo entender a Kai que éste no era un novato. Ninguno cedía en su terreno. Por momentos el enemigo ganaba terreno, pero el bicolor no se quedaba atrás. En un movimiento inesperado y bien planeado, Kai logró su propósito.
– ¡Blazing Gigus! – Dranzer reaccionó a la orden de su dueño reuniendo la mayor fuerza posible, y se elevó por los aires para luego caer en picada sobre el blade del intruso, y así impactarlo, produciéndole el mayor daño posible y dejándolo casi sin equilibrio.
Kai pudo notar el rostro de sorpresa y a la vez de rabia en su oponente a pesar de la oscuridad, ante este ataque. El blade del oponente salió despedido hacia un punto. Acto seguido el bicolor se disponía a derribar al enemigo ante una nueva orden, pero algo le llamó la atención al chico de ojos amatistas y se detuvo. Durante la batalla, Kai había sentido la presencia de alguien más y no se equivocó. En unos segundos un blade de color rojo muy oscuro salió de la nada, interponiéndose entre Dranzer y el blade del oponente.
– ¿Qué crees que haces Touya? No era necesario que hicieras eso. Yo puedo sólo – protestó el de cabellos rizados con voz grave, pero suave y débil.
– Como siempre, tú no puedes hacer las cosas bien Koji. No puedo dejarte solo, hermanito. Fallaste de nuevo en nuestra misión. – se oyó molesto la segunda persona mientras hacía aparición. Su voz era gruesa y varonil. Koji simplemente se limitó a gruñir.
Kai se sorprendió, pues reconoció aquellas voces. Eran las mismas voces que había oído cuando regresaban al hotel, en el momento en el que le dijeron a Nadia que se volverían a encontrar. Así como con el anterior, pudo distinguir que su otro oponente era más alto.
– Lo mejor será que dejemos a un lado nuestra discusión y encargarnos de él. – respondió el más alto.
– Estoy de acuerdo. – dijo el de cabellos rizados.
Sin previo aviso los recientes beyluchadores ordenaron atacar a Dranzer. El beyblade de Kai estaba a punto de ser impactado por los de sus enemigos, pero en el último instante reaccionó, logrando esquivar a ambos oponentes y alejándose de ellos
– ¡No te escaparás!. ¡Ataca Basinox! – ordenó Koji, su dueño.
– ¿Piensas huir?. No lo lograrás. ¡Acábalo Mantinox! – se oyó oír la voz de Touya, el más alto. Ambos blades perseguían a Dranzer, hasta lograr colocarse a ambos lados de éste. Acto seguido se disponían a acorralar a Dranzer e impactarlo.
– ¡Hm!. ¿Y quién dijo que estaba huyendo? – respondió sarcásticamente Kai. Inesperadamente Dranzer dio un salto y ambos oponentes se estrellaron, dándole oportunidad al ruso de contraatacar y embestir a uno de ellos, el cual, con la expulsión impactó a su compañero. Ambos muchachos gruñeron y se enfurecieron.
– ¡Esta nos las vas a pagar!. ¡MANTINOX! – Touya invocó a su bestia bit. De su beyblade surgió una criatura muy extraña, cuya apariencia no era nada agradable. El rostro era el de un humano, cubierto por una enorme y hermosa melena, sus ojos eran de color rojos y su boca estaba provista de varios dientes afilados, el resto de su cuerpo era el de un majestuoso león con un pelaje de color rojizo. En la punta de su cola, en lugar de un mechón de pelos, había un "mechón" de púas. Aquella criatura tenía todas las características de una terrible mantícora (2).
– No pienso quedarme atrás ¡BASINOX! – gritó con furia su compañero, y de su beyblade surgió una enorme serpiente de color plateada, en su cabeza llevaba una pluma de color rojo, sus enormes colmillos relucían y se veían fuertes y peligrosas, y sus ojos eran de color dorado como el sol. La bestia bit tenía la apariencia de un enorme y temible basilisco (3).
– ¡DRANZER! – el bicolor llamó a su bestia bit, después de permanecer por unos segundos boquiabierto ante la apariencia de las nuevas bestias bits y se preparó para una batalla más intensa que la que había tenido con el intruso que huyó desde la habitación de las chicas.
– ¡Mantinox!. ¡Misiles de púas! - ante la orden de su dueño, la temible bestia arqueó su cola hacia adelante lanzando miles de púas desde el mechón de su cola, dispersándose sobre el campo de batalla en donde se encontraba Dranzer. Difícilmente el fénix pudo esquivar el ataque de Mantinox, ya que había recibido una cuantos impactos con las púas de su oponente. El bicolor gruñó después de la sorpresa.
– ¡Basinox!. ¡Sublevación terrenal! - la serpiente desapareció bajo tierra. Mientras el blade de Kai esquivaba las púas que lanzaba Mantinox, el ruso estuvo atento ante la desaparición de la serpiente. Estaba seguro que su oponente planeaba un ataque sorpresa, pero obviamente no sabía que tipo de ataque le esperaba. Segundos después la tierra comenzó a temblar, e inmediatamente surgió Basinox seguido de miles de fragmentos puntiagudos de rocas, al mismo tiempo que se abrían grietas en el suelo. Tanto Dranzer como Kai, estaban en un total aprieto (4). No tenían forma de escaparse. Desde arriba lo atacaba Mantinox con púas, y desde abajo, desde la tierra, lo atacaba Basinox con fragmentos de rocas, y si a esos ataques sumamos que el suelo se estaba abriendo, el blade estaba perdiendo el equilibrio y con él la resistencia. Dranzer emitió un poderoso sonido agudo de dolor.
– ¡Dranzer, no! - el bicolor se sentía impotente al no poder encontrar una solución y ver que su compañera de batalla se estaba desvaneciendo, así como también él se estaba debilitando. Sus oponentes notaron esa reacción en Kai y sonrieron triunfantes.
– Terminemos con él hermano - el más alto asintió ante la propuesta de su hermano menor. Finalmente, el muchacho de cabellos rizados dio la orden. – Basinox. ¡Mirada petrificante!
La serpiente se alzó frente a Kai, quien no pudo evitar la terrible e impactante mirada de la bestia bit que lo dejó aturdido. Sin saber porqué, sintió que su cuerpo permanecía inmóvil. Su mente le pedía que se moviera para prepararse para un nuevo ataque, pero su cuerpo no le respondía.
– Mantinox. ¡Reflejo del alma! – ordenó el hermano mayor cuando vio que Kai no se movía. El blade del hermano mayor comenzó a girar sobre su propio eje a una velocidad inalcanzable, casi de la velocidad de la luz, que hizo emitir un sonido muy agudo y penetrante. El ruso intentó cubrir los oídos con sus manos, pero estaba imposibilitado, y sintió un ligero mareo. Cerró fuertemente los ojos por unos segundos, y cuando los abrió, lo que vino a continuación lo dejó totalmente desconcertado. El bicolor se sintió rodeado por una inmensa y completa oscuridad. Tanto sus oponentes, como el bosque y el suelo habían desaparecido por completo. De la nada surgió una voz que le decía "Terminaremos la próxima vez. Nos volveremos a encontrar". El ruso buscó el origen de aquella voz, pero no halló nada. Mirara donde mirara, no había absolutamente nada, sólo oscuridad. Así permaneció hasta que sintió algo posarse sobre su hombro. Al girar su rostro, se encontró con los intensos ojos dorados de un preocupado Ray.
– ¿Estás bien Kai?. - preguntó el chino. El bicolor parpadeó un par de veces y se encontró con que nuevamente estaba en el bosque junto a los demás chicos.
– Te encontramos aqui totalmente inmóvil. Te hemos estado llamando y no respondías. Parecía que estabas en trance. – Aclaró Max dubitativo. Esperaba que Kai no lo regañara, y para su suerte no fue así. Sin darle importancia a las palabras del rubio ,buscó con la mirada a sus oponentes.
– Si estás buscando a los dos individuos con quienes batallaste, huyeron. - respondió Tyson al darse cuenta de la reacción del bicolor. Entonces comprendió las palabras de uno de los hermanos.
El bicolor no dijo nada y se volteo para regresar al hotel. El resto del equipo se miraron confundidos y siguieron al líder sin comentar nada.
Mientras los chicos habían ido tras de Kai que perseguía al intruso, Rika y Hillary entraron a la habitación para calmar a Nadia y permanecer junto a ella. Por un momento Rika se asustó, pues había encontrado a Nadia como en un estado de shock, sosteniéndose con su mano izquierda su mejilla, tratando de entender la reacción repentina de aquel dolor. En realidad, la chica estaba confundida. Había podido ver los ojos del intruso aunque éste llevase puesto un pasamontañas como máscara, y le resultaron muy familiares, pero no recordaba de dónde los había visto. Y eso no era todo, también le resultó familiar aquella criatura. Estaba segura de haberlo visto alguna vez, en algún lugar pero no recordaba de dónde. Rika se acercó lentamente hacia su prima, y le preguntó si estaba bien. Nadia cerró los ojos al escuchar la voz de la rubia y asintió. Se dirigió hacia su cama y recogió su ropa para comenzar a vestirse. A continuación les pidió a las chicas que la dejasen sola y que ella saldría cuando estuviese preparada. Rika no estaba segura de hacerlo. Permaneció inmóvil en su lugar y la peliturquesa lo notó. Se acercó a ella y la abrazó firme y suavemente sin decirle una palabra. Rika suspiró y asintió. El abrazo le hizo entender que Nadia se encontraba bien y que no debía preocuparse. Le correspondió al abrazo y luego salió junto con Hillary de la habitación.
Habían pasado veinte minutos desde que los chicos salieron del hotel. A su regreso se encontraron con Rika y Hillary sentadas en el sillón de la sala de estar, y Nadia aún permanecía en su habitación.
– ¿Qué pasó?. ¿Pudieron atraparlo? – preguntó la castaña. Como respuesta recibió un gesto negativo de parte de todos los chicos excepto de Kai que se dirigía hacia la heladera para retirar una pequeña botella de agua mineral. Sin dirigirles siquiera la mirada, se dirigió hacia el ventanal y se sentó en el borde de ella, dispuesto a beber del cristalino líquido. De repente sintieron que una puerta se abría y por ella salía la figura de Nadia que llevaba puesto una musculosa deportiva de color celeste oscuro, que le ajustaba a su cuerpo, y un short de jean. Al verla, Kai dejó de beber. Bajó lentamente la botella y se quedó observándola completamente tieso y apenas boquiabierto.Su corazón volvía a latir a mil por hora, y sin darse cuenta su rostro tomó un color rosa suave. Desde que la vio atravesar aquella puerta se desconectó de la realidad. No supo cuánto tiempo transcurrió, hasta que oyó una voz.
– ¡Oye bruja! Contigo quería hablar ¿por qué me golpeaste? – preguntó colérico Daichí a Rika, mientras éste se le plantaba a unos pocos centímetros de ella, gruñendo y sacudiendo los brazos.
– ¡En primer lugar, no me llames bruja!. En segundo lugar te lo tenías merecido porque no quitabas los ojos de mi prima. ¡Eres un pervertido!. – gritó furiosa Rika llevándose sus manos a la cintura. Los ojos de Daichí se abrieron enormemente al recordar aquella escena y todo su rostro se tornó de un color carmín.
– Por si lo preguntas, la misma respuesta es para ti Tyson. – aclaró Hillary un tanto molesta y con los brazos cruzados.
– ¿QUE? Por si no se dieron cuenta, Nadia estaba en problemas, y fuimos a ayudarla. ¿Cómo esperas que ella se encontrara en estas condiciones? – se quejaba Tyson. En parte Tyson tenía razón, ninguno se esperaba que Nadia estuviese semi-desnuda ahuyentando al invasor, pero por otra parte también la tenían Rika y Hillary por que ambos chicos permanecieron unos segundos observando las marcas en el cuerpo de Nadia, luego que el enmascarado escapara.
– Por si no lo sabías, Nadia no necesita ayuda de nadie. - intervino Rika de manera tajante.
– Disculpen chicos... ¿Se puede saber qué era lo que quería ese intruso? – el pecoso intentó cambiar de tema y así evitar empeorar todo.
– No tengo la menor idea. – respondió cansadamente Nadia, pues la aparición del enmascarado y aquellas imágenes que surgieron por su mente la agotaron, y dirigió su vista hacia la nada. Al ver que la chica estaba con su mirada perdida y no reaccionaba, Hillary decidió hablar.
– De acuerdo, por esta vez no le haremos preguntas a Nadia sobre lo ocurrido, hasta que pueda tranquilizarse. Ha estado todo el día muy molesta. ¿No lo creen chicos?. - Hillary tenía razón. La ojimiel no tuvo un buen día, y lo que más deseaba en ese momento era olvidarse de todos los problemas que surgieron a su alrededor desde que perdió la memoria. Sin pensarlo dos veces, los chicos asintieron por temor a un nuevo regaño de parte de Nadia. En cuanto Hillary recibió la respuesta continuó - Por el momento, lo único que sabemos es que el intruso escapó y que algo quería. No sabemos con exactitud que es, sin embargo tengo una pregunta más. - Todos giraron sus cabezas hacia Hillary, atentos. - Pude ver que Kai observaba por la ventana en el momento en el que Tyson y Daichi entraron a nuestra habitación, y luego salió corriendo hacia el pasillo. Después vi a todos ustedes salir tras Kai. – Hillary los señalaba a todos. - ¿Qué fue lo que pasó?. ¿Saben algo?.
Como respuesta los chicos giraron sus rostros hacia Kai. Sabían que Kai tenía las respuestas y que se había enfrentado al enmascarado, pero no conocían los detalles. El bicolor, molesto, entendió la reacción de sus amigos y después de pensarlo por unos segundos, les relató todo lo ocurrido desde el escape del enmascarado. Cuando el ruso-japonés mencionó a las bestias de sus oponentes, los ojos de Nadia se abrieron grandemente.
– ¡Espera un momento!. Esto no puede ser cierto. – la chica se mostró sorprendida y confundida al mismo tiempo mientras se levantaba repentinamente de su asiento.
– ¿Qué ocurre Nadia? – preguntó Tyson. Nadia volteó a verlo y se quedó unos momentos pensativa. Tenía dudas de si debía decirlo o no, hasta que finalmente se decidió. Volteó nuevamente su rostro hacia el bicolor.
– Las criaturas que mencionaste los he visto antes... en mi sueño. – las últimas palabras las mencionó en un susurro. Ninguno comprendió de lo que la chica hablaba. - En el hospital tuve un sueño en donde aparecieron aquellas criaturas que Kai mencionó. También Hawlux. Parecía que quería decirme algo. - aclaró.
– ¿Estás diciendo que tuviste uno de esos sueños extraños Nadia? - preguntó Rika.
– ¿Sueños extraños?. ¿A qué te refieres Rika? - interrogó Ray. Los chicos aún estaban confundidos.
– Me refiero a que Nadia suele tener sueños premonitorios, un don muy extraño y especial al mismo tiempo.
– ¿Te refieres a que Nadia puede predecir el futuro? Eso sí que es extraño. - La sorpresa de todos no se hizo esperar ante la pregunta de Kenny.
– Bueno, no exactamente, pero es algo parecido - aclaró Rika.
– ¿Cómo es eso entonces? - la curiosidad de Ray, como todo gato, no se hizo esperar.
– En realidad, no sé cómo decirlo. Nadia puede explicarlo mejor que yo. - Volteó su rostro hacia su prima.
– No puedo explicarlo. Ni siquiera yo lo entiendo. - la peliturquesa cerró sus ojos, se sentó nuevamente en su asiento y suspiró. - Y eso no es todo. Esta no fue la única vez que los vi.
– ¿Cómo que no puedes explicarlo? - se sorprendió la rubia - Es extraño que digas eso. Es un don que sólo tú posees, y sólo tú, más que nadie, conoces bien de qué se trata este asunto.
– Precisamente por eso. Aún así todo es muy confuso para mí. Mi mente está llena de visiones que ni siquiera yo misma sé si son reales o son sólo alucinaciones. Ni siquiera sé si realmente son mis recuerdos. - Rika suspiró y relajó su cuerpo.
– Entiendo. - Rika se acercó a la peliturquesa y se sentó a su lado. - Entonces... ¿Cuándo fue la otra vez que viste a las bestias bit que mencionó Kai? -
– Mientras me estaba duchando. Simplemente surgieron de la nada. Me encontraba en...
De repente un sonido estridente provenientes de los estómagos de Tyson y Daichí interrumpieron el relato de la ojimel. Ambos se sujetaron sus estómagos gimiendo.
– Lo sentimos chicos... jeje – respondió Daichi riendo nerviosamente. Todos suspiraron un tanto molestos, excepto Rika que inevitablemente estalló en una sonora carcajada, y finalmente decidieron bajar al comedor para cenar. Habían olvidado que con la charla el tiempo se les había transcurrido rápidamente.
– ¿Por qué mejor no lo cuentas en otro momento Nadia? Así te relajas un poco. Más adelante, cuando estés dispuesta, hablaremos a fondo sobre este asunto. ¿Qué te parece? – Sonrió el peliazul. La respuesta de Tyson le agradó en cierta manera a Nadia por lo que simplemente asintió con una ligera sonrisa sincera. Ya no había nada que discutir. La única respuesta de porqué el intruso invadió la habitación en donde se encontraba la ojimiel, se había esfumado, y por otro lado el relato de Nadia acerca de sus sueños extraños y la visión que tuvo mientras se duchaba los dejó en suspenso. Todos los chicos se disponían a salir. El bicolor aún estaba en la ventana, pensativo, sin darse cuenta que una persona se acercaba a él.
– Veo que ella te interesa – Kai se sobresaltó volteando su rostro y dirigiéndole una fría mirada a la persona que se atrevió a interrumpir su concentración.
– Hillary. – contestó con su típico tono – No sé de qué hablas.
– Sabes muy bien de qué hablo. – ante esta respuesta el bicolor frunció el entrecejo. La pelicastaña lo notó, sonrió y aclaró. – Desde que la conociste no despegaste tus ojos de ella.
– Eso es por que estoy pendiente de que no sufra ningún daño. Es responsabilidad de todos cuidar de ella hasta que recupere su memoria. – respondió con su típico tono serio.
– Me alegra saber que al menos te preocupas por alguien, pero aún así no me refería a este tipo de comportamiento.
– Explícate – pidió el chico de ojos amatistas.
– A lo que me refiero es que, al parecer, te gusta Nadia. – Kai abrió enormemente los ojos – Sí, lo sé. Me di cuenta de tu reacción desde el principio. Actuabas de manera extraña cada vez que la veías a ella y cuando estaba en el hospital estabas más tenso de lo normal. Parecía que estabas preocupado por ella. No hay dudas, estás enamorado de ella. – decía Hillary con tanta seguridad.
– Estas son tonterías. Yo no...
– Disculpen que me entrometa chicos, pero no pude evitar escuchar la conversación. – interrumpió Ray – Opino lo mismo que Hillary. Desde que la conocimos empezaste a actuar muy extraño. Si es como dice Hillary, no deberías avergonzarte. Enamorarse es una experiencia digamos... especial. – y sonrió.
– Enamorarse es para los tontos y... – respondió duramente Kai pero fue interrumpido por Hillary.
– Y eso los hace más débiles. Por amar a alguien pierden todo. – el bicolor abrió los ojos nuevamente sorprendido – Si, Kai. Recuerdo perfectamente lo que me dijiste en el micro, pero tampoco olvides lo que yo te dije. – y sin más se retiró de la habitación para reunirse con los demás. Kai recordó lo que le había dicho la castaña en el micro. "Pero no siempre es así. En el amor también ganas, y mucho más de lo que crees." Había dicho Hillary.
– Sé que este asunto te parece absurdo y estúpido, Kai. Pero cuando este día llegue y descubras lo que es realmente el Amor, créeme, te interesará. – dicho esto Ray le sonrió, salió de la habitación y se reunió con el grupo, que los esperaban para dirigirse al comedor, dejando atrás a un pensativo bicolor.
La cena transcurrió tranquilamente. El pelirrojo y el peliazul fueron advertidos por Nadia con su seria mirada, para evitar otro escándalo como el del día anterior.
– Oye Rika ¿cómo soportas el mal carácter de Nadia? – cuestionó el pequeño pelirrojo un tanto molesto. Rika se sorprendió por la pregunta, y luego sonrió.
– Simple, por que la conozco desde hace mucho tiempo, y además es la única familia que tengo. Tanto ella como yo nos respetamos y nos entendemos mutuamente. Por eso la soporto. Sabemos que hoy no está de muy buen humor, pero en cuanto recupere su memoria conocerán a la verdadera Nadia. – sonrió la rubia.
– ¿Viniste sola?. ¿Y tus padres? – preguntó Hillary. Rika se quedó en seco. Su sonrisa se borró lentamente y agachó su cabeza. La pelicastaña lo notó, y descubrió que había cometido un error. Se disculpó inmediatamente, temiendo haber lastimado los sentimientos de Rika.
– No te preocupes, estoy bien. Además vivo sola en la ciudad. Ya estoy acostumbrada. – esbozó nuevamente una sonrisa. Ray sintió que Rika estaba ocultando algo, igual que como lo hacía Nadia, pero prefirió no meterse en esos asuntos.
– ¿Puedo hacerte una pregunta Rika? – preguntó Max. Rika asintió con la cabeza. - ¿Cómo conseguiste tu bestia Bit?.
– Mi madre me lo dio cuando era pequeña. Ella era una buena beyluchadora, y controlaba perfectamente a Mermaid. Yo aún no consigo controlarla, pero estoy segura que lo lograré algún día. Sólo necesito entrenar más.
– Pues buena suerte. – animó Ray con una sonrisa. Rika le sonrió emocionada al mismo tiempo que respondía con un simple "Gracias".
– Por cierto – continuó el dueño de Driger - Me gustaría tener una batalla contigo, claro, si tú quieres.
– Me encantaría. Dime cuando y dónde. - Rika asintió.
– Hola chicos - se oyó una voz conocida.
– No, no otra vez él - protestaba Tyson y miró desafiantemente al individuo que acababa de llegar. - ¿Qué haces aquí Cody?
El muchacho ignoró completamente a Tyson y se acercó a Hillary un tanto preocupado.
– Hillary, oí que un extraño había entrado a tu habitación. ¿es cierto? - El muchacho había oído la noticia que se había expandido por todo el hotel sobre la intrusión de un enmascarado y decidió preguntárselo a ella y confirmarlo escuchándolo desde la pelicastaña. Hillary notó que Cody llevaba puesto una bandana (5), pero lo ignoró. Era más importante responder a la pregunta del chico, que curiosear por ese pedazo de tela.
– Sí es cierto, pero no te preocupes estoy bien. - y le sonrió. El joven suspiró aliviado y luego le devolvió la sonrisa.
– Bien, ahora que sé que estás bien ¿Te gustaría salir a almorzar conmigo? Por supuesto los chicos también están invitados, si desean venir. - volteó a verlos a todos. Rika se acercó disimuladamente a Ray y preguntó por el chico.
– Es un amigo que hemos conocido durante la demostración. Al parecer le gusta Hillary.- respondió el gato en voz baja. Rika respondió con un simple y desinteresado "ajá".
– ¿Qué dices Hillary? Tú eliges cuándo y dónde. - esperó a que la castaña le respondiera, mientras tanto ella paseaba su mirada tímidamente e interrogativamente hacia los demás y pasando por alto el rostro de Tyson que expresaba celos. Al ver que no obtenía respuestas de los demás aceptó.
– ¡Qué bien!. ¿Qué te parece mañana a la hora del almuerzo? – preguntó ansioso Cody.
– Eehmmm... me gustaría, pero... – y volteó a ver a Nadia como indicándole que tenía otros planes.
– No te preocupes por mi prima Hillary. Ella estará bien con el resto de nosotros. Ve tú con él, ya que es tu pareja. Es bueno ver a una pareja de enamorados de vez en cuando.– le sonrió mientras agitaba su mano de arriba a abajo. Se había dado cuenta de la intención de Hillary. - ¡Aaah, que liiindooo! – la rubia suspiraba exageradamente sacudiendo su rostro. Por su parte, Hillary se sonrojó a más no poder ante las palabras de Rika y aceptó la propuesta. Nadia y Kai entrecerraron sus ojos mientras murmuraban "exagerada".
Feliz, Cody se retiró del lugar luego de saludar al resto del grupo. Al pasar al lado de Nadia, la chica volvió a sentir la punzada en su mejilla izquierda, y una vez más volvió a ver la imagen de la misteriosa criatura. Instintivamente se llevó su mano hacia su mejilla tratando de calmar su dolor. Todo ocurrió en tan sólo un par de segundos. Afortunadamente ninguno se dio cuenta, ni siquiera Kai, por lo que se tranquilizó y continuó disfrutando de la cena, mientras que el resto charlaban y cenaban tranquilamente.
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Los hermanos ingresaban a una habitación, y luego cerraron la puerta tras de sí. El lugar se encontraba completamente oscuro, con las luces apagadas.
– Maldición, volvimos a fallar Touya – protestó el hermano menor. Estaba muy molesto y al mismo tiempo nervioso mientras que mantenía sus puños cerrados. El hermano mayor, aunque también estaba nervioso, permanecía sereno. – No sé que pensará él.
– Lo más seguro es que nos regañen. – respondió el mayor.
– Estás en lo cierto muchacho. – sonó una voz firme y autoritaria. Los dos chicos se sobresaltaron. Dentro de la habitación los esperaba un sujeto, que se encontraba sentado en una silla al lado de la ventana. Debido a la completa oscuridad, no lo habían visto y no esperaban encontrarlo allí. La silueta de aquel sujeto apenas podía ser visible por las luces del exterior.
– Se.. señor... no lo esperábamos hasta dentro de una hora. – respondió sorprendido y temeroso el hermano menor.
– Pues he cambiado de planes. Ahora... denme una buena razón para no castigarlos por su segundo intento fallido de traerme a Nadiana y su bestia bit. – Aunque el hombre hablaba con tono firme y calmado, los chicos sabían perfectamente que su jefe estaba sumamente enojado.
– La chica es muy difícil de enfrentarla. A pesar de verse indefensa por su pérdida de memoria, sigue siendo fuerte. Sigue siendo la misma de siempre.- se defendió Koji.
– Es verdad. No ha cambiado en lo absoluto. Sólo está perdida y confundida. Además, no está sola. No será fácil capturarla. – una cuarta voz se escuchó en la habitación. Los hermanos voltearon y se encontraron con su compañero que acababa de entrar a la habitación. Acto seguido el recién llegado se dirigió al hombre sentado al lado de la ventana – Tenías razón, ella reacciona ante la presencia de Quimeryon. – El hombre simplemente respondió "perfecto". Volteó hacia los hermanos. - ¿Qué sucedió¿por qué fallaste Koji?
– Bueno... la encontré en una situación digamos... no apropiada – el muchacho bajó su cabeza un tanto apenado y sus mejillas se ruborizaron.
– No sabías que fueses un pervertido hermanito – le codeó mientras le sonreía.
– ¡No digas tonterías! Ella acababa de salir del baño ¿qué esperabas que hiciera? – gritó y luego se cruzó de brazos molesto - ¿y qué harías tú en una situación así, eh? – parecía que había dado en el blanco. Touya simplemente se quedó estático y no supo responder.
– Si ya terminaron de discutir. Entonces les sugiero que vayan por ella y me traigan lo que deseo. Esta vez no perdonaré otro fracaso más. ¿Entendido?. – ante la orden de su jefe los tres muchachos asintieron nerviosamente y salieron de la habitación, en busca de su objetivo.
CONTINUARA...
(1) Quimera: Criatura de la mitología griega cuyo cuerpo está compuesto por distintas partes. La descripciones varían desde las que dicen que tenía el cuerpo de una cabra, los cuartos traseros de una serpiente o un dragón y la cabeza de un león, hasta las que afirmaban que tenía tres cabezas: una de león, otra de macho cabrío, que le salía del lomo, y la última de dragón, que nacía en la cola. Todas las descripciones coinciden sin embargo en que vomitaba fuego por una o más de sus cabezas. Según la mitología, la Quimera fue derrotada finalmente por Belerofonte con la ayuda de Pegaso, el caballo alado.
(2) Mantícora: Criatura de origen griego, con cabeza de hombre, cuerpo de león y cola de escorpión. En otras investigaciones (o libros) se menciona que la punta de la cola está cubierto de púas que causa una muerte instantánea, en lugar de la típica "pinza" que posee el escorpión en su cola. Se dice que es la bestia más horrible y peligrosa, además de ser rara y difícil de encontrar como la Quimera. Posee dientes afilados y es de mente perversa. Se alimenta de hombres, de ahí que su nombre proviene del persa antiguo martikhora, que significa "come-hombres".
(3) Basilisco: Criatura mágica dotada de poderes extraordinariamente peligrosos. Su cuerpo es el de una serpiente gigantesca con una pluma en su cabeza (sólo los machos la poseen). Posee colmillos venenosos, pero su arma mortal es el de matar a sus víctimas con la mirada. Cualquiera que mire directamente a sus ojos amarillos, morirá al instante. Otras investigaciones mencionan que el Basilisco convierte a sus víctimas en piedras cuando éstas lo observan a los ojos.
(4) Recuerden que lo que sienten las bestias bits, también lo sienten los beyluchadores.
(5) Es un trozo de tela en forma de cinta o faja que se coloca en la frente. Como lo que tiene puesto Ray con el símbolo del Ying y el Yang. En realidad no sé si esta palabra existe, pero leí en otro fic que a este trozo de tela que se coloca en la frente se llama así.
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Hasta aqui les dejo con el capítulo. ¡Si, me gusta dejarlos con la intriga!. ¡muajajaja! como lo dije antes, soy bien mala.
Ahora les respondo a los Reviews. Sé que existe un nuevo método, pero lo prefiero asi, ya que de este modo los respondo de una vez. Si alguien no desea que le responda al final del fic, háganmelo saber. Le mandaré un mesaje en privado. Lo menos que puedo hacer es mencionarlos y ya, como agradecimiento ¿si?.
Shiroi Tsuki: Hola Shiroi! Que bueno verte otra vez! me alegra leer tu RR otra vez. Y... ¡jajajaja! me hiciste reir con tu comentario sobre el pervertido. Como verás, eso fue lo que le pasó al intruso pervertido XD. Así que ¿en serio te cae bien Rika? eso no me lo esperaba¡que bueno! y si... lamentablemente ella será pareja de tu adorado Ray n.nU. Eso sí, cuidado con la cafeína. En exceso es muy malo. Así que te me cuidas. ¿Hiciste un fanart para mí¡Sii! Por favor! mandame el fanart que hiciste de Nadiana. Te lo pedí por MP en el foro y al parecer no lo recibiste.Espero queal menos lo leas aquí mi pedido. ¡Quiero ese fanart¡Quiero ese fanart!(Nadryl pone ojitos brillosos) ¿Me lo podrías mandar, aunque sea por mail? Te lo agradecería muchísimo. Espero que te haya gustadoeste capítulo. Me dirás si fallé o meequivoqué en algo¿si? Ya sabés, tu opinión y/o crítica constructiva me sirven de mucho. Gracias pro el RR. Te adoro!
Darck Alexa Hiwatari: ¡Claro que tendré más cuidado para la próxima vez! y no importa de qué cuenta me dejes el RR. Lo que importa es que me lo mandaste y ya. Con esto es suficiente para sentirme muy bien con tus animos. Me alegra saber quete haya gustado este capítulo. Muchas gracias por el RR.
Pegasus J. Crawford: "Manito"! o.oU eehhmmm... si amanezco con arsénico ¿quién continuará con mi historia? Te aseguro que NADIE. Gracias por tu RR.
