A veces la vida nos lleva por caminos inesperados…Pero como dicen por ahí: "Todo sucede por una razón" La malaventuranza suele ser un camino que nos termina guiando hacia donde queremos ir, por más que no lo podamos ver…
Se había comportado como un cretino, Lo sabía.
Pero ¿qué más podía hacer? Estaba aterrado. Lo que le había pasado con Jared sólo había sido un subidón de alcohol y hormonas, nada más. Habían jugado un poco y después se hicieron los desmemoriados echándole la culpa al alcohol. Siguieron con su amistad intachable, como si nada hubiera pasado
Por eso pensó que también podía jugar un poco con Misha, y después hacerse los desentendidos.
Y no fue así. No contaba con que le fuera a gustar tanto. Ni creía que se sentiría así, tan bien, tan lleno, tan completo. Como nunca antes se había sentido. Ni Danneel, ni ninguna otra mujer lo había hecho sentir de la forma que se sintió con Misha Collins… Rayos!...
¿Ahora cómo se lo sacaría de la cabeza? Ese sabor, esos labios tan carnosos, sedientos de besos. El nunca creyó que fuese alguna vez el afortunado de sacarle ese tipo de sed a su compañero, nunca se le había cruzado por la cabeza…
Vale, si se le había cruzado, cada vez que filmaban esas malditas escenas con doble sentido en las que Dean y el ángel virgen se miraban, tan cerca, que hasta podrían escucharse el pensamiento.
Fue esa vez en particular, la escena en la que Castiel y Uriel planean destruir la ciudad, en la que Castiel se le acerco, y mientras se miraban, Dean lamía sus labios resecos. El ángel miraba el camino recorrido por esa lengua. De repente Jensen tuvo el deseo de que no fuera su lengua, sino la de Misha cumpliendo esa función. Pero ni bien tomó consciencia de lo que estaba pensando, lucho por sacarse de su mente, la imagen de Misha acercándose, y besándolo.
Estaba jodido…
…
Misha no se encontraba mejor que el.
Cuando salió del trailer de Jensen estaba furioso ¿Acaso no lo pudo haber tratado mejor? ¿Quién carajos se creía que era él?
Ese enojo lo hizo olvidarse por momentos lo que había sucedido antes. Diablos, le había gustado tanto, que si Jensen no hubiera caído a Tierra habrían seguido, y quién sabe qué estarían haciendo en ese momento… Pensar eso le dio escalofríos de placer…
Pero ¿por qué? Tantos años de amistad, y recién ahora les pasaba esto. ¿Cupido existía y los acababa de flechar? ¿Por qué tenía que arruinar sus vidas de esa manera?.. .
Así estuvo durante horas. En ese ciclo constante de pensamientos. Caminando hacia ningún lugar en particular, sólo consciente de que ponía un pie delante del otro, una y otra vez…
Se había puesto una gorra de visera, negra; un jean oscuro y desgastado en las rodillas; con una campera negra, y unas gafas de sol oscuras y grandes. De forma que estaba irreconocible. Así no correría el riesgo de que alguna fan loca intentara secuestrarlo y violarlo (muchas lo harían a la primera oportunidad)
…Hundido como estaba en sí mismo, no se percató que, detrás de él se acercaba un hombre caminando… Hasta que sintió unos pasos. Se asomó mirando de reojo sobre su hombro, y logro ver a una persona. Vestía ropa oscura, y su rostro estaba cubierto con la capucha de su campera, de no muy buena calidad.
"Oh, excelente" piensa con ironía. "Sólo falta que resulte ser un asaltante, y mi día está perfectamente hecho". Siente al extraño acelerar su paso, y nota que quiere acercarse a el. Su pulso comienza a acelerarse, las pupilas se le dilatan, y se le agita la respiración. Asustado, tantea con su mano en el bolsillo de la campera, en busca de algo con qué defenderse; y lo encuentra, algo que reconoce al instante como el arma de juguete que West, su hijo, lleva a todos lados…
Cuando siente que el individuo esta lo suficientemente cerca, a menos de un metros a su espalda. Misha da un giro de 180º sobre sí, quedando de frente al presunto asaltante. Desenfunda su arma de juguete en menos de un segundo…
-Estoy armado!- exclama, nervioso. Lo cierto es que si fuera un arma de verdad, y si hubiese disparado, habría logrado matar algún ave que anduviera volando, por la forma en la que le temblaban las manos- No te acerques o disparo!
Entonces lo siente. Un sonido particular.
Voltea la cabeza y lo ve. Un auto policial."Gracias Dios, era hora que me hicieras una a favor" piensa…
Pero lo que sucede a continuación lo desconcierta. Y hace que maldiga su suerte y todo lo que camina sobre la Tierra. El auto policial estaciona. Los policías bajan, pero no se acercan. Desenfundan sus armas y se quedan detrás del auto, apuntándole.
-Señor!- Los oye gritar- Baje el arma lentamente al piso, y deje ambas manos donde las veamos!
¿Qué? Pero si el era la victima! Mirando hacia el frente, observó que el extraño se había sacado la capucha, y que era, en realidad, una extraña...
-Señor- y otra vez señor. Las pelotas! Odiaba que lo llamaran así. Esta vez había sido la chica la que habló- Yo sólo quería entregarle el celular que se le había caído dos calles atrás.- Le dice, tendiéndole el aparato que Misha reconoce como suyo. La pobre chica estaba totalmente asustada y nerviosa; estaba temblando, y se le caían las lágrimas a la pobre…Y el.. El estaba meado por un tiranosaurio rex ese día, eso no podía estar pasándole…
Se ríe, fue lo único que supo hacer en ese momento. Pero lo que iba a lograr de esa forma era un tiro en la frente de parte de los policías, porque no se había dado cuenta que aún tenía el arma en sus manos. La baja lentamente hasta dejarla en el suelo. Y luego se vuelve a enderezar, notando a los policías acercándose a el a paso acelerado.
Uno de ellos lo toma bruscamente, uniendo ambos brazos en su espalda, y lo esposa.
-Tiene derecho a guardar silencio. Todo lo que diga será usado en su contra- Recita el policía mientras lo empuja llevándolo al patrullero. El otro policía quedó con la chica, consolándola mientras esta lloraba peor que él en "The French Mistake"
-Tiene derecho…
-… a un abogado. Si no tiene, el Estado le concederá uno.
-Exacto. Buen chico- le contesta el policía palmeándole la cabeza y riendo- ahora métete ya en el auto que tengo cosas más importantes que atender.
Misha se rindió, sospechaba que si trataba de aclarar el malentendido sería peor, y la embarraría aún más. Obedeció y se metió en el auto.
De pronto recuerda algo… Ese día era su cumpleaños! ¿En serio? ¿Cómo se pudo haber olvidado de algo así? Y por qué nadie lo había saludado en el set? Eso lo enojó y entristeció aún más, si es que era posible; nada podía haber sido peor…
Respira profundamente, ahogando un nudo en su garganta y las ganas que tenía de golpear algo, o alguien…
…
La noche anterior…
-Jeremy, tu y tus ocurrencias, ¿estás seguro? Porque yo creo que nos va a matar si le hacemos eso, es muy cruel.
-No Jared, es una idea excelente. Yo creo que lo tenemos que hacer, y al final del día lo recogemos todos juntos en la comisaría y le cantamos el felíz cumpleaños. Quiero verlo llorar de la emoción y la desesperación…- Jeremy se frotaba las manos emocionado por su gran plan.
-Pero es muy extremo- le responde Jared, preocupado.
-Jared, Misha no es una nena, va a ser divertido verlo sufrir un poco-
Esta vez quien habla es Jim. Estaban en una "reunión para charlar cosas relevantes del show", A la que sabían que Misha no podría quedarse, y por eso lo invitaron, para que no sospechara. Pero no contaban con que Jensen tampoco pudiera asistir. Así que cuando terminaron de trazar el plan, Jared llamó a Jensen, y le pidió que no saludara a Misha por su cumpleaños al otro día. No le había explicado el por qué, pero Jensen decidió obedecer…
-Vale, si Misha decide hacer una masacre mañana por la tarde, yo le diré que no tuve nada que ver.
