Hola a todas!!!
pabaji: Jajaja, si sigo!!!
Burbujita Malfoy: Si sigues por ahí, que tal los nuevos caps, que opinas…y la respuesta a tu pregunta, Draco aparecerá…Pronto pronto, pero paciencia =P
Sobeyda : Que bien! =D
Pao Malfoy Cullen Uchiha: Si lo hubiera leído escrito por otra autora, créeme que hubiera pensado pero…Tal vez ahí algo con
el chiquillo, no?
Maylikith: Jajaja sii!!! Más fino y un poco más elegante xD
AngieShields: Y continúo!!!
Fatima: Gracias por tu opinión niña. Besos!
Laurayuli: Jajaja ni idea de quien es mi musa o qué es , pero se que no a parado de hablarme, y por las noches se la pasa analizando el
fic,preguntando como quedaría tal cosa o que podría pasar después… No me a dejado dormir tranquila!!!
Jajaja
Gracias a la mis chicas que me corrigen…Se los agradezco de corazón.
Besos a todas!!!
Gracias por sus Review, espero que el próximo Cap les guste.
Y saludos a aquellos que leen desde la oscuridad…Me identifico un poco con ustedes. ;)
3. Verdades y Mentiras
A Hermione le dolían las muñecas. Intentó moverse pero le era imposible; Se encontraba colgando del techo; le dolían las muñecas que eran sujetadas por cadenas oxidadas. Pestañeó varias veces tratando de aclarar su vista. El fuerte olor a humedad penetró sus fosas nasales.
Todo estaba oscuro, con excepción de la luz de las antorchas que se colaba por los barrotes. Trató de tragar, no pudo. Se movió incomoda, logrando clavarse con mas fuerza el aro que había al final las cadenas que la sujetaban; Dejó escapar un gemido de dolor y comenzó a recordar...
Acababa de salir del bar luego de la reunión con los chicos. Se apareció en la esquina de su casa, había salido sin decir nada a sus padres, así que al llegar al descanso de la puerta, la abrió de manera silenciosa. Pero algo no estaba bien.
Sacó su varita por debajo de la capa, cerró la puerta y miró hacia la sala, unas extrañas sombras estaban de pie, se veían por la luz que se colaba por las cortinas de las ventanas. Sostuvo la respiración, tenía miedo de encender la luz. Empuñando su varita decidió hacerlo.
Entrecerró un poco los ojos, pues el resplandor la deslumbró y poco a poco pudo ver a las figuras delante de ella…Lanzó el hechizo, y luego fue sostenida por detrás por alguien que desconocía.
-Bellatrix - dijo en un susurro, regresando a la realidad tras aquel recuerdo.
Al acordarse de la mujer supo al instante en dónde se encontraba: con los mortífagos. Eso le indicaba que Voldemort estaba cerca. La iban a torturar para obtener información de Harry y de la orden… Sus padres… ¡Sus padres! Los había visto agachados en el piso…
Entró en pánico y empezó a moverse, tratando de zafarse a pesar del dolor que le producían los grilletes…le fue imposible.
El dolor le era insoportable, aún así trató de deslizar sus manos por ellos, pero estaban hechos a su medida. Derrotada, dejó escapar un suspiro.
Escuchó pasos bajar por las escaleras, y se mantuvo atenta. Todos se detuvieron frente la puerta de una de las tantas celdas que había en aquel lugar y la observaron esperando que el Lord actuara; Voldemort sacó la varita y le apuntó a la puerta.
-Alohomora – susurró.
Se escuchó un ligero "clic" y la puerta se abrió.
La castaña dirigió la mirada hacia ella; Vio a sus padres siendo escoltados por dos hombres que los sujetaban por los brazos.
-¡Mamá! ¡¡Papá!!- exclamó.
Ellos levantaron el rostro y sonrieron débilmente, su madre empezó a moverse. Miró a Voldemort.
-Déjame acercarme a ella…por favor- le rogó.
Él asintió. El hombre que sujetaba a su madre caminó con ella en dirección a la chica, estaba en la esquina izquierda alejada de la puerta. Su madre se acercó a su rostro y depositó un beso en su mejilla.
-Mamá, perdóname, todo esto es mi culpa…- dijo Hermione con los ajos atestados de lágrimas.
-No te preocupes hija...- La voz de su madre resonó con dulzura, aún impregnada de un miedo que calaba hasta los huesos.
-Suficiente - la voz retumbó de manera tenebrosa contra las paredes, el mortífago haló a su madre y la arrodilló frente a ella, su padre hizo lo mismo.
Hermione levantó el rostro para observar a las otras personas que estaban dentro de la celda.
Bellatrix estaba de pie al lado de Voldemort, con rostro de autosuficiencia. Lucius estaba un poco alejado y había otro hombre parado a la derecha; Tenía el pelo negro, piel pálida y con ojos del verde más oscuro que había visto. Lo miró fijamente sintiéndose hipnotizada por su mirada.
Voldemort se aproximó a ella y la examinó: Acercó su dedo a la mejilla de la chica. Ella cerró los ojos, se sentía frío. Cuando el mago tenebroso alejó su dedo del rostro de Hermione, esta dejó escapar el aire que sin darse cuenta estaba sosteniendo.
-Hermione Granger – siseó Voldemort. La chica lo miró directamente a los ojos.
La puerta de la celda se cerró. Voldemort alzó la varita y con un ligero movimiento la castaña cayó al piso, haciendo una mueca de dolor; se levantó del suelo y recargándose contra la pared, empezó a masajear sus muñecas.
-Como puedes darte cuenta, estás en mi mansión – dijo Voldemort caminado lentamente de un lado a otro. El tap tap de sus zapatos era lo único que se escuchaba. Se detuvo y la miró una vez más.
-Y tú, eres mi hija-
Hermione frunció el ceño. ¿Estaba loco? Sabía que sí lo estaba pero… ¿Estaba más salido de sus cabales de lo que todos pensaban? Frunció el ceño: - ¿De qué hablas?-
Se recostó más contra la pared, tratando de acomodarse mejor, pensando en cómo podría escapar. Si lograba escabullirse en algún momento o robarle la varita a uno de ellos…
-Hermione… - le llamó alguien.
Dirigió la mirada a su madre, quien seguía arrodillada en el piso y con las manos atadas a su espalda.
-Jane, apareciste un día en el descanso de nuestra casa - dijo su padre de manera forzosa. Su madre la miró y de sus ojos salió una lágrima –. Habíamos tratado de tener hijos desde hacía ya un tiempo y tú…-
-Tú fuiste nuestra bendición, querida - terminó de decir su madre.
-Sobre ti, había una carta; decía que eras una niña muy especial...-dijo su padre.
-¡Los hechizaste! - Hermione miró a Tom. La mirada de la chica era penetrante y autoritaria.- ¡¿Están bajo el hechizo Imperius?! -preguntó con tono demandante.
-No… No nos han hecho nada - dijo su madre obteniendo su atención.
Hermione los volvió a ver, parecían normales, pero el hechizo era así. Parecían ser ellos quienes elaboraban sus propias ideas aunque en verdad era el hechizo trabajando en su psique. Por eso fue tan difícil en los tiempo anteriores saber diferenciar entre los que estaban bajo la influencia de un Imperius y aquellos que no.
-Mamá…-
-Están diciendo la verdad - respondió Voldemort.
Hermione los miró impotente, ¿Podía ser eso verdad? Ser hija del enemigo mortal de su mejor amigo.
"¿Desde cuándo la Tierra se había detenido y había empezado a girar del lado contrario?" se preguntó."¿Entonces significa que mis amigos deberán de convertirse en mis enemigos, y mis enemigos en mis amigos?"
"Toda su vida se estaba convirtiendo en una mentira…" pensó.
Nada tenía sentido.
-Y debería de creerte a ti- le respondió la chica de manera sarcástica.
-Tú eres mi hija –reafirmó él.
Hermione se enderezó y lo miró fijamente por un momento para después dirigir la mirada hacia sus padres. En verdad nunca había visto fotos de su madre embarazada, todas aparecían luego de su primer año.
Se escucharon pasos por el pasillo, a los pocos segundos la puerta de la celda se abrió una vez más, entrando por ella un niño que se colocó al lado de Voldemort. Estaba vestido con traje y miraba hacia un punto fijo en la pared, parecía tener más o menos cuatro años, pero no estaba segura. El niño la miró y Hermione se sorprendió.
Tenía el cabello largo de color negro y era de piel tan blanca que la nieve. Pero lo que mas le asombró fueron sus ojos…estos eran morados.
Lucius aclaró su garganta y miro a la chica.
-Volviendo a asuntos mas importantes -Voldemort se le acercó- necesito que me ayudes, hija -
Él puso una de sus manos sobre su hombro y su semblante se endureció.
-¿Dónde está Harry Potter?-
-No lo sé- respondió esta, la mano del hombre apretó con fuerza el hombro de la chica.
-No lo sabes- negó con la cabeza y chasqueo su lengua- Lo preguntare una vez más- el aire de la celda se volvió tenso la chica miro a su madre, esta tenia una expresión de miedo en el rostro.
-¿Dónde, está, Harry Potter?-
-No lo sé- Él levanto su varita y le apunto.
-Crucio-
La chica se dejo caer al suelo, su cuerpo empezó a retorcerse y la expresión de su rostro denotaba el dolor insoportable por el que estaba pasando, pero no dejaba que ningún sonido saliera de su boca.
-¡Grita!-exclamó. Sus padres mantenían el rostro levantado.
-¿Qué le está haciendo?-Preguntó la madre de la chica. Voldemort empino un poco mas la varita haciendo que la chica dejara escapar un grito.
-¡Deténgase!-dijo su padre.
-¡Para!-gritó la señora Granger-¿Qué le esta haciendo?-dijo con mas fuerza. La chica dejo escapar otro gemido de dolor.
-¡¡¡Detente!!!-gritó su madre. Lágrimas empezaban a bajar por las mejillas de la castaña.-¡Por favor!- el rostro de la mujer estaba lleno de lagrimas, estaba desesperada.
-Por favor, deténgase-dijo la señora una vez mas.
Voldemort la miró y bajo la varita. La chica dejó de retorcerse.
-Dios mío…-dejó escapar en un suspiro.
La chica pegó su brazo contra la pared y se impulsó. Un quejido nació en su garganta y apretó los labios mientras se sujetaba un costado. Voldemort la observó.
Todo continuaba en completo silencio, no se escuchaba ni el más mínimo sonido desde afuera. Parecía que estaban en un lugar desolado. Hermione retiró los mechones de su pelo con su mano libre. Sabía que las cosas iban a empeorar.
Desearia actualizar dos veces por semana, pero el fic todavia esta tomando cuerpo en mi mente,
asi que no quiero saltar a conclusiones rapidamente y empezar a actualizar como una loca =D.
Pero al menos una vez por semana subire un cap.
Besos.
