"Quien alguna vez en su vida pensó, que la música no ayudaba, estaba mucho mas que equivocado."
La inspiración viene de mucha mezclas de canciones que sonaban en la radio =P
El proximo cap esta casi listo, solo me falta que mi betica linda Chimel me diga que tal. (debo de tenerla harta xD)
Gracias Chimel:
Por tu paciencia y tu tiempo te lo agradezco

Chicas!!!

Gracias por su review, no saben lo que me alegra el simple hecho de verlos
Es la gasolina que necesito para continuar jajaja
Espero que lo disfruten...

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del Silencio:

*-*-*-*

Todo se sumergió en completa penumbra, hasta que la antorcha se volvió a encender e ilumino el pasillo en el que estaban. Los vellos de su cuerpo se erizaron al sentir la corriente de aire frió y dejando escapar un suspiro pudo ver el vaho desvanecerse ante sus ojos. El niño empezó a caminar por el declive.

Solo se escuchaban los pasos de ellos contra el piso húmedo. Una rata paso por sus pies huyendo de algo provocando que se exaltara, profirió una maldición. Todo estaba en completo silencio. El olor a a sulfuro predominaba en aquel lugar. Tocó una de las paredes a modo de apoyo y esta estaba húmeda, al parecer estaban en una mazmorra.

De repente el piso se volvió llano y se vio otra puerta al final del pasillo, la luz de la antorcha se fue apagando a medida que se acercaban a esta. Pudo distinguir el marco de la puerta por la luz que salía del cuarto y el aire se volvió dulzón; como a canela y manzanas, una mezcla de vainilla con jazmín, y azúcar.

El niño apunto con el dedo un lugar donde dejar la antorcha, el hombre obedeció y la dejo ahí. Esté abrió la puerta y el hombre se vio cegado por la intensa luz que salió por ella.

*-*-*-*

– No puedo creerlo -dijo Draco arrastrando las palabras y sonriendo satisfecho- Hermione Granger, la insufrible sabelotodo. Que sorpresa- prosiguió con tono burlesco.

Hermione abrió los ojos lentamente y parpadeo varias veces tratando de aclarar su vista:

-Lárgate-dijo sin fuerzas al notar de quien venia la voz.

Draco abrió la puerta de la celda, camino con pasos elegantes y se acuclillo a su lado.-Pareces mierda -susurró.

La chica lo miró y volvió a pestañear- Lárgate y déjame en paz, ¿Quieres?.

-Veo que los Crucios han disminuido tu vocabulario.

-¡Y al parecer tu cerebro se a empequeñecido ya que no computa ordenes! -empezaba a enojarse-. ¡Malfoy! ¡Lárgate!

Haciendo caso omiso, se acerco a ella, retiro el mechón que escondía sus ojos y la examino con la mirada; Sentía que esas orbes grises la desnudaban a medida que subían por su cuerpo. Se sentó recostada de la pared y se abrazo mas a si misma. Él se inclino deteniéndose en su oreja.

-Yo, no acato ordenes de nadie -profirió muy despacio.

-Vete

-Sabes que no quieres que lo hagas, tienes días sin ver a alguien. -colocó una mano en su pierna y empezó su ascenso-. Se que odias estar sola, Hermione- su nombre se escucho melodioso con su voz y un ligero temblor recorrió su cuerpo-Además, deberías de darme algo de crédito por curar tus heridas-

La leona lo miró y retiro la mano que se aventuraba mas halla entrecerrando los ojos. El chico sonrió y alzó una ceja.

-¿Que quieres? -preguntó ella retándolo con la mirada.

Él negó con la cabeza:
-Lo que quiero no me lo puedes dar Granger, fue una buena noche no puedo negarlo...-Sonrió de lado- Eres toda una fiera cuando estas despechada.

La chica se levanto poniendo una mano en su costado. En su cara se formo una mueca de dolor y tomo aire.

-Te dije que te largaras- apretó su mandíbula, fulminándolo con la mirada.

-No quiero.

-¿Que quieres Malfoy? ¡¿Qué más quieres de mi?! -preguntó exasperada.

-Solo quise venir a ver como se veía a una leona enjaulada.

Hermione se acercó a él y lo empujó, el chico ni se movió. Draco había crecido unos cuantos centímetros y las facciones de su rostro se habían vuelto más masculinas y fuertes. Solo logrando verse más como su padre. Con un rápido movimiento, la tomó por las muñecas recargándola contra la puerta, colando una de sus piernas entre las de ellas, inmovilizándola.

-No vuelvas a tocarme -siseó.

-Pero tu si puedes ¿No? Ja ¡Que ironías de la vida!- dijo con tono de burla. Draco subió sus brazos y con una mano agarro ambas muñecas, con la otra garro su mentón fuertemente obligándola a mirarlo a los ojos. Su nariz estaba arrugada a modo de asco.

-Te detesto -susurro la chica.

-Mientes -su aliento dio de lleno en su rostro, y ella humedeció sus labios. La atención del rubio se dirigio a ellos.

Se acerco a su boca y mordió su labio inferior tironeando de el robandole un suspiro. Se sumergió en su boca apretándola mas contra si, luchando por dejarla sin respiración. Ella se tenso bajo su cuerpo y empezó a moverse tratando de alejarlo, obteniendo solamente que el cuerpo del rubio se acoplara más al de ella, abrió la boca para gritar pero fue invadida por el intruso que mordía y tironeaba de sus labio, suspiro olvidándose de la batalla y poco a poco dejándose llevar.

Draco al notar como la lucha disminuía, redució la intensidad de los besos mientras acariciaba la pierna de la chica. Deslizando lentamente sus manos del agarre, logro safarce. Puso ambas manos sobre su pecho con intenciones de alejarlo, pero sintiendo los rápidos latidos del rubio contra su palma, sus intenciones desaparecieron y su palpitar se acelero.

La mano del chico se deslizaró hasta su pierna. Levantándola se acomodo entre sus piernas y mordió el cuello de la chica obteniendo como resultado un pequeño gemido. Hermione cerró los ojos al sentir el bulto crecer ejerciendo presión en su bajo vientre. La mano de la serpiente se deslizó hasta su cintura y la apretó ligeramente. La punzada de dolor recorrio su cuerpo rapidamente dejandola sin respiración.

-Detente -susurró.-Me haces daño-dijo casi sin voz.

Draco se alejo unos centímetros examinándola. Esta mantenía los ojos cerrados mientras se mordía el labio y respiraba de manera intranquila.

-No me curaste las costillas-dijo. Draco se separo de ella.

-Tu sangrado es interno -el se recostó de la pared apoyando un pie en la pared.-No queríamos a una manada de chupasangres aquí dentro-

-A que te refieres?-

-Pues no puedo curarte las costillas, solo pude curar las superficiales...-

-No hablo de eso...¿Chupasangres? -el rubio sonrió de lado.

-Estamos en el Valle del Silencio -la chica lo observó.

-¿De que hablas?

No había leído mucho acerca de ese lugar. Se suponía que era donde todas las familias ligadas a la magia negra vivían. Estaba lleno de criaturas que se encontraban al borde de la extinción o que habían sido rechazadas por la sociedad debido a su gran fuerza y poder; Los ángeles de alas negras, las arpías y los chupasangres eran unas de los pocas criaturas que se sabia con exactitud que encontraban en ese lugar. Se temía que hubieran mas especies, pero que estas simplemente se mantenían bien escondidas.

El ministerio había tratado de eliminarlas porque no querían cumplir con las leyes mágicas. Escapando se toparon con ese lugar localizado en otra dimensión.
Una ilustración del libro que había tomado prestado de la biblioteca le había dando escalofríos, la imagen solo se podía resumir a una palabra, oscuro. Todo era negro y la luz de la luna eterna era lo único que alumbraba aquel lugar. En conclusión, ese lugar no existía, el ministerio se había enterado de su existencia y lo había bloqueado, nada entraba, nada salia.

-Ese sitio ni existe- dijo convencida.

-Si existe Granger-siseó, saboreando sus palabras.- Estas en él en este instante- su rostro denotaba obvia confusión.

-Mientes-

-¿Por que debería de hacerlo?-

-¿Por que eres un Hurón de mierda?-

-Cuidado con lo que dices Granger-

-Yo digo lo que me venga en gana! ahora si podrías irte lo apreciaría.-

-De acuerdo, te dejare en compañía de la mugre, creo que hacen muy buena pareja...-el semblante de la chica empezó a tomar un color escarlata.

-Te odio- el se acerco a ella sujetándola nuevamente por el mentón. Su labio tembló y ella desvió la mirada clavandola en él.

-No mas que yo a ti- Draco camino hasta la entrada y desapareció tras la puerta de la celda. Dejo escapar el suspiro que reprimía.

Una lágrima escapo de sus ojos y trato de calmarse, no quería volverse en ese momento un mar de lágrimas. Debía de no perder la compostura.

Era inútil intentar salir sola de ese lugar. Cerro los ojos y el quemar de sus labio le recordo lo que habia ocurrido minutos atrás. Malfoy la había dejado más inquieta que de costumbre. Algunas cosas habían ocurrido entre ambos, pero ellos simplemente pretendían que nada había pasado. Es mas fácil pretender que todo sigue igual al que tratar de ponerle nombre a algo que desconoces...

Empezó a toser, el dolor punzante de sus costillas le recordo de su golpe. Humedeció sus labios y trato de tranquilizar la tos. Al parecer no podía hacer nada para salir, estaba atrapada en ese lugar. Dejo escapar un suspiro. Estaba exhausta.

Se sentó lentamente tratando de no lastimarse. ¿Donde estaban los chicos? ¿Se habrían dado cuenta de que su carta era extraña...que esa no era su escritura? Si es que no lo era...

*-*-*-*

- Ginny – la pelirroja levanto la mirada del plato, tenia unas notables ojera, y su piel estaba mas pálida que de costumbre.- Ginny querida, ¿Haz dormido algo?- pregunto la señora Weasley.

-¿Por que no subes y descansas un poco?- le pregunto su padre.

La chica dejo caer el tenedor de una manera violenta sobre el plato. Una mano se paseo suavemente sobre su espalda y miro a quien la tocaba. Harry se acerco a su oreja.

-Subo en unos minutos- la pelirroja se levanto de su asiento y camino hacia las escaleras. Todos permanecieron en silencio hasta que se escucho el portazo.

Molly se dejo caer en el sitio antes ocupado por su hija y dejo escapar un sonoro suspiro.

-Ya no se que hacer Arthur- dijo en un murmullo.

-¿Quiere que suba y hable con ella señora Weasley?-

La mujer levanto la vista. Estaba visiblemente casada, y dos círculos morados se dibujaban bajo sus ojos. Parecía llevar el peso del mundo sobre sus hombros. Los ataques del que no debe ser nombrado le mantenían los nervios en punto, y el que su hijo estuviera alejado de la familia no la confortaba. Esta asintió con la cabeza y enterró su rostro en sus manos.

Harry se levanto de su asiento, le hecho una ojeada a Ron quien estaba dormido en el sillón de la sala y subió lentamente por las escaleras. Toco la puerta.

El cuarto estaba tenuemente iluminado. Había una pequeña vela reposando sobre la mesa de noche, era el único objeto que daba luz a la habitación, la chica estaba sentada al borde de la cama con su rostro escondido entre sus manos, el se acerco a ella y se agacho en frente. Retiro las manos del rostro de esta y las lágrimas empezaron a descender. Tenia la nariz roja y los labios ligeramente hinchados. Humedeciendo sus labios lo miro:

– No puedo dormir... - suspiro y miro por la ventana- todos las noches me levanto exaltada...-tragó de manera sonora- Continúo viéndote tirado en el suelo...muerto- terminó un hilo de voz.

El chico puso su dedo índice sobre los labios de la chica haciendo que esta dejara de hablar.– Yo voy a estar bien – Harry bajo el dedo.
-¿Como puedes estar tan seguro Harry? ¡Hay millones de cosas halla afuera y al parecer, todas tienen algo en tu contra!
-Tendrás que confiar en mi.
La chica lo miro de manera intensa y se mordió el labio.

Este se levanto con intensiones de irse de la habitación, pero alguien sujeto su mano. El azabache la miró.

-¿Puedes quedarte un momento mas conmigo... aquí?-

El chico se sentó a su lado. Los rastros de sal se secaron en su mejilla. Respiro profundamente, subió ambos pies sobre la cama y se sentó de rodillas sobre esta. Alargó su brazo y toco el pelo del chico haciendo que este la mirara. Se mantuvo en silencio y abrió ligeramente los labios con intensiones de decir algo, pero cerro la boca rápidamente.

Harry la observo, cuanto la amaba. Hacia ya un tiempo que se veían a escondidas. Programando citas escondidas con la esperanza de que Ron no lo notara, ambos estaban esperando el momento indicado para decirle, pero ese momento parecía no llegar.

Ella se inclinó ligeramente hacia él y acaricio su rostro con su mano. Este se inclino hacia ella y deposito un pequeño beso sobre sus labios. Se alejo un poco acomodando el pelo de la chica detrás de la oreja. pensando en dejarlo todo ahí pero ella se acerco más rozando la punta de su nariz con la del chico.

– Ginny…–

– Harry, por favor – dijo en un susurro, el tono se escuchaba desesperado casi rogando, se deslizó un poco hacia el chico, puso ambas manos sobre su
pecho – Vamos…– el negó con la cabeza pero la pelirroja se acerco a su boca rozándola.

Subió sus manos por el pecho del chico hasta acoplarlas en su cuello atrayendolo hacia ella. Él descendió lentamente por la línea de su mandíbula hasta refugiarse en el cuello de su compañera apretándola mas hacia si. Al escuchar el gemido ahogado, succiono ligeramente el área de piel descubierta. Ginny se separo de él, sostuvo su cara entre sus manos, y lo beso.

La temperatura se sus cuerpo a incremento y la liberación de hormonas empezó a nublare la razón. Inclinándose sobre ella logro que cayera sobre la cama profundizando el beso y sus respiraciones se volvieron más agitadas. Paseo sus manos por la cintura de esta y adentro sus manos por la blusa de la chica, apretando uno de sus senos sobre el sostén, la pelirroja gimió en su oído mandando descargas por todo su cuerpo.

Se escucharon pasos por las escaleras.

-Ginny, tus padres.

-Harry, no lo hagas de nuevo…-El chico se incorporo y se levanto de la cama. Esta exhalo un suspiro a modo de reproche.

-Cuando estemos en Hogwarts.- deposito un beso en su mejilla y se arreglo la camisa.

-Hace meses Harry…

-Lo se- se acerco a la puerta y salio por esta.

-Harry-

La pelirroja se dejo caer en la cama suspirando, derrotada.


Hasta la proxima y
Gracias a aquellos que leen desde la oscuridad
Un fic con review, es un fic feliz!
Besos