Capt 3: Definitivamente no es un sueño

Convencida de que aquello era una pesadilla abrió los ojos a la mañana siguiente. Era sábado, día para descansar y visitar a sus sobrinos jimaguas, Harry y Hermy de un año, hijos de Ron y Hermione.

Se desesperezó y fue hacia el baño que comunicaba ambos cuartos. Al abrir la puerta se encontró a Harry con una toalla hasta la cintura, retrocedió horrorizada.

-¡Cúbrete!-le ordeno. El se puso una bata rápidamente.

-¿Por qué tanto alboroto, si estaba cubierto?, además, con ese amigo-enfatizo la palabra-tuyo que se queda aquí de vez en cuando, no es posible que sea yo el único hombre que has visto con el torso desnudo.

-¿Qué insinúas?-pregunto ella enfadada por su tono de voz.

-Nada, es solo que armaste una tormenta en un vaso de agua por gusto-siguió el.

-Eso no fue lo que te pregunte.

-¿Qué?, nada mas dije que tu amigo parece muy cercano a ti, tienes mucha confianza ustedes dos.

-Si, ¿te molesta?

-Para nada, ¿Por qué crees que me pueda molestar?-le pregunto con sarcasmo-Déjame ver, quizás porque fuimos novios y aun estoy enamorado de ti, ¿no se si te has dado cuenta pero para mi el tiempo no ha pasado?

-Pues entérate Harry Potter, que fuimos novios hace mas de un año y medio,¿o no?,¡espera, mas de dos años porque tu decidiste separarte de mi!-le recordó ella-Total para lo que sirvió.

-¡Intentaba protegerte!,¡además no fue tan así creo que olvidas algo!,¿no? .¿Que querías?-exclamo el.

-¡No se me ha olvidado nada, solamente quería vivir el momento!

-¡Maldita sea Ginny!,¡todo el mundo se moría a mi alrededor, tu eras lo único que me quedaba, de ti, de tu amor saque la fuerza para vencer a Voldemort!,¡si hubieses muerto me habría matado!-le grito enfurecido.-¡Te cuesta tanto entender lo mucho que te amaba!-se dejo caer en el borde de la cama-¿Quién es tu amigo?.

Se llama Marcus, es italiano, vino al frente de su delegación. Hace tres mese que salimos, aunque no te tenemos una relación formal, cada uno vive su vida, a veces se queda aquí.

-¿Lo amas?

-Por favor Harry, sabes de sobra que no.-le respondió-¿Quién mas sabe de ti?

-Ron y Hermione, hace dos semanas que fui a verlos. Tu hermano casi me mata, reacciono igual que tú, Hermione no paraba de llorar. Vi a los niños, son preciosos, me llamaron tío, por poco se me salen las lagrimas-le contó sonriendo.

-Ellos son un dulce, sobre todo Hermy, no se a quien saco ese carácter tan dulce, porque a sus padres no fue.

Es igual a ti, creo que una hija nuestra nunca llegaría a parecerse tanto-dijo Harry, Ginny se mordió el labio nerviosa y no contesto.

El había dicho que quería tener hijos con ella. Cuantas veces soñó o se encontró escogiendo sus nombres, y ahora su sueño podía convertirse en realidad. Era demasiado bueno para ser verdad.

-Vamos a verlos hoy, tengo que llevarles un regalo y de paso ajusto cuentas con mi cuñada y mi hermano-le dijo Ginny.

La pelirroja manejaba en silencio, habían escogido el mundo muggle para vivir, para ella era mejor, la magia le recordaba a Harry. Llegaron a la casita que parecía sacada de una revista, por supuesto era la casa de una bruja, y de que bruja. Dos pequeños de pelo castaño y ojos verdes jugaban en el jardín al verla bajarse del carro corrieron hacia ella.

-¡Tía Niny, tía Niny!-exclamaron los dos prendiéndose de sus cuello cuando se agacho.

La besaron y enseguida con una sonrisa picara ambos extendieron las manos, ella sonrió y les dio un beso a cada uno.

-¡Bandidos!, no se les escapa una.

Fue hacia el carro y saco los regalos. Una miniatura de Saeta de Fuego para Harry y un libro de cuentos con ilustraciones de dragones, hombres lobos y todo tipo de criaturas mágicas para Hermy. El Harry mayor sonrió al ver los gustos de sus sobrinos, típicos hijos de sus padres. Después lo saludaron a le y la pequeña le extendió el libro.

-Tío Haly, lee cuento a mi-pronuncio con dificultad, él la levanto en brazos.

-Vamos adentro primero-le dijo y entro ala casa con ella donde Hermione y Ron los esperaban.

Ginny tomo a su otro sobrino y siguió el ejemplo de Harry. Se sentía feliz al ver como trataba a los niños, se notaba que le gustaban.

Se sentaron en la sala, Harry no se desprendía de la niña, le hojeaba el libro leyendo las notas al pie de las ilustraciones. Ron por su parte le enseñaba a su hijo a manejar la pequeña escoba, que minutos después volaba alrededor de la lámpara del techo bajo las protestas de Hermione.

La pelirroja no dejaba de mirar a Harry y la pequeña que escuchaba arrobada las historias que su tío le contaba. Hermione la tomo por el brazo y se la llevo a la cocina.

-¿Se lo dijiste?-le pregunto a su amiga.

-No me atrevo, le tengo terror a su reacción.

-Tiene derecho a saberlo, no es solamente tu decisión Ginny-la reprendió Hermione-Hoy mismo, llévalo a La Madriguera. Te diré algo en toda la semana que ha estado aquí no se ha despegado de Hermy, siempre anda con ella para todos lados. Incluso Ron se puso celoso porque la otra noche ella quiso que quien le leyera el cuento fuese Harry.

-Lo dices muy fácil, ¿Cómo te imaginas que me sentí cuando lo vi en la puerta?, ¡pensé que me estaba volviendo loca!,¡he logrado continuar con mi vida y ahora llega el y echa por tierra todo!-exclamo la chica-¡No puedo sufrir otra vez, las fuerzas no me alcanzan!

-¿Por qué tienes que sufrir otra vez?,¡el te ama aun mas que antes, se ve!,en la forma en que te mira, esta conteniéndose para no saltarte encima.¿Que dudas tienes sobre como va a reaccionar, no lo has visto ya?

-Son tus hijos Hermione.

-No pongas mas excusas Ginny, Harry siempre quiso formar una familia contigo, eres la única mujer que puede ser la madre de sus hijos y lo sabes. pásense un rato amas aquí, luego llévatelo a La Madriguera, tu hermano esta de acuerdo conmigo, además Molly los esperaba desde ayer.

-¡Espérate!, ¿mi madre lo sabe?

-De hecho tu familia entera lo sabe-le confeso Hermione-se enteraron hace unos meses, a tu madre por poco le da un infarto. Se enfadaron pero al final comprendieron que tenia que ser así.

Hermione preparo unos bocadillos y se los llevo a los chicos(grandes y sobre muchas cosas, pusieron a Harry al tanto de los últimos acontecimientos, aunque ya los Aurores que lo cuidaron todo el tiempo que estuvo en cama le habían dicho algunas cosas, pero sus amigos tenían algunas mas interesantes.

Cerca del mediodía Hermione comenzó a recoger a sus niños para bañarlos y darles de comer porque debían dormir la siesta. Harry fue el primero, no sin antes protestar porque su hermana no quiso despegarse de su tío, que se había pasado la mañana entera mas que conversando, con ella en brazos leyéndole el libro. Cuando le toco su turno de irse la niña lo abrazo y le dio un beso, el hizo lo mismo. Ron y Hermione intercambiaron miradas de aprobación.

-Tío Haly acostarse conmigo, un cuento mas-le pidió la bebe. Conmovido no pudo negarse a la petición de su sobrina.