¡Y aqui con la segunda parte! -tira globitos y confeti-

¡Estoy muy contenta de que les haya gustado! Me hicieron muy feliz con sus comentarios :3

Bueno… no tengo nada mas que decir solo que… ¡Los amo a cada uno de ustedes mis piciosos lectores! (?) xD

Bueno yap ._.U

South Park y sus personajes son propiedad de Matt Stone y Trey Parker®


Capitulo 2

Te Encontré

El día anterior habían llegado al hotel, se dispusieron a acomodar sus cosas en sus respectivos cuartos. Los señores T en un cuarto matrimonial y los morochos en un cuarto de dos habitación cada quien con su cama doble. Ese hotel era realmente hermoso.

Cada cuarto tenía una pequeña sala comedor y una imitación realmente útil de una cocina. Ambos cuartos tenían balcón con una hermosa vista al mar. Sus padres realmente se habían lucido, Wendy no podía estar enojada con ellos después de esto.

-Amo a tus padres-

Dijo Tucker saliendo del baño con una toalla azul envuelta en la cadera y otra mas chica en la cabeza dejando ver su trabajado abdomen. Wendy era bisexual por lo cual no evito dar una mirada lujuriosa a su amigo

-Eres un desperdicio de hombre Tucker… para las mujeres, claro-

Ella se encontraba en un sillón cerca de un ventanal. Estaba viendo el único canal en inglés donde daban las noticias, aun seguía con el pelo mojado de su anterior baño haciendo que el agua se escurriera por su espalda

-Eres una sucia, mirando así a tu mejor amigo-

-Por eso mismo no disimulo mi mirada Craig-

La morocha sonrió de lado volviendo a ver el televisor. Craig rodo los ojos, en ocasiones podía ser una total pervertida, claro, solo Tucker conocía esa faceta suya.


Una rubia caminaba en la orilla de una desolada playa. Mojaba sus pies con el agua fría de la mañana, empezó a adentrarse de poco al mar hasta que este le cubrió la cadera, dio un salto y termino por hundirse completamente. Nado hasta llegar a la orilla de otra playa, era un poco más chica, rodeada por pequeñas colinas con vegetación.

Surgió de las agua respirando con dificultad, dio unos cuantos pasos y unos brazos la rodearon con una toalla verde

-¿Si sabes que existe un trasporte llamado camión, cierto?-

-Sabes que me gusta nadar Tweek-

El par de "primos" camino hasta llegar a la parte trasera del hogar Tweak que daba a la playa privada, subió unos pequeños escalones y tomaron asiento bajo un techo sobresaliente de la casa. Era una casa muy bella, rustica por fuera y moderna por dentro

-¿Ya sabes a que hora iremos a la playa?-

Dijo con una sonrisa el menor tomando una taza de café de una mesita a su lado, dándole un sorbo. Su compañera lo vio devolviéndole el gesto y asintió con la cabeza

-Hoy veremos a esos hermosos gringos-

Los rubios sonrieron y miraron el calmado mar que se formaba a esas horas de la mañana

-Sabes, siento que esto es acoso-

-Nada de eso, simplemente quiero volver a verla-

-¿Amor?-

-Lo dudo, bueno… no lo sé. Lo único que se es que me gusta y mucho-

-Je, hablas por mi también Bebe-


El tiempo pasó muy rápido. El equipo T, como lo había nombrado el padre de Wendy, se dirigió esa tarde a las albercas del hotel. Los padres de la morocha se fueron a la media hora sin embargo los jóvenes se quedaron un rato más nadando y jugando en el agua.

-¡Deja de joder culo gordo!-

-¡No soy gordo! ¡Judío de mierda!-

Craig dejo de hundir a la morocha en el agua para ver de donde provenían esos gritos. Esta salió ahogándose mientras sacaba agua de su nariz y boca

-¡Craig! ¡Vuelve a hacer eso y te rompo el cul…! ¿Qué estas mirando?-

El morocho apunto una dirección con su dedo, la azabache volteo y miro

-Más como nosotros-

-Que esperabas, es una ciudad turística, debe de haber cientos de norteamericanos por aquí-

Los dos jóvenes que venían discutiendo dejaron sus toallas en unas de esas sillas playeras mientras otro mas bajito y de cabellos rubio cenizo trataba de tranquilizarlos

-Si no fuera porque mi madre y la tuya son amigas y compraron este maldito viaje compartido, te mataría a golpes-

-Y si no nos obligaran pasar tiempo juntos, haría lo mismo contigo-

-Ch-chicos, po-por favor, no pe-leen ma-s-

-¡Y tú cierra la boca!-

Grito colérico el castaño. El pequeño rubio salto asustado y volteo a ver sin querer a los morochos que se encontraban en el agua, esto lo puso más nervioso.

-Ky-le-

-¡¿Qué?-

-Am.. yo- am… No-nos esta-tan viendo..-

Dijo el pequeño rubio apuntando a la pareja de morochos. Kyle abrió los ojos y su rostro adquiero el mismo color de sus rizados cabellos. Les regalo una sonrisa nerviosa mientras negaba con su mano queriendo decir que no sucedía nada grave.

-Solo logras ponerme en vergüenza, culo gordo-

Hablo entre dientes el pelirrojo viendo frustrado al chico castaño frente a él. El otro chico le contesto del mismo modo.

-Cuantas… putas veces… debo de decirte ¡QUE NO ESTOY GORDO!-

Era cierto que Eric Cartman en su niñez era un niño regordete, pero al recibir tantas burlas opto por ir al gimnasio. Claro que para un niño con muchos kilos de más estar en un gimnasio repleto de hombres grandes y musculosos, lo ponía un poco nervioso. Al pasar los años dejo de ser el niño culo gordo de la escuela, convirtiéndose en un hombre grande, con algunos músculos trabajados y marcados pectorales. Tenía una grande y ancha espalda y su rostro ya no parecía una pelota de futbol, más bien era algo cuadrada, dejo crecer un poco su castaño cabello y, se podría decir, que tomo un aspecto muy atractivo.

-Tú para mí siempre serás el culo gordo de mi niñez-

El castaño lo miro con un profundo odio y antes de reventar esa hermosa cara pecosa de un puñetazo cambio su dirección a una palmera cercana, dejando en ella un no exagerado pero si notable agujero.

-¡Eric! ¡Es-tas sangran-do!-

El pequeño Butters se alarmo por los tremendos chorros de sangre que brotaban de los nudillos de su amigo. Empujo un poco al pelirrojo para quedar enfrente del castaño, tomo su brazo y se lo llevo a la enfermería del hotel. Valla hotel.

El pequeño pelirrojo bufo molesto, tomo un grande salvavidas rojo y metió su cabeza por el, después de un salto entro a la alberca, quedando con sus brazos y cabeza apoyadas en el salvavidas. Los morochos decidieron acercarse un poco a él. Su cara de puchero era adorable.


-Los norteamericanos son muy enojones-

-¡Hey! Yo soy norteamericano-

-Nop, tus padres son norteamericanos mis padres también lo son y, por favor tienes que darme la razón ¿Son o no unos pinches enojones?-

Dos meseros del hotel estaban recargados en el barandal del segundo piso del Restaurant mientras limpiaban las mesas. Eran muy altos y atractivos, uno era rubio y el otro pelinegro, ambos de ojos azules eléctricos. Sus padres eran norteamericanos y al mudarse a México tuvieron a sus respectivos hijos

-Mh, tienes la puta razón Ken-

-Siempre la tengo Wey-

Se separaron del barandal y siguieron con su trabajo, uno rejuntando los platos de las mesas y el otro acomodándolas para los próximos clientes

-¿Notaste que la muchacha estaba muy plana?-

-¿Cuál muchacha Kenny?-

-La de pelo güero y corto, cuanto te apuesto que es Lesbiana-

-¿EH?-

El pelinegro miro incrédulo a su amigo, ¿creía que el tercer muchacho era mujer?

-Si, tenía el pelo corto, unos short anchos hasta las rodillas y una playera holgada. Sep, esa tipa era lesbiana. Aun así era muy bonita-

El pelinegro echo a reír, su amigo si que era un completo imbécil, tenia que hacerle caso al doctor de usar sus lentes a diario. El rubio detuvo su trabajo y volteo a ver extrañado a su amigo

-¡Jajaja! Kenny.. ¡Jaja!.. ¿En-enserio? Esa muchacha plana era un jodido hom-bre… ¡Jajaja!-

El rubio se sorprendió por lo que su amigo le dijo. Carajo. Debía de hacerle caso a su doctor, pero usando esos lentes, ya no era sexy.

-Deja de reír pendejo-

-Pero es que…. Espera ¡Dijiste que era lindo!-

Y ahí, tirado en el piso del Restaurant se encontraba un pelinegro muerto de la risa y a su amigo rubio encima de el zarandeándolo con la cara completamente roja.

-¡Cierra tu puta boca! ¡Pendejo!-


-¡No puede ser!-

Una molesta rubia seguida de un cansado rubio atravesaba la ya casi desierta playa. Ya estaba anocheciendo y ni rastro de sus pelinegros. Sus padres le habían llamado, hora de regresar cada quien a sus casas,

-"¿Haber estado todo el día en la calle? ¿Y todavía no hacer quehacer en la casa? ¡Regrésate de una puta vez!" ¡Pendejos!-

Gritaba enojada la rubia imitando la llamada de sus padres. No haber ni visto los cabellos oscuros de la chica la ponía realmente de malas

-Mañana será otro día Bebe, no te pongas así-

Trato de consolarla el menor, más bien trataba de que se callara ya. Tenía 17 años recién cumplidos y se comportaba como una verdadera mocosa caprichuda, ni siquiera el que solo tenia 15 años y medio.

La noche se aproximaba y las luces de los hoteles daban una escena muy hermosa a la playa ya desolada y al mar tranquilo. Estaba haciendo frio y solo se habían ido con playeras de tirantes y shorts. Ambos estaban tapados con largas toallas playeras mientras sus pies se hundían en la arena.

-Estoy muy decepcionada…-

-Yo tam… ¡Bebe! ¡Mira! ¡Mira allá! ¡En el hotel Sheraton Buganvilias!-

La joven giro su cabeza a la dirección apuntada por su "primo". Abrió los ojos lo mas que pudo y una amplia sonrisa se dibujo en su rostro. Ambos rubios se quedaron viendo al balcón de una lujosa habitación donde se encontraba una pelinegra recargada en el barandal.

-Es ella…-

Susurro la rubia mirando la hermosa figura de su niña en pijama, un pequeño blusón lila.

-¿Crees que el otro muchacho este con ella?-

Dijo el menor volteando a ver a su "prima"

-Voltea y ve-

Dijo sin apartar la vista de la pelinegra. Tweek giro nuevamente y los ojos se le iluminaron, saliendo de la puerta del balcón estaba el pelinegro, únicamente con un pans azul marino dejando ver su musculoso abdomen. Vieron los labios de ambos moviéndose y sonriendo al final para entrar nuevamente al cuarto

-Vámonos Tweek, ya sabemos en que hotel están hospedados-

Sonrió la ojiverde retomando camino, el pequeño rubio la siguió dos pasos atrás. Tweek susurro nuevamente para los dos con una sonrisa.

-Mañana será otro día-


Un convertible blanco salía del estacionamiento del aeropuerto con cuatro personas en el.

-Estoy muy contenta que sus padres los hayan dejado venir chicos-

-Si, Wendy estará muy contenta de verlos, ella solo quería pasar su cumpleaños con sus amigos, y que mejor que en un hotel vista al mar-

Los señores T. estaban contentos, su plan estaba funcionando, llevar a su hija molesta a un viaje a México, contentarla con el cuarto del hotel y ahora llevarían a sus amigos con ella. Este seria el mejor cumpleaños de la niña, bien merecido que se lo tenia

-¡¿Vista al mar?-

Los dos chicos que se encontraban en los asientos traseros del convertible pegaron un salto y abrieron los ojos

-Sip. Ah si, chicos por la noche de hoy dormirán en nuestra habitación para que mañana sea una sorpresa cuando Wendy y Craig los vean, el resto de los días dormirán con ellos ¿Si?-

-¡CLARO SEÑORA TESTABURGER!-

Ambos jóvenes estaban más que eufóricos, los padres de Wendy eran lo máximo. Una semana con sus mejores amigos en un hotel todo pagado vista al mar ¡¿Qué más podían pedir?

-Esto será asombroso Token-

El chico africano volteo a ver entusiasmado a su amigo castaño amante de los tacos, afirmando repetidas veces con la cabeza. Ambos siguieron viendo la hermosa Ciudad de Puerto Vallarta de noche con una gran y brillante sonrisa en sus rostros.

...


¡Chan-Charran-Chan-Chan!

Muchas gracias por leer personas Piciosas de este mundo~ n3n

Si, lo sé ¿Y el Creek? ¿Y el Bendy?

Bueno pues... utilice este capitulo para meter a los demás personajes que utilizare en esta historia C: ¡Pero les recontrajuro que en el siguiente cap habrá Creek, Bendy y hasta algo de Bunny!

Pero... no podré publicar en algun par de días porque me acabo de enterar que... ¡Mañana me iré de vacaciones a la playa! xD Que loca coincidencia :b

Me llevare la Lap B: tratare de publicar allá n,n. Bueno me marcho gente hermosa, gente chula, gente bonita, gent... Bueno ya n3nU

¡Chao!

IlGiovane