¡LO SIENTO~~~~! D:

Se que me desapareci por muchisímo tiempo y lo lamento... ¿Qué puedo decir? La escuela me trae cortita, las clases de manejo, y el trabajo me matan Dx Aparte de que no me puedo inspirar con alguien aqui conmigo, no he podido estar sola durante mucho tiempo,y, he estado haciendo este cap en partes... espero que no se lleguen a confundir.

BUeno! sin mas ¡Con el Cap 4! :D

South Park y sus personajes son propiedad de Trey Parker y Matt Stone


Capitulo 4

"Dos Judíos y una Puta"


La pista de baile estaba hasta el tope, las personas bailaban sin cesar, rozando y chocando sus cuerpos con los demás. Donde un afroamericano estaba siendo acorralado por un castaño y sus originales pasos de baile.

-¡Vamos Tokie! ¡Baila!-

-A-a Clyde… no se bailar…-

El mas bajo seguía bailando enfrente de su compañero de pelo rizado. Token miraba avergonzado hacia todos lados, observando la forma de bailar de los demás mientras tenía sujeto de la cintura al menor para que no siguiera acercándosele, y para decir verdad, todos se movían de manera exagerada, aventando los brazos y cabeza de un lado a otro. Muchos brincaban moviendo la cintura al ritmo de la música.

-¡Todos saben bailar, Token! ¡Anda!-

Clyde tomo las manos del mayor y empezó a moverlas de aquí para allá, obligando así que al menos se moviera un poco. Black cerró los ojos con un suspiro apretando con más fuerza las manos de su amigo. Al abrirlos miro la hermosa sonrisa del castaño, pudo notar como sus alocados pasos lo hacían verse adorable y aniñado.

-B-bien… aquí vamos-

Black movió sus pies torpemente, tratando de igualar el ritmo del menor, a decir verdad no era tan difícil, simplemente debía dejarse guiar por la música y las manos de Clyde Donovan.

-¡Bien Token!-


-¿Una cita?-

-S-si…-

-¡Eres un marica Butters!-

Después de que aquel mesero torpe ayudara a quitarle los alimentos esparcidos en la cabeza y hombros al pequeño Scotch, surgió una platica algo incomoda para el de ojos grises, acabando en tener una cita. Cartman se carcajeaba de lo más lindo mientras el rubio se hundía en el colchón de su cama totalmente avergonzado y sonrojado.

-¡HAHAHA! ¿Cu-cuando?-

-Mañana…-

-¡Mph! … ¡WAHAHA!-

El rostro del menor se calentó en su totalidad, cerró los ojos y se recostó en su cama. Eric rodaba en el colchón, literalmente, muriéndose de la risa. Mañana sería un día extraño para Leopold Butters Scotch.

-¿Y-y los señores B-broflovski?-

Eric paro en seco sentándose al borde de la cama, miro hacia todos lados, ni rastro de la familia de judíos, mucho menos de su amada madre.

-¡Máaa~~!-


Bebe, Wendy y Kyle trataban de salir del mar de gente para ir a su mesa un rato, al llegar las bebidas estaban ya en su lugar. Bebe tomo su Sex On The Beach y los otros dos tomaron las Micheladas. Tomaron asiento mientras reían y bebían. Sus pechos bajaban y subían por la agitación y el cabello que caía por sus sienes se mojaba con sudor por el ejercicio del baile.

-¿Vieron a Craig? ¡No lo había visto bailar así desde hace mucho! Ya extrañaba esa actitud de aquel imbécil-

La morocha sonreía por su amigo, inclusive, el mencionado bailaba mejor que la misma Testaburger. Los otros dos asintieron con la cabeza. Bebe dio un trago de su bebida.

-Digo lo mismo de Tweek, él es muy tímido como para bailar, y ahora ¡Já! Se mueve mejor que yo, ese pinche cabrón-

Kyle sonrió, le gustaban sus nuevas amistades, podría decirse que él era el único que venia solo y sin conocer a alguien, la mayoría de ellos ya se conocía entre sí. Como Bebe y Tweek, primos y amigos por siempre, y sin mencionar al Team Craig.

El pelirrojo agacho la mirada con una sonrisa nostálgica. Él no podía ni podría tratarse así con Cartman y Butters, bueno, tal vez con Butters si, pero, Eric era otro asunto. Las miradas de las féminas mostraban preocupación por la seriedad repentina de Kyle. Sonrió. Extrañaría a ese par cuando regresara a su monótono hogar.

-¿Qué pasa chicas? ¡Vallamos a bailar!-

Broflovski salto de su asiento con una brillante sonrisa, las otras dos rieron y se levantaron de su lugar exclamando una especie de "¡YAY!", estas ultimas tomaron la delantera a la pista seguidas del pelirrojo, este reía por la actitud de sus amigas, sin embargo su sonrisa se esfumo por un instante.

-Oh-oh…-

Sus ojos derrochaban temor y sus extremidades comenzaron a temblar. Se encontraba estático en su lugar buscando a sus amigos con la mirada y regresándola a ese punto que le causaba terror. Decidido, echo a correr como alma que lleva el demonio, un demonio llamado Sheila Broflovski.


-Es un bonito y llamativo lugar Liane-

-¡Si! Aunque… es muy juvenil para nosotros-

El matrimonio Broflovski y Miss Cartman miraban el lugar a su alrededor, muy alocado y juvenil. El matrimonio se sentía un poco avergonzado, ya se veían mayores pero la flama de la juventud seguía en ellos.

-Me siento un poco incomoda con esta ropa…-

-Oh, te ves adorable amiga, que eso no te incomode, ¡Venimos a divertirnos!-

Sheila vestía un vestido negro a una altura arriba de las rodillas, de cuello alto y mangas cortas; mientras Gerald una camisa verde pasto con unos pantalones café y su collar judío sobresaliendo.

-Bien Liane… ¿ya habías venido a estos tipos de antros?-

-¡Oh, innumerables veces!-

Sin embargo, Liane encajaba muy bien a pesar de ya tener sus añitos; cuidarse todos los días y hacer spinning le había ayudado a presumir un hermoso vestido ajustado color plata con un enorme escote en la espalda y busto.

El trio de adultos a diferencia de los adolescentes, habían decidido optar mejor por sentarse en la barra, un poco más alejados de la pista de baile repleta de jóvenes adultos con la hormona a flor de piel.


-¿Una cita?-

-Yep, mañana a las siete-

-Oh Dios… sabía que eras puto, pero no creí que fueras a salir del closet tan pronto-

Kenny encerto un puñetazo en el brazo izquierdo de su amigo pelinegro. Después de eso rieron a coro, a pesar de que el rubio fuera gay, bi, pansexual, o lo que fuera, Stan seguiría siendo su mejor amigo. Kenny dejo de reír para voltear a ver con nerviosismo a su acompañante que seguía riéndose.


El pelirrojo esquivaba como podía la muralla de bailarines, sus ojos se movían frenéticamente tratando de buscar a los demás, si de pura casualidad sus padres lo llegaban a ver ahí sería el fin de unas relajantes vacaciones en familia. De repente un gran círculo de personas se encontraba frente a él impidiéndole el paso.

Al parecer toda la gente animaba a alguien, coreaban un "Eh-eh-eh" ó "Piso, piso, piso". Kyle ignoro eso y siguió buscando a sus amigos con la mirada pero al no encontrarlos, llego a imaginar quienes eran a los que animaban la demás gente. Kyle trago en seco y trato de adentrarse entre la multitud.

-Oh cielo santo…-

Logro atravesar la pared humana y lo que vio fue un tanto desconcertante. El afroamericano y el castaño sacudían toda la pista, literalmente; Token movía las caderas al ritmo de la canción y Clyde bailaba sensualmente alrededor de su "amigo". De un momento a otro, el amante de los tacos se fue agachando frente a un sorprendido Token.

Clyde bajo y subió lentamente rozando su cuerpo con el de su compañero hasta quedar cara a cara con Black, este se quedo atónito en su lugar con el rostro sonrojado. Kyle pudo observar como el castaño se acercaba al oído del otro y le susurraba algo. Al instante, Donovan empujo no muy fuerte al afroamericano el cual cayó de sentón en el piso y con un hilo de sangre saliendo por su nariz.

La multitud grito un sonoro "Buuh~~" y entre dos muchachos sacaron al inmóvil Black del centro. Clyde celebro para si y trataba de retar a alguien más a bailar contra el. De la nada una rubia de ojos verde se adentro al centro caminando sensualmente, Kyle la reconoció al instante.

-¡¿Bebe?!-

Grito anonado con los nervios a estallar, tenía que salir de ese lugar a como antes o sus padres lo verían, pensó en escapar solo, pero, el no conocía Puerto Vallarta, necesitaba a Bebe que en ese momento estaba barriendo la pista con Clyde, o Tweek, al cual no miraba por ningún lado.

-¡Lo siento Donovan! ¡Hoy no era tu día!-

Kyle dirigió su vista al centro y noto como Bebe celebraba con los brazos en alto y también como Clyde era sacado de la pista por dos muchachos a pesar de sus exigencias de tener la revancha. La esperanza del pelirrojo nació al pensar que la pelea de baile había acabado, sin embargo otra chica del público salió de la nada apuntando a la rubia retándola a bailar.

-Oh que la mi… ¿¡Ahora Wendy!?-

Bebe sonrió con lasciva y acepto el reto sin preocuparse. Tenía la oportunidad de acariciar su cuerpo con el de la azabache.


En otra parte de Mandala un rubio y un pelinegro platicaban acaloradamente sobre mil y un tonterías mientras no dejaban de beber un par de cervezas oscuras. De un momento a otro las palabras ya no salían de sus bocas después de hablar sin parar durante varios minutos.

Tweek dio otro sorbo a su cerveza y volteo a ver al morocho. Este clavo su mirada de inmediato en la del rubio. Quedaron así durante un par de segundos, Tweek sonrió con timidez y desvió la mirada hacia la mesa. Craig sonrió enternecido por el sonrojo que nació en la cara del rubio.

Lindo…

Tweek se recargo con la mano sobre el asiento y con la otra se rascaba detrás de la oreja, aún con la mirada en la mesa. Craig observo la mano del rubio y sin pensarlo dos veces, acerco la suya lentamente. Rozo con delicadeza los dedos del rubio haciendo que este lo volteara a ver asombrado.

-¿C-craig?-

-Tweek-

Se perdieron en la mirada ajena durante varios segundos. Tweek sentía algo cálido en su pecho y como su estomago daba vueltas. Craig sintió por primera vez en muchos años un pequeño ardor en sus mejillas y como las comisuras de sus labios se estiraban inconscientemente formando una sonrisa.

Craig aprisiono la mano del rubio en la suya entrelazando sus dedos, Tweek miro el acto del moreno con nerviosismo para después apretarla con las fuerza contra la suya.

-Tweek…-

-¿S-si, Craig?-

El azabache jalo un poco al ojiverde hacia el.

-¿Q-qué pasa, Craig?-

Ahora el rubio se había acercado lentamente un poco más al cuerpo ajeno.

-Yo…-

Podían sentir el aliento del otro a centímetros, sus cuerpos se acercaban disimuladamente…

-¡TWEEEEEK!-

El rubio se alejó apresuradamente del pelinegro y volteo a ver la fuente del grito. Vio a un par de metros a su amigo pelirrojo tratando de llegar a ellos mientras volteaba a ver a todos lados y se escondía en momentos tras algún mueble o una persona. Finalmente llego donde la pareja, jadeante y agitado.

-Tw-eek… tene-mos… que irnos-

-¿Eh…?-

-¡Right NOW!-


-Muy… bien Wendy… pero tendrás que moverte mejor para vencerme…-

Bebe hablo entre jadeos hacia la morena con una sonrisa superior, Wendy rio socarrona y enseguida se movió de una manera sensual que logro sacar un gran "Wooa!" de parte de la mayoría de los hombres y la mitad de las mujeres. Bebe sintió una corriente eléctrica recorrer su espalda, no por el miedo de perder sino por la manera que la ponía aquella norteamericana.

-Mejora eso… guapa-

Las palabras de confianza de Wendy y como pronuncio la última palabra en español enloquecieron a la mexicana. Estaba por echarse encima de Testaburger y recorrer su cuerpo con su boca pero alguien de entre la multitud la saco de ahí dejando sorprendida a la azabache.

-T-tenemos que irnos Bebe-

-¿Eh?-

Tweek jalaba de la muñeca a su prima con algo de dificultad, esta observo a los lados del rubio frente a él y miro a un algo irritado Craig y un nervioso Kyle. Su mente reacciono enseguida y pregunto por su pelinegra.

-¡Aquí estoy!-

Bebe volteo a su izquierda y vio siendo arrastrada de la misma manera que a ella a la Testaburger por un indignado Clyde y un acalorado Token. Intercambiaron miradas y preguntaron al unísono.

-¿Qué esta pasando?-


-¡Tenías razón Liane querida! ¡Aquí es muy divertido!-

-¡Te lo dije corazón!-

Miss Broflovski y Miss Cartman bailaban en una de las esquinas de la pista alegremente mientras Gerald se encontraba en la barra tomando y conversando con otros caballeros que acompañaban a sus mujeres y amigas quedándose bebiendo solos.

-¡Esto es genial! ¡Hace años que no me divertía así!-

-¡Eso me alegra corazón!-

El par de mujeres rieron mientras seguían contoneando sus caderas alegremente, en un paso en falso que Sheila dio hacia atrás, choco con una persona. Inmediatamente, por sus buenos modales, volteo a disculparse, sin embargo lo que vio hizo que esos buenos modales se esfumaran de la misma forma que su diversión.

-¡¿KYLE?!-

-¡MAM-MAMÁ-!-

Madre e hijo estaban clavados en su lugar sin apartar la vista de la mirada del otro, una de miedo y otra furia pura. Los rubios y el team miraron horrorizados las dagas metafóricas que lanzaba la señora pelirroja frente a ellos a su pobre amigo judío. Los rubios movieron los labios y unas débiles palabras salieron de ellos.

-Ya… mamo…-


En el Hotel Sheraton Buganvilias, en el cuarto 65, un rubio de ojos grises y un castaño robusto se encontraban sentados frente el televisor viendo una película sobre muñecos que hablaban y mataban gente, mientras comían variedad de frituras y golosinas.

-Esta película no asusta nada-

-A-a mi si me asusta…-

-Eres un marica, a ti todo te asusta-

Butters dio un gritillo asustadizo y abrazo un cojín del sofá, Cartman rio y se metió un puño de frituras de queso a la boca. La película había transcurrido rápidamente, sacándole gritos a Leopold y risas a Eric. Los adultos no habían aparecido todavía y mucho menos el chico pelirrojo. Eric sonrió por esto último.


Un par de muchachos caminaban descalzos a la orilla del mar, mojando sus pies con la fría espuma. Jugaban y reían, aventándose el agua fría con los pies. Su turno en el restaurante del hotel ya había terminado y habían decidido visitar la playa aunque sea de noche.

Trabajar día, tarde y parte de la noche era lo que los mantenía bajo un techo con agua caliente y comida. Se habían independizado desde hace ya un año, a los 17, cuando vivir con sus progenitores les era insoportable.

Kenneth McCormick y Stanley Randall Marsh. El hogar del primero era en si un infierno, con padres alcohólicos y drogadictos, un hermano mayor que no le importaba la seguridad de sus hermanos menores, y su pequeña hermanita… al menos a ella si la pudo sacar de ese lugar. Kevin podría irse mucho al carajo, podía arreglárselas solo.

Tal vez con Stanley las cosas parecían mas tranquilas por el exterior, pero alguien que viviera allí se daría cuenta de la clase de familia que era. Con un padre realmente idiota y sin sentido común aparte de drogadicto, una hermana abusadora que se podría decir que lo odiaba a muerte y una madre un poco ignorante de lo que sucedía en su hogar. Se podría decir que a ella era a la única que extrañaba de ese nido de locos.

Ambos tomaron asiento en la arena húmeda dejando que el agua apenas lograra mojar sus dedos. Miraron el océano y pudieron ver a lo lejos un gran barco tal vez pesquero o de mercancía. El moreno suspiro ganándose la mirada de su amigo.

-¿En que piensas Stan?-

-En el mar… ¿Ya te he dicho cual es mi mas grande deseo?-

-Seep. Muchas veces Stanley…-

El rubio rodo los ojos por el deseo infantil de su compañero, esta bien que desee algo como eso pero, ahora lo a convertido en una meta a lograr, haciendo que ahorre la mayoría de su ganancias de mesero en un gran frasco de vidrio con una tonta nota pegada que dice: "La Perla…".

-Ser un gran y reconocido pescador, vivir en el mar, ser parte de el…-

La voz soñadora de Marsh era como un delicado susurro, demasiado dulce y afeminado como para venir de la boca de un hombre. El nombre de "La Perla" sería el nombre de su añorado barco, aunque "La Perla" sonaba demasiado a secas, él quería algo mas para ese nombre tan bonito, pero tenía mucho tiempo para saber como acomodarlo.

-Pescar camarones, cangrejos, jaibas, pulpos…-

-Para hacer una gran restaurante de mariscos y blablablá… ya lo se tonto-

Kenneth rio y empujo un poco al azabache, se quedaron unos minutos en silencio viendo las luces de ese gran barco en altamar. Algo en la cabeza del rubio se encendió nuevamente, tenía que preguntarle algo importante a Stan sobre su cita de mañana, algo que involucraba al pelinegro.


-¡Oh, cuando lleguemos al hotel jovencito verás lo que te espera!-

-¡P-pero mamá! ¡Ay!-

Sheila Broflovski llevaba literalmente a rastras a su hijo hacia un auto negro el cual habían rentado en el hotel. La mirada acusadora de su padre no le ayudaba en nada y la expresión de "yo no me meto~" de la señora Cartman era inquietante.

Con la cara completamente roja del dolor por las bofetadas que Sheila implanto en las mejillas de su hijo y la vergüenza lo adornaban. Volteo a ver humillado a sus amigos y noto como ellos tenían muecas de dolor ajeno por su pelirrojo y desafortunado amigo.

-¡Adentro jovencito!-

El frágil cuerpo de Kyle fue lanzado al interior del automóvil mientras su padre tomaba el volante y Liane se situaba al lado del ojiverde. Asomo la cabeza por la ventanilla y miro por última vez en esa noche a los demás. Wendy articulo algo en sus labios y se apuntó a si misma para después apuntarlo a él, Kyle sonrió, susurro un pequeño "Okay" y dibujo un numero en el aire.

Cuando el auto negro se perdió en las calles, Bebe hizo una seña y una taxi paro frente a ellos.

-¿A dónde señorita?-

-Al Sheraton Buganvilias, por favor-

-Claro que si-

El transcurso hacia el gran hotel de cinco estrellas estuvo lleno de preguntas "¿Esa era su mamá?" "¿Qué vamos a hacer?" "¿Quién paga?". El taxi era demasiado pequeño para seis personas así que Token se sentó en el copiloto, Clyde atrás con Tweek quien tenia encima a Bebe y Craig a Wendy.

-Llegando al hotel lo voy a buscar-

-¿Y sabes su número de cuarto Wendy?-

-Sip, me lo dijo antes de irse-

El taxi paro frente al hotel y todos bajaron dificultosamente, Bebe grito un "Espéreme" y fue junto a los demás.

-Bien, aquí nos despedimos, yo iré a casa con Tweek y…-

La rubia quedo callada viendo de reojo a la morocha quien se sonrojo y desvió la mirada, trato de formular palabra pero se le dificultaba bajo la mirada penetrante de esos ojos verdes. Craig la miro y dijo exactamente lo que su amiga trataba de decir.

-Mañana hay que ir a la playa ¿si?-

Dijo mientras miraba a los ojos del rubio mas bajo, tenia algo pendiente que hacer con el y mañana seria un buen día.

-¡Si, claro! Bueno, Bye-bye-

Bebe de despidió de beso de todos y dejo a la pelinegra al final, beso delicadamente la mejilla caliente de Wendy y deslizo su boca por ella hasta rozar la comisura de sus labios ganándose un sonrojo y una mirada asombrada de la norteamericana.

Tweek choco la palma y puño con los demás, pero al hacerlo con Craig este le tomo la mano y la acaricio lentamente para después soltarla. Un pequeño temblor se apodero de su cuerpo, se despidió de beso rápidamente de Wendy y salió rumbo al taxi seguido de Bebe.

Los rubios entraron al taxi y este arranco enseguida, los demás sacudían las manos en el viento despidiéndose de ellos. Wendy respiraba dificultosamente, bajo su mano lentamente y la coloco sobre su pecho convulsionado.

Subieron las escaleras hacia su habitación, mas sin embargo, Wendy subió unos escalones más sin sus amigos. Les echo un rápido vistazo y con esto los tres siguieron su camino a su habitación.

Dio vuelta en la esquina y visualizo a los chicos que peleaban el otro día con el pelirrojo en la alberca, junto con la mujer bien atribuida que estaba hace unos minutos con los padres del pelirrojo. Espero ahí un momento, el silencio lo rompió el joven castaño.

-¿Qué hizo Kyle má?-

-Oh cariño, encontramos a Ky en un antro para mayores…-

Al escuchar eso la pelinegra no pudo evitar sentirse culpable, una risa socarrona la hizo fruncir el seño y dirigir la vista al joven robusto nuevamente.

-Que idiota-

Testaburger lo insulto en un susurro y siguió observando, de seguro Kyle estaba dentro con sus padres, quien sabe para que aunque, la bofetada en Mandala no le hacia esperar cosas buenas o menos peores. Volvió a levantar la vista y se encontró con el cuerpo de la mujer castaña frente a ella.

-Con permiso linda-

Inmediatamente se movió a un costado y vio bajar a la mujer de vestido plata. ¿A que horas se había movido de su lugar? Sacudió la cabeza y volvió a ver al par de jóvenes. Noto la mueca burlesca del castaño y noto una ligera preocupación en el rostro del otro.

-Oh salchichas…-

-¿Qué pasa Butt?-

Ahora los dos estaban sentados en el piso al lado de la puerta marrón. La mirada gris veía a la castaña con un ligero temblor en su cuerpo.

-Yo, eh, pas-o algo…-

-¿Qué?-

-¿Re-recuerdas la cita c-con Kenny?-

-Jajaja, sep-

Eric soltó una carcajada y volvió a ver la mirada gris. Wendy estrecho un poco los ojos. ¿Qué todos eran homosexuales? Si, ella no era tonta, ya lo había notado en su Team y en la hermosa de Bebe y Tweek lo daban a relucir muy bien.

-P-pues se su-suponía q-que era una cita d-doble… y le iba a p-pedir a Kyle que el f-fuera la segun-gunda cita…-

-¿Ajá…?-

-No c-creo que lo dejen…-

Wendy rio, era obvio que el pequeño rubio le pediría al otro que él lo acompañara. Y el otro estúpido no lo sospechaba ni un poquito.

-¿Y?-

-¿Me acompañas tú?-


-¿Qué? ¡NO!-

-¡Ándale!-

-¡Estas pendejo Ken! ¡Vete a la verga!-

Stanley trotaba enojado lejos de su rubio amigo, este lo seguía al mismo paso y le suplicaba con las manos cruzada. El sabía de antemano que la otra cita seria o el chico castaño o el delgado pelirrojo, ya que no venia acompañado de alguien más, y eso, no le gustaba nadita.

El pelinegro se detuvo de espaldas a Kenny dándole una pequeñísima esperanza de aceptar la cita, sin embargo este se volteo para patearle arena en la cara.

-¡NO! ¡Que tu seas puto no significa que yo también!-

-¡AH! Hazme este fa-vor, anda-le… ¡¿Podrías dejar de aventarme arena en la pinche cara?!-

El pelinegro se detuvo y lo vio con los ojos entrecerrados, asintió lentamente con la cabeza y se cruzo de brazos aventándole la última patada de arena.

-Okey… vuelvo a decir, no lo veas como una cita ¿Si? Mira, mientras yo este con Leo, puedes platicar de mil y un tonterías con el otro chico ¡sea quien sea! No debe de ser una cita también… ¿y, que dices?-

-Ammh….-


Cartman lo vacilo un poco y termino por aceptar. Este enorme favor le serviría en un futuro para cualquier asunto donde necesite a un cómplice o ayudante. Además, no tenía que ser una cita obligatoriamente, si iba un chico lo trataría como algún tipo de amigo y, si iba una mujer, bueno, depende de como este.

-¡Gracias E-ric!-

La puerta de su habitación se abrió, dejando ver a un muy magullado pelirrojo. Tenía las mejillas calientes y rojas con un par de rasguños que le levantaban pequeños pedazos de piel en cada una y un ligero hilillo carmesí se asomaba por la comisura de sus labios.

-Kyle…-

Wendy tapo su boca rápidamente, el otro par lo veían sin creerse que su propia madre le hubiera hecho eso. Tenía los ojos rojos e hinchados pero su mirada era neutral. Miro al par en el piso y apuntando hacia dentro les dijo que ya podían pasar.

La puerta se cerró después de que aquellos dos entraran y dejaran al pelirrojo fuera, solo, como quería estar. Golpeo bruscamente su espalda contra la pared y descendió despacio, hipando poco a poco para dejar salir tranquilamente las lagrimas saladas.

-¡Kyle!-

El ojiverde giro lentamente la cabeza con una sonrisa ladina, sabia de antemano de quien era esa voz. Esa sonrisa y la apariencia que tenía lo hacían verse deplorable. Wendy cayó de rodillas a su lado y lo abrazo por el cuello, dejando así, que se desahogara en su hombro.

Continuara…


¡Nuevamente me disculpo!

No se cuando publique el siguiente cap. Este viernes no tengo clases y tratare de actualizarme :)

Ultimamente he tenido miles de ideas para escribir pero como ya mencione allá arribita, no he podido estar sola e inspirarme como se es debido, y la mayoría de esas ideas se me van muriendo T-T. Pero eso sí, les tengo un proximo OneShot medio depre y tristón, un lindo y chulin Cryde :D, nunca he escrito con esa pareja y espero que me salga aceptable :D

¡Ah si! Quiero agradecer rotundamente a:

*Sakuyachan16

*AnimeAdicta

*jupter

*SinnyFioreTheGrilPizzaPower

*Sweek-Lawliet

*Kairu Sutairu

*EmyCherry

*Little Coffee Cream

¡Gracias chicas por leer ese ficsillo mediocrillo(¿?) xD! Y espero que les siga gustando C:

¡Y me despido! ¡Nos leemos!

ChaO~!

IlGio