Capítulo 7

Cuando Kate volvió de almorzar miró hacia su escritorio esperando encontrarlo. Eso no sucedió. Ni había sucedido a la mañana cuando había llegado con la esperanza de verlo.

Cerró los ojos mientras sacudía la cabeza. Todavía tenía en su boca el recuerdo del beso que habían compartido, impulsivo o no, correcto o no, fingido o no… había sido su primer beso… y Kate no podía dejar de pensar en eso…

En realidad, Kate no podía dejar de pensar en él, tan simple como eso…

Un suspiro ahogado la sacó de su estado de trance. Esposito tomó el lugar de Castle al lado de su escritorio y la observaba con insistencia, intentando llamarle la atención.

-¿Si?

-¿Has visto a Castle?- le preguntó el detective y la vio sonrojarse.

-¿Por qué tendría que verlo yo?

-¿Porque… el tipo trabaja contigo… y eres tú la que le dice cuándo y dónde ir?- dijo Esposito y alzó ambas cejas, expectante.

-No lo vi…- dijo Kate achicando los ojos.

-Ah…

-¿Por qué?

-Nada… quería hacerle una consulta sobre una cuenta bancaria de la que hablábamos el otro día…

-Llámalo…

-No… no hace falta…- dijo y al ver la expresión de tristeza de Kate preguntó- ¿quieres que lo llame?

-¿Yo?

Esposito revoleó los ojos. ¿Hasta cuándo seguirían estos dos con el jueguito del gato y el ratón?

-¿Qué te ocurre Beckett?

-Nada… no es nada…- dijo y suspiró, tratando de concentrarse en lo que tenía que hacer.

-¿Quieres que averigüe por qué no vino?

-Si tú quieres…

-Y tú, ¿quieres?

Kate bajó la vista, ocultando un poco su timidez.

-Si…- dijo en voz bajísima y Esposito no pudo evitar sonreir.

-¿Acaso discutieron?

-No es eso…

-¿Entonces? Pensé que lo habías traído de vuelta para que estuviesen bien…

-Pensé que si…

Esposito no quiso preguntar más. Lo que ocurriera entre ellos era asunto de ellos. El solo podía pensar en ayudar…

Se comunicó con Castle y él le dijo que había tenido cosas que hacer. Esposito se apartó un poco y le habló con honestidad.

-Hey… ¿te pasa algo? Beckett esta rara… no quiso llamarte…

-Escucha, Javi… si, pasa algo… pero supongo que no debo hablar… y no te preocupes, porque se arreglará…

-Amigo… te juro que me puso feliz que volvieras… incluso cuando Beckett prácticamente te escribió en un papel la respuesta del caso para que pudieras ganar la apuesta…

-¿Tú dices que ella me dejó ganar?

-¿Tienes dudas?

-No…- dijo Rick y sonrió. Una sensación inequívoca de orgullo y amor llenó su pecho y se excusó con Esposito antes de cortar.


Kate terminó con sus tareas y suspiró con tristeza. Esposito no le había dado demasiadas explicaciones sobre Castle…

Tomó sus cosas y luego de saludar a sus compañeros, se fue a su casa a descansar. Se cambió de ropa, intentó relajarse pero no pudo. Pensó en llamarlo, pensó en tratar de hablar con él, pero por teléfono no podía.

Aspiró hondo y juntó fuerzas. Tomó su chaqueta y mientras se la terminaba de acomodar abrió la puerta y se encontró con él.

-Yo…- dijo con la respiración entrecortada, a menudo le resultaba placentero pensar como él y hablar al mismo tiempo, pero esa clase de "coincidencias" le llegaban muy profundo.

-Vine para que aclaremos las cosas, Kate…- dijo él también respirando con dificultad.

-¿Quieres pasar?- le preguntó ella en voz baja.

Rick entró y Kate cerró la puerta. Pero se quedó ahí parado mirándola. Y ella sintió que le faltaban palabras.

-Yo te quiero, Kate… desde el primer minuto… y no estoy profundizando en ese sentimiento porque no quiero asustarte… - dijo él y se acercó, mirándola a los ojos de cerca.

-Yo… Rick… ¿por qué no viniste hoy?

-Porque no quería presionarte…

-Querías que pensara que no volverías… ¿verdad?

-No… en realidad no… aunque si me extrañaste, me alegra…

-Mentiroso…

-Tú estás mintiendo…- dijo él y alzó la ceja.

-Yo no miento…

-Dime que no me extrañaste…- dijo él y sonrió.

-Está bien… si… pero no importa…

-A mi si…

-Pues no tiene sentido…

-¿Ah no? Dime, Kate… ¿qué pasaría si yo no volviera más a trabajar?

-Supongo que tendría que acostumbrarme a la idea…

-Y si yo hubiese perdido la apuesta…

-No te hubiese permitido que volvieras…

-¿Estás segura?- dijo sonriendo otra vez.

-¿De qué hablas?

-De que me dejaste ganar la apuesta…

-¿Qué?- dijo ella y lanzó una carcajada, mataría a Esposito lentamente, dolorosamente. Mañana.

-Me dejaste ganar, Kate…- insistió él.

-Estás equivocado…

-No puedes vivir sin mi…

-¿Yo?- dijo ella y lanzó otra carcajada. No quería ni pensar en lo que significaba eso que él afirmaba.

-¿Qué sientes por mi, Kate?

-¿Molestia?

-Te estoy dando la oportunidad…

-Pues yo la estoy desechando…

-¿Estás segura?- preguntó él.

-Absolutamente…- dijo ella y asintió.

-Está bien…- dijo y suspiró, dándole a entender de que se iría.

-Bien…- dijo y lo vio girar sobre sus talones.

Y eso fue lo último que registró conscientemente, porque las manos de él la atraparon y la apretaron mientras su boca la tomaba por asalto y la exploraba con tal intensidad que Kate pensó que se desmayaría.

Kate sintió la mesa del desayunador tras su espalda baja mientras las manos de él la recorrían. Pensó en resistirse. Pensó en empujarlo. Pensó en pegarle. Pero lo único que pudo hacer fue devolverle los besos mientras sus brazos lo acariciaban y se perdía en sus caricias…

Luego de unos minutos, Rick se separó de ella jadeando y la miró sonriente.

-Te amo, Kate… y quiero estar contigo…- dijo y ella lo miró también jadeando y con la mirada perdida en sus ojos.

-Perdóname, Rick…- dijo y besó suavemente sus labios- perdóname por haberme dejado llevar por mis dudas… y si… te dejé ganar… solo quería tenerte a mi lado otra vez y fui demasiado tonta como para reconocerlo…- dijo y él sonrió con placidez.

-Y yo que pensé que lo había resuelto…

-Lo resolviste… con algo de ayuda…- dijo Kate y sonrió.

Kate se inclinó nuevamente y lo besó, explorándolo ella misma, dejándose llevar de una vez por todas por la necesidad que tanto tiempo venía controlando.

Y Rick la dejó hacer. Había esperado demasiado para esto…


¿Qué tal? ¿Debería terminarla en el próximo capítulo? ¡Escucho opiniones!