Katekyo Hitman Reborn!

Complaciendo a Hibari

Capítulo 2

Bien no sería tan difícil, ya había visto varios programas de cocina y también vio varias ocasiones como la madre del décimo cocinaba, pero, ¿qué clase de comida le gusta a Hibari? Primero trató de recordar que clase de comida le gustaba a Hibari, pero en la escuela nunca lo había visto comer, después reviso que comida podría preparar, entonces se dio cuenta de que Hibari había puesto a cocinar arroz.

Tic, tac, tic, tac.

Había terminado, ya estaba lista la mesa y Hibari estaba sentado esperando la cena.

El arroz alcanzaba perfectamente para dos personas, así que la tormenta supuso que podría cenar con Hibari.

-que crees que haces?

-te hago compañía.

Estuvo a punto de servirsé un buen tazón de arroz cuando Hibari se lo quito.

-OYE! ESO ES MÍO!

Sin embargo solo resivio una mirada que lo hizo callar.

-por que sigues aquí?

-eh?

-la cocina necesita ser limpiada.

Acaso tenía pensado dejar sin comer a Gokudera?, pues unos minutos después Gokudera se dio cuenta de que Hibari no había dejado rastro de la comida, tal vez en verdad Hibari tenía hambre.

El guardián de la nube ya se había ido a dormir y Gokudera seguía limpiando la cocina, por suerte ya había terminado y había guardado un poco de arroz y no tendría que ir a dormir sin haber cenado.

Como era posible no lo entendía si lo había hecho igual que el chef del programa además se lo había comido todo, o tal vez así es como le gusta la comida al presidente del comité de disciplina tendría que hacerlo mejor, de hecho se había quedado en su casa practicando pues no quería recibir algún reproche por que la comida que le quedara desabrida o demasiado salada, tanto era su deseo de hacer una comida que satisficiera a Hibari que había considerado pedirle ayuda a su hermana, aunque esa no sería una buena idea ya que seguro solo prepararía comida que fuera letal para cualquier persona y definitivamente no quería envenenar al guardián.

Ese día Gokudera no había asistido a la escuela, no estaría tranquilo hasta que lograra preparar una comida que fuera decente, de hecho había comprado todo lo necesario y se había ido al departamento de Hibari para empezar a prepara la cena, estaba ansioso por que llegara, ya había limpiado todo, cocina, sala, baño, solo había una habitación en la que no se había atrevido a entrar, si esa era la habitación de Hibari, y ahora que estaba solo sentía una tremenda curiosidad por entrar y conocer ese lugar; era el momento ideal, estaba solo y seguro que Hibari aun tardaría en llegar.

-¿Qué haces aquí herbívoro?-escucho detrás de él-¿acaso se te perdió algo en mi cuarto?

Al escuchar al guardián detrás de él tan solo pensó en que estaba a punto de ser mordido hasta la muerte por andar de fisgón y ahora que le decía.

-Yo...yo...quería...ropa-dijo avergonzado y sintiéndose muy torpe.

Ropa.

Eso fue lo primero que se le vino a la mente, aunque al parecer Hibari le creyó, después de inspeccionarlo con la mirada y darse cuanta que en realidad si necesitaba cambiarse pues al preparar la cena se había ensuciado, así que le proporciono un cambio de ropa.

Para cuando Gokudera salió del baño Hibari ya estaba cenando, serio como siempre y con Hirbird volando alrededor suyo, si que era extraño, no le gustaba estar rodeado de personas pero si le guaseaban las aves.

Bien eso era todo lo que tenía que hacer por ese día así que se tenía pensado irse para ir a ver al decimo, tenía que disculparse con en por no haber asistido a clases, además ya había llegado Hibari y eso es lo único que estaba esperando.

Además podría comer en casa del Decimo, pues no tenía pensado comer con Hibari ya que se había dado cuenta desde ayer que le gustaba comer solo o tal vez ya estaba acostumbrado.

-¿Ya cenaste?-Hibari había visto la intensión de Gokudera de irse en ese momento.

-Eh?

-Ya te vas, entonces ya cenaste.

-No….es que…yo…no quiero….no quiero incomodarte como ayer.- desvió su mirado pues sentía que tenía toda la cara roja por….mmm…vergüenza!

-Hirbird tiene hambre.

-¿Quién?

En el acto el ave de Hibari empezó a canturrear el nombre de Gokudera en señal de que quería ser atendido.

-¡¿Qué se supe que comes tu? Rayos estoy hablando con un pájaro.

-Gokudera, Gokudera, Gokudera.

- ¡Deja de dar vueltas alrededor de…-pero paro sus gritos al ver la mirado de Hibari que prácticamente le decía que le diera de comer al ave y dejara de gritarle.

Al final terminó cenando en casa de Hibari, pues este no le dejo ir hasta que le prepara un obento para el día de mañana.