Capítulo 9
Cuando llegaron al escritorio de Kate, se les acercaron Ryan y Esposito. Ambos los observaron sospechando que algo había cambiado, pero no se atrevieron a preguntar. Rick intentaba disimular su excelente ánimo y Kate se mordía el labio frecuentemente para evitar sonreír.
Mientras hablaban, Esposito notó que Kate lo miraba con algo de recelo y se preguntó si tal vez había hecho algo incorrecto. Cuando la charla terminó, Kate los envió a continuar con una investigación y Esposito se quedó parado al lado del escritorio.
-R… Castle…- se corrigió Kate e intentó no sonrojarse- ¿podrías traerme un café?
Rick estuvo a punto de replicar si quizás tenía que ver con la noche intensa que acababan de vivir, pero por suerte se calló. Se levantó de su silla, absolutamente al tanto de que Kate quería tener la oportunidad de hablar a solas con Esposito.
-¿Pasó algo?- dijo el detective, mirándolo irse a Castle.
-¿Por qué?- Kate se hizo la desentendida.
-No lo se… estás rara Beckett…- dijo Esposito observándola analítico.
-Puede ser… - dijo pensativa- quizás sea porque…- hizo una dramática pausa- ¿le contaste a Castle que lo había dejado ganar la apuesta?- se descargó y Esposito la miró con pánico. Si algo había aprendido era que Beckett enojada era casi tan peligroso como perseguir a un asesino y perderse en el Central Park…
-Bueno… yo… quería ayudar…- solo pudo decir.
-Lo hiciste… tanto que ahora Castle está insufrible y no deja de repetirme que en el fondo lo quiero a mi lado…- dijo y sacudió la cabeza, no se había imaginado cuan personal podría volverse esa conversación.
-¿Y no es así?
-Quizás…- dijo y lo miró con la ceja alzada- pero no es ni tu problema, ni el de él…
-Si…- jadeó el detective.
-Y pretendo que no utilices tu lengua para meterte en mi vida… ¿entendido?
-Entendido…- dijo Esposito y suspiró.
-¿No te meterás en mi vida? ¿No más preguntas, ni rumores, ni nada?- quiso asegurarse de que él había entendido.
-Prometido…- dijo y cuando estaba por girar para irse, Kate habló otra vez.
-Hey, Espo…- dijo ella y cuando tuvo su atención, sonrió misteriosamente.
-¿Si?- dijo él.
-Gracias…- dijo y él achicó los ojos queriendo preguntar por qué.
-Maldición…- dijo cuando se dio cuenta de que algo pasaba pero estaba imposibilitado de preguntar.
Esposito siguió caminando hacia el ascensor en donde divisó a Castle charlando con alguien. Achicó los ojos intentando darse cuenta de qué sucedía realmente pero supo que si le preguntaba, él saldría corriendo a contarle a Kate y eso sería un problema para él.
Cuando se subió al ascensor pudo divisar a Kate a lo lejos, sonriendo sin sentido. Tenía que hablar con Lanie, seguro ella sabía algo…
Mientras tanto, al ver que Esposito seguía su camino, Rick no pudo hacer otra cosa que acercarse.
-¿Lo trataste muy mal?- preguntó con interés él al dejarse caer en su silla.
-No… solo le dejé en claro que no quiero que se meta…- dijo con seriedad ella y él la miró con interés, adoraba cuando ella sonaba profesional.
-Y me imagino que le habrás agradecido ¿no?- dijo y alzó la ceja intención.
-Por supuesto…- dijo ella y no pudo evitar sonreír. Si no hubiese sido por lo que Esposito le había dicho a Castle sobre la apuesta, quizás él no se hubiese atrevido a ir a verla… eso era cierto.
-Bien…- dijo él.
-¿Y mi café?- dijo ella a modo de protesta.
-Pensé que era una excusa…- dijo él.
-No lo era… tengo sueño…- siguió protestando ella.
-Me pregunto por qué será…- dijo él y sonrió con orgullo.
-¿Puedes dejar el tema un momento?- dijo ella revoleando los ojos.
-Ven…- dijo y la hizo levantarse- vamos a tomarnos un café tranquilos.
-¿Aquí?- dijo ella y él asintió.
Cuando llegaron a la sala de descanso, él se mantuvo cerca y en silencio un buen rato mientras ella preparaba el café. Tenía ganas de abrazarla, pero sabía que ella se sentiría incómoda.
-Aquí tienes…- le dijo ella entregándole la taza y rozando suavemente sus dedos en el proceso.
-¿Estás bien?- dijo él en voz baja, casi en secreto. Estaban solos, pero ella sentía que los observaban.
-Estoy bien… de verdad…- dijo ella mirándolo con sinceridad.
-Yo no…- dijo y ella lo miró con preocupación.
-¿Qué te pasa?- le preguntó.
-Solo… quiero tenerte cerca…- dijo mirándole los labios y Kate se sintió perdida unos instantes.
-Rick… por favor no me hagas esto…- protestó ella- tú sabes que no es conveniente.
-Lo sé perfectamente, créeme… pero eso no hace que sienta diferente…
-No sé qué decirte… realmente me siento incómoda…
-No te preocupes, se que no puedes hacer nada…- dijo él mirándola con intensidad.
-No creas que yo no me siento parecido…- dijo ella sosteniéndole la mirada.
-¿Sabes qué ocurre, Kate? Fueron años de estar esperando esto… y ahora no quiero desperdiciar un minuto…- dijo mirando sus labios.
-Lo sé…- dijo ella e inconscientemente se acercó un poco a él.
-En este momento me estoy muriendo por besarte allí- dijo y señaló con su dedo- en donde el cuello y el hombro se unen… y sentir el aroma de tu piel… y luego seguir- y deslizó su dedo hacia el hombro, rozándola suave y exquisitamente por sobre la camisa que ella llevaba puesta- y luego continuar hacia adelante- e hizo el movimiento con el dedo y ella cerró los ojos brevemente- y escucharte hacer esos sonidos exquisitos que haces cuando estoy besándote…
-Castle…- jadeó ella mirándolo y mordiéndose el labio para reprimir su deseo- por favor… no me hagas esto…
-Y luego tomarte en mis brazos… y hacerte el amor lentamente…- dijo él en voz bajísima y ella lo interrumpió.
-Si no te callas ahora mismo, todo eso tendrás que imaginártelo… porque de mi no obtendrás nada…- dijo con la voz algo temblorosa por el deseo.
-No te creo…- dijo él y sonrió- pero está bien…
-Bien…- repitió ella mirando sus labios sin poder evitarlo.
-Pero no creas que no me muero por ti ahora mismo…
-Nunca lo dudé…- dijo ella devolviéndole la sonrisa.
-Me alegra…
-A mí también… y si te comportas el resto del día, quizás podríamos ir a mi casa a la tarde, cocinar algo para la cena y luego…- dijo y alzó la ceja, considerando poco necesario explicar lo que ocurriría después.
-¿Cumplir algunas fantasías?- preguntó él con interés.
-Podría ser…- dijo ella y tomó su taza que había dejado olvidada.
-¿Con esposas incluidas?- dijo él cuando ella iba a salir de la sala de descanso.
-Uno nunca sabe…- dijo sonriendo sensualmente- si no te portas bien quizás hasta pueda encerrarte y torturarte…- dijo y le guiñó el ojo antes de salir.
Rick abrió la boca para hablar pero no pudo decir nada, la sola idea de Kate ejerciendo su poder sobre él, elevaba su temperatura de manera instantánea. Ahora tendría que esperar un par de horas para que eso ocurriera e iban a ser las más largas de la historia, pero valdría la pena, ahora, tenía a Kate toda para él…
Espero que les haya gustado! Pronto seguiré con los demás! Gracias por el apoyo! ;)
