Katekyo Hitman Reborn!

Capitulo 3

Hirbird

-Décimo como a estado?,-saludo a Tsuna con su típica sonrisa-espero que no haya habido ningún problema con mi ausencia pronto estaré a su lado como siempre lo prometo.

-Gokudera-kun no tienes porque pedir perdón está bien que de vez en cuando te tomes un descanso-de hecho yo también quisiera tener una tarde normal, que envidia me da Gokudera.

-Antes de que lo olvide-Gokudera saco un paquete de su mochila y se lo entrego a Tsuna haciendo una reverencia-Por favor Décimo acepte esto como una disculpa de mi ausencia estos últimos días.

-Ssi... gracias.

-Espero que le guste.

Pero tan pronto como estuvo en las manos de Tsuna el obento que Gokudera había preparado, fue arrebatado de las manos de este ya que "casualmente", Hibari presencio tal acto y confisco el obento argumentando que los estudiantes no podían llevar más de uno ya que era contra las reglas.

Gokudera estuvo a punto de reclamar, pero se contuvo ya que Tsuna le dijo que no quería meterse en problemas con Hibari, ademas de que la tormenta tenía planeado ir a casa de Tsuna aunque solo fuera un momento durante la noche, ya que no quería descuidar al Décimo y que fuera a decirle a otro guardián que fuera su mano derecho.

Sacudió su cabeza para sacarse ese pensamiento de la cabeza, pero que estaba pensando el Décimo jamás le haría eso, estaba tan sumergido en sus pensamientos que ni siquiera noto cuando el timbre que anunciaba el final de las clases sonó.

Una vez más se dirigió a casa del presidente del comité de disciplina, estaba más que decidido a terminar rápido con cualquier labor que le impusiera Hibari, incluso había pasado a comprar comida para aves por si acaso tendría que alimentar a Hirbird igual que el día anterior, tomo aire y entro en el departamento.

-Así que ya estás aquí-Hirbird estaba en el hombro de Hibari el cual dejo en la mesa el té que estaba bebiendo.

Gokudera se dio media vuelta en cuanto vio a Hibari.

-Porque rayos estas así cuando sabes que puedo llegar en cualquier momento!

-Y porque no debería andar en bata en mi casa, además acabo de salir de la ducha-dijo haciendo énfasis en la última palabra como si eso lo explicara todo.

-acaso no pensaste que te podría ver así!- decía aun de espaldas-ya vete a cambiar para que pueda terminar rápido los labores de hoy.

-¿quién te crees para darme ordenes?

-solo...

Lo jaló de un brazo para mirarlo a los ojos, Gokudera tenía un pequeño rubor en sus mejillas.

-¿y por qué tanta prisa de irte?

-Suéltame! Y vete a poner algo decente.

-no me has contestado herbívoro

-Pasa que tengo asuntos que atender, además mañana hay examen y seguramente el Decimo necesitara mi ayuda para que le explique algunos problemas y además tenemos tarea de inglés y…

-Así que quieres a ver al inútil de Tsunayoshi.

-OYE MAS RESPETO CUANDO HABLES DEL DECIMO!

-Está bien-lo soltó y se fue a su cuarto- que me prepararas de comer el día de hoy?, además hay ropa sucia y no olvides alimentar a Hirbird, el ave voló hasta situarse en la cabeza del peli plata y comenzó a cantar.

Una vez después de que ambos comieron Gokudera estaba más que motivado, además de todo lo que le había dicho a Hibari también quería prepararle algo de comer, de verdad estaba emocionado, desde que aprendió a cocinar había aparecido en su mente la idea de prepararle algo a su Decimo, aunque las cosas no le resultaron como imaginaba, pues con la prisa que tenía había terminado por romper algunos de los platos, había regado agua por todas partes lo que era un trabajo más, la ropa que tenía que lavar la había metido toda junta sin separarla lo que había ocasionado que algunas prendas blancas se tiñeran de color, lo que había acabado con sus esperanzas había sido la huida del ave de Hibari, solo se había distraído unos segundos y el ave ya no estaba, como pudo dejar la ventana abierta y no cuidar del ave.

Ahora se encontraba corriendo por las calles buscando hasta en las alcantarillas al ave, que cuantas le daría a Hibari, que tal que no encontrara a la mascota o peor aun que fuera devorada por un gato o un perro

-NOOO!Donde rayos se pudo haber metido ese pájaro, como se llamaba…Hirbird… creo que ese es su nombre.

Pasó toda la tarde buscándola al caer la noche regreso donde Hibari, las luces estaban encendidas, así que tomo aire y se resigno a enfrentar la furia del presidente del club de disciplina cuando le dijera que había perdido a Hirbird por un descuido.

-creí que no darías la cara herbívoro.

-etto…yo…lo siento mucho Hibari-hizo una reverencia.-me distraje un poco y…creo que será mejor que ya no regrese, si no quieres ir al entrenamiento de Reborn-san está bien.

-no crees que estas exagerando, solo tienes que arreglar lo que hiciste y pagar lo que rompiste.

-entonces no te importa lo que le pasó al ave…

-Hirbird, que pasa con él?

-que acaso no te das cuenta de que…?-Al levantar la vista vio a Hirbird volando alrededor de Hibari-quee! Pero si había escapado!

-Solo fue a buscarme herbívoro idiota.

-aun así tendrás que reparar lo que hiciste.

-entonces eso significa que aun tengo una oportunidad de hacer las cosas bien-su rostro se ilumino

-Sí, no lo arruines.

Por un momento tuvo el impulso de ir a abrazar al prefecto pero se tuvo que reprimir después de ver la fría mirada de Hibari.

-Prometo dar lo mejor de mí.

-Ahora mejor vete.

-En serio?

-que acaso no querías ayudar a Sawada con el examen de mañana.

Gokudera salió corriendo en dirección a casa de Tsuna, tenía que apresurarse, seguro Yamamoto estaría con él y solo lo confundiría más, ademas Lambo era demasiado escandaloso, y él se encargaría de que nada interrumpiera los estudios de Tsuna, entonces recordó que había olvidado algo importante.

Con Hibari.

Estaba sentado comiendo un obento que encontró en la cocina.