CAPITULO 01: "Las leyendas a veces no son mentiras… ¡¿verdad?!"

-…El más temido de los demonios… "El demonio sin corazón" pff…- se escuchó una voz quejándose mientras examinaba el libro entre sus manos-Esto es la más grande mentira que he leído en mucho tiempo…y eso es decir algo-

-Si tú lo dices- comentó una voz a su lado cansada por algún motivo.

La primera voz quedo en silencio unos segundos quizás pensando en responder pero luego negó con la cabeza para luego voltear a ver a la que estaba frente a ella.

-¿Ne?... Hinata, ¿Qué opinas sobre este cuento?-señalo el libro entre sus manos para dar énfasis a su pregunta.

La chica que respondía al nombre de Hinata dio un pequeño respingo al ser llamada y sorprendida más que otra cosa, pero en cuanto escucho la pregunta y como era natural en ella comenzó a jugar con sus dedos índices en forma nerviosas para luego ir bajando la voz a medida que hablaba.

-Bu-bueno yo… um… creo… um…-comenzó a decir con voz baja para terminar en murmullos apena entendibles.

-¿Hinata?... ¿Qué dijiste?-cuestiono la chica frente a ella sin poder entender nada de lo que le decían.

-Ya Sakura deja a Hinata en paz… ya sabes que no se le da bien el hablar con el resto de la gente-interrumpió la segunda chica ahora mirando a la que recibía el nombre de Sakura.

La nombrada mando una mirada de muerte a la que había interrumpido para luego encogerse de hombros restándole importancia al asunto dando a entender que estaba acostumbrada a las extrañezas de Hinata (cosa que era cierta).

-No te metas en esto Ino-murmuro mientras empezaba a recoger sus cosas y meterlas dentro de su mochila.

-¿Qué haces?- pregunto su amiga viéndola con interés, quien se le quedo mirando como si no entendiera la pregunta.

-Por si no te has dado cuenta, es casi hora de que cierren la biblioteca de la escuela-enfatizo su punto señalando el reloj de pared colgado cerca de ellas mostrando la hora.

Ino tomo un poco de aire sorprendida de que no se había dado cuenta y de inmediato comenzó a imitarla y sobrepasando a la primera en rapidez.

-Por que no me avisaste antes frentuda…. ¡Mira la hora que es!-se quejo Ino mientras recogía su mochila ya lista-¡Debía estar en la florería hace horas!, de seguro papá me va a castigar…-

-Es tu culpa cerda por no darte cuenta tu misma-contra ataco su amiga, también colocándose la mochila sobre su hombro y como acordándose en un último momento de su tercer integrante se giró a la chica que había permanecido en silencio-Vamos Hinata, antes de que la cerda comience a gritar y ponerse histérica, mas de lo que es-lo último fue un murmullo apenas audible para cualquiera.

La chica tímida solo asintió con la cabeza para recoger sus cosas rápidamente, de paso su vista quedo fija en el libro que Sakura había estado leyendo hace poco sin poder evitar recordar la historia de aquel demonio que había estado escuchando hace unos minutos y preguntándose si en verdad habría existido algo similar a lo que relataba aquella leyenda.

-¡Vamos Hinata!- medio grito Ino desde la puerta del cuarto apresurando el paso.

-¡E-en seguida!-grito en respuesta y tomando su bolso entre sus brazos salió corriendo, detrás de sus amigas.

Caminaron en relativo silencio, relativo por que tanto Sakura como Ino habían comenzado con la charla típica de una adolecente, ropas, accesorios, chicos guapos y demás temas, de los cuales Hinata no compartía mucho por lo cual optaba por quedarse callada y escucharlas hablar el resto del viaje, de todas formas aunque tuviera casi los mismos gustos apenas y participaría por su timidez.

Llegaron a una intersección, lugar que indicaba el fin del camino de las tres.

-Bueno, nos vemos mañana Hinata cuídate-dijo Sakura deteniéndose en dicha calle y empezando a tomar el camino de la derecha.

-Bye bye Hianta- se despidió a su vez Ino ya comenzado a caminar a paso rápido.

-No-nos vemos-murmuró en despedida Hinata pero duda de que siquiera la hubieran escuchado.

Porque Sakura había decidido justo gritar un "Ino-cerda ¡Espérame maldición!", Hinata las observo alejarse mientras hacían sus típicas peleas aunque todo el mundo sabía que eran las mejores amigas desde que iban al jardín de infantes, y que estas luchas eran la forma en que ellas se comunicaban entre si. Hinata no podía entender esta extraña forma de comportarse pero de todas formas sentía un poco de envidia de lo bien que se llevaban, incluso entre sus insultos se podía apreciar la confianza y amistad que se tenían entre si.

Apretó con más fuerza el bolso entre sus brazos y tomo un poco de aire antes de dar la vuelta y tomar el camino hacía su casa, la gran residencia Hyuuga, una de las orgullosas casas nobles que habían fundado dicha cuidad, un clan que tenía demasiado historia conectada con la cuidad de Konoha y sus profundos secretos (según muchos rumores), se decía que era una de las más importante y antigua casa junto a la de los Uchiha, y por eso debía sentirse orgullosa de ser una Hyuuga por toda la historia noble que guardaba, pero siendo honesta consigo misma Hinata Hyuuga no podía sentirse para nada conectada aquella gran familia, porque pese a todo, ella no era como el estereotipo Hyuuga que el clan había creado, era cierto, era de piel pálida como de muñeca de porcelana, cabello largo liso, sedoso y de un hermoso color azul oscuro (algo muy extraño entre los Hyuuga si era honesta consigo misma y de lo cual se sentía en secreto muy orgullosa), pero lo que indicaba que era una Hyuuga en todo derecho eran aquellos pares de ojos aperlados que solamente los Hyuuga podían poseer una característica indudable e innegable, hasta allí no había duda de que era una más del clan pero en cuanto al carácter la historia era completamente diferente.

Los Hyuuga eran reconocidos por ser altivos y arrogantes en el peor de los casos (aunque muchos de los mismo Hyuuga decían que era el porte noble que poseían, cosa que Hinata ponía en duda), orgullosos y demasiado seguros de si mismos incluso llegando a creerse lo mejor de lo mejor, algo horrible según algunas personas de la cuidad, una muy fea conducta que podía asegurar más de un ciudadano, y en cambio Hinata no era nada de eso, no era más que la chica tímida de la clase, la que podía pasar desapercibida en cualquier lugar si no fuera por sus amigos, la típica chica callada y reservaba que no hablaba con nadie y si lo hacía apenas decía dos palabras antes de caer en la tartamudez con susurros indescifrables, eso si cuando llegaban a conocerla definitivamente podía ver a la chica amable, respetuosa y de buenos modales, de cálida sonrisa y de nobles sentimientos, en resumen era todo lo opuesto de lo que un Hyuuga debía ser y eso su padre se lo había dejado bien en claro incontables veces para desgracia de la morena.

Sacudió la cabeza con fuerza alejando los pensamientos que habían rondado y los que prontamente iban a llegar, el pensar en su padre siempre había sido un sufrimiento y un tormento que nadie más que su familia sabían y que muchos de ellos ignoraban abiertamente, en todo caso negó con la cabeza no quería pensar en aquel hombre en esos momentos y en cambio simplemente dejo que su mente viajara a la deriva a cualquier dirección, llegando hasta la pequeña charla que había tenido en la biblioteca de la escuela, si no recordaba mal habían llegado allí para la tarea de Asuma-sensei, profesor de Historia, que había pedido un trabajo sobre algo relacionado con la cuidad, algo que fuera relacionado con la historia de la ciudad, y ellas habían llegado entre su búsqueda a los mitos y leyendas… ¡ugh! Que emocionante había dicho Ino en su momento.

Detuvo sus pasos y pensamientos al llegar frente a las puertas de su residencia, al ser una antigua casa, eran dueños de una gran porción de terreno y su casa, más bien mansión desde el punto de vista de Sakura e Ino, era de tipo japonesa con tatami y todo, pero eso si bastante grande.

Ingreso con cuidado mientras dos criadas la recibían con una reverencia mientras le daban la bienvenida.

-¿Y padre?-pregunto en cuanto terminaron los saludos correspondientes.

-Hiashi-sama tuvo que salir, por asuntos de trabajo Hinata-sama-respondió una de las criadas.

-¿Neji-niisan y Hanabi?- volvió a preguntar.

-Neji-san está en el dojo y Hanabi-sama llamo hace poco avisando que llegara tarde por cosas de escuela-respondió nuevamente la criada-¿Desea algo más?-

Hinata negó con la cabeza unos segundos perdida en sus pensamientos para luego detener a la criada, que parecía ser el ama de llaves de la mansión.

-Nana-san, ¿Po-podría llevarme la cena al cuarto en cu-cuanto este listo?-pregunto y la mujer asintió con la cabeza, conociendo muy bien a la jovencita frente a ella-Gracias… y um… si padre llega… di-dígale que esto-y algo indispuesta-terminó pidiendo.

A lo que la mujer simplemente sonrió e hizo una reverencia para luego decir, "Claro Hinata-sama". Hinata espero a que la mujer desapareciera para subir a su cuarto, Nana-san era una de las pocas personas dentro de aquella casa que no la miraba como si la estuvieran evaluando a cada paso que daba como cualquier otro miembro del clan, además de haber sido una de las que trabajaba directamente bajo las ordenes de su difunta madre.

Abrió la puerta de su habitación, revelando un cuarto amplio pero bastante simple en cuanto a decoración y muebles, lo justo y necesario estaba esparcido por todo el lugar dando un aspecto elegante al lugar aunque un tanto falto de calidez por el otro lado, lo único que no cuadraba con aquel cuadro de elegancia, era un rincón donde habían unos cuantos muñecos de felpa y muñecas que por el aspecto debían tener unos cuantos años. Dejo su bolso encima de la cama y comenzó a sacarse la ropa de la escuela, necesitaba un baño para relajar los músculos que se tensionaban en cuanto llegaba a su casa por muy extraño que sonara.

Y su mente viajo otra vez aquellos cuentos y leyendas antiguas de aquel libro.

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El nuevo día había llegado con la misma fuerza que el día anterior incluso algunos adolecentes juraban que había llegado con más energía que el anterior, pero claro nadie les hizo caso, en todo casa para la joven Hyuuga que se encontraba en su cuarto preparándose para otro día más de clases, no era más que rutina diaria.

Comprobó la hora en el reloj junto a su escritorio y viendo que tenía más que tiempo suficiente para llegar a la escuela, bajo con calma al gran comedor, donde fue recibida por su primo y hermana que ya estaba desayunando allí.

-Buenos días Hinata-sama- saludo respetuosamente una de las criadas que traía su desayuno.

Como si esas fueran las palabras que tanto su primo y hermana habían esperado, la miraron unos segundos para dar paso a los saludos.

-Buenos días nee-san- fue el saludo frió de la menor de los Hyuuga, la pequeña Hanabi Hyuuga.

-Buenos Días Hinata-sama – fue el áspero y más frió (si era posible) saludo de su primo un año mayor que ella, Neji Hyuuga.

Hinata dio su tartamudo buenos días, que recibió una mirada crítica de ambos, y se sentó en su lugar en silencio, era increíble lo diferente que eran los tres, pese a que tenían casi los mismos genes, eso de que el padre de Neji hubiera sido el hermano gemelo menor de su padre seguramente tenía que ver, pero eso era lo único que compartirían con Hinata algunos genes y sus ojos pero nada más.

Porque tanto Hanabi y Neji eran más que los perfectos Hyuuga que debían ser, ambos de cabello castaño liso, piel igual de pálida que Hinata y por ende mismos ojos sería lo único que compartían entre los tres, el porte orgullos y arrogante para los peores casos y que eran demasiado confiados en si mismos, incluso habían llegado al extremo de que algunas personas los confundían con hermanos en vez de primos, es que incluso su genio podía ser casi idéntico, si no fuera por que Neji tenía esa pequeña parte de rencor y odio escondido en sus ojos y en cambio Hanabi tenía aquella mirada de arrogancia propia de su posición como hija del cabeza del clan.

Soltó un suspiro que no sabía que había estado conteniendo mientras se servía su desayuno, cuando recayó en algo que había faltado.

-¿Dónde está Padre?-cuestiono a sus familiares en busca de respuestas.

-Hiashi-sama salió muy temprano hoy por asuntos de trabajo, no volverá hasta muy tarde Hinata-sama –respondió Neji y la morena pudo captar muy bien el pequeño tono de molestia de su primo en las palabras.

Eso era otra cosa que Hinata lamentaba de aquella casa, la constante ausencia de su padre, al ser el cabeza del clan y jefe de la corporación Hyuuga su padre solía ausentarse y muy pocas veces se le veía en casa, Hinata apenas si recordaba pasar tiempo de calidad con aquel hombre cuando era más pequeña, no podía recordar algún momento en que ellos estuvieron compartiendo tiempo como padre e hija, siendo honesta consigo misma dudaba siquiera que hubiera habido algún momento de ese tipo en su vida.

Asintió con la cabeza ante lo que su primo había dicho y de inmediato su atención se centró en su comida y el comedor cayó en un muy incómodo y frio silencio mientras terminaban sus desayunos y para cuando al fin terminaron Hinata no podía estar más que contenta, recogió rápidamente sus cosas y estaba apunto de abandonar la sala cuando nuevamente la voz de su primo la hizo detener.

-Ayer llego muy tarde Hinata-sama ¿a que se debió el motivo?-

-E-estaba en la biblioteca de… de la e-escuela j-junto a Sakura-san e Ino-san-murmuro mientras comenzaba a jugar con sus dedos.

Neji levanto una de sus cejas en clara señal de pregunta a la cual Hinata prefirió ignorar y decir en su lugar que ya debía irse a clases sino que llegaría atrasada, clara mentira por que Hinata siempre salía de casa con el tiempo de sobra.

-No entiendo como puede ser amiga de ese tipo de gente- dijo claramente el castaño antes de que pudiera abandonar el cuarto.

La morena se quedó unos segundos en silencio en su lugar antes de hacer una reverencia y salir de aquella casa de… no quiso terminar esos pensamientos.

Apresuró el paso en cuanto salió de las puertas que señalaban el fin de la residencia Hyuuga, no fuera que Neji quisiera seguir hablando, ella ya sabía que era extraño que ambas chicas fueran amigas de ella, Hinata era todo lo opuesto a lo que ellas eran, Sakura e Ino eran demasiado alegres y vivaces en comparación a ella, si bien Sakura era la más inteligente de las tres Ino era la más alegre y bella de las tres y eso que ninguna era fea ni nada por el estilo, solo que eran muy diferente entre si.

Ino era la más alta de las tres, de hermosa piel cremosa, tenía el cabello rubio pálido largo y afirmado en una coleta alta con un flequillo casi cubriéndole un ojo que eran de un azul claro muy bonito si se podía decir, su cuerpo era bien definido y sabía sacarle partido, sino simplemente había que ver las ropas que comúnmente solía llevar, que eran ajustadas y que resaltaban todos sus atributos de forma justa, era la más entusiasta en cuanto a salidas, hacer amigos y todo lo relacionado con ello, vamos casi era una mariposa social, y no por ello tenía fama de ser una cualquiera u otra cosa, no Ino podía ser la más alegre persona pero si le encontraba su lado malo podías ir pidiendo un cambio de escuela, si Ino era de temer cuando se le hacía enojar, además de tener una red de chismes y últimas noticias que dejaba a las agencias de inteligencia en la vergüenza, en resumen era la ama y señora de la información y sabía como aprovecharla, así que era de sentido común no entrar en el lado negativo de ella.

En cuanto a Sakura, quizás no poseía la gran belleza de Ino pero si que tenía la suya propia y eso era claro al ver nada más que aquel cabellos rosado que le llegaba hasta los hombros que le daba un aire maduro y serio, a eso le sumaban una piel más sonrosada que la de Hinata y un par de hermosos y grandes ojos jade que hacían la combinación perfecta, quizás y no compitiera en la belleza en cuanto se refería a cuerpo con las otras dos, porque siendo honestos Sakura no tenía mucho que mostrar según muchos chicos de la escuela, pero tenía otro tipo de belleza que era la de su personalidad, no era tan extrovertida como Ino, pero tampoco era al otro extremo como Hinata, sino que estaba justo al medio un balance casi perfecto si no fuera por sus momentos de enfado (y furia), que daba mucho miedo además corría el rumor de que cuando se enfadaba sacaba una fuerza brutal que si quería podía dejar inconsciente al pobre desdichado que provoco tal furia y solo con sus puños se debía añadir, pero si tenías la gracia y suerte de estar en su lado bueno ese día o contabas con que eras uno de sus amigos cercanos podía percibir a la Sakura tranquila y de buen carácter que le encantaba pasar tiempo junto a sus amigos y familia, pero sin duda uno de los puntos que más destacaban de ella era la inteligencia y mente aguda que poseía, sin duda era una de las mejores en cuanto lo académico se refería.

Así misma Hinata se había preguntado una y otro vez porque habían llegado a ser amigas, "Bueno Sakura-san e Ino-san son amigas desde el jardín de infantes…" recordó mientras doblaba en una esquina y se acercaba más y más a la escuela donde estudiaba, la preparatoria Konoha.

La preparatoria Konoha una de las mejores preparatorias de la ciudad, sino la primera según la misma directora quién lo aseguraba pero eso no venía la caso, según lo que se escuchaba aquella preparatoria siempre estaba entre las cinco mejores escuelas a nivel nacional, además de que iban los niños y jóvenes de diferentes clanes y gente de poder a estudiar allí, así que la educación debía ser de las mejores, pero tampoco había llegado a ser una escuela de puramente gente rica e influyente como estaba segura que más de un padre había pedido (cofcofsupadrecofcof) sino que también había gente de las otras clases por que mientras tuvieran algo de cerebro al que se le pudiera enseñar no se le negaría las puertas de tal establecimiento a ningún niño o joven que demostrara que valía la pena, esas eran las palabras que había utilizada Tsunade Senju para acallar las bocas de los del grupo directivo "Panda de vagos…" se solía escuchar decir a la mujer cada vez que había reunión con ellos, así que la preparatoria Konoha tenía un sinfín de becas y otros formas para que las demás personas pudieran entrar a tan buen lugar.

Y sorprendentemente aquello no había bajado el nivel académico o deportivo como muchos temían, y la mujer directora tuvo el agrado de recordárselos continuamente para su gran deleite.

Hinata admiraba la forma de ser de la directora, tan segura y confiada en ella pero nunca dejando de lado su amabilidad y elegancia una digna mujer del clan Senju aunque fuera la única que quedaba, lamentablemente.

Sonrió al ingresar al hermoso edificio y caminar hasta su salón de clases, entre los pasillos no habían muchas personas solo algunos estudiantes que tenían practicas matutinas debido al club al que estaban inscritos y los profesores, ingreso a su salón y dejo su bolso en su mesa para observar el completamente vació cuarto, se extraño al verlo tan vacío y comprobó la hora en su reloj de muñeca.

-7:30… - no tenían clases hasta las 8:30, toda una hora sin nada que hacer, suspiro.

Aún tenía bastante tiempo entre manos, debía haber caminado demasiado rápido al tratar de alejarse de su casa y no se había dado cuenta, seguramente Neji no llegaría hasta dentro de unos minutos para recordarle algo o solo mostrar su presencia en aquel salón de clases, así que queriendo evitar otra fría mirada del castaño, decidió ir a la biblioteca, sabía muy bien que Neji no se acercaría allí por temor a la encargada de aquel lugar, porque Hinata sabía muy bien que era una fan de su primo y era el mejor lugar para esconderse de él, además siempre era un buen lugar para descansar unos minutos.

Con el plan hecho, recogió su bolso y camino hasta aquella habitación, para su suerte o desgracia no estaba la loca-fan de su primo en el lugar, así que podría estar tranquila sin que la hostigara sobre lo que su primo le gustaba, quería, deseaba y si tenían novia y las mil y una pregunta que la chica le hacía cada vez que estaba sola, por otro lado si su primo venía aquí estaría libre para empezar a cuestionar cada una de las cosas que ella hacía. "Oh bueno, hay riesgos que tomar…" se dijo mientras ingresaba y recorría las estanterías llenas de libros de consulta y de lectura simple como novelas y mangas entre otros. Absorta en sus pensamientos la morena paso por cada una de las estanterías buscando algo que llamara su atención por simple que fuera así fue como recayó en el libro que habían estado viendo el día anterior, impulsada por la simple curiosidad lo saco y camino hasta una de las vacías sillas del lugar y comenzó a leerlo.

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Hinata estaba segura que hasta medio segundo atrás había estado en la escuela para ser más exactos en la biblioteca de la escuela leyendo nada más que un simple e inofensivo libro, pero ahora estaba en un lugar desconocido, totalmente oscuro y frío por alguna razón que desconocía, demasiado extraño para su gusto sin contar que aquel sentimiento de ansiedad que tenía era demasiado fuerte como para ignorarlo además de hacerla sentir querer salir de aquel oscuro lugar como fuera posible y si era rápido mucho mejor.

Oh… ya veo… ya veo…

Se escuchó la voz de alguien en algún lugar entre tanta oscuridad, Hinata sintió su cuerpo temblar un poco al escuchar aquella voz, de alguna forma parecía que le estaba susurrando en el oido a escasos centímetros de su cuerpo nada más, pero ella estaba segura que estaba completamente sola ¿O eso creía ella?, negó con la cabeza antes sus propios pensamientos.

Que… ya… llegado… alguien… mate… ¡jajajaja JAJAJAJAJA¡

Hinata se congeló en el acto, sintió todo su cuerpo paralizarse en un segundo cuando escucho las palabras y podía sentir la maldad filtrándose en aquella horrible y estridente risa sin fin, todo eso no decía nada bueno para ella, en verdad quería salir de aquel lugar en cuanto pudiera.

Vamos… vamos… acércate…. Más… más…

Hinata no quería ir a donde fuera que la estaban llamando no lo quería y no deseaba, pero aquellas palabras parecían ejercer una fuerza invisible sobre ella y conducirla a algún lugar que desconocía.

-Ta… nata… Hinata despierta- escucho que la llamaban de algún lugar

La morena trato con todas sus fuerza detener su caminata al escuchar aquella voz llamándola más al parecer aquel tipo que la estaba controlando no le gustaba porque su fuerza su intensificó sobre ella.

-Hinata… ¡despierta!-se escuchó más claramente la voz ahora y al fin reconociéndola.

-¡Sakura-san!-dijo al reconocer la voz-¡Sakura-san!... ¡aquí!-grito fuertemente rompiendo así, sin darse cuenta la fuerza ajena sobre ella.

Y lo último que la morena escucho fue el gruñido, casi animal, que se soltó en aquella oscuridad para luego dar paso a sus ojos bien abiertos que mostraron claramente miedo, de inmediato los dirigió a un par jade que mostraban preocupación a su vez.

-¿Hinata que sucedió?-pregunto de inmediato al ver como la morena la miraba-Por más que te hablaba no respondías-

-Sa-Sakura-san…-murmuro suavemente mientras se colocaba en una posición más cómoda para ella, guardo silencio unos momentos mientras trataba de poner orden a todos los pensamientos y sensaciones que surgían en su cabeza aún confusa.

-Vamos Hinata dime que paso… ¿Por qué no despertabas?-se podía notar la preocupación en el tono de voz que tenía la peli-rosa.

-Yo… yo no estoy muy segura-respondió finalmente la morena mientras bajaba la mirada aún muy confundida por todo lo que recién acababa de suceder-Cr-creo que… creo que fue un sueño…-al final dijo mirando detenidamente a su amiga.

-¿Un sueño?-repitió extrañada-¿Qué clase de sueño te deja como muerta?-

Hinata no dijo nada y simplemente bajo la mirada ¿Cómo podía explicar aquel sueño tan extraño? Ella ni siquiera lo entendía para nada.

Sakura la observo unos segundos tratando de entender algo del extraño comportamiento de la chica frente a ella pero nada pudo obtener, Hinata siempre había sido una chica muy introvertida para el gusto de la pelo rosa, pero desde que tenía memoria la morena siempre había sido así de callada. Negó con la cabeza mientras una leve sonrisa salía de sus labios y colocaba una mano suave en el hombre de su amiga sacándola de sus complicados pensamientos.

-No importa, después de todo no fue nada más que un sueño ¿verdad?-trato de levantar un poco el animo abatido de la Hyuuga.

-Ci-cierto Sakura-san… no fue más que un sueño, ¿O no lo era?-lo último rondo su cabeza mientras abandonaba la biblioteca hacia sus clases que estaban por comenzar.

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Las cosas hubieran seguido el curso natural de las cosas si simplemente Hinata Hyuuga se hubiera limitado a ignorar el extraño sueño que había tenido, pero desgraciadamente para ella no pudo hacerlo, la sensación que había dejado aquel extraño sueño, ¡no! mejor dicho pesadilla por que eso era sin duda alguna, había sido de tanto miedo y terror que con gusto lo hubiera olvidado pero ahora que lo pensaba bien ella pudo detectar algo extraño en ello, había algo que no podía identificar pero que estaba allí quizás tan oscuro como las demás emociones pero no parecía ser tan diabólica como las otras, así que Hinata se había pasado toda la mañana tratando de descifrar la pesadilla y lo extraño de la sensación, pero por andar pensando en otras cosas desatendió todas las clases de la mañana, llamando la atención de más de uno de los profesores, por que después de todo era Hinata de quién se hablaba y la chica siempre había sido de las que ponían atención en clases.

-De seguro esto llegara a Neji-niisan y a padre-suspiro mientras caminaba por los impresionantes jardines de la escuela.

Por suerte para ella, ahora estaba en hora de almuerzo y podría relajarse y despejar la mente un poco de todo lo que sucedió en la mañana, camino buscando el lugar que siempre utiliza para comer, un árbol bastante grande muy cerca de los limites permitido de los terrenos de la escuela. Cuando logro localizar dicho árbol de inmediato camino hasta allí y dejo su almuerzo cuidadosamente envuelto a un lado y se dedico a observar todo su entorno, como siempre solo la naturaleza verdosa y el cantar de los pájaros se permitió escuchar y/o ver, o eso era lo que debía ser lo acostumbrado por que hoy las cosas eran muy distintas a las comunes.

Porque en lugar de escuchar a los pájaros cantar solo recibía silencio, cosa muy extraña teniendo en cuenta que era época de primavera y por mínimo un par debería andar revoloteando por allí y lo otro era que por algún motivo el entorno se sentía un tanto frío a su alrededor.

La morena negó con la cabeza alejando todo eso de su mente y despejarse un poco de todos sus pensamientos algo psicóticos, "vamos, que ya estoy empezando a parecer una loca" se recrimino internamente e iba a comenzar a comer cuando algo llamo su atención enteramente, una gran cueva que nunca había notado antes resaltaba a la lejanías como invitándola a caminar hasta ella.


aquí esta el primer capitulo de la historia en si, bueno ya saben... haber que tal esta y wow... me supere a mi misma 9 paginas word... cuando el común para mi es d xD... haber que tal salió el capitulo y diganmé que les pareció y todo eso como siempre digo se agradecen los comentarios constructivos y demás cosas... pero si son de los otros bueno vayan olvidandolos... y que más así... el prologo lo cambie un poco así que si si quieren lo leen de nuevo!

Bueno nos vemos en el capi que viene bye bye! Hina!