GUÍA DE CHICAS
CLUB DEL ENTRETENIMIENTO:
-Akaza Akari: Nuestra querida protagonista. Tercer año.
-Yoshikawa Chinatsu: Nuestra linda yandere. Tercer año.
-Segawa Hikari: Cabello marrón ondulado hasta los hombros. Ojos marrón claro. Primer año.
-Aoyama Kokoro: Pelo negro liso hasta un poco más abajo de los hombros. Ojos azules con un tono parecido al del pelo de Himawari. Primer año.
-Nakamura Hitomi: Exmiembro del Club de Música, igual que Hibiki. Se unió al Club del Entretenimiento solo para fastidiar a Nanami. Cabello marrón, un poco más oscuro que Hikari, liso, casi hasta la cintura. Ojos púrpura, similar a Akari. Segundo año.
-Mizuno Shinobu: Cabello rubio, aunque no tan amarillo como el de Kyouko, siendo más anaranjado, aunque sigue predominando el amarillo. Ojos de ese mismo color. Lleva una cola de caballo similar a la de Ayano, aunque llegándole solo a la mitad de su espalda. Es de la misma altura que Chinatsu. Primer año.
-Minami Sora: Cabello azul, más claro que el de Himawari pero más oscuro que el de Nanami. Su peinado es muy similar al de Mikan de To LOVE Ru, pero llevándolo completamente suelto. Segundo año.
CONSEJO ESTUDIANTIL:
-Hideki Nanami: Presidenta del consejo. Cabello azul claro, liso, hasta la cintura. Ojos verde claros. Segundo año.
-Umeki Tsubasa: Vicepresidenta del consejo. Una chica que va a la misma clase que Nanami. Cabello de color como una mezcla entre morado y rosa. Ojos marrón claro. Su tono de piel es algo más claro que la media, aunque sin llegar a parecer pálida. Segundo año.
-Hiroki Hotaru: Es amiga de Himawari, Sakurako, Akari y Chinatsu. Sabe que existen Yui, Kyouko, Ayano y Chitose, pero nunca las ha visto. Cabello marrón claro, liso, hasta un palmo más abajo de los hombros. Primer año.
-Miyamoto Yukiko: Amiga de Hotaru, que va a su misma clase. Pelo castaño muy oscuro, casi negro, listo, hasta la mitad de su espalda. Ojos morados. Lleva gafas con los cristales rectangulares y bordes negros. Primer año.
-Sorato Hibiki: Llenó la plaza que quedó libre al destituir a Himawari. Tiene un corte de pelo igual que el de Yui, pero el color de este y el de sus ojos es igual que el de Kyouko. Segundo año.
OTRAS:
-Furutani Himawari: Expresidenta del consejo estudiantil. Fue destituida por Nanami con la aprobación unánime del resto del consejo. Desde entonces es la presidenta del consejo legítimo. Tercer año.
-Ohmuro Sakurako: Al destituir a Himawari, ella debió convertirse en presidenta, pero rechazó el cargo. Fue idea suya crear el consejo legítimo, del cual ella es presidenta suplente. Tercer año.
-Toshinou Kyouko: Fundadora del Club del Entretenimiento y exmiembro de este. Primer año de preparatoria.
-Funami Yui: Exmiembro del Club del Entretenimiento. Primer año de preparatoria.
-Sugiura Ayano: Expresidenta del consejo estudiantil, la anterior a Himawari. Primer año de preparatoria.
-Ikeda Chitose: Exmiembro del consejo estudiantil. Primer año de preparatoria.
-Nishigaki Nana: Profesora de ciencias de la escuela Nanamori y profesora encargada de preparar el torneo entre el Club del Entretenimiento y el consejo estudiantil.
Viernes. El torneo para decidir el futuro del Club del Entretenimiento sería el día siguiente. Tanto las chicas del Club del Entretenimiento como las del consejo estudiantil se habían estado entrenando en diversos juegos y deportes que creían que podría haber en el torneo, aunque las del consejo estudiantil tuvieron menos tiempo por tener que dedicarse también a sus labores como consejo. Sin embargo, ya habían conseguido los dos miembros que necesitaban. Por un lado, Ogawa Mori, la otra chica que se presentó en el consejo estudiantil para la votación de resto de miembros y no consiguió entrar por ser la menos votada, ya que solo podían entrar las 3 más votadas. Por otro, Shirayama Ai, una de las chicas que había votado para cerrar el Club del Entretenimiento.
Los dos equipos ya habían entregado la versión instrumental de la canción que cantarían a Nana, por lo que, tras haber entrenado duro durante toda la semana, lo único que podían hacer era dormir bien esa noche para estar preparadas para el torneo de mañana.
Akari, Hikari y Himawari habían ido a casa de Hotaru un rato, igual que cuando las dos chicas de primero de conocieron. Sakurako también se había apuntado.
–¿Seguro que no es incómodo pasar la noche juntas cuando mañana tendré que competir contra el Club del Entretenimiento? – Preguntó Hotaru algo preocupada.
Himawari negó con la cabeza.
–Tranquila, entendemos que tienes que hacerlo por formar parte del consejo estudiantil. No tienes que preocuparte por ello. ¿Verdad, chicas? – Dijo mirando a Akari y Hikari.
Akari asintió.
–No te preocupes por eso, Hotaru-chan, no estamos enfadadas contigo ni nada.
Hikari siguió.
–Sí, así no te sientas mal.
Hotaru esbozó una pequeña sonrisa.
–Está bien.
Tras un rato, Akari, Hikari y Sakurako tenían que irse a su casa (Hotaru le pidió a Himawari que se quedara a dormir con ella).
–Deberíamos irnos ya. – Dijo Hikari. – Mañana tenemos que estar listas para el torneo.
–Buena suerte, senpais. – Dijo Hotaru.
–Gracias. Aunque no deberías decir eso. Tu objetivo es ganarnos.
–Ah, es verdad, je je.
Hikari suspiró.
–Aaah… Ahora tengo que ir hasta mi casa, qué rollo… Ojalá pudiera quedarme a dormir aquí…
–Lo siento, pero solo tengo una cama…
–Ya, ya lo sé…
Hikari volvió a suspirar. Entonces Akari le sonrió.
–Si quieres puedes quedarte a dormir en mi casa.
Esto tomó totalmente por sorpresa a Hikari.
–¿Eh? ¿En serio?
Akari asintió sonriendo. Superada la sorpresa, Hikari sonrió y asintió efusivamente.
–¡S-Sí, claro! ¡Gracias, Akari-senpai! – Hikari se levantó alegre. – ¡Haaa, qué feliz soy! – Dijo dirigiéndose hacia la puerta.
–Os acompaño a la salida. – Dijo Hotaru levantándose y yendo detrás de Hikari.
–Yo también. – Dijo Sakurako haciendo lo mismo.
Akari también se levantó, pero en ese momento Himawari la llamó.
–Un momento. Quería decirte algo, Akaza-san. – Dijo sonriendo.
Akari, también sonriendo, dijo:
–Vamos, Himawari-chan, nos conocemos desde hace años, hay confianza. Puedes llamarme Akari.
A Himawari le sorprendió un poco esto, pero después sonrió.
–Está bien, Akari… chan.
Akari sonrió feliz al ver que Himawari finalmente la llamó por su nombre, y Himawari también sonrió al ver a Akari así de feliz.
–¿Y qué era lo que querías decirme, Himawari-chan?
–Quería agradecerte que me animaras a hacer las paces con Hotaru-chan. Pensar que he estado a punto de perder una amistad como ella… Gracias por animarme a hacer las paces.
Akari sonrió más.
–Me alegro de que volváis a ser amigas.
–Sí, yo también.
Akari cerró los ojos, feliz. Y después, Himawari también la acompañó hasta la puerta.
Yuru Yuri: La nueva generación
La noche antes del torneo
–¡Ya he llegado! – Dijo Akari al llegar a casa. Akane, que estaba en la sala de estar, salió a recibirla.
–Bienvenida de vuelta, Akari. Vaya, ¿traes una amiga?
Akari asintió.
–Ella es Hikari-chan.
–Vaya, así que tú eres Hikari-chan. Akari me ha hablado muy bien de ti. Es un placer conocerte.
–E-El placer es mío. – Dijo Hikari contenta pero algo nerviosa.
–Hikari-chan vive lejos, así que se va a quedar hoy aquí para poder llegar mañana a la escuela en poco tiempo.
Akane asintió.
–Mañana yo también iré con vosotras. Quiero daros ánimos en directo.
–Gracias, Onee-chan.
–Gracias, Akane-san.
–La cena estará lista en unos minutos. Mientras tanto podéis ir a la habitación de Akari.
Esta asintió.
–Cuando nos llames bajamos.
Las dos chicas subieron a la habitación de Akari.
–Vaya, qué bonita. – Dijo Hikari.
–¿Qué dices? – Dijo Akari halagada. – Es una habitación normal.
–Sí, pero está todo ordenado y limpio. La mía está más desordenada.
–¿Algún día pudo ir a tu casa? – Preguntó Akari feliz.
–Claro. Sí quieres… Aunque seguramente pienses que mi habitación es un desastre, je je…
–No pasa nada. Me haría ilusión poder ir a tu casa.
Eso llamó la atención de Hikari.
–¿Te… ¿Ta haría ilusión? – Akari asintió. – ¡E-Entonces puedes venir cuando quieras! – Dijo rápidamente Hikari feliz.
Akari asintió.
–Algún día después del torneo.
–¡Cuando quieras! ¡Ni siquiera hace falta que me avises! – Respondió felizmente Hikari.
Aunque Akari se extrañó un poco de que Hikari estuviera tan feliz solo por el hecho de que pudiera ir a su casa, ver a Hikari tan contenta hizo que ella también lo estuviera, así que ella también sonrió.
–¿Quieres que practiquemos un poco la canción? – Propuso la pelirrosa.
Hikari asintió. Tras eso, Akari puso la versión instrumental de la canción y se puso a cantarla. Y después hizo lo mismo Hikari. Cuando terminó, Akane entró con una sonrisa.
–¿Esta es la canción que vais a cantar mañana? – Las chicas asintieron. – Es muy bonita, y las dos cantáis muy bien. Seguro que ganáis.
–Gracias. – Respondieron Akari y Hikari halagadas.
–La cena ya está lista. ¿Venís?
–Sí. – Asintieron las chicas.
Después de cenar, las dos chicas subieron a la habitación de Akari. Hikari suspiró.
–Haaa… Bueno, ahora deberíamos bañarnos para estar limpias para mañana. – Akari asintió. – Si quieres puedes ir tú primero. Yo te espero aquí.
Akari sonrió inocentemente.
–Ne, Hikari-chan, ¿quieres que nos bañemos juntas?
Hikari se quedó con una sonrisa tonta.
–¿Eh?
–Que si quieres que nos bañemos juntas.
Poco a poco la sonrisa tonta de Hikari se transformó en sorpresa y sonrojo, incluso pareciendo asustada.
–¿Eh? ¡¿Eh?! ¡¿EEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEH?!
A Akari le sorprendió esa reacción, entristeciéndola un poco.
–¿E-Es que no quieres?
–¡N-No-No no no no! ¡Claro que quiero! – Al darse cuenta que lo dijo con tanta claridad, Hikari pensó que Akari podía extrañarse de que lo dijera con tantas ganas, así que intentó matizarlo. – O-O sea… Es decir… ¡Sí! Pero… ¡S-Sí que quiero! ¡P-Pero no pienses que me encantaría! ¡N-No quiero decir que no me guste! ¡Pero eso no significa que me encante! P-Pero… Esto…
Hikari no sabía qué decir, y Akari se extrañó mucho de ver a Hikari tan nerviosa.
–Hikari-chan, ¿te pasa algo?
–¡N-No-No! ¡Estoy bien! ¡Y-Yo s-solo… – Hikari no sabía qué más decir. – ¡V-Voy para allí! ¡Te espero allí!
Dicho esto, salió corriendo hacia el baño, sorprendiendo a Akari.
–¡H-Hikari-chan, espera!
Pero Hikari ya había salido corriendo de allí.
En el baño
Hikari estaba en la pequeña estancia anterior al baño, claramente nerviosa. Ella misma se daba cuenta de que había quedado mal frente a Akari, y se culpaba a sí misma por no haber mantenido la calma.
–¿Y si ahora me odia?
Hikari pensó en que Akari tal vez ahora pensase mal de ella por actuar de esa forma tan rara. Sus pensamientos fueron interrumpidos al abrir Akari la puerta. La chica llevaba dos pijamas en sus manos.
–¿Hikari-chan? ¿Estás bien?
–¡S-Sí, l-lo siento por lo de hace un momento! No sé qué me ha pasado.
–Has salido corriendo tan rápido que te has olvidado de traer tu pijama para después.
–Ajajajá… Es verdad, qué cabeza la mía. – Dijo, dándose un suave golpe en la cabeza, extrañando a Akari por lo forzada de la situación.
Sin embargo, la chica decidió no darle más vueltas al asunto. Dejó los pijamas a un lado y empezó a quitarse la ropa, poniendo nerviosa a Hikari. Akari, que estaba ya solo en ropa interior, se extrañó de que Hikari siguiera igual.
–Hikari-chan, ¿no te desvistes?
–¡Ah, s-sí, c-claro!
Hikari empezó a quitarse también la ropa. De reojo, la chica vio como Akari terminó de quitarse también los sostenes y las bragas, quedando completamente desnuda. Hikari apartó la mirada avergonzada y nerviosa. Se había bañado con otras chicas antes, pero el hecho de que Akari le gustara hacía esa situación completamente diferente a las demás. No se estaba desnudando con otra chica cualquiera, lo estaba haciendo con Akari, la chica que le gustaba. El hecho de estar desnudándose las dos, una al lado de la otra, para tomar un baño juntas hacía que estuviera bastante nerviosa, e incluso algo excitada. Hikari daba gracias en ese momento por no ser un chico, de lo contrario no hubiera podido disimularlo.
Akari entró primera al baño, al ser la primera en estar desnuda, y tomó una breve ducha antes de entrar a la bañera. Hikari, ya también desnuda, entró al baño, viendo la espalda desnuda de Akari mientras se duchaba. Al estar sentada frente al espejo, con levantar un poco la mirada Hikari pudo ver los pechos y el vientre desnudos de Akari, poniéndola aún más nerviosa. Nunca antes se había puesto así por ver a otra chica desnuda. Akari era la única, lo que confirmaba que le gustaba.
Cuando Akari terminó de ducharse, entró en la bañera, siendo el turno de Hikari para ducharse.
–Ah… Qué bien… – Soltó Akari en la bañera. – ¿Entras, Hikari-chan?
–S-Sí… Ahora estoy.
Hikari cerró la ducha y se metió en la bañera, quedando las dos chicas cara a cara. Akari tenía los ojos cerrados para disfrutar mejor del agua caliente, lo que hizo que Hikari pudiera mirar a Akari sin que esta notara nada. Sin embargo, tras unos segundos y verle "todo" a Akari, la misma Hikari apartó la mirada, avergonzada. Por un lado quería mirar a Akari, pero por otro, aquello la excitaba y la ponía nerviosa, por lo que tenía que mirar a otro lado para calmarse. Además, se sentía algo mal por mirar a Akari de esa forma. Cuando Akari abrió los ojos, vio a Hikari algo roja y mirando a otro lado.
–Hikari-chan, ¿estás bien?
–¡¿Eh?! ¡S-Sí, claro! ¡¿Por qué lo dices?!
–Estás muy roja. ¿Tienes calor o algo?
–¡N-No! Tranquila, estoy bien.
–¿De verdad? – Preguntó Akari escéptica.
Hikari asintió, así que Akari decidió no preguntar más. Tras unos segundos, la chica se estiró un poco, haciendo que sus piernas se frotaran con las de Hikari, haciendo que se pusiera nerviosa de nuevo.
–A-Akari-senpai… Me está tocando… Nuestras piernas se están frotando…
Hikari sentía que se empezaba a marear un poco, así que decidió salir rápidamente de la bañera.
–¡Y-Yo me salgo ya!
–¡Ah! ¡Hikari-chan!
Pero Hikari ya había salido rápidamente del baño, envuelta con la toalla y cogiendo el pijama que Akari le había dejado para ponérselo en la habitación. En el baño, Akari estaba algo triste pensando que Hikari no quería estar con ella.
Una vez puesto el pijama, Hikari se sentó en el borde de la cama de Akari, bastante decaída. Se maldecía a sí misma por actuar de esa forma. Con cualquier otra chica no habría tenido el más mínimo problema con bañarse juntas y que sus piernas se frotaran sin querer. Pero no era una chica cualquiera, era Akari, la chica que le gustaba, por lo que no pudo evitar perder la calma. En ese momento entró Akari, también ya con el pijama puesto.
–A-Akari-senpai…
–Hikari-chan…
–Akari-senpai, siento haber actuado de esta forma…
–Hikari-chan… ¿Te ocurre algo?
–No, no me ocurre nada, de verdad…
–¿Entonces qué pasa? ¿Es que no quieres estar conmigo?
–¡No, todo lo contrario! – Exclamó Hikari levantándose de la cama. – ¡Es porque quiero estar contigo que actúo así!
–¿Eh? – Hikari se puso roja al darse cuenta de lo que acababa de decir. – ¿Qué quieres decir, Hikari-chan?
Hikari se quedó sin saber qué decir. La chica estaba muy nerviosa y no sabía cómo salir de esta. Viendo que no había otra alternativa, la chica decidió decir la verdad. Se sentó en el suelo, con miedo por cómo reaccionaría Akari.
–Akari-senpai… Verás… Si he estado actuando de esta forma es porque… Es porque…
Hikari tenía miedo de continuar. Akari se sentó en el suelo delante de ella.
–¿Es porque…?
Hikari cerró los ojos con fuerza y lo soltó de golpe.
–¡Es porque me gustas!
Extrañada, Akari sonrió.
–A mí también me gustas.
Eso sorprendió a Hikari.
–¡¿D-De verdad?!
Akari asintió.
–También me gustan Chinatsu-chan Kokoro-chan, Hitomi-chan, Shinobu-chan y Sora-chan. Todas las del club de gustáis.
A Hikari le salió una gota de sudor al ver que Akari no lo había entendido.
–No, no me refiero de esa forma…
–¿Eh? – Se extrañó Akari. – ¿De qué forma querías decir, entonces?
Que Akari fuera tan inocente que no entendiera eso no hacía más que parecerle más adorable a ojos de Hikari. Ese "corte de rollo" por parte de Akari hizo que Hikari se calmara un poco, aunque el hecho de tener que aclararlo hizo que volviera a ponerse algo nerviosa, aunque no tanto como antes.
–Me-Me refería… Como pareja.
–¿Eh? – En ese momento Akari lo entendió, pero creyó haber escuchado mal.
Hikari se armó de valor y miró directamente a los ojos a Akari.
–¡Akari-senpai, quiero que seas mi novia!
–¡¿Eeeeeeeeeeh?!
Las dos chicas se quedaron mirándose durante unos segundos, Akari sorprendida y Hikari con esa mirada de determinación que puso al soltar eso, aunque por dentro estaba totalmente nerviosa y tenía miedo, lo que hizo que tras unos segundos bajara la mirada. Tras unos segundos, Akari también desvió la mirada, hacia varios sitios, pues no sabía a dónde mirar. La chica se rascó la mejilla.
–N-No sé qué decir… – Al ver que Hikari no decía nada, Akari siguió. – E-Es la primera vez que alguien se me declara.
–¿De verdad? – Preguntó Hikari extrañada, que se atrevió a levantar levemente la mirada. – ¿Nadie lo había hecho antes? – Akari negó con la cabeza. – ¿Cómo es posible? Pero si eres muy guapa.
Akari se sonrojó un poco.
–Vamos, Hikari-chan, no es verdad, no soy tan guapa. – Dijo con una pequeña sonrisa mirando a otro lado.
–¡Sí que lo es! – En ese momento Akari sí que miró a Hikari. – Eres muy guapa, Akari-senpai. Eres considerada la segunda chica más guapa de la escuela, solo por detrás de Furutani-senpai. Y no solo eres guapa, también eres muy simpática, alegre, amable y buena. Todo esto ha hecho que yo… B-Bueno… Que… Que me gustes…
Akari no sabía qué decir. Bajó la mirada bastante sonrojada.
–M-Me halaga que pienses todo esto de mí. Me siento muy feliz de que pienses así.
–¿D-De verdad? – Akari asintió. – E-Entonces… S-Sobre lo de ser mi novia… ¿Q-Qué dices?
Akari no sabía a dónde mirar mientras contestaba.
–Sobre esto… La verdad es que no sé qué decir… Nunca había pensado en eso…
–¿Nunca has pensado en tener pareja?
–B-Bueno, claro que había pensado en tener pareja de mayor, pero nunca había pensado en tener novia durante el instituto. Esto…
Akari no sabía cómo continuar.
–Y… ¿No te gustaría intentarlo? – Dijo Hikari mirando tímidamente a Akari.
Esta, algo sorprendida, también miró a Hikari.
–¿I… ¿Intentarlo?
Hikari asintió.
–P-Podemos probar a salir durante un tiempo… S-Si quieres… Y si te gusta podemos seguir haciéndolo… ¿Q-Qué te parece…?
Akari no sabía qué contestar.
–Bu-Bueno… Esto…
–Por favor… – Suplicó Hikari. – Por lo menos intentémoslo… Me gustas, Akari-senpai… Quiero salir contigo… Dame, por lo menos una oportunidad…
La cara de súplica de Hikari hizo que Akari no se pudiera negar, por lo que esbozó una tierna sonrisa.
–Está bien… Probémoslo…
–¡¿D-De verdad?! – Akari asintió. Hikari sonrió increíblemente feliz. – ¡Qué bien! ¡Muchas gracias, Akari-senpai!
Hikari abrazó a Akari, que también sonrió feliz. Cuando la soltó, los rostros de las dos chicas quedaron muy cerca uno del otro, a pocos centímetros, haciendo que dejaran de sonreír. Ninguna de las chicas hacía nada, solo se miraban directamente a los ojos. Tras unos segundos, Hikari decidió acercarse lentamente para juntar sus labios, pero justo cuando estaba a unos pocos milímetros Akari se apartó y le tapó la boca con la mano.
–¿Q-Qué haces?
Hikari, entristecida y nerviosa por si aquello hacía que Akari se replanteara lo de probar ser pareja, se disculpó inmediatamente.
–¡L-L-Lo-Lo siento! Es… Q-Quería… P-Pensaba que… Y-Yo… ¡L-Lo siento!
–T-Tranquila, no es necesario que te disculpes, solo me ha tomado por sorpresa. – Dijo Akari restándole importancia.
–¿D-De verdad? – Akari asintió. – E-Entonces… ¿P-Puedo besarte?
Akari se puso algo nerviosa, titubeando un poco.
–E-Esto… B-Bueno… Eeer…
–¿No quieres? – Preguntó Hikari triste.
–N-No es que no quiera, pero… – Akari no sabía muy bien qué decir. – E-Es que… No tengo muy buenas experiencias con los besos…
–¿Eh? – Eso llamó la atención de Hikari. – Espera… ¿Te han besado antes?
Akari, algo avergonzada, apartó la mirada y asintió. Eso dejó a Hikari en shock.
–¿T-T-Te-Te… Te han… Besado? – Igual de avergonzada, Akari asintió. – ¿Y… N-No te gustó?
–B-Bueno, es que yo no quería hacerlo…
Eso sorprendió a Hikari.
–¡E-Espera! ¡¿Te han besado en contra de tu voluntad?!
–B-Bueno… Sí, pero…
–¡Eso es imperdonable, Akari-senpai!
–¡E-Espera, no es como crees!
–¡Claro que lo es, Akari-senpai! ¡Te besaron sin tu consentimiento! ¡Es intolerable!
–¡N-No es así!
–¿No te besaron sin tu consentimiento?
–Bueno, sí…
–¡Entonces lo es!
–¡No es verdad! ¡No es como te lo imaginas!
–¡¿Quién fue?! ¡¿Quién fue ese desgraciado?!
–N-No fue ningún chico.
Eso sorprendió un poco a Hikari.
–¡¿Entonces quién fue esa desgraciada?!
–Hikari-chan, déjalo…
–¡No! ¡No lo pienso dejar! ¡Te besaron sin tú consentimiento! ¡Esa chica lo va a pagar! ¡¿Quién fue?!
–Hikari-chan…
–¡¿Quién fue, Akari-senpai?! ¡Dímelo!
Finalmente, Akari terminó cediendo. Mirando a otro lado, contestó.
–F-Fue… Chinatsu-chan.
Eso dejó a Hikari con una sonrisa tonta.
–¿Eh?
–E Ikeda-senpai…
–¿Eh?
–… Dos veces…
–¡¿Eeeeeeeeeeh?!
Hikari estaba alucinando.
–¡P-Pero no es cómo crees, Hikari-chan!
–¿Q-Qué está pasando aquí…? No entiendo nada…
–V-verás… Con Chinatsu-chan fue solo una práctica…
–¡¿Práctica?!
–Sí… Y con Ikeda-senpai… No era ella misma. Estaba controlada por el chocolate…
–¡¿Controlada por el chocolate?!
Hikari estaba en plan WTF. Akari asintió. Hikari bajó la cabeza.
–¿Por qué…? ¿Por qué ellas sí y yo no? ¡No es justo!
–Hikari-chan…
–¡No, no es justo! ¡Yo también quiero besarte!
Aunque Hikari tenía la cabeza bajada, por el tono de su voz Akari podía saber que se estaba reprimiendo para no llorar. Hikari levantó la mirada, mirando a Akari, con los ojos un poco llorosos.
–Quiero… Quiero besarte… Akari-senpai…
–Hikari-chan…
Hikari empezó a acercarse a Akari.
–E-Espera, Hikari-chan… – Dijo Akari algo nerviosa.
–Akari-senpai… Si no te gusta… Eres libre de detenerme…
Hikari siguió acercándose, lentamente, a Akari. Muy lentamente, pero cada vez estaban más cerca. Estaban tan cerca que podían sentir la respiración de la otra en su rostro. Finalmente, Hikari terminó de acortar la distancia entre ellas, haciendo que sus labios se frotaran. Por acto reflejo, Akari se hizo un poco atrás, pero eso no hizo que sus labios dejaran de tocarse. La pelirrosa cerró sus ojos con fuerza, como para notar menos esa desagradable sensación. Sin embargo, Akari se extrañó un poco.
–¿Eh? ¿Qué es esto? No es desagradable… – Si bien tampoco se podía describir como placentero, aquella sensación no le provocaba la incomodidad que le provocaron sus anteriores besos. – Es… Completamente diferente de cuando me besaron Chinatsu-chan e Ikeda-senpai…
El beso, que era solo los labios de las chicas en contacto, siguió durante unos segundos más. Tras unos segundos, Hikari se separó unos centímetros de Akari. Las dos chicas abrieron ligeramente los ojos. Las dos respiraban por la boca y estaban sonrojadas. Especialmente Hikari, a quien el corazón le latía increíblemente rápido. Tras unos segundos, Hikari volvió a besar a Akari. Era un beso suave, pero ligeramente más fuerte que el primero, atreviéndose Hikari a mover un poco sus labios sobre los de Akari y no solo a juntaros y mantenerlos quietos. Además, la chica tomó algo de confianza como para apoyar su mano en el hombro de Akari, la cual también movió ligeramente los labios.
Tras separarse, las dos chicas se volvieron a mirar respirando agitadamente. Hikari, que estaba bastante excitada, se envalentonó y volvió a besar a Akari con más fuerza que antes, además acariciándole la mejilla con la otra mano. Akari, que aunque era mayor que Hikari era mucho más inocente que ella, por imitación decidió hacer también lo mismo, acariciando la mejilla de Hikari y también un poco el pelo de esta. Aquello tomó por sorpresa a la chica, excitándola demasiado, por lo que tuvo que separarse por no poder soportar tanto placer.
Hikari, que estaba completamente ruborizada, respiraba rápida y agitadamente, y el corazón le latía con tanta fuerza que creía que se le iba a salir de su pecho. Akari, aunque también estaba nerviosa, no lo estaba tanto como Hikari, y poco a poco iba recuperando su ritmo de respiración normal, cosa que a Hikari le tomó un poco más.
–¿Y… ¿Y bien? ¿Q-Qué tal? – Preguntó aún nerviosa.
–M. No ha sido… Tan malo como recordaba…
Aquello esperanzó a Hikari.
–E-Entonces… ¿P-Podemos hacerlo otras veces más adelante?
Akari asintió.
–Sí… Pero mejor esperemos un tiempo antes de volver a hacerlo. – Akari se frotó los labios con la punta de sus dedos. – Esto ha sido… Demasiado estimulante.
Hikari sonrió ligeramente.
–Sí, opino igual. – Las dos chicas sonrieron. – Ne, Akari-senpai. ¿Puedo dormir en tu cama? – Preguntó Hikari con una tierna sonrisa.
–Estará estrecho. – Respondió Akari con la misma sonrisa.
–No me importa.
–Entonces está bien.
Las dos chicas ampliaron su sonrisa. Aquella noche, Akari y Hikari durmieron juntas en la misma cama, con una sonrisa en su rostro y tomadas de la mano. Ambas tuvieron sueños felices esa noche…
Todo lo contrario que Nanami…
