Vale aquí la conti dedicado a todos los que han posteado dándome más ánimos de escribir, un abrazo a todos y aquí el primer final alternativo
~ *Final Alternativo Uno* ~
El sonido de un cascabel, los ojos de Hinata llenos de pánico y Naruto paralizado. Fueros los cuadros de los 2 segundos que pasaron, la peli negra calló a los brazos del rubio con un Kunai en la espalda
- Hinata...- la miró, reaccionó y sacó el kunai de un tirón- ¡Hinata! ¡Mírame!- se sacó la polera y la uso para hacer presión en la herida- Debo llevarte a un hospital, resiste ¡¿Oíste?- saliendo corriendo
- Na-naruto...- llamó
- Dime...- llegando a la entrada del hospital- Una sala ¡Rápido!- dijo a la enfermera
- Enseguida- salió corriendo con la peli negra en brazos siguiendo a la enfermera, la dejaron en camilla y varios médicos llegaron acumulando chakra en sus manos
- El... el be-bebé- comenzando a llorar, la herida estaba curándose, él sostenía su mano
- Estarán bien, los dos- alentó el rubio ya apunto de rozar la impotencia
Los doctores seguían en su trabajo pero ¿Habían oído bien o simplemente imaginaron que la Hyuuga había dicho "bebé"?
- Acabamos- dijo uno de ellos dejando que el rubio volviera a respirar
- ¡Naruto!- grito una kunohichi peli rosa entrando, vio a Hinata reposando en la camilla del hospital- Es verdad- se acercó a la joven, escuchó que había sido herida por parte de algunas personas que habían visto al rubio correr con ella en brazos
- Revísala- ordenó Naruto, ella lo vio y entendió a lo que se refería. Asintió y manos se cubrió de una manta verdosa, lo puso en su vientre y cerro sus ojos jade
- Está bien- le dijo- parece que el Kunai no perforo un lugar clave-
- Quieres decir...- respirar ahora era menos complicada para él
- Que el atacante no fue un ninja- el chico tras pensar un poco salió dejando atrás un "cuídala"
Caminaba por las calles de su aldea, en reconstrucción; La playera y el pantalón anaranjado manchados de carmesí, las personas le preguntaban si ella estaba bien pero él estaba ido
"¿De dónde vino ese maldito kunai?" sin encontrar respuesta fue a la escena del crimen
Ya en el lugar miro por todos lados... vio la maleta de Hinata por unos segundos, después el charco de sangre y el arma que él había arrojado una vez fuera del cuerpo de la peli azul. Lo tomó y se lo llevó consigo a las únicas personas que podrían ayudar
- ¡Kiba!- gritó afuera de una casa
- Si no tienes que gritar- afuera de su puerta- ¿Cómo está Hinata?- sorprendió un poco al chico con esa pregunta, las noticias corrían rápido
- Estable- le enseño el kunai- ¿Quién...?-
Cuando Kiba tomo el arma y al hacerlo paso algo que Naruto no percibió. Un cascabel amarrado al arma
- Ya sé… - susurro Naruto arrebatando el kunai dejando a Kiba solo
- ¿En serio?- lo vio desaparecer entre los árboles dejándolo con la duda, aunque cuando tomo el kunai tenía parte del olor del rubio, la sangre de Hinata y un olor a hierbas
Una mujer sentada en una enorme roca, una rubia de ojos cristalinos, varios moretones cubierta con una manta verde
- Shion- hablaron a sus espaldas
- ¿Naruto?- volteó y el kunai lleno de sangre paso a su lado quedándose en un árbol estancado
- Te la regreso- dijo- ¿Por qué Hinata...?- pregunto conteniendo su enojo
- ¿De qué me hablas?- tomando el kunai, sus intentos de quitarlo del árbol fueron en vano
- No te hagas tonta- se acercó a ella viéndola de frente- Tú casi matas a Hinata...- entre dientes para no decir que casi se iban dos vidas por el caño en frente de sus narices
- No es ve-verdad- miró hacia otro extremo
- ¿Por qué te esfuerzas en negarlo?- tomo y quitó el Kunai, con furia separó el cascabel y casi lo pego a la cara de la rubia- Sabias que vendría en el momento de ver esto- enseñándolo, lo apretó de tal forma que esté se quebró
- No es cierto-
- Shion, sabías el motivo de mi carácter cuando pasamos juntos esa noche, y aun así accediste, te he pedido disculpas y quiero cooperación, Habla- dijo cambiando sus ojos a tono rojo
- No me hagas esto Naruto- la garganta de la rubia se había secado, cosa que no le facilitaba el habla
- ¿Hacer qué?- extrañado por el drama que se estaba formando en el ambiente, diablos, como en esas novelas de ero-sannin o peor aún
- ¡Confesar que lo hice! ¡Si yo quería matarla! ¡Quería verla morir! ¡Porque estoy celosa!- extrañando al rubio- ¡Porque ella tendría lo que yo nunca tendré!-
- ¿Un hijo mío?- sin entender
- Un bebé- susurro quebrando su voz cerrando los ojos liberando lágrimas. El rubio no supo que decir
Mientras que en el hospital la peli azul despertaba
- Sa-Sakura-chan- habló a la mujer peli rosa que estaba viendo la ventana
- Hinata- sonrió acercándose a ella- ¿Te sientes mejor?-
- Si...- contestó en susurro- ¿cómo está mi bebé?- aún no tenía a su precioso bebé, pero lo sentía, sin embargo sentirlo no era suficiente para saber que estaba vivo
- Muy bien, por suerte no daño algún punto importante- dijo Sakura aliviada
- ¿Y Naruto-kun?- preguntó
- ¿"Naruto-kun"?- desde que se enteró de lo que paso en ese armario no le sorprendería que Hinata lo llamara "mal nacido-san", "mujeriego-chan", "ingrato-kun", "mentiroso-sama" y demás variedad, pero Hinata no era como ella, Hinata no se rebajaría a un nivel como el de Ino y el de ella, sonrió complacida de saber que probablemente la Hyuuga siempre ha sido muy madura y muy fuerte
Naruto caminaba por Konoha de regreso al hospital recordando las palabras de Shion
Flash Back
- Lo siento- dijo Naruto bajando la mirada, como aguantar los ojos cargados de dolor de una mujer que desesperadamente anhelaba tener un pequeño bulto en sus brazos, siendo ya imposible
- Está bien, no fuiste tú- camino con una leve curva en sus labios- Pero Hey la vida sigue- sonrió con felicidad de haber sacado la rabia de enterarse de que no podía tener bebés- además... te hice un favor, saluda a Hinata de mi parte- retirándose
"¿Un favor?" pensó
Cuando se perdió de la vista del rubio, Shion comenzó a derramar lágrimas; Su corazón estaba herido, pero aun así mantendría la vista en alto y se aseguraría de no echar su vida por el caño después de tal desgracia
Fin de Flash Back
- ¿Qué habrá querido decir con eso?- cuando entro al cuarto de la peli azul la encontró despierta- he ¿Hinata?-
- Hola Naruto-kun pasa- sonrió de forma amable
- ¿he?- levanto una ceja en signo de confusión
- Revisé su cabeza, está bien- dijo "confundida" Sakura saliendo de la habitación dejando al rubio con todo, no quería involucrarse más en la situación, ya no era parte de su naturaleza, y agradecía a Kami por eso
- ¿Hinata qué...?- una vez que la puerta se cerró camino unos pocos pasos hacía ella
- No me pasa nada- recuperando su actitud de antes- No quiero levantar sospechas ante nadie más- trató de pararse de la camilla
- No puedes- dijo llenado hasta la chica tomando sus hombros obligándola a sentarse- Sé que eres fuerte, eso siempre me ha quedado claro... pero... tú sabes que si...- dudó en sacar el tema a flote- si hubiera estado en mis cinco sentidos ese día... yo... no me habría acostado con Shion... ni tampoco te habría hecho pasar un mal momento- disculparse no era algo que hacía muy a menudo, Shion había entendido... al menos eso creía él, ahora era tiempo de atar otro cabo suelto
- Lo sé, sabía lo que hacías y porqué- admitió- me sentí muy mal por sentirme así- dijo viendo por la ventana, la que estaba cerrada por las cortinas negras, no quería ver afuera sabiendo que habían muchas personas, por eso le había pedido a Sakura cerrarla
- ¿Utilizada?- viendo a otra dirección con vergüenza
- Satisfecha... y una abusiva- Naruto no encontró coherencia en esas palabras
- ¿Abusiva?- no quería pensarlo, pero entendía eso de "satisfecha"... mordió su lengua diciéndose a si mismo que de satisfactorio había sido solo para él
- Entendía lo que mi ser te provocaba y aun así pretendía ser la cenicienta... cuando en realidad era la bruja de Blancanives; Llorando y pensando que era tu culpa pasando a un lado de mí sin siquiera mirarme... pasándome de lista cuando fui a tu departamento hasta que mi juego se volvió en contra mía- sonrió amargamente- Por mucho tiempo me odié, y te odié a ti por satisfacerme un deseo así- quiso apretar sus manos nuevamente contra la sabana como lo había hecho la vez anterior, pero esta vez no quería que Naruto fijara su atención en algo más... solo en ella y en lo que le decía
- ¿A qué te refieres?- se arrinconó a la pared queriendo saber el deseo retorcido del que hablaba la Hyuuga
- Sentirme sometida... toda mi vida me había sentido así con todos... pero jamás me había sentido así contigo... hasta ese día- lo observo sonriendo- Hasta cuando entendí eso... me sentí mejor y ahora que tengo el valor de decírtelo me siento más tranquila, me siento libre- era estúpido, pero esa era su mejor excusa
- Pero yo no me siento así Hinata- confesó Naruto acercando su mano hacía la cabellera corta de Hinata, pero se detuvo a medio camino
- Pero ¿Por qué?- volteó y vio la mano de Naruto cerca de ella, él bajo su palma como si su brazo se hubiera dormido de pronto obligándolo a permanecer en su postura original
- ... tengo pesadillas...- se limito a decir por unos segundos- pesadillas en las que te veo así, sometida cruelmente ante mi... y- no encontró más palabras- viendo ese rostro, ese que me hace sentir tan mal- dijo en tono de repulsión, Hinata soltó una pequeña risa- ¡No es un chiste!- apuntó a la peli negra con el dedo índice molesto como un niño que recibe cacahuates en navidad
Ella tomó la mano de Naruto que hace unos segundos se había acercado a ella, la mantuvo entre sus manos unos segundos y después la puso sobre su mejilla
- Ese es el Naruto-kun que conozco- dijo feliz cerrando los ojos, los dedos del chico acariciaban la mejilla que tenían a su merced- Y ese es el Naruto-kun que amo- confesó sintiendo el calor en sus mejillas, jaló de la muñeca de él aprovechando su distracción/sorpresa obligándolo a pegar labios contra labios, una vez que lo tuvo movió labio inferior de Naruto separándolo de ella por unos segundos- Pero si quieres libarte de esas pesadillas... esté es el momento para recompensarme… podría decirse que así quedamos a mano- dijo esperando alguna señal de él
No se hizo del rogar cuando comenzó a probar el calor de los labios carnosos de la Hyuuga, ella se movió hacía atrás con ayuda de sus pies llevándose al rubio con ella sin soltar su mano para que él no dejara su mejilla. Era una suerte que la pared estuviera pegada a la cama, su espalda toco el frío muro haciéndola estremecerse, usaba una bata como la última vez. Se percató de que Naruto puso la mano libre en su pierna izquierda con intención de levantarla, pero ella no se lo permitió ¿Cómo?
Simple, siendo más rápida quitando sus manos de donde estaban y poniéndolas en la cadera de Naruto
- Hinata- dijo él separándose a recuperar aliento sin saber el plan de ella, solo tenía la sospecha y temía por su orgullo
- Cállate- ordenó con un rubor fuerte- Me la debes ¿recuerdas?- volvió a pegar los labios contra los de él con movimientos más apasionados, las pequeñas manos de ella tomaron la playera de él alzándola tocando al fin el esculpido cuerpo del hokage ¡Era cierto! ¡¿Qué diablos hacía revolcándose con el hokage y el padre de su hijo...? Un minuto... ¿Podía tener relaciones aun estando embarazada?- Naruto-kun no sé si...- habló cuando él bajo por su cuello besándolo, no como la otra vez, si no con más delicadeza y calor
- ¿Cómo?- preguntó respirando lentamente sin entender aún con la cara en el cuello de la chica
- Estoy embarazada... ¿Podemos hacerlo?- insegura se abrazó de él tocando los músculos tan bien tratados de la espalda de Naruto
- Siendo honesto... no tengo la más mínima idea- contestando al abrazo y a la pregunta- Pero... quiero intentarlo...- se sintió mal por decirlo, y si ponía en peligro a las dos vidas que estaban en ese momento entre sus brazos
- ¿seguro?- se separó un poco de él mirándolo- Además esté es un hospital, ¿si Sakura o alguien más viene...?- la timidez y la inseguridad le regresó de golpe al rostro "Perfecto" pensó ella
- entonces aprovechemos el tiempo- besándola con atrevimiento pero con suavidad, está vez no la lastimaría, Hinata se acostó arriba de Naruto sin dejar sus labios. Las manos de él bajaron a las caderas femeninas acariciándolas, se dispuso a bajar más hasta los glúteos de la mujer apretándolos entre sus manos sacándole un suspiro- shhh- dijo mirándola con una sonrisa zorruna- recuerda que estamos en un hospital- le recordó en tono seductor
La luz que pasaba por las cortinas de las ventanas era más escaza pero aún no se encendían las luces de noche por el poco dinero que tenían para arreglarlo, por lo que una enfermera siempre visitaba a los pacientes para dejarles una vela, necesitaban apresurarse
- Na-naruto-kun- suspiraba al momento de que él dejó de acariciarla teniendo la ropa por medio, aprovecho de que las grandes manos bajaron por la bata blanca pasando por las piernas que estaban separadas por sus propias caderas, subieron de nuevo adentrándose en la poca ropa de ella hasta tocar la piel blanquecina de sus piernas y muslos a su favor.
Pero ella no quiso darle el mismo acceso que tuvo antes, antes estaba sentida, dolida por su situación pero ahora estaba lista para la guerra, lo volvió a besar con más determinación
Desabrocho el pantalón del Namikaze, sus piernas abrazaron de modo que cuando bajo tocaron sus sexos sintieron más la necesidad tener el control sobre el otro, el sexo de ella estaba desnuda, sola, ya que le habían quitado toda la ropa como el día de su accidente. Ella lo sintió firme y sonrió en sus adentros puesto que no había dejado de besarlo a pesar de que aire no les quedaba, el rubio no dejó sus caderas por lo que ayudo a Hinata con los movimientos las suyas
Él se levantó quedando sentado, Hinata se mantuvo contra él lo más que pudo, sintiendo que a cada momento su rubio se ponía más tenso
- creo que ya es hora de ponerles las velas a los pacientes- se dijo una enfermera viendo el reloj en la pared, pero subió los hombros con una sonrisa traviesa- Mejor en un rato más- continuo leyendo un libro entre sus manos
- Hina... tú- decía un acalorado rubio manteniendo su cabeza en la almohada bajo él. Mientras que Hinata usaba sus caderas para sentir el ya muy necesitado miembro, Naruto ya estaba completamente desnudo pero ella aún conservaba su bata, muy desarreglaba pero aún la conservaba. Sus caderas se movían pero no estaban unidas
- ¿Puedes esperar más?- le preguntó la joven al chico en un tono infantil
- No- contestó roncamente
- Te quiero, pero dijiste que me recompensarías por la otra vez ¿no?- se mantuvo de rodillas y bajo pasando sus pechos aún con ropa por todo el cuerpo del joven sacando de él un suave gemino- Quiero saber si esto es tan delicioso como Ino dice que es...- mirando el miembro del chico con hambre y malicia, bajo la bata hasta que sus pechos quedarán descubiertos con los pezones rosados ya erectos, antes de que el sometido dijera algo sentía que su sexo era masajeado entre los senos de la mujer y en ocasiones lamido por la lengua caliente de ella- Hinata, para- no quería dejarse llevar, no quería mover las caderas para ayudar a hacer más contacto con la suavidad de sus pechos, no quería poner la manos en la cabeza de Hinata, no quería arrancar la bata que aún llevaba puesta y entrar en ella con todas sus fuerzas... no esperen... eso si quería. Pero lo que no quería era terminar, no fuera de ella, eso era claro
Así que bruscamente tomó los cabellos negros y sintiendo la necesidad de oprimirla a él y domarla; La subió de modo que la tuviera atada de la cintura con sus brazos y sus labios contra los suyos sintiendo un sabor muy diferente pero no le importo, solo dejó que sus labios y su lengua inundara la cavidad de la mujer, sus manos subieron a los hombros de ella, tomando entre sus manos los bordes de esa molesta prenda, en el rudo trayecto la bata se mantuvo ya en sus caderas, Hinata se levantó rompiendo el beso, Naruto la observó.
El cabello azulado desordenado, los ojos entre abiertos puestos en él, el sonrojo en sus mejillas, la saliva escapándose de los lados de sus brillosos labios y el sudor corriendo en todo su cuerpo, hasta en los pechos que subían y bajan de ella se podía ver el sudor haciéndola brillar con la poca luz que había ya; En su intimidad puso percibir lo mojada que estaba ya que estaban haciendo presión mutuamente, como queriendo ver quién pedía unir sus cuerpos primero
Hinata observaba a Naruto, el cabello rubio esparcido por la almohada, algunos mechones pegados a la cara, los labios entre abiertos y sus ojos azules viéndola fijamente, la presión en su sexo que ella misma ejercía sobre él dio un grito mental de desesperación "ya no puedo más" se dijo la mujer al notar que él estaba tan necesitado como ella- Naruto-kun...- habló en tono bajo, la sensualidad y la rudeza para ella habían desaparecido, ahora estaba la timidez, no sabía como hacerlo, no sabía como... se sentía como una niña de 14 años en su primera experiencia con su profesor en el aula. Pareció que él entendió el mensaje
"Aún sigue siendo la misma Hinata" pensó el rubio viendo la timidez en los ojos plateados, acerco sus manos y tocó las rojas mejillas "Seré cuidadoso esta vez" se dijo- Ven- sin necesidad de acercarla a él pudo levantarse, gracias a que había hecho abdominales en sus constantes entrenamientos. Hinata lo vio sentarse apoyando su espalda contra la cabecera de la cama, jaló a la Hyuuga a él, las piernas de la chica se separaban cada vez más, él la tomó de la cintura y la hizo bajar con calma hasta que sintió la entrada de la chica aceptándolo "Se siente, tan bien"
Hinata apoyo sus manos en los hombros del rubio cerrando los ojos tocando la frente de él con la suya- Ahh Na-naru ¡naruto-kun!- gimió cuando lo sintió completamente dentro de ella
- ¡Oye Mitsuko!- habló una mujer ya de tercera edad- ¿Esperas el apocalipsis para ir a darles las velas a los enfermos?-
- Pero ya es muy noche Sana-sama- decía la enfermera siguiendo su lectura
- Me da igual, ve a ver a los pacientes entonces- retirándose
- Hmp- soltó irritada para levantarse dejando el libro en una pequeña mesita
- Mmm- pronunciaba Hinata siendo besada por el chico, moviendo sus caderas de arriba abajo, sintiendo que su Naruto tocaba su espalda pasando las maltratadas yemas de los dedos por la cicatriz que causo todo; Siguió avanzando hasta que toparon con la bata, "Esa maldita" se dijo el rubio maldiciendo a la molesta prenda, como pudo la abrió arrojándola al piso, la necesidad de aire se hizo presente soltó los labios femeninos escuchándola gemir como nunca- ¡Naruto-kun! ohh- la besó nuevamente, no podían darse el lujo de despertar a todo el hospital, pero necesitaba escucharla, así que dejó sus labios nuevamente, bajando por el cuello de está mordiéndolo y lamiéndolo- ah Naruto-kun yo jamás... me había... sentido... así... es... increíble- decía entre suspiros con el rubio lamiendo sus endurecidos pezones, atacando a uno y a otro sucesivamente
- Como odio esté lugar- murmuraba la enfermera con una vela en sus manos pasando por los pasillos- No es que quiera dejar sin lugar a los pacientes, pero... ¡¿Por qué a mi me tocó turno nocturno?- se lamentaba con cascadas en los ojos y una aura azul cubriendo su cuerpo- ¡Qué alguien me explique!-
Sintieron que estaban apunto de acabar, pero Hinata se levantó escuchando un "¿Qué...?" por parte del rubio
- Quiero más- murmuró ella- Onegai- se dejó caer tocando el colchón con su espalda, Naruto sonrió. Una posición ya muy conocida pero no dejaría pasar ninguna oportunidad
- Como digas- le dijo al oído acomodándose entre sus piernas, paso las manos por las dos y las entrelazo en su cadera. Sus grandes manos se pegaron en el colchón a cada lado de la cabeza de Hinata entrando de nuevo. Por su parte ella lo abrazo acercándolo cada vez más en cada embestida
"Esto es… hacer el amor" pensaba Hinata en medio de sus gemidos provocados por el rubio a diferencia de Hinata el chico no quiso parar al sentir el clímax. Dejó recuperar aire y después de unos segundos la besó tomando su nuca levantándola. Con mucho esfuerzo bajo a la peli azul del colchón, prácticamente la cargo, hizo que la espalda de Hinata pegara en la pared a lado de su cama, ella pensó que sería igual como la vez anterior, pero no fue así, él le dio vuelta; Ahora sus pechos pegaban contra la pared y su espalda tocaba el torso de él, las sudadas y grandes manos sujetaron su cadera, su miembro toco los muslos de Hinata soltó un suspiro sabiendo lo que pasaría
- No… e-espera- intentó darse la vuelta, y como era de esperar él la detuvo tomando sus manos levantándolos haciendo que la Hyuuga se sintiera nuevamente, indefensa
- Lo siento Hina, pero quiero saber... como- bajo las manos con suavidad pasando por la espalda y caderas, separó los glúteos y de un golpe entró nuevamente. La Hyuuga rasgaba las paredes con sus uñas en cada embestida que recibía gustosa
- ¿No pu-puedes ser ah más ca-cariñoso?- le pregunto cerrando los ojos con fuerza, sintiendo su pecho golpear contra la pared, y aunque no quería admitirlo le gustaba que el joven no tuviera mucha consideración
- Lo siento- dijo con voz arrepentida y sin detenerse sonrió con malicia tapando su rostro con su melena ya mojada por el sudor
La enfermera que ya había acabado de lamentar su suerte...
- Solo falta un último pasillo- dijo la chica- Creo que es la de Hinata-sama- murmuro- Mmm creo que ha de estar muy cansada, mendiga herida que se llevó, y en día de su despedida como kunohichi seguro no fue su día- subiendo por las escaleras
- ¡Naruto-kun ya! ¡Ahhh no puedo!- estaba acostada en el suelo con las piernas en los hombros del rubio que no dejaba de entrar y salir
- Solo... un poco más- gruñía el chico sin detenerse, el interior de ella estaba oprimiéndose y se retorcía bajo él. Como la vez anterior no pudo detenerse, los gemidos de la joven se lo impedían, los ojos plateados cerrados se abrieron un poco al sentir que el tercer clímax los estaba alcanzado, Naruto bajo el ritmo de sus embestidas para aumentar la fuerza. Se aseguro de entrar a lo más profundo de el ser de la peli azul cuando sintió correrse, se dejó caer sobre la chica exhausto, su cabeza topó contra el suelo a un lado de la cabeza de la mujer respirando agitadamente
Las manos de Hinata, las cuales ya estaban rojas por tanto recibir la presión de las uñas, dejaron de oprimirse respirando entrecortadamente, el frío golpeo rápidamente la espalda del Uzumaki... alguien se acercaba
- Maldita sea- dijo el rubio "Y quería otra ronda" abandono la intimidad de la Hyuuga con desgano y bajo las piernas de sus hombros con cuidado
- ¿Qu-é... pa-pasa?- le preguntó la peli azul sin abrir los ojos, tomando una respiración más tranquila. Cuando los abrió, notó a Naruto viendo la puerta molesto; Recordó por un momento a Akamaru ladrándole al cartero por invadir su "propiedad"
- Mmm... Aquí es, la última habitación- abrió la puerta- disculpe Hinata-sama vengo a...-
- ¿si?- preguntaba una adormilada Hinata sacando su cabeza de la sabana con la bata puesta y el cabello ordenado
- veía para preguntarle ¿Si necesitaba algo?- preguntó la enfermera, ella negó con la cabeza
- No gra-gracias- contestó con una sonrisa
- Bien, que tenga buena noche- saliendo y regresando a bajar escaleras
- huff- soplo al ver salir a la enfermera
- Naruto-kun no era necesario que te transformaras en mi- escucho decir de la chica atrás de él completamente desnuda y aún con las mejillas rojas
- ¿tú crees?- le preguntó tomando su forma original, se acostó de lado viéndola, acariciando su cabello llevando entre sus dedos algunos mechones- Descansa- le ordeno
- Mañana... ¿Te habrás ido?- preguntó cerrando los ojos
- Si... no creo que... quieras que se sepa... esto- cerro los ojos azulados también- ¿Mañana te irás de Konoha?-
- Si...- dijo en un suspiro acercándose más a él, Naruto abrió los ojos con calma
- ¿A dónde irás?- tomándola entre sus brazos
- Lejos...- calló dormida al fin, Naruto la miró preocupado. Sabía que no deseaba quedarse en la aldea por diversos motivos y sabía que si su hijo estando dentro de Konoha corría el riesgo de pertenecer a las leyes de los ancianos del clan... por otro lado, él... no quería dejarla ir ¿Por qué? porqué quería convertirla en lo que más había anhelado desde que su cerebro comenzaba a dar los primeros síntomas de vida. Quería se quedará a su lado y formaran una familia ¿Qué podía hacer?
"Un favor" Recordó las palabras de Shion. Ahora lo entendía, cuando ocurrió el ataque Hinata se iba de su lado, pero ahora la tenía entre sus brazos en un hospital y eso significaba que no dormiría hasta encontrar una solución
"Gracias Shion" sonrió cálidamente
- Haaa- bostezó la peli azul cuando se levantó con pesadez, estiro los brazos miró a su alrededor "Como lo esperé" dejó escapar un suspiro- No está...-
- ¿Quién no está?- preguntó Naruto aún lado de ella
- ¡HA!- soltó sorprendida- ¿Qué haces aquí?- preguntó al rubio
- Será mejor que te cubras, a menos que quieras repetir lo de anoche- señalo la parte que no le convenía ver. Hinata tomó las sabanas y se cubrió con ellas
- Alguien puede venir- se dispuso a buscar su bata con la mirada y la vio... en la puerta de su habitación- No es posible- se dijo molesta, y miró al chico culpándolo
- Si tanto la quieres ve por ella- retó con una sonrisa, ahora que lo veía bien, estaba completamente vestido, afuera de las sabanas pero encima de ellas; sentía su azulado cabello más ligero, estaba tan liso como siempre, ¿La había peinado y... ¡No le había puesto algo de ropa?- ¿Qué esperas?-
- Pero... muévete de las...- intentó jalar las sabanas pero él no se movía al contrarió ganaba más terreno a medida que ella jalaba- ¡Naruto!- enojada no pensaba dejarse vencer, las sabanas se le escaparon de las manos y suspiro- Vale… después de dejarme así… ¿Cuál era el siguiente paso?- vio esa ridícula sonrisa en él, esa que mostraba cada vez que hacía una travesura de niño- Ya no eres un pequeño de 12 años Naruto- le dijo- Dame la bata- ordenó
- Si la quieres ve por ella...- con sus ojos señalo la ventana, completamente abierta
- ¡¿Cómo te atreves?- ocultándose abajo de las sabanas- ¡Cierra la ventana!- Naruto reía, ¿Acaso notó que se había puesto tan roja que brillaba como lucecitas navideñas?
- Si la cierro... y te doy la bata...- pausó tomó el hombro de Hinata por encima de la sabana- ¿te quedarías conmigo?- era algo bobo, pero las opciones se le habían acabado, lo supo cuando el cielo cambió de negro a anaranjado
- ¿Por eso lo hiciste?- preguntó ocultándose bajo las sabanas, escondiendo su emoción/enojo
- Créeme, que las posibilidades de mantenerte conmigo dejando esta habitación eran nulas- se justifico jalando la sabana
- No puedo quedarme... no ahora... lo sabes- cuando al fin se vieron tal cual. Naruto no había bajó más la sabana hasta que llegó al cuello de ella
- Tú no...- le dijo- Por eso... yo...-
- ¿Hinata-chan ya está recuperada?- preguntaba Sakura seguida de la enfermera nocturna
- Yo la vi bien ayer, bueno me voy a dormir- bostezando, dejó a Sakura sola y se fue a casa
- Haa- suspiro- bueno- siguió caminando hasta que tocó la puerta, pero nadie contestó- Hinata soy Sakura...- al entrar no vio a nadie, la ventana estaba abierta, la cama tendida y la bata arriba de esta con una nota encima- ¿Y...eso?- tomándola, una sonrisa escapó de sus labios y salió
- Naruto-kun esto es incómodo- dijo Hinata en los brazos de Naruto usando la gabardina negra, solo la gabardina de él, el rubio saltaba por los techos hasta llegar al suyo
- Tranquila ya llegamos- la bajó y abrió la puerta- entra- una vez que ambos estaban adentro de la casa cerraron la puerta- Espera aquí- entrando a otra habitación
- Naruto-kun necesito mi propia ropa... huuuy ya me dio frío- tembló
- Ya sé...- contestó sacando ropa propia en una mano y la maleta que ella en la otra, la que tenía cuando Shion la había atacado- Ten, allá está el baño- señalo otra puerta
- Gracias...- ya se había hecho la idea de que él no durmió la noche pasada
- listo- dijo Naruto, escuchando la regadera, Hinata le había pedido permiso para darse una ducha, el agua seso
- También estoy lista Naruto-kun- dijo Hinata saliendo con su ropa casual ninja y una toalla amarrada a su cabello
- Bien... ¿Te parece desayunar primero?-
- Mmm así que eso dice el dobe- dijo Sasuke después de leer la nota- Si que está loco de atar- dio una sonrisa que hizo sonrojar a Sakura, ella sonreía
"Sakura-chan, sé que serás la primera en leer esta nota, y por ello quiero anunciarte algo:
Dejo el puesto de Hokage y también dejó Konoha, es algo que pensé toda la noche y al fin llegue a una conclusión... seré como siempre has pedido, seré normal... No un ninja renegado ya que no he cometido un crimen, sino un hombre... un hombre común y corriente..."
- Naruto-kun ya está- anunció Hinata
- Si ya voy- echo una última mirada a su antigua casa- Vámonos- cerrando la puerta
"Por favor, aún no le anuncien esto a Hiashi Hyuuga, ¡Si lo hacen los mandaré a volar con un Rasengan!..."
- ¿Estás seguro de hacer esto...?- preguntó Hinata arriba de las caras de los Hokages
- Si...- viendo su propio cabello mecerse con el viendo
"He cometido errores, tantos que no he podido contarlos... pero no quiero cometer uno que me llevará a usar un chaleco de fuerza en un cuarto acolchonado... y ese es perder a mi amada Hinata... A mi familia"
Formó cellos con sus manos y ambos desaparecieron en una nube de humo
"Eso si, extrañará a todos, a Konohamaru, a ti Sakura-chan, Sasuke-teme y hasta a Akamaru..."
- Naru-chan bienvenido- dijo una anciana rana sorprendida- ¿he... disculpe señorita?-
"Me es muy incómodo decir adiós... hehe por lo que esto es solo un descanso para Hina y tal vez también para mi..."
- Lo siento... mi nombre es Hyuuga Hinata- reverenció intimidada, la fémina rana sonrió
- Valla Naru-chan al fin decidiste sentar cabeza- aplaudió Pá arriba de una estatua de rana
- ¡Hola!- el rubio agitó su mano
"No me arrepiento de la decisión que estoy tomando..."
- Buenas tardes señorita- dijo Pá- Mmm y no eres nada fea si me permites decirlo- Hinata soltó una risita con un rubor
- ¡Hey!- interrumpió el rubio con puchero- Má dile algo-
"Por qué sé que es la correcta..."
- Hina-chan ¿Te parece si hacemos la comida en lo que estos dos arreglan el lugar donde vivirán?... me gustaría que se quedarán con Pá y conmigo pero... por lo que veo... alguien más se integrará a la familia- viendo el vientre de la chica, ella sonrió asintiendo; La sorpresa no era tanta "Más sabe el Diablo por viejo que por Diablo". Pá subió al hombro de Naruto y le dio un zape
- Auch- se quejó- ¿Qué...?- viendo a su agresor
- Apuntaste muy alto niño- le dijo viendo a las dos, Má también había subido al hombro de Hinata hablando haciéndola sonrojar y reír
- Si había otra forma de apuntar nunca la he conocido…- caminando a dirección opuesta a la que habían tomando- Y no necesito que me la encelles- le dijo antes de que la vieja rana le hablará
"Hinata merece vivir tranquila... y sé que se leerá egoísta pero creo que yo también lo merezco..."
Paso el tiempo para Konoha y para los futuros padres
- ¡hahaha! No hubieras visto Hina-chan era como jugar "pégale al topo"- reía Pá sentados en la mesa ya de noche- Te divertirás golpeándolo con el sartén, se quita uno el estrés haciendo eso- sonrió
- hahaha buena sugerencia Pá-sama- dijo Hinata bebiendo una taza de té
- Ya no se tiene respeto ¿Verdad?- murmuró enojado Naruto arrinconado en la pared lleno de polvo
"Además de que... muy pronto seré padre..."
- ¿Cuántos meses?- preguntó Pá viendo la ya muy crecida panza de Hinata- han pasado 6 meses desde que llegaron-
- 7 meses- dijeron al unísono, felices al saber que faltaba poco
- Cuidado- dijo Má sombría- Un bebé lo cambia todo...-
"Iremos a un lugar donde podamos estar tranquilos... y en paz, mi última petición y orden como Hokage, es que..."
- ¿De qué forma?- preguntó Naruto
- Ya no tendrán momentos para ustedes, por mucho tiempo- dijo Pá en forma macabra
- ¿De verdad?- dijo aterrada Hinata- Eso es...-
- Algo preocupante- a completo Naruto en el mismo estado
"Sasuke tome mi lugar... y aquí un mensaje para Konohamaru..."
- Aprovecen el tiempo- aconsejaron ambos sabios al mismo tiempo, los chicos salieron en una ráfaga de aire- Buenos chicos-
"Si quieres ser Hokage... tendrás que derrotar a Sasuke, y una vez que lo logres... me tendrás que derrotar a mi... así yo aceptaré que eres el líder de Konoha como tanto solías decir. Que me ganarías y así obtener el titulo... pero ese será otro problema, tendrás que buscarme y si llegas a encontrarme... No habrás la boca.
Atte.: Namikaze Uzumaki Naruto"
- Ten Naruto-kun- dijo Hinata con Naruto acostado en sus piernas, sentada en el pasto apoyada en un árbol sosteniendo una uva. Él abrió la boca y comió la fruta- ¿Sabrosa?-
- Sip- dijo viendo el cielo sintiendo las puntas del cabello de Hinata contra su cara, ahora que lo recordaba, tocó sus hombros y dijo: Necesito un corte- el cabello ya llegaba más abajo de los hombros
- Me gusta como te ves así- elogió la peli negra
- Pues creo que parezco niña- murmuró. Hinata lo acarició y lo tomó del cabello
- ¿Estás osando retar a una mujer embazada?- amenazó la chica
- ¿Yo? No- sonrió intimidado
- Así me gusta- lo dejó y sonrió conteniendo las ganas de reír, vio a su alrededor y todo era iluminado por las estrellas y la luna
- Haaaa- se quejaba Hinata en el suelo sentada apoyándose en la pared de su hogar con el sudor escurriendo por la frente
- ¡diablos Pá y Má aún no regresan!- dijo desesperado el rubio viendo a la chica
- ¡HA!- en sonido del agua se hizo presente- Naruto-kun se rompió la fuente- dijo asustada
- Mierda- murmuró, paso saliva por su garganta
- Naruto-kun... re-recibe al bebé- pidió la joven aruñando el piso- ¡Haa!-
- Hinata, yo no, no sé co-como- sudando frío
- ¡Por favor!- soltó Hinata- Nacerá ahora...- el dolor se hacía cada vez más notorio
- Bien- respiró hondo, tomó las piernas de Hinata y las separó, alzó el vestido que llevaba y le quitó las bragas- ¿Estás lista...?- valla pregunta más absurda, pero para él era necesario saberlo, se quitó la gabardina de siempre y la doblo abajo de las piernas de su esposa
- Si...-
- Bien… una… dos… tres-
Hinata respiró y pujó
- ¡Muévete Pá no llegaremos!- dijo Má completamente molesta seguida de otras ranas
- ¡No fui yo quién que quiso tomar un baño primero...!- grito Pá furioso
- Si como si eso nos hiciera llegar más rápido- dijo otra rana color anaranjado con negro
- ¡HAAA!- gritaba la peli azul ya bañada en sudor
- ¡Vamos Hina el último esfuerzo!- apoyó Naruto, ya había visto la cabeza el bebé salir
- ¡HAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!- el lugar se mantuvo en silencio por unos instantes, pero el llanto de un bebé se hizo presente- ah ho-hola bebé- lo vio envuelto en la gabardina de Naruto en los brazos de su padre
- ¡Es una niña Hina...!- dijo felizmente el Uzumaki, como alguien tan pequeño podía causar una felicidad tan grande- Somos padres de una hermosa niña-
- ¿puedo cargarla...?- él no contestó, pero aún con la sonrisa puso a la pequeña en los brazos de su madre- Lo hiciste bien Naruto-kun-
- Gracias...- las manos del rubio temblaban y sonreía; A pesar de que él no fue quién había parido estaba agotado
- ¡Llegamos!- anunciaron las ranas en el pasillo de la entrada, ambos chicos los vieron casi con sorpresa
Naruto por su parte deseaba hacer estofado de ranas cuando las vio entrar
- Listo Hina-chan- dijo Má llegando con el bebé en sus brazos, arropado y con una manta que Hinata había bordado meses atrás, una color verde- Naru-chan... ¿he? ¿Naru-chan?- viendo a todos lados
- Está dormido- dijo Hinata feliz acostada en la cama con otra ropa señalando al rubio a su lado durmiendo- O desmallado hehe- recibió a la bebé y dio un beso en la frente- ¿Cómo te llamarás...?-
"Mejor la dejo sola" Má sonrió y se retiro a regañar a los vividores que estaban "celebrando" en la sala de los Uzumaki- ¡¿Acaso no pueden callarse...? ¡Compórtense es casa ajena! ¡¿Saben lo que significa "ajena"? ¡Exacto; No es de ustedes!...- y unos cuantos regaños más tarde y en la habitación
- Eres tan linda- decía Hinata juntando su nariz contra la de su pequeña, está se movía recibiendo las caricias de su madre
- Si lo es...- Naruto había abierto los ojos y veía contento la escena de su familia- Igual que su madre...-
- Probablemente su cabello sea rubio- tocando la cabecita de la niña
- A ver- se levantó y vio mejor. No había abierto los ojos estaba dormida- Espero que tenga tus ojos-
Hinata río feliz y se acomodó en el hombro de Naruto
*[ 12 años Después ]*
- ¡Papá! ¡Mamá! Ya llegamos- anunció una niña de doce, cabello rubio largo en dos coletas y un fleco junto con unos ojos perlas y piel clara
- Me alegro Akaira-chan...- dijo Hinata apareciendo en la puerta de su cocina con la ropa mal puesta y un ¿moretón rojo en su cuello?
- ¿Qué cla-clase de a-animal te ataco ma-madre?- preguntó un niño de 10 años atrás de la pequeña, cabello rubio y ojos azules con el tono de piel más oscuro que el de hermana
- Cálmate Horu-chan, el animal al que te refieres es papá- dijo Akaira avanzando seguida de su hermano
- ¿Papá te hizo...?- preguntó preocupado, ¿Su padre se había vuelto un salvaje o qué? Si era sí algunas cosas cambiarían, como por ejemplo: su madre no volvería a estar a solas con su papá mientras él tuviera vivo
- Mamá y Papá trabajan en otro hermanito para nosotros- anunció Akaira sin detenerse subiendo las escaleras
- ¡¿De verdad?- preguntó entusiasmado el rubio. Eso lo cambiaba todo, si era así, entonces los dejaría solos más a menudo, seguro sus padres peleaban contra la "cigüeña" con el objetivo de ganar un bebé, al vez esa ave era tan escurridiza que uno de los fuertes golpes de su padre dio en el cuello de su madre por accidente, jamás le perdonaría eso a la tonta cigüeña, pero se sentía conmovido, todo para que le dieran a él y a su hermana, un pequeño hermano, o hermana. Se pregunto si su padre tenía moretones también, valla que esa cigüeña era dura, dura, dura
- No precisamente- contestó Hinata un poco nerviosa, sus hijos aún eran demasiado pequeños para saber algunas cosas sobre la "vida activa" de Naruto y ella
- ¡Pero quiero un hermanito o hermanita!- dijo con el ánimo bajo, ¿Tan mal les había ido contra esa ave? ¿Tan poderosa era? Eso significaba que tendría problemas para tener un bebé cuando fuera grande
- Pero... - unas manos sujetaron los hombros de la mujer, ella volteó y vio a su marido sonriendo
- Horu tiene razón Hinata...- dijo él con una sonrisa maliciosa
- ¿he?- la Hyuuga alzó una ceja dejando de ver a su esposo sintiendo una gota enorme de sudor pasando por su frente, la sonrisa llena de ilusión de su segundo hijo y las fuertes manos de Naruto sobre ella fueron una fuerza que la impulso a decir- Me hará feliz verte con un hermanito o hermanita menor que tú hijo- dijo con voz cálida y a la vez... con un mensaje para el rubio, él sonrió complacido
- ¡Bien!- saltó de felicidad- Mañana me llevaré a Akaira-one sama para que puedan ganarle a la malvada cigüeña- dijo dejando a sus padres con la interrogante
¿Pelea? ¿La cigüeña? Que bien que su pequeño hijo aún no entendiera las relaciones humanas en su totalidad como su primogénita
~*Termino de Final Alternativo 1*~
Bien aquí se termina el primer final alternativo, aun no termino el segundo, maldita falta de creatividad ¬¬ pero en fin, eso se arreglará ^^
Se despide (por ahora) Naoki-sama!
