2.- AVERIGÜEMOS SI ES AMOR
Gon guardo silencio varios minutos mientras Killua le relataba lo sucedido. Había una revolución de sentimientos en su interior, algunos los reconocía, otros no.
— ¡Pero Killua, tú no puedes salir con nadie!— dijo una vez que el cazador había terminado de hablar — ¡No quiero!— cerró los ojos con fuerza, tenía ganas de llorar.
—Pequeño idiota, el agua caliente te fundió el cerebro ¿no entendiste que tampoco quiero?
—Pero... Aun así vas a tener una cita con ella— su tono era triste.
—Daaah! Para decirle que ya no vamos a salir mas... ¡Y no digas "cita" que me dan escalofríos!
Se quedaron callados un momento. Gon estaba sentado sobre su cama y Killua frente al ordenador viendo a su amigo.
—No entiendo por que te pones así, la vez que saliste con Palm yo no te dije nada.
—Es diferente, tú solo puedes estar conmigo...
Killua vio detenidamente el rostro de Gon.
— ¿Te pasa algo?
— ¿Por?
—Estas actuando aun más extraño.
—Solo, me sentí celoso— alego el pelinegro —Pero pensándolo bien, creo que si es extraño, por ejemplo, lo que paso en el baño... No se por que lo hice.
—Hablando de eso, descubrí algo, acércate— dijo el albino volviéndose hacia el monitor del ordenador, su amigo se sentó a su lado —Estuve investigando en internet eso que dices sentir.
— ¡Ah! ¿Porque no se me ocurrió eso? ¿Y? ¿Que descubriste?
Killua empezó a reír a carcajadas.
— ¿Que?— dijo el pequeño cazador controlando las ganas de reír también.
—En las páginas que vi...— volvió a reír — ¡Es que es muy gracioso!
—Ya dime— le dio un empujón para que parara.
—Según tus síntomas Gon— se aclaró la garganta para parecer serio —Es muy probable... que estés perdidamente enamorado de mí.
Esperó a que su amigo riera pero no lo hizo, parecía estar evaluando el diagnostico.
—Oye oye no estarás…
—Pero eso seria muy raro ¿no?— dijo Gon
— ¡Por supuesto! Somos hombres.
—Pero ¿Y si fuera verdad?
—... Bueno, no debemos confiar en todo lo que dice en internet— lo tranquilizo Killua
— ¿Le preguntamos a Mito-san?
— ¡Idiota! ¿Como crees que le vas a preguntar eso?
—Solo le preguntaría que se siente estar enamorado.
—Ya ¿Crees que ella haya estado enamorada alguna vez?
—No se... ¿Que tal la abuela? Ella se caso con el abuelo...
—Olvídalo Gon, sigamos buscando aquí.
Buscaron en sitios sobre amor y Gon hizo varios test online.
—Primero ¿Te gusta estar conmigo?
— ¡Sip! Mucho
— ¿Eres feliz cuando estamos juntos?
— ¡Claro!
—Veamos... ¿Piensas todo el tiempo en mi y cuando no me ves me extrañas?
—... Hhmm no se como responder esa, siempre estamos juntos.
—Tal vez si no me ves un tiempo y...
— ¡De eso nada! Tú te quedas.
—Entonces, marquemos la respuesta como un "si", siguiente pregunta mmm ¿Sientes mariposas en el estomago?— el cazador de pelo plateado volteo a ver a su amigo esperando respuesta.
—¿Mariposas?
—Supongo que es lo que describes como asfixia.
—Entonces es un "si"
—Ohh mira la siguiente Gon...
— ¿Que pone?
—Dice ¿Sientes que vuelas cuando te besa?
Gon vio los labios de su amigo, solo imaginar en besarlo le producía esas "mariposas" y un rubor en las mejillas.
—Ni lo pienses— dijo Killua al advertir la mirada del chico. —Dejemos esto ya, es muuuuy extraño y los test son como para niñitas.
—Jeje entonces, si yo estoy enamorado de ti Killua. Seria ha lo que le llaman un amor no correspondido ¿cierto?
— ¡No creo que estés enamorado!
—Pero... Todo coincide... Incluso en el baño después de tocarte, mi cuerpo se sintió muy caliente y empecé a toca...
— ¡Basta Gon!— interrumpió Killua avergonzado. — ¿Tienes que decir siempre lo que piensas?
—...Si... Si no ¿como lo sabrías?
—Idiota, hay cosas que solo tú deberías conocer y nadie más.
—... Pero serian secretos y no quiero que los haya entre nosotros ¿Tú los tienes Killua?
—Supongo
—... No es justo ¿Por que no puedo saber todo de ti?
—Pues no se, solo es así.
— ¿Crees que deba guardarme todo lo que siento y no contarte nada?
—Algunas cosas
—Pero, yo confió mucho en ti
Killua guardo silencio.
—Me gustaría que tú pudieras hablar conmigo de tooodo lo que quisieras. Yo estaría muy feliz de escucharte... De escuchar todo lo que salga de ti— Gon se levanto y fue a su cama, «Para mi Killua es la persona mas especial» pensaba mientras se metía bajo las sabanas. El albino apago la computadora y se metió en el futon que usaba cada vez que visitaba la casa de su mejor amigo.
— ¿Gon?
— ¿Hm?
—Gracias.
Killua escucho una leve risa en la oscuridad.
— ¿Q-Que?
—Nada, es que habías dicho que no teníamos que darnos las gracias por que somos amigos ¿lo recuerdas?
—Solo por esta vez— «Nunca nadie me había dicho que estarían felices de escucharme, gracias» —Me gusta escuchar todo lo que dices Gon.
Esta vez la risa de Killua se oyó en la habitación.
— ¿Que?
—Puedo escuchar los latidos de tu corazón hasta aquí idiota.
Gon sintió arder el rostro y respiro profundo varias veces para disminuir su ritmo cardiaco.
—Tal vez si estoy enamorado...
—Mmmmmh
— ¿Te sentirías incómodo de estar conmigo?
—Dicen que el amor es el mismo sentimiento que la amistad, solo que mas intenso y pasional. Así que supongo que todo será igual.
Ambos se quedaron callados, escuchando los sonidos de la noche.
—Killua
—Hm
— ¿Puedo ir a dormir contigo?
—No cabemos los dos
—Entonces ven a la cama
— ¿Para que?
—Quiero sentirte cerca
— ¡Ja! Eso fue muy extraño
—Por favor— su tono suplicante hizo ceder a Killua, que subió a la cama.
—Solo no intentes nada raro.
El menor de los cazadores durmió tranquilamente embriagado por el calor y el aroma de Killua, pero despertó en la madrugada al sentir la respiración de su amigo. Observo el rostro del albino iluminado por la poca luz que entraba por la ventana, dormía profundamente. Sus cabellos plateados despedían un olor maravilloso.
«Quiero besarlo» se acerco lentamente a los labios de su amigo, deseoso de poder tocarlos con los suyos. El corazón le latía tan fuerte que temió despertarlo.
A solo milímetros de conseguir su objetivo, unos ojos azules y cristalinos como el mar lo observaban.
—Idiota ¿que pretendes?
—Pues iba a besarte ¿ya estabas despierto?
—Gon, pasamos un entrenamiento para estar siempre atentos a nuestro alrededor aun dormidos.
—Aaahhhh cierto— el pelinegro poso la cabeza en el pecho de Killua —Pero tengo muchas ganas de besarte.
Killua se sentó dejando caer a Gon sobre la cama.
—Parece que no lo entiendes.
— ¿Hm? ¿El que?
—Gon, el problema es que soy un chico, es raro que quieras besarme.
—No creo que sea raro porque eres mi mejor amigo— dijo sentándose frente a Killua
—Mmm supongo que no pero...
— ¿Entonces?
—No se Gon, nunca he besado a nadie.
—Solo cierra los ojos.
El Zoldyck obedeció, se sentía un poco nervioso, después de todo era su primer beso... Y además con un chico.
Gon se acerco y toco suavemente los labios del albino con lo suyos, lo beso suavemente a pesar de la excitación que sentía, pero no obtuvo respuesta.
Killua abrió lentamente los ojos.
— ¿Estas satisfecho?
—No realmente, intentémoslo de nuevo— esta vez el pelinegro tomó de la barbilla a su amigo y lo besó con mas pasión obligándolo a entreabrir los labios. Killua abrió los ojos en el instante que sintió la lengua de Gon buscando la suya al tiempo que masajeaba sus labios « ¿Se supone que debo hacer lo mismo?» Dudaba mientras sus labios estaban fundidos.
Gon por su parte, quería devorarlo, sentía una extraña desesperación, no quería dejarlo ir. La boca de Killua era tan dulce, suave y tibia, que podía besarlo eternamente. No le respondía del todo, pero dejaba que hiciera cuanto quisiera. Lo abrazó por el cuello, dejándose caer de espalda sobre la cama con el cuerpo de su amigo encima, sin separar sus labios. Paso su mano entre el suave cabello plateado mientras que con la otra le acariciaba la espalda. Killua se aparto de inmediato...
—E-es suficiente— dijo mientras tomaba el aire que necesitaba.
—Sentí que volaba...— dijo Gon cubriéndose la cara con las manos —Killua es tan obvio ahora, que me siento estúpido por no haberme dado cuenta antes— se incorporo —Estoy enamorado de ti.
El cazador de pelo plateado miraba los ojos destellantes de Gon reflejando la escasa luz de la ventana, hablaba en serio.
—Se que no sientes lo mismo, pero voy a esforzarme para que te enamores de mi— dicho eso se abalanzó de nuevo para atrapar los labios de su amigo entre los suyos, que esta vez si lo correspondió, haciendo que aun mas mariposas se soltaran en su interior y un deseo infinito se apoderara de su cuerpo. Dejo salir un leve gemido cuando libero los labios del ojiazul.
—Me besaste— dijo el pelinegro
—Eso era lo que querías ¿cierto?
—Sip ¿vas a hacer lo que yo quiera?
—Gon... Siempre hacemos lo que tú quieres.
—Bien, dime que quieres que haga y lo hare.
— ¿Que tal si te duermes?
—Heee ¡ahora mi corazón late a mil a causa de tus besos! No puedo dormir
—Idi... Tú... N-No digas ese tipo de cosas
— ¿Puedo besarte mas? Eres delicioso— el albino se sonrojo ante el comentario —Debe ser por todos lo dulces que comes— se acerco una vez mas a Killua y lo beso, le gustaba saborearlo. Lo abrazó y lo giro hacia si, era excitante tenerlo sobre su cuerpo. El beso subió de intensidad, el peliplata había aprendido rápido lo que le gustaba a Gon y sin saber porque metió la mano bajo su playera para acariciar su piel, el pelinegro gimió ante el contacto, la mano de Killua parecía quemarlo. El ojiazul había tomado el control de la situación y Gon dejo caer los brazos en la cama, mientras su amigo seguía arriba, besándolo con violencia y cubriéndolo de caricias.
El albino abandonó los labios de Gon para besarle el cuello, los hombros, no le quito la playera, solo se la subió para poder lamer sus pezones, dibujando pequeños círculos con la lengua.
La respiración de Gon era agitada, no había imaginado que Killua lo fuera aceptar, las mariposas seguían ahí revoloteando en su estomago. Podía morir de amor de un momento a otro...
—Killua...—el chico detuvo sus besos y apoyo su frente en la de Gon, que le dio un largo beso en los labios. Quería agradecerle toda la felicidad que le brindaba, tenia que hacerlo sentir tan bien como él se sentía. Acarició su pecho y bajo lentamente a su abdomen, dudo un poco pero continuó hasta meter la mano bajo el bóxer, otra vez lo tocaba, era diferente, mas grande, caliente y palpitante. Killua terminó el beso y trato de sacar la mano del cazador de su bóxer.
—Gon, vamos a parar...— dijo el peliplata
—No quiero, es divertido ¿no te gusta?— siguió moviendo su mano de arriba a abajo, sus dedos se estaban humedeciendo —Hice esto hace rato en el baño ¿se siente genial no?
—E-Espe... Espera— una vez mas intentó huir de su amigo y cayo de espalda a la cama, Gon se subió sobre él, bajándole un poco el bóxer, para liberar completamente el miembro que había estado tocando, por fin lo veía. Killua acostado semidesnudo parecía tan indefenso que casi hizo que Gon llegara a un orgasmo visual. Se quito el short y la playera que traía y volvió a sentarse sobre el peliplata, pene con pene, de diferentes tamaños, de tonalidades distintas, pero los dos rígidos y vibrantes. El pequeño cazador los tomó a ambos, los acaricio por igual con leves movimientos de cadera para aumentar la fricción. El placer se reflejaba en sus rostros, era la primera vez que hacían algo así, era la primera experiencia sexual de ambos.
Killua unió una de sus manos a las caricias, ahora se masturbaban a diferentes ritmos. El pelinegro sintió que se iba a un lugar muy lejano, la mano y el miembro de su compañero cazador le brindaban un placer increíble, sus testículos chocando con el movimiento pélvico, todo, todo era nuevo, los movimientos se hicieron mas violentos, perdían el control. Esa explosión interior se acercaba, Killua la sintió también, pero él sabía controlarse, sabia que no podían hacer ruido, Gon jadeaba y gemía levemente, de no haber sido por el ojiazul habría gritado. Killua como si supiera lo que estaba por venir le cerro la boca con un beso cuando sus penes empezaron a soltar los líquidos propios del orgasmo, que caían calientes, abundantes sobre sus manos y dorsos sin poderlos detener, provocándoles un placer tan intenso, casi doloroso. Ahogaron los gemidos en ese beso, hasta que salió la última gota.
Gon tenía los ojos fuertemente cerrados y el corazón desbocado. El placer se disipaba y se dió cuenta que apenas tenia fuerza para mantener el beso. Cuando Killua liberó sus labios se dejó caer sobre el colchón, nunca se había sentido tan débil. El peliplata se quedo sentado y se acomodo el bóxer, pasó la lengua por sus labios, estaban pulposos y sensibles por tantos besos. Miro a Gon, tendido, desnudo, recuperándose con gotas de semen en el pecho. Entonces se dio cuenta que él también tenia y su mano estaba llena. Busco un pañuelo desechable en su mochila, se limpio perfectamente y tomo otro.
—Gon— el aludido se sentó de inmediato, aun tenia las mejillas rojas. Killua le seco el semen del pecho —Ahora la mano— el pelinegro se percató que tenia los dedos cubiertos.
— ¿Es tuyo o mío?— la pregunta sorprendió al albino, solo Gon podria preguntar algo así sin inmutarse.
— ¡Y-yo que se!— respondió avergonzado
El pequeño cazador siguió viendo su mano, tratando de descifrar a quien pertenecía el fluido. Se llevo un dedo a la boca y lo saco totalmente limpio. Killua vio la escena atónito, también esa idea había pasado por su mente.
—Es tuyo, sabe tan dulce como tú.
Fin
