Capitulo 6 Sentimientos dolorosos

En ese momento los niños cansados de jugar le dijeron a Marian

- ¿Nos podrías contar una história?

- Una história? mmm... les gustaría que les recitará un poema que me gusta mucho? Es mi favorito…es de Pablo Neruda un poeta chileno, el más grande poeta del siglo XX según Gabriel García Márquez. Forma parte de un libro con varios poemas títulado "Veinte poemas de amor y una canción desesperada", todos son muy hermosos. Pero en cuanto acabe a cenar y a dormir que ya se es de noche ¿de acuerdo?.

- Siiiiiiiiiiiii dijeron a la vez Toya, Miaka y You.

- Y a usted también le gustaría escucharlo? Señor Byakuya?, dijo Marian.

- Sí, sí por supuesto, pero llámeme simplemente Byakuya, no hace falta tanta formalidad..

- Bueno se títula "Puedo escribir los versos más tristes esta noche" y dice así:

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Escribir, por ejemplo: "La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos."

El viento de la noche gira en el cielo y canta.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.

En las noches como esta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.

Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.

Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.

Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche esta estrellada y ella no está conmigo.

Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.

La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.

De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.

Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.

Porque en noches como esta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.

Aunque este sea el ultimo dolor que ella me causa,
y estos sean los últimos versos que yo le escribo.

- Los tres niños dijeron a la vez es muy bonito Marian.

Byakuya se encontraba con la cabeza agachada, realmente ese poema le había tocado de forma profunda el corazón, recitado con esa dulce voz que Marian tenía, unas finas lágrimas se deslizaban por su rostro intentando ser disimuladas, en su mente el recuerdo doloroso de Hisana su difunta esposa se hizo presente.

- Marian noto la tristeza en el gesto de Byakuya, se levanto todo lo rápido que su pie le permitió y se disculpo; lo... lo siento no quería causarte ningún dolor o tristeza, lo siento muchísimo dijo des de lo más profundo de su corazón. Ohhh que culpable me siento... susurró. Marian les dijo a los niños que cogieran la comida de la mochila, se taparan con la toalla ya seca y cenaran debajo del árbol; los niños asintieron. Así Byakuya y ella estarían más separados de los niños y podrían hablar tranquilamente- pensó para sí misma.

- ¿Se encuentra bien Byakuya? -le dijo con voz triste y temblorosa, acercándole un pañuelo de papel. Byakuya antes de levantar la cabeza se limpio rápidamente las lágrimas con sus finos dedos, respiro hondo y levanto la mirada, para encontrarse con unos grandes ojos castaños casi negros a punto de llorar…

- Marian susurró Byakuya al ver la cara de tristeza y culpabilidad que mostraban los ojos de la joven.

-¿Sí?

- Gracias por el pañuelo dijo cogiéndolo. Ahora será mejor que me vaya, dijo mientras se levantaba…

- ¿Pero por qué? ¿Volveré a verle? - le preguntó Marian con mucha tristeza al ver que el muchacho se disponía a irse de esa manera tan deprimida…

- No lo sé, quizá si…

- Es que…me gustó mucho tu compañía, Byakuya. Por favor perdóname no era mi intención hacerte sentir mal… lo siento alcanzo a decir mientras Byakuya se alejaba.

Ohhh pobre Marian... Byakuya parece haberle afectado mucho este poema... bueno... veremos que pasa en el siguiente capítulo! Gracias a todos por leer y por los rewiews!