Capitulo 11 ¿Recuperación?

Al llegar al cuarto escuadrón Byakuya preguntó por la capitana Unohana. Le acompañaron hasta donde se encontraba, seguía curando y limpiando las heridas de Marian. Byakuya le preguntó:

- ¿Como está?

- Ya está estable y fuera de peligro… ahora solo falta saber cuándo despertará, pueden ser días, semanas e incluso meses… ahora regresar de la muerte solo depende de ella.

- Entiendo… muchas gracias Unohana -dijo Byakuya, mientras cogía entre sus manos la mano de Marian.

- De nada, te dejaré unos minutos a solas con ella -le dijo Unohana.

- Gracias… Miro a Marian y acarició su rostro y le dijo, por favor vuelve a mí, no me dejes por favor, no ahora que te he encontrado… Byakuya se acercó a su rostro, le dio un dulce beso en los labios… y salió de la habitación diciéndole: vendré todos los días que pueda a verte y se fue a su mansión.

Allí estaban esperándole Rukia, Ukitake y Senbonzakura para saber cómo estaba la joven. Byakuya les explico que estaba estable, pero que no se sabía cuánto tardaría en despertar… según Unohana podrían pasar días, semanas e incluso meses… dijo con tristeza.

- Todos asintieron también con tristeza.

Durante varias semanas la visitó cada tarde, y cada día le cogía una mano y le daba un beso en los labios, lo único que había notado en ella, era mover con dificultad la mano que él tenía cogida. La había visitado Ukitake, Rukia, Senbonzakura e incluso Renji que se había enterado por casualidad, cuando oyó a Rukia y Ukitake-taicho hablar del tema. Pero al cabo de tres meses abrió los ojos con dificultad.

- Unohana la vió despertar, y le preguntó cómo se encontraba, la reviso a ver si todo en ella estaba bien, y envió a Hanataro a decirle a Byakuya que al fin había despertado.

- Marian dijo que se encontraba bien… pero que notaba muy cansado y pesado su cuerpo y que se encontraba exhausta…

- Unohana le dijo que era normal, llevaba mucho tiempo sin moverse y se debía a eso su agotamiento.

- Gracias… susurró Marian.

En ese momento entró Byakuya a la habitación algo agitado, nada más se había enterado por medio de Hanataro se había dirigido al cuarto escuadrón. Unohana se retiró para dejarles algo de privacidad.

Byakuya se acercó a Marian y le dijo:

- Mi princesa ¿Cómo te sientes?... dijo mientras se sentaba a su lado… me tenías tan preocupado dijo escapándosele lágrimas de los ojos…

- Estoy bien mi luz, dijo aguantando las lágrimas en sus ojos por verlo de nuevo… solo algo cansada y exhausta, siento que me pesa mucho el cuerpo…

- Te amo tanto… dijo Byakuya pensaba que iba a morirme en estos tres meses de espera…

- Marian sonrió levemente y le dijo: yo también te amo, cuando te vi herido y vi que podía perderte… me enloquecí… no podría vivir sin ti, ya no… te necesito a mi lado… siempre sentí que estabas cerca de mí, y en ese mundo oscuro tu siempre fuiste mi luz y mi camino… Marian estiro con dificultad la mano y le secó las lágrimas… no llores por favor, ya estoy aquí… a tu lado… y si tu quieres no pienso marcharme nunca más…

- Byakuya sonrió y unas lágrimas volvieron a asomarse por sus ojos… pero esta vez de alivio y felicidad… Mi princesa no te vayas nunca de mi lado, no lo soportaría… acarició sus mejillas ahora llenas de lágrimas y la besó dulcemente… Ha venido gente que quiere verte, conocerte y saber como estas, no temas todos son amigos o familia...

Entraron a la habitación Ukitake, Senbonzakura, Unohana, Rukia y Renji…

Marian vio alguna cara conocida. Todos la saludaron y Byakuya le explico: Rukia es mi hermana menor y es la teniente de Ukitake-taicho, Renji es mi teniente, Ukitake es el capitán del decimotercer escuadrón, Unohana es la capitana del cuarto escuadrón, es quién te ha curado y cuidado, y es donde te encuentras ahora, y Senbonzakura es mi zampakotou; todos hemos estado muy preocupados por ti.

- Encantada de conocerlos a todos dijo Marian con una gran sonrisa. Lamento haberos preocupado y dado tantos quebraderos de cabeza.

- Nos alegramos que te encuentres bien Marian -dijo Rukia, ya pensaba que me iba a quedar sin cuñada y hermana menor…

- Byakuya y Marian se miraron sonrojados.

- Los demás simplemente rieron.

Mientras Marian se encontraba aún en cama recuperando fuerzas… ya que solo la dejaban caminar un poco por el jardín cuando Byakuya o Rukia la visitaban, para vigilar que no se cayera por su debilidad… Rukia y Marian se habían hecho grandes amigas…

Entonces hubo una reunión de capitanes para ver que hacían con la joven cuando se recuperase. El capitán general Yamamoto pensaba que lo mejor era que volviera al Distrito de Rukongai sin ese brazalete que era de donde provenían sus poderes, Ukitake y Unohana creían que lo mejor era que se quedará en el Seireitei ya que tenía poderes y había demostrado gran valor y preocupación por los demás, Hytsugaya que había estado en la batalla creía, que había salvado a gran parte de almas humanas y shinigamis y que merecía quedarse allí, Mayuri creía que lo mejor era que se quedará en su laboratorio para estudiarla, investigarla y saber de donde provenían sus poderes, ella podía ser peligrosa; los demás no opinaron… y finalmente Byakuya habló nadie iba a cogerla para estudiarla eso era cruel y totalmente fuera de lugar, ella no era un enemigo, había salvado a mucha gente, además ella le había salvado la vida casi dando la suya a cambio y se lo debía, estaba dispuesto a aceptarla en su casa y a cuidarla si era necesario…

Después de deliberar un poco sobre las distintas opiniones el capitán general Yamamoto aceptó la propuesta de Byakuya, no sin antes una vez acabada la reunión y a solas con el capitán Kuchiki enterarse que más razones había detrás de todo lo que había dicho, por que aquellas palabras no eran normales en él… Byakuya le confesó que la amaba y que pensaba hacer todo lo posible por casarse con ella. Al capitán general Yamamoto ya le cuadró todo, y dijo:

- Está bien, pero esa joven estará bajo tu responsabilidad Kuchiki-taicho…

- Sí señor… y abandonó el cuartel general.

Byakuya se dirigió a ver a su amada y la encontró intentando ponerse de pie ella sola, agarrándose a la cama pero cayó al suelo… Byakuya la riño y le dijo:

- Pero qué haces aún no puedes levantarte sola… mientras la levantaba del suelo.

- Quería probar si podía aguantarme de pie y caminar sola… además estoy muy aburrida aquí necesito pasear y respirar aire puro…

- Te entiendo pero aún no puedes… Pídemelo y yo te acompañaré a dar un paseo por el jardín.

- ¡Ay sí, eso me gustaría mucho! - Pues venga vamos… Ya en el jardín… Marian le preguntó:

- Oye Byakuya, ¿encontraste a los pequeños?

Byakuya temía esa pregunta, porque sabía que iba a hacerla sentir mal… por el cariño que había cogido a esos pequeños huérfanos, pero le fue sincero…

- Bueno… los busqué pero… solo encontré trozos de sus ropas… dijo con tristeza.

Marian no puedo evitar ponerse a llorar desconsoladamente, se había encariñado mucho con los tres pequeños, se abrazó fuertemente a Byakuya hundiendo su cabeza entre su ropa.

Byakuya solo pudo abrazarla con fuerza reconfortándola, y acariciar su cabeza… intentando que se desahogara y se tranquilizara. Al rato Marian levanto su cabeza para mirar a Byakuya, que la miraba con cara de tristeza, y le dijo mientras sus lágrimas seguían cayendo por su rostro:

- Byakuya por favor no me dejes sola, no quiero perder a nadie más…

Byakuya le contestó:

- No pienso moverme de tu lado, no pienso permitir que te sientas sola nunca más.

- Muchas gracias… mi luz.

- De nada… mi princesa.

Después del paseo, la dejó en su cuarto y le dijo que cuando se recuperará un poco más se la llevaría a vivir a su mansión… Marian se alegro mucho, por fin iba a poder pasar más tiempo con él… Se despidieron con un beso. Al rato entró Unohana con la cena. Marian le pidió un papel y un bolígrafo y le escribió una canción a Byakuya…

Para Byakuya con todo mi amor, canción de Sin bandera

"Y LLEGASTE TÚ"

Yo solía pensar que sabía quién eras tú
no sabía que dentro de ti yo iba encontrar la luz
no sabía que existía un mundo así
no sabía que podía ser tan feliz
Y la vida pasaba de largo vacía sin emoción
no había nada flotando en el aire abrazándome el corazón
y llegaste tú y el mundo me abrazo
y llegaste tú y el mundo se paro

Y llegaste tú y me sorprendió
el poder que había en este amor
y llegaste tú una bendición
aún recuerdo el momento en que todo cambió
y llegaste tú y me sorprendió
el poder que hay en este amor
y llegaste tú, una bendición
aún recuerdo cuando llegaste tú

Hoy que estoy en tus brazos recuerdo mi soledad
y me río pensando en las veces que yo te dejé pasar
y llegaste tú y el mundo me abrazó
y llegaste tú y el mundo se paró

Y llegaste tú y me sorprendió
el poder que había en este amor
y llegaste tú una bendición
aún recuerdo el momento en que todo cambió
y llegaste tú y me sorprendió
el poder que hay en este amor
y llegaste tú, una bendición
aún recuerdo cuando llegaste tú

Te quiero Byakuya

Marian

Cuando entro Hanataro a retirarle la bandeja de la cena. Le pidió si podía llevarle a Byakuya esa carta… y él accedió.

Byakuya se volvió a emocionar al leer la carta de su amada… y no pudo esperar al día siguiente para verla, se dirigía hacía el cuarto escuadrón… Pensaba para sí mismo lo sentimental, dulce, tierna, cariñosa y hermosa que era y además con un gran corazón repleto de amor hacía él… no podía pedir nada más esa joven era todo lo que podía desear, era hermosa y buena en todos los sentidos…

Se había quedado dormida, Byakuya abrió la puerta con mucho sigilo para no hacer ruido… y se le acercó, la vio ahí dormida, iluminada con la tenue luz de la luna, con su cabello estirado por la almohada, aún se veía más hermosa; se parecía a la primera vez que la había visto de cerca debajo de ese enorme árbol… se acercó y la besó… Marian se despertó al notar esos cálidos labios encima de los suyos… Byakuya le dio las gracias por la carta y le dijo: ¿Por qué eres tan perfecta y bella?; es una canción preciosa, pero tu aún eres más hermosa…

Marian dijo: -Es lo que siento y quiero hacerte saber en todo momento lo que siento por ti… Sentí la necesidad de decirte te quiero, y lo hice de esa manera… un día si quieres te la cantaré…

- Me encantaría- dijo Byakuya…

Estuvieron juntos un rato, mirándose y besándose… después Byakuya se fue para dejarla descansar.

Pasaron semanas mientras Marian se recuperaba, en sus largos paseos se confesaron muchas situaciones de sus pasados, Byakuya le explico la pérdida de Hisana y su gran soledad y dolor después de perderla. Marian por otro lado le explico, dejando a Byakuya enfurecido y enrabiado por todo lo que había sufrido Marian, sus malas experiencias con los hombres… le explico que había tenido varias parejas pero fueron de mal en peor, el primero la golpeaba, el segundo la maltrataba sicológicamente y la humillaba aunque hubiese gente delante y el último se había acostado con su amiga… todo eso se lo explicaba con mucha tristeza en su rostro… pero de repente dijo:

- Pero a pesar de todo eso… nunca trate de hacerle pagar por el dolor que había pasado a la siguiente persona que aparecía en mi vida… ahora ya sé lo que quiero o no quiero que tener a mi lado… Dicen que lo que no te mata te hace más fuerte… mis amigos me decían que se aprovechaban de mí porque era buena persona y daba todo a cambio de nada… pero bueno eso ya está en el pasado… Además me hace muy feliz tener a alguien como tú a mi lado, poder hablar de todo y no tener que esconder nada.

Byakuya le dijo:

- Lamento que hayas tenido que sufrir tanto por esos desgraciados… pero ya nadie te va a volver a hacer daño, no mientras yo esté aquí mi princesa.

- Gracias - dijo Marian mientras le abrazaba.

Que bonita canción... menos mal que Marian se recuperó... ¿que pasará?