Capitulo 15 Deseo

Después Marian le confesó que tenía muchas dudas y preguntas… Byakuya le dijo que preguntara sin temor… mientras pasaba su brazo por encima de los hombros de

Marian, y ella comenzó a hablar: Bueno es que al no ser de aquí, todo es muy diferente y… y no sé si mí comportamiento es considerado correcto y adecuado en cada momento, no sé si estoy ofendiendo a alguien de tu familia con alguna cosa que esté haciendo, ni sé si puedo vestir así o he de vestir diferente, no sé si he de aprender vuestras costumbres o no y tampoco sé cómo aprenderlas; no sé como vestiremos en nuestra boda porque allí se viste de manera diferente que aquí...

Byakuya tengo miedo… tengo miedo de no ser lo suficientemente buena para ti y tu familia… De donde vengo todo funciona diferente a aquí y… y me siento algo perdida, por lo que se espera de mí, ni siquiera sé si tengo poderes realmente o no, ni cómo usarlos… Quiero hacer todo lo correcto para que tú, Rukia y el consejo de ancianos estén contentos conmigo, y no puedan tener quejas de mí…

Cuando acabó dejo escapar un suspiro de preocupación… seguro que tuviste muchos problemas por mí culpa, para que los ancianos de la familia me aceptaran ¿cierto?...

A Byakuya se le escapó una pequeña sonrisa, por la cara de preocupación y confusión de Marian y le dijo:

- Princesa no te agobies, lo de los ancianos ya está hecho y arreglado y no estás ofendiendo a nadie... Todo eso de las costumbres te lo enseñaremos a poco a poco… y por supuesto que no tienes ningún comportamiento inadecuado en ninguna situación. Respecto a la ropa estaría bien que pudieses vestir de las dos maneras, con tu estilo y el nuestro; no quiero que cambies toda tu forma de vestir porqué aquí se vista de otra manera… has de ser tú misma… respecto a los poderes ya lo averiguaremos eso les hará felices a los ancianos, el saber que tenemos a alguien tan poderosa entre nosotros -dijo guiñándole un ojo-. Aunque quizá alegraríamos un poco a los ancianos del consejo de la familia Kuchiki si en nuestra boda vistiésemos con las tradiciones de aquí, si te parece bien…

- Gracias cariño… por todas tus palabras de apoyo y comprensión… dijo sonrojada… Me parece bien y totalmente comprensible lo de la ropa para el día de nuestra boda…

-Eh… mi vida… quería preguntarte algo más… pero no sé cómo decirlo sin que suene fuerte o fuera de lugar -dijo Marian completamente ruborizada, avergonzada y con la cabeza ligeramente cabizbaja…

Byakuya que la estaba mirando… se dió cuenta de su sonrojo y vergüenza… y le dijo:

- Dime princesa… ¿qué pasa? Con algo de curiosidad por sus palabras y gestos…

- Bueno verás… no quiero incomodarte… pero es que… no sé cómo funciona aquí… eh… el… tema de dormir juntos y todo eso… no es que quiera dormir o hacer cosas contigo… bueno sí, sí quiero para que nos vamos a engañar… te amo y es inevitable pensar en compartir cosas íntimas contigo… ainnssss suspiró…pero es que no sé aquí cuando es ese momento... y claro de dónde vengo no hace falta estar casado para dormir o tener relaciones con la pareja, pero yo aquí no sé cómo funciona… - dijo finalmente sin levantar la cabeza del suelo, completamente llena de vergüenza.

- Byakuya mientras la escuchaba se iba sonrojando más… le estaba preguntando cuando podían dormir juntos… y le estaba diciendo que ella quería hacer el amor con él… pensaba para sí mismo, poniéndose cada vez más rojo, de repente estaba sintiendo su cuerpo empezar a desprender calor… creo que me está subiendo la temperatura corporal… se dijo mientras seguía pensando para él mismo… Pero esos pensamientos fueron interrumpidos por Marian que dijo:

- No me da miedo ni vergüenza, admitir que te deseo locamente desde lo más profundo de mi alma, de mi mente y de mi cuerpo… todas las mañanas desde que vivo en vuestra casa me despierto abrazando la almohada… siempre soñando con que te abrazo a ti durante toda la noche… dijo tímidamente… Byakuya se sorprendió por tal confesión… le deseaba… nadie le había dicho algo así tan directamente… finalmente atinó a decir:

- Marian yo a ti… también te deseo muchísimo y ojalá pudiera dormir contigo desde hoy todas las noches… no es que esté prohibido, pero creo que sería más correcto que esperásemos e intentemos aguantar y mantener las formas en ese aspecto hasta que nos casemos… porque si no… creo que como te pruebe… seré yo quien pierda el norte y cualquier control de mí mismo desaparecerá completamente… por qué no podré parar de hacerte el amor constantemente y a todas horas…

- Ahora era Marian, quién levantó su mirada aún más sonrojada, encontrándose con la de él, igual de sonrojado que ella… Él también le estaba diciendo que la deseaba con todo su alma… y Marian le dijo: Está bien Byakuya esperaremos a que nos casemos, si crees que es lo correcto y lo mejor para nosotros. Te amo muchísimo!

- Y yo a ti Marian…

Se acercaron lentamente el uno al otro y unieron sus labios, bailando al unísono con sus lenguas y movimientos… los dos desprendían mucho calor, deseo, atracción y amor en ese beso que se estaba volviendo más y más apasionado… se habían dejado llevar y estaban abrazados, Byakuya tenía una de sus manos presionando el cuello de Marian contra su boca y Marian enredaba los dedos de una de sus manos en el cabello de Byakuya… pronto se separaron respirando entrecortadamente, completamente sonrojados por el calor que sentían recorrer sus cuerpos… estaban muy excitados de eso no había duda, en los ojos de ambos se podía leer claramente el deseo que sentían el uno por el otro, de ser un solo cuerpo, de devorarse como animales salvajes, de entregarse al otro completamente… Se volvieron a besar y cuando ambos se separaron de nuevo por la falta de aire… Marian entrecortadamente dijo:

- Será mejor que paremos, por qué como sigamos así perderé el control y acabaré devorándote como una leona cazando a su presa… será mejor que me vaya a duchar con agua fría antes de irme a dormir… noto mi cuerpo hirviendo de calor y de deseo… por ti… Byakuya me haces perder la razón solo con tocarme…

- Byakuya estaba sonrojado y muy sorprendido por los comentarios de Marian… aunque había que reconocer que le encantaba que los hiciera… eso aún le provocaba más deseo por ella, al saber que todos esos sentimientos eran mutuos… y le dijo:

- Marian no eres la única que se siente así, mi bestia interior esta rugiendo por hacerte mía, por devorarte y hacerte el amor de manera totalmente descontrolada…me has robado todo el sentido común que me quedaba… creo que yo también me tendré que duchar con agua fría para calmar todos mis instinto devoradores… Marian dijo con picardía, mientras caminaban para entrar a la mansión:

- ¿Nos duchamos juntos?, al ver la cara de Byakuya devorándola con la mirada le dijo: era broma, era broma no me mires así que pierdo el control Byakuya…

- No me tientes más Marian… que como me deje llevar… vas a suplicarme que pare de hacerte el amor de tanto placer que voy a darte…

Marian dijo con un tono muy sensual:

- Haber si vas a ser tú quién suplique que pare… se acercó a él antes de que entraran a la mansión, le beso, mordiéndole y pasando su lengua suavemente por el labio inferior… y se fue con una pequeña risita, girándose levemente con una mirada llena de picardía, para mirar a Byakuya…

- Byakuya estaba totalmente paralizado por lo que Marian le acababa de hacer, mirándola fijamente, repasando con sus ojos cada parte de ese cuerpo que le hacía enloquecer y latir el corazón de forma totalmente descontrolada… y tenía que reconocer que le estaba costando mucho contenerse, mantener la compostura en la medida de lo posible y no ir tras ella… cuando pudo moverse y parecía que había recobrado el control de sí mismo, se dirigió hacia ella para desearle las buenas noches.

- Buenas noches mi princesa -dijo dándole un beso…intentando actuar de forma normal y controlada…

- Buenas noches mi luz -dijo Marian devolviéndole el beso… yo voy a ducharme, ¿dónde estaba el baño que no lo recuerdo?

- Byakuya le explicó donde estaba porque la mansión era muy grande… y le explicó como volver a su cuarto después…

Ambos se fueron cada uno para una dirección… Byakuya se fue pensando en lo último que le había hecho Marian, eso había sido increíble… casi perdió el control de sí mismo… si volvía a hacerlo sería el fin… Byakuya al final se dijo a sí mismo: voy a ducharme con agua bien fría cuando llegue al baño privado que hay en mí cuarto, o moriré de excitación y deseo por Marian…

Ohhhhhhhh momentazo... estaban tan ansiosos... se sentía tanto deseo entre ellos... ya podrían haber tirado la casa por la ventana y haberse entregado el uno al otro... que pasará ahora? No olviden dejar reviews y muchas gracias de nuevo por leer!

Ah! y no olviden leer el siguiente capítulo, pasará algo esperado en la história...