Capitulo 16 Algo llamado amor

Marian se encontraba duchándose, con agua más bien fría… pensando en Byakuya, en todo lo que le hacía sentir solo con sus besos, abrazos y caricias, solo con eso la dejaba como un flan… Byakuya era todo dulzura y amor… jamás pensó que podía ser así la primera vez que lo vió… se lavó el cabello, se lo desenredo con su mascarilla favorita, la que olía a fresa… y se enjabonó el cuerpo imaginándose que era Byakuya quién rozaba con sus manos llenas de jabón su piel… lo deseaba tanto… solo con mirarle ya se perdía en esos profundos y hermosos ojos grises… era el hombre de su vida no había duda…

Salió de la ducha y vió que con las prisas por ducharse, no había cogido el pijama y no podía ir a buscarlo alguien la podía ver… y Rukia se había ido después de la cena de celebración por qué tenía vigilancia a las afueras de la Sociedad de Almas… aunque ella sería el menor de sus problemas, al revés ella podría ayudarla… Se enrolló una toalla en el pelo, y con la otra toalla se la puso por encima de sus pechos, (como cuando te la pones atada en uno de los lados que queda como un palabra de honor, supongo que ya me entendéis), aunque era bastante corta, y se le ajustaba quizá demasiado al cuerpo… pero al menos podría salir del baño e ir a su habitación para cambiarse. Con una de sus manos sostenía la toalla por miedo a que se le cayera…

Una vez fuera del baño, pensó en cómo le había explicado Byakuya el camino para volver a su cuarto… o no! Lo había olvidado y ahora que iba a hacer… empezó a caminar, bueno no puede ser tan complicado pensaba la encontraré y ya está… al rato se sentía que estaba en un laberinto y no conseguía regresar ni al baño, ni a su habitación… y claro no podía estar abriendo todas las puertas comprobándolas lo consideraba una falta de respeto… no se oía ni un solo ruido… y solo habia pequeñas lamparitas que apenas iluminaban… entonces empezó a llamar a Baykuya continuamente sin levantar mucho la voz…

Por otro lado, Baykuya salía de la ducha, algo más tranquilo y con su entrepierna algo más relajada… se puso el pantalón de dormir y cuando iba a ponerse la parte de arriba le pareció escuchar su nombre y salió al pasillo intentando seguir esos pequeños susurros… finalmente la encontró al girar una esquina.

Cuando Marian vió una sombra se asustó, y dejo escapar un pequeño grito… Pero pronto vió quien era…

Marian le dijo:

- Menos mal que te encuentro Byakuya me perdí y no encontraba el camino para ir a mi cuarto. Se sonrojo cuando vió todo su torso desnudo… ¿Byakuya?

Byakuya se había quedado paralizado, ni siquiera pestañeaba, cuando ella había gritado sin querer, se le cayó la toalla del pelo y al levantar un poco los brazos -para taparse la boca del susto-, la toalla se estaba deslizando por su cuerpo hacía el suelo… dejando visible todo su cuerpo, y muy sonrojado pero sin quitar su mirada de Marian dijo:

- Aún eres más hermosa si es que eso es posible, eres perfecta, mi diosa ha bajado de su paraíso… dijo tragando saliva… Ahora mismo tengo envidia de tu pelo, que tiene la suerte de rozar tu piel y tengo envidia de las gotas de agua que se deslizan recorriendo todo ese maravilloso cuerpo, tan sumamente apetitoso, sexy, sensual, con las formas y medidas adecuadas…

Marian se sonrojo muchísimo al darse cuenta de a qué se refería, agarró corriendo la toalla, se puso de espaldas a él y se volvió a colocar la toalla… y dijo:

- Lo siento me perdí, y me asuste al no encontrar el camino, solo se me ocurrió llamarte para que me acompañaras a mi cuarto… no quiero que pienses que he venido a tentarte ni nada de eso, esperaremos como dijimos…

Marian miró su torso desnudo, bien formado, fuerte, con sus músculos bien marcados, y se le escapó… decir: estás muy pero que muy sexy Byakuya… mmm… estás para comerte… susurró mordiéndose el labio inferior, que previamente se había humedecido con la punta de su lengua… conteniendo su deseo de nuevo…

Byakuya volviendo al mundo real… -no sabía exactamente a donde le había llevado su imaginación-, se miró y se sonrojó un poco al ver qué él también llevaba su torso desnudo. Y aún se ruborizó más por las palabras sexy y estás para comerte que le había hecho Marian, sin olvidar como se mordió el labio inferior… perdición al recordar que algo así se lo había hecho a él antes de despedirse… Ya se sentía fuera de control… ver ese gesto de nuevo significo la liberación de su bestia interior… y le dijo:

- Quiero que seas mía… enloqueceré como siga sin tenerte entre mis brazos…

Marian movió su cabeza, para quitar esas ideas de su mente… y dijo:

- No… no debemos Byakuya… tenemos que parar con estos jueguecitos de palabras… si no, no podremos seguir conteniéndonos…

-Ya no quiero, ni puedo contenerme Marian… te deseo demasiado -dijo Byakuya con una mirada llena de lujuria y pasión...

Marian intentó romper el hielo de nuevo, repitiéndole las palabras de que, le explicase como llegar a su habitación… por que como Byakuya la acompañase… eso podía acabar al fin con lo que no debían hacer, aún… aunque ambos deseaban que pasase… y las palabras que Byakuya le acababa de decir no ayudaban en nada… ese deseo de tenerle estaba apareciendo de nuevo en ella… otra vez ese deseo… cuanto más se lo negaban, más querían hacerlo…

Byakuya estaba totalmente perplejo por semejante diosa que iba a tener como esposa en una semana aproximadamente…

Marian se acercó a Byakuya ya que parecía estar completamente ido por sus pensamientos e imaginaciones… cuando estuvo en frente de él, movió su mano de arriba abajo, llamándole por su nombre… De repente volvió al mundo, y le dijo:

-¿Sí, decías?

Marian le dijo: - Que sí puedes explicarme cómo llegar a mi habitación… por qué si no voy, voy a caer en una tentación llamada Byakuya… y no debemos… aún -repitió intentando controlar sus instintos de ella misma y de Byakuya-… aunque eso era prácticamente imposible...

Byakuya le contestó: -no, no puedo… ni quiero que te vayas… la rodeó con sus fuertes brazos, la atrajo hacía él y la beso apasionadamente…

Marian ya no podía contenerse, controlarse y seguir evitando ese deseo y pasión por más tiempo… lo deseaba con todo tu ser y se dejo llevar por ese beso apasionado, colocando sus brazos alrededor de su cuello… cuando se separaron sólo unos segundos por la falta de aire, Marian le dijo:

- Byakuya dijimos… que sería mejor… esperar a estar casados… y si no lo evitamos ahora… respiró entrecortadamente… no podré contenerme por más tiempo…

- Ya es tarde para contenerse Marian… no te contengas más… entreguémonos el uno al otro ahora… por favor… no más espera o moriré de deseo por ti… y tu por mí…

Esas fueron casi las últimas palabras de ambos…

La respuesta de Marian, fue empezar a devorar los labios de Byakuya, abrazándolo fuertemente y arrimándose lo más que pudo a él susurrándole: Te amo mi capitán shinigami!

Byakuya enloqueció por como su diosa se estaba entregando a él… le correspondió el beso, colocando una de sus manos en su cintura y la otra sujetaba el cuello de Marian presionándola contra su boca… se estremeció al sentir como Marian mordió y lamió su labio inferior de nuevo… y seguidamente adentró su lengua en su boca, bailando al unísono, moviéndose por conseguir el control de ese beso…

Byakuya la aprisionó contra la pared mientras seguían luchando por el control de ese beso… dejando escapar un leve gemido y su nombre en un susurró: -Byakuya… por parte de Marian.

Byakuya acariciaba su mejilla sonrojada y cuando su respiración se lo permitió susurró:

-Te amo mi diosa y me estas… enloqueciendo… dijo respirando agitadamente…

- Podría decir… lo mismo… mi capitán! -dijo Marian totalmente agitada… volviéndole a lamer y a morder con suavidad el labio inferior, dejando escapar un fuerte gemido por parte de Byakuya…

La béstia dentro de Byakuya rugió ferozmente y comenzó a devorar su boca de nuevo, bajo su boca hacía su cuello y se paró lamiéndolo, besándolo y mordiéndolo suavemente pero con mucha pasión, dejando escapar ahora, varios gemidos de la boca de Marian… Bya-ku-ya susurró Marian…

Su nombre se escuchaba tan maravillosamente bien, saliendo de los gemidos de su Marian… pensaba Byakuya.

La abrazó y acariciando suavemente sus piernas le ayudó a subirlas hasta su cintura ella le rodeó con sus piernas, quedando muy arrimados; totalmente encajados a la perfección…

Byakuya se la llevó a su cuarto, utilizando su paso flash, aún con Marian rodeándole la cintura con sus piernas, cerró la puerta con el pestillo… la volvió a apoyar contra la pared y retomó sus besos en su boca, su cuello, y lamió el lóbulo de su oreja dejando a Marian escuchar la respiración agitada de Byakuya… como respuesta ella gimió de nuevo… él bajo su boca hacía su escote y allí se paró dándole besos…

La llevó hacía su cama, la estiró y se colocó a su lado… volvió a besarla con mucha más pasión en los labios, Byakuya acariciaba su pierna por debajo de la toalla, deleitándose con la suavidad de su piel y ese olor a fresas tan sumamente agradable y apetitoso… desatando pequeños gemidos por su parte… mientras no dejaba de besarla…

Marian aún se estaba excitando más con las caricias que Byakuya le hacía… pronto Byakuya fue liberando el cuerpo de su amada diosa, de la molesta toalla, con suavidad… revelando ese hermoso cuerpo totalmente desnudo, ese cuerpo que hasta una diosa podría envidiarla…

- Eres más que hermosa susurró Byakuya… mientras contemplaba su cuerpo...

- A lo que Marian contestó en un susurró: y tú… tú eres fascinante mi capitán…

Byakuya beso de nuevo sus labios, su cuello, y su escote, mientras lo hacía, una de sus manos llegó al fin a sus pechos, lo acaricio y masajeo con suavidad, y su boca fue bajando hasta colocarse encima de uno de ellos, y se deleito lamiéndolo y besando su pezón; primero un pecho y luego el otro… Marian gemía fuertemente… a Byakuya le embriagaba esa dulce melodía que salía de los gemidos de su diosa… y ver cómo ligeramente se retorcía entre las sábanas…

Marian pudo decir entre gemidos y suspiros: -Es… es injusto que solo tú… puedas recorrer mi cuerpo… dijo entrecortadamente con una mirada sensual y llena de pasión.

Mientras Byakuya continuaba deslizando su mano libre por la silueta y el cuerpo de Marian.

Al rato, Marian recostó a Byakuya con suavidad... empezó a acariciar su torso musculado suavemente… mientras le besaba apasionadamente, adentrando su lengua en su boca… después fue besando toda la línea de su mandíbula, lamió su cuello con suavidad, y el lóbulo de su oreja lentamente… Byakuya gimió… Marian siguió bajando, besando ahora todo su torso desnudo mientras lo seguía acariciando… mientras él acariciaba su cabello y su cabeza… dejando escapar pequeños suspiros de placer… Marian fue deslizándose muy sensualmente hacía abajo y con suavidad le liberó de los pantalones y de sus boxers… con una naturalidad que jamás Byakuya había visto…

Ahora Marian, era la que se deleitaba mirando el cuerpo totalmente desnudo, musculado y su miembro totalmente erecto de Byakuya y le susurró:

-Tu maravilloso cuerpo no tendría nada que envidiarle a una escultura griega… mi shinigami… dijo mientras se sentaba encima de él y le volvía a lamer y a morder el labio inferior…

Byakuya gemía con cada caricia, beso, o cada vez que pasaba su lengua por su torso desnudo…

Marian acarició sus piernas musculadas, y con suavidad acarició su miembro… provocando que Byakuya se estremeciera… pronto cogió su miembro con cuidado y comenzó a mover su mano de arriba abajo lentamente… Byakuya gemía y suspiraba con fuerza…

Marian que estaba sentada encima de él, dejo de mover su mano y colocándose encima de su miembro, fue dejándose caer suavemente… ambos gimieron cuando el miembro de Byakuya entro profundamente en ella… Marian empezó a mover sus caderas muy sensualmente, provocando que fuertes gemidos de ambos salieran de sus bocas…

Byakuya miraba sus suaves y sensuales movimientos de cadera, su cuerpo enrojecido por la pasión del momento, y la pequeña capa de sudor que hacía que su cuerpo brillará como el de una diosa… al rato se incorporó un poco, quedando ambos sentados, y comenzó a acariciar su espalda, su cintura, sus glúteos… lamió su cuello, sus pechos… mientras los fuertes gemidos y suspiros continuaban… Marian no dejaba de moverse… y empezaba a hacerlo algo más rápido… enredó sus manos en el cabello negro como el carbón de Byakuya y acercándose a su oído le susurró entrecortadamente:

- De donde yo vengo… -dijo respirando agitadamente-… los dos miembros de la pareja…mandan y dan placer… no solo lo da el hombre…, después de decir esto volvió a devorar su boca dejando traspasar pequeños gemidos de Byakuya a causa de ese beso y ese movimiento totalmente indescriptible…

Byakuya empezaba a sentir que llegaba a su clímax, pero no quería aún… quería seguir disfrutando de su diosa un poco más… A sí que, con un rápido movimiento, Marian quedo debajo de Byakuya… muy sorprendida frente a la atenta mirada que Byakuya le hacía, una mirada llena de picardía y deseo… él salió suavemente de ella, para dejar descansar un poco a su miembro de esa gran agitación y deseo de estallar… quedándose encima de ella, volvió a besarla y acariciando su cuerpo, se dirigió con una de sus manos a la zona íntima de Marian, zona que estaba muy humedecida por la excitación que sentía, allí se paro y con sus dedos empezó a rozarlos contra su clítoris… rápida y lentamente, para luego volver a hacerlo rápido…

Marian agarraba las sábanas con sus manos fuertemente, retorciéndose de placer… y gimiendo fuertemente, susurraba su nombre: -Bya-ku-ya, Bya-ku-ya… cada vez se sentía más y más humedecida, Byakuya adentró un par de dedos en Marian y empezó a moverlos entrando y saliendo de ella… Marian se estremecía de placer, arqueaba la espalda, y empezó a respirar cada vez más rápido… cuando ya estaba alcanzando el clímax Byakuya se detuvo…

Se colocó cómodamente entre sus piernas… y Marian rodeó su cintura con sus piernas y se volvió a adentrar en ella… gimiendo ferozmente, Marian volvió a arquear la espalda… completamente descontrolada, mientras Byakuya la embestía rápido y lentamente para que el placer durará más… se las ingenio para poder acariciar su clítoris a la vez, provocando cada vez más gemidos de placer por parte de los dos y cada vez más fuertes…

Ambos ya estaban al límite y Byakuya aceleró su movimiento, y sus caricias en la zona íntima de Marian… en unas embestidas más ambos gimieron fuertemente, gritando el nombre del otro… llegando juntos al esperado y ansiado orgasmo…

Byakuya sintió como su semen entró en ella y Marian notó como explotaba el líquido blancuzco caliente dentro de ella…, y como ese orgasmo a ambos, aún les recorría el cuerpo entero.

Baykuya, la beso dulcemente y se dejo caer encima de ella… ahora sus cuerpos tenían una pequeña capa de sudor… y ambos respiraban con dificultad y de manera agitada… Marian soltó sus piernas de alrededor de su cintura… y Byakuya salió de ella lentamente, tumbándose a su lado… Marian le abrazó… y ambos hablaron:

- Marian esto fue increíble… eres increíble, todo en ti es amor y pasión…eres una droga para mí… -dijo Byakuya... con la respiración entrecortada…

-Byakuya eres… eres fascinante, apasionado y enloquecedor… ha sido maravilloso… - le contestó Marian con respiración agitada…

Byakuya pensaba para sí mismo: que su futura esposa no solo era buena en muchas cosas, sino que era una diosa en la cama… como había podido pasar tantos años sin sentir eso… ahora era adicto a una droga llamada Marian… y solo ella conocía el antídoto… Nunca, había sentido a ese nivel tanto deseo, lujuria y pasión al mismo tiempo por alguien… y había sido increíble… maravilloso…

Rompiendo sus pensamientos Marian le dijo:

- Mi capitán ¿en qué piensas? -con una sonrisa traviesa…

- ¿Eh?… en lo increíble que ha sido y en todo lo que me has hecho sentir Marian -dijo Byakuya… con una mirada llena de dulzura y amor…

- Sí, ha sido maravilloso, más que maravilloso… ha sido increíble… pero ahora… suspiró… muy a mi pesar debería ir a dormir a mi habitación ¿no? -dijo Marian con algo de tristeza en su voz…

- Ni hablar, tú te quedas aquí conmigo… -dijo Byakuya.

- ¡Ohhh mi luz eso que dices me hace inmensamente feliz!… como ansiaba poder dormir a tu lado… dijo Marian…

- Yo también lo ansiaba, mi princesa… -dijo Byakuya cogiendo la sábana y tapándose los dos… se besaron dulcemente y se dijeron:

-Buenas noches, mi princesa... Aishiteru.

-Buenas noches, mi luz... Te quiero.

Y se durmieron abrazados… no sin que antes, ambos pensaran en todo lo que habían compartido esa noche… algo llamado amor…

Uoooooooohhhhhhhh llegó el momento tan esperado y ansiado por todos! Espero lo hallan disfrutado, me ha gustado mucho como ha quedado! No olviden reviews! Y gracias por leer!