Capitulo 19 La boda

Los dos días siguientes, fueron para ultimar detalles, como acabar de decidir el peinado, las últimas pruebas del vestido…

Marian estaba muy nerviosa, el día de la boda ya había llegado. Rukia y Unohana estaban muy emocionadas. La ayudaron a ponerse el kimono, era de color lila, con pequeñas flores de cerezo dibujadas, el obi era de color rosáceo como las flores del kimono. Llevaba unos pendientes y una gargantilla muy fina y elegante. Por supuesto no podía faltar su brazalete que era el único recuerdo de su familia; apenas iba maquillada, se veía muy natural. En el cabello, llevaba un recogido alto para estilizar su rostro, con pequeños bucles cayendo por encima de sus mejillas…

Alguien llamó a la puerta, Rukia y Unohana preguntaron:

- ¿Sí? ¿Quién es?.

- Soy Renji, ¿puedo pasar?.

- Claro -dijo Marian.

- Allí fuera…. tienes un hombre… nerviosísimo Marian… dijo Renji, hablando entrecortadamente al ver lo hermosa que estaba Marian.

-¿Cómo estoy Renji? -preguntó Marian.

- Marian estás… estás preciosa… cuando te vea Byakuya… le va a dar algo, -dijo Renji.

- ¿Tú crees? -dijo Marian muy sonrojada…

- Por supuesto, que estás preciosa Marian. ¡Qué feliz estoy por vosotros dos! -dijo Rukia.

- Yo estoy super feliz, aunque tengo algo de envidia sana -dijo Unohana con una gran sonrisa.

Marian salió de la habitación con una gran sonrisa, caminando con cuidado por esos zapatos. Ukitake-taicho la estaba esperando para acompañarla al templo… le ofreció su brazo y Marian alegremente lo aceptó. Ukitake le dijo con una enorme sonrisa:

- Estás preciosa Marian… cuando te vea Byakuya…

- Marian le devolvió la sonrisa, estaba nerviosa pero inmensamente feliz.

Byakuya fue acompaño al templo por Rukia, que miraba a su nii-sama con gran felicidad. Esperaron allí.

Marian pasado unos minutos, apareció del brazo de Ukitake y detrás de ellos se iban Unohana y Renji con los anillos.

Estaba todo el Seiretei, los ancianos del clan Kuchiki, el capitán general Yamamoto, los capitanes y los tenientes de los trece escuadrones… y todos los invitados de las familias nobles. Todos comentaban lo hermosa que estaba la novia... y lo bonito que era su kimono.

Byakuya tragó saliva, estaba muy nervioso. Cuando vió aparecer a Marian, se quedó anonadado, estaba impresionante, estaba extremadamente hermosa... Ukitake-taicho le felicitó, y dejó a Marian a su lado. Ambos se miraron. Byakuya besó la mejilla de Marian y le susurró:

- Estás más que preciosa, mi princesa.

- Tú estás impresionante, mi capitán.

La ceremonia, transcurrió correctamente, bebieron los tres sakes, se pusieron los anillos que Unohana y Renji les dieron, y una vez casados se besaron apasionadamente.

Todos gritaban: ¡viva los novios!.

Marian se abrazó al brazo, de su ya marido… los dos estaban muy felices, alegres y recibían muchísimas felicitaciones por parte de los invitados.

Marian pidió la palabra al acabar la ceremonia. Byakuya la miraba asombrado, ¿qué quería hacer? -se preguntó a sí mismo.

Ella quería leerle a su ya marido, un poema. Todos los invitados la miraron y guardaron silencio mientras Marian sacaba una hoja de papel y empezaba a recitarlo:

Poema de: Alain (con algún que otro cambio)

Me enamore de ti, por tu corazón,
porque él sabe que te amo y que te quiero.

Me enamore de ti, por tu experiencia,
porque a pesar de mi corta edad,
sabes rellenar los huecos que la vida me ha puesto,
y eso en realidad me emociona.

Me enamore de ti, por los cautivos besos,
por abrazar la vida a cada noche, a cada día.

Me enamore de ti, por tu forma de ser, por cuidarme y protegerme cada día.

Me enamore de ti, porque tu corazón, toco con suavidad el mío… me lo robaste, para ahora formar parte del tuyo.

Es verdad me enamore de ti, por eso te entrego mi vida, ahora y para siempre...

Te quiero Byakuya.

Gracias por ser la luz que ilumina y guía mi camino .

Todos los invitados, se pusieron de pie, empezaron a aplaudir, Rukia y Unohana estaban secándose las lágrimas. Ukitake y Renji se habían emocionado… y Byakuya no era una excepción, estaba intentando reprimir las lágrimas. Miró a Marian, la abrazó fuertemente la besó demostrándole todo su amor en ese beso… y le susurró bajito:

- Eres… eres un sueño mi Marian… la mujer que siempre soñé tener a mi lado…

- Marian sonrió, lo abrazó fuerte, y le susurró un te quiero…

Los invitados se fueron al restaurante, dejando algo de privacidad a la pareja, dónde se iba a celebrar el convite.

Más tarde, entró la pareja después de haberse hecho las fotos como recuerdo de su boda.

Al cabo de un par de horas, Marian besó a su marido, y se retiró para ponerse su vestido para la fiesta, se llevó a Rukia para que la ayudase a cambiarse… a la media hora apareció… con su precioso vestido de color azul eléctrico.

Byakuya la miraba de arriba a abajo, totalmente asombrado, estaba preciosa, impresionante con ese vestido, enseñando gran parte de su espalda con esa forma en V, con el escote perfecto, dejaba al descubierto sus firmes piernas tapadas ahora con unas medias finas de color crema… los zapatos eran negros y altos; y aún la estilizaban más… el vestido se le ajustaba al cuerpo perfectamente…

Todos los invitados la miraban boquiabiertos, estaba hermosa, elegante, perfecta…

Byakuya se le acercó, la rodeó por la cintura y le susurró en el oído:

- Mi princesa, estás impresionante… tendré que esforzarme mucho para no secuestrarte durante la fiesta y hacerte mía… mi diosa…

Marian totalmente sonrojada, le dijo:

- Esta noche, tengo una sorpresa que espero que te guste no, lo siguiente, mi capitán… -dijo besándolo y sin que nadie la viera lamió y mordió el labio inferior de Byakya suavemente…

Byakuya tuvo que reprimir un suave gemido, que hubiera salido de su garganta si no hubiesen estado rodeados por todos los invitados.

Bailaron juntos esa noche casi durante toda la fiesta, y después bailaron con otros invitados… Marian se divertía muchísimo, bailaba animadamente con Rukia, Yachiru, Unohana, Renji, Ukitake, Hisagi, Kira… entre muchos otros. Todos los invitados se divertían muchísimo.

Byakuya optó por descansar un poco mientras hablaba animadamente con otros invitados… sin dejar de mirar lo bien que lucía y lo feliz que se veía a Marian… no dejaba de sonreír, de reír y de disfrutar…

Al cabo de un rato Marian se acercó a Byakuya lentamente, el movimiento de su cuerpo al caminar… era tan sumamente sensual… toda ella era perfecta, cada movimiento de sus piernas era elegante, la curvatura de su cintura y de sus caderas le provocaban tener que tragar saliva y controlar sus instintos devoradores… simplemente estaba impresionante…

Marian rodeó su cuello con sus brazos y le dijo:

- Te amo cariño, más que a nada en el mundo.

- Y yo te amo a ti, más que a mí mismo -dijo Byakuya.

- ¿Bailamos juntos mi capitán?.

- Por supuesto mi princesa.

Bailaron juntos las últimas canciones de su boda, mientras se abrazaban y se besaban.

La fiesta terminó, todos los invitados agradecieron a la pareja el haber sido invitados, se lo habían pasado estupendamente mientras se marchaban.

Pronto se quedaron solos y ambos se fueron abrazados, hacía la mansión…

Ohhhhhhhhhh ya se han casado al fin... que bonito... ahora les espera la noche de bodas...jejeje