Capitulo 21 Un bebé
Byakuya y Marian ya llevaban casados medio año… y cada día eran más felices que el día anterior…
Byakuya estaba preocupado porque Marian llevaba un tiempo que no se encontraba muy bien… se sentía cansada, vomitaba, y sentía el cuerpo algo extraño y hinchado. Además Byakuya sentía crecer cada día más el reiatsu de su esposa, cada día era más fuerte.
Los poderes de Marian procedían de su brazalete… pero desde que no se encontraba bien, su reiatsu aún era más poderoso, desbordante pero a la vez descontrolado y demasiado variable…
Por suerte Marian, había aprendido después de muchas horas de entrenamiento con Byakuya, Renji, Senbonzakura y Rukia a controlar y utilizar sus poderes… ahora Marian sabía que aparecían por querer proteger y ayudar a la gente que amaba y quería…
Al final, Byakuya después de mucho pensarlo, decidió llevarla a ver a Unohana, para ver qué era lo que le podía estar pasando a su esposa.
Unohana la examinó exhaustivamente. La cara de Byakuya, al lado de su esposa era de preocupación… aunque Marian creía saber que era lo que le pasaba, por los síntomas que tenía, y dijo:
- Cariño… estate tranquilo… yo creo… por los síntomas que tengo… que… yo estoy embarazada Byakuya… dijo sonriendo a su esposo.
- ¿Qué?¿Embarazada? -eh… eh…eso sería maravilloso Marian… -dijo con una enorme sonrisa… pero ¿cómo lo sabes? Si Unohana aún esta examinándote…
- No es que haya estado embarazada antes ni mucho menos pero por lo que me contaban mis amigas en el mundo de los vivos, que estaban embarazadas, los síntomas que tengo son los mismos…
Unohana acabó el reconocimiento… y les dijo felizmente:
- Felicidades, Marian tiene razón… ¡van a ser papas!
Byakuya y Marian se miraron con mucha felicidad en sus rostros y ambos colocaron la mano en su vientre.
- Byakuya vamos a ser papas! -dijo Marian con lágrimas de felicidad en sus ojos.
-Siiii Marian! -dijo reprimiendo las lágrimas por la feliz noticia.
Unohana le dijo que estaba de tres meses, y que aún era pronto para saber el sexo del bebé, pero que el embarazado estaba bien… y les explico que ese reiatsu descontrolado que sentían, era el del bebé, que por lo que parecía iba a ser muy fuerte y con una gran cantidad de reiatsu…
- Va a ser tan fuerte, poderoso y honorable como su padre -dijo Marian acariciando su vientre y mirando a Byakuya con una sonrisa.
Byakuya se había quedado sonrojado y le dijo:
- Y va a ser dulce, cariñoso, bueno e increíble como su madre -dijo Byakuya, besando suavemente a su esposa.
- Gracias mi amor -dijo Marian sonrojada.
Después de que Unohana les diera unos cuantos consejos más se fueron a dar la noticia a Rukia, Ukitake-taicho, Renji… y a muchos otros que iban encontrándose de camino a la mansión… Todos se quedaron sorprendidos y felices por la pareja y Rukia no hacía más que saltar y explicárselo a todo el mundo… iba a ser tía… La joven pareja, celebró una fiesta para todo el Seireitei para celebrarlo por todo lo alto…
Pasado un tiempo más, Marian cada vez iba cogiendo más peso, y más a menudo tenía que sentarse a descansar por el peso de la barriga y el dolor de piernas y pies…
Los meses pasaron, fueron de nuevo a ver a Unohana, quién después de volver a examinarla, les dijo:
- Enhorabuena vais a tener un niño y seguro que será precioso!
- Un niño Byakuya! - seguro que será tan guapo como su padre… -dijo Marian tocándose de nuevo la barriga, sonriendo.
Byakuya sonrojado por las palabras de su esposa… contestó con alegría:
- Sí Marian! Será nuestro pequeño Kuchiki, princesa!
- Soy tan feliz mi luz…
- Y yo mi princesa…
- Ahora tendrán que pensar un nombre para el bebé -dijo Unohana, sonriendo.
- Ya sé, cómo me gustaría llamarle, si a Byakuya le parece bien… -dijo Marian.
Byakuya la miraba sorprendido, y dijo:
- ¿Que nombre has pensado Marian?.
- Bueno… había pensado en que podríamos llamarle… Ginrei… como recuerdo a tú abuelo, Byakuya.
- Byakuya estaba atónito por lo que había oído… y cayeron de sus ojos pequeñas lágrimas…
Marian que lo vió le dijo:
- No tiene por que llamarse así… si a ti no te parece bien Byakuya, sólo lo dije por que se cuán importante era tu abuelo para ti… pero… por favor… no… no… llores… me duele mucho verte llorar. Lo siento… Byakuya… perdóname… añadió Marian dejando caer abundantes lágrimas de sus ojos, por hacer sentir mal a su esposo…
Byakuya la miró, volviendo al mundo real y allí la vió llorando… entonces recordó las palabras que Marian habían estado diciendo mientras él estaba en shock… y dijo:
- Lo siento cariño… no… no llores, me encantaría que le llamásemos así… es solo que no me lo esperaba… y me quedé algo sorprendido… perdóname princesa…
- Sí ¿te parece bien de verdad?, si no podemos escoger otro…
- No, me parece perfecto ese… Ginrei Kuchiki… como mi abuelo… eres maravillosa Marian… piensas en todo…
- Bueno, sabía que tú querías y apreciabas mucho a tu abuelo… para mí es una forma de seguir recordando a la gente que te ha cuidado, protegido y querido… además yo al no ser de aquí… tampoco podría elegir un nombre, que fuese considerado normal en la Sociedad de Almas. Aunque si tuviésemos una niña más adelante, me gustaría llamarla Vaitiare , aunque no sé si sonaría muy extraño aquí…
- Dijiste ¿Vai… qué? -dijo Byakuya, al no poder recordarlo…
- Vaitiare, es un nombre hawaiano, y significa "Flor de mar"… me parece un nombre precioso, sobre todo cuando sabes el significado, ¿no os parece? -pregunto Marian.
- Vaitiare… sí, me gusta mucho Marian -dijo Byakuya sonriendo y el significado es muy bonito… además sí más adelante tenemos una niña… como será igual de hermosa que la madre… ese nombre será perfecto.
Marian muy sonrojada dijo:
- Tú… flores de cerezo por tu ataque con la espada… y cuando tengamos una niña Flor de Mar… que bonito… y nuestro pequeñín Ginrei.
- Mmm… es cierto… pues entonces decidido… el bebé se llamará Ginrei y si más adelante tenemos una niña se llamará Vaitiare… -dijo Byakuya sonriendo.
A Unohana le parecieron muy adecuados los dos nombres que habían elegido…
Llegaron a la mansión y se reunieron con Rukia, Renji y Ukitake-taicho para decirles que iban a tener un niño… todos se alegraron y cenaron en la mansión…
Rukia y los demás le preguntaron a Marian si podían tocar su barriga… y ella aceptó con una sonrisa…
Rukia fue la primera en colocar su mano en la barriga de Marian, y notaba como se movía… y dijo en voz alta:
- Es alucinante Marian, nii-sama! Está moviéndose un poco!
- A ver a ver -dijo Renji colocando su mano en el vientre de Marian… ¿un poco? pero si da patadas, y que fuerza tiene el tío!, dijo riendo.
Ukitake fue el último, se emocionó mucho al notar al pequeño dentro moverse, ya que él no había querido tener pequeños por si heredaban su misma enfermedad… y dijo:
- Tiene un enorme reiatsu, este pequeño será muy poderoso y fuerte!
Byakuya y Marian dijeron a la vez con una enorme sonrisa:
- ¡Eso fue lo mismo que nos dijo Unohana!
Después de un par de horas de celebración, los invitados se fueron. Marian y Byakuya se fueron a dormir…
Una vez en la cama, Byakuya abrazaba y acariciaba el vientre de Marian diciendo:
- Hola, mi pequeño Kuchiki, seguro que se está muy bien ahí dentro ¿verdad Ginrei? decía mientras sonreía.
- Cariño… me encanta ver que estás igual de feliz e ilusionado que yo con nuestro principito, y me alegra mucho que le vayamos a poner el nombre de tu abuelo… seguro que él estaría muy feliz, ¿no crees?
- ¿Cómo no iba a estar feliz Marian? Sí un hijo, es una bendición, es lo que cualquier pareja desearía… seguro que mi abuelo, allá dónde esté se alegra de que hayamos escogido su nombre, para nuestro hijo… Te quiero mucho Marian!
- Y yo a ti mi capitán! -dijo Marian besando a su marido.
Los meses pasaron con rapidez, Marian podía dar a luz en cualquier momento, por suerte había llevado un estupendo embarazo. Byakuya se despidió de ella con un beso, para ir a una reunión de capitanes con el General Yamamoto, para tratar unos asuntos sin importancia… Marian se quedó con Rukia charlando un rato, ya que Byakuya no quería dejarla sola por si llegaba el momento…
Marian fue a levantarse para irse al baño, pero al levantarse se sintió muy mojada, un charco se hizo en el suelo, en pocos segundos, y un fuerte dolor en el vientre, la hizo abrazar con sus brazos la barriga…
Rukia se asustó , se le acercó a Marian y le dijo:
- Es… estás bien Marian?.
- No, Rukia el pequeño ya viene… ahhhh gritó de dolor por las contracciones Marian, avisa por favor a Byakuya y Unohana… ahhh.
Se sentó de nuevo como pudo y empezó a respirar, como Unohana le había explicado.
- Sí, tranquila ¿vale?, iré a buscarlos, enseguida regreso.
Byakuya en medio de la reunión, sintió como el reiatsu de su esposa crecía con fuerza descontroladamente y exageradamente variable… el reiatsu era diferente a las otras veces… estaba preocupado, y si algo no estaba bien en su Marian…
Llegó Rukia, disculpándose por interrumpir la reunión de capitanes, y les dijo:
- Byakuya, Unohana… Marian… Marian está de parto.
- ¿Qué?, disculpénme, peró he de ir con mi esposa capitán general…
- Por supuesto Kuckiki-taicho vaya, vaya -dijo el capitán general Yamamoto.
- Capitán general yo también he de ir -dijo Unohana.
- Vayan tranquilos. Después iremos a ver como están y a conocer al pequeño.
Byakuya, Rukia y Unohana se fueron rápidamente hacía la mansión… Antes de entrar, escucharon a Marian chillar. Byakuya entró rápidamente y se puso a su lado, le cogió la mano y acarició su rostro, totalmente enrojecido y con dolor y le dijo:
- Tranquila princesa, ya estamos aquí cariño, todo irá bien.
Unohana empezó a examinarla, por el tiempo entre contracciones, y como noto al bebé cuando entró su mano en la intimidad de Marian, ella estaba a punto de dar a luz. Pidió a Byakuya que los sirvientes trajeran todo lo que les habían pedido que tuvieran para cuando llegara el momento, él asintió.
Rukia salió del cuarto, y espero en el jardín, encontrándose con Renji que acababa de aparecer al escuchar los chillidos de Marian… y preguntó:
- ¿Qué le pasa a Marian, Rukia?
- Marian está de parto, Renji.
- Ah… esperemos que todo vaya bien… y podamos ver al pequeño pronto.
- Sí, seguro que todo irá bien.
Byakuya estaba super nervioso. Llegó Isane para ayudar. Unohana empezó a decirle a Marian que empujará fuerte, para ayudar a salir al bebé. Ya llevaban varias horas de partó y aún el pequeño no salía.
- Byakuya! -chillaba de dolor Marian cuando empujaba, todo lo que podía.
- Muy bien princesa, lo estás haciendo muy bien… verás como en poco tiempo el pequeño Ginrei estará con nosotros.
- Sí, pero es que duele… ahhh… -dijo Marian mientras volvía a empujar.
Byakuya sentía la fuerza que tenía Marian por como apretaba su mano… debía de estar pasándolo mal; con la mano que tenía libre, Byakuya secaba el sudor de Marian con un pañuelo.
Byakuya pensaba en la fortaleza que tenían que tener las mujeres, por pasar todo ese dolor, para poder traer al mundo un bebé, y en lo maravilloso e increíble que era el cuerpo femenino que era capaz de crear vida dentro de ella…
Al cabo de bastantes horas más, Unohana le dijo:
- Marian ya está aquí, ya se ve su cabecita… un poco más y estamos…
- Venga cariño un último esfuerzo más y ya le tendremos aquí, princesa.
- Sí -dijo Marian con lágrimas en sus ojos por el esfuerzo y dolor.
En los últimos esfuerzos de Marian, salió la cabecita del bebé, y Unohana lo sacó con suavidad. Marian y Byakuya empezaron a escuchar el llanto del bebé.
- Muy bien princesa! Lo hiciste muy bien -dijo Byakuya besándola suavemente en la frente.
- Unohana… quiero verlo, por favor… -dijo Marian con un gran esfuerzo para hablar.
- Por supuesto pareja, es precioso -dijo colocándoselo encima de ella.
- Es precioso Byakuya -dijo Marian con lágrimas de felicidad en sus ojos.
- Es hermoso Marian, nuestro pequeño Kuchiki -dijo llorando de alegría.
Unohana, le dió el pequeño a Isane para que lo limpiara, lo pesara y le hiciera todas las pruebas necesarias para ver si el bebé estaba bien. Después le pidió a Byakuya que saliera de ese cuarto, para que pudieran asear a Marian y que ella pudiera descansar un poco.
Cada vez había más gente en el jardín de la mansión Kuchiki, esperando a que apareciera la pareja con el bebé y que les pudieran decir si todo había ido bien. Rukia estaba muy emocionada, y aún más cuando escuchó el llanto del bebé.
Dentro Marian, ya estaba aseada y descansaba tumbada en una cama, esperando a que trajesen al bebé ya con todas las pruebas hechas. Byakuya estaba a su lado, le acariciaba el cabello, y le dijo:
- Mi princesa, te quiero, te quiero muchísimo… soy el hombre más feliz del mundo.
- Yo también lo soy, mi vida.
En ese momento, Unohana sonriendo, entró con el bebé en brazos… aquí lo teneís, está muy sano y perfectamente bien, y tiene un reiatsu enorme.
- No podía ser de otra manera, con todo lo que me ha llegado a cuidar, y a alimentar bien, Byakuya -dijo Marian dedicando una gran sonrisa a su esposo.
Marian se incorporó con la ayuda de Byakuya, para cogerlo. Una vez tuvo a su hijo en brazos, a Marian se le escaparon una lágrimas de ilusión y felicidad… y dijo besando la cabecita del pequeño:
- Ohhh… nuestro pequeño Ginrei, eres precioso, todo coloradito, con una pequeña nariz y el poco pelo que tenía era oscuro como el de su padre. Byakuya cogió su manita, con la suya… y dijo:
- Que pequeñito es, y que bonito…
- Es tan bonito como su padre -dijo Marian besando a su esposo. Toma cógelo Byakuya…
- Y es hermoso como su madre, -dijo cogiendo al bebé, besándolo y acariciando sus bracitos y su cabeza-, que bien hueles Ginrei -dijo Byakuya muy emocionado.
Al rato Marian, dió de comer al bebé. Mientras Byakuya los miraba con gran felicidad en su rostro.
Todos los shinigamis, esperaron pacientemente en el jardín, al cabo de un par de horas… la pareja salió con el bebé en brazos. Byakuya dijo:
- Gracias por esperar y por preocuparos… todo a salido bien, esta sano y es precioso.
Todos gritaron: -Felicidades pareja!
Rukia y Renji se acercaron, Rukia tocaba las manitas del pequeño y Renji con algo de vergüenza toco su brazo…
- Que suave es... -dijeron los dos a la vez sonriendo.
Todos los capitanes y tenientes se acercaron a verlo, a tocarlo o besarlo… Se acercó el capitán general Yamamoto y dijo mientras acariciaba su cabecita:
- Felicitaciones, es muy bonito, Byakuya y Marian.
- Gracias capitán general, ¿quiere cogerlo? -dijo Marian.
- Bueno… no creo que deba o sepa…
- No pasará nada, no se preocupe… nos haría ilusión si usted lo cogiese.
- Ohh…ohhh… -dijo mientras Marian lo colocaba en sus brazos. Será muy poderoso Kuchiki-taicho, tendrás que entrenarlo bien cuando sea mayor, es muy guapo.
- Por supuesto capitán general, pero cuando sea más mayor.
Marian sonreía.
- ¿Y cómo se llama? -preguntó el capitán general Yamamoto.
- Hemos decidido que se llamará Ginrei Kuckiki como mi abuelo, se le ocurrió a Marian -dijo Byakuya.
- Ohhh un nombre muy adecuado para este pequeño, tan poderoso como toda la familia del clan Kuchiki -dijo el capitán general Yamamoto. Byakuya y Marian sonrienron de felicidad.
Después Marian, dejo coger el pequeño a Ukitake-taicho, quien estaba muy emocionado de tener en brazos al pequeño Kuchiki; después lo cogió Renji con mucha tímidez y miedo por si se le caía el pequeño, pero le gusto ver como el pequeño estaba tranquilo. Luego lo cogió Rukia quién no dejaba de decir:
-Hola Ginrei soy tu tía, Rukia; no te olvides eh? Yo te cuidaré y te querré muchísimo.
Marian le dijo a Byakuya:
- Cariño puedes cuidar de el bebé un poco, voy a estirarme un rato, estoy muy cansada y me duelen los puntos. Sí llorase, traémelo que entonces le daré de mamar.
- Claro princesa, ves y descansa, yo me ocuparé del pequeño Ginrei.
- Hasta después mi luz -dijo besándole.
Byakuya entró a la mansión, ya todos se habían marchado, se sentó en el sofá con el pequeño en brazos, no dejaba de mirarlo, puso su dedo en la manita del pequeño y él lo agarró con fuerza. Byakuya le susurró sonriendo:
- Que fuerza tienes ya, ¿eh pequeño?
Pasaron varias semanas, Marian estaba recuperándose bien, ella estaba dando de mamar al bebé en la cama, con Byakuya a su lado. Y Marian de repente dijo:
- Byakuya mira, está abriendo los ojitos.
- ¿Eh? A ver… ohhhhh.
Los dos sonrieron alegremente.
Al rato, ella vistió al pequeño y se lo llevó con su cunita al jardín, después de desayunar. A media mañana, cuando Byakuya volvió del despacho encontró a Marian apunto de empezar a tocar una canción con la guitarra y dispuesto a cantarla, para el bebé. Byakuya se sentó a su lado para escucharla.
Se títula "Peinas el aire" y es de La Caja de Pandora.
Si supieras cuántas veces he soñado
dibujando en mi cabeza, dándole forma a mis sueños,
la ilusión se me llevaba como a un niño
de pensar que te quedaba dentro tan poquito tiempo
y llegaste al fin cuando asomaba el alba,
y fue la más bonita madrugada
Peinas el aire con tu aroma de bebé
que a medida que pasaba el tiempo deseábamos tener
las noches se iluminan solo con poder llegarte a ver
sonreírle a nuestras vidas siempre en cada amanecer
Al instante de la espera fueron siglos
no acababan mis poemas, que difícil fue dormir
andabas en mi cabeza, alterando mi desorden
te alojabas en mi alma, rozando mis emociones
y llegaste al fin con tu carita de angel,
no olvidaré lo que sentí al abrazarte
peinas el aire con tu aroma de bebe
que hasta las flores tienen envidia del olor que da tu piel
haces que el cielo de la noche se ilumine si te ve
ofreciendo una sonrisa a las estrellas que te vieron nacer
aún recuerdo las preguntas que me hacían aquel tiempo
si eran claros tus ojitos que color tenías de pelo
Peinas el aire con tu aroma de bebé
que a medida que pasaba el tiempo deseabamos tener
las noches se iluminan solo con poder llegarte a ver
ofreciendo una sonrisa a las estrellas que te vieron nacer.
- Mi princesa, es preciosa esa canción.
- Sí lo es mi luz, siempre pensé que el día que tuviera un hijo se la cantaría y tocaría con la guitarra. Es preciosa…
Aquí tenéis el penúltimo capitulo... que bonito que hayan tenido un bebé...espero os haya gustado! Saludos!
