Lala Lulu: Hola! Bienvenidos a un capitulo lleno de trama mi cielas, un cap que pueden leer una par de escenas sin temer que los demonios Incubus/sucubus de mis escritos, las posean de excitación. XD. Serena se recupera, y le vuelve el ape-ti-to ¬¬, a ver quién resiste más en éste juego de seducción. Una propuesta de casamiento inesperada. El equipo de fútbol de Serena toma posición. Milk quiere marcar off-side (O quizás no¬¬) Toda una nueva vida en la cual adaptarse ¡A leer se ha dicho!
¡Advertencia! Si ya has leído mi historia anterior sabrás que yo no escribo Lemon, sino Smut, mucho Smut. Smut es sabrosura primero, explicaciones después. Así que esto es para adultos ¡Porque soy una maldita pervertida!
No me pertenecen los personajes, son Creaciones de Akira Toriyama y Naoko Takeuchi. Hecho por un fan, para algún otro fan que ande dando vueltas por la Vía Láctea…
Capítulo 13
Amanecer celestial, donde lo primero que percibe luego de su perfume natural, es su Ki completamente compuesto. Está sobre su pecho, la toca en la frente con la palma completa, está empapada en sudor y libre de fiebre. Vegeta sonríe, hace rato no siente esta especie de alivio total, siente que hasta a él se le ha ido la fiebre. La escucha musitar y retorcerse. —Buen día. —Quita un poco las mantas para que se refresque. —Muy, muy bueno…
—Buenos días. —Se seca el sudor, su cabeza ya no duele, y su cuerpo tampoco. Al fin está como nueva. Se sienta en la cama, la camisa que le prestó Vegeta está cubierta en sudor. —Oh, lo siento. Voy a darme una ducha.
—Estuviste 3 días enteros en cama, una de las veces sólo dejaste a Lita bañarte. —Se acerca a ella la toma de la nuca y la acerca. —Confía en mí, una bañera va a dejarte como nueva. —Pasa un brazo por su cintura, su figura es tan frágil. —Voy a comportarme… —Jadea y cuando quiere dejarle un beso, ella se queda dura como las piedras. — ¿Qué? —Levanta una ceja.
Serena se tapa la boca. —Oh-Uh… Tengo que cepillarme los dientes.
Vegeta se ríe bajito en burla, se acerca acomodando su cabello dorado en forma de cola a un lado. —No creo que haya manera en la que tu olor o sabor me desagrade… —Besa su cuello, la hace suspirar, sube por la línea de su pulso. —He tenido que dormir entre cadáveres y comer basura—Le explica y de inmediato Serena lo aleja con los codos.
Frunce el ceño e infla sus mejillas—Jummm ¡Eso es asqueroso! —Serena le ruge. — ¡Qué manera de romper el ambiente! — Y ella que creía que era por la "ceguera del amor" que le había dado.
Vegeta se parte de la risa, parece que nada puede sacarlo de éste estado tan armonioso. La derriba contra el colchón, destapándose totalmente, queda arriba de ella entre sus piernas. —Contéstame… ¿Podemos bañarnos juntos?
Serena traga duro, su cuerpo se estremece, estando así arrinconada puede sentir su miembro duro y el calor emanar de él. —Sí. —Alcanza a responder y él deja un par de besos en su frente.
—Te doy mi palabra, no pasará nada que tú no quieras. —Vegeta suspira cuando ella responde al abrazo. El rubor en el rostro de Serena delata su deseo. Aun así, va a esperar que ella se lo pida.
Lista para meterse al baño, entra envuelta en una toalla. Ayuda un poco a preparar la bañera. —En verdad que es enorme, parece un Onsen. —Mira bien atenta, como nunca lo hizo, los detalles en piedra y bambú.
— ¿Sí? A mí me recuerda a los baños griegos o romanos. Porque la bañera es como una piscina en el suelo. —Vegeta comenta y al ver que Serena aprueba la temperatura del agua, se voltea a quitarse la ropa.
Serena juega un poco con sus dedos en el agua, mira arriba, el techo tiene varios traga luz que dejan entrar bien potentes los rayos de sol. Está embelesada, hasta que su vista choca con Vegeta desnudándose y dejando la ropa a un lado. Se gira de espaldas, y ahí se percata de la luz del día que hay en el lugar. La intimida, su cuerpo no está tan firme como el de él.
Vegeta se voltea a verla y está casi hecha una pelota en un rincón. — ¿Qué pasa? ¿Tienes frío? —Le toca los hombros y salta del susto. —No voy a hacer nada. —Insiste. La hace girar para verla a los ojos, ella se empeña en tener la mirada cerrada. Toma su mentón, se acerca y le deja un beso. —Hmmm… Parece que te da ¿Pena? ¿Verme desnudo? —Frunce los gestos, está confundido. Más cuando ella asiente, roja hasta la nuca. —Pero… Estuvimos una semana completamente desnudos, follando día y noche. No comprendo.
Serena ya no soporta y explota. — ¡¿Cómo que no entiendes?! ¡No es lo mismo! ¡Ahora hay mucha luz! ¡Estamos completamente desnudos y ni siquiera hay sábanas que nos cubran! —"Además decirlo así, "follamos", como si fuera nada…"
Vegeta la toma de las manos, ella presiona muy duro la toalla a su alrededor. — ¿Te da pena mostrarme tu cuerpo? ¿O te da pena ver el mío? —Dibuja una sonrisa ladina enorme. —Y si es así, eso sólo significa, que hay partes de mí que no has visto con atención. —Sale casi como un ronroneo, mientras su garganta aun reverbera se acerca a envolverla en sus brazos, la inclina con un beso apasionado. Lame su labio inferior, y ella saca la lengua para danzar con la de él. La toma en brazos y se mete con ella al agua. —Mmm… —Separa su boca, y la deja sentada en su regazo. Aspira fuerte el vapor del agua caliente. Apoya un codo en el borde y descansa la cabeza.
Serena ve que todo queda quieto, y no la fuerza a quitarse la toalla. Aclara fuerte la garganta. —Tienes tú… El Pe… El pene…
—Jaja, ignóralo. Es normal, tú me provocas eso… —Le deja un beso en el hombro y se queda cepillando sus labios en su piel. —Me atraes, con una mirada, con un beso…
— ¿De-De verdad? —Serena tiembla, su cuerpo de a poco se afloja. —Estoy algo flácida en comparación. —Sólo con ver los brazos de Vegeta, ella suspira impresionada, lo pica con un dedo y luego se pica los suyos. —"¡La diferencia es enorme! ¡Parezco gelatina!"—Llora internamente.
— ¿De qué hablas? Estás hermosa… —Toca sus caderas, baja hasta sus muslos, todo por encima de la toalla. —Sí me preocupa que has bajado de peso.
— ¿Te gustan gordas? —Serena infla sus mejillas algo ofendida.
—Me gustas tú. —Contesta en automático. —Es importante que estés saludable, porque me preocupo por tu bien. —La ve temblar, intentando quitarse la toalla. —Si no estás lista, no lo hagas. —La frena y vuelve a taparla.
Serena queda embelesada por éso, en verdad sorprendida. Ahora quiere hacerlo, sacar valor de algún lado y mostrarse con él— "Serena ya basta. Él ha demostrado que va a esperarte, además… ¡Ya te ha visto hasta el alma! ¡Maldita mojigata!"—Se regaña, y quita la toalla, la escurre y la deja a un lado. —Sino, no podré bañarme bien ¡Ah!
Vegeta la toma de sorpresa de la cintura, la deja de nuevo arriba de él y alcanza el shampoo. —Tranquila, sólo quiero hacer esto… —Enjabona el cabello de la hembra. —Tu olor, me encanta…
—Jaja, creo que es más bien tu olor. Me siento envuelta en tu perfume, por tu jabón y tu shampoo. —Toma la esponja y hace espuma. —Tu gel de baño es refrescante.
—Hm, sí. Entreno muy duramente. Uso todo lo que es mentolado, o sales de mar, Literalmente sudamos como monos—Comparten unas carcajadas— ¿Qué usas tú? Debemos poner tus artículos para asearte aquí. Algo más femenino, pero que no quite el olor de tu piel. Jabones de fruta, flores…
—Uh, pues… —Serena se siente muy contenta de hablar de esto con él, estar así organizando un espacio de la habitación para ellos dos. —Me gusta floral, pero también uso mentolado por el trabajo. Tu aroma es más amaderado, no parece salir del jabón o perfumes.
—Debe ser mi piel, la tuya… —La toma de la nuca en tanto la enjuaga. —Huele a flores, a limón…—Presiona la mandíbula, su polla da un salto muy brusco, se aleja y se contiene.
Ella sintió cómo el miembro de Vegeta se inflamaba un poco más contra su trasero. Está tan caliente, la textura de sus venas se dejan sentir. Lo escucha gruñir un poco, se pregunta si le duele. —"¡Serena hazlo! ¡Tú puedes! ¡Toma al toro por los cuernos! ¡Y baña a ése Dios mitológico de piel morena!" —Su voz interior sonó mucho como la de Mina, mira alrededor y se pregunta si no anda rondando por ahí. Cobra valor, se decide y empieza a bañarlo.
Vegeta la ve roja hasta… Bueno, hasta donde no puede verla. Intenta no mirarla tan fijo, para que no se desmaye de los nervios. Verla así, pasando sus manos enjabonadas por sus pectorales, bajando peligrosamente hasta su pelvis. Serena hasta le pide voltearse para lavar su espalda, esto es demasiado, muchísimo más de lo que esperaba de ella, está muy satisfecho.
¡Por amor a Dios y todos los santos Ángeles y malditos Demonios! ¡¿Cómo es posible?! ¡¿Cómo no sentirse insegura así?! ¡Miren ése trasero! Ya lo ha tocado, pero nunca le ha dado un buen escrutinio. Si dentro de su traje ajustado se veía tentador, ahora al descubierto siente que es ella la que quiere apretarlo, morderlo ¡Profanarlo completamente! —"¡Ay Mina, sal de mi cabeza!" —Presiona los dientes, esperando que su tren pervertido deje de marchar.
— ¡Uh! Jaja. Ésa era mi cola. —Vegeta le aclara y Serena le presta atención. —Es una cicatriz grande, hace cosquillas.
—Recuerdo que decían que era su fuente de poder. —Serena lo enjuaga.
—Pues nosotros rompimos el mito. —Se mete completo en el agua y sale salpicando un poco desde su cabello. —Ahora me toca a mí.
Serena asiente y lo deja bañarla ¡Por Dios! ¡Cuánta tentación de decirle que la lave "más profundo y sin vergüenza"! Parece que con solo una pasada de sus palmas, puede limpiarla completa. Sus manos viajan desde su espalda, los lados de su cintura, culmina en sus muslos, sin siquiera ir al área interna. Suspira cuando va a su vientre, roza su ombligo. Deja sus pechos con espuma, no juega con ellos ni los estimula. Sin embargo es tan relajante, sus manos vuelven a su cuello, y con un simple masaje en su nuca, parece desaparecer todas las tensiones. —Oh sí… —Suspira.
— ¿Ves? Me porté bien. —Vegeta le deja un beso en la nuca ¡Su puta madre! Si ésta noche no se masturba antes de dormir, le va a saltar encima.
Serena larga unas risitas, ése gesto fue muy tierno, si él supiera que ella también tuvo que "portarse bien".
Mientras estaban desayunando en la mesita de la habitación. — ¿Qué te parece si hacemos una pequeña reunión con nuestro "séquito"? —Vegeta le propone, le sirve otra montaña de Hotcakes con miel a Serena. —Debes decirme bien, en quien confías…
— ¡Mmm! Sí. Me gustaría. —Serena habla con la boca llena. Se quita el vendaje de la mano, la estira y está como nueva. En unos segundos, tiene el plato lleno de nuevo. —Vegeta, me voy a ahogar. Mmm, además, suelo engordar demasiado fácil.
—Ppfff ¡Qué me importa que estés gorda! Ya te dije, me gustas TÚ. —Vegeta le aclara.
— ¡Pues no quisiera ser un globo! —Infla sus mejillas, muy ofendida voltea el rostro.
—Te cogería de todas formas. —Vegeta atapa un plato que iba a su cara, qué mujer tan cabeza dura y con tan buena puntería. Se ríe para sí mismo pensando. —"Me calientas aún más."
Todos se miraban con expectativa, hicieron llamar a todo el séquito del Príncipe y a las amigas de Serena. Todas la veían, y veían al príncipe muy satisfecho haciéndola sentarse en la punta de la mesa. Y como se miran muy traviesos decidiendo quien debe hablar.
—Creo que debes ser tú la que hable. —Vegeta le susurra a Serena. —Eres tú la culpable de que yo esté actuando así…
—Lo mismo te digo. —Serena le da un empujoncito. —Ay, no me animo, qué pena. —Se cubre el rostro y sacude la cabeza.
Vegeta aclara la garganta, mientras Milk y Lita sirven la comida. —Por favor Señoritas, dejen las bandejas y cada quien se sirve. Quiero que ustedes también sean parte de la reunión. —Mira a Bardock y Nappa casi saltando de la silla para tirarle guirnaldas y papel picado; parecen viejas casamenteras. Mira a Kakarotto y le hace una seña con la cabeza. —Es para informar que Serena y yo nos hemos decidido…—Levanta una mano para detenerlos, cuando los ve acelerar para hacer preguntas. —Por eso, en especial a las personas de confianza de Serena, quiero pedirles que formen parte de su Séquito. Vieron de primera mano, que mi paranoia no es en vano. Dos de las amas de llaves, estaban pasando informes al área central del Palacio. Ella y yo necesitamos gente de confianza. Pero en especial ella —Ve que Serena va a levantarse a protestar y la sienta en su lugar. —No es porque crea que seas una inútil. Es porque debes aprender a manejarte en mi mundo. Quiero que aprendas para poder manejarte sola. Desde hoy, si la Señorita Hino está de acuerdo. —La observa a un lado. —La Señorita Ox será jefa de Ama de Llaves con Hakkake.
—Por supuesto. Lo que Serena necesite. —Rei sonríe y asiente a Milk.
—La Señorita, y futura Doctora Ami… —Vegeta la señala a un lado de la mesa. —Junto con la Señorita Gure, serán encargadas de construir un área médica exclusiva en mi área del Palacio.
—Seguro, ahora tendremos todos los recursos de nuestro lado. —Gure sonríe y se siente feliz de la Pareja del Príncipe. —Me siento honrada, en verdad que me sigan considerando de confianza.
Lita levanta algo tímida la mano. —Y ¿Se puede hacer un área para entrenar nosotras? —Todos se giran a Lita muy curiosos. —No sólo sé de cocina, sé de técnicas de pelea, al igual que Milk. Usted dijo que quiere que Serena sepa manejarse sola, la protegeremos. Y ella puede aprender a protegerse.
— ¡Oye! Yo aún sé hacer cosas. —Serena le reclama con las manos en la cintura.
—Jajaja, con la escoba en la mano o tirando un plato. —Darien agrega como un chiste.
— ¡Me desafías! —Serena toma el plato en sus manos, toma impulso.
—Ya. No somos muchos y tú ya estas matándolos. —Vegeta le quita el plato. —Bueno, eso serán los mayores cambios. Además de que quiero que ella esté bien instruida en las leyes del Trono, y ésas tonterías… Porque no quiero que ella se lance a las fieras ¿Estás de acuerdo? —Se gira a verla.
—Sí. Yo puedo. —Serena saca el pecho, ya sabía ella que no sería un lecho de rosas, el primer obstáculo: Una pila de libros.
—Serena y un libro ¿Están seguros? —Mina se ríe y de nuevo Serena levanta un plato. —Jajaja ya Serena. Vamos a ayudarte. —Ahora su rostro cambia a uno lleno de travesura. —Hmmm ¿Y? ¿Traemos sus ropas y todas sus pertenencias aquí? —Abanica su rostro.
—Sí Mina. Yo las ayudo. —Serena toma la mano de su amiga.
—Jajaja, si por mi fuera, te haría hacer todo el guardarropas nuevo. —Vegeta afirma, sólo imaginarse sus cosas en su habitación. Hasta piensa en muebles nuevos que ella elija.
— ¿Y cuándo es la fecha? —Bardock habla y Nappa asiente, listos para salir volando a armarles la boda.
—Yo supongo que lo más pronto posible. —Vegeta toma la mano de Serena sobre la mesa, una sonrisa ladina se forma en su rostro. —En dos días.
— ¿Fe-Fecha? —Serena no comprende, pero los demás parecen estar bien al tanto.
— ¡Ay! Pero en un par de días no se puede hacer fiesta, apenas por un vestido. — Mina hace un puchero.
—Lo importante es la comida, pienso en cerdo, cordero. Un pastel enorme de chocolate… —Lita también se pone a hacer planes. Está emocionada.
—Bueno, puedo ofrecerles mi ayuda, en decorar o con el vestido. —Rei se ofrece, algo tímida por la mirada traviesa de Raditz.
Serena empieza a sentirse abrumada. — ¡Momento! ¡¿De qué están hablando?!
—De nuestro casamiento ¿De qué más? —Vegeta explica. — Será secreto, pero no por eso menos importante. —El rostro de Vegeta cambia al verla, en verdad alterada.
— ¡En ningún momento acordé que nos casaríamos! —Serena grita y golpea la mesa.
Todos quedan en silencio, se miran entre sí y buscan la salida. Literalmente la energía fúrica de Vegeta está haciendo temblar el suelo.
—Aaahh… —Kakarotto se levanta, toma un plato y se sirve algo de carne. —Está bien para comer afuera.
—La nieve me encanta. —Exclama Broly y desaparecen, quedan esperando en la puerta.
— ¡Carajo! Serena. Qué dura eres. —Mina pega la oreja a la puerta.
—Es una decisión muy difícil… —Lita también intenta escuchar algo.
—Jaja, aléjense de la puerta. —Broly les advierte. —Cuando grita el Príncipe, hasta las piedras se quedan sordas.
Vegeta camina en círculos, ve a Serena una vez más en su postura decidida. Peina su cabello hacia atrás. Se sienta brusco en la silla junto a ella. —Quiero que sepas, que la única manera que suelo tener para no ahogarme en mi bilis, es gritar. Así estás consciente de mi esfuerzo. —Toma aire fuerte por la nariz. — ¿Me explicarías por qué?
Serena levanta su nariz al techo. —No pienso casarme así como así. Es muy repentino, quiero que nos conozcamos primero. Que convivamos y veamos si funciona.
— ¡Pero quiero que seas mi mujer! ¡No quiero que seas una concubina o una favorita! —Resopla y mira a un lado. —No voy a aceptar que pienses seguir de sirvienta.
— ¡Pues ya te dije que no me gusta la idea de no trabajar! —Le ruge cabreadísima. — ¡¿Qué pensará la gente?! ¡¿Que estoy viviendo de ti?! ¡¿Que soy una trepadora?!
— ¡Me importa una soberana mierda lo que la gente piense! —Vegeta responde al rugido. —Y si te importara de verdad ¡Te casarías conmigo y ya!
— ¡Tú mismo dijiste que debo aprender cosas y estar lista! ¡¿Cómo quieres que me case de un día para el otro?! —Presiona sus manos y también se exaspera. Se tiran dagas con los ojos. Ella se sienta y suspira. — Quiero ser digna de ti…
—Haaa ¿De qué hablas? Eres digna de mí. Soy yo el que aun lucha con toda su mierda y—Serena lo interrumpe levantando la mano.
—Me gustaría tener un noviazgo, podemos decir que estamos comprometidos, si es que te importa tanto el "título". —Frunce los labios y baja la mirada.
—El título o lo que somos, es Pareja, como lo entiende un Saiyajin común y corriente. Yo también tengo derecho a éso. Tú eres mi pareja, mi única. —Vegeta suspira y cuando dijo ésas cosas se pone a reflexionar. —Nunca tuve "noviazgo" y ésas cosas… Temo decirte, que vas a desilusionarte. —Mira a un lado muy desanimado. Eso fue algo que nunca pensó, ella es muy emocional y sentimental. Debe querer romance.
—No. —Serena lo toma de la mejilla. — No digas ésas cosas, hasta ahora lo has hecho bien. Antes de nuestra separación, me he sentido cortejada y ahora será mejor porque podré disfrutarlo libremente, porque puede ser algo más.
Vegeta se relaja cuando ella le confirma que ésas cosas le han salido bastante natural ¡Maldito Nappa y su instinto en éstas mierdas! Sí la estaba cortejando después de todo. —Haaa… No me lo ibas a dejar ni fácil ni barato…
— ¡Uh-Uh! ¡Fácil jamás! — Serena se levanta y se sienta en su regazo, enreda sus brazos a su cuello. —Y barato, con sólo verte más seguido… —Sabe que él es una persona ocupada, y ahora ella también.
—Todos los días Serena, pienso verte y compartir momentos contigo para siempre. Y no sólo para dormir, Jeje. —Se aferra a su cintura y los dos inhalan fuerte el aroma del otro. Se arreglan y llaman a todos adentro.
—La mujercita también tiene pulmones. —Kakarotto comenta en broma a su hermano.
—Ah, pero al menos es linda. —Raditz comenta en voz baja, y un puñal de Ki se clava en él. Está frente a Rei, que tiene la mirada prendida fuego.
—Ja-ja… Quieren matarte… —Kakarotto se burla de su hermano.
—Ja-ja… Hueles a gallinas… —Raditz le responde, y apunta un poco la vista a Milk. Pone rojo hasta el cuello a su hermano menor. Esto del Ki sí era útil después de todo.
Broly mira a Mina del otro lado de la mesa, se cubre la boca muy coqueta. Y de pronto el olor a la comida se lleva toda su atención. —Élite Broly ¿Le gusta la carne de cerdo, res o pavo?
Broly alcanza una porción grande de costillas con Wasabi. —Cómo sea, mientras sea picante. —Da un bocado enorme y deja el hueso limpio.
Mina toma su abanico, sólo con eso se siente prendida fuego. Han pasado tantas cosas, que no pudieron organizarse. Pero de ésta semana ése Saiyajin no sale librado, muerde su labio inferior. Ami le tira un vaso con agua a la cara. —¡Oye!
—Deja de coquetear en la mesa. —Ami le gruñe en voz baja ¿No puede ser discreta? Seguro todos se dieron cuenta. Mira muy disimulada a Nappa, se ve en verdad feliz por el Príncipe.
Nappa puede captar una energía apuntándolo y al voltear es Ami. Toma el vaso con agua, así muy discreto le guiña un ojo. Ella salta, ahogándose con la comida, poniéndose roja de inmediato.
— ¡Cough, Cough! —Ami trata de recuperar el aire, mientras Lita la sacude con palmadas duras. —Ya, ya basta… Gracias. Me habré comido algo picante.
Nappa se siente avergonzado, se gira de inmediato a hablar con Bardock. Quiere disculparse con ella después. — ¿Qué opinas de que entrenen?
—Sí… —Ahí Bardock frunce el ceño, muy pensativo. Hacía ratos que dejó de sentirse extrañado con el Ki de Lita, quizás se acostumbró a su presencia. Pero su "presencia" es muy Saiyajin…Y mientras más se concentra, más extraños son sus pensamientos.
Lita puede notar la mirada seria de Bardock sobre ella, se ríe coqueta, pero al instante puede saber que la mira muy distinto, demasiado serio. Lo ve cuchichear al oído de Nappa y él le responde ¡No! ¡No está celosa! Rechista a un lado, al sacudir la mano toca a Ami.
— ¡Auuu! Lita, tienes estática de nuevo. —Ami se frota el brazo.
Bardock se pregunta si lo que vio, lo que sintió, fue real. —"Lita… ¿Me ocultas algo?" —Luego la ve apuntar a Nappa con mala cara, puede que sólo le haya molestado eso, sacude ésas dudas, ella es muy honesta con él. Al final de cuentas, es Bardock quien tiene el Harén revuelto. Queda de nuevo viendo a Lita, pero con una sonrisa ladina enorme. Él también tiene una propuesta, que espera que ella acepte, para cuando todo el alboroto se calme.
—Vaya, yo que creía que sólo Serena comía así. —Rei comenta, está anonadada por cómo arrasan con la comida. Siente que si se distrae, puede dejar una mano y ser devorada. —Oh Dios, Mina… ¿Desde cuándo te gusta lo picante?
—No lo sé. —Mina habla con la boca llena. —Probé y me despertó muchos antojos ¡Mmm! —Entre ella y Broly se miran, con la boca llena de comida sonríen.
Por la tarde, Serena acomodaba sus pertenencias y Vegeta llamaba a Maron a su oficina. —Su Alteza… —Saludaba la hembra, Vegeta se gira con mal gesto, la invita a sentarse pero ella se niega. Se inclina a pedir perdón. —Quiero disculparme, Su Alteza, se lo juro ella siempre presume de—
—Silencio. —Vegeta la frena, poniendo una mano adelante. —No estoy de humor para simular diplomacia. —Continua muy severo, tampoco toma asiento. —Me parece que no puedo despedirte, porque no fui yo quien te contrató. —La ve negar con la cabeza y tomar aire para protestar. — ¡Dije basta! —Da un paso hacia ella, tiene ganas de sacarla a rastras del cabello y arrancarle el cuero cabelludo completo de un tirón. —Jamás, de las veces que me he emborrachado he tenido amnesia. Y jamás llamaría a mi cama a una vulgar copia como tú. En parte debes agradecerle a mi Mujer de que la llamé primero, de otra forma, ni siquiera estarías con vida. Te hubiera llamado a mi habitación y antes de cogerte, te hubiera cortado la cabeza. —Vegeta ruge, intenta retenerse y cumplir su promesa a Serena. —Quiero que vayas con tu jefa, que vayas con mi madre y le cuentes todo, ABSOLUTAMENTE TODO lo que ha pasado. Quiero que ella sepa, que quiero que ella sepa. —Camina y contiene el aire para no ahogarse con la peste asquerosamente dulce que la rodea. —Quiero que le digas de mi parte, que disfrute todo lo que pueda. PORQUE SU TIEMPO SE TERMINA.
Selypar abría las cortinas, veía al Rey Vegeta manotear en vano en la mesita de noche. —No más alcohol para ti. —Sisea enojada.
Se siente raramente recuperado, aunque puede sentir que es muy superficial. Se toca el pecho. — ¿Cómo mierda?
—Te lo explicaré. Tenemos una solución temporal, lo suficiente para que firmes y dejes todo ordenado para una Regencia…— Lo ve vestirse y en silencio ¿Cuándo pasó? Siente desde hace un tiempo, que él se transforma día a día en un completo extraño. No quiere reclamarle el hecho, de que lo escuchó murmurar el nombre de la otra entre sueños.
—Y así es como dejamos de lado la posibilidad de que, reaparezcan los Talismanes o siquiera las Sailors. —Mira resignado sus puños. —Moriré y no hay nada—
— ¡No! No digas que no habrá nada. Aún nos queda la Regencia para mí o para Tarble. —Selypar se endereza, une sus manos. —El Linaje de los Saiyajin no se verá manchado por ése Príncipe ¿Has escuchado los rumores? Tiene una favorita, una terrícola.
— ¡Ja! ¿La peli-azul que infiltraste? —El Rey Vegeta lo dice en tono de burla.
—No, mejor. La sirvienta que salvó delante de todos, en la llegada de los científicos de Tech-Tech. —Se cruza de brazos, se acerca a la mesita de la habitación y mira los platos de comida.
— ¿Cómo es eso mejor? ¿No era que querías que lo espiaran o la mate al descubrirla? —El Rey Vegeta se sirve algo de agua, ahí parpadea al verla con la mirada fija— ¡La Regencia! —El Rey remarca triunfal e impresionado. —En verdad Selypar, eres una Guerrera formidable… —Se acerca para tomarla de la nuca, le abre la boca y la besa. La siente bajar la mano a su entrepierna y apretar el bulto en su pantalón. —Grrr… Mujer ¿Cómo has hecho todo éste tiempo desde que estoy enfermo? ¿Te coges a los Guardias?
—Jaja, sí. —Selypar se lo confirma y baja su bragueta. Siente al Rey tan fortalecido en estos momentos, quiere aprovechar que puede tener un hombre tan lleno de poder en sus manos. Saca su miembro y lo lame completo, escuchan que golpean la puerta.
El Rey rechista, sube su cierre y camina a la puerta. —¡No molesten! ¡Es una orden! —Les azota la puerta, no sabe bien si fue Paragus o qué. Muy poco le importa, ahora quiere volver a sentirse como antes. En manos de la lujuria, de una de las mujeres más codiciosas que pudo conocer.
Selypar despertaba, veía el anochecer luego de haber fornicado con su esposo, como hace tiempo no lo hacía. Le provoca melancolía, y también una sensación de triunfo enorme, porque nunca importó las amantes o concubinas que él haya tenido, el Rey Vegeta siempre se mantuvo a su lado. Era lo natural, sólo ella apoyaba los más oscuros de sus planes, no comparten amor, sino algo que ella considera más importante que todo: el poder.
Luego de una ducha, toma su bata larga y revisa su Scouter, al escanear al Rey de nuevo su Ki oscilando bajo. Un mensaje, resopla fuerte por la nariz, le parece extraño no exaltarse de furia. Pero debe ser porque ya tienen el plan B. Camina a la sala de té tan altiva y segura como siempre. —Maron… —Se acerca a ella, la ve en reverencia y levanta su rostro del mentón. —Estúpida… —La suelta con desdén. Se sienta y espera a que explique.
—Su… Su Majestad. —Maron muy nerviosa presiona la tela de su Yukata. —Había dejado de verla… Ésa noche que nos dio la orden, en verdad estaba borracho, pero no… No quiso. Me dijo que a él no le da amnesia con la borrachera. A-Además, aprovechando que su Favorita se había alejado, fui a—Traga duro saliva. —Fui a mostrarle a ésa tal Favorita que ella es una más, que sigue siendo una sirvienta. Pero el Príncipe llegó y la protegió…No sólo me descubrió a mí, sino también a las Amas de Llaves que sobornamos.
Selypar escucha todo, está con Caulifla y Kale. Viene a ella las habladurías de la bruja Nehe, se ríe pensando que esto en verdad hunde al Príncipe. Mira en el reloj de la pared y la fecha marca el inicio del invierno "…Vieja bruja, mentirosa y charlatana. Una simple premonición no puede acabarme así como así…No tienes idea de las cartas que aun guardo bajo mi manga." —Bueno, nunca hay que enviar a un ser inferior, para el trabajo de un Guerrero. Páguenle, no quiero volver a verte. Que la cabaña te sea de provecho. —Con desdén la excusa. La ve temblando con miedo, quiere decirle algo más.
—Re-Reina… El Príncipe dijo, que quiere que usted sepa que él lo sabe todo y… —Traga duro saliva. —Y que le avisara que, SU TIEMPO SE TERMINA.
Selypar se levanta de golpe. Abre grande los ojos, el miedo la posee junto a la ira. — ¡¿Qué?! ¡¿Qué dijiste?! —Ruge iracunda, Kale y Caulifla intentan detenerla, pero logra atrapar el cuello de Maron y ahorcarla. —¡REPÍTEME ESO MALDITA! ¡REPÍTELO!
— ¡Majestad! ¡Suéltela! —Kale insiste, intenta quitarle las manos. Aumenta su poder junto a su hermana y logran separarla.
—Majestad ¿Qué le pasa? —Caulifla se queja, la ve en verdad alterada por las palabras de ésa zorra.
Selypar se levanta, se sacude y mientras se va les ordena que le den agua a Maron para que deje de toser, y que ya se largue del lugar. Llega a su habitación, se sienta en el tocador y se mira al espejo. — ¿Te ríes maldita? Ja… —Mira al reflejo de sus ojos, como si estuviera hablando con un fantasma, y eso es exactamente lo que hace. —Yo me he reído mucho más, y lo seguiré haciendo. Tú y tu bastardo no me quitarán lo que me he ganado. Estás tan muerta como las demás. —Cubre el espejo con una tela que había a un lado.
…
Con una sonrisa enorme, Vegeta ve a Serena acomodar sus cosas en la mesita de noche de su lado. — ¿Crees que hace falta algo?
—¡Heep! —Serena salta del susto. —Perdón, no te vi ni te escuché ¡Oh! —Serena es arrebatada por los brazos de Vegeta, la hace girar un poco y caen en la cama.
—Un mueble quizás, con un espejo, donde te puedas peinar y arreglar… —Corre su cabello a un lado y besa su cuello, su clavícula.
Los besos de Vegeta le erizan completamente, son tan delicados, como pétalos que rozan su piel. —Mmm… No, te dije que no necesito nada. No tengo dinero para eso…—Susurra, mientras ronronea del gusto, enreda sus brazos a su cuello, y sus dedos se meten entre su melena negra.
—Grrr… Si es nuestra habitación, debe tener lo que a ti te guste también. —Habla muy suave, la textura de Serena, su olor lo tienen casi sedado. Y sentir sus finos dedos, cepillando su cuero cabelludo lo tranquilizan. —Y la ropa, ya no debes usar el uniforme, tu séquito tampoco.
—No me gusta mucho ése término ¿Puedo decirles amigas? — Serena puede sentirlo aflojar su Yukata. Una sonrisa ladina de alivio se dibuja en ella, Serena siente que esperaba esto hace mucho. Busca la boca de Vegeta.
Vegeta se da cuenta, pone un dedo sobre los labios de Serena, como negándole el beso. —Sí, a ellas puedes decirles como quieras, pero eso es lo que son. Son tus personas de confianza, y quienes espero se lleven bien con mi séquito. —Le deja un beso en la nariz y ella asiente. —Y por lo del dinero, si necesitas ropa o lo que sea, debes usar NUESTRO dinero. Yo no tengo gastos muy grandes y confío en ti. Confío en que serás…Mí Princesa.
Serena le da un puñetazo en el hombro. — ¡Hm! ¡Qué arrogante! —Frunce el ceño muy enojada. —Ya te dije que no soy una trepadora o una vividora, yo puedo trabajar—
—Jaja ¿Y qué te crees? ¿Que no deberás trabajar siendo una Princesa? —La mira un poco ofendido. —Para que sepas, yo además de cumplir mis obligaciones con el ejército, diplomacia, estudios, negociaciones, entrenamiento; veo por administrar mi área del palacio, mi séquito, los gastos y consumos del personal, para que tengan lo necesario…—Puede sentirla de a poco endurecerse y quedarse tan fría como el mármol. — Por éso Serena, no dudes, si necesitas algo aquí voy a estar. Además, vamos a convivir y creo que es importante que éste espacio sea nuestro.
—Uummm—Juguetea un poco con sus dedos. —Me-Me gustaría ése mueble que dijiste. —Piensa que sería práctico, así no acaparar el espejo del baño o el del closet. —Qui-Quizás ver unas compras con mis amigas, luego de mis estudios. Por el jabón y shampoo…No será mucho.
— Todo estará a tu disposición, no lo dudes. Porque no será fácil. —Pone una mano en su mejilla, pasa un dedo por el labio inferior de Serena y deja un beso. Ella no tarda en profundizarlo y suspirar al unísono con él. —Mmm… Revisemos nuestras agendas para mañana. —Habla sin separar su boca, sus labios bailan con los de ella; el contacto y el calor se acumula. Su polla se despierta, y los quejidos de Serena empiezan a convertirse en gemidos.
—Ah, no…No sé cómo armar una así. —Serena le afirma, no separa su boca y abre sus piernas dejándolo acomodado completamente arriba de ella.
Vegeta se aleja apoyando los codos. —Bien, primera lección: armar una agenda.
Serena está de acuerdo y mientras cenaban, Vegeta le mostraba cómo armaba sus días. Aprendía cómo usar la tableta y hasta le mostraba un poco el sistema cerrado de comunicaciones con el Scouter. Serena anotaba todo en una libreta, y entre las hojas pasa de largo la carta que le había escrito al Príncipe. —"Mmm…No, mejor no." —Piensa con mucha timidez, es importante ver su nueva rutina. Van a cambiarse para dormir, Vegeta se acuesta con su ropa interior. Ella muy nerviosa no sabe bien qué ponerse, todos sus camisones son de mangas largas, al igual que los pijamas de camiseta y pantalón. Se pone uno de ésos últimos, y se trenza el cabello para dormir.
Se voltea en la almohada y ve cómo Serena cruza los mechones de su cabello dorado. — ¿No te dará calor?
—Ah, pues, son los pijamas que siempre uso. —Serena se mete en las colchas.
De nuevo Vegeta la ve muy conservadora, la toma de sorpresa de la cintura y la envuelve desde la espalda para dormir. La hace sentir su calor y el de las colchas. — ¿Qué opinas? Puedes usar mis camisetas, son más frescas. —La siente temblar un poco. —Grrr… Por favor, ya dije que me portaría bien. —Tironea el pantalón de Serena y la convence. Vuelve a meterse con él y no duda en acercarse, en dejarse envolver. Sus piernas se rozan, sus brazos se cruzan, sus dedos se entrelazan. El alivio de los dos sale como un suspiro, todo parece un hermoso inicio.
Lita siente la puerta de su habitación y al abrir se encuentra con un Saiyajin, aunque no exactamente el que esperaba. —Comandante…
—Señorita Kino, disculpe usted y sus compañeras de cuarto por la hora. —Nappa espía un poquito adentro. —Pero vine a dejarle esto a la Señorita Mizuno.
—Hola Comandante… —Ami aparece, tirando a Lita a un lado. Mira en las manos de Nappa un libro.
—Ten… Tardé mucho en encontrarlo. —Nappa se lo da, y uno de sus dedos toca la mano de Ami. — Es un libro viejo, de las costumbres para unirse del Planeta Sádala. Quizás les sirva.
—Qué interesante… —Ami lo abre un poco, es un libro forrado en cuero, y sí, se ve muy antiguo. —Vamos a necesitar toda la ayuda del mundo. Gracias. —Le sonríe enorme y él responde igual.
Lita aclara su garganta bien fuerte e interrumpe. Los hace saltar a los dos y despedirse.
Ami se gira a Lita, disimula revisando el libro. — ¿Qué? —Levanta la nariz.
—Nada, nada…—Lita también muy presumida eleva la punta de su nariz. —Me alegra saber que no soy la única… —Ami se sorprende y justo que iba a interrogarla. — ¡Hasta mañana! —Lita se esconde entre las mantas, estos días han sido muy agitados para todos. Y si bien sus ansias por estar con Bardock aumentan, prefiere ser prudente para darle una sorpresa. Ha estado practicando un poco y pidiéndole consejos a Mina. Organizará una noche más con Bardock, pero será especial.
Mina y Ami murmuraban en secreto en la hora del desayuno, estaban reunidas con Serena en la biblioteca. La ponían un poco al tanto de las actitudes de Lita. —Y sí eso ya confirma nuestras sospechas. Lita se está viendo con alguien. —Ami cuenta.
—Sí, a mí no quiso decirme nada. —Mina se sirve té con leche. —Pero me pidió algunos consejos, que me parecieron de los más extraños. Ella siente aprensión por el sexo opuesto.
Serena bosteza grande, se frota la vista, pero al escuchar el chisme se empieza a sentir revitalizada. — ¿Qué consejos? —Serena bebe su té.
—Sobre sexo oral. —Mina lo dice en seco y Serena larga el té por la nariz. Ami se tapa la boca roja hasta el cuello. — ¡Jajaja! Ay no, las novias vírgenes… —Mina se burla de ellas. En un instante afila su olfato. — ¡Mmh! Chocolate. —Come un bollo de chocolate, y parece haber despertado una bestia dentro de ella, toma el plato entero.
—Mina, vas a reventar. Anoche te vi comer mucho picante. —Ami le advierte.
—No sé qué me pasó. Probé una costilla y no pude parar. —Mina habla con la boca llena. —Al igual que esto, probé uno y quiero todos.
De inmediato Ami pone manos a la obra, también llega Rei Y Milk para ayudar. Están hasta casi el atardecer.
—Son muchas cosas, protocolo, Leyes, historia… —Rei comenta, también muy curiosa. Y ven a Serena muy concentrada anotando todo. Mira a un lado. — ¿Por qué no usas la laptop o la tableta?
—La tableta la pude usar para organizar una agenda, y pues la laptop… —Serena deja su bolígrafo a un lado. —Me da pena usarla, me la regaló Vegeta y creo que es demasiado.
—Si así vas a estar cuando salgamos de compras, mejor compramos hilo y aguja para modificar o arreglar un poco tu ropa. —Mina le reclama un poco, se levanta y la busca. —Debes usar los recursos a mano, sino no estarás lista.
—Sí, yo te enseño a usarla. —Ami se ofrece.
—Buenas tardes. —Vegeta las saluda, ellas se levanta en automático para una reverencia. —Basta de eso. Sólo vine a ver si está todo bien. —Mira con una sonrisa a Serena, que al parecer aceptó la laptop que le había regalado ésa mañana.
—Sí, todo está bien su Alteza. —Ami los ve a ambos sonreírse. —Un descanso nos vendría bien. —Le hace señas a sus amigas para dejarlos solos.
Vegeta las ve casi leerle la mente y dejarlo a solas con Serena. — ¿Ya has tomado el té? —Ve a un lado las bandejas y la tetera vacía. Rastros del desayuno, pero nada del almuerzo. —No almorzaste. —Sisea como un regaño. Serena responde con un abrazo, resopla indignado de que quiera manipularlo así. —Debes alimentarte bien, estuviste muy enferma. No me gusta repetirme. —Vegeta le levanta el tono, suspira a un lado. Qué remedio, se abraza a ella. —Deja de manipularme con tu poder…
—Jaja, de nuevo con eso… —Serena lo dice en broma y ahí lo ve muy serio.
—Serena, quiero que aprendas de tu poder. Quiero que aprendas tú y las demás sobre el Ki. —La ve algo incrédula. — ¿Qué recuerdas de la primera vez que nos vimos?
—Ya te lo dije, fue un milag—Serena es detenida por Vegeta con un beso, ella se aferra a su cuello, lo tira hacia su cuerpo. No comprende qué sucede, pero se siente muy excitada, aun con el mínimo contacto.
Cuantas ganas de tirarla en la alfombra o sobre la misma mesita de té llena de libros y hacer de las suyas. Baja sus palmas completas hasta sus caderas, la presiona, mientras ella abre la boca para meter su lengua. Vegeta siente que tan sólo un empujón los dejaría entregados a ésta corriente lujuriosa que los arrastra. —Serena. —Suspira y ella también parece intentar decir su nombre, pero sale un gemido. El calor es insoportable, el cuerpo de los dos hormiguea. Debe concentrarse, ella debe ver que no es sólo algo físico. —Trabajo, trabajo…Grrr. —La aleja de los hombros y Serena queda con los labios apuntando a él, y algo confundida. —Ya, deja de hacerme divagar. Lo que digo es en serio, cuando Gure y Switch terminen la sala de entrenamientos, quiero que se interioricen en el tema. —La toma de la mano y la pone en su pecho. —Sé que recuerdas Serena, porque yo lo recuerdo como si fuera ayer; una luz cálida aliviando mi dolor, sanando mi carne, parando la hemorragia.
—Jummm… Supongamos que te creo. — Serena lo piensa dos veces y sí, ella sintió esa luz. — ¿Cómo vamos a hacer que funcione?
— ¡Hmp! Mujer de poca fe. Ya verás, las técnicas de Ki son útiles en muchos sentidos y para muchas habilidades. —Le deja un beso en la mano. — Voy tarde a entrenar, espero que comas bien. Te lo aseguro, incluso ahora siento que hay una habilidad en ti que calma mi alma.
Serena sonríe, va a tener fe en esos poderes que según él, ella tiene. Otro beso se da entre ellos, conservador y pequeño, pero no por eso con menos sentimiento, para seguir con el resto del día. Va a dejar algunas cosas en la habitación y sonríe enorme al ver de su lado de la cama una caja grande de galletas. Saca las cintas y el envoltorio. —Oh es Daifuku. —Y una pequeña nota "Te he dicho que no entiendo de cosas dulces. Así que no dudes en pedirme, más dulce en tu día."— ¡Ay Dios! —Serena amortigua sus gritos en la almohada, siente el corazón a punto de estallar, por algo tan simple. Si bien lo que le escribió fue algo con mucho romance, y ternura, ella ahora sólo se imagina puras perversiones en ésa cama.
Kakarotto entraba sonriente al comedor. — ¡Buenas! ¡Juuu!—Se sienta y ya huele la comida empezando a alistarse. — Me desanima un poco que me tocara la vigilancia hoy. Pero ése aroma vale la pena…
—Élite Kakarotto, deje de halagarme. —Lita se gira y bromea un poco. —Porque tiene que esperar su turno como los demás.
—Jaja ¿Soy tan fácil de leer? —Kakarotto se rasca la nuca, ve a Milk girando en silencio, le regala un guiño, haciéndola saltar y tirar el cuchillo. Ella parece un poco enfadada, por distraerla.
¡Qué tipo más imprudente! Hacerle éstas cosas mientras ella trabaja. —"La próxima le arrojo el cuchillo a la cabeza." —Milk piensa y toma un recipiente donde traer más verduras del almacén fuera de la cocina. Carga calabazas, patatas, tomate y justo que iba a salir…Alguien cierra la puerta a sus espaldas.
— ¡Auch! —Kakarotto recibe una patata en la cabeza. — ¡Oye! Vine hasta aquí para ser discreto. —Frunce el ceño y la nariz.
—Sshhh…Alguien puede escuchar. —Milk siente unos pasos afuera.
—Tranquila, vine a ayudarte. Se ve pesado. —Le quita las verduras que había juntado, las deja a un lado.
— ¿Qué quieres? —Milk pone las manos en la cintura, frunce el ceño confundida.
—Un beso. —Kakarotto le explica, ella parece a punto de tirarle más verduras, une sus manos. —Por favor, hace días que no nos vemos. —La detiene en su huida.
—Grrr… —Milk presiona sus puños, pero Kakarotto insiste, la toma del mentón. Sus ojos negros quedan apuntándola, y su mirada oscura se conecta sin poder evitarlo. La furia en ella encuentra la calma entre los brazos del Saiyajin, que la envuelven para acercarla a un beso.
Éste beso ¿Cuánto tiempo esperó éste beso? Kakarotto siente que más que tres días, fueron tres eras completas. —Mmm, Milk… —Sale como un pequeño quejido de gusto, mientras sus labios se mueven sobre los de ella, Milk imita sus movimientos. Baja sus manos casi hasta el trasero de Milk, pero aprieta sus caderas. Ella parece derretirse en sus manos. —Oh, cómo te extrañé, me despierto duro y me toco pensando en ti. —Le habla empezando a sacar la lengua y metiéndola en su boca.
Milk lo aleja y lo hace volar afuera de un golpe. Sale encendida de furia, entra refunfuñando en la cocina y nadie comprende nada.
— ¿Milk todo está bien? —Lita se acerca y le toca el hombro para relajarla.
—Sí, sólo—Justo que Milk iba a explicar…
— ¡Señorita Ox! —Kakarotto entra con las verduras que iba a traer. —Olvidó los vegetales. —Se ríe, está con un pañuelo, deteniendo la hemorragia de su nariz.
—Hmmm… —Lita se acerca y lo apunta con el cucharon. —Mira, no quiero meterme en sus líos. Sólo por favor no le busques peleas en el trabajo.
—Ah, no, no. Lo juro. —Kakarotto se hace el distraído, ve a Milk roja como un tomate.
— ¿No te enseñó tu padre a no hacer enojar a quien te cocina? —Lita lo ve asentir de nuevo, le dibuja una sonrisa. —Bien, gracias por traer los vegetales, eran pesados.
Ami, Mina y Rei entran a la cocina y ven a Lita bromeando y sonriendo con Kakarotto, hasta en agradecimiento le dan un muffin relleno que era para el postre. Ven que le saca la lengua a Milk, todo parece un enfrentamiento normal entre ellos, pero para Ami…
—Oigan ¿Qué dicen de eso? —Ami susurra. — ¿Creen que sea el enamorado secreto de Lita?
—Pues, tendría sentido, es el más simpático. —Rei les habla. —Parece que lo de Milk es simple tensión. —Levanta una ceja, estaba casi segura que había pasión.
—Admitámoslo, el más simpático es Broly. —Mina comenta.
—Jo, jo, jo —Rei muy burlona la abanica. —Tú porque sólo tienes ojos para ése trasero Legendario.
—Hm, primero con Raditz, ahora con Broly. —Ami regaña a la rubia. —Mina te conviene no meter la pata.
Rei escucha eso y se le estruja el pecho ¿Ellos tuvieron algo?
—Ay, Ami. —Mina se queja al cielo—Lo mío con Raditz es platónico ¿Te imaginas? Derrotaríamos a cualquier pareja en nuestro camino. Y no eres quien para hablar —La pica con un dedo. —Así que el Comandante se aparece en las noches, para "darte un libro".
—Fue sólo una vez y es un libro muy interesante que nos puede servir. —Ami se defiende, presiona su puño y se tiran llamas con la mirada.
Rei quedó sumergida en sus pensamientos, sabe que Raditz en un mujeriego pero… ¿Puede ella estar con alguien así? Rei no tiene mucha experiencia en relaciones ¿Y si se aburre de ella y va a la próxima conquista? Quiere sacudir ahora a Mina y que le diga si se acostó o no con él. Traquetea los dedos y su pierna tiembla, esto la pone incómoda.
—… Y nos informan que cada una puede tener su propia habitación a partir de ahora. —Milk les habla un poco de lo que le informaron con la Señora Hakkake.
— ¡Oh sí! —Mina aplaude contenta, más intimidad va a beneficiarla.
—Qué bien, Mina ronca como un buey. —Lita bromea con las chicas.
— ¿Necesitan ayuda para mudarse? —Kakarotto se ofrece muy alegre, ve a Milk poner los ojos en blanco e irse. Frunce un poco la mirada, parece que sigue enojada.
Milk está enojada ¿Cómo puede hacerle y decirle ésas cosas en el trabajo? Qué sujeto imprudente, le dio la mano y quiere tomar todo lo demás. Selecciona una habitación en la planta alta, le han dado un nuevo puesto y eso es mucha confianza que debe validar. —Ah, debo ventilar los baños… —Abre la ventana y deja entrar la luz.
Aterriza en su balcón, la habitación aún no tiene todo instalado. Kakarotto no quiere esperar, quiere arreglarse con ella. La ve en el baño acomodando algunas de sus pertenencias, y verificando las cañerías. — ¿Crees que entremos los dos en la ducha?
Milk frunce el ceño y se gira, con las manos en la cintura, lista para regañarlo. —Deja de hacer eso, deja de perseguirme. Sé que me extrañas, ya habrá tiempo. Tengo mucho trabajo ahora. —Cruza sus brazos y pone los ojos en blanco, ve a Kakarotto cerrar la puerta, dejándolos a ambos encerrados en el baño. — ¿Qué pasará si alguien se da cuenta?
Se encoge de hombros. —No me importaría, soy un Élite, sí. Pero también soy alguien libre que puede elegir a su pareja. —Kakarotto se acerca.
Milk se pone nerviosa y mira a los lados, se da cuenta que es ella quien tiene dudas.
— ¿Aun no me crees? —Kakarotto se acerca con su velocidad Saiyajin, la toma de la nuca para enfocar su mirada. —Pídeme lo que quieras ¿Quieres que renuncie a ser un Saiyajin? ¿Que deje mi puesto como Élite? Lo haré.
—No Kakarotto, es… —Suspira a un lado. —Es que yo no tengo experiencia en nada. Lo que soy es lo que ves y temo que vas a aburrirte, que lo nuestro no funcionará.
La presiona contra su pecho. —Si lo que veo es lo que eres… —Lleva una mano a uno de sus senos, luego la baja recorriéndola con la palma completa y aprieta su trasero. —Entonces eres exquisita. — Se arriesga a que lo golpee de nuevo, en cambio ella suspira. Quizás necesitaban un lugar íntimo como el refugio en el bosque. —Aun así lo que hay dentro de ti, ésa fortaleza y también cuando te siento vulnerable. Milk, el calor de tu cuerpo cuando dormimos ése día, me puso tan caliente. Tuve que usar toda mi voluntad para retenerme.
Milk presiona la vista fuerte, no puede creer lo que va a decir. —Lo sé, te sentí y…—Toma aire. —Me gustó y quise hacer…Otras cosas. —Se tapa el rostro completo. —Porque sí me he tocado pensando en ti.
—Puedo calmarlo, puedo calmar tu deseo Milk. —Destapa su rostro. — ¿Confías en mí?
—Sí, Kakarotto yo… —Lo toma de la nuca y lo besa con la boca abierta ¿Por qué camina en círculos? ¿Por qué duda de ella misma como mujer? En estos momentos, las manos de Kakarotto le prueban que ella es la mujer que él quiere. La hace caminar hasta atrás, apoyándola contra la pared. Kakarotto suelta el beso, con una succión brusca de parte de los dos que resuena y deja los jadeos calientes entre ellos.
—Sé que tienes miedo, yo también. Nunca tuve una mujer pura. —La toma de ambas manos, desafortunadamente siente un par de Ki's rondando, de su padre y otras personas. —Perdóname, es solo mis ansias, mi desesperación por verte. —Le deja un beso entre sus dedos. —Espérame ésta noche yo ¡Mmh!—Un beso lo deja mudo y una mano femenina muy indiscreta en su erección, lo ponen muy al tanto.
—No quiero, Kakarotto, cada día puedo esperar menos. —Milk susurra contra su boca y al instante las manos de Kakarotto empiezan a aflojar su ropa. Ella se deja llevar, le da espacio a sus manos, no le da tregua a los besos. Enreda sus dedos a la cabellera del Saiyajin, y él desarma el moño de su cabello.
Si ella así lo quiere, así se lo va a dar. La voltea, dejándola con las manos contra la pared. —Sshhh… Milk, vamos hacerlo bien. Pero ahora… —Lame su nuca erizándola completa. —Voy a darle satisfacción a mi Pareja. —Inhala fuerte el aroma de su cuello. Lleva una de sus manos dentro de la ropa de Milk, y masajea uno de sus pechos. Luego lleva la otra mano entre sus piernas, la presiona.
—Ah ¡Nnh! —Milk intenta sostenerse, pero no puede, sus rodillas ceden. Técnicamente la está sosteniendo Kakarotto, bien aferrado a su pecho, por encima del brasier y su mano ¡Carajo! El calor de su mano estimula los labios de su vagina a través de la tela. Con el pulso tembloroso acerca su mano y afloja su propio pantalón. —Pu-Pue-Puedes hacerlo yo ¡Ah!—Toma aire hacia adentro cuando descubre su pezón y lo pellizca.
Mete la mano y la estimula sobre sus bragas mojadas, suspira del gusto al sentirla así. —Milk, prometo hacerlo bien, tomar tu pureza como corresponde. Toma mi juramento ahora… —La polla de Kakarotto duele, pero se retiene, esto es sólo para ella porque así quiere que sea. — Gozarás igual o más cuando estemos unidos.
Milk se mueve al ritmo del estímulo, hasta acelera su cadera adelante y atrás para sentir aún más fricción. Una fricción húmeda y caliente que la hace jadear y querer más. —Voy a ¡Ah! Kakarotto ¡Voy a tener…Un orgasmo. —Sale como un último suspiro y se entrega al placer.
Kakarotto saborea la docilidad del cuerpo de la hembra en sus manos. —Sí, es todo tuyo. Disfrútalo… —Besa su nuca, cepilla sus labios mientras relaja la respiración. Veían por moros en la costa, así Kakarotto huye por la ventana. —Jaja, ya verás Milk. Lo repito mucho, pero estaré listo y será especial. No importa si me das permiso recién luego de estar casados.
Milk se endereza, aun roja como un tomate por todo. —También, voy a estar lista. —Sonríe brillante para él y lo ve irse "Quizás te daré permiso mucho antes." Cierra las ventanas, para que la helada invernal, no apague el calor que le ha dejado el Saiyajin.
…
Jojojo que lindo tener un Incubus tan servicial como el Kakarotto ¬¬ que nos tire boca abajo y nos masajee como masa de pan de pizza. Jajaja ¡Muchísimas gracias por seguir éste fic y por sus rws y pm! Abrazos virtuales ¡Hasta el Próximo viernes!
Saluditos…
OhaioIzumiKun: Ya te imagino cantando "que no quede huella, que no y que no…" mientras comes unos doritos. Jajaja pues sí las harpías se limpiaron, debemos estar atentos a cuidar a nuestra niña del peligro ¡¿Cómo que no sabes quién es la vieja bruja?! O.O Ay no mi ciela, vas a tener que repasar ahorita mismo, nos hacemos video llamada y nos vemos Sailor Moon, y lo comentamos capítulo por capítulo. Jajaja. El Broly aquí bien que sabe dar…Y recibir XD Al igual que el Kakarotto, ya tienen experiencia de "batalla".
Kaysachan:Jajaja, sí fue directito a defender a la mujercita, que el Mamo estaba "a verrr si se dejan de estar de pendejos, pinches idiotas." Serena no entendía bien las intenciones del Vergeta y ya creía que la iba a secuestrar para su Haren y quien sabe cuantas perversiones...¡Momento! No suena mal... (Vergeta, yo estoy disponible, es más varias estamos dispuestas a que seas el patroncito XD) Y Selypar no se dará por vencida, ni aun vencida, es dura la desgraciada, no por nada es Reina de los Saiyajin aunque la gran diferencia es que ella juega sucio, así es donde deben estar alerta todas. Pero bien parece que están todas dispuestas a ayudar, jajaja al final todas entran en el mismo barco. Veremos como sigue la trama ¬¬...Ah! Y el fic tambien. XD (Tu rw calentita, como te gusssta)
Nita-chan84: Todas con los ojos en blanco viendo como Vergeta salva el día. Ya quisiera un exterminador así que elimine las plagas en mi casa, Jajaja. Y la Milk es lo mínimo que va a gritar: "¡Cielos Kakarotto! Oh Dios, Oh sí ¡Más, más!" XD Ouu, vida adulta pega duro. Y mis historias no están para leerlas así, de incognito, en la oficina o en la reunión del colegio de los niños. Jajaja te imaginas? Lo pones en "audio" se escucha en plena Misa del Domingo: "Desenvolvió su polla y comenzó a tragarla. Vergeta pellizcaba sus pezones mientras era ordeñado, Serena bebía hasta la última gota de su semen." XD
Carolina Z-V de facebook: Muchas gracias por seguir ésta historia. Jajaja aquí hay como un poco más de enredos y misterios, pero no por éso menos zabrozura de la pura. Jajaja Así too rico porque no podemos tener sufieciente ni de los Viejos Zabrozos o las Sailors Antojadas XD
