Lala Lulu: Hola! Hoy veremos cómo hizo Dieciocho para llegar a Okinawa, Jajaja. Sí ése Darien no conoce sosiego o quizás sí encontremos algo que lo sosiegue Darien buscando 18 excusas por haberla salvado. Lita sale del tanque y Bardock une los puntos porque ay mi' jitas blanco es y gallina lo pone. Pasión frente a la playa con MilKaka, nop, también suena mal / Reconciliación BroMina. Más momentos fluff VegeRena y Noche en Aguas termales…
¡Advertencia! Si ya has leído mi historia anterior sabrás que yo no escribo Lemon, sino Smut, mucho Smut. Smut es sabrosura primero, explicaciones después. Así que esto es para adultos ¡Porque soy una maldita pervertida!
No me pertenecen los personajes, son Creaciones de Akira Toriyama y Naoko Takeuchi. Hecho por un fan, para algún otro fan que ande dando vueltas por la Vía Láctea…
Capítulo 29
Dieciocho se había levantado, decidida a huir. No tenía ropa, así que tomó prestado unos pantalones de Darien y una camiseta. —Huele a él… —Se ruboriza y de inmediato se da una cachetada. — ¡Basta tonta!— Frunce el ceño, siente dolor, pero ella se recupera rápido. Al menos eso es algo a lo que debe agradecer a su "creador".
Antes de salir busca en la alacena de Darien algo de comer y una botella de agua. Camina por la ciudad, parece una pordiosera, con la ropa grande y aun renguea un poco. Para su infortunio, comienza a sentir la tibieza de su sangre en el pecho. Rechista duro, se mete a la zona comercial a robar alguna Yukata. —"¿Qué otra opción me queda? Tendré que volver con el viejo ¡Maldita sea! No quiero". —Se recuesta contra una pared y resopla resignada.
—… ¡Un desastre! ¡Un verdadero desastre! —Un comerciante de vegetales hablaba con un pescador. —Dicen que fue un atentado de algún representante de otro planeta.
— ¿Cuál? Todos se fueron hace ya varios días. —El pescador le responde. — ¿Crees que sea cierto? ¿Qué los Saiyajin se ofendieron porque no eligió una hembra de su raza?
— ¡¿Saiyajin?! ¡Dime qué Saiyajin! Todos vimos al séquito del Príncipe tomar a sus parejas terrícolas del brazo con la cabeza en alto.
El pescador piensa unos momentos. —Entonces ¿Crees que el atentado fuera de parte de los Reyes? Quizás es su hermano menor que quiere heredar, se han visto casos de traición en otras monarquías.
— ¡Hmp! Charlando en lugar de trabajar esposo. —La mujer del verdulero le ordena acomodar unos cajones de patatas. —Pues si me preguntan mi humilde opinión, el Príncipe Vegeta no parece tan loco como nos contaban. Sí, tiene una cara de mierda. Pero quizás le dicen loco por las ideas que tiene, tan opuestas a la "Tradición Saiyajin". —La mujer saca una cápsula y la activa en el medio del mercado. — ¡Ja! ¿Vieron eso? Lo compré hoy con nuestros ahorros.
— ¿Qué es esto? —La gente se acerca muy curiosa.
—Es una carreta electrónica, así el trabajo se hace más liviano. —Le da una palmadita a su esposo.
— ¡O sea que me hiciste cargar los cajones toda la mañana! —Muy ofendido azota los cajones.
—Ay querido, es para mantenerte en forma. —La señora se ríe.
—En el río, la parte alta, vi que van a reconstruir y reabrir la represa. Todo bajo la compañía de Tech-Tech. —El pescador cuenta.
Es así, que Dieciocho escucha a los testigos de los cambios, los hechos que se cumplen renovando la esperanza de los terrícolas. Y la suyas también, siempre creyó que los terrícolas comunes vivirían sometidos.
—… Vi la nave de Jet irse temprano. Creo que el Príncipe tiene una propiedad en Okinawa… —La mujer del verdulero sigue intercambiando chisme.
Sí, Dieciocho tiene toda la información sobre ésa propiedad de Okinawa. Mira hacia abajo, la ropa se mancha de sangre. Ahí apunta a una mujer que sacudía unas Yukatas. —Primero lo primero. —Frunce la vista muy maliciosa.
Ahora, luego de horas de viaje volando y parando para ver sus heridas se escabullía en la propiedad del Príncipe, era casi una isla privada, muy aislada. Difícil de llegar a pie o con trasporte terrestre. Así que el aire era su aliado. Bien escondida entre los árboles veía a Darien, todos estaban más tranquilos y relajados. De puntitas, abría la puerta corrediza y los bolsos de Darien estaban ahí. Miraba su Yukata, rechista bajito porque se volvió a manchar. Iba al baño para limpiarse. Dejaba su ropa ahí y pensaba que el ambiente estaba frío, prendía la estufa. —Tampoco soy una harpía… —Pensaba mientras sacaba la ropa de Darien de sus bolsos y se la doblaba en el closet. También porque buscaba una camisa para ponerse y no manchar todo de sangre.
Se sienta en el futon, rebotando un poco, mira abajo, no tiene bragas. —El lugar es lindo. —No entiende de dónde sale ése pensamiento. Divaga de nuevo, esperando a Darien. —"No es que quisiera matarla porque la odio. O sea sí la odio, pero… Pero es porque creí que le traía problemas a todo el mundo ¡Además qué mujer tan imprudente! Es tan frágil como un mosquito y se me enfrentó"—Ahí se sienta en la cama. —"¡Momento! ¡Ésa Luz salía de ella! ¿Tiene poderes y lo ocultaban?" —Se cubre la boca en consternación. —"¿Y Darien? Darien me salvó, quizás me tuvo lástima pero…Él dijo que sentía por mí ¿Qué siente por mí?"— Suspira intentando que no le explote sola la cabeza, se frota el puente de la nariz y pasa un trozo mojado de la Yukata. Sonríe al ver que ya no sangra. Come un par de pockys. —Tengo hambre… —Mastica inflando sus mejillas.
Darien está a punto de sufrir un ataque cardíaco. — ¡¿Qué mierda haces aquí?! —Corre hasta ella y la levanta de un brazo. — ¿Cómo llegaste? ¿Qué carajo buscas? ¿Qué haces? —La sacude y le sisea desesperado.
—Au, Au, Au… Todavía me tiran los puntos. —Dieciocho lo empuja con una mano y le da palmaditas con la otra para que deje de ser tan bruto.
— ¿No ves que estamos aquí rodeados de Saiyajines? —Sisea y se la lleva a la puerta que da al patio, pero Broly está ahí. La cierra de golpe en la cara. —Saiyajin. —Chilla para sí mismo y busca dónde esconder a Dieciocho.
Broly toca la puerta, preocupado de sentir a Darien en ésos picos. — ¿Darien? ¿Todo bien? Sólo hacía una recorrida, sentí un olor…
Darien hacía señas a Dieciocho mientras la dejaba en el baño, ordenándole que se haga la muerta si era posible. Toma un minuto para que él junte sus puños, y fuerce a su ki a relajarse. —Broly. —Le abre con una sonrisa. —Lo siento si te asusté, me olvidé de dónde dejé mis bolsos, la luz estaba apagada y me tropecé en la entrada con mi equipaje. Jajaja. Me dolió el trasero. —Nervioso se disculpa.
—Oh, bueno. Me pareció extraño sentir un aroma parecido a cuando ésos intrusos nos atacaron.
Darien se encoje de hombros, mira a los lados en su habitación. —Pues nada por aquí. —Le asiente y lo ve irse tranquilo a recorrer el pasillo de las habitaciones para estar seguro. Ahora una piedra de culpa lo hace sentir como la mierda, Broly confía en él y le acaba de mentir en toda la cara. Muy cabreado se va al baño. — ¡Dieciocho! —Se tira de rodillas para levantarla, está pálida y tirada en el suelo.
Dieciocho se desvaneció, cree que le falta descansar más horas, vuelve en sí en brazos de Darien, siente sus dedos tocando su garganta y verificando su respiración. —Ya, estoy bien. —Le quita su mano e intenta incorporarse. —Mi energía es infinita. —Se marea al dar un par de pasos. —Vine volando, soy fuerte… Resistente…
— ¿Sí? ¿Y la energía sin sangre? —Darien la sienta en la cama, empieza a desabrocharle la camisa para ver sus heridas, de pronto traga saliva. Ella está roja viéndolo y él también. —Lo, lo siento. —Le vuelve a abotonar la ropa. —Me-Me olvido que eres…Que eres… ¿Qué eres?
—Soy Androide, Androide Dieciocho…—Se desvanece de nuevo pero Darien la sostiene.
—Pe-Pero vi que eres de carne, no eras como el otro.
—Dieciséis… —Hace un puchero y esconde sus ojos con lágrimas debajo de su cabello. —Mi hermano, fue el primer prototipo. Nosotros fuimos creados en diferentes etapas de mejor…Me-joras. —Se acuesta contra las almohadas.
— ¿Has comido algo? —Le revisa la piel, está muy pálida.
—Pockys, me traje todos los pockys de tu casa. De chocolate, de fresas, frambuesa ¡Limón! —Dieciocho balbucea, bastante mareada.
Darien hace un puchero y frunce el rostro ¡No y no! ¡Definitivamente ésta tipa no le parece adorable! —"¡Pero se comió todos mis regalos sin saberlo!"—Sacude la cabeza, debe estar frío para esto. La necesita en buen estado para sacarle información. —Bien, pero eso no es comida adecuada, debes recuperar. —Queda con la palabra en la boca, ella ya se había hecho pelota con las sábanas de su cama. —Voy a traerte comida, maldita estúpida. —Está con el cuerpo molido y todavía tiene que aguantar esto.
Dieciocho lo escuchó decir eso, pero la oscuridad es más fuerte y la tira. No sabe cuánto tiempo había pasado y Darien la sacudía para comer.
—Ten come, está frío, pero—Darien le habla y la ve tragar casi como un Saiyajin.
—Es rico, muy rico. Cualquier cosa es buena que un licuado de proteínas crudas, hecha de sobras y quien sabe qué más. —Habla con la boca llena toma agua de la jarra.
— ¿Eres Saiyajin? —Darien le pasa un pan, con la mirada confundida.
—No, ya te dije, soy An-droi-de. Bueno, un Cyborg. Científicamente hablando. —Muerde el pan.
—Te ves muy capaz ¿Por qué no cazabas para comer? ¿Y quién te daba de comer así?
Dieciocho acomoda muy tímida un mechón de su cabello. —"Es justo que sepa, después de todo vine a pedirle refugio."—Da un trago grande de agua y le explica. —Estuve encerrada toda mi vida. El Doctor Gero empezó su proyecto con Dieciséis, después Diecisiete y yo. No podíamos ir más allá, porque teníamos una bomba que el viejo nos puso en el pecho.
— ¿Gero los secuestró desde niños?
—No, verás… Él sería mi progenitor y mi progenitora nunca la conocí. Sólo sé que fuimos mellizos con Diecisiete. Si no cumplíamos…Boom.
— ¡¿Y viniste a terminar tu trabajo?! —La increpa y ella niega sin parpadear, con la boca llena. Darien piensa un momento, no parece estarle mintiendo o algo así. Pero el que haya vivido así, como un perro, explicaría por qué no comprende bien el actuar de los demás y los sentimientos. Al menos no de una manera que él lo entiende. —Mmm…—Piensa muy serio, estira el cuello está demasiado tenso. —Creo que mejor dejo el interrogatorio para cuando yo esté más despierto y tú más llena. Debes ver de ponerte otra ropa ¿De dónde conseguiste la Yukata que rompiste?
—Sí, es que necesitaba cambiar los vendajes, no quería machar tu cama. La Yukata la robé. —Se encoge de hombros, lo escucha resonar el fondo de su garganta.
—Eso es malo, eso es robar. —Darien le aclara y se empieza a dormir.
Dieciocho va a decirle que conoce el concepto. Bueno, a decir verdad, sólo conoce el concepto; ojos que no ven, corazón que no siente. Pero él ya está dormido. —Hmmm… Si se duerme con las botas puestas, sus frágiles piernas no van a descansar. —Piensa, justificando de antemano el porqué va a desvestirlo. Titubea cuando va a quitarle la camisa. —"¡Al demonio, él me vio desnuda!" —Y al instante que lo tiene en bóxer. —"¡Oh Dios! Es… Es… Bueno, admito que he visto cosas en libros de biología y mangas. Pero en vivo es..."—Ahí recuerda, en los mangas tocar así a la protagonista era una especie de acoso, o sea un límite que a él puede enojarlo. Lo acomoda en las almohadas, ella se acuesta junto a Darien.
…
Inhalaba y exhalaba tan fuerte y profundo, como si hace tiempo no respirara realmente. Y así era, porque Bardock no pudo estar tranquilo desde que vio a Lita con la vida pendida de un hilo.
Lita mira a Bardock a través del cristal. Al fin van a sacarla, estuvo flotando sin hacer nada, pero siente el cuerpo entumecido, como si hubiera hecho un esfuerzo enorme. —Haaa… —Lita jadea cuando le quitan la mascarilla. Sonríe enorme mientras Bardock la atrapa con una toalla. —Gracias… —Le habla muy suave mientras la recuestan para escanearla.
—Lita, qué bueno verte afuera. —Ami le habla con una sonrisa. —Jaja, Serena nos ha estado cocinando.
Lita abre grande la vista, Bardock le toca el hombro. —Tranquila, que Milk la ha ayudado. —La ve suspirar relajada, Bardock presiona la mandíbula, en tanto el escáner revisa a Lita.
Ami está con la mirada atenta, toma su scouter holográfico y carga la información. — ¿Qué recuerdas Lita? ¿Qué sentiste?
—Yo… Sentía chispas. —Lita frunce el ceño, mirando al techo recuerda. —Sentía que se acumulaban, pero no me dolían. Recuerdo gritos, gritos furiosos que me aturdían la cabeza.
—"Trueno de Júpiter…" —Bardock recuerda y en ése momento a su mente llega una epifanía. —"Una semilla por cada planeta… Cada Sailor Scout". —Mira a Lita con consternación, ella es Sailor Júpiter.
Observa el rostro preocupado de Bardock, sin emitir sonido, toma su mano y él se acerca a besar su frente, para decirle que todo está bien.
—… No hay daño neuronal. —Ami revisa todo, frunce los labios y se pregunta cuánto voltaje fue el que disparó Lita. Luego se distraen al escuchar su estómago gruñir.
—Auuu, tengo mucha hambre. —Lita hace un puchero, revolotea sus pestañas a Bardock.
—De inmediato. —El General le guiña un ojo y va a la cocina.
De: Ami
Buenos días a todos. Les envío la buena noticia, de que Lita ha salido del tanque. Comió un poco por la madrugada y necesita descansar.
Serena salía del baño con buenas noticias de su amiga en su Scouter. Se sentaba en la cama, veía a Vegeta con el brazo extendido en su lugar, como si se lo reservara. Reprime su risita para no despertarlo. Se estira una segunda vez y se siente fresca. Cuando va al clóset, hay un espejo largo en la pared. Parpadea y se frota los ojos para saber que no la engaña la vista. Mira su cuerpo, la zona detrás de sus brazos está firme y si presiona los omóplatos, ve las líneas de los músculos. Toca su ombligo, el vientre firme y al girarse. —"Mi trasero gordo sigue ahí…" —Frunce la vista lo toca con un dedo, lo presiona frente al espejo. —"Hmp, no tan gordo Jaja." —Muy animada se pone ropa interior, una sudadera y pantalón de Vegeta y va a hacer Hotcakes. Camina por el pasillo, asoma la cabeza afuera y saluda con una mano a Nappa vigilando la zona. —Ah, los días son cada vez más cálidos. —Dice para sí misma, admirando la nieve ceder y el verde del paisaje dándose lugar. En la cocina, prepara todo mientras tararea. Se sube a una silla para alcanzar un recipiente de batir, se baja, toma una sartén, y empieza a romper los huevos. Se voltea. —¡Heep! —Salta del susto.
— ¡Grrr! Mujer ¿Qué mierda haces? —Un muy semi-dormido Vegeta, frota sus ojos.
Serena lo mira de arriba, abajo, está con una camiseta, una chaqueta y un pantalón de ejercicios. Ni siquiera se ató las botas. —Mmm, pues hago Hotcakes… Para todos. Así celebramos que Lita está bien.
Vegeta resuena una risa sarcástica por la nariz. — ¿Tú crees que alguien va a levantarse temprano? —Se acerca a ella, la ve seguir la receta. —Déjame decirte que todos están "dis-fru-tan-do". Y nosotros deberíamos hacer lo mismo. —Se abraza a ella por su espalda, intenta quitarle el batidor. No ejerce mucha fuerza, quiere que ella ceda a él.
— ¿Ah sí? —Serena frunce el ceño y le da una palmada brusca a ése par de manos curiosas. — ¿No "dis-fru-tas-te" suficiente anoche?
—Ya sabes…Apetito de Saiyajin. —Vegeta presiona su erección contra ella.
Serena presiona los labios, tragando un gemido. — ¿Qué te parece si me ayudas y lo comemos en la cama? —Levanta la vista sobre su hombro y le da un guiño coqueto.
¡Mierda! ¡La mujer ya le conoce el truco! Frunce profundo el ceño, en un intento de no ceder control o autoridad. — ¿Con miel y frutas?
—Hasta tengo chispas de chocolate. —Serena le tira un beso y otro guiño.
—Dame eso. —Le quita el recipiente y se pone a batir mientras ella prende la cocina. La ve agacharse para buscar leña. —"Mujer, las cosas que le haría a ése culito impertinente ahora mismo". — Presiona por instinto la velocidad del batido y rompe el batidor.
Serena escucha que algo se rompe, seguido del gruñido de Vegeta y sus maldiciones en voz baja mientras busca otro batidor. —Jajaja ¿Dónde estabas ayer que necesitaba matar gallinas?
Encuentra otro batidor y vuelve a su tarea. —Riéndome en los techos mientras las correteabas.
— ¡Mmh! Malvado. —Serena presiona el índice en la frente de Vegeta. —Hay que escribirte una enorme M de Maldad pura en tu frente.
Vegeta resopla una risita hacia abajo, le recuerda a cuando estuvo envenenado con el poder de Majin. Le dijeron que una M negra se le marcaba en la frente. Ahora recuerda ¿Qué era lo que se dibujaba en la frente de Serena? No apareció bien, pero está seguro de que algo era. La mira muy fijo, está muy concentrada, entre sus finos dedos deja caer arándanos y frambuesas en la mezcla. También toma un poco por separado y cae una lluvia de chispas. La abraza de la cintura y apoya su mentón en su hombro. —Serena… Perdóname.
Serena levanta las cejas en sorpresa. — ¿A qué te refieres? —No entiende su tono tan decaído.
—Porque esto es algo… Es algo que no podrá ser así siempre. No podremos tomarnos éste respiro cuando queramos. Sé que tú preferías una vida tranquila, temo el día que te arrepientas. O que al llegar el momento, el poder me vuelva a envenenar y ya no sea el mismo del que te enamoraste. —Recuerda las palabras de su padre, cuando dijo que le hizo mucho mal a su madre. Quizás Selypar era una hembra diferente antes de tenerlo, y estar en el trono con su padre la cambió, le endureció el corazón. —"No quiero que eso pase con Serena".
Lo siente tirarse sobre ella, como lamentándose. Se voltea a él, luego de poner dos círculos de masa en la sartén. —Vegeta, aún falta para eso. No falta tanto, pero vamos a estar lis—
—Mi padre me dio la regencia y pienso tomarla cuando vuelva. —Vegeta le confiesa, no se lo dijo a nadie. Sólo relató del estado de salud de su padre.
Serena queda sin poder parpadear, es el olor a los Hotcakes lo que la hacen volver en sí. —Oh, hay que voltearlos. —Toma la espátula y los gira.
—Serena. —Quiere hablarle de nuevo a la cara, ella se resiste, y entrelaza sus dedos con él.
—Estoy aquí Vegeta. No voy a irme a ninguna parte. —Ahora es Serena quien se afloja y se recuesta sobre Vegeta, tira su cabeza hacia atrás y la boca de Vegeta desciende a la suya. Un beso suave, sus labios quedan pegados unos segundos.
—Quiero intentar hacerlos girar. —Vegeta se pone junto a ella, disfruta de éstos momentos de paz y llenos de luz. Hasta piensa en que es curioso, su personalidad y poder son idénticos.
…
¡Idénticos! ¡Igualmente de testarudos y de cabezas duras! Milk y Kakarotto estaban en una nueva discusión que los llevó hasta la costa.
— ¡Milk! ¡Milk! —Kakarotto ruge al verla seguir caminando cabreada. Sabe que si la obliga a hablar con él por medio de la fuerza, ella se pondrá peor. Ya hace tres días del incidente y Milk parece seguir firme en no perdonarlo. De un salto está junto a ella.
La arena salpica a Milk mientras intenta pasar de la barrera de Kakarotto. — ¡Te dije que me dejaras en paz! ¡Pareces un niño latoso! —Lo empuja del pecho pero es inútil.
— ¡Deja de comportarte tu como una niña! —La sostiene de los hombros, la ve roja luchando contra él. — ¡A la mierda mi paciencia! —La sostiene firme con los brazos abajo y la besa. Pega sus labios.
Milk se queja y forcejea, quiere resistirse a éste beso. Pero su cuerpo se afloja, no puede luchar contra el deseo acumulado. Su orgullo parece perder contra las ansias de volver a sentirse deseada por el toque del Saiyajin. Se queda inmóvil recibiendo el beso, sus lágrimas corren. Porque no quiere aceptar en voz alta lo que Kakarotto hizo.
Siente sus lágrimas correr, la brisa helada del mar choca contra sus rostros enrojecidos. —Milk, por favor, cálmate. No quiero hacer esto. —La suelta de los brazos y la abraza contra su pecho. —Quiero luchar contra mi deseo hacia ti, quiero hablar nada más… No quiero usar el sexo para algo así.
— ¡Me dejaste! ¡Me dejaste atrás y te fuiste a luchar sin mí! —Milk cae de rodillas, en ésos momentos recuerda a su padre, revivió el mismo dolor de la primera noche que se fue a dormir, cuando a su padre lo ejecutaban. El dolor por la muerte de su padre se revivió con esto, y lo odia, quiere superarlo de una vez, quiere ser fuerte. Aferra sus puños a la arena.
—Milk yo… —Se arrodilla y pone sus manos sobre su espalda, la deja descargarse un poco. —Si yo muriera para salvarte, sería la mejor forma de morir ¿Sabes qué hacía con esto del SuperSaiyajin antes de conocerte? —Espera unos segundos por una respuesta, pero Milk sigue temblando en sollozos. —Jueguitos de poder con Vegeta y Broly… No tenía nadie a quien defender, nadie que me haga pensar: Quiero ser fuerte por él o por ella. El momento en el que me transformé por primera vez lo único que sentía era, que era un inútil Saiyajin de clase baja que no pudo proteger a su madre. Exploté en dolor crudo y frustración, no importaba cuantas cabezas aplastara, nada la traería de regreso. De todas formas seguí luchando, seguí adelante porque…—Hace una pausa, intentando que no se le quiebre la voz. —Porque si yo sigo aquí, una parte de ella sigue aquí ¿Verdad? Habría una persona más que hable de ella, que la recordara.
Milk resuena su nariz contra su ropa, intenta limpiar sus mejillas. — ¿Tú crees que lo merezco? ¿Que merezco ser salvada como tu madre?
—Así como lo creyó tu padre, yo también lo creo. —La toma de las mejillas y deja un beso en su frente. —Cuéntame Milk ¿Cómo era tu padre? ¿Qué hacían todos los días? Cuéntame todo lo que recuerdes. —Se sienta con ella y mira al mar, la deja descansar la cabeza sobre su pierna.
— ¿Por dónde empezar? Pues… Era un pueblo pequeño, mi padre era el más fuerte ahí, junto a sus ancestros eran en verdad una monarquía que protegía a sus pobladores. Era un hombre grandote, así de grande era su corazón que dicen que mi madre era la más consentida del lugar. —Milk cierra los ojos, siente las manos de Kakarotto peinar su cabello, soltándolo completo. Sigue contando todo y se siente tan feliz, como si la cajita de sus recuerdos pudieran transportarla en el tiempo y revivirlo todo.
Mina caminaba por el pasillo, no era su costumbre madrugar pero… —A la mala prisa darle paso. —Pensaba en voz alta y se quedaba pensativa, no está segura si el dicho era así. Se detiene al ver a Broly venir caminando por el mismo pasillo. Su orgullo se activa, levanta la nariz al techo y quiere matarlo con indiferencia.
Broly frunce el ceño y se pregunta si Mina no está consciente de que tiene la suficiente fuerza para obligarla a hacer lo que él quiera cuando quiera. —"Pero no quiero que sea así..." —Exhala fuerte hacia arriba, camina hasta ella. —Mina…
—Buenos días. —Con el tono más sofisticado y su caminar más seguro trata de pasarlo de largo. Sin embargo el Saiyajin es enorme y le cubre fácilmente su camino. —Permiso.
—Mina no. —Con tono suave intenta persuadirla. —No estemos como al principio.
— ¡Pues qué buena comparación! Este sería el fin. —Se para de puntitas en un intento de enfrentarlo. —"Si no me rompiera la mano lo quitaría de una cachetada".
Broly cuenta hasta tres e intenta hablar, armar algo en su mente, pero ambos pegan un salto asustados. Sienten a una pareja feliz, demasiado feliz charlando por el pasillo.
En una esquina aparecía Serena, riendo mientras está enredada a la cintura de Vegeta. —Jajaja ¿No te parezco muy pesada?
—Ppsss… Puedes pesar una tonelada y podría cargarte en una mano. —Vegeta se ríe, la sostiene con un brazo y en la otra mano tiene la bandeja con una torre de Hotcakes.
—Ay, no seas cruel. No pesaría nunca una tonelada ¿Verdad? —Serena hace un puchero, se abraza al cuello de Vegeta y le deja un beso. —Tu coordinación es algo… Bueno de otro planeta, Jajaja.
Broly se escondió junto a Mina en la habitación de Mina, escuchaban a ése par. Broly hacía gesto de asco. — ¿Ése es Vegeta riendo con su Mujer?... Da miedo.
—Sshhh… Oculta bien tu Ki. —Mina pega la oreja con la puerta, siente las risitas coquetas y los besos resonando. —"Parece que lo van a hacer en el pasillo ¡Serena pervertida! ¡Te hacías la santurrona!"—Mina se cubre la boca. Luego escucha la puerta correrse y nada más. —Ya se metieron a la habitación. —Se encuentra con Broly encerrándola con sus brazos a los lados.
Broly tiene una sonrisita un poco… Bastante traviesa, demasiado para ése rostro con los gestos tan duros y los ojos tan brillantes de inocencia. —Tú y yo… Somos mejores y lo sabes ¿Verdad?
— ¿Qué? —Mina lo aleja con una mano, pero Broly se acerca hasta su oído.
—En el sexo…Somos mejores. —Susurra a su oído.
—Bro-Broly. —Mina intenta mantener no sólo la cara derecha, también así misma. Sólo escuchar a Broly decir sexo, parece que algo hizo click, entre sus piernas. — Todavía no escuché una disculpa. —Trata de que su razón tome las riendas. —"¡Ay! ¡¿Por qué mi lujuria es más grande que mis sesos?!" —En su interior araña las paredes, mientras siente a Broly inclinarse más a ella.
—Eres tan valiosa. —Broly se arrodilla y apoya la cabeza en el pecho de Mina. —Eres alguien que irradia luz y alegría ¿Qué pasará cuando me veas en mi peor momento? Temo ése día Mina, lo temo porque puede que haga algo tan terrible como atacar a quien más amo.
Mina cierra fuerte los ojos, se abraza a la cabeza de Broly. —Debes confiar en mi fortaleza entonces. No soy de levantar pesas o romper cemento con los puños como ustedes, pero mi corazón es fuerte. Tanto como para poder amar al Legendario.
Broly levanta la vista, sus ojos se dilatan, le pregunta a Mina con la mirada si habla en serio y ella se lo confirma. —Mina, te adoro… —Hunde su nariz, se llena del aroma fresco de su Mujer.
Mina hace un puchero y no puede resistir el calor de Broly contra su pecho. —Jummm… ¿Cómo sabes que somos los mejores en el sexo?
—Como ya sabes, yo tengo un sentido muy agudo para el Ki… —Broly la mira a los ojos, empieza a tironear la cinta que sostiene la Yukata de Mina. —Puedo concentrarme y sentir que todos… —Frunce la vista. —Excepto Darien y… ¿Kakarotto y Milk lo estarán haciendo en la playa helada?
—Jajaja, eres tremendo. Con ésa carita, eres un pervertido. —Abre su Yukata y la deja caer por sus hombros.
—Grrr… Mina, voy a tomarte aquí, contra la puerta.
—Uh, la puerta creo que no va a aguantar.
Broly levanta una ceja. —Buen punto. —Con su velocidad Saiyajin la lleva a la cama, la hace rebotar y reírse mientras se desnudan.
—Ay, un momento ¿O sea que Lita lo está haciendo ahora?—Mina ve a Broly tragar un poco de saliva y asentir. — ¡Ah! ¡Qué atrevida! ¡Salió hace poco del tanque!
— ¡Tú vas a necesitar un tanque luego de lo que te voy a hacer! —Broly abre el sobre del condón con la mano mientras sostiene su polla, la envuelve y se arroja sobre Mina. Se frota un par de veces, para saborear lo mojada que ya estaba.
— ¡Ah! ¡Jajaja! ¡Oh sí, castígame Legendario! ¡Oh! —Mina se atraganta con el aire, Broly entra en ella, puede sentir su vientre retorciéndose del gusto.
—Mina, siempre tan mojada. —Toma uno de sus pechos y lo mete en la boca. Se retira y arremete muy suave de nuevo. Escucha los fluidos de su centro chorrear sobre su miembro.
Una ola de calor y escalofríos la recorren cuando Broly pellizca su pezón y presiona su clítoris con un dedo. —Oh Broly, ya que somos tan buenos en el sexo. —Lo toma del cuello y deja un beso profundo en sus labios, Broly responde lamiendo su paladar y azotando su lengua con la de ella. — Mostrémosle cómo se hace. —Mina se sostiene firme de los brazos del Legendario, enreda sus piernas a él posesivamente.
Broly la toma de las caderas, se arrodilla con ella prendida de su cuerpo, conectada a su polla. Se mira con Mina, su mirada celeste brilla, está roja de lujuria. Va a responder con gusto. La toma del trasero y la embiste duramente, tomando todo el control.
La cama se agita, golpea contra la pared, las patas rechinan contra el suelo de madera, gritan el nombre del otro en cada unión y golpeteo salvaje de sus caderas.
Lita estaba subida a Bardock, en un segundo intento de demostrarle lo bien que se sentía. —Ah, mi amor, querido… —Lo convencía con el tono más dulce que encontraba.
Bardock niega a los lados, se pone una almohada en la cara. —Liiitaaa… Por favor, no abuses de mí. —Se queja con la almohada apretando su cara.
Se concentra un poco, juega con sus dedos, recuerda que se sintió como ella misma como nunca antes, en el momento que pudo liberar toda ésa energía contra ésos intrusos. Sus dedos largan estática y toca los pectorales de Bardock.
Siente su cabello erizarse y las chispas chocando contra su piel. —Uh-Uh…No, claro que no. —Bardock la aleja con un ataque de su almohada.
Lita iba a responder con otro almohadazo pero empiezan a escuchar algo… Golpes, como martillos contra las paredes.
Sí, tal parece que las paredes no son a prueba del sonido.
—¡Oh, sí! ¡Broly más, más duro!
— ¡Mina! ¡Mina! ¡Mina!
Bardock y Lita se miran con la mandíbula al piso, luego se percatan de todo y estallan de la risa. —Jajaja, ven aquí. —Bardock la toma en sus brazos, le toca la frente, la escanea con atención. —Siento como si todavía no pudieras hacer esfuerzo.
—Floté durante más de 24 horas, siento algo de entumecimiento.
—Mmm, voy a hacer que estires las piernas. —Voltea la posición, toma el pijama de Lita y lo hace volar en la habitación. Acomoda sus piernas en sus hombros. —Voy a mostrarte porque YO SOY EL GENERAL DE LAS FUERZAS ÉLITES SAIYAJIN. —Se señala así mismo con mucho orgullo.
— ¿A ver si entendí? ¿Yo frotándote la polla toda la mitad de la mañana no te convencí? —Lita se apoya con los codos. —Pero tú escuchando a otro romper la habitación en plena locura sexual sí…—Levanta una ceja. —No me voy a negar, pero creo que ya sé a quién salió tan pervertido tu hijo mayor.
Bardock se alista con un condón, pone su miembro envuelto y erecto a la altura del clítoris de la hembra. —Primero, no provoques a un hombre con un arma. Mucho menos a un Saiyajin de éste calibre. —Le muestra hasta dónde llega su polla dentro de ella, recostándola sobre su vientre.
Lita ya se empieza a agitar, la seguridad que Bardock ha tenido con ella en la cama ha ido incrementando. Y eso le gusta, en especial cuando presume de la vista de su miembro venoso y caliente listo para la acción. Le da una caricia con la punta de sus dedos. Se recuesta en las almohadas, pasa las manos por su vientre, el centro de sus pechos y pellizca sus pezones. —Mmh, Bardock…Ah. —Jadea, moja sus dedos y se sigue auto-estimulando. —No sé si pueda gritar tanto como Mina.
Bardock respira agitado, presiona los muslos de su mujer envolviendo su erección, para mojarla, lubricarla correctamente. Se acerca a besarla y decirle una promesa. —Créeme; LO HARÁS.
Y así como Broly lo sospechaba, pero no podía confirmarlo a ciencia cierta por la lejanía. Milk y Kakarotto compartían un momento obsceno frente a la playa. Cubiertos por una roca y algo de matorrales. La Yukata y la ropa de Kakarotto les hacía de cama improvisada. Una fogata por el frío los abrigaba y sus cuerpos enredados se movían con el oleaje.
—Milk… —Susurra caliente contra el cuello de la hembra, la lame y empieza a marcar un camino de besos hasta sus pechos. Hunde su rostro entre sus pechos, ella está ardiendo, con una fina capa de sudor que hace brillar su piel. —Me encantan tus tetas ¡Ah!
Milk arquea su espalda ante el estímulo, se aprieta alrededor de Kakarotto. Se toma de sus brazos. —A mí me encantan tus brazos…—Acaricia pesadamente los músculos del Saiyajin, sigue hasta sus pectorales y pellizca sus pequeños pezones. —Tu pecho también, es una obra de arte. —Hunde sus dedos en sus pectorales, dejándole un par de rasguños.
Kakarotto presiona la mandíbula. — ¡Oh Milk! Cuidado o me voy a correr… —Se detiene un poco, presiona la frente en su clavícula.
Ella pudo sentir su polla inflamarse aún más, presionando su punto G al límite. —Ah, yo también…Hazlo, Kakarotto, acaba conmigo. —Milk acelera su cadera contra él, lo presiona, mientras Kakarotto se entierra más y más en ella.
Toma la arena entre sus puños, la presiona dejándose liberar junto a Milk. Se queda descansando un poco, tratando de recuperar el oxígeno. — ¿Estás bien? —Le consulta, deja un beso en su mejilla, ella asiente. —Perdóname, me dejé llevar… —Habla agitado.
—Ja, claro…Como no…—Milk lo acusa un poco frunciendo el ceño. —tenías un condón guardado por ahí ¿Cómo puedo creerte?
Peina su flequillo húmedo por el sudor, besa la frente de Milk. —Mmm…Milk, es que me pones loco, tú no entiendes. Eres demasiado para mí.
—Demasiado para el SuperSaiyajin Mujeriego. —Milk ronronea y se deja consentir con sus caricias y pequeños besos.
—Ex Mujeriego. —Muerde la punta de la nariz de Milk. —Además, no era para tanto, una vez al mes iba a un burdel, mi hermano iba casi siempre. —La escucha afirmarle como si fuera un loco.
—Deja de escudarte con tu hermano. —Milk tiembla un poco de frío, se abriga contra el cuerpo de Kakarotto.
El sonido de su Scouter le llama la atención, lee y frunce la vista. —Vamos o te enfermarás. Veo que quieren tener una reunión. —Le muestra el mensaje.
…
— ¿Podrías apurarte? —Darien le consulta a Dieciocho, muy nervioso en el baño.
— ¿Por qué no sales y me esperas afuera? —Dieciocho estaba en la bañera, lo veía de espaldas y avergonzado.
—No te quiero perder de vista. Aun no confío en ti completamente. —Cruza sus brazos y se sienta en el suelo en forma de loto.
—Bueno, te aguantas. —Le saca la lengua. —Siempre leía de éstas. Me he metido en un lago o en un río, pero esto es mucho mejor. —Estira sus piernas, descansa en la espuma.
— ¿Cómo te bañabas?
—Hm, dependía. El viejo nos desnudaba en una cámara y nos rociaba con un líquido que picaba y agua. Una especie de desinfectante. —Comenta como si nada.
— ¿No te duele contarme ésas cosas? —Se voltea sobre su hombro, ella estaba sobre el borde, con el rostro apoyado y observándolo.
Los dos se giran avergonzados, Dieciocho trata de componerse y actuar como si nada. —Pues, es la única vida que he conocido. —"Hasta que te conocí a ti…". Piensa con ridícula timidez. Y otra cosa que le parece ridículo es — ¿No entiendo tus nervios? Ya me has visto desnuda.
—Eso era diferente, lo hice para atender tus heridas.
— ¿O sea que es solo eso? ¿No me ves ni un poquito atractiva? —Dieciocho hace un puchero y sumerge su boca en el agua, haciendo burbujas.
Darien se levanta de golpe y abre la puerta. —Por ésta vez te dejo, se me hace tarde para la reunión. —Resopla hacia arriba y va a la reunión. Quizás es cierto que ella ya no está en plan agresivo.
Quienes sí parecen estar en plan agresivo, son los Saiyajin. Están con Raditz, Bardock y Nappa, probando cómo mejoraron su resistencia.
—Yo quiero hacerlo. —Broly se ofrece a atacarlos, levanta sus puños y ellos también se ponen en guardia.
Empiezan a girar alrededor del Legendario. Darien entra por la puerta a la pequeña sala de entrenamientos, están todos viendo lo que sucede. —Oigan ¿No deberían esperar unos días más?
—Ja, lo que no nos mata, sólo nos hace más resistentes. —Vegeta le explica, Serena está a su lado mirando.
Broly se harta de dar vueltas, parece avanzar a Bardock pero en pleno impulso de su patada, golpea a Raditz. Parpadea del gusto al ver que lo esquivó. Por detrás, Nappa intenta patearlo a la altura de los tobillos, de un saltito lo esquiva. Ahí ve a Bardock como un misil a atacarlo, lo detiene con una mano. Raditz intenta golpear sus costillas y lo inmoviliza con un pie contra el suelo. Broly suelta a Raditz, toma el puño de Bardock y lo usa de escudo contra Nappa. —Vaya, son más rápidos…
—Es verdaderamente increíble. —Luna comenta junto a Artemis. Los gatos Lunares se asombran de que los dejen sentarse a la reunión.
— ¿Es otra ronda de preguntas? —Artemis consulta con nerviosismo. —Les juro que les dijimos todo.
—No. Es algo más… —Bardock se sienta y abre el libro que tiene los dibujos de las Guerreras. —Lita, no sé si recuerdas pero… Cuando tiraste ésos rayos dijiste "Trueno de Júpiter" —Le señala en el libro, el símbolo de Júpiter en la figura femenina.
Lita toma el libro, abre y cierra la boca. Toca la hoja y toca su frente. —E-Es Im-Po…Es impo-sible. —Se niega, las manos le sudan de los nervios y siente náuseas.
— ¿Sí? Pues, también es imposible que un gato hable. —Vegeta señala a los gatos y los hace saltar. —Sin embargo aquí estamos ¿No sienten nada con ella? ¿No hay una manera en la que ella "eleve su poder" o se "transforme"?
Luna gira alrededor de Lita, la olfatea y Artemis hace lo mismo.
—Permiso, voy a ver qué sucede. —Rei se acerca, sienta a Lita en el suelo. Toca su frente, se concentra. —Puedo sentir… Que fluye, pero algo la bloquea…
En el Palacio, Selypar habla con Nehe de lo mismo. —Sí, el poder que tienen las Guerreras está bloqueado, para nuestra conveniencia. Vuestra hazaña de aniquilar la línea de nacimientos, tiene sus memorias incompletas. —Nehe camina con la Reina hasta sus habitaciones. —Eso y además, puedo ver la cortina del dolor y la pena haberlas cubierto durante su infancia. Otra cosa por lo que deberéis tomar crédito Mi Reina. —La invita a pasar, se quita la capucha. Deseaba tanto tomar aire fresco, qué mejor oportunidad para ver el desastre que dejó la Sailor Del Trueno. —El amor las ha ido sanando, ha ido liberando su potencial.
Selypar rechista. —Jajaja ¿Ésa ridiculez? Yo no creo en ésos cuentos. El amor no es más que una distorsión de los impulsos reproductivos y la necesidad.
—Ah, el amor es algo tan voluble también. Mi Reina, es algo en lo que estamos de acuerdo. —Nehe la deja cerca de una cortina alta, que cubre algo. En frente hay un sillón individual.
— ¿Esto es lo que has estado preparando?
—Por favor, haga los honores. —Le ofrece tirar de la cortina.
Selypar atrapa la tela negra y ahí está un enorme espejo de marco dorado. Mira su reflejo, pero al enfocar sus propios ojos, puede verlo. La alegría y el triunfo, su mejor momento amplificado. Jadea incrédula, pero ahí está. Mejor aún, ahora es Regente. —E-Esto…—Toca el reflejo y es tragada directamente a su sueño. Coronada como Reina, ejecutando al molesto de su hijo y al bastardo. Se regodea en el triunfo, en la sangre de sus enemigos.
—Sí, Mi Reina, es todo vuestro… —Nehe se siente en el sillón, vuelve a sentirse vital. Siente el poder correr por sus venas y puede sentir como eso se refleja en la Reina. —Vos seréis la primera hembra SuperSaiyajin…
—La… Primera… hembra…SuperSaiyajin… —Está con las manos y el rostro pegados al reflejo. —La Primera Reina SuperSaiyajin…
Nehe puede ver por dentro de la Reina y se pregunta cómo buscar ése punto exacto donde se dispara el potencial SuperSaiyajin, porque después de todo, sus poderes son un reflejo que va y viene. Mientras más poderosa y ambiciosa sea la Reina, más poder podrá sacarle. —"Princesa… ¿Dónde te ocultas? Tu poder está tan bloqueado de mi vista…" —Empieza a planear cómo quitarle el Cristal de Plata, aún no se decide si hacerlo con cautela o esperar a derrumbar todo, despertar a la Princesa definitivamente y tomarlo directo de su pecho. Mira el Cristal Arcoíris en la luz. —"Serenity, debiste haberme matado junto a tu hija…"
Lita veía que querían experimentar un poco más con ella. — ¿Ahora qué?
—Lo hago yo… —Broly se ofrece para probar el poder de Lita.
—No, no ¿Estás loco? Puedes perder los estribos. —Nappa lo frena del pecho.
—Grrr… Déjenme intentarlo, debo resistir estoy harto de ser el último recurso. —Broly le reclama a Nappa.
Nappa observa a Vegeta y él le asiente, al mismo tiempo Vegeta le avisa a Kakarotto que esté preparado por cualquier percance. —Relátanos qué viste, qué sentiste… —Vegeta le pide y los Saiyajin se concentran en el Ki de Lita.
—Ah, pues era muy borroso… Caminaba en el frío, como una neblina espesa. Me quemaba de tanto frío. —Lita cierra los ojos, hace un esfuerzo. —… Y el grito, lo dije porque me estaba desesperando, era… ¡Agh, tan molesto! —Lita hace gesto de asco y sacude una mano. Una descarga se dispara al suelo.
—Bien, Broly. Buena suerte. —Bardock da un paso hacia atrás y los demás lo siguen.
— ¿Listo? —Lita le avisa a Broly y él asiente un poco arrepentido de haberse ofrecido. Le da la mano a Lita—Trueno de Júpiter… —Nada… —Trueno de Júpiter… —Cero.
—De nuevo Lita, concéntrate en lo que nos relatabas. —Bardock la ayuda.
Lita exhalaba, contaba hasta tres, una vez más. — ¡Trueno de Júpiter!
El voltaje arroja a Broly, lo repele sin poder mantener su agarre a Lita. Se frena en el aire y baja despacio. Siente el corazón acelerado. Toca sus dedos. —Me quemó…
— ¡Lita! ¿Cómo te sientes? —Bardock se acerca y Ami la escanea.
—Con escalofríos… —Tiembla y se sacude quitándose la incomodidad.
— ¡Es la Sailor del Trueno! ¡No lo puedo creer! —Luna salta a ella.
—No, no lo creo. No puede ser… —Lita cierra los ojos y se niega, cae de rodillas. Sus amigas empiezan a rodearla y a preocuparse.
—Tranquilas… —Vegeta las detiene. —Denle espacio, no es que necesite ayuda. Sólo procesar lo que le está pasando. Ahora, lo que más necesitamos es secretismo, mantenerlas a todas vigiladas.
— ¿Qué? ¿Por qué? —Mina pregunta y ve muy serio a los Saiyajin, observándolas con atención.
— ¿Alguna de ustedes ha experimentado cosas así? —Bardock se acerca a verlas.
Vegeta se queda viendo a Serena, y Raditz mira a Rei.
—Yo, yo les juro, que he sido así desde niña. —Rei se ataja con las manos. —Las sacerdotisas del Templo Hikawa siempre han tenido un sexto sentido desarrollado. —Habla nerviosa. — Sólo puedo hacer pequeñas llamas. Nada parecido a lo de Lita.
—Serena… Tú me has sanado más de una vez. —Vegeta le frunce el ceño. —Incluso fuiste limpiando mi Ki del poder de Majin.
—Pe-Pero ¿Yo quien soy entonces? —Serena traga duro saliva, mira sus manos y está por tener un ataque de ansiedad. — ¡No! ¡Mis padres era terrícolas! Tengo una foto de ellos.
—Pero todos somos reencarnaciones. —Artemis le explica. —Sería normal que todas fueran terrícolas, pero en verdad no sé cómo hacían para activar sus semillas estelares y transformarse. —Cierra los ojos con Luna y se esfuerza en recordar, en unir algo.
Vegeta recuerda que algo se iluminaba en la frente de Serena, pero que no llegó a tomar forma, sólo la luz. Mira el libro y el Símbolo de cada Sailor está en su frente. —Bien, a partir de hoy el entrenamiento de Ki de todas y de lucha, lo haremos entre todos. Milk, Lita, Rei y Serena, no quiero verlas sin un guardia si no están con sus parejas.
Milk salta ofendida. — ¿Y por qué yo también?—Chilla y Kakarotto le tapa la boca, frenándola de decir nada más.
—Princesa Ox, quiero que sepa, que jamás vi a un terrícola hacer lo que usted hizo. —Vegeta se acerca a ella. —Quizás usted también es una Scout…
— ¿Y Darien? —Milk frunce los labios y lo acusa. —Jamás vi a un terrícola con ése poder.
—Pues creo que yo me puedo cuidar solo. —Darien habla presumido.
Raditz le pasa un brazo por arriba. —Claro que no, niño bonito. Porque nos gustaría saber cómo hiciste para seguirle los movimientos a ése asesino.
—Ah, eh…Yo… —Darien traga saliva, mira a los lados. —Yo entrené con el mismo maestro que Milk, me-me enseñó a leer la energía. Y podía ver sus golpes.
— ¿Se conocen desde antes? —Vegeta interroga, puede sentir molesto a Kakarotto por ésa información.
—No, sólo me di cuenta de que su técnica era igual a la mía. —Milk responde. —Por unos años de diferencia, no nos cruzamos. Pero es cierto, coordinando las vibraciones del suelo, en cada impulso de los ataques del intruso, fue así como lo fuimos esquivando.
Darien toma aire y exhala relajando los hombros. Por suerte Milk, dio una respuesta convincente. —"Lo de Dieciocho se termina ésta noche". —Está resuelto, no puede traicionar a Serena. La mira con preocupación, ella le sonríe brillante como siempre.
—Bien, ahora… Yo quisiera decir algo. —Serena toma la palabra. —Sé que no había manera suave de tirar toda ésta información, pero entiendan que esto nos confunde. Estuvimos toda nuestra vida, sintiéndonos como otras personas y ahora nos dicen que somos otras. —Serena niega, se frota la frente, una migraña se extiende.
—Nadie les está diciendo que son "otras". —Luna se acerca a ella y le explica. —Estamos diciendo que ustedes son quienes son y que podrían ser algo más. Que tenemos recuerdos en común, de una vida lejana. Nunca les pediríamos algo, como por ejemplo, "Serena, ya no eres Serena Tsukino, ahora eres una Sailor Scout y nada más".
Serena escucha eso y asiente, de todas formas, no deja de sentir ésta ansiedad y sudor frío recorrerla.
—Bien… ¿Podemos tomarnos una noche libre? —Mina consulta, los Saiyajin de inmediato alzan la voz, niegan y refunfuñan.
— ¡Un momento! —Rei golpea la palma en el suelo, deja unas llamas extinguirse como si fuera polvo. —Nadie está discutiendo lo que dijeron sobre la protección, pero necesitamos un tiempo a solas nosotras. Una noche de chicas, nada más.
La cara de horror de los Saiyajin es obvia, parece que les acaban de proponer algo terrible. Para ellos sí lo es, ya que querían aprovechar todo el tiempo que pudieran en Okinawa, tranquilos, relajados y fornicando.
— ¡Pues yo soy el General y doy la orden de que no! —Bardock declara y parece haber cabreado a Lita.
Una hora más tarde, las mujeres estaban en las aguas termales y los Saiyajin, junto a Darien, estaban en las aguas termales de al lado. Divididos por una cerca con arbusto.
—No lo puedo creer, no lo puedo creer… Las hembras ¡Las hembras! ¿Quién las entiende? —Bardock estaba de brazos cruzados, en un rincón de la piscina natural, refunfuñando al aire.
—Hmp, me recuerda a mi infancia… —Raditz le da un codazo cómplice a su hermano.
Nappa se acerca a Bardock y le da un golpe en la cabeza. —Ya, relájate. Están a pocos metros, sientes sus Ki's; están bien.
Darien se siente algo intimidado, nunca estuvo en algo así con ellos. Si bebiendo cervezas con Raditz y bromeando con Kakarotto. Pero ¡¿Desnudo?! ¡Jamás! Y no quiere quedar como un idiota o algo así, metiéndose en ropa interior.
— ¡Oigan miren eso! —Raditz se acerca a Darien y lo pone de espaldas. —Jajaja, ya estás grandote.
Darien tiene escalofríos cuando un dedo del Saiyajin le demarca la musculatura encima del omóplato.
— ¡Raditz déjalo! —Vegeta le tira una roca en la cara. —Los terrícolas, son más pudorosos. —Se mete al agua y se recuesta relajándose contra el borde.
—Ah, bueno…No me molestó. —Darien se siente un niño virgen y estúpido. —Me he dado cuenta que bromean así, entre ustedes. Siempre me he preguntado ¿Cómo toman la homosexualidad? Sin ofender, pero se tiene un concepto muy "macho" de ustedes.
—Bueno, a diferencia de los terrícolas. —Nappa toma la palabra. —No tenemos tal concepto o necesidad de andar diciendo con quien nos metemos en la cama. Sí tenemos una regla de honor. Hmp…Para los honorables, obviamente, tiene que haber consentimiento y madurez suficiente.
—Ja, cierto. No hay honor en tomar a alguien por la fuerza. —Raditz sigue. —Entiendo que somos seres con más violencia y nuestros antecedentes pueden ser dudosos. Pero no todos somos criminales. Forzar a la hembra o al macho que nos calienta, eso lo hace un débil, un incapaz de atraer al sexo opuesto. Je, la cacería lo hace emocionante.
— ¿Cómo es cacería distinto a forzar? —Darien frunce el ceño.
—Jajaja, lo que mi recientemente monógamo hijo quiere decir… —Bardock se mete en la conversación. —Es que entre las parejas, hay un juego de seducción, todos podemos jugarlo. Sin importar la cara. —Señala a Nappa con un dedo y éste le levanta el dedo del medio. —El violador, es un mal perdedor, que toma a la fuerza lo que no se pudo ganar por derecho.
—Ah…—Darien desvía la mirada, la polla de Bardock es intimidante. — ¿Ninguno se ha acostado con… Otro macho?
—Yo quería, pero él se había casado. —Nappa lo dice en chiste y señala a Bardock.
— ¡Lo sabía! —Bardock le salta encima. —Ahora dime, dime grandote ¿Qué te gustó de mi eh?
— ¡Pues obviamente no me gustó tu bocota! —Nappa lo hunde, en el agua.
— ¡Cuidado con mi papá! —Kakarotto lo defiende.
—Ay niño de papi… —Raditz pone los ojos en blanco y lo hunde desde abajo a la pelea en el agua.
—Me pregunto porqué pensé que esto sería relajante ¡Uh! —Vegeta era hundido desde los tobillos mientras se quejaba.
Mina no soporta, están en silencio, con unos bikinis puestos y disfrutando las aguas termales. Pero el escándalo en la "Zona de los chicos", la está matando de curiosidad. —"¡Ay Dios! ¡¿Estarán desnudos?!" —Se muerde el puño.
— ¡Mina! —Rei la hace saltar en el aire. —Te estoy vigilando, mucho cuidado por andar espiando. —El agua alrededor de Rei larga más vapor.
—Sí, además no creo que estén desnudos, como seguro te imaginas. —Ami confía en la madurez de Nappa.
—Sí, no tengo de qué preocuparme. —Mina se recuesta en el borde respira fuerte. —Mi amorcito es el más alto, así que es quien lo tiene más grande.
Lita levanta la oreja. —Oh, oh y oh… ¿Cómo sabes? La altura puede tener cero influencias en eso. —Lita compara uno de sus brazos y lo que recuerda de la proporción de Bardock.
— ¡Cierto! Además Nappa es el más alto y grandote. —Ami golpea el agua dando su argumento.
Dieciocho comía su sándwich y espiaba un poco la conversación de las chicas, si bien le parecía banal. Era curioso, no sólo los hombres compiten por el tamaño. Se va a la otra ventana y en el sector de los hombres sólo se escuchan los gritos entre el vapor. —"Hmp, parecen perros babosos…" —Ahora lo piensa, mira abajo ¿Cómo será tener sexo? Traga el enorme bocado y se siente acalorada. Se queda mirando ése lado, tratando de distinguir a Darien.
—… Sshhh… Despacio, bajen su Ki… —Lita les da indicaciones.
—Chicas, por favor, uno es mi suegro y mi cuñado. —Milk está tironeando a todas, pero no hay caso.
Se hacían lugar, gateando hasta la cerca, Lita rompía una tabla y hacía lugar.
—Ay, mira nada más… Darien se guardaba un cañón. —Mina comenta bajito.
—Mina, es casi como un hermano. —Serena se tapa la vista, pero espía entre los dedos.
—Uy, Raditz, es una obra de arte. Es peludo, es como ver un tigre enorme recostado en la hierba. —Mina se muerde el labio inferior. —Lo mejor es que sus pelos se ven sedosos. —Abre la boca y hace una seña de "sexo oral salvaje".
—Sí, listo, yo gané. Nos vamos. —Rei la tironea.
—No, no, no… —Mina niega con un dedo, espera a que Broly se levante. —Ahí está, vean al Legendario…
Las chicas jadean hacia adentro. —Mina ¿Cómo haces par-Oh Dios Kakarotto. —Rei se cubre la cara completa.
—Dejen de mirar a mi novio. —Milk las sacude del cuello.
Ami por su parte, reza con las manos unidas porque Nappa siga sentado y no se muestre.
—Grrr… Príncipe Vegeta, yo también me desmayaría con tremendo leño sacudiéndome desde atrás y sacándome el alma por la boca. —Mina se ríe bajito, mientras Serena se le trepa para matarla.
— ¿Qué… De-mo-nios es é-so? —Milk señala a su suegro, a ésa persona que ya no podrá ver de otra manera, porque ahora sabe porqué es el General de las Fuerzas Élites de los Saiyajin.
—Lita ¿Cómo puedes seguir viva? —Serena queda con la quijada al suelo.
—Al menos Nappa es proporcional. —Ami se atraganta con la vista.
—Con sólo verlo, siento que me restauró la virginidad y me la volvió a quitar. —Mina necesita un trago de sake.
— ¿Pero así es dormido? —Rei se frota los ojos y mira con atención.
—Sí, no sabes. Casi muero del miedo, creo que hasta pensé que me perforaría un pulmón. —Lita presume y golpea su pecho. Ha derribado a la Lujuriosa de Mina.
— ¡¿No tuvieron suficiente todas con follar a los gritos hoy temprano?! —Vegeta las descubre, tiene una toalla envuelta en la cintura, apunta con energía asesina a Serena y sus amigas. —Grrr… ¡Tú! —Señala a su Princesa.
—¡Aaahh! —Serena es cargada en un hombro. — ¡Vegeta lo siento!
—¡Sshhhtt! ¡Guarda tus gritos para dentro de cinco minutos! —Vegeta la nalguea duro mientras la lleva a la cama.
Los Saiyajin miraban con una sonrisa ladina a las hembras, una sonrisa llena de lascivia, y la promesa de que ésta noche les esperaba algo intenso.
—Chicas… —Milk les susurra. — ¿Por qué siento como si hubiéramos despertado una cueva llena de panteras?
Darien se iba riendo de toda la situación, se frotaba el cuello y luego de ésa charla sobre sexualidad y seducción con los Saiyajin pensaba hace cuanto no tiene sexo. Al menos sus amigas la pasan bien. Entra a la habitación, está con su bata y un almohadazo lo recibe. —Oh, me había olvidado de ti.
— ¡Ja! ¡Se nota! —Dieciocho declara enojada. También está en bata, con un bóxer de Darien puesto como pantaloncillos.
— ¿Ya comiste? —Darien la ignora.
Dieciocho baja la mirada, asiente. Está en verdad roja, porque la almohada se la tiró en la cara. Porque antes de que él entrara, se estaba tocando.
—Oye ¿Todo bien?… —Se sienta junto a ella y la toma de la mejilla.
—Sí. —Dieciocho toma la mano de Darien, se la lleva a un pecho y lo taclea con un beso.
Su miembro se pone duro de inmediato, el calor de las mejillas de Dieciocho parece contagiarlo a él. Junto a todo el calor de su cuerpo, es la primera vez que no la siente como un ser frío, sino con sangre en las venas. Lo besa de forma estática, trata de hundir lo que siente y de reflotar la razón. —"¡Oh Mierda!" —La mano de Darien masajea el pecho de Dieciocho, siente su pezón duro contra su palma, lo excita. La aleja del mentón y le abre la boca.
La invasión de la lengua de Darien la toma con la guardia baja, seguido de la polla de Darien dura, presionándose contra su centro. Está entumecida, no sabe bien qué hacer. Darien menea suave y largo su cadera, haciendo que se frote su clítoris, casi haciéndola ver estrellas. Gime y se tapa la boca del susto.
—Sshhh… Deja que te escuche… —Darien destapa su boca, lame sus labios, empieza a bajar por su cuello, mientras la otra mano la agarra del trasero. —Escucha… Escucha con atención…
Dieciocho abre grande la mirada, se encoge, casi haciéndose pelota. Está escuchando a las otras parejas teniendo sexo alrededor. —Oh Dios. —Cae sobre Darien, mientras la frota.
—Sí, gime… Dieciocho, déjame escucharte. —Darien jadea, lame el cuello de la mujer y se lo muerde un poco. Busca sus pezones y se los mete en la boca. Gruñe cuando la siente moverse contra él, estimulándolo, montándolo. — ¡Mmm! ¡Oh dios!
Dieciocho abría la bata de Darien, besa su cuello, su pecho. La excita tanto. Jamás se escuchó así misma así, ni tampoco se había sentido de ésta forma en su vida.
Entre los gritos de alrededor, amortiguaban sus propios gritos de placer. Darien y Dieciocho compartían un orgasmo que los quemaba de dolor. Los adormecía, por ésos efímeros segundos, se olvidaban de sí mismos.
…
¡Hasta el próximo viernes!
Saluditos…
Nita-chan84: Jajaja, ya mismo reservando en las Aguar Termales del Vergeta. Y el Mamo Chan, ya no pudo resistir la tentación, él también quería carrrne XD Bueno Androide 18, es androide de nombre, porque en la práctica vendría siendo un cyborg. Un humano con las partes justas de mecánica y carne El susto de Bardock ha pasado, pero el de Lita y las demás recién empieza. Kakarotto no puede con su genio, admitámoslo, somos un poquito sádicas y nos gusta hacerlo sufrir. Y sí, el gran momento está cerca, disfrutemos éstos momentos de paz y fluff.
OhaioIzumiKun: Jajaja pobre mamo-chan, con la erección más confusa del mundo XD Sí, se salvaron y hasta han mejorado notablemente. Esperemos que puedan ver cómo despertar completamente en la Sailor. Pues aquí se entregan los demás a la zabrozura, es como la Playa de la Lujuria. Jajaja Son tremendos. Ya les dijo, saboreen los buenos momentos, porque se terminan, se acerca el momento de la batalla.
Kaysachan: De rodillas yo te pido, mi querido redentor. Mi plegaria es muy sencilla solo quiero aquel amooorrr. He pasado tantas noches, añorando su pasión y que vuelva a sonreír mi corazooooonn *baila_con_veladora.
