Paso las puertas, con cautela, quien sabe lo que se podría encontrar tras esas puertas. Anduvo por la redonda habitación hasta encontrarse en el centro, y allí, comenzaba una alfombra roja, que llegaba hasta otro largo pasillo, a otra habitación redonda, como la primera, pero esta vez estaba llena de cojines, sillas, sofás y en el lateral una larga mesa de madera, al fondo una pequeña puerta de madera.

-Hola….? –dijo Akane con una mano en el pecho y otra jugando con una de las puntas de su largo azulado cabello.

-Llegas tarde –dijo un joven cubierto con una túnica marrón, saliendo de aquella pequeña puerta de madera.

La joven se acercó a aquel muchacho que le era completamente desconocido, y dándole unos cuantos golpes en la espalda, ya que este se encontraba de espaldas, le bufo:

-Oye he visto la colección de chicas que tienes ahí fuera- le siguió dando golpes- y también te recuerdo que soy una de ellas-le volvió a golpear, pero ahora con el puño y más fuerte, iba a volver a darle otro golpe pero aquel joven se giró de golpe agarrando por la fina muñeca la mano de la chica.

-Woooo…–exclamó el joven mirándola de arriba abajo y con una sonrisa de medio lado- veo que mis guardias elijen bien el color que le ponen a cada una- utilizo la muñeca de la chica para obligarle con un impulso a dar una vuelta, y ahora situarse el detrás de la Tendô, y rodeando con su brazo libre la cintura de ella.

-Te sienta bien el azul guapa-dijo susurrándole de manera sensual al oído, con su voz ronca

Esto produjo un escalofrío por toda la columna de la chica, esta giro la cabeza de manera lenta encontrándose unos ojos azules como… un momento…azules?! De que le sonaba eso?

**Flashback**

-Perdone–dijo aquel muchacho enseguida

-No se disculpe ha sido culpa mía, estaba en medio–se disculpó ella, agachándose para recoger aquel desastre.

El chico, vestía con una larga túnica, e incluso la cabeza capada, solo dejaba a la vista un hueco estrecho y horizontal en la parte de los ojos.

Cuando Akane se levantó, se topó con este pequeño hueco, y con lo que la túnica no tapaba, unos hermosos ojos color lavanda. Ella se quedó embelesada e impregnada ante tal visión, pero el chico, sin decir nada de nuevo, se movió un poco hacia la izquierda, y esquivándola, se introdujo entre la multitud.

**Fin del Flashback**

-Tu! –Exclamó liberándose del seductor 'abrazo'- tú eras aquel chico con el que choqué, y por eso estoy aquí.

-Vaaalla… -dijo el joven de ojos azules, bajándose la túnica dejando al descubierto completamente su cabeza–cambias mucho cuando te pones ropa sexy-sonrió, burlándose de ella.

-Eres un pervertido! –Se ruborizo al máximo, cubriendo como podía su cuerpo con sus brazos, ya que se sentía desnuda en su presencia-.

-AMARILLO!–se oyó a lo lejos, uno de los gritos de los guardias

-Tienes que irte –dijo aquel apuesto joven cubriéndose de nuevo, gran parte de la cara, y toda la parte de atrás de su cabeza con la túnica.

-Que…? –pudo exclamar sorprendida la Tendô antes de verse empujada, por dos guardias hacia fuera de aquella extraña sala.

******Cambio de Escena******

-QUE LE HAS VISTO LA CARA?! –exclamo, bueno… más bien grito Ukyo, levantándose de golpe de la silla del comedor, tirando el vaso de agua al suelo.

-shhhhhhh –dijo poniéndose roja la protagonista de la historia- te quieres callar?-dijo tapándole la boca a su amiga, aunque esta siguiera seguir emitiendo sonidos.

-Ukyo tiene razón–menciono la chinita de forma picara, y con una sonrisa de medio lado- si te ha enseñado la cara, es que le has hecho 'tilin'-dijo ahora riéndose si descaro-.

-QUE OS DIGO QUE NOOO! –Dijo con todos los colores en sus mejillas- ufff sois unas pesadas –se levantó se agacho al suelo y recogió el vaso, y con unas servilletas seco todo el agua- voy a limpiar todo este desastre- dijo dejando atrás a dos picaras chicas, susurrando y riéndose de la escena.

Akane paseo por todo el comedor buscando a alguna cocinera, o encargada para entregarle el vaso y pedirle otro vaso.

Camino, por todo los sititos en los que veía correctos entrar, está claro, no abrió ninguna puerta, ni entro en algún sitio del que le pudieran echar.

Al cabo de unos minutos, encontró una mujer, que aparentaba unos 60 años, estaba 'rellenita', vestía de blanco y con un delantal y en su cabeza tenía una redecilla que evitaba que pudieran caer pelos a la comida, incluso que este estaba recogido en un moño.

-Perdona –Akane se dirigió a aquella señora- se me ha caído el vaso –realmente a ella no se le había caído, si no a su amiga- me podría dar otro…? –termino con una pregunta

Miro a la joven con cierto desprecio, pero al final, se fue a buscar el vaso. Estuvo esperando en silencio hasta que varios minutos después, una puerta se abrió tras de ella, agarrando el hombro de la joven e introduciéndole dentro de la oscura cavidad, de lo que resultaba ser un armario, donde se guardaban varios productos de limpieza.

-Mfff –apenas se escuchó ese grito ahogado, y si alguien logro escucharlo únicamente fue el hombre que ahora le tapaba la boca, y le aprisionaba contra la pared.

-Shhhhh… -susurro aquel "raptor"- silencio –dijo ahora más calmado.

La chica seguía respirando agitadamente, su pecho se alzaba y descendía a un ritmo no demasiado armónico, que digamos, tenía los ojos cerrados, más que por susto o miedo, para ahorrarse ver oscuridad.

El chico pero su oreja al corazón de la chica, provocando obviamente, que la chica dedujese, como cualquier chica haría, que su acompañante es un 'joven', si es que era joven, pervertido. Sin pensárselo la chica aparto la mano del joven de su boca y con la otra dispuesta a apartar de ella a ese pervertido y acosador chico.

-Oye para –dijo el joven, ahora demostrado por su masculina voz, dejándose caer levemente sobre el frágil cuerpo de la chica- te he dicho que estés en silencio, y eso supone también que te estés quieta-.

Akane con todas sus fuerzas, intento, aunque inútilmente, apartar la mano del chico, ahora de nuevo en su boca, en cambio el, simplemente ejercía una pequeña parte de su fuerza, para contrarrestar la de su rehén.

-Si te quito mi mano, prometes no gritar…? –Susurro el chico-.

La chica asintió, y retiro la mano del joven notando que esta ya no oponía resistencia.

-Como as osado a posarte…de esa manera? Sobre mi busto?! –dijo Akane notando como sus mejillas ardían.

-Simplemente quería notar tu pulso –Rio el joven- oye porque estas con los ojos cerrados? –dijo de nuevo, ahora apoyándose con el hombro derecho en la pared, viendo a su joven presa de perfil.

-Que…? –salieron de los carnosos labios de Akane, abrió los ojos lentamente, para que sus pupilas se acostumbraran a las "oscuridad", pero para su sorpresa, la joven Tendô se encontró en un armario de limpieza, con varias fregonas, algún que otro cubo de basura y lo que le llamo la atención es que habían dos velas encendidas, estuvo un rato en silencio y hasta que recapacito, que había estado todo el rato con los ojos cerrados, que tonta!. Miro a su derecha y no vio nada, se giró hacia el lado opuesto y ahí le encontró, a su raptor, esbozando una sonrisa de oreja a oreja

-Eres Tendô verdad…? –dijo simplemente acercándose más a ella, si es que era posible.

Gracias por leer! Estoy inspirada asique actualizare lo antes posible! Dejen sus reviews eso me anima mucho ^^