Un encuentro inesperado

Aro …

El tiempo transcurre sin mucha importancia para mí, es muy subjetivo, sabemos que existe pero hace tiempos que dejamos de interactuado con él, he visto pasar años, lustros, décadas, siglos e incluso uno que otro milenio, me he topado con vidas que han cambiando el curso de la humanidad ,he caminado entre las sombras, ocultándome como un vil ladrón para no alertarlos de mi existencia, para permanecer como producto de su imaginación frágil y volátil, generado quizás por una terrible pesadilla, un mito, una leyenda que pueda perderse o modificarse en el transcurso del tiempo, saber que vivimos pero solo como una ilusión, para que la humanidad sin quererlo, forme parte, importante de nuestra existencia eterna, como ha sido desde tiempos inmemoriales.

Una mañana como cualquiera otra caminaba apresuradamente hacia los cultivos de vid, se me hacia un poco tarde, la noche anterior había bebido demasiado, jamás me gusto que mis padres me hubiesen heredado tanta responsabilidad , odiaba las responsabilidad pero por ser el primogénito debería llevarlas, tenia creo, no lo recuerdo con exactitud , algunos hermanos pero solo dos permanecen aun en mi memoria, Angelo y Bruno.

Angelo era muy pequeño cuando deje de verlo apenas y tenia unos 10 años, dulce y tierno, un niño con muy buenos sentimientos, Bruno era caso aparte ambicioso como él, Odiaba ser el segundo en todo, me odiaba tanto que si hubiese tenido la oportunidad, el mismo se hubiese encargado de partirme en pequeños trozos para luego dárselos a los cuervos,

Bruno se encargaba de todos los asuntos legales y económicos de los viñedos mucho mejor de lo que yo podía hacerlo, aun así el ser el primogénito me concedía muchos privilegios que no podía evitar, desde pequeño me educaron para controlar a toda mi familia, mantenerlos unidos, pero como siempre nada puede ser como uno lo planea.

Aquel día me encontraba algo mareado seguramente debido a los estragos del suave vino.

A lo lejos observe a 5 personas al parecer se habían detenido a descansar, me llamaron mucho la atención, era raro observar a una mujer entre aquellos hombres, sin duda hermosa y tentadora, sin igual, cubierta con los mejores trajes de la época, toda una diosa si me lo pregunta, su larga cabellera era sujeta con un listón de color morado en el antebrazo izquierdo lleva un pequeño brazalete cubierto por algunas joyas, en cada uno de los costados los hombres que la acompañaban la rodeaban sutil mente parecía divertirse con la pequeña conversación que sostenía casi en silencio, me acerque curioso lo más rápido que puede para seguir admirando de su belleza, pero a escasos metros, mi cuerpo se estremeció impidiéndome que siguiera adelante, pero mi curiosidad era aun mayor al observa mi actitud aquella mujer se levanto del suelo donde se encontraba y dirigió hacia mi una sonrisa, un poco atrevida para nuestra época, los otros cuatro rieron divertidos ante la actitud de mi diosa.

Hola! – Me dijo acercándose a mí con sutil cuidado

Ho..Ho..Hola – Dije después de algunos intentos inútiles de formular algo más interesante que decirle.

Disculpa – empezó a hablar, pero la verdad no me importa mucho lo que decía estaba demasiado idiotizado como para hilar cualquier pensamiento, lo último que recuerdo es que ya los había invitado a pasar la noche en mi morada, ella se veía complacida y eso me intereso de sobremanera.

Que les parece, nos quedamos con él una noche – Se dirigió a sus amigos, luego encontraría la manera de deshacerme de ellos me dije , seria fácil.

Me da igual – Dijo uno de ellos, los demás asintieron en silencio

Gracias por la invitación os presentare a mis hermanos – Cuando pronuncio la palabra hermano me convertí en el hombre más feliz, esto sería fácil de lo que pensé, sonreí – El más alto – Empezó – Es Alexander, El rubio Armad, y los enanos –Sonrió al decir eso – Es Aarón y el es Ion, a por su puesto me llamo Alessia..es un gusto y agradezco tu invitación.

Cuando ella extendió su mano, en mi mente vagaba la idea de cuantas monedas de oro tendría que darle a cada uno de sus hermanos para dejarme a solas con aquella chica, seguro no sería mucho pero al fin y al cabo valía la pena para tan magnifica adquisición, aquella chica sonrió divertida, quizás porque había tardado algunos segundos en responder pero luego sabría la verdadera razón de su risas. Sus manos frías me sacaron de mis pensamientos creí que era producto de mi imaginación asi que no le tome mucha importancia,.

Sera todo un placer tenerlos de invitados de honor – les dije- Soy Aro de Dupree, estas tierras como todo lo que su vista puede alcanza a ver y mas allá son parte de mi propiedad – Aquella chica parecía no importarle era extraño por lo general las mujeres al decirles lo rico que solía ser caían rendidas a mis pies y eso es algo que no a cambio con los siglos.

Abandone mis labores del día para llevarlos a mi mansión, en el camino escuche algunos murmullos, no les tome importancia, una porque no comprendían muy bien lo que decían y dos porque hablan demasiado bajo para mis oídos. Camine todo el trayecto junto Alessia pero la voz de Ion me saco de mis estúpidas fantasías.

Vaya se ve que la comida de este lugar es deliciosa – Dijo Ion mientras no dejaba de mirarme, como si yo fuera parte del aperitivo recuerdo haberme sentido poco incomodo.

Vamos Ion, Compórtate Si – Regaño Alessia – Aun es temprano, en el barco te alimentaste muy bien no crees que es suficiente por ahora –Sonrío seductoramente.

El solo hizo una mueca en señal de disgusto creí que ese seria mi primer paso así que rápidamente intervine – No os preocupáis en mi casa os podrás alimentar como es debido – Esto causo unas pequeñas risitas ahogadas que rápidamente fueron calmadas ante la mirada de mi nueva acompañante.

Lo sentimos – me dijo- mis hermanos suelen olvidar los buenos modales, os comportareis – amenazo sutilmente.

Si! –Asintieron los cuatro al mismo tiempo.

Caminamos un largo trayecto hasta llegar a mi morada, cuando por fin lo hicimos mis hermanos ya habían llegado después de un largo día de jornada, Ángelo corrió a mí como siempre me abrazo emocionado y feliz, espera ansioso el regalo del día, le explique lo que sucedió aunque se molesto le prometí que el siguiente día lo compensaría, ante mi nueva promesa se bajo de mi regazo y me dijo que me perdonaba, luego camino presuroso al jardín donde solía pasar largas tarde de juego.

Bruno, por su parte se mostro molesto, porque no me aparecí en todo el día pero, su disgusto desapareció cuando vio Alessia entrar a mi casa, al parecer había provocado lo mismo sentimientos lujuriosos, se quedo embobado, idiotizado ante su belleza como los sirvientes y todo aquel que suele mirarla.

Oh, lo siento, no fue mi intención privar de vuestro hermano – Le dijo A Bruno, el cual rápidamente y mas astutamente se disculpo ante tan jovial chica.

- No tenéis porque preocuparse veo que os han atendido muy bien pase por favor – Pero su sonrisa del rostro se borro cuando vio a entrar a esos cuatro corpulentos hombres, me divertí mucho al verlo, más de lo que debía, pero me contuve, aquel día no tenía ganas de amargarme la existencia, al fin y al cabo , pronto tendría una hermosa y bella mujer a mi lado.

Eso cree!- Me pareció escuchar, pero nadie había pronunciado alguna palabra, seguro era producto de mi imaginación o al menos eso creí.

Mi hermano se apodero de aquella situación sin mucho esfuerzo, la verdad es que como conquistador siempre me llevaba ventaja aun así decidí darle oportunidad, claro sabía que yo ganaría, dejaría que se ilusionara, tonto hermano pensé.

Aquella tarde fue la más larga de mi vida, ansiaba con mucha ganas que la noche llegara, por lo poco que pude indagar mis huéspedes no pensaban quedarse mas que aquella noche a si que debía apresurar todo el asunto.

Mi hermano se encontraba algo nervioso aquel lejano día, dejo Alessia en su habitación para luego salir apresuradamente, no le tome importancia seguro ira a ver alguna de sus amantes en turno. Cuando llego la hora de la cena me encontraba en el comedor de mi casa, todos habían decidido cenar en su respectivas habitación o al menos eso quiero creer, no es algo que tenga muy presente pero seguramente mis hermanos eran mucho más inteligentes de lo que yo pude haber sido en mi época humana, los nuevos invitados provocaban un cierto temor por forasteros y por esa mirada fría y desolada, claro para mi resultaba mucho mejor, estaría a solas, bueno casi a solas, pero vería la forma de deshacerme de ellos en el transcurso de la noche.

Sentaos por favor – Me apresure a recibir a mis invitados, coloque a cada uno de ellos de tal manera que Alessia se quedara junto a mí, ella sonrió encantada o al menos así parecía. Llame rápidamente a mis sirvientes pero la mano fría de Alessia me lo he evito, no me había percatado de eso, pero sus manos parecían bloques de hielo, a diferencia de su piel que se veía esplendorosa, por primera vez sentí como un escalofrío rodear mi cuerpo, ya en la mañana me había tocado sus manos pero creí que sería producto de mi imaginación pero ahora estaba seguro que no.

Oh, lo siento – rápidamente quito sus manos de las mías – me siento un poco indispuesta me gustaría que nos disculparas, yo afirme con la cabeza rápidamente, algo en mi decía que mis planes debían parar que era lo más sensato que podía hacer, me quede inmóvil mientras observaban como se de la habitación pero Armad dirigió su mirada hacia e intento advertirme pero no logro.

-Se me olvidaba pero..-Dijo Armad pero Alessia coloco uno de dedos sobre su boca.

- No se importuno deja de dar molestias – Le dijo mientras desaparecían, lo último que escuche con mis frágiles oídos humanos fue decir a Alessia – Ya todo está escrito solo es cuestión de esperar no intervengan en asuntos de inútiles humanos….avaros.

Que les pareció???? Pues aquí esta mi primer capitulo , espero que les guste acepto tomatazos dejen sus reviews