INMORTAL
La sola idea de vivir por siempre me resultaba fascinante, irreal, ilógico invento de una vaga ilusión producto de un maravilloso sueño. Cada frase que articula Ion, mi creador, era realmente emociónate, ni la sed esa que raspaba mi garganta hacía que yo perdiera el interés por escucharle, ni siquiera mis nuevas y notorias habilidades impidieron que yo pudiera en ese instante alejar mis pensamientos del fantástico relato de Ion.
Confundido, me levante del suelo donde Alessia me había dejado, Ion me observaba expectante mientras que yo permanecía desorientado, me levante y como si fuera una pieza de rompecabezas coloque cada una de mis partes en su lugar, observando a la nada, mi vista era realmente mejor de lo que había sido como humano, los rayos del sol que se daban paso por los ventanales eran magníficos, esa luz podía apreciarla en todo su esplendor, pero en fue en ese instante cuando mi vida cambio.
-Como es que..Yo?-Pregunte, era más para mí que para otro ser en aquella habitación.
-Simple-Me respondió Ion que me observaba con una sonrisa en el rostro-Ya has dejado de ser un humano común, muchos nos llaman demonios de la noche, otros bebedores de sangre creo que esto último nos describe mucho mejor.
-Bebedores de sangre- Respondí consecuentemente
Ion me detallo como era que nosotros los bebedores de sangre sobrevivíamos, cuáles eran sus ventajas y como se mezclaban entre los humanos, una coexistencia del cual debe permanecer por el bien nuestro, ya que ellos son nuestra fuente principal de inmortalidad.
-Magnifico-Fue lo único que pude decir cuando el termino de hablar-Eso significa que yo..
-Eso significa que será un estorbo!!-Dijo Alessia mientras caminaba hacia mí tensando el lugar y especial a Ion que la observaba con rabia.
-Te dije que sería igual que los otros, hasta creo que .. Bueno, ella es mejor que él y por mucho hermano-Me dijo mientras me señalaba, y observaba como los rayos del sol se asomaban por los ventanales de lo que un día fue mi casa, las pequeñas luces invadieron la habitación y con ello un brillo muy especial, ese brillo indescriptible, ese de cual solo los inmortales gozamos, mi cuerpo parecía un pequeño cristal, hermoso, delicado y fuerte, observe a mi alrededor y pude notar el descontento de todos los que ahí estaban.
-Esto nos traerá inconvenientes y lo sabes Ion, te lo dije-Se jacto Alessia con una risa burlona en su rostro mientras su mirada reflejaba furia sobre Ion.
Esa sensación áspera, volvió hacerse presente ese deseo que me invadió volvió a inundar mi ser, ya sabía lo quería y no lo dude me abalance nuevamente hacia Alessia que me esquivo sin dificultad alguna, una sonrisa se dibuja en su rostro, era de satisfacción, Ion parecía tenso inmóvil, lucha contra él mismo intentando desatarse de alguna especie de amarre.
-Aro, Aro, no compres verdad, yo nunca doy segundas oportunidades jamás, este es tu fin!-Camino hacia mí, mientras mi cuerpo al igual que Ion parecía inmóvil, juntó delicadamente sus manos como una especie de espada.
-No!-Grito Ion mientras se intentaba zafar
Cerré los ojos por instinto sabía que ella no estaba jugando, esa mirada era la misma que tenía Bruno cuando intento matarme, ellos se había mostrado mucho más fuerte que él, sabía que moriría, sentí el impacto, como un fuerte viento que me alejo de aquel lugar hasta derrumbar las paredes de mi casa.
-Es absurdo, y no permitiré que se enfrente, saben muy bien que solo descaderaría su propia muerte, Ion encárgate de tu creación, Alessia podrías controlarte, él es joven aún, su sed lo domina- Dijo Con autoridad Aarón que detuvo el golpe de Alessia, e inmediatamente después Ion estaba junto a mí.
-Padre!, observarlo solo nos traerá complicaciones, no pude mostrarse así ante los humanos no es como nosotros- Fue entonces cuando lo comprendía, los rayos del sol no la afectaban, como a mí, según Ion nosotros éramos muy parecidos pero ella, ella era otra cosa, su cuerpo, su piel era más parecida al de los humanos, pero era más fuerte que sus hermanos parecía que ella controlaba todo.
-No ella no contrala nada-Me respondió Ion, ante mi mirada confusa.
-Como es qué? – Dije pero para entonces ya me esperaba cualquier respuesta, era fantástico lo que me sucedía y la respuesta quizás obvia pero necesitaba escucharla.
- Ion-Interrumpió Alessia- No esta demás recordarte que mi vida es solo mía verdad hermano?
-No te preocupes eso lo se, solo le diré algunas cosas, nada de ti, ya lo sabes-Dijo quintándole importancia- Sígueme-Me ordeno y yo asentí
-Simple!-Escuche decir a Alessia.
-Ella es la preferida por mi padre, -Me explico Ion- es fuerte pero no tanto como mis hermanos y yo –Dijo en forma petulante.
-No le simpatizo verdad-Pregunte algo tan obvio que luego me pareció estúpido.
-No, tu eres todo lo que ella no soporta-Camino sin decirme hacia donde nos dirigíamos cuando llegamos pude percatarme que estaba cerca de uno de mis establos, escuche a lo lejos algunos murmullos y voces angustiadas, sin pensarlo ese olor me atrapo y corrí tan rápido que llegue en milésimas de segundo.
Había 15 hombres, 3 mujeres y dos pequeños niños, ese olor fresco era sin duda una adicción, deliciosa y dulce, como el mejor de los vinos, lo deseaba tanto, lentamente me acerque a ellos, su miradas estaban llenos de terror, de miedo, desconsuelo, de ignorancia, pero todas esas características los hacían más apetecibles, tanto que no dude en acabar con ellos, mi primera caza era realmente fascinante, sentí como Ion se encontraba atrás de mi expectante y orgulloso junto a él estaba Armad y Alexander, que me observaba con curiosidad.
Me acerque a los pequeños su sangre me llamaba con fuerza y yo no pude rechazar esa invitación, ellos como pudieron retrocedieron, el primero era un niño de ojos negros profundos llenos de temor, me acerque a él y sin dudarlo clave mis colmillos sobre su brazo y empecé a succionar la sangre de su pequeño cuerpo, esa sangre que era un elixir ,del cual no podría prescindir jamás su madre me miraba horrorizada, con algunos gritos suplicaba por su hijo, en un instante todo acabo, Ion se hallaba bebiendo de su cuerpo mientras los hombre restantes, parecía paralizados e idos, y fue cuando la sentí me observaba minuciosamente, mientras mi cuerpo disfruta de la sangre del pequeño niño. Al igual que del primer pequeño continúe mi labor con el segundo, pero este parecía completamente anonadado perdido de la realidad al igual que los demás pero no le di importancia y bebí su sangre tan delicioso como el primero, único, un aroma del que estaría presente toda mi existencia inmortal.
Así como llego se fue, mientras su mirada se clavo en la mía esos ojos azules inconfundibles que pudiera parecer al de cualquier humano con la diferencia que era los ojos de un inmortal de una diosa, este era el principio de mi existencia, debía existir porque estaba en mi destino convertirme en uno de los más poderosos inmortales y ya nada podía cambiarlo, el tiempo era efímero, estaba vivo y viviría por siempre porque era inmortal.
Bueno hasta aquí mi cuarto capítulo, espero que les guste… Bueno desearle la mejor de las navidades y que todos sus propósitos de año nuevo se cumplan, pero recuerden que deben luchar para ello, Cuídense y nos estaremos leyendo Saludos!!!
FELIZ 2010
