Luego de muchooooo, tiempo al fin termine otro capítulo, espero que se ha de su agrado.
Lazos
-Nunca he sido humana, jamás fui como tú ….. Aquellas palabras parecían no tener sentido y al menos en aquel instante no lo tenía, mucho tiempo después logre entender la magnitud de aquella confesión. Y me jure que nunca más, existiría tal aberración, porque, eso era ella una aberración.
Durante mi vida he visto romper un sinfín de lasos que a simple vista parecieran ser fuertes, he sido testigo de cómo esos lasos se esfuman por arte de magia, humanos o no, son fáciles de corromper.
Jamás pensé que después de lo ocurrió con Bruno me quedaran ganas de formar una familia, pero las circunstancias me obligaron a tener una, pensé que todos los de mi estirpe se habían esfumado ese trágico día, aunque Ion me había asegurado que Ángelo permanecía vivo, aunque eso dejo de importante, por alguna razón era mejor así.
Pasaron algunos días antes de encontrar a Didi, como cariñosamente Alessia la llamaba, para entonces, yo, ya sabía lo afortunado que era, ella me guio hasta mi pequeña hermana, debía tener la misma edad de Angelo en aquel entonces, producto de el amorío de mi padre con una ramera, eso era la madre de dydimia una vulgar mujerzuela.
-Basta – Con esa orden Alessia había logrado lanzarme unos cuantos metros de aquella perturbada casa, la casa de Dydime, ella se encontraba sujetando el cuerpo inerte de su madre, sus ojos llenos de odio me miraban casi perforando el corazón, claro si pudiera, esa noche había dejado mi antiguo hogar caminamos algunos kilómetros para encontrar aquella aldea, el olor de aquel elixir sin duda y a mi falta de control, acabe con aquellos moradores que dormían plácidamente hasta llegar a esa casa.
-Cuál es la diferencia, es solo una niña más – Le dije irritado
-Ninguna, pero ella me agrada - Ellos habían observado mi frenesí en aquella aldea y ninguno me había contrariado ni siquiera cuando mate a la madre.
-Y eso a mi que? – Le dije molesto, no es agradable que te interrumpan en plena cena, especialmente si tienes hambre.
-Los deseos de Alessia son los tuyos, te quedo claro - Dijo mi creador realmente molesto.
-Estás segura de que eso es lo que quieres hija mía - Fuero Aaron el que hablo mirándola con ternura.
Ella solo se contuvo a observarlo y sonreír, yo intente acercarme a esa pequeña nuevamente pero rápidamente me sujetaron Alexander y Armand.
-Como te llamas pequeña?- Le pregunto, y pensé que realmente era una mujer muy tonta, no había necesidad de hacerlo puesto que ella era capaz de saber todo absolutamente todo.
El día del granero, había descubierto algo más que mi sed. Ese día descubrí lo especial de mi raza.
-Eres imbécil, tonto pero sobre todo ingenuo – Ella había regresado junto a mí en compañía de Aaron. Mientras me prepara para probar el último bocado, bien dice que lo mejor es para el final y en aquella ocasión había dejado a una de mis amantes, con la que había pasado momentos sumamente divertidos, la quería para mí y está dispuesto a tenerla un tiempo.
-Aro, realmente me sorprende que tengas el cerebro justo ahí – Señalando mi entrepierna.
-Quieres jugar ..- No pude terminar la oración cuando Ion me sujetaba el cuello fuertemente.
-Nunca, jamás vuelvas a mencionar semejante estupidez – Me miro lleno de odio – Comprendo. Le respondí, pensado que ella era su amante.
No, no comprendes nada en lo absoluto - Siempre sereno hasta donde lo recordaba hablo Aaron con furia– Ella es mía, solo mía.- Dijo tajante.
-Aro hoy voy hacerte un gran favor espero que algún día sepas agradecérmelo, te diré dos cosas, la primera, mantén tus pensamientos a raya, mi padre, mi hermano y por puesto yo, he sabido exactamente lo que piensas desde el día que nos conocimos.
-Todo - Dije mentalmente, ante la mirada de Ion que con ademan de cabeza me respondía, mi cara de horror era indescriptible todo este tiempo imaginándome que podía tenerla en mi cama aunque fuese solo una vez me lleno de vergüenza.
Ignorando por completo aquella situación desconcertante para mi, ella me sujeto de la muñeca izquierda y me condujo a mi última víctima que permanecía como las anteriores completamente ajena de aquella peculiar situación.
-Esto también es obra tuya no es verdad - Mas que una pregunta era una afirmación, escuche los gritos de horror cuando me alimentaba del primer niño, entonces en segundo todo aquello se esfumo.
-No, esto es obra de Alexander, el es capaz de anular completamente los sentidos de los humanos y no humanos.
-oh! - Cada instante en mi nueva vida me maravilla aun más.
-Alexander - Dijo Alessia e inmediatamente aquella mujer despertaba de aquel extraño sueño.
Sus gritos se apoderaron de todo el recinto, cuando vio los cadáveres de todos sus compañeros y seguramente de sus amigos, con sus manos intentaba eludir aquella cruel realidad.
Alessia se coloco una de las manos en sus oídos intentando disminuir el eco de aquella mujer.- Eres muy escandalosa
-Esto es mío- De inmediato comprendía a lo que se refería, cuando paralizo por completo aquella chica ella inútilmente intentaba moverse aun cuando sus gritos podía escucharse a varios metros, aun que claro, eso no importaba porque no había nadie.
-Y esto es lo que puedes hacer tu - Coloco mi mano sobre la cabeza de mujer, y una serie de imágenes atravesaron mi cabeza, todo absolutamente todo, su nacimiento, su niñez, su juventud, sus emociones, sentimientos pero sobre todo, sus más profundos y oscuros secretos esto último hizo que me abalanzara sobre ella succionándole toda la sangre que podía.
Ese día había descubierto lo especial que era, aunque por supuesto no lo suficiente para mi creador.
Su nombre es Didyme tiene 12 años y es tu hermana - Soltó de golpe aquella información.
-No- Dije tajantemente pero ella me mostro otro de sus magníficos dones era capaz de compartir todo lo que veía de aquella pequeña, mi padre era el hombre que ha aparecía en algunos de sus recuerdos.
-Eso es un truco tuyo - Le dijo incrédulo, aunque sabía que era completamente cierto.
-Puedes comprobarlo, pero si le pones un dedo encima, no dudare en matarte – Sentencio. Y así lo hice ella aun me observaba y aunque intento alejarse no logro. Realmente era hija de mi padre y por lo tanto mi hermana, me preguntaba si ella también podía ser especial.
Ven conmigo Didi, él no va a lastimarte – le hablo para mi sorpresa con ternura y esa noche la vi sonreír con completa sinceridad.
Realmente estaba intrigado, nosotros no éramos precisamente confiables como para tener a una niña, Instinto maternal, pensé pero Ion lo negó.
-No te da curiosidad, ella es familiar tuyo quizás pueda tener algún don interesante – Comento Alexander mientras la observaba.
-Quizás - Le respondí. Ion me indico que nuestra estadía ahí era irrelevante, salió y no dude en seguirlo.
-Es bueno adelantarse? - Pregunte a mi creador con curiosidad.
El no dijo nada y siguió corriendo, lo vi aminorar su paso con el mío cuando el sol asomaba su cauce.
-Tú también! – Afirme cuando vi su cuerpo brillar, con los primeros rayos del sol.
-Es ella –Suspiro y una tétrica sonrisa se formo en su rostro – Cuando estoy cerca de ella puede cubrir nuestro cuerpo de una forma que los rayos del sol no hacen esto - Señalándome su cuerpo, al menos yo había pensado quera mi creador el que evita que mi cuerpo brillara como un espejo roto en varios trozos.
-No soy capaz de hacer eso, pero mi pequeña hermana sí. .
A mi mente había regresado aquel recuerdo, el día en que Ion comento que Alessia odia a los humanos.
No, creo que los odie, más bien les agrada, eres tú al que no soporta por eso te transforme.
-Que quieres decir?-Pregunte.
-Aaron la ha mantenido alegado de todos aquello sentimientos humanos nunca los conoció y prefiere que no los haga, y cuando ella te conoció en los pensamientos de la madre de tu hermana a través de los recuerdos de tu padre, le dio tanta curiosidad que nos obligo a ir, fue cuando entendí que quería verte muerto, tiene la costumbre de crees Dios, todo aquel humano que en su ser es corrupto simplemente lo mata.
-Ella iba? .
-Sí, iba a matarte, pero no conto con que Bruno tenía sus planes, luego tú, nos escuchaste y pensé que quizás podrías tener alguna cualidad más, que pudiera ayudarme
-Por eso me convertiste.- Seguía hablando.
-Si, tuviste suerte- Porque, le pregunte mentalmente y él respondió algo que no me esperaba.
-Porque que quizás yo también me sienta un dios, y necesito obtener a los No-Humanos más poderos para poder matarla a ella y Aaron. –Sentencio suavemente pero en su voz estaba lleno de un aire filoso.
-Quieres matarla pero porque, ella se dará cuenta, Aaron también – Lo mire sorprendido y mis instintos me decía que debía correr no basta ser demasiado viejo como para darme cuenta que Aaron no era un simple inmortal y tarde o temprano sabría. El era un lector de mentes tan solo cuando estuviera cerca de su rango él lo sabría.
Yo puedo bloquear con facilidad mis pensamientos y yo bloqueare los tuyos, reuniremos los suficientes elementos para poder matarlos, por el momento aremos que ella crea que nosotros estamos a su favor y cuando menos lo espere la matamos - Dijo sin que yo realmente lo creyera.
-Porque quieres matarla, no parece muy peligrosa.
-Ella me quito todo lo que tenía, me condujo a este mundo que aborrezco tanto como a ella, esa niña Didyme, será fundamental para mi venganza.
Seguía sin entender aquel odio que Ion me había confesando, por el momento decía que solo bastaba que supiera que él, era más poderoso que ellos dos, y que encontraríamos la manera de deshacernos de Alexander y Armand que completaban el poder de la bruja.
- Estas segura que ella no sabrá tus planes – Aun temeroso
-Le he dicho, que bloquearía algunos de tus pensamientos por respeto a ella, pero tú a cambio te harás indispensable para esa niña, harás creerla que la amas y protegerás de tus propios instintos, su laso debe ser tan fuerte como el de Alessia con Aaron.
Aun no tenía idea de aquella relación era aun más profunda que la mía con Didi, ese lazo sería la causa de su encierro y sería el eslabón hacia mi corona así como el amor que le profesa a didi.
