Saludos a todos los lectores.

Bueno, espero que difruten de este capítulo. Agradezco a todos lo que me han dejado reviews y a los lectores que siguen esra historia

Sin más que decir, disfrutenla.

Capítulo 3 "Contra la pared"

Habían pasado sólo dos días desde que Robin y Star fueron a Ciudad Gótica a ayudar a Batman con uno de sus principales enemigos: El Joker. Robin casi trabajaba el doble, ayudando a Batman a buscar más pistas y estando al pendiente de su equipo en JumpCity. Starfire estaba siempre a su lado para ayudar en lo que pudiera. También Bárbara incluso estaba algo pegada a Robin, cosa que Robin o no lo notaba, o no le importaba.

Otra mañana en la que todos se encontraban en la guarida en la computadora. No había mucho que investigar, no había pasado nada más para dar más pistas.

- No hay nada más –Habla Batman –Hemos usado todo lo que tenemos.

- Debe haber más, esto no puede quedar así –Responde Robin sin dejar de ver la computadora.

- Dick, hemos hecho todo a nuestro alcance –Le contesta Bárbara.

- Seguiré buscando por mi cuenta –Se dirige a Star –Starfire, comunícate con los demás, haber cómo están.

- Claro.

Ella se aparta un poco del grupo y saca su comunicador.

- Starfire llamando a los Titanes ¿Alguien me escucha?

- Hey Star ¿Qué tal las cosas? –Aparece Cyborg en la pantalla.

- No muy bien, no hemos tenido más pistas sobre el Joker.

- Pues, quizás tengamos algo que les interese. Ayer en la noche hubo un robo a una empresa. El responsable intentó robar un arma tipo nuclear. Logramos atraparlo, pero antes de tan sólo llegar a la policía, el ladrón rió como loco y sacó una bomba y la hizo detonar.

- ¿Todos están bien? –Pregunta preocupada.

- Todos estamos bien, pero el ladrón se suicidó. Investigamos el arma que intentó robar, y logramos descubrir unas cosas. Esa arma no funciona sin un componente difícil de encontrar, es un mineral compuesto de varias sustancias peligrosas. El nombre es Áltrax. Hicimos varias búsquedas de dónde podrían conseguir el mineral, pero no encontramos lugares en la ciudad que actualmente tengan.

- Muchas gracias por la información Cyborg, intentaremos buscar lugares también nosotros. Si buscan esa arma, van a querer el mineral. Sólo aseguren el arma, deben protegerla.

- Descuida Star, la policía y nosotros haremos custodia del armamento, resulta que son varias armas las que trajeron.

- ¿Cuántas son?

- Según el conteo del encargado, el cargamento son de 20 armas tamaño metralletas.

- De acuerdo. Gracias –La comunicación se corta.

Ella regresa a paso tranquilo, viendo todavía discutir a los demás. Robin deja a un lado a los demás y se dirige a ella.

- ¿Cómo están los demás?

- Creo que va a satisfacer lo que averiguaron nuestros amigos.

Star le cuenta a detalle todo lo que Cyborg le había informado. Robin se impresionaba por la información recolectada por su equipo.

- Luego les agradezco a los demás –Sonríe –Gracias Star, hay que informarles a los demás. Tal parece que encontramos su próximo blanco.

En una fábrica algo deteriorada, Batichica entra de un salto por una ventana, seguida por Robin. Caminaron, mirando por todos lados. Una vez viendo que el lugar estaba despejado, Robin saca su comunicador titán.

- Star, el lugar está despejado, pueden entrar.

- Entendido –Se escucha su voz por el comunicador.

De inmediato, entran Starfire y Batman, siguiendo de cerca a los demás.

- Bien, esta fue una fábrica de productos químicos peligrosos. Según su historial, también era exportadora del mineral Áltrax. Aquí debe haber todavía algo de ese mineral oculto por algún lugar –Informa Batman.

- Si es así, hay que encontrarlo pronto, si el Joker se entera, no hay duda que pueda venir también a buscarlo –Dijo Batichica.

- Quizás lo más conveniente será dividirnos para cubrir más terreno –Opina Batman.

. Yo iré con Robin por aquella zona –Apunta Batichica acercándose a Robin.

- De acuerdo –Mira a Star –Starfire, intenta ir a la bodega.

Star asiente de manera seria y se larga de inmediato, seguida por Batman. Robin no quería que Starfire estuviera sola, le preocupaba. Pero ¿Qué estaba pensando? Starfire es una chica fuerte ¿Por qué se preocupaba tanto?

En un viejo laboratorio, Robin y Batichica se encargaban de revisar el lugar sin dejar escapar ningún rincón. Había un olor muy desagradable en el lugar, casi obligándolos a taparse las narices, un olor putrefacto. Batichica no dejaba de pensar en algo fuera del trabajo, mientras observaba de reojo algunas veces a Robin. Mientras que él se encontraba muy concentrado buscando alguna señal del mineral.

- Robin –Le llama Batichica, sacándolo de sus pensamientos –Yo…te quería preguntar algo –Le dice algo nerviosa.

- Ahora no, debemos encontrar ese mineral lo antes posible –Le responde cortante

- Déjame decírtelo.

- Bueno ¿De qué trata?

- Robin...yo –Se estaba sonrojando –Quiero decirte que tu…

El comunicador sonó, era Starfire

- ¿Qué ocurre Star?

- Encontré una caja con el mineral –En la pantalla, Star señala una caja con un mineral hecho una gran roca de color naranja.

- Excelente trabajo Star ¿En dónde estás?

- Sigo en la bodega –De repente una explosión pone en alerta a Star –Parece que llegaron cómplices del Joker.

- Protege el mineral con tu vida, no dejes que lo toquen –Interviene Batichica y corta la comunicación.

- Debemos ir lo antes posible –Dijo Robin.

Ella sólo asiente y se dirigen a toda velocidad a la bodega. Llegando, encuentran todo el lugar destruido. Se notaba impactos de balas y varias zonas quemadas por starbolts. Robin no duda y saca su comunicador.

-Star ¿Estás bien? Responde.

No se escuchaba alguna respuesta de parte de la chica. Robin empezaba a preocuparse por su amiga ¿Estaría bien?

- Saludos chicos, mucho tiempo sin verlos –Una voz conocida por ambos los hace voltear. Era el Joker, junto a varios sujetos armados con metralletas y pistolas pequeñas.

- Joker –Suelta con ira Robin.

- Vaya ¿Por qué tan enojado? ¿Hice algo malo? –Contesta simulando una voz dulce e inocente.

- Todo esto es tú culpa –Le grita Batichica.

- Bueno, eso no lo niego.

- ¿Qué es lo que quieres? –Le interroga Robin.

- No les puedo decir o arruinaré el juego. Ustedes deben de averiguarlo por su cuenta.

- ¡Esto no es un juego!

- Para mí lo es, pero sabes, deben conseguir más jugadores. Una de las de ustedes tal vez jugó bien, pero perdió la partida.

Unos hombres aparecen de las sombras, sujetando por los brazos a una inconsciente Starfire. La imagen horrorizó a Robin. Star estaba con una herida sangrando en la cabeza y raspones de lo que seguro fueron producidos por las balas.

- ¡Starfire!

- Ah, ese es su nombre –Contesta el Joker de manera burlona –Debo admitir que cumplió con un propósito: proteger el Áltrax. Les daré 2 horas para encontrar dónde lo escondió, sino, acabará como varios de mis hombres, durmiendo con los peces –Termina con una risa y desparece con Star.

Batman aparece después, mientras los demás buscaban el lugar dónde Star había ocultado el mineral.

- ¿Dónde estabas? –Le cuestiona Robin.

- Me encontré con hombres del Joker, ya me encargué de ellos.

Robin le contó lo sucedido hace poco. Batman ayuda a buscar también. Después de un tiempo, encuentran la caja oculta bajo un montón de escombros.

- ¡Aquí esta! –Grita Batichica.

Ella abre la caja, viendo el mineral intacto.

- La chica lo protegió muy bien –Llega Batman con Robin a un lado.

- Tenemos que llevárselo al Joker –Dijo Robin en voz baja, viendo a su compañera sin habla.

- ¡¿Al Joker? ¿Estás loco? –Le reclama Batichica exaltada.

- Si no se lo damos, no quiero imaginarme que torturas le aplicará a Starfire.

- No podemos entregárselo –Interviene Batman serio –Pero tampoco podemos dejar a tu compañera en sus manos. Debemos trazar un plan lo antes posible, nos queda poco tiempo.

- La verdad nada de tiempo –La voz conocida del Joker suena por toda la bodega.

El Joker aparece de entre las sombras de nuevo, con los mismos sujetos sujetando a una chica que luchaba por ser liberada.

- Suéltenme, déjenme ir –Decía continuamente Stafire.

- Veo que encontraron el mineral –Apunta a la caja cerca de Batichica –Bueno, llegó la hora de que me lo entreguen.

- ¡No lo hagan! –Grita Star.

- Cállenla –Ordena el Joker sin voltear.

Observan cómo uno de los hombres que la sujetaba le brinda un fuerte puñetazo al estómago, sacándole el aire. Robin miraba con ira a esos malditos.

- ¿Y bien? ¿Quieren a esta chica de vuelta o no?

Nadie respondió ¿Tenían opción? Querían salvarla, pero sabían que pagarían un terrible precio después. Dudoso, Batman habla primero.

- Te lo daremos, si nos entregas a ella.

- Aquí huele a truco –Una voz femenina suena a los alrededores. De las sombrar sale una chica de atuendo de bufón rojo con negro, un antifaz negro y cara pintada de blanco –Primero el mineral y luego la chica.

- Harley Quinn –La nombra Batichica, mirándola con desprecio.

- Vaya, tiempo sin ver a todos reunidos. Por cierto ¿Y ésta chica quién es? ¿Acaso tu novia Robin?

- Deja de jugar Harley –Interrumpe el Joker –Bueno, ya oyeron a la dama, el mineral primero, la chica después.

Ya no había elección. No quedaba alternativa. Batman agarra la caja del Áltrax y lo pone delante del Joker, sin decir una palabra. El Joker sólo sonríe y manda a Harley, junto con los hombres que sujetaban a Star, por la caja. Harley agarra la caja y da señal a los hombres para que soltaran a la chica. Bruscamente, la empujan y cae al suelo, sobándose el estómago por el golpe. Robin se acerca y la ayuda a pararse.

- Que caballero resultaste ser –Comenta Harley sonriendo y luego de un salto, llega junto al Joker con la caja.

- Hasta luego a todos –Todos desaparecen en la oscuridad, dejando a los demás solos.

Starfire reposaba en la habitación que le habían ofrecido en la mansión. Se sentía culpable de lo sucedido, por su culpa, ahora el Joker tenía el mineral Áltrax. Ella había intentado protegerlo, pero Harley Quinn le había salido de la nada con un enorme tanque de gas somnífero. Sus heridas ya estaban bien, fue rápida la atención médica que le brindó Alfred hace poco tiempo. Se levanta de un salto para quedar a un lado de la cama. Su mirada seguía en el suelo. Debía resolver ese asunto, debía recuperar ese mineral antes de que obtenga el arma. No es que desconfiara de sus amigos, pero con lo sucedido, se dio cuenta que el Joker podría usar cualquier cosa con tal de obtener lo que quiere. Ella alza la mirada, decidida. Se apresura al armario que había con algunas ropas que le había prestado Bárbara, buscando su uniforme. Se cambia el vestido azul que tenía puesto, ya que hace unos minutos, Alfred se ofreció a lavar su ropa por la sangre que tenía y se lo entregó rápidamente. Encontró su uniforme bien doblado en una esquina, aún tenía unas pocas gotas de sangre, pero no le importó. Una vez puesto, dudaba de llevarse su comunicador.

- Perdónenme todos, pero yo provoqué esto y quiero corregirlo –Murmura al ver el comunicador.

Ella abre la ventana y desaparece en la noche volando.

La mañana siguiente, Robin se encontraba dando vueltas en su habitación. La mente debería tenerla ocupada en cómo detener al Joker o saber que trama, pero se encontraba en otra parte. No podía dejar en pensar aquella pregunta tonta que la había hecho Harley Quinn "¿Esta chica quién es? ¿Acaso tu novia Robin?".

- ¿Qué estoy haciendo? No debería pensar en eso ahora –Se regaña mentalmente.

Robin sale de su habitación, encontrando en el pasillo a Bárbara.

-Buenos días Dick.

- Hola Bárbara.

- ¿A dónde vas con esas ropas? –Le apunta al vestuario del chico: una playera azul con pantalones negros y zapato negro, también unos lentes de sol.

- Saldré a dar una vuelta y seguir investigando cómo civil normal, haber que encuentro.

- Ah, entonces voy contigo.

- No, estaré bien solo.

- Bueno –Suspira resignada.

- Bueno, regreso después. Si Star pregunta, dile que salí.

Bárbara sólo asiente y ve cómo Robin se iba. Ella se dirige a la guarida de Batman de inmediato. Encuentra a Bruno con ropas normales, una camisa blanca abotonada y pantalón azul oscuro. De nuevo tecleaba sin parar.

- ¿Encontraste algo? –Pregunta al acercarse a él.

- No, hasta ahora no ha pasado nada desde lo de la bodega, no hemos podido localizar el escondite del Joker.

- Espero que Dick tenga suerte, salió.

- Sí, me dijo antes de irse. Ahora que recuerdo ¿Dónde está su compañera?

- No lo sé –Contesta sin mucha importancia.

Alfred aparece de inmediato, con una hoja algo maltrata entre las manos. Se veía preocupación en el rostro.

- Amo Bruno ¿Sabe dónde se encuentra el amo Richard?

- Salió Alfred –Le contesta Bárbara – ¿Qué traes ahí? –Le apunta a la hoja del papel.

- Malas noticias para el amo Richard –Responde mientras le entregaba la hoja a Bruno.

Robin, o mejor dicho Dick, caminaba por las calles para despejar su mente. No había tenido tanto éxito en su búsqueda, pero no quería regresar todavía a seguir trabajando. Primero quería despejar una gran duda de su mente, la misma pregunta. Pasaba por lugares concurridos por parejas, se sentía algo incómodo, ya que eso no le ayudaba en nada. Llegó a un parque y se sentó en una banca negra cerca de un árbol de aspecto viejo. Su mente comenzó a divagar en recuerdos, más de sus días como ayudante de Batman, pero otros con sus amigos y su "querida" amiga. Sus recuerdos viajaron a su viaje a Tokio, sus momentos con ella. Debía admitir que ese beso significó algo más, un paso en su relación. Pero al regresar a su hogar, todo siguió igual, o eso pensaba él. Aunque ahora que lo analizaba, no fue así. Siguió con su trabajo en primer lugar, ignorando continuamente a una chica que quería salir con él. Recordó el rostro triste de ella ante la respuesta negativa que le daba y sólo se retiraba.

- Creo que…cometí otro error –Murmura en voz baja.

Baja la mirada y mira a las parejas que pasaban por ahí. Inconscientemente, se imaginó a él junto con Star, riendo felices mientras estaban tomados de la mano. Niega con la cabeza varias veces.

- ¿Qué estoy pensando? Este no es momento para esto –Se regaña mentalmente de nuevo.

Se levanta del banco y camina con rumbo a la mansión, pero antes de cruzar la calle, una limosina conocida por él se para justo enfrente. La ventanilla se baja, revelando al conductor Alfred.

- ¿Alfred? ¿Qué haces aquí?

- Llevo un buen rato buscándolo, temo que le tengo malas noticias.

- ¿Qué pasó? –Pregunta preocupado.

- Suba, lo llevaré a la mansión, ahí le contamos.

Dick no vacila y entra en la limosina. El camino no fue largo, pero para Dick sí, en pensar que pudo haber pasado para que lo mandaran a buscar. Una vez en la mansión, Bruno lo esperaba sentado en la sala de estar junto con Bárbara, quién tenía la mirada baja, se le notaba tristeza y preocupación.

- ¿Qué pasó? ¿Algo relacionado con el Joker? –Pregunta Dick de inmediato.

- Algo así, me temo que esto puede afectarte mucho –Le responde Bruno.

- Ya díganme que pasa.

Bruno le hace señas para que se acerque. Él obedece y observa que tenía una hoja en mano. Bruno se la entrega y Dick la empieza a leer.

Querido Robin

Perdóname por lo ocurrido con el Joker. Por mi culpa tuvieron que entregar el mineral y quién sabe si logre obtener el arma que desea.

Quiero enmendar mi error. Iré tras el Joker. Por favor no me busques y concéntrate en buscarlo también, así podremos detenerlo. Como tú siempre me decías sin palabras: El trabajo es primero.

Sí…no logro sobrevivir a esta batalla, sólo quiero que sepas una cosa. Aunque nuestra relación no cambió desde lo ocurrido en Tokio, aun así quiero que sepas que yo te quiero mucho, más que como un amigo, creo que la palabra correcta es: te amo.

Buena suerte

Starfire.

Espero que les haya gustado y esperen la conti

Próximo capítulo "¿Amigas?"

Dejen sus reviews para animarme, aconsejarme o culaquier cosa (Críticas ofensivas, no)

Hasta la próxima