Saludos a todos. Lamento la demora, no tuve mucho inspiracion y tiempo para publicarlo. Este capitulo lo tengo desde hace tiempo, y en ese momento no niego que me inspiré jeje, lo lamento.
Quiero agradecer sobretodo a masg por animarme a seguir y por darme ideas :), te agradezco que tambien compartas algunos gustos conmigo, como no poner a Batichica de rastrera. Me a tocado ver tambien fics asi y sinceramente no me gusta. Te agradezco mucho tu opinion de mi historia
Tambien agradezco a redoura2 y Barby Lupin. Perdonen si tardé en agradecer sus comentarios y de demas que me han dejado en otras de mis historias, suelo ser muy olvidadiza n-nu.
Bueno, sin interrumpir mas, disfrutenlo.
Capítulo 4 "¿Amigas?"
La situación en JumpCity era semejante a la de Cuidad Gótica: pánico. La cuidad lucía desierta a plena luz del día, sólo algunas personas, temerosas por sus vidas, salían a cumplir con su deber.
Mientras tanto en la torre T, los titanes trabajaban también en localizar al Joker. Raven se encontraba meditando en la azotea. Buscaba cualquier seguidor del maligno bromista, concentrando todo su poder para rastrearlo psíquicamente, pero no había resultado, no encontraba nada. Un suspiro sale de sus labios, abriendo lentamente los ojos.
- Raven.
La nombrada voltea, viendo que se trata de Terra. La observa seriamente.
- ¿Pasa algo?
- Vamos a comer pizza, Cyborg trajo. ¿No quieres?
- Luego voy, diles que luego bajo.
- Raven, sé que la situación no nos favorece en nada. Pero descansa aunque sea un rato, has estado aquí casi toda la mañana.
- No creas que he hecho mucho. No sé si recuerdes que a mí me gusta estar sola la mayor parte del tiempo –Responde sin mirarla.
- ¿Por qué te gusta estar sola?
- Así puedo estar más tranquila. No sé si sepas, pero yo no puedo expresar mis sentimientos con tanta facilidad como los demás.
- Eso lo sé, me lo contó Starfire una vez. Pero, ¿Nunca has intentado soltarte un poco? Ya sabes, divertirte.
- Algunas veces lo he hecho –Confiesa volteando hacia Terra –Pero aún así, me gusta ser así.
- Bueno, como digas –Responde resignada –Vamos mejor por una rebanada antes de que se la acaben.
- Adelántate, luego te alcanzo.
Terra suspira largamente y se retira a paso lento. Caminaba con la mirada al suelo, pensativa. No mostraba ningún avance con Raven, seguía sin poder establecer una conversación buena, que no fuera sólo trabajo. Ya hablaba mejor con Cyborg, también claro con Chico Bestia.
- Tal parece que me tomará siglos ganarme la confianza y amistad de Raven de nuevo, si es que alguna vez la tuve –Suspira fuertemente.
Llega a la sala de estar, encontrando a Cyborg tomando un gran trago de un refresco de lata. Después de un enorme eructo que sacude el lugar, ve a Terra con los pelos de punta y ojos como platos.
- Hey Terra, ¿Qué traes?
- Digamos que el aire fue fuerte –Contesta mientras se acomoda el pelo.
- Por cierto ¿Y Raven?
- Luego baja –Responde algo cabizbaja.
- ¿Te pasa algo?
- Oye, ¿Raven siempre es así?
- ¿Cómo así?
- Ya sabes, así de fría –Responde volteando hacia la ventana.
- Algunas veces, pero no te dejes engañar –Le contesta sonriendo, poniendo una mano en su hombro derecho.
- Tal parece que todavía no confía en mí –Suelta de repente.
- Bueno, Raven no es fácil, pero imposible tampoco. Es verdad que cometiste errores, pero al final hiciste lo correcto.
- Aunque me costó la vida –Baja la mirada –Y aunque regresé, no quería volver a cometer más errores y quise apartarme…pero no se pudo.
- Pero fue mejor que regresaras –Sonríe –Te extrañamos, más Bestita.
Ella sonríe y asiente. La alarma suena rato después. De inmediato llegan los titanes restantes.
- ¿Ahora qué? –Pregunta Bestia.
- Tenemos otro intruso de nuevo en la misma bodega de la empresa de la última vez –Informa Cyborg –Titanes al ataque.
- Espero que no sea otro suicida –Murmura Terra mientras emprendía la marcha junto a los demás.
La bodega estaba completamente a oscuras. Quien fuera el responsable, había destruido la caja de fusiles. Con ayuda de linternas, todos se ponen a buscar por el lugar. Chico Bestia, convertido en sabueso y con la linterna atada a la cabeza con un cordel, olfateaba delante de los demás-
- El lugar parece intacto, a excepción de que está oscuro –Dijo Terra.
- Parece que sólo buscó burlar la seguridad –Habla Cyborg.
- O buscaba tenderles una trampa –Suena una voz femenina.
Cyborg es golpeado por algo duro y pesado, siendo lanzado a un rincón. Los demás enfocan las linternas a dónde atacó la agresora, pero no estaba.
- Viejo, ¿A dónde se fue? –Pregunta Chico Bestia de vuelta a su forma normal, quitándose la linterna de la cabeza.
- No lo sé, pero debemos ser cuidadosos, quien sabe quien era –Responde Cyborg mientras se levantaba del suelo.
Nuevamente se pusieron a buscar, pero ahora con guardia alta en caso de otro ataque de la agresora. Un fuerte golpe en la nuca noquea a Raven, cayendo al suelo, seguido por una fuerte detonación de una granada. Terra logra protegerse junto con Raven de la explosión.
- ¿Raven, estás bien? –La zarandea fuertemente.
Raven, todavía aturdida por el golpe, se levanta con cuidado. Terra la ayuda a apoyarse.
- ¿Están bien chicas? –Pregunta Chico Bestia acercándose junto con Cyborg.
- Sí ¿Lograron ver a la agresora? –Pregunta Terra.
- No, no la encontramos. Parece que usó la granada para distraernos.
- ¿Qué era lo que buscaba? –Pregunta Raven.
- Si esa intrusa buscaba el arma, no la encontrará aquí –Sonríe satisfecho.
- Explícate –Exige Chico Bestia.
- Verán, tras lo que pasó con el ladrón suicida, los directivos de la empresa me dieron el cargamento de armas para esconderlas del Joker.
- ¿Y donde están viejo?
- No les puedo decir, prometí no decirle a nadie. Ni siquiera Robin o Star lo saben.
- No sé si sea buena idea guardar esta información tu solo, podrían ir tras de ti si los directivos son interrogados por gente del Joker –Advierte Terra.
- Tranquilos chicos, todo está bajo control –Asegura orgulloso –Están bien escondidas.
Los demás no dicen nada y sólo se retiran del lugar. Justo cerca de la entrada, una mujer vestida con una gran gabardina café y sombrero a juego, sonríe satisfecha y sin dejar de mirar a los Jóvenes Titanes partiendo del lugar desde su escondite. Ella se apresura a salir de ahí y llega a un callejón oscuro y mugriento. Camina a paso tranquilo hacia el final del lugar. En su camino se atraviesa una gran rata, que no duda en patear fuertemente, estrellándola en el muro.
- Cosa rastrera –Murmura con desagrado al animal.
Una vez fuera de la vista de la gente, del bolsillo de la gabardina saca un celular y marca un número. Escucha que del otro lado se levanta el teléfono.
- Amorcito, tengo buenas noticias –Dice la chica con voz melosa.
- ¿Tienes las armas, Harley? –Se escucha la voz el Joker al otro lado de la llamada.
- No cariño, pero no te preocupes –Se apresura a decir antes de un grito del Joker –Sé quien las tiene.
- Más te vale –Le responde de manera amenazante.
- Tranquilo cariño, sólo necesito algunas cosas para llevar al cabo el robo.
- Dime que necesitas linda –Le contesta con voz también melosa.
- Primero, dile a tus hombres que vengan a recogerme, segundo, ten lista una cuantas armas para mí –Responde satisfecha.
- De acuerdo, ya espero escuchar tu plan.
- Espero que te vaya a satisfacer amorcito.
- Eso lo veremos –Cuelga.
Harley suspira feliz y se dirige a la entrada del callejón. Desde la orilla, logra observar la gran torre T.
- Cuídense niños, que mamá Harley les tiene una sorpresa –Murmura sin dejar de sonreírle a la torre.
- Así que no encontraron nada –La imagen de Robin apareció en la pantalla de la computadora de la torre.
- No, lo que sea que buscaba la tipa esa, no lo encontró –Asegura Cyborg.
- ¿Las armas están a salvo?
- Sí, las armas están a salvo –Responde Raven indiferente, mirando a Cyborg.
- Bueno, eso es lo primordial. Ya el Joker tiene el mineral, no debe conseguir las armas.
- Por cierto, ¿Dónde está Starfire? No la hemos visto –Pregunta Chico Bestia.
Robin quedó callado. No les había contado lo que había sucedido con ella, lo de la carta que dejó.
- Les tengo que dar una mala noticia –Dice de repente con voz triste.
Sin saltarse un detalle, les relata todo lo sucedido y a dónde fue Starfire. Todos quedan boquiabiertos tras la noticia.
- ¿Tras el Joker? –Interroga Chico Bestia sin creerlo -¿Pero…cómo…?
- No lo sé –Responde Robin –Sólo se fue.
- ¿No la han encontrado?
- Estoy en eso, pero no ha habido resultados. Lo siento equipo, debo retirarme, buena suerte
La comunicación se corta y todos se retiran a descansar.
Mientras tanto, en un apartamento abandonado de Jump City, unos grandes tipos jugaban naipes en una mesa algo oxidada, igual que las sillas dónde estaban sentados. Una puerta se abre, mostrando a Harley caminado hacia otra habitación. En sus manos llevaba un plano, sonriendo sin quitarle la mirada.
- Estoy segura que a mi señor le gustará mi plan –Murmura feliz y emocionada.
Toca la puerta varias veces sin respuesta, para luego abrirse sola. La chica avanza tranquila, tarareando feliz por la oscura habitación.
- Cariño, tengo los planes listos para mañana.
- Te escucho Harley –De repente una lámpara sobre un destartalado escritorio se enciende. Sentado en la silla, estaba el Joker con las manos entrelazadas.
- Bien señor J, como te conté, al parecer las armas están bajo el cuidado del robot del equipo de Robin. Sólo hay que sacarle la información.
- ¿Usarás todo lo que te di en él? –Interroga interesado.
- Claro que no. Estoy segura que si me meto con uno, me meto con todos –Explica Harley –Así que emplearé todo en el equipo entero.
- Ya veo. ¿Entonces necesitas ayuda?
- Sí, necesito ayuda para detener a los demás mientras voy por el robot –Termina con una voz maléfica.
La noche había pasado tranquila, ahora todos estaban viendo una película. Terra no miraba la pantalla, sino al suelo. Estaba todavía pensativa por su amistad con Raven, si es que podía llamarlo así. Dirigió su mirada a Raven, quien leía su libro de siempre.
- Oye Raven –Le llama Terra.
- Mande –Responde sin levantar la mirada del libro.
- ¿Puedo preguntarte algo?
- Que sea en otro lugar, aquí no se escucha nada –Señala a los chicos emocionados por la pelea de la película.
Terra asiente y se dirigen a la cocina.
- ¿Qué me querías preguntar?
- Sólo quería saber algo. ¿Me odias? –Va al grano.
- ¿Por qué lo haría? –Responde de manera monótona.
- Nunca hablamos de nada. Siempre me evitas o me haces la ley del hielo. Quiero saber la razón.
- No hay razón –Le responde cortante.
- ¿Qué?
- No te estoy haciendo nada. La razón por la que no hablamos es que no tenemos nada de qué hablar –Confiesa tranquilamente.
- Pero cuando trataba de hablar contigo, me ignorabas.
- No sabía que responder. Tus temas no eran de mi interés -Responde sinceramente.
- Me lo hubieras dicho antes –Le reclama ofendida, pero luego sonríe – ¿Entonces no me odias?
- Creo que pasas mucho tiempo con Chico Bestia o estás viendo novelas –Le ofrece una pequeña sonrisa.
- Entonces… ¿Amigas? –Extiende la mano.
Antes de que Raven contestara algo, la alarma sonó.
- ¿Qué ocurre? –Dijo Bestia.
Las luces de la torre fueron apagadas una a una, dejando en penumbras la sala de estar. Cyborg saca una linterna de su hombro, alumbrando muy poco.
- Parece que tenemos un intruso aquí –Alerta Cyborg volteando a todas partes.
- Lo ideal sería buscarlo, pero a oscuras será difícil –Responde Terra.
- Sepárense y busquen. Pero tengan cuidado, quien sabe de quién se trata.
Todos asienten y una vez fuera de la sala, se separan. Terra vagaba con mucho cuidado a su habitación, ya que no tenía linterna y la necesitaba. Trataba de andar con cuidado, agudizando el oído en caso de que la siguieran. Llegó a su habitación y buscó sin parar una linterna en un cajón de la mesita de noche. Una vez encontrada, accionó la linterna y salió en busca del intruso.
- Me gusta tu cabello, pero siento que mejor le cambias el atuendo –Dijo una voz femenina tras ella.
Terra voltea y recibe un fuerte golpe en la cara, dejándola aturdida en el suelo. Con la cabeza apoyada en el suelo, sólo alcanzó a ver los pies de la intrusa con un gran mazo reposando en el suelo.
- ¿Sigues consciente? Que mal, porque es hora de dormir
Otro golpe a la cabeza, que le hizo escupir sangre. Terra trataba de seguir consciente, pero le resultaba difícil por los golpes recibidos. Por un instante no se movió, dejando creer a su atacante que estaba inconsciente.
- Una menos, faltan dos y luego el mayor –La escucha decir y ver cómo se pierde de vista.
Terra no tarda en sacar el comunicador, pero con mucho esfuerzo, ya que la cabeza la estaba matando.
- Terra…a quien sea –Dice con voz entrecortada.
- ¿Terra? ¿Qué te pasó, estás bien? –La imagen de Chico Bestia preocupado y conmocionado al ver a la chica con sangre en la boca y otro poco en la nariz.
- La intrusa me atacó, así que tengan cuidado, puede sorprenderte.
- ¿En donde éstas? –Pregunta de inmediato.
- Eso no importa. Alerta a los demás.
- No pienso dejarte en ese estado. Dime en dónde te encuentras.
Antes de que pidiera responder, atrás de Chico Bestia estaba la agresora, con mazo en sus manos.
- ¡Chico Bestia, atrás! –Le grita asustada.
La agresora lo golpea fuertemente en la espalda, haciendo que el comunicador cayera al suelo y la comunicación se cortara.
- No puede ser, debo hacer algo.
Terra trata de levantarse, pero antes de tan sólo moverse, sintió un pequeño y afilado objeto en su espalda. Con todas las fuerzas posibles, se sacó el objeto de su espalda, viendo que se trataba de un dardo.
- ¿Qué demonios…?
No pudo completar la frase, su cabeza comenzó a dolerle de nuevo. Estaba completamente mareada y sólo escucha un "Buenas noches" de una voz de hombre y luego una gran carcajada antes de quedar inconsciente.
Raven buscaba por los pasillos, ya que había escuchado un golpe, y uno muy fuerte. Da vuelta en la esquina y encuentra inconsciente a Chico Bestia. Corre a auxiliarlo, pero algo la detiene, o más bien alguien.
- No tan rápido gótica, que deberías preocuparte por ti, no por él –Señala al chico inconsciente.
Logra ver la silueta de la mujer frente a ella. Raven se pone en guardia.
- ¿Quién eres?
- Me llamo Harley Quinn y estoy buscando a su líder –Se presenta inclinándose.
- No está –Responde cortante.
- Ya sé que el gorrión no está, me refería al robot raro.
Los ojos de Raven se tornan oscuros y un aura oscura rodea a Harley.
- ¿Qué buscas aquí? –Le interroga sin soltarla.
- Vengo a buscar al robot para preguntarle en dónde están las armas –Responde apenas audible, ya que estaba siendo aplastada por el aura que rodeaba su cuerpo
- Pues lamento informarte que no será posible.
- Eso dices tú querida, pero yo te informo que estás equivocada –Se escucha una voz tras ella.
No logra voltear a tiempo, ya que recibe un fuerte golpe en la nuca con algo pesado. Antes de cerrar los ojos, logra ver a Harley, que después de liberarse, abrazando a un hombre con una sonrisa tétrica.
Cyborg alzaba su brazo, tratando de comunicarse con los demás.
- Oigan, ¿alguien me escucha? ¿Bestia? ¿Terra? ¿Raven? Alguien responda.
- Todos están durmiendo, creo que es hora de que tú también –Harley aparece tras él.
- No lo creo –Responde Cyborg, volteando rápidamente y disparando su cañón sónico.
La chica cae al suelo, y a su lado el mazo que usaría para noquearlo. Ella se levanta rápido y saca una pistola, apuntando a él.
- Por favor, ¿Una pequeña arma contra mi cañón? –Responde burlón.
- No estoy sola –Responde triunfante –Sólo te distraje.
Dolor. Eso fue lo último que sintió Cyborg al recibir una descarga eléctrica por la espalda. Despertando lentamente, nota que se encontraba en su habitación, amarrado a una silla. Buscaba liberarse de las sogas que lo mantenían preso, pero de nuevo una descarga eléctrica menor a la anterior recorrió si cuerpo de manera dolorosa.
- Buenos días robot –Saluda Harley Quinn con el aparato de choques eléctricos en su mano –Ya era hora, tienes el sueño pesado –Critica sonriendo.
- ¿Qué demonios? ¿Quién eres tú?
- Parece que el pequeño gorrión no me mencionó, ¿Puedes creerlo amorcito?
- Parece que no tuvo tiempo de alertarlos –El Joker se la de las sombras con su típica sonrisa sádica –Es una pena.
- Con que tú eres el Joker –Afirma Cyborg mirándolo con desafío.
- ¿Y yo qué? ¿Estoy pintada? –Reclama indignada Harley cruzada de brazos.
- Déjame presentarte a mi mano derecha, Harley Quinn –Le presenta el Joker señalando a la mencionada –Bueno, basta de presentaciones.
- ¿A qué han venido?
- Venimos a preguntarte en dónde están las armas. Sí, sé que las tienes –Harley sonríe anchamente al ver la cara de desconcierto de Cyborg –Así que mejor dinos dónde las escondiste.
- ¿Y qué si me niego?
- Bueno, joven, creo que emplearíamos la fuerza –El Joker camina de un lado a otro, haciéndose el pensativo -¿Qué tal…la vida de tus amigos?
Haciéndose a un lado, estaban los demás titanes inconscientes, dejando boquiabierto e nuevo a Cyborg.
- Con un simple disparo moriría uno. Tú eliges máquina. La vida de tus amigos a cambio de las armas. Sino –Saca una pistola de su traje, apuntando al primero que vio: Chico Bestia –Habrá un funeral.
Cyborg se encontraba en una enorme encrucijada. Si no entregaba las armas, matarían a Chico Bestia o incluso a todos. Si lo hacía, le daría la delantera al Joker, ya que también tenía en mineral en sus manos. ¿Qué hacer? Bajando la mirada y con profundo odio, alza la mirada de inmediato sin quitar la mirada de odio, dirigiéndose al Joker.
- De acuerdo –Responde entre dientes –Lo haré.
El Joker ensancha su sonrisa.
- Buena decisión. Te desataremos para que nos guíes hacia el escondite. Te advierto que si tratas de atacar, Harley se encargará de matar a tus amigos.
No dice nada y sólo se levanta una vez libre y los guía hacia las armas
- Lo siento Robin –Murmura con culpa –Te fallamos.
Nuevamente el Joker gana algo ¿Será que él está destinado a ganar? ¿O todavía existe esperanza?
En el proximo capítulo habrá una sorpresa que dejará sin palabras a muchos, sobretodo a Robin.
Próximo capítulo "¿Culpable o víctima?"
Dejen reviews para animarme a continuar :), y nuevamente agradezco a los que siguen esta historia y los que dejan reviews
Hasta la próxima
