Capitulo Penúltimo (24): Holegod.

Alex cayó arrodillado frente a la sombra de su amigo.

- no puedes haber muerto Nytrox... no tu también...

- ¿pero como es posible?... Nytrox...- dijo Max intentando tocarlo, pero encontrando sólo vacío.

- lo siento Nytrox...

- ¡no sean idiotas!

Ambos levantaron la mirada ante la fría voz de Nytrox. cuando Alex se levantó, Nytrox extendió su mano hacía Alex y ambos se mantuvieron la mirada.

Alex salió despedido hacía atrás.

- sí estuviera muerto, el lado blanco y el lado oscuro de la fuerza me habrían partido en dos, por se medio Sith y medio Jedí, y ya no podría hacerte eso Zaguitarius...

- (ó.ó) ¡maldito! – dijo Alex y se levantó con intenciones de devolverle el empujón.

- ¡espera Alex! ¿qué pasa entonces Nytrox? ¿dónde estas?.

- ni yo mismo lo sé. Ni siquiera si es un lugar o un estado en el que estoy... es una negrura que absorbe todo y no deja nada, El novato también esta aquí Pero sólo yo me puedo comunicar con ustedes, mi espíritu acompañante es un médium para que pueda hacer esta proyección astral

- ¿tu espíritu acompañante? ¿qué es eso? ¿es esa niña verdad?...

- es una larga historia. Por otro lado se podría decir que yo los salve, pero más bien me salve a mi mismo

- ¿qué?.

Nytrox levantó su mano, una cinta verde echa de energía la rodeó.

- el encantamiento del voto irrompible que le hicimos a Atem en el inframundo, cuando nos dio las cartas de Dioses. Jamás explotar el poder de los dioses para fines personales o malignos. Yo también estoy atado por el encantamiento, así que si ustedes hubieran faltado al voto, en verdad habría muerto. Afortunadamente, mi carta del Obelisco sintió lo que planeaban, y me hizo actuar rápido...

- ¡MALDITO SEAS GÉMINIS!.

Un trueno rugió sobre ellos, y la barrera de cristal de Alex se colapsó...

La imagen de Nytrox tembló un instante, y la niña lanzó un pequeño grito.

- maldición... el poder oscuro aquí dentro esta aumentando...

- así es Nytrox Géminis... no tomé en cuenta que podrías tener un poder secreto, pero ahora lo noto, ¡y no permitiré que arruines mis planes!... ¡Holegod apodérate de él ahora!

La imagen de Nytrox empezó a temblar intermitentemente, y el y la niña cayeron de rodillas. El calabozo entero empezó a temblar.

- creo que ya no tiene caso guardar más el secreto. Desde que inició el torneo supe que serían un problema Shadow Urbans. Pero ese problema esta apunto de desaparecer... dos de ustedes ya son de Holegod, y ya es tiempo de que los dos finalistas conozcan su premio mayor...

Zeus extendió su mano hacía la tribuna, que fue rodeada por rayos, y empezó a levantarse, mostrando que en realidad era falsa y estaba sobre puesta

- ¡escuchen!- dijo Nytrox desde el suelo a Max y Alex, que se habían distraído con las palabras de Zeus – yo y Michael fuimos vencidos por Holegod, y falta poco para que colapsemos. Sólo quedan tu y Max, y deben vencerlo. Me di cuenta que el es una criatura Caos, así que deben vencerlo con lo mismo... ¡son lo ultimo que queda! – alcanzó a decir Nytrox antes de desvanecerse por completo

- ¿pero que es en verdad Holegod?- preguntó Max...

- pronto lo sabremos...-

Zeus había levantado la pesada tribuna, y la aventó lejos, revelando un enorme cuarto oscuro contiguo al calabozo. Los Shadow Urban entraron tras él, sorprendiéndose de lo que hallaron.

Había un extraño altar en el extremo de esto. Tenía varios pilares que brillaban con una luz neón. Algunos pilares tenían forma de ángel, mientras que otras la tenían de Demonio. En el muro izquierdo del altar había muchas imágenes de guerra, y en el derecho, se veía como una extraña bestia de color negro, devoraba los cadáveres de la batalla. En cuanto a la pared central, directamente detrás del altar, se encontraba una gran puerta de piedra negra con forma cuadrada, conectada a una jaula, la misma donde había caído Final Demon.

Y finalmente, sobre la jaula y la puerta; se encontraba una inscripción:

" Cruzad esta puerta aquellos inocentes, con el único pecado de encontrarse aquí, alegraos seréis sacrificados para una deidad, pues eh aquí el dios de la nada, el eh aquí el dios no divino, eh aquí el dios de la deshonra de los dioses, el dios mancha en los archivos del Olimpo, el dios ladrón, el dios de la carroña. Eh aquí el que en cielo Griego y en el Herebo es conocido como Holegod"

En Frente del altar, estaban grabados dos símbolos; uno, el símbolo del olimpo: un cetro alado con un relámpago en la punta, rodeado por un circulo dorado. El otro era un pentagrama invertido, con extraños escritos rodeándolo.

- no otra vez...

bajo ese símbolo había peleado Hades en la anterior guerra, Dartel dijo que ese símbolo le había dado el conocimiento para crear a Max, y muchos otros villanos habían dicho maravillas sobre este extraño símbolo.

Era el símbolo de los infiernos, el símbolo rival de la estrella yin-Yang emblema de los Shadow Urban (ver imagen en Profile)

Había escalones para subir al altar, y en el altar mismo, estaba pintado un gran agujero negro. A un borde de este, tirada y aún más empolvada que de costumbre, estaba la capa de Final Demon.

-¿qué significado tienen esas palabras? – dijo Max leyendo las letras.

- son infames letras, diría yo – dijo Zeus, colocándose frente al altar - pues como sea que seamos, los dioses del Olimpo, seguimos siendo Dioses. Fuimos humillados por Athena hace tiempo, pero valió la pena, pues ahora ella está sellada, y esta vez, tomaremos el poder que se nos arrebató ... y eh aquí quien nos la dará... ¡Sal de tu Altar Holegod, pues temo que a este no caerán tus dos últimos sacrificios! ¡tienes ahora el poder suficiente para romper sólo tu prisión!.

Zeus dijo todo esto frente al misterioso altar. Cuando pronuncio sus ultimas palabras, el hoyo negro pintado en el altar, se volvió un autentico agujero de energía púrpura, que lanzaba destellos, y tenía una fuerza sumamente poderosa. Zeus sonreía complacido al ver esto, cuando de repente...

Una gran garra negra, casi putrefacta, y con un gran cuarzo verde y circular insertado en el dorso salió de el hoyo, y sujeto a Zeus del cuello. En ese instante, una helada voz que salía de todos y de ningún lado, inundó el cuarto oscuro

- no padre. De nuevo me diste la espalda, de nuevo me fallas... aún no tengo suficiente poder para liberarme. – la garra empezó a jalar a Zeus dentro del agujero, aun cuando este luchaba por librarse. Zeus entró de lleno por completo en el agujero. Max y Alex podían seguir escuchando sus gritos ahogados, y finalmente hubo una explosión de rayos dorados dentro del agujero, y los quejidos de Zeus dejaron de escucharse.

- sin embargo, ahora sí.

Una explosión despedazó de pronto la puerta cuadrada y la jaula. Revelando otro hoyo púrpura como el del Altar.

- ambos llevan al mismo lugar, El altar es para los poderes dóciles, como la baraja de tu amigo Cyber Boy, Max Yangun, y el de la Jaula para los poderes más salvajes, como tu novia Karen, Alexander Zaguitarius.

La mirada de ambos Shadow Urban mostraron su furia ante estas palabras, dichas aparentemente por la nada.

- ja ja ja... sus mentes no son complejas para los poderes telepáticos que ahora poseo, y aunque los ciega una estúpida ira humana, se que aún tienen muchas preguntas por hacerme, así que porque no cruzan el portal, y me encaran, para que puedan saciar sus dudas, y para que veamos si en verdad pueden hacerme tanto daño como lo están pensando...

- lamentaras habérmelo pedido, - dijo Max, sacando de nuevo sus garras, y dando un paso adelante, en dirección al portal.

"¡espera Max!"

Max se quedó quieto al escuchar el mensaje telepático de Alex.

"eso no es un portal"...

- Ja Ja Ja ja... buena deducción Alex Zaguitarius.

Ambos agujeros se desprendieron de sus paredes. Y se colocaron en medio del aire.

A uno de los agujeros le surgieron colmillos, y adquirió una forma más elíptica, y el otro, se coloco un poco por arriba de este, le surgió una pupila verde, y fue cubierto por un párpado negro.

A partir de la boca y el ojo, de la sombra fue surgiendo el resto del cuerpo. primero la cabeza, de un color gris putrefacto, y cabello negro caído, como el de Final Demon. No tenía rostro, tan sólo los hoyos púrpuras como boca y ojo izquierdo. El resto del cuerpo, era tan sólo una sombra translucida y negra, que flotaba como una capa fantasmal, similar a la de los dementores. De entre esta oscuridad surgía la gran garra negra que había sujetado a Zeus como una mano izquierda.

- ¿qué eres tu Holegod?

- creí que ya lo habían deducido por las palabras de mi padre: Soy uno de los antiguos Dioses Griegos, hijo del propio Zeus.

- ¿en serio? ¿un dios encerrado eternamente en este altar y jamás conocido? ¿ un "Dios no divino"?

Para la sorpresa de Alex, Holegod rió ante estas palabras.

- así es... "un dios no divino"...

Zeus, Dios famoso por su poder, así como por sus constantes infidelidades. Las cuales, siempre tienen un fruto, que se convierte en leyenda, excepto en mi caso.

Antes de todas la guerras santas, Zeus llegó nuevamente a desear a una mortal en la tierra. Sin embargo, tuvo la desdicha de que esta era solamente una prostituta de Athenas, algo que muchos considerarían poca cosa para un Dios. Pero a este le obsesionaba la idea de tenerla.

Sin embargo, cuando finalmente se había decidido a ir por ella a cualquier costo. Esta tuvo una trágica muerte, y un solo destino después de esta: El juicio del Lune, y la caída en el Infierno del Hades. Pero la obsesión de Zeus era ahora locura, y descendió al mismo Hades por ella. Suplicó a su hermano que se la diera, que le daría lo que fuera a cambio. Sin embargo, Hades accedió a dársela a cambio de nada. Y el cegado Dios, no reprochó, sin darse cuenta del engaño.

Hades tenía un superior, algo extraño, caído de los cielos, que es quien fundó y gobierna el infierno. Esté le ordeno a Hades dejarle a Zeus tener a la mujer. Y le comunicó su plan

Antes de que Zeus llegara donde estaba la prisionera, Hades llegó con esta, y acabó con su alma. En su lugar, disfrazó a una de sus sirvientes, una de sus criaturas, para que luciera idéntica a la mujer. Y Zeus, engañado, la tomó y la llevó al Olimpo.

Sin embargo, después de algún tiempo, Zeus se dio cuenta del engaño, pero era muy tarde, la demonia, esperaba un hijo del amo de los Dioses. Después de dar a luz, Zeus la regresó al Hades, pero quiso quedarse con su hijo, quiso que fuera un Dios como todos sus hijos, de echo, el engendro se volvió su predilecto. El pobre no tenía idea de que todo el tiempo había sido hechizado por Hades para que se comportara así.

Sin embargo, los demás Dioses tenían una sensatez mucho mayor que la de Zeus, y vieron al ser como lo que era: un Híbrido, una Deshonra, el extraño ser ni siquiera tenía poder propio alguno, sino que absorbía los de aquellos que morían cerca de la entrada al paraíso Griego. Un Horrible Dios carroñero.

Finalmente, contra la voluntad de Zeus, borraron todo vestigio de que alguna vez existió, y lo encerraron bajo tierra dentro de un altar. Un altar de sacrificios para que aquellos que se le revelaran, pasarán a formar parte del engendro. Y escribieron una advertencia del monstruo sobre el altar. En esta lo llamaban: "El dios no divino"

Sin embargo, para asegurarse de que este no escapara jamás, dieron a Ares la tarea de reforzar la prisión cada vez más, para que, sin importar cuanto poder absorbiera, el engendro jamás escapara..

Zeus entró en cólera al principio. Pero después fue haciendo como si se le olvidara, como si se le pasara. En realidad era que Hades lo estaba liberando de su maldición momentáneamente, por ordenes de su señor. Por el momento no era necesario que aquel ser que el amo había plantado en el Olimpo estuviera libre... ya habría su momento. Se contento con comunicarse con el Engendro del Altar, y hacerle saber, que si le obedecía, pronto estaría libre. Y el ser aceptó ser su siervo.

En este instante hizo una pausa y observó la reacción de los Shadow Urbans, que demostraban odio.

- también tu eres siervo de él...

- ¡¿por qué manda a Hades y a ti primero?! ¿por qué no da de una vez la cara si tantas ganas tiene de desafiarnos?...

- Porque él no es él Shadow Urbans. No es un cuerpo ni un alma, ni siquiera una criatura. Es simplemente un estado, una voz que los seres de sombra escuchamos con claridad, y que nos dice que hacer. Ustedes, tan repulsivos a la oscuridad jamás lo conocerán o escucharan. Y como no existe en realidad, jamás pelearan contra él. Sólo enfrentaran a los que siguen sus ordenes.

Él es igual que "El otro"... el de luz... ambos son sólo voces, sólo que contrarias...

- ¿qué pasó después Holegod? ¿cómo inició todo esto del Olympians Death Tournament?

Holegod miró con desprecio a Alex. Pues parecía que este lo había interrumpido en una cavilación importante.

- Sí... deben saberlo, antes de que los elimine; les dije que respondería...

Gracias a los prisioneros que había absorbido, pude desarrollar un ligero poder telequinetico, y por medio de este, enterarme de lo que ocurría afuera, en el Olimpo.

Supe que Hades había caído dos veces, una en manos de Athena y después por causa de los grandes guerreros, los Legendary Warriors. Pero parecía que estos a su vez habían caído en el combate. Mi amo me dijo que parecía ser el momento preciso para que yo fuera liberado de mi prisión, que era mi oportunidad para tomar el Olimpo y el mundo de ser preciso, todo en su nombre. Y a partir de allí empecé a actuar sólo.

Primero, desde adentro reactive la maldición de Zeus que estaba débil pero no desaparecida, y la obsesión de Zeus por mí regresó. Me visitaba en el altar constantemente, pidiendo disculpas por haber dejado que me encerraran, y jurando que me liberaría.

Lo primero que hizo Zeus para esto, fue acabar con Ares, que era quien mantenía mi prisión cada día más fuerte. El lo derrotó y me dio su poder. Pero la prisión se había vuelto muy poderosa, y aún con el poder de Ares no pude escapar de esta.

Los demás dioses se dieron cuenta de la muerte de Ares, pero Zeus logró engañarlos, diciéndoles que el poder de los Dioses Olímpicos estaba muy menguado, y que Ares había podido morir de viejo por eso. Los dioses le exigieron un substituto, y le comunicaron que la única forma de hacerlo, sería buscar un guerrero digno de ser el dios de la guerra. Zeus vio la oportunidad que esto le daba, y se ofreció a hacer el torneo el sólo, sin ayuda de nadie.

Ya supondrán que empezó a organizar entonces el Olympians Death Tournament, y

planeó que todos los participantes me dieran su poder a mi al final, y con todo ese poder pudiera liberarme. Entonces, el planeaba regresar con los demás dioses, y aprovechando que sólo Ares se acordaba de mi, presentarme como el ganador del torneo, y volverme un dios. Que tonto fue mi padre al pensar que yo estaría de acuerdo con él.

Sin embargo, cuando ya todo estaba listo para que empezara, nos llegó una extraña noticia: Tres Legendary Warriors seguían con vida, y se habían cambiado el nombre a Shadow Urbans.

Mi padre supo que sería difícil que aquellos que habían acabado con Hades no se enteraran de un torneo de tal magnitud, y decidió también convocarlos para que yo los absorbiera. Otro pensamiento Ingenuo y estúpido de mi padre, pues yo sabía que eran una amenaza muy grande. Aprovechando el control que me daba sobre él la maldición que le había echado, lo hice darse cuenta del peligro de los Shadow Urbans. lo logré aunque desafortunadamente muy tarde, el torneo acababa de empezar.

Sin embargo, mi padre empezó entonces a hacer todo lo que podía sin ser descubierto para eliminarlos del camino: hacer que sus jueces Zeus no marcaran algunas faltas que les cometían a los Shadow, guiar oponentes difíciles contra ellos, e inclusive una vez, invocar el reino de las sombras a uno de sus duelos, con la esperanza de que perdieran y yo los pudiera absorber.

También logré notar a tiempo, algo que pudo haber sido una amenaza. Un competidor que ganó sus cuatro llaves en el primer día. Era demasiado poderoso, y mi padre también se dio cuenta, y prometió encargarse. El muy idiota me lo dio a absorber cuando se dirigía a la final, y el sujeto entró muy vivo a mi prisión del altar, tanto que por un instante logró escapar. Pero ahora también su poder es mío. Y al final las cosas no han salido nada mal. Sólo quedan ustedes dos... Los finalistas. Y eh absorbido ya tantos poderes, que es imposible que ustedes dos, míseros mortales, puedan detenerme.

- ¿eso crees no? – dijo Max sonriendo finalmente: Sabía que pasaría a continuación

- tendrás que probarlo Holegod – dijo Alex encendiendo su Cosmos

- JA JA JA... no se crean tan poderosos Shadow Urbans. Aunque es bueno que lo sean, ya que de esa forma me volverán aún más poderoso. – en ese instante, su cuerpo empezó a cambiar, su cuerpo se volvió humano, y las ropas que lo cubrían les eran muy conocidas a los Shadow Urbans.

- Nytrox...

En un parpadeo y una ráfaga, Holegod desapareció de la vista de Max y Alex, y reapareció en los escombros que eran la plataforma.

- ¡vengan aquí Shadow Urbans! Hagámoslo divertido, digamos que seguimos en el torneo. El que gane este combate se queda con absolutamente todo. Pero esta batalla es a muerte y sin árbitros, y el estilo de pelea es Batalla Total. ¿aceptan el desafío?

Alex y Max alcanzaron a Holegod.

- ¿cómo te atreves a usar los poderes de Nytrox? ... maldito seas Holegod.

- ¡aceptamos tu desafío! Devolverás esos poderes Holegod, y serás eliminado!

" A Alex todo la explicación de Holegod le sonaba más bien como que Hades había planeado meter a Holegod en el Olimpo, para que acabara con el desde adentro, y luego el reclamara lo que quedara. Para facilitarle las cosas, había hechizado a Zeus para que aceptara a Holegod como hijo. Sin embargo, por culpa de los otros dioses, este plan había fallado, y Hades se concentró entonces en los planes que involucraron primero a los caballeros de Athena, y después a los Legendary Warriors.

Por su parte Holegod, encerrado por siglos y con un poco de poder, había esperado hasta que desapareciera el enemigo común de la oscuridad: los Legendary Warriors para poner en marcha su plan y manipular a Zeus hasta obtener lo que Hades había intentado: Apoderarse del Olimpo y del mundo entero

Tanto Hades como Holegod, encerrados tanto tiempo en el Hades y en Altar, y con la ambición de tomar el Olimpo, debían haber enloquecido e inventado a ese señor oscuro, para tratar de darles una razón a sus actos tan maléficos...

O eso quería pensar el joven Zaguitarius"

- ya se ah terminado la hora de las palabras patéticos Shadow Urbans... y empieza la hora de su muerte...

- eso crees – dijeron a la vez Max y Alex.

Un gran resplandor Dorado surgió de los dos Shadow Urbans, e inundó rápidamente todo el calabozo, marcando el inicio de la batalla final.