La inspiración siempre tiene sorpresas

Natsu abrió la puerta con cautela, llenándole el olfato del característico aroma de la sopa de pollo. Miró entonces la figura de su hermana frente a la estufa, ocupada en preparar la cena, y entró tratando de disimular su nerviosismo.

— ¡Levy! Llegaste temprano hoy.

— Sí, por eso hice sopa. No me sentía muy bien y decidí tomarme la tarde libre— Ella le dedicó una sonrisa, de esas que Natsu creía en exceso maternal—; ¿podrías poner la mesa? Ya casi está la sopa.

Natsu avanzó y tomó los platos del estante para luego colocarlos en orden sobre la mesa. Levy le miró de reojo y giró para encararle.

— No Natsu, son tres lugares.

Él se detuvo un momento, pero luego frunció el ceño.

— ¿Viene ese tipo a cenar?

Y su hermana le sonrió de lado, con ternura, poniendo la mano sobre su cintura.

— Él no vendrá, pero— Señaló enérgicamente con el cucharon de la sopa hacia el segundo piso—, ¡¿Piensas dejar a la chica que tienes en tu habitación sin comer?!

El peli rosa se volvió blanco en un instante. Sintió náuseas, no, estaba seguro que vomitaría mientras el sudor frío le caía por la frente.

— ¿Natsu?

— Parece muerto— picó su brazo con curiosidad, examinándolo—, ¿crees que esté bien?

— Sí, debe de estarlo, solo es un cobarde— Levy le tomó por los hombros y le sacudió sin piedad—, ¡Despierta de una vez, Natsu!

Abrió los ojos para encontrarse con la mirada examinadora de Levy y Lucy.

— ¡Esposo!— La rubia se arrojó a sus brazos, aún sin dejarlo despertar del todo.

— ¡Lucy, por favor! Ya te dije que sí estamos casados, pero recuerda lo del secreto.

Levy se aclaró falsamente la garganta para llamar la atención.

— ¿Podrían explicarme de qué se trata todo esto?

Lucy se sentó justo a un lado, en el suelo de la cocina donde yacía Natsu luego de su desmayo.

— Bien Levy, no sé cómo decirte… ni explicarlo pero quiero que conozcas a Lucy, mi esposa.

Mientras la rubia le extendía la mano a Levy, esta miraba con una mueca de desapruebo a Natsu.

Suspiró y talló sus sienes.

— Imaginemos que te creo Natsu, que ella es tu esposa y que planean una vida juntos… ¿por qué no me dijiste nada?

Los ojos de Levy parecían aguarse, Natsu lo comprendió y de inmediato se puso de pie para abrazarla y consolarla.

— Es que, luego de lo de Lisanna… sé que apenas pasó ayer, te juro que mi relación con Lucy fue tan fugaz— tomó la cabeza de Levy entra ambas manos —. Pensaba decírtelo en cuanto llegaras.

Miró por un instante a su nueva esposa.

— ¿Podrías subir Lucy? Ya mismo te alcanzo, solo será un momento— Ella obedeció, dejando antes un beso en la mejilla de Natsu.

— No sabes mentir Natsu, eres pésimo, pero tienes un buen corazón— Levy se deshizo del abrazo y se sentó sobre la mesa—, ¿quién es ella?

Entonces Natsu se deshizo en explicaciones, todo como había sucedido la noche anterior, mientras su hermana solo asentía con la cabeza y se concentraba en la historia casi maravillosa que Natsu narraba.

— Ella no sabe de dónde viene o cómo fue a dar a mi cama.

Se arrojó en el suelo de nueva cuenta, esperando que Levy tuviera una respuesta, pero lo único que ella hizo fue sentarse a su lado.

— Creo que deberíamos llevarla a la policía.

— ¡Estás loca! No la dejaré a su suerte, no sé quién sea pero prometí ayudarla para volver a casa. Además, podrían acusarnos de secuestro o algo así.

Con cara de preocupación, Natsu se puso de pie, encaminándose a las escaleras.

—Natsu— Dijo Levy, clavando la mirada en el suelo—, eres un gran chico ¿lo sabías?

—Gracias Levy— Le sonrió, aunque ella no lo veía.

*o*o*o*o*o*

Se mordía una uña del índice ante la mirada de desaprobación que le daba su compañera. El silencio reinaba en su mesa del restaurante de comida china, donde Lisanna comenzaba a dudar de sus actos luego de contarle a Juvia como había sucedido todo.

— ¿Crees que hice mal?

— Por supuesto, solo fue un percance en tu relación con Natsu, no creo que eso valiera terminar con él— dio un sorbo a su vaso de agua—, él te quiere y tú lo quieres, son una hermosa pareja… fue demasiado precipitado de tu parte.

— ¿Debería hablar con él?

—Sí, pero hazlo como su amiga y no con otras intenciones. Recuerda que se acerca su exposición en el museo de artes plásticas de Magnolia y eso representa bastante presión para él— Tomó la mano de la albina—; te quiere, eso es seguro.

Lisanna se mordió con suavidad el labio. Era cierto, ella quería a Natsu pero le desesperaba su actitud libertina ante la vida, su modo infantil de ver las cosas y sobre la poca importancia que prestaba a su futuro. Natsu era alguien que apreciaba el momento, y eso era lo encantador en él.

*o*o*o*o*o*

— Buenos días Lucy.

Levy, como de costumbre, doblaba las sábanas de su cama luego de despertarse. Su habitación era la que solía compartir con Natsu antes de que él tuviera que irse a estudiar lejos. Por lo tanto aún mantenía ambas camas ahí, como un buen recuerdo que ahora servía de maravilla para que Lucy durmiera junto a ella. No es que desconfiara de su hermano, pero mientras no supiera de dónde salió la rubia prefería vigilarla de cerca.

— Buenos días Levy— Se tallaba los ojos adormilada—, sigo sin entender por qué no quieres que duerma con Natsu.

— Bueno, es porque él es un artista y necesita mucha concentración por ahora, tiene la exposición más importante de su carrera en dos meses.

— ¿Por eso tiene el retrato mío en su habitación?

— ¡Exacto! — Mientras hablaba, Levy se dedicó a buscar su uniforme para la escuela — Por eso nosotras lo atendemos y queremos. Así que, hoy que te quedes con él, lo dejarás trabajar en su estudio mientras haces cualquier otra cosa en la casa.

Ambas se dedicaron una sonrisa sincera.

— Gracias por ser buena conmigo Levy.

Levy no lo entendió en ese instante, pero comenzó a sentir algo especial por la rubia, incluso desde que la vio sonreír inocentemente en la escalera.

— No debes agradecer, solo ten cuidado, por favor Lucy.

Esa mañana, Levy intentó no pensar en la debacle a la que eran proclives su casa y su vida al dejar a su hermano el despistado y a su extraña esposa a cargo.

Y como le dijo la peli azul, Natsu besó en la frente a Lucy para luego encerrarse en su ya conocido sótano-estudio a continuar con su obra. La rubia tomó uno de los libros que estaban en el estante de la sala, de pasta gruesa y azul con letras doradas que citaban 'Cumbres Borrascosas' como título. Se acomodó en un sillón dispuesta a leer y a esperar.

Una hora corrió con rapidez, Lucy estaba tan entretenida que ni lo notó, pero el sonar del timbre en la puerta la distrajo de su lectura. Titubeó, Levy no le prohibió abrir la puerta y si era algo importante podía llamar a Natsu. Jugaba nerviosamente con sus manos mientras caminaba a la puerta, decida a abrir. Giró el pomo y quitó el seguro despacio, asomando apenas las narices. Una chica de cabello corto y blanco le sonreía amablemente.

— Hola, ¿quién eres?

— Yo soy Lucy, la espo… — recordó lo que le habían dicho sobre mantenerlo en secreto y se retractó—. ¿Quién eres tú?

— Yo soy Lisanna, la nov…— Por su parte, ella recordó que ya no era la novia de Natsu—; solo soy una amiga de Natsu, ¿está él?

— Sí, pero Levy me dijo que no debía molestarlo.

— ¿Puedo pasar?

— No creo que sea correcto, yo no te conozco y no quiero que Levy o Natsu se enojen.

— Lucy— se escuchaba la voz de Natsu ascender por las escaleras del sótano—, escuché que tocaron la puerta.

El peli rosa vio entonces su peor pesadilla. Lisanna en la puerta, Lucy impidiéndole el paso y la franela con la que limpiaba sus manos cayó al suelo.

— Hola Natsu— Dijo la albina, asomándose trabajosamente con Lucy en la puerta—, ¿podemos hablar?


Honey dice: Hola .-.

Bueno, de nuevo se me secó el cerebro, mis vacaciones se me van como el correcaminos al coyote y aún no comienzo a estudiar para mi examen próximo... Pero bueno, no me preocupo tanto por eso, no está tan difícil
*Honey el día del examen*
¿En cuantas etapas se divide la historia del Derecho Penal?
R= Eeeehhh... ¿Natsu?
Jajajajajaja okno .-.

Y bien, como mi madre dice que no soy feliz sin mi cursi verborrea xD les deseo unas felices fiestas de fin de año, que lo disfruten, lo pasen bien con quien ustedes quieran: con su familia, amigos, conocidos, vagabundos, ositos de goma, etc etc xD Que el año próximo signifique salud y alegrías en sus vidas y que todas las experiencias les ayuden a mejorar, siempre y en cualquier ámbito. Un beso, un abrazo y una gomita festiva amarilla para ustedes :D

Mil gracias por leer, los quiero ;)