Alasse, quien no se esperaba esa pregunta todavía, tardó varios segundos en reaccionar.
- ¡Oh, vaya! Buena pregunta- se puso pensativa unos momentos.
- ¿Y?- preguntó Harry, animándola a hablar. Tenía la corazonada de que sabía la respuesta.
- Bueno… esto… puede que te choque.
- No creo… ya me lo imagino- dijo sin importarle, estaba seguro de que su presentimiento era cierto (aunque era bastante obvio que lo fuera).
- Tu madre era humana, sí, pero no tu padre.
- ¿Sólo mi padre?- bueno, su corazonada era cierta en parte.
- Sí.
- Un momento un momento… ¿Cómo es que nadie me lo dijo nunca? ¿No decías que los thioréls no están en contacto con la Comunidad Mágica? ¡Si mi padre estudió en Hogwarts!
- Ya, ya, cálmate- dijo con la voz de quien le habla a un niño hiperactivo que a Harry le recordó al tono que empleaba Hermione a veces- Eso que me has dicho ya lo se. Verás, tu padre era muy inteligente y curioso. Siempre quiso saber cómo vivía la gente del otro lado de bosque de Valya.
- ¿Valya?
- Es el nombre de nuestro bosque, donde vivimos.
- Ah, ya.
- Bueno, el caso es que su curiosidad pudo más que su sentido común, y a la tierna edad de 10 años se fugó e hizo una excursión por un pueblo disfrazado de humano.
- ¿Qué se fugó?- por lo visto, el desdén por las normas era un factor hereditario.
- Sí. Se ve que allí conoció a un mago de su edad y se hicieron muy amigos. Fue entonces cuando tu padre oyó hablar de muchas costumbres de los magos y, claro, aún sintió más curiosidad. Ese amigo suyo fue quién le habló de Hogwarts.
- No me lo digas… se encaprichó con querer ir allí y estudiar como un humano.
- Exacto. Cuando volvió, aunque lo castigaron durante meses, no dejaba de perseguir a tu abuelo allí donde fuera pidiendo poder ir a estudiar a Hogwarts. Según mi madre, media hora bastaba para que pareciera que te taladraban la cabeza.
- ¿Tu madre conocía a mi padre?
- Desde que nacieron- sonrió- Siempre fueron carne y uña, como hermanos. Incluso salieron juntos desde los 13 hasta los 15 años pese a que sólo se veían en verano.
- ¿En serio?- Harry era incapaz de imaginar a su padre con otra mujer.
- Pero a los 15, ambos se interesaron por otras personas- movió la mano sacándole importancia- A parte de eso… como supondrás, al final tu abuelo accedió a dejarle ir. Le disfrazó de humano y le inscribió con un nombre humano lo más normal posible.
- James Potter…- susurró Harry, y Alasse sonrió tiernamente.
- Siempre se hizo pasar por un humano y nadie conoció nunca su auténtica identidad.
- ¿Ni siquiera el director?
- Ni siquiera el director. Supongo que sus aventuras en el colegio ya las conoces.
- Bastantes- dijo quitándole preocupación- ¿Mi madre tampoco supo nunca lo de mi padre?
- Bueno… al principio no, pero cuando se comprometieron tu padre se vio incapaz de ocultárselo.
- ¿Y qué pasó?- preguntó muerto de curiosidad, nunca había sabido tanto de sus padres como ahora.
- Es obvio, ¿no? O no estarías aquí en este preciso momento- se rió ante el ataque de vergüenza de Harry, que encontró muy interesantes los pliegues de sus mangas- Tu padre incluso llevó a tu madre al bosque de Valya unas cuantas veces. Se hizo muy amiga de la mía ¿sabes?
- ¿Ah sí?
Una pausa silenciosa volvió a invadirlos en ese momento. Alasse, que comprendía la situación, se puso a pensar en lo que le había contado de forma esquematizada. ¿Por qué presentía que aún se dejaba algo?
Harry se cruzó de brazos, intentando asimilarlo todo poco a poco. Repasó mentalmente todos los aspectos para aclararse. A ver:
1. Era un thiorél y no un humano.
2. Los thioréls son una raza desconocida para los magos.
3. Son una especie de cruce entre un elfo y un dragón.
4. Es capaz de crear dragones vivos.
5. Tenía su propia sarkuile (a la que miró mientras lo pensaba) que representa su vida y su poder.
6. Él mismo era un híbrido porque su padre era un thiorél que siempre lo ocultó a todo el mundo.
Un momento… ese último punto… ¡claro, le faltaba algo por saber!
- Eh.
- ¿Qué?- Alasse se sorprendió y lo miró.
- ¿Te puedo hacer más preguntas?
- Todas las que quieras- dijo con una sonrisa.
- Has dicho que mi padre era un thiorél, ¿no es así?- ella asintió- Y mi madre era humana… ¿verdad? Entonces… ¿es porque… es porque soy un híbrido que he tenido aspecto humano desde… bueno… hasta ahora?
- No- dijo con sinceridad- Eso no es cierto. Tu condición mestiza no afectó nunca a tu aspecto. El que tienes ahora es el que has tenido toda tu vida.
- ¿Entonces…?
- Tu padre te aplicó un hechizo para que parecieras humano cuando no estabas en Valya. Es un hechizo muy fuerte que dura toda la vida. El mismo que usaba él.
- ¿Pero entonces porqué ya no me afecta?
- Porque se desvaneció. Estaba previsto que cuando tus poderes empezaran a despertar el hechizo de desharía.
- ¿Y eso porqué?
- Porque cuando nuestros poderes despiertan, los padres ya no pueden ejercer la magia sobre nosotros. Me refiero a que ya no pueden controlarnos mágicamente, sino que nosotros mismos debemos empezar a responsabilizarnos de nuestros actos. Por ejemplo, ahora tus padres ya no podrían ocultarte como humano. Lo deberías hacer tú mismo.
- Ah, entiendo…- se quedó pensativo.
- ¡Bueno!- exclamó Alasse levantándose- Se nos está haciendo tarde… deberíamos irnos ya.
- ¿Irnos?- Harry la miró confuso y se levantó- ¿Ir a dónde?
- ¿A dónde va a ser? ¡A Valya!
- ¡¿Qué?!
- Será mejor que recojas tus cosas- dijo empezando a andar- Vamos, te ayudaré a…
- ¡Un momento, un momento!- Alasse se giró y Harry la alcanzó- ¿Estás loca? ¡No puedo irme así como así! Además- añadió- nunca he estado en Valya, ¿qué se me ha perdido allí?
- Primero: sí que has estado en Valya alguna vez.
- Eso no cuenta, yo era un bebé.
- Segundo: debes aprender a ser un thiorél. Eso sólo se consigue en Valya.
- Bueno…
- Y tercero: allí tienes a tu único familiar vivo.
- ¿Qué has dicho?- Harry abrió mucho los ojos- ¿Tengo un familiar… vivo?
- Exacto. Se llama Léowen, y es tu abuelo.
- ¿Lo dices en serio?
- Te lo juro- sonrió- ¡Ah, por cierto! Tu padre se llamaba Léothen. Y tú en realidad te llamas Léithen.
- ¿Léithen?
- Así es. ¿Qué? ¿Te quieres venir o no?- dijo sonriendo.
- Sí. Bueno… no sé- Alasse lo miró levantando una ceja- Es que… es que… ¿Qué pasa con Hogwarts? ¿Y mis amigos? ¡Y además ahora que Voldemort ha regresado…!
- ¿Qué ha regresado?- Alasse lo interrumpió.
- Es un mago tenebroso- explicó Harry que, recordando que no estaban en contacto con la Comunidad Mágica, pensaba que tampoco sabía de él- Es un asesino implacable que durante años ha estado intentando… ¿Qué te pasa?- preguntó al ver que Alasse seguía con la misma cara de susto.
- ¡Tenemos que irnos de aquí YA!- cogió el brazo de Harry y empezó a arrastrarlo.
- ¡Eh! ¡Eh! ¡Eh!- la frenó- ¿Ahora qué pasa?
- ¡Él sabe lo que eres!
- ¿Él?
- ¡Voldemort! Fue el único que se enteró de forma inexplicable de que tu padre era un thiorél.
- ¿Voldemort sabe que no soy humano?
- ¡Por eso mató a tus padres y quiso hacer lo mismo contigo! ¡Y volverá a intentarlo! ¡Hay que irse!
Alasse parecía realmente asustada. A Harry le sorprendió verla así, puesto que todo el rato había mantenido una expresión de comprensión, alegría y ternura.
- ¿Por qué?- preguntó Harry casi de forma inconsciente- ¿Por qué quiere matarme? ¿Es porque soy un híbrido? ¿Es por eso?
- ¡No! Claro que no- Alasse adoptó de nuevo su expresión de ternura, aunque seguía pálida- Te equivocas. Lo que pasa es que Voldemort teme a nuestra raza.
- ¿Nos teme? ¡Venga ya!- dijo con una sonrisita de incredulidad- ¡Eso es imposible! ¡El único a quién teme es a Dumbledore!
- Pues empieza a creértelo: Voldemort teme la fuerza de nuestra raza, nuestra inteligencia, nuestras habilidades, nuestros dragones… todo. Para él somos una molestia que hay que quitar de en medio.
- …- estaba incrédulo- Vaya…
- ¡Tenemos que irnos antes de que se entere que ahora has cambiado o no podremos huir de él!
Harry no rechistó. Corrió hacia su antigua habitación y se dispuso a guardar todas sus cosas en el baúl. Cuando Alasse llegó junto a él se encargó de hacerlo y con un simple movimiento de mano las cosas se metieron dentro.
- ¿Cómo has hecho eso?
- Es nuestro tipo de magia- contestó con naturalidad, e hizo encoger el baúl hasta la talla de un caramelo- ¿Ya está todo?- dijo pasándoselo a Harry.
- Sí- dijo después de dar un par de vueltas por la habitación.
- Pues vamos.
Ambos corrieron hacia las escaleras las bajaron tan rápido como pudieron. Cuando casi tocaban la puerta se pararon en seco. Aure y Fui rugían de forma estridente volando hacia ellos, dieron unos círculos por encima de Harry y giraron de nuevo hacia la cocina.
- Quieren que vayas- dijo Alasse.
Harry asintió y ambos los siguieron hasta la cocina, donde el pequeño Nén empezó a silbar desesperadamente encima de la mesa y a dar vueltas en círculos.
- ¡Ay va!- exclamó Harry- Había olvidado que casi no puedes volar- dijo cogiendo al dragón, que se frotó en su manga- Perdona chica.
- Léithen…
- ¿Eh? ¿Qué?- preguntó al cabo de unos segundos al recordar que ese era su nombre, y miró a Alasse.
- Es macho.
- Uy…- miró al dragón nuevamente, que volvía a estar enfadado- Así que por eso te enfadabas… Lo siento- lo acarició- No lo sabía.
- ¿Por qué creías que era una hembra?
- Pues… porque es muy tranquilo y cariñoso. Supongo que por eso lo pensé- dijo reprendiendo la marcha.
Una vez fuera Harry vio como a su alrededor, en toda la calle parecía que se había extendido una especie de capa de oscuridad que impedía ver más allá de sus narices.
- ¿Qué ocurre?
- No te preocupes, es el poder de Fui- le explicó Alasse- Usa tu visión infrarrojos.
- Em… pero no sé cómo cambiar la visión…
- ¡Ay! Perdona, no había pensado en eso. Veamos…- Harry notó como la mano de Alasse le tocaba el hombro y se acercaba a su oído- Cierra los ojos. Ahora piensa en que necesitas ver lo que tienes delante. Imagínatelo en tu mente- Harry imaginó la calle de Privet Drive y abrió los ojos poco a poco.
- Genial…- dijo mirando a Alasse, que estaba un poco a su derecha- ya te veo.
- Es cuestión de práctica. En 2 días podrás cambiar la visión como si fuera un reflejo. Sígueme.
Anduvieron hasta la parte de atrás de la casa, donde Harry vio el cuerpo rojizo de lo que parecía ser un caballo.
- Iremos montados en mi caballo- dijo Alasse- Te presento a Ráfaga. No te preocupes, también él puede ver en la oscuridad.
El caballo miraba curioso a Harry alargando la cabeza.
- Es una raza de caballos especial- le explicó acariciando el lomo del animal- Nuestra raza lleva criándolos desde siempre, y cada thiorél tiene un caballo que lo escoge.
- ¿Quieres decir que en lugar de escoger el jinete escoge el caballo?
- Eso mismo.
- Como la varita- se dijo Harry.
- Deja que te Ráfaga de inspeccione. Suelen ser bastante reacios a dejarse montar por otros jinetes.
Harry acercó con cautela la mano. Ráfaga la olió, mojándole la mano con su hocico, y se le acercó olisqueándole la ropa. Finalmente levantó la cabeza a la altura del chico y le tiró el aire a la cara mientras le olía el pelo. Harry se rió cuando le hizo cosquillas en la oreja y la lamió como intentando comérsela.
- ¡Oye, que es mi pelo!- dijo riendo mientras se apartaba un mechón babeado y se echaba para atrás- No… ¡la ropa no se come!- dijo tirando se su camiseta para liberarla de la boca del caballo.
Alasse, que se estaba partiendo de risa, tuvo que acudir en su ayuda porque ante el último tirón de camiseta de Ráfaga había logrado tirar a Harry al suelo de rodillas y ahora intentaba comerse la camiseta lamiéndole la espalda, mientras Harry se retorcía de risa.
En ese momento Nén salió volando del bolsillo de Harry y se puso delante de Ráfaga, que dejó la camiseta-bocadillo para mirarlo con curiosidad. Ambos animales inclinaron la cabeza al mismo tiempo y en la misma dirección, levantando una ceja.
- ¿Estás bien, Léithen?- preguntó Alasse ayudándolo a levantarse.
- Sí, creo que estoy entero- dijo en broma.
- Ráfaga es un trozo de pan, pero puede hacer daño sin querer. Ese tirón… ¿seguro que estás bien?
- Sí, no te preocupes. De verdad que lo estoy- añadió al ver que no le quitaba ojo de encima- ¿Nos vamos o no?- preguntó algo nervioso.
- Eh, sí… claro… Ráfaga, tule.
- ¿Qué has dicho?- preguntó al ver que el caballo venía al momento.
- Ven- tradujo, divertida, mientras cogía las riendas de Ráfaga.
De una forma increíblemente silenciosa, Alasse subió a lomos de Ráfaga de un salto limpio, ágil y perfecto. Aure, el dragón blanco, se metió en la bolsa de las provisiones mientras que su gemela negra, Fui, se posaba en el hombro derecho de su creadora.
- Dame a Nén, lo dejaremos con Aure.
Alasse extendió la mano para coger al dragón turquesado de la mano de Harry. Nén emitió un silbido bastante agudo y recorrió el brazo de Harry hasta su hombro, donde escondió su cuerpo dentro de la camiseta y sacó la cabeza al lado del cuello del chico, dejando caer la punta de su cola por debajo de la manga.
- Vale, vale- dijo Alasse levantando los brazos y miró a Harry- Cualquiera te lo despega… ¡le daría un soponcio!
Ambos jóvenes se echaron a reír tan bajito como les fue posible, pero fueron interrumpidos por un ulular cercano. A 2 metros de ellos, en un árbol, divisaron la silueta de una lechuza.
- Hedwig- Harry no supo cómo, pero la reconoció.
La lechuza albina no dejaba de observar atentamente al joven thiorél que tenía delante. Algo le decía que era su amo, pero estaba tan cambiado que tenía serias dudas. Al final, no sólo fue el hecho de que la nombrara, sino también que la llamara con un silbido fino y agudo que le había enseñado en el tiempo que llevaban en Privet Drive, lo que hizo que se decidiera.
Descendió con un solo abatir de alas y se posó en el hombro libre de Harry, dándole de paso un picotazo cariñoso en la oreja.
- Casi me olvido de ti- dijo Harry acariciándola- Es mi lechuza, Hedwig- dijo mirando a Alasse- ¿Cómo la llevaremos? ¿Puede seguirnos volando?
- Esto… me sabe muy mal, Léithen, pero no puedes llevarla.
- ¡¿QUÉ?!
- Los animales no pueden entrar en Valya… ningún animal es capaz… sólo algunos seres que tienen una magia pura y delicada que necesita de nuestra protección es capaz de acceder sin correr riesgos.
- Pero…
- Si lo intentaras Hedwig acabaría perdiendo la orientación y volaría sin rumbo durante días. Podrías dañar seriamente su equilibrio mental.
- ¡Pero no lo entiendes! ¡No puedo dejarla aquí sin más! ¡Es mi amiga!- intentó no alzar la voz y casi la convierte en susurros- Mis tíos la matarían sin más.
- ¿Cómo puedes decir eso de tu familia humana?- preguntó con cara de disgusto.
- Tú no sabes cómo son- notó un deje de ira y odio en sus palabras.
- Podría saberlo si me dejaras mirar tu mente.
- ¿Mirar mi mente? ¿Sabes leer las mentes?- preguntó sorprendido.
- "Leer" no es lo más exacto. Lo que hacemos es ver los recuerdos archivados en la mente de los seres vivos.
Harry no pudo evitar acordarse del pensadero de Dumbledore. De mientras, Alasse desmontó y se quedó delante del chico.
- El arte de hurgar en las mentes y poder construir barreras mentales se llama Oclumancia- le explicó- Creo que los magos también lo llaman igual- dijo con una sonrisa- Aunque les suele costar mucho construir barreras mentales. No te preocupes, no creo que sea tu caso. Seguro que dominarás la Oclumancia sin muchos esfuerzos.
- Gracias por el voto de confianza- dijo Harry con una sonrisa.
- Hagamos una prueba- dijo animadamente- Entraré en tu mente y tú debes seleccionar qué puedo ver: visualiza los pensamientos que quieres que yo vea. Cierra los ojos y concéntrate.
Harry asintió y cerró los ojos. De repente notó como una oleada de magia entraba en su mente, y concentró toda su energía en ver sólo las imágenes que quería mostrar.
El primer recuerdo que le vino era de pequeño, con 4 añitos, sacando las malas hierbas del rosal. Sus manitas estaban llenas de tierra y de heridas de espinas, que le picaban a causa del sol. De vez en cuando echaba miradas de reojo a sus tíos y a su primo, que estaban en la entrada. Le acababan de regalar a Dudley una bicicleta de montaña de las más nuevas y caras del mercado, y mientras éste intentaba romper el timbre, su madre le llenaba de piropos. Se moría de celos.
En el siguiente se vio con 7 años, curándose unas quemaduras bastante feas en una mano. Le había caído el aceite hirviendo cuando hacía el bacon para el desayuno. En lugar de ayudarlo, los Dursley lo habían castigado sin comer ese día y su tío le había dado una bofetada. Se frotó la mejilla, algo enrojecida, y, sollozando, se secó una lágrima con la manga. Se mordía el labio inferior para no echarse a llorar.
Ahora se vio con 9 años, subido en un árbol. A sus pies había un enorme Doberman que intentaba alcanzarlo, mostrando sus peligrosas fauces. A pocos metros de allí divisó a los Dursley, que lo miraban y lo señalaban, riéndose de él. Con ellos estaba su tía Marge, que sostenía en la mano una correa d perro y les decía a sus parientes que el chico debería estar en un orfanato.
En la siguiente se volvió a ver a sí mismo el día que fueron al zoo por el cumpleaños de Dudley. Recordó los celos que sintió al ver todos esos regalos en el comedor sólo para su primo, y la rabia le hizo arder la sangre cuando Dudley se quejó de que el año pasado había tenido 2 regalos más que ese.
El último recuerdo era de hacía unos pocos días, cuando se había quedado repentinamente ciego y había roto el televisor: su tío lo llevaba a la alacena gritando y zarandeándolo violentamente, y lo metía dentro de un empujón. A esto hay que sumarle el mal estado del chico, que se encontraba enfermo, cansado y, sobretodo, muy asustado.
De forma repentina (otra vez) sintió como si se despertara de golpe. Abrió los ojos y cogió aire, se sentía como si hubiera estado corriendo al menos durante un par de minutos.
Alasse seguía delante suyo, y parecía a punto de desmayarse.
- ¿A… Alasse?- preguntó Harry al verla- ¿Estás bien?
- Pe… Pero… ¡¡¿PERO COMO SE ATREVEN?!!- estalló de golpe- ¿Cómo has podido vivir con esos… esos… ¡esas cosas?!
- Eso mismo me pregunto yo- dijo encogiéndose de hombros.
- ¡Esto no puede quedar así! En cuanto se entere tu abuelo… ¡y mi madre! Estos muggles se van a arrepentir toda su vida…- empezó a gruñir como si fuera un perro.
- Me gustaría verlo.
Harry empezó a recordar venganzas silenciosas que preparaba de pequeño. Sin que se diera cuenta, también él se había puesto a gruñir.
- ¿Cómo he hecho esto?- se preguntó al darse cuenta.
- ¿Eh?- Alasse pareció salir de su "trance psicópata"- ¿El qué? ¿Gruñir? ¡Léithen, somos mitad dragón!- dijo como si fuera tan elemental como si 11 hicieran 2.
- Oh, claro- dijo golpeándose la frente con la palma de la mano- Lógico.
Iba a decir algo más, pero se calló. Ambos miraron hacia la carretera, habían oído y olido presencias humanas.
No tardaron ni 10 segundos en divisar cómo 3 siluetas se acercaban a la casa. Las tres llevaban un pequeño fuego que salía de las puntas de sus varitas. La silueta más bajita blandió su varita e hizo unas florituras en el aire.
Harry cambió su visión de infrarrojos por la normal, pensando que seguramente esos magos habían hecho desaparecer la oscuridad.
No se equivocaba. Al menos del todo. Sí que habían hecho desaparecer la oscuridad, pero sólo en un radio de unos dos metros de cada persona.
A Harry casi le da un vuelco el corazón. Conocía a dos de las 3 personas: el que había blandido la varita se trataba de Moody. A su lado estaba Lupin, con su ropa raída y su habitual cara de cansancio, a la que se le sumaba la preocupación en sus ojos.
Los acompañaba un hombre, el más alto de los tres. Era atractivo y más o menos de la edad de Remus. Su pelo era algo ondulado, de color rubio con las raíces más oscuras, y lo llevaba largo hasta rozar los hombros. Tenía unos ojos de un azul muy claro que contrastaban enormemente con su tez morena.
Mientras Lupin sacaba un aparato con forma de pera de su túnica y junto con el desconocido examinaban la puerta, Moody no dejaba de mirar a todos lados con su ojo mágico, que se paró mirando hacia donde estaban Harry y Alasse. Ambos aguantaron la respiración al ver que no sólo el ojo mágico los miraba, sino que también el propio Moody giraba la cabeza hacia la misma dirección. Los observó detenidamente durante un par de minutos.
- ¿Algo sospechoso, Ojoloco?- preguntó el hombre desconocido.
- Hum… eso me había parecido, Frank. Esta oscuridad es muy rara- se giró para mirar a los dos hombres, aunque su ojo seguía sin moverse- ¿Y bien? ¿Lográis identificar el tipo de magia?
- No- contestó Lupin- El detector no consigue localizar el origen de esta magia. No deja de girar.
- Aunque parece vibrar en "dragón"- observó Frank moviendo el detector hacia los lados- No… ahora vibra más en "elfo"… no, ahora en…en… ¡sólo gira!- dijo con rabia.
- Qué tontería- gruñó Moody.
- Es una magia muy extraña- dijo Lupin- Ha traspasado las barreras de seguridad como un insecto que se cuela por debajo de una puerta. Muy disimuladamente, sin romperlas. Como si las hubiera cortado muy finamente con un bisturí. Y luego las ha vuelto a dejar como estaban. Nunca había visto nada igual.
- Venga, lo intentaremos con las varitas- dijo Moody apuntando la puerta- A la de tres. uno, dos… ¡tres!
- ¡Aclaro!- dijeron al unísono.
Tres rayos de luz blanco-plateada tocaron las formas de los escudos, que se hacían visibles a medida que se movían los chorros en diferentes direcciones. Recorrieron la casa como si fueran gotas de agua escurriéndose por una cúpula. No pasó nada más.
- ¡Mierda!- dijo Remus apretando los puños y los dientes con rabia.
- Vamos, vamos…- Frank le puso una mano en el hombro- Seguro que el chico está bien.
- ¡¿Cómo va a estar bien?! ¡Ha salido de la casa!- masculló lleno de rabia- ¡Y desde entonces no hay manera de localizarlo! ¡¿Y si algún mortífago lo ha raptado?! ¡Ha desaparecido, por Merlín!
- Aún es pronto para…- empezó Frank, pero Moody levantó una mano para que se callara, negando con la cabeza.
A Harry le supo mal ver así a su ex profesor de Defensa tan abatido. No quería irse sin al menos asegurarles, tanto a él como a los demás, que no le había pasado nada. En realidad, en esos momentos no tenía ganas de irse. Miró a Alasse, que le hizo un gesto negativo con la cabeza que quería decir claramente "ni se te ocurra salir ahora".
Suspiró y acarició a Hedwig cariñosamente. Un momento… ¿y si les dejaba una nota?
Le susurró a Alasse si le podía conjurar un trozo de pergamino y una pluma para escribir, que hizo aparecer sin casi mover la mano. Apoyándose en el lomo de Ráfaga, escribió la carta y se la dio a Hedwig, que se había posado en el anca del caballo.
- Escucha Hedwig- le susurró Harry- tienes que darle esta carta a Remus Lupin. Ése que está ahí- señaló al trío de magos que discutían sobre formas de buscar el rastro mágico- Y escucha bien lo que te digo- puso una mano en el lomo del ave, acariciándola suavemente- A partir de ahora te… quedarás con Remus. No puedes… no puedes venir conmigo.
No pudo evitar sollozar un poco. Hedwig lo miró con los ojos brillantes. No comprendía porqué le decía eso. ¿Acaso se había portado mal? ¿Había sido mala mascota?
- Lo… lo siento mucho… haría lo que fuera por que vinieras conmigo… pero si lo haces te puedes hacer mucho daño- le explicó- No quiero que te pase nada. Por favor, no intentes seguirme nunca más…
La lechuza albina se subió al hombro de Harry, dándole cariñosos picotazos suaves en la oreja y la mejilla. No estaba dispuesta a abandonar a su joven amo.
- Oh, por favor Hedwig- logró que se pusiera en el brazo- Debes irte. ¡Y no me sigas! ¿Entiendes? ¡No me sigas nunca!- dijo con algo de enfado para intentar convencer a Hedwig.
- ¡Léithen!- susurró Alasse.
Los tres magos miraban hacia ellos. Harry se acercó a Hedwig y le dio un pequeño abrazo y un beso encima de los ojos.
- Nos veremos tan pronto como me sea posible. Vete, vamos.
Hedwig le dio un último picotazo en la mejilla, sacándole una lágrima, antes de que Harry moviera el brazo.
- ¿Ha… habéis oído eso?- preguntó Frank algo asustado.
- ¡¿Quién anda ahí?!- Moody levantó la varita en posición de ataque.
Los tres pegaron un salto al ver aparecer a Hedwig de entre las sombras de forma tan repentina, contrastando enormemente con esa oscuridad.
- ¿Hedwig?- dijo Lupin cuando vio que la lechuza tenía intención de posarse en su hombro, a lo que ofreció su brazo- ¿De dónde sales? ¿Sabes dónde está tu amo?
Como respuesta, la lechuza levantó la pata con el que llevaba el trozo de pergamino.
Remus la desató de forma algo patosa de los nervios que tenía. Seguro que era de Harry.
- ¿Y bien?- preguntó Moody.
- ¿Qué pone?- Frank se acercó y miró por encima del hombro.
Lupin se dispuso a leer en voz alta:
Profesor Lupin,
No se preocupe por mí, estoy bien. No me ha pasado nada malo, estoy a salvo y con alguien de confianza, que me ayudará mucho a partir de ahora.
Me voy de Londres. No le puedo decir el porqué, sólo que he descubierto algo muy importante sobre mis orígenes, y voy a ir a un sitio donde aprenderé a ser yo mismo. Le prometo que volveré pronto y les contaré la verdad. Por ahora no puedo decirles nada o estaría en serio peligro.
Por favor, retransmítale este mensaje a los demás (ya sabe: Hocicos, los Weasley y Dumbledore) y deshágase de este pergamino (por lo subrayado antes).
Profesor, quería pedirle un último favor. ¿Podría cuidar de Hedwig en mi ausencia? No puede venir conmigo, y estoy seguro de que estará bien con usted.
Muchas gracias por todo, hasta pronto.
Harry Potter
Mientras leía, Harry y Alasse montaron a Ráfaga para irse. Alasse le sonrió ante lo mencionado de ella, y Harry echó un último vistazo a Remus y a Hedwig, que miraba hacia donde estaban con una gran tristeza.
Remus se dio cuenta de ese detalle y también miró hacia los chicos. Esbozó una leve sonrisa.
- Voy a cuidar de Hedwig tan bien como pueda- dijo alzando la voz con la esperanza de que Harry le pudiera oír.
Harry no pudo evitar decir un leve "gracias" que estaba seguro que Remus pudo oír, porque su sonrisa se acentuó. Secándose las lágrimas con la manga, se cogió a Alasse para iniciar el viaje hacia su auténtico hogar, hacia una nueva tierra desconocida y llena de sorpresas.
NdA:
Uolaaaa!! Aquí estoy con un nuevo capítulo, al fin!! SORRY, con el trabajo casi no tengo tiempo d hacer nada… -- Además está el tema d la universidad… no estoy admitida TTTT Aunke estoy 5ª en la lista… sólo pq soy d Andorra me han dejado más d lado (es verdad he hablado con el profe d anatomía veterinaria y cuando me enteré… .!!)
Bueno… aparte d la depresión post-no-admisión… ¬¬U Deciros q sólo espero q os haya gustado lo q habéis leído… ¡hacédmelo saber q así escribo con más ganas!!! Y respondiendo a tu pregunta, Misterio (gracias a ti me he dado cuenta d q no había puesto comentario al final xDDD) no creo q tarde tanto en subir otro capítulo, llevo 2 días embalada!! O Espero q la racha me dure unos días más y tendréis el capítulo siguiente bien prontito .
Bueno hoy mejor no os entretengo más, sólo quería pediros perdón x el retraso :P y gracias x la comprensión.
Hasta pronto!!!
Kina ---
PD: para q no estéis enfadados conmigo: NOTICIA BOMBA!!! Fui, Aure y Alasse están DIBUJADOS!!! Ahora mismo no los tengo colgados… voy a ver si los pongo ahora!! Aunke no están pintados, la Silver no tiene tiempo -- Lástima, seguro q le quedarán preciosos…
Aviso, Fui y Aure son idénticos salvo los colores, así q sólo he dibujado un dragón… para q hacer una copia?? XDD Oh, adoro este dragón… me ha quedado olé! lo tengo d fondo d pantalla y todo :P
PD2: DONDE TENGO LA CABEZA??!!!! LOS REVIEWS!!!!!!!!!! XDDD Aunke no son muchos… joooo sed buenos y dejad más porfa!! Aunke la suerte es q los q tengo esta vez son d gente "nueva" nn
Tomoe: gracias Tomi nn Siento mucho haber tardado tanto, d verdad… se te veía algo desesperadilla U d verdad q lo siento
Lord of the dark: U suelo ser experta en desaparecer últimamente XD En serio te gustó esa parte? Se ven muy monos :P Gracias, el trabajo me gusta mucho, hay muy buen ambiente y compañeros geniales… aunke termino muerta!! x.x' no me puedo sentar ni un minuto en 4 horas seguidas mañana y 4 horas más tarde!! .! mis pies… TTTT XD Gracias a ti x escribir!! Un beso!!
Nunu: jajaja no tendrás q esperar más!! Ahora mismo estoy subiendo a Aure y Fui precisamente Gracias!! Adiosín, cariño, un besote.
Lourdes Ariki: me alegra q te haya gustado igualmente… XDD bueno, eso queda claro en este capi, así q ya no hace falta q te responda - Thanks!! Bueno chica, me encanta q me dejes reviews Hasta pronto, un kiss
Nelly Esp: XDD bueno preguntar es bueno :P Y respondiendo a tus preguntas: sí, sí, sí x desgracia ¬¬, shi, emmm… un se XD, No!! :D nada d nada :P Siento mucho haber tardado, d verdad. Ojalá los dibujos te consuelen ;) Pero advierto q Léithen ES MIO!!! :D
Elizabeth Potter: no me digas!!! XDD no me había dado cuenta… (silbido) O.o PQ NO?? Acaso te cae mal?? Ô.o
Mirlaurë: nn me alegra mucho q te guste. En serio te parece buena idea? (Kina emocionada) Te quiero!! XDD Saludos a ti tb, Mirlaurë (bonito nombre significa algo??), espero volver a verte próximamente.
Jean: pues cuando vaya a Hogwarts, lógico XDD Aunque tendrás q esperar unos cuantos capis más… bastantes más!! Hasta el final prácticamente!!! XDDDD Gracias, un kiss y hasta pronto Jean.
Varie de Fanel: hola Varire!! Me alegra mucho q opines eso… un saludo a ti tb y hasta pronto!!
Liliannemoon: :P sorry x la tardanza! Entendido voy a ver si estás x el msn y te aviso!! ;)
Sacralo: gracias pero son pocos comparados con la historia d mi amiga Silverstar TTTT pero no me puedo quejar… es la 1ª vez q tengo tantos reviews en un fic!!! Gracias x contribuir y felicidades x ser el nº 60 XD Gracias, un kiss y hasta pronto!! Y respondiendo al review q me acabas d enviar, me alegra mucho q este capi tb te haya gustado
Ala ya toy… gracias a los q me han escrito x 1ª vez, espero veros d ahora en adelante :P
Os comunico q he podido subir los dibujos, aquí tenéis las direcciones (recordad poner las www y juntar el 7. com):
Alasse: side7. com/cgi-bin/S7SDB/Display.pl?act=image&iid=304289
Aure / Fui: side7. com/cgi-bin/S7SDB/Display.pl?act=image&iid=304290
