Tercera parte del Fanfiction que escribí para el concurso navideño de Deviantart organizado por Alkanet (y porque le quería hacer un regalo de navidad xD).
Es solo un fic divertido y loco con mis OCs, las de BabyOmi y la de Alkanet (y lalgunos de los chicos de prince of tennis).
Disclaimer:
— Prince of Tennis by Takeshi Konomi
— Isuzu, Ayaka, Mizuki, Yukiko & Kameko by me
— Mika Yuuki by Alkanet
— Alexandra y Noriko Shishido by BabyOmi
III—
— ¡Mika-chan, lo siento! — Cinco minutos después de la primera disculpa, Noriko seguía disculpándose con su amiga — intenté persuadirle, pero no hubo manera.
— Tranquila Noriko-chan — insistía ella — Eso no cambia mucho los planes.
— Pero era una cena de chicas y el cabezahueca de Keigo se auntoinvitó al oirme hablar del tema con Kameko... — Gruñó ella — Y mi primo también. Dice que es porque no quiere dejarme sola con Keigo, pero yo creo que viene por Misaki.
Mika, Noriko y Alex rieron. A ninguna le sorprendía lo de Atobe, pero lo de Shishido era mas raro por lo que la teoría de Noriko era bastante lógica.
— Bueno...¡no hay otra! — dijo Alex — Habrá que invitar a algunos chicos para compensar esto. Invitaré a Akaya y... — Pero no pudo seguir hablando.
— ¡que no! (...) ¡He dicho que no y es NO! — los gritos de Isuzu aumentaban conforme se iba acercando al grupo y, por lo visto, no iba sola.
— Pero, Suzu-chan...— decía una voz de chico.
— ¡Que no! — Isuzu estaba verdaderamente irritada — ¡te dije que era una cena solo para chicas! ¿¡Que parte de "solo chicas" es la que no entiendes, Kiyosumi?!
— ¿Y si me pongo un vestido? — Sengoku caminaba junto a ella, dando vueltas a su alrededor.
— ¡NO! — le grito la chica. él no pareció molestarse, al contrario, solo sonrió.
Las demás los miraban con una mezcla de resignación y diversión. estaba claro que esos dos jamás cambiarían.
— ¡Solo quieres ir por las chicas!
— Y por ti... — Agregó el chico, volviendo a poner cara de no haber roto un plato en su vida. luego miró a Mika, acercándose a ella con una gran sonrisa y canturreando su nombre — ¡Mi-Ka-chan! ¿Puedo ir a la cena de Navidad?
-Ya te he dicho que... — Comenzó Isuzu, pero Mika le cortó.
— Si, clao, cuantos mas mejor — Respondió ésta.
— ¡Mika! — Se quejó Isuzu
— Total, si ya se han apuntado Shishido y Atobe —
— ¡Alex! — Isuzu no se lo podía creer.
— ¡Lucky, lucky! — Gritó Sengoku, alegre, para luego ir a abrazar a Isuzu — ¿No es genial, Suzu-chan?
-Si,genial... — Ironizó la chica, poniendo cara de palo mientras Sengoku sonreía y le revolvía el pelo. — En fin...¿A quienes mas avisamos?
— Yo avisaré a Kaoru y a Takeshi — murmuró Yukiko
— En ese caso llamaré a Oishi y a Inui — dijo Mika, sonriendo
— Mi primo, Keigo, Oishi, Sengoku, Akaya, Inui, Kaidoh, Momoshiro... — enumeró Noriko — ¿Alguien más?
— chicas, ¿Os dais cuenta de lo que estáis a punto de hacer? — Preguntó Sengoku, quién opinaba que el meter a tantos ex-rivales del tenis en un misma sala no era una idea muy cuerda. Las chicas lo miraron, inocentes. Él solo sonrió. Aquello sería muy divertido. — Nada, nada... "esto será muy interesante" — Murmuró, mientras las cuatro amigas seguían hablando.
-
Mika había salido a comprar algunas cosas para los regalos navideños que estaba haciendo y a pasear a su husky Sora. Iba por el parque, cargada de bolsas y pensando en la organización de la cena, cuando algo imprevisible pasó. Sora vio un gato y decidió que era buena idea perseguirlo. Tiró de la correa, mientras Mika intentaba detenerlo con dificultad, pero fue en vano. el animal la arrastró un poco y, finalmente, dio un fuerte tirón, obligando a la chica a soltar la correa. Sora salió corriendo tras el felino.
— ¡sora vuelve! — gritó Mika, mientras echaba a correr tras el perro, desesperada.
Estuvo un buen rato llamándolo y buscándole, hasta que, de pronto, escuchó un golpe y varios ladridos demasiado familiares. Tragó saliva. Ya la había liado.
cuando llegó al lugar del golpe vio a alguien en el suelo y al enorme animal lamiéndole la cara y jugando. Se sintió bastante aliviada al reconocer a Kaoru Kaidoh.
— ¡sora, al fin te encuentro! — le dijo la chica, algo enojada, cuando se acercó a ellos.
El animal la miró y se sentó junto al chico, con expresión divertida. el joven también alzó la vista para mirarla.
— ¡Lo siento mucho! — le dijo Mika, dedicándole una reverencia algo exagerada.
— Oh, tranquila...- resondió él — no ha pasado nada
— es que se escapó. Corrió tras un gato y lo perdí de vista... ¿Te has hecho daño? — Mika le ayudó a levantarse.
— No. Al parecer me reconoció y saltó sobre mí, pero estoy acostumbrado... — Dijo el joven, dedicándole una leve sonrisa mientras acariciaba la cabeza del husky.
— Ah, cierto...Estudias veterinaria...— Murmuró Mika.
— Por cierto, Mika — La joven sintió como se ruborizaba levemente al escuchar su nombre. Aún no terminaba de acostumbrarse a aquellas confianzas, pero le agradaba — Yukiko me ha dicho lo de la cena.
— Si, esto... es solo una pequeña reunión entre amigos, así que si no puedes...
— Iré — Mika no se lo esperaba, pero sonrió agradecida. — Tendré que soportar las tonterías del idiota de Momoshiro, pero creo que ya estoy acostumbrado, además eso es inevitable últimamente.
— ¿De verdad? ¡Genial! — ella no pudo disimular su alegria — ¿Momo-sempai sigue sin tener muchos avances con Yuki-chan? — de golpe se dio cuenta de lo que había preguntado — ah! lo siento, no es algo de mi incumbencia...
— Creo que algo si que han avanzado, pero no mucho. Aunque con Yuki es difícil de decir... nunca se sabe. Por cierto... — sonrió arrogante y se cruzó de brazos — Me debes un partido de tenis.
— si, lo sé — Mika sonrió — cuando las cosas se calmen un poco. No lo he olvidado
La conversación había llegado a un punto de despedida. a Mika le apetecía hablar más tiempo con él, pero tampoco tenía nada más que decir. De pronto se le ocurrió algo, aunque le daba vergüenza preguntárselo. Suspiró, recordando las palabras de Ayaka: "Si no lo preguntas jamás lo sabrás".Volvió a suspirar y se lanzó.
— Esto...Kaoru-kun... — él la miró interrogante, mientras acariciaba al perro. Ella sintió como se ponía roja. — Tú...¿Me acompañarías mientras paseo a Sora?
el chico pareció sorprendido, incluso se ruborizó levemente.
— Claro... — Kaidoh, asintió levemente mientras respondía.
En el paseo hablaron de trivialidades, mientras jugaban con el can. No sabía exactamente que hora era cuando él la acompañó a casa, pero hacía ya rato que habían visto la puesta de sol. Mika se dejó caer en la alfombra de su cuarto, sonrojada. El cuerpo le temblaba y no precisamente de frío.
— Este sería nuestro secreto, ¿Verdad, sora? — dijo, abrazando al perro y sonriendo abiertamente — Gracias por ser tan travieso.
