"Diciendo adiós"

Capitulo 5.- Confusión.

En Suna, una joven de cabello oscuro y ojos color plata se encuentra entrenando bajo la supervisión directa del Kazekage de la aldea; mientras se enfrenta en combate con la hermana mayor de este; Sabaku no Temari.

Ambas chicas se enfrentan con gran destreza; la rubia, agita su abanico provocando una enorme corriente de aire, arrojando a la Hyuuga hacia atrás; sin embargo, esta toma impulso contra una de las paredes y se lanza contra su oponente al mismo tiempo que lanza varios kunais.

- Eso no funcionará Hinata… -comenta alegre la rubia mientras sonríe, quien prepara su abanico para una nueva corriente de aire, inutilizando las armas lanzadas en su contra.

Sin embargo la Hyuuga aprovecho esa distracción para desaparecer del rango de visión de su contrincante, el campo de entrenamiento parece completamente vacío.

La rubia recorre cada centímetro del terreno en busca de su oponente, ya que no hay lugares en los que pueda ocultarse, además de que tampoco ve a su hermano por ningún lado.

- Vamos Hinata, ambas sabemos que esto no funcionará… -dice la rubia mientras se mantiene atenta a cualquier movimiento.

Ante esas palabras, Hinata aparece frente a Temari mientras lanza un golpe a la altura del abdomen, la rubia logra esquivar el ataque, contrarrestando con una patada que impacta directamente en la otra chica, quien se desvanece al contacto del ataque de la rubia.

- ¿Una ilusión?–cuestiona confundida, mientras observa el campo de entrenamiento vacío – Un Genjutsu...

La rubia mira seriamente el campo de batalla, mientras concentra un poco de su energía, disipando la ilusión en la que antes estaba envuelta, apareciendo la Hyuuga frente a ella en posición perfecta para realizar Shugohakke Rokuijū Yonshuo sorprendiendo a su contrincante sin darle tiempo a reaccionar, recibiendo el ataque de lleno, cerrando los tenketsus de la rubia impidiéndole moldear chakra y por ende bloqueando toda posibilidad de usar sus ataques.

- Creo que podemos dar por terminado el combate. –Dice seriamente el pelirrojo

- Veo que has mejorado mucho Hinata, jamás me imagine que utilizaras un Genjutsu.

- Bueno… se perfectamente que eres una luchadora de larga distancia, todo lo contario a mí, necesitaba una distracción adecuada.

- En eso tienes razón, pero nunca habías usado algo así antes –opina alegremente la rubia – Lograste engañarme.

- Temari tiene razón, para ser alguien que no está acostumbrada a técnicas ilusorias lo hiciste muy bien.

- Jejeje, algo tenía que aprender teniendo a la mejor ninja ilusoria como maestra ¿no creen? –responde la Hyuuga mientras sonríe.

- Se que lo característico de tu clan es el juken pero el que uses más técnicas ampliará tu estilo de combate y por ende aumentará tu nivel –comenta el chico de ojos aguamarina.

Ante esas palabras, la chica se limita a sonreír levemente.

Mientras tanto en la aldea de la hoja un chico de ojos azules y rasgos zorrunos se dispone a marcharse de la aldea sin dar aviso a nadie, siendo sorprendido por una de las personas que más respeta.

- ¿Así que pensabas irte a pesar de la advertencia que te hice?

- Kakashi-sensei –murmura el rubio sin voltear a ver a su interlocutor.

- Ya te había explicado que pasaría si decidías irte de la aldea.

- Lo sé, pero no me importa –replica seriamente – Estoy decidido en buscar a Hina-chan y aunque sea una orden tuya no me detendré.

- Si te empeñas en ello… puedes irte -responde tranquilamente.

- ¿Lo dices en serio? –pregunta alegremente el rubio.

- Pero más te vale no forzar a Hinata en nada Naruto –agrega fríamente el poseedor del Sharingan.

- Dalo por hecho, ¡de veras! –contesta entusiasmado.

- Por ello mismo no irás solo…

- ¿Qué? ¿Por qué?

- Te conozco –replica mientras lo mira suspicazmente – Y quizá no lo hagas de manera intencional.

- ¿Entonces porque dedo llevar a alguien?

- Porque lo digo yo y punto –dice exasperado Kakashi. (Pensando: Si lastimas a Hinata una vez más porque te deje ir Hiashi y Tsunade me matarán)

- Está bien… ¿quién será mi compañero? – Cuestiona resignado – Solo espero que no sea Sakura.

- Si te mando con Sakura, ella es capaz de matarte en el camino –comenta despreocupado.

- Gracias por tu apoyo Kakashi-sensei…

- Solo digo la verdad.

- Aún así, termine lastimando a dos de las personas que más quería –dice apesumbrado.

- No lo niego Naruto, cometiste varios errores, sin embargo estás a tiempo de corregirlos.

- Por eso quiero ir por Hinata, pero tú solo me estas quitando el tiempo –agrega molesto.

- Ya te di mis razones, además solo estoy esperando a que llegue la persona que te acompañara.

- ¿Por qué eres tan problemático Naruto? – pregunta un chico de cabello oscuro atado en una coleta alta.

- ¿Shikamaru?

- Al fin llegas, bien Naruto ya puedes irte –dice el jounin mientras desaparece en una nube de humo.

- ¿Por qué tú?

- Tengo asuntos pendientes en la arena, además mi viaje a estaba programado… tú eres el colado.

- ¡Entonces porque tardaste tanto! –reclama el rubio.

- Deja de discutir, es hora de irnos.

Ambos shinobis se desplazan rápidamente a través del bosque, siendo el rubio el más entusiasmado y presionando constantemente a su compañero de viaje, ya que el moreno no se muestra muy interesado en llegar.

Por otro lado en las afueras de Suna, una pareja de castaños se aproxima a la aldea, conforme se acercan los guardias identifican al hermano mayor del Kazekage, el cual trae en brazos a una joven que no es otra que Matsuri; ambos enfrascados en una discusión, el motivo: Kankuro se niega a bajar a la chica.

- Kankuro ya te dije que puedo caminar, no es necesario que me cargues.

- Ya te explique porque lo hago –dice indiferente.

- Pero no es necesario, no es nada grave.

- Si te dejo caminar ten por seguro que lo será –responde tercamente el joven- ¿Qué es lo que te molesta?

- A mi nada, al contrario…. No quiero ser un estorbo –dice avergonzada.

- Jamás has sido un estorbo Matsu, deja de decir tonterías –replica molesto.

La pareja sigue su camino hasta llegar al campo de entrenamiento donde se encuentra con sus hermanos y Hinata, ante lo cual el castaño se limita a sonreír mientras afianza el agarre de la chica ocasionando una ocasionando sorpresa por parte de la rubia y una mirada seria en el menor, quien fija su vista en la joven provocando el sonrojo de esta.

- Al fin llegan, creí que se habían perdido – comenta la rubia tratando de aligerar la tensión.

- Pues yo lo intente, pero Matsu se empeño en regresar – responde burlonamente el marionetista.

- Matsuri… -murmura el pelirrojo – tenías entrenamiento el día de hoy.

- Gaara-sensei –responde nerviosa – lo siento mucho, yo… lo olvide por completo

- Supongo que estabas muy ocupada en brazos de mi hermano para recordar tus obligaciones –dice fríamente.

- Yo… - esquivando la mirada de su maestro - Kankuro bájame por favor –murmura débilmente mirando suplicante al castaño.

- Gaara no seas tan enérgico, además jamás la entrenas después del campamento –comenta el marionetista mientras baja a Matsuri sin dejar de abrazarla.

- No estoy hablando contigo Kankuro –replica severamente.

- Ga-Gaara-sensei, no fue mi intención… prometo que no volverá a pasar.

- Eso tenlo por seguro, a partir de hoy no te entrenare más –responde fríamente mientras le da la espalda y comienza a alejarse.

- Pero Gaara-sensei –dice agitada Matsuri.

La castaña trata de alcanzarlo soltándose al fin de Kankuro, al dar unos cuantos pasos termina cayendo al suelo mientras se escucha un tronido proveniente del tobillo de está, logrando rozar la túnica de su maestro consiguiendo que el pelirrojo se detenga sin darse la vuelta.

- Ya no soy tu sensei Matsuri, que eso te quede muy claro. Tampoco es necesario que sigas siendo mi asistente.

Después de esas palabras sigue su camino, dejando a la chica aún en el suelo y con los ojos llorosos.

- Estúpido Gaara – murmura el castaño mientras se acerca a la chica – Ves porque no quería que caminaras Matsu.

La joven se limita a sollozar mientras es abrazada por su amigo, quien vuelve a levantarla en brazos, haciendo que las otras dos chicas reaccionen y se acerquen a ellos.

- Kankuro, hay que llevar a Matsuri al hospital y tienes que explicarme que fue lo que pasó –dice calmadamente Temari.

El marionetista se limita a asentir, emprendiendo su camino siendo seguido por su hermana y la Hyuuga llegando al poco tiempo al hospital donde son recibidos de inmediato tratando de llevar a Matsuri a la sala de observación, sin embargo la chica se aferra firmemente al castaño sin dejar de sollozar.

- Vamos Matsu, tienes que dejar que te revisen –susurra amablemente el joven a su amiga – Te prometo que estaré esperándote en todo momento.

La chica cede finalmente, siendo llevada para recibir el tratamiento adecuado; puede observarse que ha dejado de llorar, sin embargo mantiene una mirada triste y vacía.

- ¿Qué le pasó a Matsuri? –Pregunta seriamente la rubia.

- ¿Acaso no es obvio? El tarado de tu hermano…

- No me refiero a eso –agrega molesta – Esa lesión del tobillo no fue solo por correr.

- Ya… desde que ustedes dejaron el campamento, Matsuri y yo ocupamos ese tiempo para entrenar.

- ¿Entrenar? Pero si ya entrenan lo suficiente aquí.

- Quería que Gaara estuviera orgullosa de ella. Por eso trataba de mejorar sin que él se enterara.

- Pero es excesivo, Gaara de por sí ya es duro con ella, además ambos sabemos que siempre ha estado orgulloso de ella.

- Bonita forma de demostrárselo –dice irónicamente.

- Pero eso no explica la lesión.

- Es simple, entrenábamos, Matsu esquivo el ataque de mis marionetas haciendo maniobras en el aire, al caer no se esperaba encontrarse una serpiente, tratando de esquivarla se torció el tobillo.

- Por eso la traías cargando.

- Exacto, no había fractura… aún; pero sabía que si lo forzaba eso pasaría y encima la actitud de Gaara.

- No lo entiendo, jamás se porto así y menos con ella –comenta pensativa – Es decir, Gaara nunca fue de mostrar emociones y últimamente expresa mucha molestia.

- Es un idiota, en cuanto vea que Matsuri está bien le parto la cara.

- ¡Kankuro! No tenemos ni la más mínima idea del porque de la actitud de Gaara.

- No te hagas la tonta Temari, sabes muy bien que el imbécil de tu hermano esta que se muere de los celos.

Antes de que la rubia pudiera replicar algo, una enfermera les informa que Matsuri se encuentra bien, solo tuvo fractura de tibia y peroné, por lo que deberá utilizar yeso por un período de 4 semanas además de no poder apoyarlo en ningún momento.

- ¿Tiene que quedarse? – Pregunta el marionetista.

- Eso no será necesario siempre y cuando alguien este con ella y se encargue que siga las indicaciones al pie de la letra.

- Entonces ya podemos llevárnosla – agrega la rubia.

Los hermanos se dirigen a la habitación de Matsuri, encontrándola cabizbaja y en silencio total; la rubia la observa preocupada mientras que el castaño se aproxima rápidamente a abrazarla si obtener reacción por parte de su amiga.

- Matsu nos vamos a casa – susurra el marionetista.

La joven se deja llevar por el castaño mientras salen del hospital con dirección a casa de los Sabaku no, una vez ahí Kankuro lleva a Matsuri a su habitación seguido de su hermana, mientras tanto Hinata se ofrece a preparar algo para Matsuri y los demás.

- Linda no puedes seguir así, yo sé que te duele el trato de Gaara pero ya se le pasará. –comenta Temari mientras Kankuro coloca a la castaña sobre la cama sin dejar de abrazarla.

- Al fin paso lo que más temía –murmura débilmente la joven.

- ¿A qué te refieres?

- Gaara-sensei ya está harto de mí.

- Eso no es cierto Matsuri, él te aprecia mucho.

- Nunca he alcanzado el nivel que él esperaba de mí… Ni como su alumna ni como su asistente.

- Matsu sabes que eres una de las mejores kunoichis de la arena y jamás ha tenido queja de tu trabajo como asistente. - Contradice la rubia

- Si eso fuera así no se hubiera deshecho de mí. –dice mientras corresponde el abrazo del mayor.

Ambos hermanos se quedan callados a sabiendas de que todo lo que digan será refutado por la castaña, mientras tanto la Hyuuga sigue en la cocina enfrascada también en sus pensamientos sintiéndose identificada con la castaña y preguntándose si su partida le habrá afectado al rubio o si simplemente se alegro de que se hubiera ido, el recordarlo provoca un escozor en sus ojos sintiendo como estos se llenan de lagrimas.

- Naruto-kun… por más que te extrañe no puedo empezar a llorar de nuevo –dice mientras se limpia el llanto y comienza a servir un poco de sopa en un plato, además de colocar un vaso de té y algo de pan en una charola dispuesta a llevarlo a la habitación donde esta Matsuri.

Por otro lado, en la oficina del Kazekage cierto pelirrojo sentado frente al escritorio con infinidad de informes sin firmar mientras trata de leer el que tiene entre sus manos sin poder pasar del primer párrafo ya que se le viene a la mente la imagen de Matsuri en brazos de su hermano.

- Tal vez fui muy duro con Matsuri, realmente jamás ha faltado a un entrenamiento –murmura pensativo – Pero si lo hace solo por estar con mi hermano no es excusa. Aunque no debería importarme que haga…

Recordando como la joven le sonríe a su hermano, bromean o se sonroja fácilmente cada vez que están juntos; mientras que con él la chica es otra totalmente, tímida, insegura, distraída y en ocasiones temerosa; evitando mirarlo a los ojos, saltando cada vez que él se le acerca y tartamudeando cuando hablan.

- Temor… creo que esa es la clave, ella me tiene miedo –concluye el pelirrojo para explicar el comportamiento de la joven hacia él, mientras siente una opresión en el pecho que hace mucho tiempo no sentía.

Mientras tanto en casa del pelirrojo, ambas chicas insisten en que la castaña pruebe bocado, a lo que se niega alegando no tener hambre y solo querer estar sola exasperando al marionetista.

- Matsuri no puedes estar así todo el tiempo, entiendo que estés triste pero no estás sola –dice molesto mirando seriamente a la chica.

- Kankuro… ¿acaso sabes que se siente no tener a nadie y que la persona que más am...admiras no te quiera cerca? – pregunta amargamente la castaña.

- Matsu, Gaara jamás haría eso y lo sabes –dice Temari – Ten por seguro que recapacitara.

- No lo hará.

- Aún cuando ese fuera el caso, no ganas nada con deprimirte –dice Kankuro tercamente.

- Kankuro… -dice reprobatoriamente su hermana – No seas insensible.

- No lo soy

- Se nota –agrega con sarcasmo la rubia.

- Linda – susurra el moreno tomando del mentón a la chica, haciendo que lo mire a los ojos siendo evidente su mirada triste – sé lo que sientes por él pero créeme que no se merece tu llanto, NADIE merece que te sientas menos de lo que eres.

- Pero solo he sido un estorbo… desde el primer día como su alumna…

- ¿De dónde sacas eso? – Pregunta extrañado

- Por mi culpa tuvo que ir tras esos ninjas con armas extrañas…

- Esa fue decisión suya Matsu –murmura la mayor – Gaara fue por ti porque te volviste parte importante de su vida cuando lo elegiste como tu sensei.

- ¿Entonces por qué ya no me quiere a su lado?

- Yo no creo que sea eso –responde la chica mientras le acaricia la cabeza – Bien sabes que mi hermano nunca ha sabido expresar sus emociones.

- Gaara reprimió mucho tiempo sus sentimientos Matsu, y también hay muchos que no conoce –agrega el castaño – Tengo mis sospechas pero ten por seguro que lo averiguare.

- Gracias… Temari-san, Kankuro… -mirando a la Hyuuga quien se ha mantenido al margen de la conversación mientras sostiene aún la charola con los alimentos – Hinata-san…

- No tienes por qué bonita, sabes que siempre vas a contar con nosotros –sonríe el marionetista – Ahora tienes que comer… mira que hacer trabajar a Hinata y que tú no pruebes bocado es injusto.

La castaña sonríe levemente mientras asiente y se incorpora para aceptar la charola que le ofrecen, agradeciendo en silencio la compañía y cariño de los presentes.

- Bien ya que estás más tranquila debo irme –dice calmadamente el castaño.

- Pero… -murmura mientras baja la cabeza avergonzada – Lo siento, entiendo que estés ocupado.

- Naaaaaaa solo será un rato, necesito aclarar unos cuantos asuntos –responde despreocupado mientras le sonríe – Volveré en cuanto pueda, de acuerdo.

Con esas palabras el castaño sale de la habitación, seguido a los pocos minutos de su hermana quien pide a Hinata cuide de Matsuri.

- ¿Qué piensas hacer Kankuro? –Cuestiona la rubia haciendo detener a su hermano.

- Ya lo dije, voy a aclarar ciertos asuntos… con nuestro querido hermanito.

- Lo que menos necesita Matsuri es enterarse que tú y Gaara se han peleado.

- Nunca hable de pelear, simplemente hay cosas que tengo que hablar con Gaara. – dice el castaño mientras emprende su marcha de nuevo.

- ¿Estas enamorado de Matsuri?

- ¿Qué? –Pregunta incrédulo – Eso no tiene nada que ver.

- Entonces es cierto, estas enamorado de Matsuri.

Notas del autor:

¿Qué creen? Sigo viva jajajajaja, sé que me tarde demasiado para esté capítulo y pues ojalá sea de su agrado y la espera haya valido la pena. Realmente me costó mucho trabajo este capítulo, me comentaron que querían más narrativa, trate de hacerlo y aclaro trate porque de ahí a haberlo logrado no estoy segura, ya ustedes son los encargados de juzgar y mandarme a la hoguera (a no momento, ese es mi hermano), pero si evaluarán la redacción.

Con respecto al fic, ya aclaramos los sentimientos de Naruto y este ya se encuentra en camino para recuperar a la chica de ojos luna; prometo que no tardará mucho su aparición. Por su lado Gaara experimenta emociones nuevas y sus reacciones son bastante agresivas, creo que comprobamos una vez más que los celos no son buenos consejeros.

Pero yo que puedo decir, si soy una paranoica que no tiene remedio; aunque eso no viene al caso.

¿Kankuro realmente estará enamorado de Matsuri? Pues ni yo lo decido aún xDDD aunque si la quiere mucho.

Espero sus comentarios, reclamos, sugerencias y lo que se les ocurra. Pedradas, virus, intentos de asesinato mejor no… ¿luego quien les acaba la historia?

Este fan fic es una producción de Elite 4 Entertainment "e4e"

Naruto es propiedad de Masahi Kishimoto, este Fan Fic fue hecho sin fines de lucro, solo como entretenimiento y/o cultura.