"Diciendo adiós"

Capitulo 8.- Ilusiones y promesas

La joven de ojos plata se encuentra en casa meditando sobre los hechos acontecidos recientemente, sorprendida de sí misma ante las acciones que tomo sobre el rubio. Tal vez era cierto que se había hecho más fuerte, lo suficiente para continuar en su postura acerca de olvidar al joven. Por otro lado, esté le aseguraba amarla e imploraba su perdón ocasionando que la chica comience a dudar sobre su decisión.

- Naruto… creí que sería capaz de sacarte de mi corazón, sin embargo, parece que cada que lo intento solo termino recordando aún más.

La chica sale de la casa, camino al campo de entrenamiento temerosa de encontrarse con el rubio, pero decidida a continuar normalmente ya que estaba decidida a que el joven no afectaría en su rutina.

Al llegar, logra vislumbrar a Shikamaru conversando arduamente con el rubio, provocando que la Hyuuga se oculte, más por inercia que por deseo lo que ocasiona molestia consigo misma.

- Genial… de nuevo escapando de las cosas, no se supone que no dejaría que me afectara –dice para sí misma la joven mientras observa como la pareja anterior se pierde por las calles de Suna.

- Hinata, ¿qué haces escondida? – cuestiona extrañada cierta rubia.

- Eh… yo… no… no… me estoy escondiendo –titubea la joven, mientras juguetea con sus dedos y evita la mirada de su amiga.

- Si claro, ¿acaso Naruto volvió a acercarse? – Pregunta recelosa – Si es así te juro que ahora si lo mato.

- No… hasta ahora no, pero creo que soy yo la que no puede evitar ocultarse…

Tras sus palabras la rubia la mira comprensivamente mientras coloca una mano sobre su hombro en señal de apoyo, mientras que Hinata mira fijamente el lugar por el que se fue el rubio.

- Tal vez, deberías darle una oportunidad –murmura la rubia.

- Yo… no estoy segura… quizá solo este aquí por la promesa que hizo.

- Hinata, sé que es un tema doloroso para ti…

- Naruto dice amarme pero, también lo dijo anteriormente y resulto mentira…

- Realmente parece sincero.

- Igual que antes…

- No creo que Naruto sepa mentir.

- No sabe hacerlo, por eso desde un inicio una parte de mí sabía que nuestra relación era una ilusión, pero quise creer, me cegué por mi deseo y ahora sufro las consecuencias.

- Hinata…

- Nunca le dije a nadie que paso, solo saben que escuche a Naruto decir que era un obstáculo para su felicidad.

- Ya veo…

- Te contaré como empezó todo…

"Días después del ataque de Pain y el retorno de Naruto, mi padre tras enterarse de mi osadía al proteger a Naruto se puso furioso, no era capaz de entender como había hecho tal locura.

Yo creí que él se sentía deshornado porque la heredera del clan se había enamorado del demonio de la aldea, estaba equivocada… tan solo se asustó ante la idea de perderme o por lo menos eso aseguro Neji.

Sin embargo, lo peor fue que presionado por los del consejo decidió darme lo que aquellos ancianos consideraron un castigo ejemplar… Mi padre jamás me había golpeado tanto, en ningún entrenamiento había sido tan cruel.

Por un lado me sentí tan frágil e indefensa al ver que mi propio padre por poco y me mata, sin embargo… me entere que de no haberlo hecho él, otro miembro del clan hubiera sido el encargado de darme dicho escarmiento; así que supuse que mi padre prefirió hacerlo por sí mismo y dejarme con vida pese a todo.

Al sobrevivir, los del consejo afirmaron que otra parte del castigo era destituirme como líder y colocarme el sello del pájaro enjaulado a lo cual mi padre se opuso totalmente, alegando que ya se había encargado de enseñarme que antes de mis deseos estaba el clan. Sin embargo los miembros del consejo continuaron con su petición.

Fue la primera vez que sentí el apoyo de Hanabi, ella estaba indignada y preocupada por mi suerte… Neji se negaba a dejarme sola y mi padre… para mi sorpresa estaba devastado no por la deshonra que le causaría el que me delegaran a la rama secundaria, sino que estaría condenada a seguir órdenes a conveniencia del consejo.

La única solución que encontró fue acudir a la Hokage… luego de hablar con ella llegaron a la conclusión que al ser expulsada del clan, pasaría automáticamente a ser un ninja bajo responsabilidad de ella por lo que los miembros del consejo no podrían tocarme ni obligarme a nada.

Tomada la decisión, fui expulsada y Neji quedó como nuevo líder algo que no les gusto mucho a los miembros del consejo, pues creían que la heredera sería Hanabi. Sin embargo no pudieron objetar nada.

Luego de eso, trate de seguir con mi vida… comencé a vivir con Kurenai-sensei y continué con mi entrenamiento… así que dos semanas después de mi expulsión decidí ir al bosque, sitio donde me reunía con Shino y Kiba para entrenar, algo que no había hecho en varios días pues tanto mis compañeros como mi sensei se negaban… alegando que debía reponerme.

- Ya tuve demasiado descanso… -dije algo molesta – Vamos chicos, ayúdenme.

- Sabes que siempre lo haremos, pero insisto en que debes descansar –replico Kiba.

- Las heridas que tuviste fueron serias Hinata –agregó Shino – Solo un poco más de tiempo… después te quejaras porque no habrá descanso.

Ante las palabras de mis amigos sonreí, a pesar de todo sabía que ellos estarían a mi lado pasará lo que pasará… Neji había estado muy al pendiente de mí cosa que no me sorprendió ya que desde los exámenes Chunnin se había vuelto muy sobreprotector conmigo; pero si me extraño que se presentara ese día y más acompañado por Naruto.

Ambos iban muy serios, algo que no era propio de Naruto… una vez que llegaron a nuestro encuentro y luego de los saludos de rigor, Neji le dio un empujón a Naruto a lo que él solo asintió y se dirigió hacia mí preguntando si podíamos hablar a solas pues quería decirme algo importante.

Accedí de inmediato tratando de no tartamudear, quería que notara que había cambiado aunque sea un poco. Nos despedimos del resto quienes nos miraron de forma extraña y tomamos camino rumbo a la academia. Es hasta ahora que entiendo que ellos ya sabían que Naruto estaría conmigo por compasión.

Una vez que llegamos a la Academia me llevo al patio trasero, cuando le pregunte el porqué respondió que no quería que nos interrumpieran y que a esa hora el lugar estaba vacío.

- Hinata… quiero pedirte que me disculpes por no poder protegerte…

- ¿De qué hablas?

- En la batalla contra Pain… casi te mata.

- No fue culpa tuya, si yo fuera más fuerte…

- Eres fuerte… pero Pain era demasiado para cualquiera… incluso Ero-senin murió.

Note como la mirada de Naruto se llenaba de tristeza y me dieron una ganas enormes de abrazarlo y consolarlo pero antes de que pudiera reaccionar, el agito la cabeza y volvió a mirarme seriamente… ese comportamiento me ponía extremadamente nerviosa.

- Lo que no entiendo es porque te arriesgaste tanto.

- Yo… Naruto-kun… la razón…

- Neji me lo dijo…

- ¿Qué?

- Verás… yo recuerdo muy poco de lo que pasó, solo sé que saltaste frente a mí colocándote entre Pain y yo… el te atacó…

Mientras hablaba apretaba los puños fuertemente, yo estaba sorprendida nunca creí que Naruto olvidara porque lo defendí. Eso me provoco mucha tristeza porque significaba que mis sentimientos no le eran importantes como para recordarlos, disminuyendo así mis sueños de estar con él.

- ¿Por qué Hinata?

- Naruto-kun… yo… -dije temerosa, sonrojándome sin poder evitarlo… sin embargo, me armé de valor para continuar – Te amo.

- Hinata… yo…

- Sinceramente no pensaba sobrevivir, por eso te lo dije… no quería morir sin que lo supieras.

- ¿Por qué?

- Yo…

- Lo que quiero decir es, ¿por qué me amas? Hinata yo no soy nadie…

- ¡Claro que sí! Eres el héroe de Konoha, un gran ninja y serás Hokage algún día.

- Hinata…

Sin que me lo esperará se acerco a mí abrazándome fuertemente, casi tirándome al suelo a lo cual me sonroje y correspondí su abrazo, era increíble que no me hubiera desmayado. Estuvimos abrazados por varios minutos aunque para mi gusto los sentí como segundos, una vez que nos separamos me miro y sonrío tiernamente mientras me acariciaba el rostro.

- No soy más que un pobre, triste y débil soñador… - murmuro mientras sonreía levemente.

- Yo estoy convencida de que alcanzarás cada uno de tus sueños.

- ¿Sabes? Cuando era pequeño vi una estrella fugaz en el cielo, y aquella estrella yo le pedí que mis sueños me ayudara a realizar.

- Naruto-kun…

- Yo siempre quise destacar… por eso me esforzaba tanto, nunca fui buen estudiante por el contrario era un desastre.

- Pero has logrado muchas cosas por ti solo.

- En todas partes tropecé, fue doloroso… pero, algo interior me impulsó y volví a estar de pie aunque me aterraba fracasar y que lo que hiciera fuera en vano.

Yo me sentía en un sueño, nunca había hablado tanto con Naruto, y ahora estaba con él… y me estaba abriendo su corazón, contándome cuáles eran sus sentimientos y miedos. Solo atine a tomar su mano tratando de brindarle confianza y demostrarle que siempre estaría para él.

Aunque fuera como su amiga, yo solo quería que supiera que contaba conmigo que lo apoyaría cuando fuera necesario. Él por su parte volvió a abrazarme mientras me acariciaba el cabello, mi corazón latía a mil por hora pero me sentía sumamente feliz.

- Hinata… gracias por estar ahí… por apoyarme y creer en mí.

- Toda la vida lo haré.

Naruto me separo de él mirándome fijamente mientras no dejaba de acariciar mi rostro ante lo cual yo estaba totalmente sonrojada causando que el sonriera ampliamente ante mi evidente vergüenza. Me tomó del mentón y se acerco a mi rostro.

- Te diré un secreto –murmuro cerca de mi oído – Te quiero…

Abrí desmesuradamente los ojos ante esas palabras sintiendo mi cuerpo perder todo signo de fuerza impidiéndome caer al suelo que Naruto me tomo por la cintura y me acerco a él.

- Na-Na-Naru- -comencé a tartamudear invariablemente.

- Dime algo, ¿aceptarías ser mi novia? –pregunto sonrojado.

Yo estaba sin palabras, sorprendida y muda sin poder reaccionar por la impresión tratando de averiguar si esta escena era un juego de mi mente o si realmente estaba ocurriendo.

- Te prometo que siempre estaré contigo, cuidaré de ti y no dejare que nadie vuelva a lastimarte.

- Na-Naruto… -balbucee mientras mis ojos se llenaban de lagrimas – Claro que si quiero.

Luego de mi respuesta lo abrace acto que el correspondió, no podía creer que mi sueño se estaba convirtiendo en realidad todo rastro de tristeza que había tenido en el rostro se desvaneció.

Naruto me separo de sí y tomo mi rostro entre sus manos mientras sus dedos delineaban mis labios, sonreía como cuando tenía una misión importante. Poco a poco se fue acercando a mí hasta colocar sus labios sobre los míos, suavemente mientras acariciaba mi rostro. Me besó de una forma tan delicada que poco a poco se fue convirtiendo en un beso más apasionado podía sentir como las manos de Naruto se aferraban a mi cintura acercándome cada vez más a él.

- Hinata, quiero que sepas que siempre estaré a tú lado…

- Naruto-kun… dime que esto no es un sueño… que mi mente no me está jugando una broma.

- Te lo juro Hinata, de veras…

Volvió a abrazarme mientras besaba mi cabeza, comenzó a repartir besos en ella y luego descendiendo por mi frente, nariz y mejillas para finalizar en mis labios; por último se acerco a mí oído para susurrar las palabras que siempre desee:

- Te amo Hinata…

Y tras esas palabras empezó mi perdición; me deje envolver en esa burbuja de amor creyendo cada palabra de Naruto, no niego que los primeros días todo fue como miel, dulce, atento y mostrándose feliz.

Quien podría imaginar que todo era ilusión… que igual que un sueño se terminó.

Notas del autor:

Bien, admito que no me quedó tan largo como esperaba pero solo es el inicio como ya dijo Hinata, el próximo capítulo mostraré como fue que Naruto le rompió el corazón a la Hyuuga; además de los planes de Naruto para reconquistar a la chica pese a todo.

Espero sea de su agrado y tratare de no retrasarme tanto con el próximo capítulo; ya tengo algo en mente así que debo terminarlo en la semana jejejeje. Manden sus comentarios, para bien o para mal son bien recibidos que de mucho me sirven para mejorar o bueno para tratar de mejorar.

Por ahora me despido ya nos veremos en el siguiente episodio y mil gracias por seguir la historia.