"Diciendo adiós"

Capitulo 8.- Recuerdos que duelen.

Naruto se encontraba cerca de la oficina de Gaara empeñado una vez más en hablar con él para que le deje acercarse a Hinata a lo cual Shikamaru se opone ya que después del primer encuentro entre la pareja la situación se ha complicado ligeramente.

- Solo serán unos momentos, Gaara no puede estar tan ocupado.

- Sí puede Naruto, es el Kage de la aldea y no puede dejar todo su trabajo porque a ti no te gusta estar solo.

- No es por eso, solo quiero saber cuando podre ver a Hina-chan.

- Realmente Naruto no creo que sea el momento para hacerlo, Hinata necesita tiempo.

- Pero…

- Naruto, Hinata siempre ha confiado en ti ya verás que en poco tiempo todo volverán a estar juntos.

- Ojala pudiera estar tan seguro Shikamaru…

- Animo Naruto ¿por qué tantas dudas? Hinata te ama.

- ¿Cómo podría hacerlo después de lo que le hice?

- ¿A qué te refieres Naruto?

El joven rubio mira fijamente a su amigo quien se sorprende pues la mirada del rubio muestra culpa, arrepentimiento mientras las lágrimas comienzan a aparecer en los ojos del rubio mientras su compañero se limita a colocar su mano sobre el hombro del chico zorro preguntándose el motivo para que su amigo actué de esa manera.

- Lastime demasiado a Hinata… le partí el corazón.

- Todo tiene arreglo Naruto, nada puede ser tan grave.

- Shikamaru tú crees que Temari te perdonara que le dijeras te amo y no fuera sincero… que al besarla estuvieras pensando en alguien más.

- Naruto…

El chunin mira fríamente a su compañero mientras lo golpea fuertemente tirándolo al suelo sin que el rubio pueda hacer algo, Shikamaru toma de las solapas de su ropa a Naruto para estrellarlo contra la pared mientras le lanza un golpe al abdomen doblando al rubio por falta de aire para finalmente dejarlo caer al suelo sin dejar de verlo duramente.

- ¿Cómo fuiste capaz? ¿Por qué viniste entonces?

Naruto permanece en el suelo sin mirar directamente al chunin al tiempo que se limpia el rastro de sangre provocado por los golpes de su acompañante, comienza a incorporarse lentamente debido al dolor recargándose en la pared respirando agitadamente.

- La razón por la que me acerque a Hinata fue por causa de Neji.

Al notar la mirada de confusión del pelinegro el chico zorro se limita a sonreir levemente mientras termina sentándose en el suelo debido a las molestias recientes de su cuerpo.

- Veras…

Neji habló conmigo y me reclamo mi cobardía para encarar a Hinata luego del incidente de Pain. Por mi lado no sabía de que me hablaba, muchos de mis recuerdos durante esa batalla son borrosos. Sin embargo él insistió así que trate de forzar a mi mente y logre ver a Hinata frente a mí confesando lo que sentía por mí.

Me sentí terrible puesto que lo único que había hecho desde esa batalla fue preocuparme por Sasuke me había olvidado incluso de mi "amor" por Sakura… no podía pensar en otra cosa que sin darme cuenta había vuelto a pasar por alto a Hinata.

Neji me contó que él sería el nuevo líder ya que Hinata había sido destituida y tremendamente castigada, esas palabras me preocuparon, no sabía mucho sobre su familia pero algo dentro de mí me decía que no era nada bueno lo que le habían hecho. Sentí una gran impotencia cuando me relato la golpiza que había recibido Hinata, no podía creer que su propio padre hubiera sido capaz de un acto tan atroz. No conformes con ello obligaron a Hinata a alejarse de su familia, la habían expulsado del clan y como tal no podía permanecer en la mansión.

Estaba furioso y decidido a hacer pagar a los responsables de que Hinata estuviera lastimada, Neji me detuvo diciéndome que yo era el principal culpable pues su prima solo cometía locuras por una persona, yo. Esas palabras frenaron mi ira, no sabía que sentir exactamente…

Pregunte a Neji sobre el estado de Hinata, su respuesta en lugar de tranquilizarme provoco el efecto contrario, ella estaba mal, triste, deprimida, creyendo que merecía todo lo que le había pasado. Eso me orillo a desear reconfortarla, recompensar un poco lo que había perdido, quería verla sonreír de nuevo así que le suplique a Neji que me llevará a verla, se negó.

Molesto grite que iría aún sin su consentimiento, Neji dijo que no era porque me lo prohibiera, Hinata estaba muy delicada, el ataque de su padre la había dejado en cuidados intensivos la Hokage estaba furiosa y de no ser por su estado les habría dado una paliza los miembros del consejo y al propio Hiashi por haber cedido.

Me pidió que esperara a que ella se recobrara, deseaba verla en el hospital pero no me dejo argumentando que le causaría más problemas puesto que el consejo quería delegar a Hinata a la rama secundaria y era algo que no podían permitir. Semanas después de que fue dada de alta del hospital Neji vino a verme…

- Llego la hora –murmuró – Eso si no te has arrepentido.

- Jamás me arrepiento de lo que digo.

Así que fui a buscarla, se encontraba con Shino y Kiba… Hinata se veía tan frágil que desee en ese momento poder abrazarla y protegerla. La lleve a la academia y fue ahí donde comenzó el martirio para ambos.

Le prometí protegerla, cuidarla y estar con ella siempre. Note su mirada de incredulidad como si estuviera en un sueño, la abrace… le dije que la quería, eso no era mentira, era mi amiga y siempre se preocupo por mi…

Verla frente a mí tan dulce e inocente provocaron en mí reacciones que no esperaba, la bese y fue cuando perdí la cordura… no supe cómo ni cuándo pero mis labios tres palabras: Te amo Hinata, que llenaron su corazón de felicidad y a mí de calidez al ver su sonrisa una vez más.

Todo iba perfecto, Hinata sonreía nuevamente yo estaba en paz conmigo mismo… pero no contaba con que Sakura en lugar de alegrarse por mi relación con Hinata se molesto, no podía entenderlo, creí que sería la más feliz, es decir, ya no la hostigaría más pidiéndole salir conmigo.

Esa situación me incomodaba, sin darme cuenta había comenzado a ser distante con Hinata y ahora que lo analizo la lastime con mi inseguridad. Creí que seguía amando a Sakura y ahora que ella por fin me tomaba en cuenta yo estaba atado a Hinata.

Medite mucho las cosas, no confiaba tanto en lo dicho por Sakura… ¿por qué espero a que yo tuviera un poco de alegría en mi vida para confesar que era a mí a quien quería? Había decidido quedarme al lado de Hinata, no solo por mi promesa sino porque fue Hinata quien me quiso por ser quien era.

Cite a Sakura en Ichiraku, era otro de mis lugares favoritos y creí que me sería más fácil hablar en ese lugar. Me equivoque, en cuanto ella llego me pidió fuéramos al bosque pues deseaba tranquilidad ilusamente accedí. Una vez en el lugar Sakura me abrazo fuertemente sorprendiéndome.

- Naruto, perdóname por no darme cuenta antes… -susurraba en mi oído – No quiero perderte.

- No me has perdido Sakura-chan.

- Claro que sí, ahora pasas todo tu tiempo con Hinata… ya no te importa Sasuke ni mucho menos yo.

- Sasuke siempre estará en mi mente y hare lo necesario para traerlo de vuelta.

- ¿Y yo?

- Sakura, sabes que siempre te he querido… más allá de una amistad… pero…

- Es por Hinata ¿cierto?

- Así es… yo prometí estar con ella.

- Naruto… yo te quiero… ahora lo sé. Fui una tonta al encapricharme con Sasuke…

- Sakura yo… entiende.

- ¿Qué quieres que entienda? Que Hinata es un estorbo, que es la causa para que estemos separados…

- Pues…

- ¡Lo ves! Si no fuera por ella podríamos ser felices tú y yo.

- Sakura…

- Admite de una vez que solo es un obstáculo para tu felicidad… y esa felicidad siempre he sido yo.

- S-s-si….

Balbucee cuando sentí los labios de Sakura sobre los míos impidiendo que terminara la frase que tenía en mente, fue tal el impulso que para no terminar cayendo la tome de los hombros mientras ella se aferraba a mi cuello. Me tomo por sorpresa esa actitud por parte de Sakura, mi cerebro era un remolino de emociones…

Uno de mis sueños de la infancia se hacía realidad al estar junto a Sakura, sin embargo cuando estaba por corresponder ese beso recordé a Hinata. Cada momento que habíamos pasado juntos, ella no merecía que le hiciera eso, así que me separé de Sakura.

- Sakura… me encantaría creerte pero no puedo.

- Naruto… ¡Te atreves a dudar de mis sentimientos! – Gritó molesta asustándome – Pedazo de burro.

Trato de golpearme, logre esquivarlo por poco pero sus ojos estaban llenos de lágrimas mientras me pedía perdón y aseguraba que lo que decía era cierto que dejará a Hinata e iniciara una relación con ella.

Le pedí que me diera tiempo, necesitaba pensar las cosas y no quería lastimar a Hinata. Sin embargo, después de ese día note a Hinata esquiva conmigo, como si tratara de ocultarme algo, eso me incomodaba, entre más se alejaba de mí yo más la buscaba comencé a desesperarme… acaso ya no me quería esa idea me aterro.

Finalmente cuando había decidido enfrentarla, me encuentro con que Hinata se había ido de mi lado con la firme idea de que era por mi bien.

- Y eso es todo Shikamaru… Ilusione y termine destrozando su corazón…

- Naruto…

- No soy un ángel… siempre termino lastimando a quien más quiero… tal vez Hinata hizo bien en alejarse de mí.

Notas del autor:

Iniciamos con… PERDÓN, PERDÓN, PERDÓN, PERDÓN, PERDÓN, PERDÓN, PERDÓN, PERDÓN. Tuve demasiado trabajo y por una u otra no había podido publicar… Aquí tenemos lo que paso con Sakura y la escena que Hinata presencio y la orillo a irse.

Naruto está bastante derrotista (lo siento mi ánimo anda igual) pero tal vez pronto reaccione… como dicen por ahí, hay quienes necesitan estímulos fuertes y nuestro rubio es uno de ellos y que mejor estimulo que los celos. Si… Naruto sufrirá…

Espero sus comentarios, pedradas y amenazas.

Por ahora me despido.