"Diciendo adiós"
Capitulo 13.- Aclarando sentimientos.
Por su parte la Hokage se encontraba preocupada, pues no estaba segura que hubiera tomado la decisión correcta, si bien quería que dos de las personas que más apreciaba consiguieran su felicidad. Sakura no contaba con una estabilidad emocional, no para aceptar ser rechazada y perder a su fiel admirador.
La rubia es sacada de sus pensamientos por el ninja de cabello plateado y famoso por sus retrasos acompañado por un castaño que tiene una cicatriz en la nariz; ambos la miran preocupados y hay molestia en la mirada del ninja de ojos cafés.
- Tsunade-sama, no puede permitir que Sakura la acompañe –dice finalmente Iruka – Ella no aceptara la decisión de Naruto.
- Sakura esta advertida Iruka – responde calmadamente la rubia – Sabe que no debe intervenir y si lo hace conoce las consecuencias.
La fría respuesta de la rubia sorprende a los presentes, pues conocen de primera mano cuán importante es la ojijade para la mujer que tienen enfrente, sin embargo, también saben de sobra el amor que siente por el rubio.
- ¿Ya están todos listos para el viaje? –Cuestiona la Hokage cambiando de tema – Debemos salir lo antes posible para que lleguemos a tiempo.
- Así es Hokage-sama –responde el ninja copia – Los clanes Nara, Akimichi, Yamanaka están totalmente preparados, al igual que los Hyuuga, aunque estos se encuentran algo sorprendidos por la invitación.
- Estando Hinata allá no me extraña, siguen siendo su familia aunque no sea la líder del clan.
- Supongo, aún así Hiashi no está de acuerdo con la presencia de Sakura – dice el Kakashi – Por cierto… ¿es necesario que yo me quede al mando?
- No exageres Kakashi, además Shizune estará contigo…
Tras esas palabras, la Hokage salió de la oficina dejando atrás a un preocupado castaño y un peliplateado acongojado.
Por otro lado en la aldea de la arena; cierto rubio se encontraba dando vueltas en su habitación pues aún no decidía que canción podría transmitirle a Hinata todo lo que sentía, desde su arrepentimiento por su comportamiento hasta el gran amor que había descubierto hacia ella.
Quién diría que todo lo que había pasado le ayudaría a pensar mejor las cosas; primero la huída de Hinata… su desaparición sin siquiera darle una razón fue un golpe emocional tremendo, creyó que era cierto lo que tiempo atrás le decían los aldeanos: que nadie podría quererlo o tolerar estar cerca suyo siendo el demonio que era, pues tendría las manos llenas de sangre toda su vida.
Todo se complico con Sakura detrás de él alimentando la idea de que Hinata le había abandonado por falta de amor, todo hizo que la seguridad que alguna vez le brindo la ojiperla se hiciera añicos.
Hinata le había hecho sentir importante, alguien a quien era válido amar y por quien preocuparse. Le había enseñado la verdadera esencia del amor, un sentimiento totalmente desinteresado. Y sin embargo, había sido tremendamente egoísta con ella; sin darse cuenta había adoptado la postura que Sakura tuvo con él hace mucho tiempo, es decir, que ella siempre estaría para él. Por una vez disfruto la atención y su ego creció, lamentablemente se termino comportando como Sasuke, cuya arrogancia no le permitió ver lo que en realidad pasaba.
Y ahí había estado el error, no supo diferenciar los sentimientos que tenía por cada una, al menos no a tiempo y el resultado fue catastrófico, en primer lugar: la mujer que amaba había decido salir de su vida sin darle tiempo siquiera para repelar por ello, y en segundo, su amiga había entendido ese suceso como su aceptación para sustituir a la Hyuuga. Pues por muy duro que sonara eso es lo que pasaría, cuando se encontraba al lado de Sakura, él no podía dejar de pensar en la ojiperla, cosa que nunca le sucedió a la inversa.
Cuando llego a la arena sintió a todo el mundo en su contra, no podía entenderlo, él había ayudado y salvado a Gaara y lo consideraba un gran amigo… creyó que haría todo lo posible por ayudarlo, que él entendería su situación y juntos lograrían que recuperara a la joven. Se llevó una gran desilusión cuando ocurrió todo lo contrario. El pelirrojo se puso en su contra, le dio a entender que no merecía a la Hyuuga, junto a sus hermanos se empeñaron en negarle a la joven. O eso había entendido, hasta ahora caía en cuenta lo que en verdad había sucedido.
No era que Gaara se pusiera en su contra, pero quería que entendiera sus sentimientos y estuviera totalmente seguro de ellos para evitar que saliera lastimado tanto él como Hinata. Lo que habían intentado todos los involucrados en esta circunstancia es que reflexionara toda la situación y encontrara la mejor manera de acercarse a la joven sin que esta le rechazara por miedo y él en su desesperación cometiera otro error.
Le había costado mucho evaluar la situación, el quería estar cerca de Hinata y ella solo lo evitaba ¿como esperaban que se sintiera? Pero él nunca se había puesto en el lugar de la joven, jamás se puso a pensar en lo que la había hecho salir huyendo, algo le había quedado claro y no fue porque él fuera el portador del Kyuubi, admitía que esa había sido su primera impresión y aunado a la insistencia de Sakura sobre ese punto llego a considerarlo como la causa primordial. Sin embargo, luego de todo este tiempo era ilógico, Hinata debió ser la primera en enterarse de su inquilino, ya que ella podía ver el flujo de chakra en su interior y obviamente noto que no solo había un solo tipo.
Además, para cuando se enfrentaron a Pain todos los "novatos" conocían ya su secreto… y aún así la joven se lanzo a protegerlo, justo ahora aquella escena se revelaba ante sus ojos y no podía entender cómo fue que su cerebro bloqueo ese recuerdo tan vital para su vida.
En fin, hasta ahora era capaz de intentar ponerse en el lugar de la ojiperla. Aunque no era capaz de encontrar la verdadera razón, sabía a la perfección que su primera impresión fue errónea. Gracias a Temari tenía la oportunidad de verla y hablarle sobre lo que sentía, pero antes de todo eso él tendría que escucharla. Pacientemente, sin lanzarse a la suposición y mucho menos explotar en una sarta de disculpas o reclamos cuando ella exponga sus motivos.
Para que pudiera hablarle de amor, primero tenía que entender que la orillo a alejarse de esa manera y la única forma de lograrlo es que vuelva a confiar en él sino totalmente, lo suficiente para que sea capaz de expresarle sus sentimientos. Si después de escuchar sus razones y después que él explicara a Hinata todo lo que ha pasado por su cabeza desde que se fue y pedirle que le permita demostrarle sus sentimientos y darle otra oportunidad la joven decide rechazarlo, estará lo bastante estable y fuerte para soportar su decisión y poder dejarla ir y que encuentre su felicidad.
Tal parecía que ese era el objetivo final de sus amigos al tomar aquél comportamiento, que entendiera que tenía que aceptar la decisión de Hinata fuera cual fuera por mucho que le doliera.
Así, pasaron poco a poco los días, hasta que llego el día del compromiso oficial de la hermana del Kazekage con un miembro de la aldea de Konoha; en toda la aldea había revuelo pues se encontraban felices por la joven. Sabían que los aldeanos no podrían asistir, pues sería un evento muy íntimo, todos sabían que la razón por la que los aldeano no estaban invitados poco tenía que ver con arrogancia ya que la familia del actual Kazekage nunca había sido arrogante si bien, se les conocía por orgulloso debido a la educación tan estricta que habían recibido como hijos del dirigente de Suna cada uno de los miembros se habían ganado el respeto y cariño de cada habitante de la aldea sobre todo el menor de los hermanos, quien había luchado tanto por llegar al puesto que ahora ocupada.
Para la aldea el que la mayor de los hijos del antigua Kazekage contrajera matrimonio con un miembro de otra aldea reafirmaría la alianza shinobi que comenzaba a nacer y el que dicha aldea fuera Konoha les brindaba la tranquilidad de que en algún ataque contarían con el apoyo de la más poderosa aldea shinobi.
Cierto pelirrojo se encontraba en su oficina, pues según informes pronto llegarían los invitados al compromiso. Su hermana se encontraba histérica y desde que amaneció comenzó a gritarles a Kankuro y a él que si los preparativos aún no estaban listos. Gracias al cielo que Shikamaru se la llevo para que pudieran recibir a su familia y amigos, por su parte le pidió a Kankuro que terminaran los últimos detalles para la noche.
Naruto se había ofrecido alegremente a llevar los arreglos florales y con el único objetivo de cruzarse a Hinata durante los preparativos, aunque no pudiera hablar con ella pues seguramente también se encontraría ayudando para el compromiso se conformaba con verla.
Luego de su reflexión estaba mucho más tranquilo y abierto que cuando llego, cosa que fue notada por todos y que brindo un poco más de alegría a ese día que sería tan importante.
Por su parte el Kazekage acaba de recibir a sus visitantes de Konoha, situación esperada desde que el alba dio su primer rayo de luz.
- Bienvenidos sean a Suna – dice respetuosamente el pelirrojo, que aunque era el Kazekage, se encontraba frente a importantes clanes de la aldea aliada – Espero hayan tenido un buen viaje.
- Así fue, muchas gracias –responde una mujer rubia y ojos dorados – El gusto es nuestro al tenernos en consideración para tal magnifico evento.
El pelirrojo asiente mientras no puede evitar el rostro de consternación ante la presencia de cierta nin-medic que aunque tiempo atrás formo parte del equipo que le salvo a él y a su hermano… la situación actual lo que menos requería era la presencia y mucho menos la intervención de la chica de ojos jade.
- Gracias por invitarnos Kazekage-sama – dice fríamente la cabeza del clan Hyuuga – Fue algo totalmente inesperado.
El Kazekage mira fijamente al padre de Hinata, un hombre por demás imponente pero que no dejaba de velar por el cuidado de su familia. Estaba acompañado por Neji a quien también conoció durante su rescate y por una pequeña castaña que supuso sería la hermana menor de Hinata pues a pesar de la diferencia de apariencia, la esencia era la misma: impasibles ante todo.
- No tiene porque agradecer Hyuuga-sama, Hinata es una amiga importante para mi hermana – responde el pelirrojo – que ya debería estar aquí.
Antes de que alguien más pudiera decir algo, la feliz pareja hace acto de presencia llevándose una enorme sorpresa al ver a quien menos deseaban…
- Sakura – pensó Temari - ¿Qué rayos está haciendo ella aquí?
La joven en cuestión no pudo más que removerse en su lugar, pues las miradas de sorpresa lograron intimidarla un poco. Se había dado cuenta que no era bien recibida en la arena a pesar de la buena relación que habían tenido hace tiempo. Pero resistiría todo si con eso lograba mantener a la persona que amaba a su lado.
- Me alegra que hayan llegado – dice Shikamaru tratando de romper la tensión – Les agradezco a todos que me acompañen en este momento tan importante para mí.
- Es verdaderamente grato contar con su presencia – agrega la rubia despertando del shock anterior – Ahora permítanos acompañarlos a sus habitaciones deben estar cansados por el viaje.
- Antes que nada y esperando que no lo tomen como impertinencia, me gustaría saber sobre mi hija – dice Hiashi seriamente.
- Por el contrario Hyuuga-san – responde tranquilamente Gaara – Hinata se encuentra…
El pelirrojo vacila un poco para indicarle al líder del clan el paradero de su hija, puesto que aunque Hinata ya no fuera la heredera oficial del clan, seguía siendo una Hyuuga y había notado la estricta educación que los miembros del clan recibían y no sabía cómo tomaría el que la joven se estuviera quedando en su casa, junto a sus hermanos.
- Tiene mucho tiempo que no vemos a mi hermana – agrega la castaña notando la preocupación en los ojos aguamarina del kage – Queremos saber cómo se encuentra.
- La joven Hyuuga se está quedando con nosotros Hyuuga-sama –responde la mayor de los Sabaku no, para gran alivio del pelirrojo – Espero no lo tome a mal, pero siendo Hinata una amiga nuestra me pareció lo más prudente.
Dicha respuesta tomo por sorpresa al líder, sin embargo reponiéndose enseguida solo asiente y agradece solemnemente como es su costumbre y pide si puede ser llevado con ella.
Tras esa petición el pelirrojo realiza una invocación, apareciendo un halcón muy parecido al de Kankuro pero que responde al nombre de Kaled; pidiendo que informe a Hinata la llegada de su familia y que se reúna con ellos cuanto antes en la posada; puesto que insiste en que tomen un descanso pues el viaje ha sido largo y por la noche se llevara a cabo el compromiso provocando que el día sea más ajetreado de lo normal. Hecho que es aceptado por Hiashi.
Antes de que puedan retirarse, la joven Haruno hace la pregunta esperada pero que deseaban no se formulara.
- ¿Dónde está Naruto? – Cuestiona la nin-medic – Me gustaría verlo. Espero no se encuentre en el mismo lugar que Hinata, ya que como amigo del Kazekage…
Esas palabras provocaron que Hiashi se detuviera y mirara fija y fríamente a la alumna de la Hokage, consideraba a esa niña como la causante del sufrimiento de su hija. Sin embargo, decidió tomar las cosas con calma y no intervenir al menos por ahora. Temari al notar la tensión que provoco esa pregunta se apresuro a responder.
- Naruto se esta hospedando en la posada junto a Shikamaru
- Ya veo… entonces iré a buscarlo, muchas gracias Temari.
Sin embargo, la Hokage detiene a la alegando que no vinieron a eso y que irán de inmediato a la posada, Gaara se encargaría de informarle que habían llegado y en cuanto el joven estuviera libre iría a verles no antes. A regañadientes la joven acepto lo que su maestra dijo, pues esta le recordó las condiciones que había dado para que pudiera acompañarla.
Por otro lado, Naruto se encontraba con Kankuro llevando los últimos encargos a la casa de los Sabaku no. El rubio estaba algo ansioso pues sabía que se toparía con Hinata y debía actuar calmado y dejar que ella se sienta tranquila y en confianza para que pudieran hablar al menos como amigos.
El castaño noto el nerviosismo de su acompañante y le daba ánimo para que no se rindiera pues era más que evidente la pelinegra seguía perdidamente enamorada del rubio y viceversa, aunque no se lo dijo de forma tan directa.
Sin embargo, Naruto no pudo ver a su luna, ya que esta en cuanto supo de la presencia de su familia corrió en su búsqueda algo que decepciono al jinchuriki, más guardaba la esperanza de que si volvía rápidamente a la posada se la cruzaría. Después de todo ya se le había hecho raro que solo Shikamaru y él estuvieran en ese establecimiento siendo este tan amplio y acogedor.
Así pues, junto a Kankuro y Matsuri la cual ya podía desplazarse un poco más terminaron la decoración con lo cual el rubio salió a toda prisa hacia la posada con el objetivo de ver a la ojiperla.
Al llegar al lugar, respira profundamente tratando de ordenar sus ideas imaginando posibles escenarios incluido el de enfrentarse a la cabeza del clan Hyuuga y a Neji de ser necesario aunque esperaba no llegar a ese extremo.
Como si su deseo se cumpliera antes de que el pudiera si quiera entrar la chica de sus sueños salía del recinto junto a su hermana y primo no pudiendo evitar la sorpresa de verlo ahí frente a ella, lo cual provoca una pequeña sonrisa en el rostro del joven acto que es correspondido por las dos chicas presentes, siendo una más pronunciada que otra, pues la sonrisa de la menor muestra burla y algo de complicidad mientras que en la mayor acentúa su carácter tímido y reservado.
- Hinata… - dice el rubio feliz de poder verla - Me alegra mucho verte y a ustedes también Neji y Hanabi – agrego mientras hacia una leve reverencia.
- Naruto-kun… no esperaba verte por aquí – murmuro la joven provocando una sonrisa en el rubio.
- Jejeje lo supongo, pero me estoy alojando aquí junto a Shikamaru.
- Ya veo…
Ambos se quedan callados, sin saber que más hacer o decir, pues el joven no quiere presionarla y ella no sabe como compensar su comportamiento, había actuado como una chiquilla berrinchuda y no era justo para él, era cierto que no estaba preparada para verlo o así se sentía, pero sabía que tendría que hacerlo tarde o temprano y tal parece que ya era la hora.
- Hinata… necesito hablar contigo – dijo finalmente el oji azul – se que ahora no es el momento y lamento haberme precipitado y hacerte llorar – continuo hablando sin notar el aura asesina de los otros dos Hyuuga ante sus palabras – No fue mi intención pero fue más mi necesidad de estar cerca de ti.
- Naruto-kun… yo…
- No digas nada Hinata-chan, fui un desconsiderado contigo y lo lamento, te daré el tiempo que necesites pero prométeme que hablaras conmigo.
La joven solo logra asentir ante las palabras del rubio quien muestra una gran sonrisa acercándose a la chica rápidamente y dándole un beso en la mejilla ocasionando un fuerte sonrojo en la pelinegra, una sonrisa en la castaña y una mirada desaprobatoria en el Hyuuga mayor.
Con esa acción el rubio se daba por bien servido y estaba por irse cuando el agarre de Hinata se lo impide sorprendiendo a todos.
- Yo también lo siento Naruto-kun, te he ocasionado muchos problemas… te han lastimado y relegado por mi culpa.
- No Hinata…
- Por favor Naruto-kun… no me justifiques, si Gaara-kun ha sido tan duro contigo o te han alejado es por mi culpa.
- Hinata-sama –murmura el castaño mientras coloca su mano en el hombro de la joven – su actitud no fue la correcta pero es comprensible.
- Por mi culpa ni Naruto o Kankuro-san pudieron asistir a la petición de mano de Temari-san.
El rubio mira preocupada a su "luna", una vez más la tristeza invadía su rostro y es algo que puede soportar si bien le había dolido el comportamiento de los de más para con él cuando llego a la arena, el corazón se la hacía añicos de ver la expresión de la joven.
- Hinata – dice el rubio mientras toma las manos de la joven y deposita un beso en ellas – no puedo negarte que me dolió, pero me dolió más la idea que tú me odiaras… porque no querías verme… pero todo me sirvió para reflexionarlo todo.
- Naruto-kun…
- Creo que es mi forma de aprender – dice el rubio dulcemente – me cuesta mucho entender las cosas y suelo aprender de la forma más dura… lo que aún no entiendo es porque te fuiste de mi lado.
- Yo…
- Pero ese fue el detonante para darme cuenta de todos los errores que cometí con nosotros.
La joven mira fijamente al rubio al tiempo que sus ojos se llenan de lágrimas, llanto que es limpiado de forma delicada por el jinchuriki. Ambos son observados por los otros Hyuuga, mientras uno se muestra algo incomodo por la situación, la pequeña parece encantada ante la novela rosa que se transmite frente a sus ojos.
- No quiero que llores Hina-chan y menos por mi… no lo merezco – dice el rubio mientras acaricia el rostro de la oji luna – nadie merece tu llanto y quien lo haga no te hará llorar.
La castaña exclama un sonido de enternecimiento ante los actos del rubio mientras mira alegremente a la pareja que ni se inmuta ante lo que ocurre a su alrededor; por su lado Neji mira algo incrédulo al Naruto que tiene enfrente, no podía creer que fuera el mismo que en la última y prácticamente única pelea con su prima gritaba y pataleaba para que hablara con él, mientras pedía perdón sin cesar. Definitivamente el que Hinata se fuera había afectado al rubio y a ella misma.
- Se muy bien que no he sido el mejor novio… o mejor dicho fui el peor novio que pudiste tener.
- Eso no es verdad – contradice la joven – Y en dado caso yo tampoco… yo no era lo que tú querías, o más bien… yo no era a quien tú querías.
El rubio observa desconcertado a la ojiperla pues no entendía del todo sus palabras, por un lado sabía que había cometido muchos errores, no creyó haberle dicho o hecho algo que hiciera pensar que no la quería. Era cierto que no se había dado cuenta que la amaba hasta que desapareció, pero de que la quería y era alguien extremadamente especial para él había creía que se lo había demostrado.
Antes de que el jinchuriki pudiera realizar una respuesta coherente, una persona lo abraza por la espalda y le da un beso a la altura del cuello, sobresaltando al chico quien inmediatamente se libra del abrazo y se pone en posición de defensa, abriendo desmesuradamente los ojos y quedándose con la boca abierta sin poder articular palabra. Pues ante él estaba nada más y nada menos que Sakura Haruno.
Notas del autor:
¿Y? ¿Qué les pareció? Espero sea de su agrado… Noooooo no me maten, no soy tan cruel para dejarlo aquí y menos después de tanto tiempo que no escribí aunque no fue del todo mi culpa. Les contare al final, por ahora… continuemos con la historia.
- Sa- sa- Sakura…
- Si, ese es mi nombre –dice la pelirosa quien sonríe ampliamente al ver que su presencia pone nervioso al rubio – pero no lo gastes.
- ¿Qué haces aquí?
La pelirosa mira fijamente la escena, no podía creer la suerte que tenía, había dicho a Tsunade que saldría a caminar siendo advertida por la rubia que no buscara a Naruto y que no hablaría con él hasta no haberlo visto ella primero. Y ahora no solo el joven estaba frente a ella completamente sorprendido y muy nervioso debido a su cercanía; hecho que la hacía sentirse segura de la victoria frente a la Hyuuga que también se encontraba ahí. No permitiría que tuviera oportunidad de robarle el amor del rubio y si eso equivalía a atacarla psicológicamente lo haría sin piedad alguna.
- Pues tú me invitaste para acompañarte al compromiso de Shikamaru – responde la joven mientras abraza sugerentemente al rubio – No me digas que ya olvidaste –le susurra al oído.
Ante tal escena la ojiperla desvía la mirada y se tambalea un poco siendo inmediatamente sostenida por Neji mientras Hanabi le lanza una mirada llena de odio a , pues el rubio parece estar en shock.
La aparición de Sakura lo había tomado por sorpresa, apenas había logrado avances con su Luna y ahora pasaba esto, la actitud de la joven Haruno solo venía complicarlo todo y sobre todo destruirle el pequeño lazo que había creado con Hinata tan solo unos minutos antes…
- Hinata – pensó el rubio mientras la busca desesperadamente con la mirada mientras trata de separarse de su compañera de equipo.
No después de mucho logra ubicarla con el rostro bajo, los puños apretados siendo sujetada del hombro por Neji quien la acerca hacia si mientras lanza una mirada de advertencia a Hanabi cuyos ojos reflejan furia, no contra él sino contra la joven que está a su lado.
Para sorpresa de los presentes la ojiperla regulariza su respiración segundos después y levanta su rostro clavando sus casi siempre tiernos ojos en la pareja frente a ella; mirándolos fríamente sin rastro del llanto que amenaza con aparecer con la acción de la pelirosa.
- Un gusto verte Sakura-san –dice tranquilamente la ojitperla tomando por sorpresa a la nin-medic quien se recobra rápidamente.
- ¡Hinata! Discúlpame por no saludar antes, que descortés soy… - dice dulcemente la pelirosa Pero tú sabes cómo es esto de estar enamorada ¿no?
- Sakura – murmura molesto el rubio – tú…
- El mundo desaparece y solo ves a la persona que te importa – continúa la pelirosa sabiendo que cada palabra es una puñalada para Hinata.
- Me alegra que hayas podido venir y acompañar a Naruto – responde la joven en voz baja pero sin tartamudear, acto desconcierta a la joven Haruno.
- Pues yo dudo que viniera por eso – replica la castaña – Konohamaru me contó que si está aquí es porque le imploró a la Hokage que la dejara acompañarla.
Ante dichas palabras Sakura le lanza una mirada de muerte a la pequeña que solo sonríe más ampliamente al haber conseguido su objetivo: molestar a la aprendiza de la Hokage.
- No importa cuál sea el motivo por el que Sakura está aquí – dice fríamente Neji – mientras se mantenga en sus asuntos.
Tras esas palabras mira significativamente la chica de ojos jade que pareció captar el mensaje de "molesta a Hinata y tendrás una muerte lenta y dolorosa" por lo que solo atina a pasar saliva y desviar la mirada.
- Nosotros debemos irnos – agrega Hinata – Aún tenemos detalles que terminar para esta noche.
- Te acompaño Hinata – dice rápidamente el rubio soltándose bruscamente del agarre de la nin-medc – Yo también ayudo a Kankuro con los preparativos.
- Naruto no puedes dejarme sola – reclama Sakura fríamente.
- Sakura-san tiene razón Naruto-kun, si tú la invitaste no puedes dejarla así como así – dice tristemente la pelinegra.
- Pero yo no…
- Debemos irnos Hinata-sama, la están esperando y Naruto tiene cosas que aclarar.
Neji toma del brazo a Hinata y junto a Hanabi dan la espalda a la pareja, alejándose lentamente sin dejar de mostrar el porte y elegancia tan característica del clan Hyuuga; sin saber que otra persona había observado la situación y juzgado severamente la escena ante sus ojos.
Una vez que el trío ha desaparecido la pelirosa intenta acercarse al jinchuriki, sin embargo este pone distancia de por medio de forma inmediata mientras mira duramente a la joven.
- ¿Qué te pasa Naruto? – Cuestiona preocupada la joven - ¿No te da gusto que haya venido?
- No tenías porque decirle a Hinata que yo te invite – responde fríamente el rubio – Y menos cuando ES MENTIRA.
- Pe- pe-pero es lógico, creí que era obvio que iríamos juntos al compromiso.
- ¿Así?, yo creí que era lo bastante capaz de tomar MIS propias decisiones Sakura.
Con esas palabras el rubio entra a la posada dejando a la chica estupefacta por la actitud de Naruto, pues parecía que estaba extremadamente molesto por lo que había hecho.
El comportamiento de Naruto comenzaba a preocuparla, acababa de darse cuenta que si no actuaba rápido perdería al rubio para siempre y no podía permitirse perder a alguien más. Si Naruto no la quería cerca, al menos por ahora tendría que encargarse del otro componente, que impedía que el jinchuriki se quedara a su lado: Hinata. Si lograba convencerla de que lo mejor para el rubio era que siguieran separados, la joven Hyuuga lo haría, pues siempre ponía antes la felicidad de Naruto.
Por su lado Naruto se encontraba furioso con Sakura, no tenía ningún derecho a inventar tal cosa mucho menos cuando le había dejado claro que él quería a Hinata… ¿o no?
- Ok, no… pensó el joven – No terminamos esa conversación porque solo me concentre en Hinata.
En la mente del rubio pasa cada escena de si mismo buscando a la ojiperla, tratando de hablar con ella y averiguar porque de pronto ya no lo quería. Le había dejado infinidad de mensajes, todos ellos suplicando verla pero ninguno fue respondido. Sakura siempre estuvo a su lado, de inicio creyó que era para apoyarlo. Pero recordando todo, ella insistía en que Hinata no valía que se humillara tanto y menos por alguien que no lo valoraba. Sin embargo, él no se rendía a todo momento le hablaba sobre la Hyuuga, le contaba su miedo a perderla y tratando de encontrar una explicación hasta que sin darse cuenta dejó de insistir y poco a poco dejo ir a Hinata.
¿Cómo había sido tan tonto? Aunque él solo le hablaba a Sakura sobre Hinata y el cambio de actitud de ella para con él, todo mundo lo vio junto a la joven de ojos jade mientras que Hinata estaba encerrada en casa y las pocas veces que se la topo, él estaba acompañado una vez más por Sakura quien de inmediato lo abrazaba y le decía a Hinata que salieron a pasear, provocando que la ojiperla saliera corriendo sin que él pudiera desmentir las palabras de su amiga.
Hasta ahora entendía las palabras de su Luna: "Yo no era lo que querías o mejor dicho, yo no era a quien tú querías" Envuelto en sus pensamientos no nota que alguien se le acercaba hasta que coloco la mano sobre su cabeza, al voltear se encuentra con unos ojos dorados que le miran con ternura a lo que él sonríe ampliamente.
- Tsunade-obachan – murmura el rubio – Que gusto que estás aquí.
- Naruto, espero que todo esté bien.
- Pues…
Sin darse cuenta el joven termina contándole todo a la Hokage, desde el momento en que Hinata dejo de verle, cuando llegó a la arena, el comportamiento de todos sus amigos, lo que había pasado hace unos minutos; situación que no agrado a la rubia pues ya había advertido a su alumna. Quedándose callado de golpe, no estaba seguro si debía contarle o no lo que acaba de descubrir… no sabía si estaba en lo correcto o no y se negaba a creer que Sakura fuera capaz de hacer algo así; no a propósito. No solo estaría lastimando a Hinata, sino a él mismo y Sakura era su amiga, por lo tanto incapaz de hacerle daño ¿o no? Aunque… Sasuke también era su amigo o fue su amigo… ahora solo quería matarlo a todos. ¿Sakura sería capaz de algo similar?
- ¿Hay algo más verdad Naruto?
- Obachan… yo...
- Tranquilo, no es necesario que me lo digas si aún no estás listo o si simplemente te lo quieres reservar para ti.
- Gracias.
En otro lugar Hinata trataba de contener su llanto, mientras Neji detiene su marcha parando en seco a sus acompañantes buscando el rostro de la pelinegra que esquiva por todos los medios el contacto visual. Al exasperar al genio, este toma de los hombros a la joven y le obliga a mirarlo, ante eso la Hyuuga no puede contener más sus lágrimas y termina aferrándose al castaño mientras deja salir su tristeza, luego de desahogarse la joven le dedica una dulce sonrisa en agradecimiento y se despide pues debe ayudar a Matsuri con la cena.
- ¡Argh! ¿Por qué Naruto no baka le dice cosas tan lindas a mi onechan si va a invitar a la Haruno? – dice molesta la castaña una vez que se han separado de la pelinegra.
- Dudo que lo haya hecho – responde el genio – Tú misma lo dijiste, Sakura insistió en venir.
- Solo lo dije para fastidiarla, cosa que resulto pero realmente no estoy segura de eso.
- Hanabi, la reacción que tuvo a Sakura a tus palabras lo confirman, además la cara de espanto que puso Naruto al verla no deja lugar a dudas.
- Pobre… parecía que había visto al mismo diablo; aunque no creo que Hinata lo vea así – dice preocupada la pequeña – Y menos si Sakura se empeña en hacerle creer lo que no es.
- Si Sakura valora su vida no hará nada en contra de Hinata – murmura fríamente el mayor dejando sorprendida a su prima.
Ambos Hyuuga se alejan de la casa de los Sabaku no, para volver a la posada con un solo objetivo en mente evitar que Sakura intervenga en la muy probable reconciliación entre su "hermana" y cierto rubio hiperactivo.
Por su lado la nin-medic al no saber qué dirección tomaron los Hyuuga decide regresar pues no estaría bien visto que ella llegara a la casa del Kage así como así por lo que resignada retoma el camino a la posada y de ahí a la habitación que comparte con su maestra; al entrar se lleva una sorpresa mayúscula al encontrar a su compañera de cuarto junto al amor de su vida hablando tranquilamente.
Al notar la presencia de Sakura la sonrisa del ojiazul se desvanece y no puede evitar mirar a la joven fríamente, aún cuando se niega a creer que su actitud fuera a propósito sus acciones habían lastimado a Hinata y era algo que no iba a tolerar.
Por su parte la nin-medic se intimida ante las miradas penetrantes dirigidas hacia su persona. Jamás imagino que Naruto estaría con su maestra y no sabía que tanto le había contado el rubio ya que por el comportamiento de la hokage no estaba nada contenta de verla.
El joven jinchuriki aún se encontraba molesto y no podía evitar disimularlo; actitud que no paso inadvertida por ambas mujeres. Mientras la rubia analizaba la actitud de sus "hijos", preocupada por ambos y temiendo que la relación que tenían se terminara destruyendo. No sabía cómo ayudarlos pero tenía claro que no podía permitir que se hicieran daño uno al otro; pues aunque no lo harían de manera intencionada si seguían así solo se lastimarían.
- Debo volver con Kankuro, te veré por la noche obachan – dice el rubio saliendo de la habitación ignorando a su compañera de equipo.
- Naruto… -murmura la joven – Yo…
- A ti también Sakura, pero necesito hablar contigo antes… tenemos cosas que aclarar.
Con esas palabras sale de la habitación dejando a ambas mujeres sorprendidas, cuando la ojijade trato de seguirlo es detenido por un potente grito de su maestra no teniendo más remedio que dejar partir al rubio. Además de exigirle una explicación para lo que el rubio le había contado cuando se encontró con Hinata y él.
La nin-medic solo se sienta y comienza a contarle los motivos que orillaron a realizar esas acciones, sin embargo, Tsunade no la justifico y le hizo ver los errores que estaba cometiendo. Que si en verdad quería a Naruto no lastimaría lo que él más amaba. Si bien no era la indicada para decirle los sentimientos del rubio si le dejo entrever que la respuesta que esperaba no sería la que ella deseaba y que tenía que aceptar que Naruto estuviera con la persona que lo haría feliz.
Por otro lado, el rubio vaga pensativo por las calles de Suna hasta llegar a la oficina del Kazekage. Necesitaba hablar con alguien y esperaba que Gaara tuviera tiempo para escucharlo. Aunque últimamente el pelirrojo estaba más raro de lo normal, admitía que no le había puesto demasiada atención pero luego de meditar todo lo que había pasado era evidente que su amigo tenía asuntos que resolver igual que él. Y tal vez podrían ayudarse mutuamente.
- Gaara – dice el rubio mirando a su amigo sumido en sus pensamientos - ¿Te sientes bien?
El pelirrojo se sobresalta al escuchar al jinchuriki, pues no escucho o sintió en qué momento entro, definitivamente lo que sentía por su alumna lo estaba descontrolando seriamente.
- ¿Por qué no habría de estarlo? – cuestiona el Kazekage
- Por el simple hecho que ni siquiera notaste mi presencia, eso no es normal en ti.
- ¿Cómo le dices a una chica que te gusta?
El rubio abre los ojos desmesuradamente pues de todas las cosas que Gaara podría preguntar le cuestionaba la menos indicada. ¿Acaso se había olvidado de su situación actual? Aunque… admitía que se le había declarado a Hinata, no de la manera más convencional pero le había dicho que la quería.
- Bueno… pues… yo sabía que Hinata me correspondía…
- ¿Y si no sabes si esa chica te corresponde?
Naruto no sabía que decirle a su amigo, cuando él le pidió a Hinata ser su novia estaba seguro que la respuesta sería afirmativa y por un lado le hizo todo más fácil… aún recordaba cuando perseguía a Sakura cada rechazo de su parte le dolía tanto y no quería que su amigo pasara por lo mismo… Sin embargo, no creía que eso le pasará a él… tenía a la mitad de las chicas detrás suyo y dudaba que alguna se negara a darle el sí.
Era normal ese temor, al igual que él conocía el rechazo… lo hiriente que era que la persona que más quieres simplemente te desconozca y sea indiferente contigo. Aunque, si sus sospechas eran correctas y es que después de tanto tiempo para pensar y analizar las cosas se había dado cuenta de los sentimientos del pelirrojo, la joven a la que quería le correspondía desde hace mucho tiempo.
- "Dios los hace y ellos se juntan" –Pensó Naruto con una gota resbalándole por la cabeza – Con razón nos llevamos tan bien -_-.
Por su parte el pelirrojo se encontraba extremadamente nervioso, no estaba acostumbrado a hablar de sus sentimientos y con los únicos que lo hacía eran sus hermanos. Pero no estaba seguro de que Kankuro le ayudara en esta situación, no sería justo para el castaño que él le hablara del amor que sentía hacia la misma joven que su propio hermano.
- Yo estuve mucho tiempo detrás de Sakura… y siempre me rechazo – dice el rubio atrayendo la atención del pelirrojo – Eso duele mucho…
- Lo siento Naruto… no debí hacerte recordar.
- Está bien, creo que puedo ayudarte… Es cierto que cada rechazo me dolió pero también he aprendido que para conseguir lo que deseas tienes que buscarlo.
- No es tan simple Naruto… tú mejor que nadie sabe cómo me siento.
- Por eso mismo te lo digo, Ero-sennin me decía que cuando conociera a alguien especial se lo dijera sin dudar – insiste algo melancólico al recordar a su maestro - "Nunca sabes la sorpresa que te puedes llevar" fueron sus palabras.
- Supongo, algo similar me dijo Temari…
- ¡Animo! Yo estoy seguro que Matsuri te corresponde sin dudarlo – dice efusivamente el rubio provocando un enorme sonrojo en el Kazekage.
Sakura se encontraba vagando por las calles de la arena recordando las palabras de su maestra "Naruto merece ser feliz Sakura y si en verdad sientes algo por él lo ayudaras a que consiga esa felicidad". Era cierto, por mucho que le doliera cuando Naruto partió a Suna sabía que lo había perdido. No quería aceptarlo, en el fondo quería hacer todo lo que pudiera para mantener al rubio a su lado, pero… en verdad lo quería y si ella hacia algo en contra de la Hyuuga o incluso algo que lo separara de ella jamás sería perdonada, y no solo por el joven que sin darse cuenta ganó su corazón.
Recordó todos los momentos que había pasado con Naruto, todas las veces que la apoyo y estuvo a su lado. La partida de Sasuke le destrozo el corazón y ahí estuvo el rubio para hacerla sonreír una vez más, cuando se marcho a entrenar con Jiraiya no sintió el desasosiego que tenía ahora; tal vez porque sabía que volvería a ella… Siempre estaba para ella y si formalizaba algo con Hinata ya no sería así y no quería que se terminara.
Por su parte, cierta pelinegra se encamina a la posada para poder prepararse junto a su familia para el evento de la noche, aún absorta en sus pensamientos pues no estaba del todo seguro lo que había pasado hace unas cuantas horas. Estuvo a punto de caer en brazos del rubio una vez más. Había creído una vez más en sus palabras, pero ¡oh sorpresa! Había sido la misma tetra una vez más, Naruto solo quería estar con ella por su promesa… la prueba era que Sakura estuviera ahí para acompañarlo.
No pudo evitar que el llanto invadiera sus ojos nuevamente, por mucho que lo negara había sentido una gran felicidad al ver al rubio en la arena proclamando que había venido porque la amaba. Y ahora la realidad le daba una nueva bofetada. Justo cuando estaba decidida a no volver a ver al rubio, el destino lo ponía de nuevo en su camino. Ya que el joven justamente iba saliendo de la torre del Kazekage, quizá era una señal para que ambos terminaran lo que ella dejo inconcluso al salir huyendo… tal vez era hora de cerrar el ciclo que ella había decidió poner fin.
- Es hora de poner todo en orden –murmuro para sí la joven Hyuuga – Solo así podremos seguir adelante.
El rubio acaba de salir de la oficina del Kazekage, llevando una sonrisa en su rostro habían pasado mucho tiempo hablando y una vez que el pelirrojo admitió que la persona que le interesaba era, según palabras de Gaara su dulce, hermosa y maravillosa alumna. No podía parar de reír al ver a su amigo en esa situación hasta que este le recordó porque estaba ahí, pero al menos algo bueno había salido de todo eso; ambos habían escogido sus melodías y estaban dispuestos a arriesgarlo todo por conquistar a las damas que habían robado su corazón.
Sin darse cuenta, choca con la que ha sido su compañera de equipo y amiga tomándola de la mano y jalándola hacia sí y abrazándola para evitar que la chica cayera sorprendiendo a ambos.
- Naruto… - murmura la joven Haruno levemente sonrojada por la cercanía del chico.
- Sakura – dice algo cohibido, por la actitud que había tomado con ella – Siento lo de hace un rato.
- N-n-no importa Naruto, sé que aún no has hablado con Hinata y yo me precipite… lo siento.
El jinchuriki la mira preocupado, lo que menos quería era lastimarla había sido la ilusión del primer amor, era su compañera y más que nada su amiga. Sin embargo no podía continuar dándole una impresión errada, por el bien de ambos tenía que dar fin a esa ilusión.
- Creo que no me has entendido bien Sakura – dice calmadamente el joven – No debí tratarte así, pero no significa que no esté molesto.
- Sé que quieres a Hinata Naruto, pero no puedes atarte a ella solo por hacerla feliz – insiste la nin-medic – No renuncies a tu felicidad por ella.
La pareja sigue conversando sin que ninguno notara la presencia de cierta Hyuuga cuyo mundo se derrumbo al verlos juntos una vez más sobretodo al ver al ojiazul abrazar a la nin-medic.
- No lo hago…
- ¿Q-q-qué? – Cuestiona impresionada la oji jade – Yo creí… que solo venías a terminar con ella.
Los ojos de la pelinegra se llenan de lagrimas al escuchar esas palabras, la joven estaba dispuesta a dar por terminado todo pero era más difícil de lo que esperaba y muchísimo más doloroso.
- Lo siento Sakura – responde el joven evitando mirar a la chica a los ojos – No quiero hacerte daño.
- Entonces no me lo hagas… - suplica la joven mientras trata de abrazar al rubio – Tú siempre me has querido a mí.
- Es cierto…
La joven no pudo soportar más y salió corriendo del lugar, amaba al rubio pero no quería atarlo a ella y ya había encontrado la manera de decírselo sin que él se sintiera culpable u obligado. Quería que fuera feliz más que nada y si no era a su lado lo dejaría ir.
Notas del autor.
Bien, por fin termine… creo que quedo algo decente.
Antes que nada, una enorme disculpa por el retraso, pero tuve serias dificultades técnicas –mira rencorosamente a su lap – entre ellas una que involucro un teclado, un sobrino de 3 años y un vaso de leche… así que imagínense; a eso agréguenle que mi "fiel" compañera de trabajo me traiciono y entro en coma… por lo que tuvieron que hacer RCP y restaurarle todo… borrando lo anterior y con ello mi avance del fic que ya tenía.
Pero bueno, ya estoy de vuelta… díganme que les pareció este capítulo… creo que me quedó de relleno xD, lo siento T_T, quería dejar todo lo que planeaba en este pero ya iba extremadamente largo y considere que sería después muy tedioso de leer.
Me despido por ahora y espero que este episodio sea de su agrado.
Este fan fic es una producción de Elite 4 Entertainment "e4e"
Naruto es propiedad de Masahi Kishimoto, este Fan Fic fue hecho sin fines de lucro, solo como entretenimiento y/o cultura.
