"Diciendo adiós"
Capitulo 15.- Tiempo de dejarte ir.
La pelirosa mira incrédula a la Hyuuga, su plan había funcionado sin que ella moviera un solo dedo. Cuando Naruto confesó que a quien amaba realmente era a Hinata sintió morir y volverse loca, quería destruirles la vida… pero no pudo, no era justo… ella tuvo su oportunidad, Naruto la amo con locura y ella simplemente lo dejo pasar.
Le contó a su sensei cuales habían sido sus planes y todo lo que había hecho cuando Hinata dejo de ver a Naruto… Tsunade le había hecho ver lo ruin que se había comportado y todo el daño que había provocado no solo para la pareja, sino para sí misma… y comprendió porque había sido Hinata la elegida por Naruto.
Sonrió a su pesar, mientras la Hyuuga la miraba confundida. Ahora todo era claro, Hinata había conquistado al rubio con su ingenuidad y sinceridad…. En eso se parecían mucho los dos, siempre anteponiendo la felicidad de los demás a la suya.
- Te odio tanto Hinata… porque tú supiste valorar y apreciar la joya que yo deje escapar.
- Eso no fue suficiente…
- Fue más que suficiente Hinata – interrumpe la Haruno – Porque Naruto tomo su decisión desde que te alejaste… pero yo no quise escuchar.
- ¿Qué quieres decir?
- Que todos los malos entendidos entre ustedes los origine yo…
La pelinegra mira sorprendida a la joven frente suyo… había sido Sakura quien convenció a Naruto que dejara de buscarla, eso le habían dicho Shino y Kiba… Su hermana insistía en que el rubio no había invitado a la nin-medic e incluso su padre estaba de parte de Naruto.
- Pero… yo los vi… en la Academia…
- Si, yo note tu presencia y presione a Naruto a decir todo lo que sabía te lastimaría… te haría huir y alejarte de él.
- ¿Por qué?
- Es evidente, me carcomían los celos… no soy tan buena como tú Hinata… yo hice hasta lo más ruin para conservar y reconquistar a Naruto.
La pelirosa baja la mirada avergonzada, mientras aprieta los puños por frustración… había cometido tantos errores en tan poco tiempo y casi pierde al mejor amigo que ha tenido en su vida. Estaba claro que la mejor elección que pudo hacer el rubio había sido Hinata.
- El día que llegaste tarde, fui yo quien le dijo a Naruto que la verdadera razón de tu retraso era porque no sabías como evitar aquella cita.
- ¿Qué? – la ira invadió a la pelinegra, así que el único pleito que tuvieron el rubio y ella lo causo la joven frente suyo.
- Cuando los vi juntos invente que Naruto me había invitado… en realidad le implore a Tsunade-sama que me dejara venir…
- No puedo creerlo Sakura-san…
- Es lo que nos diferencia Hinata, jamás has sido capaz de dañar a nadie aunque esas personas te dañen a ti…
- Yo…
- Es por esa razón que Naruto…
- No te creo… yo escuche cuando Naruto decía que te quería a ti… y no fue en la Academia sino hace unas horas –dice desesperada la Hyuuga – Por favor, ya no jueguen conmigo…
- No lo hago, tampoco sabía que escuchar conversaciones ajenas fuera tu hobby.
La Hyuuga se sonroja, pues era la segunda ocasión que escuchaba una conversación en la que no tenía nada que ver… al menos no de forma directa. Era así como se había enterado que Naruto solo estaba con ella por su promesa.
- Yo… etto…. No lo es.
- Deberías al menos escucharlas completas…
- ¿Ah?
- Es cierto, Naruto me dijo que me quiere… pero no me ama…
- Pero…
- Tú ganaste su corazón Hinata, yo solo me dedique a perderlo… pero tú… no sé cómo o tal vez sí; no es importante.
La joven ojiperla miraba impresionada a su compañera de la Academia, jamás en todo el tiempo que llevaba de conocerla había visto a la ojijade tan devastada y deprimida. Sus ojos reflejaban un gran dolor y decepción; más no estaba dispuesta a creerle así como así.
- ¿Cómo esperas que te crea? – cuestiona fríamente la Hyuuga sorprendiendo a la nin-medic.
- Hinata, ¿Qué razón tendría para mentirte?
- Has tenido muy buenas razones para hacerlo, ¿Por qué después de todo lo que has hecho y dicho para separarnos a Naruto y a mí debería creer en tus palabras?
La nin-medic miraba con incredulidad a la antigua heredera, ¿Dónde estaba la niña que aceptaba lo que los demás dijeran sin volver a cuestionarlo? ¿Dónde había quedado la joven que brincaba de alegría porque Naruto le había dirigido la palabra?
- Esa joven ya no existe… -pensó la ojijade – Yo me encargue de destruirla…
Frente a ella tenía a una mujer llena de dudas e incertidumbre, que ahora era capaz de expresarlo sin temor al qué dirán. El rostro serio de la Hyuuga le confirmaba la incredulidad ante sus palabras. Ella ya no confiaba en Naruto y era evidente que mucho menos iba a confiar en ella, su maestra tenía razón había lastimado tanto a ambos, al rubio y a la joven frente a sí. Que caro iba a salirle su error y que difícil iba a ser redimirse. Pero tenía que hacerlo.
Si ella había provocado todo el embrollo, se encargaría de deshacerlo… había visto los ojos azules del rubio llenos de temor y dolor ante la melodía de Hinata, el joven se estaba desmoronando por dentro ante cada palabra de la pelinegra y eso a su vez le rompía el corazón a ella. Había sido egoísta, porque creía que si lo intentaba Naruto le correspondería… se había equivocado.
Cerró los ojos mientras respiraba profundamente, debía tomar las cosas con calma y había provocado mucho daño a dos grandes personas… no sabía que más hacer para remediarlo. Creyó que con decirle que Naruto la amaba, la Hyuuga saldría de ahí con una enorme sonrisa y buscaría los brazos del rubio y asunto arreglado, pero para variar… y eso estaba pasando una y otra vez en su vida había cometido un error.
Las cosas no se arreglarían tan fácil, no después de todo lo que había provocado… debió suponerlo pero una estúpida ilusión le hizo pensar que con solo confesarlo todo los problemas desaparecerían como por arte de magia.
- Se que soy la persona menos indicada para decirte esto Hinata – responde lentamente la nin-medic – Pero si a mí, que sería la más beneficiada con negarte esto no me crees… ¿le creerías a Naruto?
Esa pregunta descoloco a la Hyuuga, era cierto… por mucho que su corazón se lo pidiera su cabeza le gritaría que las palabras del rubio solo reflejaban su promesa y los sentimientos que decía tener eran falsos.
Bajo el rostro algo contrariada, una parte de sí estallaba de felicidad ante las palabras de Sakura pero una vez más su cerebro, el cual aparentemente trabajaba más seguido en cuanto se nombraba al rubio seguía negando lo dicho por la alumna de la Hokage.
- Hinata… dale una oportunidad
Sakura se acerca hasta la Hyuuga tomándola de los hombros haciendo que la pelinegra se sobresalte por el contacto y mire fijamente a la nin-medic. La joven ojijade nota el temor en los ojos de su compañera viéndola tan frágil e insegura como cuando la conoció.
- Escúchale… créeme que tanto tú como él lo necesitan, él te ama Hinata… como jamás ha amado a nadie.
- Sakura-san…
- Ni siquiera lo que sintió una vez por mí puede compararse por lo que tú despertaste en él… - continúa la ojijade mientras sus ojos se llenan de lágrimas – No te ciegues por miedo… él vino hasta aquí a buscarte…
- Naruto… -susurra la Hyuuga – ¿Realmente vino por mí?
- Vino a conquistarte y demostrarte que te ama, por quien eres y sobre todo por cómo eres – la joven pelirosa suspira profundamente – Tarde mucho en darme cuenta de eso e hice cosas que solo lastimaron a la persona que más ame.
- Sakura…
- Hinata, dale una oportunidad de hablarte – la joven toma de las manos a la pelinegra – Y perdóname por lo que hice, se que quizá sea muy pronto para eso, pero… escucha a Naruto él no tiene idea de todo lo que yo provoque.
- Lo hare – responde dulcemente la Hyuuga – Siempre y cuando él así lo desee.
Ante lo dicho por la Hyuuga, la nin-medic sonríe tristemente al menos había logrado convencer a Hinata de escuchar al rubio. Si bien eso le terminaría de romper el corazón, sabía que era lo correcto, esos dos se amaban y demasiado… Era evidente que hiciera lo que ella hiciera ese amor no terminaría solo por unas cuantas intrigas.
Al menos ahora estaría tranquila que Naruto no la odiaría, quizá estaría molesto con ella y por un largo tiempo, se lo merecía… pero no quería que la odiara. Por eso había corrido ante Hinata para explicarle todo, ya no quería seguir cometiendo errores y mucho menos dañando a sus amigos… Porque eso eran Hinata y Naruto para ella, a pesar de todo siempre serían sus amigos.
Luego de su plática, ambas jóvenes se incorporan a la celebración enterándose que solo quedaban las familias del futuro matrimonio. El consejo se había retirado minutos antes no sin haberle dirigido un pequeño sermón a Gaara por los acontecimientos presenciados; sin embargo, el pelirrojo solo les respondió con una gélida mirada que muchos tomaron como advertencia y orden de su retirada.
Naruto miro preocupado a las dos jóvenes, Sakura se veía triste y tenía obvios rastros de llanto en su rostro… más transmitía más paz que cuando habló con ella. Por su parte Hinata, su pequeña y tierna Luna no entendía bien porque pero se veía radiante, cuando lo vio la joven le dedico una tímida sonrisa que lleno su corazón de una calidez impresionante.
Estaba por acercarse a ella cuando Sakura interrumpió pidiéndole a Temari dejarla cantar a lo que la rubia algo confundida y preocupada termino aceptando ya que Shikamaru le insto a ello, además de ayudar a la joven Haruno con la música de lo que se disponía a interpretar.
Para sorpresa de todos, la joven se coloca en el centro de la habitación cerrando los ojos y tomando algo de aire. Al abrirlos el jade de sus ojos reflejaba la seguridad que tenía en ese momento.
- Quiero dedicar esta melodía a dos personas… la primera, mi gran amigo y guardián… Naruto, gracias por estar ahí siempre que te necesite por brindarme el cariño y amor que en su tiempo no valore… y también para Hinata, lo siento en verdad… lamento que mis acciones y comportamiento te hayan lastimado y alejado de la persona que amabas.
Porque no te bese en el alma
Cuando aun podía
Porque no te abracé la vida
Cuando la tenía
La voz de Sakura se escuchaba tenue, algo quebrada pero llena de sentimiento y también de un enorme remordimiento por los actos que había cometido recientemente. Las palabras que salían de su boca sorprendieron a cada uno de los presentes.
Y yo que no me daba cuenta
Cuanto te dolía
Y yo que no sabía
El daño que me hacia
Sakura recordó todas las ocasiones en que Naruto le había pedido salir con él y ella presuntuosa, orgullosa y despectiva lo despreciaba. Una y otra vez… y en el peor de los casos golpeaba al rubio por interponerse entre "su" Sasuke y ella.
Como es que nunca me fije
Que ya no sonreías
Y que antes de apagar la luz
Ya nada me decías
No supo en qué momento Naruto dejo de insistir, simplemente las peticiones fueron disminuyendo hasta desaparecer… si bien fue posterior a la partida de Sasuke, nunca considero que fueran algo importante.
Que aquel amor se te escapo
Que había llegado el día
Que ya no me sentías
Que ya ni te dolía
Sin darse cuenta, el rubio había dejado de expresarle el amor que siempre profesaba y gritaba a los cuatro vientos. No podía culpar a Hinata por ello, puesto que para cuando el rubio inicio su relación… raras veces se veían y si lo hacían siempre era en compañía de Sai o algún otro.
Naruto nunca dejo de protegerla, pero sí de decirle que la quería… y una vez más no le dio importancia.
Me dedique a perderte
Y me ausente en momentos
Que se han ido para siempre
Me dedique a no verte
Durante su estancia en la Academia siempre lo hizo menos, lo tachaba de irresponsable e inútil… como osaba ese huérfano a querer compararse con el gran Sasuke Uchiha, si por alguna extraña razón las cosas le salían bien no lo felicitaba por el contrario le humillaba y recriminaba que solo había sido suerte.
Y me encerré en mi mundo
Y no pudiste detenerme
Y me aleje mil veces
Y cuando regrese
Cuando Sasuke se fue se sintió morir… egoístamente pidió aunque en su interior exigía a Naruto que le devolviera al Uchiha, al que en verdad amaba así fuera frío, cruel y déspota con todos sobretodo con ella y Naruto. Eso no le importaba lo quería de vuelta.
Te había perdido para siempre
Y quise detenerte
Finalmente Naruto inicio una relación formal con Hinata, y a ella poco le falto para un ataque de nervios. Tuvo que perder lo que creía seguro para darse cuenta de sus verdaderos sentimientos.
Entonces descubrí
Que ya mirabas diferente
Me dedique a perderte
Me dedique a perderte
Hice mil y un intentos para atraer la atención del rubio hacia sí misma una vez más y creía haberlo logrado cuando comenzaron a ir a cenar después de las misiones, sin embargo, triste decepción se llevo al darse cuenta que Naruto no paraba de hablar de Hinata… Si la había extrañado, que cuanto tiempo lo había amado en silencio, pero sobretodo lo feliz que ella lo hacía.
Porque no te llene de mí
Cuando aun había tiempo
Porque no pude comprender
Lo que hasta ahora entiendo
Tan grande fue el golpe para ella, darse cuenta que el rubio significaba tanto para ella y por caprichosa lo había dejado ir.
Que fuiste todo para mí
Y que yo estaba ciego
Te deje para luego
Este maldito ego
Siempre creí que te tendría para mí, que estarías ahí sin importar el tiempo que pasara o las propuestas que recibieras… Aún recuerdo la que te hizo Shion y que sin saber bien que significaba aceptaste… sin embargo, no se concreto nada y me alegre… eso confirmaba mi creencia, que tonta fui.
Me dedique a perderte
Y me ausente en momentos
Que se han ido para siempre
Me dedique a no verte
La joven no podía evitar derramar lágrimas mientras continuaba cantando, el corazón se desgarraba ante cada estrofa pero era necesario continuar. Solo así podía enmendar un poquito todo lo que había provocado.
Me dedique a no verte
Y me encerré en mi mundo
Y no pudiste detenerme
Y me aleje mil veces
No podía dejar que siguieran sufriendo, era más que evidente que ellos estaban hechos el uno para el otro. El carácter de ambos era tan parecido y se complementaban perfectamente.
Y cuando regrese
Te había perdido para siempre
Y quise detenerte
Quería al rubio era más que evidente, pero no podía condenarlo a ser infeliz por retenerlo a su lado, siquiera si lo lograba… pues con lo que había hecho lo dudaba. Además solo lo alejaría de la persona que en verdad amaba.
Entonces descubrí
Que ya mirabas diferente
Me dedique a perderte
Me dedique a perderte
Finalizo su interpretación, mientras se limpiaba el llanto de sus ojos. Mirando fijamente a los invitados; Ino, su amiga de la infancia le sonrío comprensivamente invitándola a sentarse cerca de ella brindándole todo su apoyo haciendo sentir un poco mejor a la joven. Solo esperaba que lo que había hecho fuera lo bastante fuerte para que Naruto y Hinata arreglen sus diferencias.
Naruto no cabía de la impresión, Sakura había confesado ante todo que entre ellos no había nada. Hinata miraba con algo de compasión a la Haruno, sabía lo difícil y doloroso que era lo que la joven nin-medic estaba pasando. Era cierto que seguía molesta y bastante dolida, pero pese a todo no podía guardarle rencor.
Por su parte Gaara seguía con una lucha interna, las palabras de su hermano retumbaban en su cabeza. Tenía miedo, mejor dicho estaba aterrado… Qué tal si le pasaba a él lo mismo que a Sakura; había tardado demasiado en darse cuenta lo que sentía por su pequeña alumna y si bien sabía que ella estaba enamorada de alguien que seguramente no era él… aunque… sus hermanos eran muy insistentes; ¿sabrían algo ellos? Y de ser así… ¿se lo habrían ocultado a pesar de ver su situación?
Su hermana mayor lo saco de sus pensamientos al insistirle que los presentes esperaban que él llevara a cabo su interpretación. La intervención de Sakura le había ayudado a ganar tiempo para decidir qué hacer. No estaba seguro, pero nunca había sido un cobarde. Aún así no se sentía listo para ser el siguiente en abrirse de esa manera…
- Vamos Gaara, no puedes dejar esperando a los invitados – insistió la rubia – Es tu turno.
- ¿Por qué tengo que seguir yo? – Fueron las palabras que abandonaron su boca de manera seca – Aún queda Matsuri y Naruto
El rubio estaba más que ansioso, sin embargo Temari le había pedido o prácticamente exigido que no interrumpiera la labor de conocimiento con su pequeño hermano. Por un lado entendía esa actitud, conocía a Gaara y sabía que entre más tiempo pasará más difícil sería que el pelirrojo cantara.
Sin embargo, la castaña se sentía un poco contrariada no quería que hicieran sentir mal a su sensei, así que aunque la rubia se enojara con ella intervendría a favor de su amor platónico.
- Temari-san – dice suavemente la castaña – Si Gaara-sensei no quiere seguir, puedo tomar su lugar.
La rubia le dirigió una mirada asesina a la alumna de su hermano que solo atino a ponerse un poco pálida al pensar que había sido insolente.
- No te preocupes por mi Matsu – respondió inconscientemente el pelirrojo sorprendiendo a todos por el diminutivo con el que llamo a la joven – Aunque invocaras al Shukaku mi hermana no cambiara de parecer en el orden.
El pelirrojo se apresuro a tomar su lugar frente al público, se sentía desnudo y eso que aún no comenzaba… había tomado una decisión, tenía que decirle a su pequeña todo lo que despertó y provocó en su persona. La amaba, y ya que su corazón no era suyo tenía que revelarle que él siempre estaría para ella.
Yo era un hombre de hojalata
Buscando al Mago de Oz
Porque no sentía nada
Y quería un corazón
Recordaba cuando trataba de probar su existencia todas las personas que asesino solo por creer que para eso había sido "creado", nadie lo quería y la única forma de sentirse vivo era esa… lastimando otros.
Era más inteligente
Que el espantapájaros
Y era mucho más valiente
Que mi amigo el león
La verdad siempre se considero más listo que Naruto, nunca creyó que alguien se le metería de tal manera en su corazón pero imagino que de sentir alguna vez "amor" sabría cómo actuar. Cuando descubrió la relación de su hermana con el Nara, no entendía al joven… titubeaba demasiado para confesar lo que sentía por Temari y más aún cuando lo hicieron del conocimiento de ambas familias.
Pero eso de nada me sirvió
Aquel día en que ella se largó
Dolía tanto saber que su corazón no le pertenecía y no podía reprocharle nada… nunca le dio motivos para demostrarle lo mucho que la joven le importaba y ahora la había perdido.
Y ahora soy un tonto
Él tonto más cobarde,
Por no entregarme,
Por no saber amarle
Y qué ironía, su adiós me desbarata
Después de ser el hombre "fuerte" de hojalata
La castaña no podía evitar que las lágrimas escaparan de sus ojos, justo cuando estaba decidida a confesar sus sentimientos al pelirrojo, resultaba que el joven se había enamorado de alguien más y esa persona no le correspondía… ¿cómo era eso posible? ¿Acaso no podía ver el gran ser humano que era el pelirrojo? Era cierto que ya no podría cumplir su sueño de estar al lado del pelirrojo.
Cierto castaño coloco su mano sobre el hombro de la joven mientras la miraba tiernamente, al tiempo que le susurraba un "no te rindas".
Por sentirme vulnerable
Ni una lágrima solté,
Por quererme ver valiente
Miedo no le demostré
Por su parte Gaara no podía despegar la vista de su alumna, no entendía porque su llanto y esa acción le oprimía el corazón; odiaba verla triste y odiaba no poder ayudarla… en cuanto supiera quien la hacía llorar le partiría la cara.
Si bien, el siempre ocultó su sufrimiento haría lo posible porque ella no derramara ni una lágrima más.
No fui tan inteligente
Hoy no se qué voy a hacer
El camino amarillo
No es el mismo sin esa mujer
Mientras cantaba estaba completamente decidido a decirle a la castaña que la melodía era para ella. Ya lo había arriesgado todo qué más daba un poco más… aunque ella no le correspondiera tenía que saber que podía contar con él siempre.
Y qué ironía, su adiós me desbarata
Después de ser el hombre "fuerte" de hojalata
El pelirrojo se acerco lentamente a la joven, tomándola del rostro mientras deposita un beso en su frente provocando un enorme sonrojo en la castaña. Para luego acariciar su mejilla tiernamente, mirándola fijamente a los ojos.
Yo era un hombre de hojalata
Que anhelaba un corazón
Sin saber que lo tenía
Hasta que ella lo rompió.
- Deje de ser tan fuerte el día que casi te pierdo – susurro el pelirrojo a la joven – No quiero que te alejes.
Notas del autor:
¡Finalmente termine!
Lamento la tardanza, espero sea de su agrado, quizá sea un poco corto pero es lo que se me ocurrió hasta ahora. Dude mucho en si Sakura cantaba o no, pero luego de escuchar esa canción no pude resistirme y lo hice.
Tuve varios motivos para retrasarme tanto, el más importante pues mi próximo examen para la especialidad… pero he de confesar que algo acaparo mi atención de forma adictiva… The Legend of Zelda Ocarina of Time… lo siento, lo siento en serio, pero no pude resistirme pero no se preocupen me dare un tiempo aunque este estudiando… por Zelda… ejem… si ya lo termine así que ya no me distraerá más.
Por ahora me despido y espero sus comentarios, esta historia ya casi llega a su final, Gaara confesó lo que siente, Sakura trata de corregir sus errores y Naruto está más que decidido a recuperar a Hinata.
