Eh aquí la quinta parte del fic, lamento haber tardado tanto en publicar, pero finalice al fin los exámenes semestrales y resulto que me fue mejor de lo que esperaba, así que valió la pena estudiar XD. Procurare actualizar pronto estos días, si es que ahora el trabajo me deja ;D. ¡A leer!
Perdonad los errores ortográficos, no pude revisar nada otra vez.
Novios
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Las cosas no iban tan mal, o al menos eso pensaba Maxxie. Por un lado tenían las terapias para la recuperación de memoria de Tony y hasta donde había visto transcurrían muy bien, el chico estaba muy atento a ello y ponía todo su empeño, aunque quizá fuera porque el rubio se la pasaba vigilándolo desde el otro lado del vidrio donde tenía las sesiones y la confianza era tanta que Tony de verdad ponía empeño en recuperar totalmente su memoria. Y por el otro lado estaba su actual relación, los padres de Maxxie les apoyaban casi incondicionalmente, la familia de Tony no tanto, pero se mantenía al margen de todo, aun esperanzados en que su hijo y hermano supieran la realidad de las cosas y mandara a volar al rubio.
Afortunadamente todas las amenazas que Effy le había dicho no se estaban cumpliendo y por el contrario ya ni siquiera le dirigía la palabra durante las visitas que le hacían a Tony, diarias de hecho. Lo único que se ponía a Maxxie amedrentado era el increíble cuidado que tenían sus padres para dejarlos solos, casi nunca lo hacían y siempre les vigilaban, eso era aterrador. Y no entendían el porqué.
Ese día, ambos regresaban de la típica sesión de Tony, quien comenzó a narrarle las cosas que estaban volviendo a su mente y el ya casi completo control que tenia sobre su cuerpo, le conto sobre las fiestas más épicas a las que había asistido, los detalles de cada miembro de la pandilla, inclusive a Michelle como su novia, pero reafirmando que ya no sentía nada por ella.
-Sabes… -comenzó a decir Tony, después de unos minutos de silencio. –a veces me pregunto, ¿qué hubiera pasado si no me hubieses atropellado? –su mirada estaba centrada en las afueras del bus donde viajaban.
-¿A qué te refieres? –pregunto el rubio, interesado por la forma en que cambiaron los ánimos, hace unos momentos estaban felices por el avance del chico, pero ahora la seriedad con que hablo lo puso en cierta alerta.
-Pues que si nada de eso hubiese pasado, probablemente jamás me habría dado cuenta del amor que te tengo o del que tú me tienes, del error en el que estaba y de la verdadera "amistad" para conmigo de la pandilla. –sus ojos se ensombrecieron en la ultima parte, nadie de sus amigos, a excepción de Jal que le visito un par de veces en ese par de semanas, lo habían visitado.
-Sabes que estamos acostumbrados a no vivir la vida tristes, ellos están contentos como están y no hay nada de qué preocuparse, veraz que pronto vendrán a por ti para irnos de fiesta. – contestó el rubio con media sonrisa.
-Y aun así los defiendes. –le sonrió Tony. –eres el mejor… -sin muchos miramientos lo tomo de la barbilla y le dio un suave y delicado beso, las personas que los vieron tuvieron múltiples reacciones, algunos estaban divertidos, otros indignados, pero algunos mas simplemente les ignoraron.
Se volvieron a quedar en silencio, a veces no tenían mucho de qué hablar y eso no les causaba ningún problema, con la simple cercanía uno del otro, era más que suficiente. Tony siguió observando a través del vidrio, cuando de pronto un camión paso a gran velocidad a su lado y haciendo mucho ruido, el chico brinco en su asiento completamente asustado y su primera reacción fue tomar al rubio de la mano, la apretó tan fuerte que el otro pudo quejarse, aunque guardo silencio apretando también la del chico Stonem y transmitiéndole fuerza para que se tranquilizara. Y así fue. Maxxie supo en ese momento que definitivamente le necesitaba más que nunca.
Al llegar a su casa se encontraron con que la familia entera de Tony estaba ahí, Maxxie no quería ver a su ¿suegro?, pero no tenia opción, aunque desde antes se le había ocurrido una idea y se disculpo diciendo que tendía que salir a la academia de baile pues había olvidado sus papeles de reinscripción para el siguiente semestre en la secundaria (no sé como sea, en mi país es prepa, pero creo que en Inglaterra se manejan igual que EU, así que, así lo dejo).
Tony tuvo que aguantar las miradas reprobatorias de su padre sin tener al rubio a su lado, los lamentos de su madre y la aparente angustia de Effy, pero al menos solo fueron un par de horas, después se habían ido satisfechos de haberle visto.
-¿Quieres un poco de leche Tony? –pregunto la madre de Maxxie, a quien asintió con la sonrisa mas encantadora que tenia, ciertamente la estaba pasando muy bien, sus suegros lo trataban más que bien e incluso parecían contentos, eso le gustaba.
-Por cierto hijo… -hablo de pronto el hombre mayor. –Nos estábamos preguntando si tu y Maxxie han formalizado su relación… ya sabes, ¿son algo, novios tal vez? –la pregunta parecía estúpida, pero la cabeza de Tony dio vueltas y se pregunto lo mismo, ¿eran algo? En ese momento no supo que contestar, lo bueno fue que llego su vaso de leche y se dedico a beberlo, para luego sacar otro tema sobre su recuperación, evadiendo por completo la pregunta.
Más tarde llego Maxxie con la más tranquilidad posible, saludo a sus papás que estaban en su cuarto a punto de dormir y luego fue a su habitación, encontrándose con que la luz era muy tenue, notando entonces que estaba iluminado solo por unas velas, al principio no entendió de que iba todo, pero luego se le formo una radiante sonrisa. Amaba las sorpresas.
-Hola.- saludo Tony, vestido con roma normal, pero mirándole con diversión. –quería recibirte sin prenda alguna, pero tus padres podrían entrar, así que será solo de esta forma. –camino hasta el rubio y le tomo las manos, al otro ya le dolía el rostro por reír muy emocionado. –se que las cosas no han ido como mas nos gustaría, pero quería que nuestra relación fuera definitiva y demostrada al mundo entero. –el rubio no entendió muy bien de que iba todo. –La cosa es… -siguió diciendo Tony. -¿quieres… ser mi novio? –el rubio se quedo perplejo por unos momentos, ¿es que no lo eran ya?, se pregunto en su mente, pero haciendo memoria, no era así.
-Si… si quiero. –contesto mirándole a los ojos; en ambos se veía la convicción de sus palabras y no se hizo esperar el primer beso como pareja formal, la calidez del lugar, junto con la ternura del momento volvió el momento sumamente romántico, ambos rieron entre beso y beso, divertidos por lo que les estaba pasando. Sin duda, era maravilloso.
-Te amo más a que a todo Max… serás mío para siempre. –de pronto lo llevo hasta la cama y lo sentó sobre ella, poniéndose delante de él, no sin antes correr a la puerta y ponerle seguro. –No me importa si intentan detenernos… no entraran tan fácilmente. –habló sin miedo a nada.
-Yo te iba a decir que… -Tony, puso su dedo índice en los labios del rubio y luego le acaricio la mejilla, se inclino para besarlo y pronto se sentó sobre las piernas de este y siguió besándole, pero esta vez con más pasión, con deseo, con amor.
-Nadie puede detenerme Max, hoy quiero amarte como nadie y poseerte con al profundo amor que te tengo. –lentamente le quito la camisa al rubio, quien no se opuso, pues para ese momento, también ardía en deseo.
Ya no hubo falta más palabras, solo besos desproporcionados, cientos de ellos llenaron la piel de ambos, Tony, besaba y lamia el cuello de Maxxie, que se dedicaba a acariciarlo y abrazarlo y sentirlo lo más posible, quería tenerlo así para siempre. Tony recostó a Maxxie completamente, sin dejar de besarlo y quedando sentado sobre el otro a la altura de la entrepierna del rubio.
-Creo que no te negaras. –torció una sonrisa, el rubio no contesto y lo jalo del cuello para volver a besarlo, al tiempo que sentía como las manos del más alto recorrían su torso, su pecho y su abdomen. Lentamente comenzó a desabrocharle los pantalones, pero se detuvo para quitarle el mismo la playera mostrando su delgadez y su blanca piel. Quizá no tuviera el cuerpo igual de marcado que Maxxie, pero era increíblemente sexy.
Tone lo quito los pantalones al rubio y este hizo lo mismo, todo entre besos y caricias, cuando finalmente se quedaron en bóxers, la cosa se puso más seria, pudieron sentirse completamente, ambos estaban muy excitados y sus mentes solo pensaban y concretar aquello.
-Eres lo mejor que me ha pasado en la vida. –comenzó a decir el rubio, abrazándose al chico y acariciándole la espalda, el momento se volvió muy erótico y con cada roce sus pieles parecían desprenderse de placer. –Si… hazme tuyo Tone, tómame. –hablo con sensualidad, era como la respuesta a todas aquellas veces que se le había negado antes de aquel accidente.
El chico Stonem no espero otro consentimiento y acaricio el miembro del rubio por sobre la ropa interior, luego lo bajo a las rodillas para comenzar el sube y baja que tantas veces había hecho en soledad, que cualquier chavo de su edad conoce muy bien y que no hay nada mejor que alguien más te lo haga. Maxxie gimió al sentir la mano del otro sobre su miembro, era algo que había deseado por mucho tiempo y que hoy se estaba concretando.
En un momento ambos terminaron recostado de lado y el rubio también masturbaba al otro; lo que al principio fue con delicadeza, pronto se volvió muy caliente, la velocidad de ambos aumento y sus besos volvían el momento muy interesante.
-Mmm… -masculló Tony, cerrando los ojos para intensificar las sensaciones y mover un poco las caderas, deseando resistir lo suficiente, aunque con las suaves manos del rubio eso estaba muy lejos de pasar.
Pronto se vieron inmersos en un extravagante mareo, ambos estaban llegando al clímax demasiado pronto, pero no quería detenerse, eso se volvió imposible casi desde el primer contacto, lo único que deseaban ahora era seguirse besando, pero ya no eran besos suaves y delicados, no, todo lo contrario, parecían querer tragarse, querían registrar a detalle la cavidad del otro y sus lenguas jugaban con fuerza tratando de imponer su autoridad.
-Dios Max… -hablo Tony en un escape de voz que fue relativamente fuerte, pero que tampoco les importaba, estaban demasiado concentrados. –Oh… me voy a…
-Correr… -terminó la frase el rubio y aunque todo se viera exagerado, terminaron juntos, al mismo tiempo, las sabanas se impregnaron con el semen de ambos y las contracciones fueron inevitables. Era el contacto sexual mas explicito que tenían hasta el momento y se había vuelto muy candente.
Sus respiraciones aun estaban agitadas cuando volvieron a besarse, luego se sonrieron y Maxxie se levanto un poco para alcanzar algunas toallas de papel, se limpiaron mutuamente y luego se abrazaron.
-Eres un caliente… -le musito Maxxie a su ahora novio, dejándose abrazar por la espalda, ambos solo en bóxers.
-Deberías haber visto tu rostro cuando terminaste. –le contesto el otro a su oído, pegando aun mas su cuerpo al del rubio, sintiéndolo lo más junto posible.
-Mm… si… creo que sí. –ambos comenzaron a reír divertidos, tal vez no habían llegado a mas, pero sin duda había sido de los momentos más emocionantes de su relación. -¿Te parece si dormimos? –pregunto el rubio acomodándose aun mas en el regazo del más alto.
-Estaba pensando en lo mismo. –no es que no tuvieran ganas de seguir, pero por ahora se les ocurrió dejarlo hasta ahí, el momento demostró muchas cosas, todas buenas y positivas, no tenían mucha prisa en tener sexo. Pero al menos, ese día ya se habían conocido un poco y eso era lo más maravilloso.
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Lejos de ahí, en la casa de los Stonem, Effy se encontraba platicando con Michelle, sus padres habían salido a comprar la cena y tenían la oportunidad de tratar con seriedad el asunto de Tony y Maxxie.
-Oliver es débil, siempre lo ha sido… estoy seguro de que si provocamos su infidelidad, Tony se decepcionara rápidamente y…
-volverá contigo. –completo Effy, llevaban horas buscando la forma de separarlos y parece que al final lo habían conseguido. -¿Pero estas segura de que caerá? –pregunto la menor, aun no muy segura.
-¡Claro que sí! –afirmo con diversión. – No hay marica que se resista a otro… todos lo sabemos… ponle un tío súper bueno a Maxxie y ten por seguro que no dudara en encimársele. –afirmo convencida de sus palabras.
-Creo en lo que dices… y se exactamente a quien enviarle. –sonrió emocionada, justo esa semana había conocido a un modelo un tanto mayor que ella y que al parecer tenia ciertos gustos por su mismo sexo, o al menos eso le habían dicho, de cualquier manera le ofrecería una buena pasta para que hiciera algo divertido.
-Maxxie se arrepentirá por habérmelo quitado. –afirmo Michelle, su rostro era lúgubre y si había algo que todos sabían, es que a una mujer despechada, jamás le quites lo que por derecho cree que es suyo.
Continuara…
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Es todo, espero les haya gustado. Hasta el siguiente.
